martes, 29 de enero de 2013
domingo, 27 de enero de 2013
Que el único "Candombe", lo aporte el equipo dentro de la cancha
| Foto: Osvaldo Abades (h) |
En
consecuencia, los "dieciocho" del Gallo que intentarán prolongar la
racha de triunfos, en este inicio de actividad formal de 2013, serán los
siguientes:
Alejandro Esteban Migliardi
(capitán y con cuatro amarillas); Alejandro David Espinoza, Cristian
Leandro González, Ariel Otermín, Juan Martín Cadelago; Claudio Martín
Cabrera, Lionel Coudannes, Dante Martín Zúñiga; Mariano Messera; Mariano
Matías Martínez, Damián Emilio Akerman.
Estarán
a disposición del "Gato Daniele", integrando el banco de los suplentes:
Diego Alberto Ezquerra, Gonzalo Nicolás Juárez, Osvaldo Héctor Vila,
Lucas Omar Rodríguez Pagano, Martín Rodrigo Granero, Víctor Damián Meza y
Ramón Darío Abila (cuatro amarillas).
Desde
las 18, última práctica en el estadio, para luego concentrarse en "Las
Clavelinas"..., esperando que mañana, el "Candombe", lo aporte solamente
el equipo dentro de la cancha.
sábado, 26 de enero de 2013
Contra el "Pincha", el martes 5 de febrero, a las 21 hs., televisado.
| Táctico y fútbol reducido, a la espera del "Candombero" (foto: Javier Carabajal). |
De no mediar inconvenientes físicos de última hora, el equipo será el mismo que goleó por "Copa Argentina" a Berazategui, con la única duda en el banco, del "Pipi" Armando René Lezcano, hoy con trabajos diferenciados a raíz de una molestia muscular.
En consecuencia, el once del Gallito con el "Candombero", en el retorno de la actividad oficial de la "B" Metro en el 2013, será el siguiente: Alejandro Esteban Migliardi (cuatro amarillas); Alejandro David Espinoza, Cristian Leandro González, Ariel Otermín, Juan Martín Cadelago; Claudio Martín Cabrera, Lionel Coudannes, Dante Martín Zúñiga; Mariano Messera; Mariano Matías Martínez, Damián Emilio Akerman. Mañana, domingo, práctica vespertina en el estadio y luego concentración en el predio de "Las Clavelinas".
En otro órden, por la tercera fecha de la "Metro", el Deportivo Morón visitará el "Ciudad de Caseros", para enfrentar a Estudiantes de Buenos Aires, el próximo martes 5 de febrero, a las 21 hs., con TV en vivo de TyC Sports.
| Armando "Pipi" Lezcano, con trabajos diferenciados por una molestia (foto: Javier Carabajal). |
Martín Kiriluk, el segundo refuerzo
En medio de la irracional e impensada violencia del miércoles pasado, en
ocasión de la goleada copera del Gallo frente a Berazategui, y su
consecuente clasificación a la Fase Final de la "Copa Argentina", por
primera vez en su historia, aún en un lógico segundo plano, en las
últimas horas ha habido espacio para alguna que otra confirmación
futbolera.
En este aspecto, y tras las desmentidas
iniciales, se ha confirmado la incorporación de dos refuerzos, de cara
al segundo semestre del torneo de la "B" Metro, temporada 2012/2013, que
no son otros que los dos futbolistas que han venido entrenando en las
últimas semanas con el plantel profesional, al regreso de los trabajos
de pretemporada en Mendoza, consistentes en el retorno de un conocido
como Gastón Sebastián Ada (lo cual fuese publicado, días atrás, en este
mismo espacio) y del juvenil defensor, Martín Kiriluk.
Conocidos
los antecedentes de Ada, Martín Kiriluk es un zaguero, lateral o
volante zurdo, categoría '91, con inferiores en Arsenal de Sarandí y un
paso posterior por los conjuntos Sub-20 de Santos Laguna, San Luis
Potosí y Estudiantes Tecos, todos ellos clubes mexicanos.
La
llegada de Kiriluk a tierra azteca se produciría a raíz de su
parentesco con el futbolista Jorge "Ruso" Zamogilny, jugador argentino,
figura del Atlas, de quien es primo. Tras el descenso de los "Tecos",
Kiriluk regresaría al país para primero probar suerte, primero en Olimpo
de Bahía Blanca, entre julio y agosto de 2012 y posteriormente en
Aldosivi de Mar del Plata (con "Teté Quiróz como técnico, no con
Salvador Daniele), entre noviembre y diciembre del año pasado, sin
conformar en ambos casos a los respectivos entrenadores (Walter Perazzo,
en el caso del conjunto bahiense y el referido Quiróz, en el "Tiburón"
del puerto marplatense.
jueves, 24 de enero de 2013
El lunes, contra San Telmo, se aplicará el "Derecho de Admisión"
De acuerdo a un comunicado publicado en el
Facebook oficial del Municipio de Morón, el presidente de la
institución, Diego Spina, aseguró que se aplicará el "Derecho de
Admisión", en ocasión del cotejo del próximo lunes frente a San Telmo,
como consecuencia de los bochornosos incidentes registrados en la
platea, en la noche de ayer, y en el
marco de las acciones que habrán de emprenderse en conjunto, entre la
institución, el Municipio y el APreViDE (Agencia de Prevención de la
Violencia en el Deporte), con el objeto de esclarecer los hechos
delictivos y derivar a la justicia las actuaciones correspondientes, a
fin de identificar y sancionar a los responsables, al tiempo de
articular los mecanismos necesarios para evitar su repetición en el
futuro.
http://m.espn.go.com/deportes/index?lang=ES&cc=7586&wjb
http://m.espn.go.com/deportes/index?lang=ES&cc=7586&wjb
Adentro, brilló el equipo..., afuera, perdió la gente
El equipo no merecía esto, con una actuación sobresaliente dentro
del campo de juego, en lo individual y colectivo, construyendo minuto a
minuto un carnaval, opacado y derivado a un injusto segundo plano, por
el accionar delictivo y bochornoso de un grupo de estúpidos, que de
Morón tan sólo tenían la camiseta.
