lunes, 22 de junio de 2026

Con la ilusión intacta

Morón cerró una gran primera rueda, con derrota en Caballito, un reducto siempre esquivo y ante un rival directo en la lucha por la cima de tabla, aunque en esta oportunidad, el partido "pintaba" para un cero a cero inamovible, hasta que un error evitable de la defensa y la mala ubicación de Salvá, a siete minutos del final, hicieron que el Gallo se vuelva con las manos vacías, de su pleito de punta con Ferro. 

En efecto, en un partido parejo y cerrado, con demasiadas previsiones por ambos lados, lo que pudo ser un buen partido entre los ahora dos líderes zonales, terminó convirtiéndose en un cotejo deslucido y con escasas emociones frente a los arcos, y las que tuvo, fueron consecuencia de errores defensivos en las áreas, más que por méritos futbolísticos.

Con los regresos de Julio Salvá y Juan Manuel Olivares, el primero superado su cuadro febril y el segundo, cumplida la fecha de suspensión en Bolívar, por Federico Díaz y Santiago Kubiszyn, respectivamente, más el cambio táctico del ingreso desde el inicio de Gastón González en lugar de Gonzalo Berterame, al Gallo le costó hacer pie en Caballito, durante casi todo el primer tiempo, sin las asociaciones a las que nos tiene acostumbrados, en especial por la franja izquierda, aunque esto no significa que haya sido superado por un Ferro con la iniciativa, la necesidad y la obligación de ganar, para trepar a la punta y ante su gente, también con dificultades para generar juego asociado y peligro en el área visitante, más allá de alguna pelota parada.

En esa primera etapa, Morón podría haber "pegado" primero, al inicio del cotejo, primero con un desborde de Joaquín Livera y el "puntazo" imperfecto de Franco Toloza, para cambiarle el palo a Fernando Monetti, pero no lo suficiente para terminar en la apertura del marcador y más tarde, una buena llegada por izquierda de Mariano Bíttolo, cuyo remate desde buena posición, se perdería ancho sobre el poste izquierdo.

Como contrapartida, Ferro ganaría el duelo del mediocampo, lo que le permitiría manejar más la pelota y recuperarla más rápido, generando un par de ocasiones en los pies de Lautaro Parisi, a la postre, el "verdugo" en Caballito y de Emanuel Dening, ante una defensa de Morón que una vez más no tendría la mejor de sus tardes.

Ya en el complemento, pasado el primer cuarto de hora, Walter Otta movería el banco, lógicamente disconforme con el rendimiento del equipo y también para evitar alguna expulsión, en un Morón cargado de amarillas durante el primer tiempo, ingresando Leonel Cardozo, Maximiliano González y Berterame en lugar de Elías Contreras, Mauro Burruchaga (ambos amonestados) y Gastón González, modificaciones que le permitiría a la visita emparejar la zona media, aunque carente del fútbol asociado que caracterizara a Morón, en muchas de las dieciocho fechas de la primera rueda y lo mantuviera en la cima de la tabla hasta el final de la misma.

Más allá de alguna complicación con algún centro o de pelota parada, y sin poder lastimar a una defensa local que tampoco ofrecía demasiadas seguridades, el partido parecía encaminarse a un irremediable cero a cero, hasta que a los 38 minutos del segundo tiempo, una centro casi por obligación desde la derecha, no podría ser anticipado por ningún defensor de Morón, pero sí por Lautaro Parisi, el "9" de Ferro, que de espaldas al arco, la "peinaría" por sobre el cuerpo de Salvá, a mitad de camino entre cortar el envío aéreo y quedarse en el arco para evitar que la pelota lo supere, para el 1 a 0 del "Verdolaga", merecido más por las intenciones que por sus concreciones.

Y hasta hubo chances de empatarlo, en tiempo cumplido, con una entrada de Franco Fagundez evitada por Monetti y un penal, en el agregado, que podría haberle "aguado la fiesta" al local, de no haber sido invalidado por off side en la jugada previa.

Con el pitazo final de Sebastián Martínez, de flojo desempeño y en su primera derrota en nueve partidos, dirigiendo al Gallo (una rareza estadística, para hasta aquí, habían sido ocho victorias de Morón en igual cantidad de partidos con el sobrino de Beligoy) y el "revoleo" de pelotas a las tribunas, al mejor estilo recital de Luis Miguel en los 90', Morón se quedaría sin nada en su visita a Caballito, más por errores propios que aciertos ajenos. 