No lo
merecía la gente, es decir, los verdaderos hinchas, que una vez más
colmaron el Francisco Urbano, tras una espera interminable de dos meses y
pico, en los que fueron tachando día tras día, como los convictos en
reclusión penitenciaria, las jornadas de receso estival que los
separaban del ansiado reencuentro con esa pasión única e inigualable,
que es el Deportivo Morón.
No lo merecían las
familias, mujeres y chicos, que acompañando o compartiendo la pasión,
sintieron legítimo temor ante tamaña barbarie y debieron abandonar el
estadio, entre lágrimas y apuros, muchas de las cuales tardarán en
recuperar la confianza que les permita volver, despidiéndose quizá para
siempre del entrañable Urbano, con esas últimas postales de tristeza,
miedo y desilución.
No lo merecían los
dirigentes y todos aquellos que en silencio y desinteresadamente
colaboran a diario con la institución, que con errores, contrasentidos y
discrepancias, pero con innegable esfuerzo, han vuelto a poner de pie a
un club casi descendido en lo deportivo y saneado económicamente, con
la colaboración de los socios, a un Morón que comenzaba nuevamente a
coquetear con el infierno tan temido (y conocido) del descontrol y
desequilibrio financiero, administrativo e institucional.
No
lo merecía nuestra historia, esa que aquellos imbéciles no conocen ni
les importa preguntar, con nombres propios inolvidables, nuestro
martirologio particular, hacedores de gestas inolvidables y momentos
antológicos, para el recuerdo emotivo y el regocijo de innumerables
generaciones de verdaderos y fieles hinchas, marcados desde la cuna y
por mera herencia genética, por esa inigualable franja roja horizontal,
sobre lienzo blanco y ese Gallo orgulloso y prepotente en el pecho, como
manifestación y prolongación externa del propio corazón; colores,
emblemas y símbolos que ninguno de aquellos cobardes comprenderán jamás
en su trascendencia y alcance.
No lo merecían
nuestros muertos, es decir, aquellos que nos regalaron la pasión y hoy
nos acompañan desde lo alto, en la numerosa y siempre presente hinchada
celestial, acompañando cada gol de Damián o atajada providencial de
"Chiche", con algún guiño de complicidad divino, disimulado como un
sorpresivo rayo de sol en una tarde nublada o el paso de una estrella
fugaz en una noche de Urbano.
Y muchísimo menos
lo merecía nuestro templo pagano, hablando del Francisco Urbano, nada
menos que en su semestre de despedida definitiva de nuestras vidas y de
su rol activo, con todo lo que ello implica para cada uno de nosotros,
los verdaderos hinchas, en nuestra historia vital, individual y
compartida, así como en la memoria emotiva, los sueños y las alegrías de
todos quienes tuvimos el privilegio de conocerlo, enamorarnos y
hacernos parte integrante de sus escalones de cemento, como él de la
sangre que corre por nuestras venas y confluye en miles de corazones que
laten en rojo y blanco.
Pero qué pueden saber
esa banda de perfectos imbéciles, que generan amargura y verguenza ajena
por igual, amparados y protegidos por una inacción policial tan
descarada como cómplice, incapaces absolutos de proteger la integridad
física de los verdaderos hinchas, y que únicamente abandonan la
indolencia y el desgano insolente, a la hora de pasar por ventanilla a
cobrar un adicional por absolutamente menos que nada.
Y
sin embargo goleó Morón, con un regreso triunfal al ruedo oficial en
2013, a partir de una actuación sobresaliente de conjunto, con picos
de excelencia en nombres como Dante Zúñiga, Lionel Coudannes, Mariano
Martínez y Damián Akerman.
Porque el Gallo
consumó un festival de toques y profundidad, para triturar 5 a 1 a
Berazategui (con tres de un intratable Martínez y los primeros dos de
Akerman en este certamen, para llegar a los 116 con la casaca de Morón),
en el pendiente de la 5° Eliminatoria de la Zona Metropolitana de la
Copa Argentina, clasificar por primera vez a la Fase Final y esperar
rival entre Independiente Rivadavia de Mendoza e Instituto de Córdoba, a
la par de despertar una enorme y justificada expectativa para el torneo
regular, a horas del reencuentro por la "B" Metro frente a San Telmo,
con el telón de fondo del anhelado regreso a la "B" Nacional, en un año
histórico que podría coronarse con una vuelta olímpica, en simultáneo
con los festejos por la inauguración del futuro estadio.
Porque
no lo merecíamos, ni nos merecemos el estar escribiendo o leyendo este
comentario, dedicando un espacio a los violentos, que debió ser para
reseñar y subrayar la espléndida producción futbolística de un equipo
que brilló dentro del campo, mientras afuera, un grupo de imbéciles
disfrazados con camisetas del Gallo, trocaban nuestra alegría por la
amargura del bochorno.
Porque nosotros, los
VERDADEROS HINCHAS, perdimos del lado de afuera, en el instante preciso
en que un grupo de miserables se apropiara de nuestra fiesta, para
dejarnos la sensación de amargura de una costosa derrota.
No lo merecíamos...
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