De todos modos, nada de ello debe quitarnos el foco de la enorme primera rueda disputada por Morón, con diez victorias, cuatro empates y apenas cuatro derrotas, además de 26 goles a favor y 15 en contra, para un Gallo que pese a la caída ante Ferro, en el postergado de la cuarta fecha, termina la mitad del torneo como líder de la zona, igualado en puntos con Ferro (ambos con 34), pero con el equipo de Otta por encima, por mayor diferencia de gol.

Ahora, receso de una semana y a pensar en el inicio de la segunda parte del torneo, con una primera "escala" en el Bajo Núñez, frente al alicaído Defensores de Belgrano.

Con la ilusión intacta.


@elgallogustavo.



      📸: Deportivo Morón.



domingo, 14 de junio de 2026

El Gallo gana, se consolida y sigue

Morón ganó uno de esos partidos que marcan para qué está un equipo, dentro de una competencia, exhibiendo buen juego, por momentos y carácter, en otros, para saber acumular méritos para el triunfo parcial, "sufrir" el desarrollo cuando fue tiempo y finalmente quedarse con tres puntos fundamentales, al quedar su rival en inferioridad numérica, ganándolo de "arrebato", en el epílogo del encuentro, para hilvanar su cuarta victoria consecutiva y sacar más ventaja en la punta, respecto de sus inmediatos perseguidores.

Con los cambios obligados de Federico Díaz en el arco, en su debut absoluto en el arco del Gallo, por el torneo regular (ya se había calzado el "buzo", pero por "Copa Argentina", en dos ocasiones), en lugar de Julio Salvá, con un cuadro febril durante la semana y de Santiago Kubiszyn por Juan Manuel Olivares, quien frente a Almirante llegó a las cinco amarillas, sumados al regreso desde el inicio de Joaquín Livera, en reemplazo de Iván Vaquero, el Gallo se presentaba ante la revelación del certamen, Ciudad de Bolívar, inesperado rival directo en la lucha por la cima de la tabla.

En un muy buen primer tiempo del equipo, pese a la lluvia, el mal tiempo, las dimensiones acotadas del campo de juego y su paulatino deterioro por el agua caída y el trajín de los protagonistas, el Gallo mereció ponerse en ventaja largamente, concretado recién a los 33 minutos, luego de otra gran habilitación de Franco Fagundez, uno de los más destacados del partido, que no sólo hace goles, sino que los sirve, asistiendo de gran manera a otro Franco, Toloza, para que el delantero visitante le "rompa" el arco a un "conocido de la casa": Agustín Rufinetti.

Sin embargo, como también suele pasarle a este equipo, cuando se pone en ventaja por imperio de sus méritos futbolísticos y su mejor juego, una distracción evitable en la defensa lo obliga a empezar de nuevo, en este caso, diez minutos más tarde de la apertura del marcador, a los 43', con un gol de chilena, de Maximiliano Gutiérrez, el "11" de Ciudad Bolívar, al aprovechar con su "acrobacia" un rechazo corto y defectuoso de Federico Díaz, tras una pelota parada.

En el complemento, Morón pareció acusar recibo del empate inmerecido del dueño de casa, que agrandado por el 1 a 1, en el cierre de la primera etapa, se animaría a ir por más y pondría en problemas a la visita, por primera vez en todo el pleito, sin grandes sofocones de Díaz o salvadas providenciales, pero manejando la pelota, dominando las acciones y aproximándose con peligro al arco visitante.

Hasta que una vez más, las modificaciones propuestas desde el banco, hicieran que Morón recuperase progresivamente, equilibrio y tenencia, en especial con los ingresos, primero de Tomás Ramírez y más tarde de Gastón González, ambos a la postre fundamentales para un agónico y merecido triunfo.

Para colmo, la infantil expulsión de Khalil Caraballo, el "9" de Bolívar, por una agresión absurda y sin pelota a Franco Vázquez, terminó de agregar todos los condimentos necesarios, para que Morón vaya con decisión por su suerte, en el epílogo de un partido "chivo" y a esa altura, "picado" entre algunos de los protagonistas, hasta que a los 43 minutos del segundo tiempo, un centro de Tomás Ramírez, se desviaría en un jugador local, en su derrotero al área, donde Gastón González, en posición y disposición de "nueve", se adelantaría a Ezequiel Bulacio, para sacar un derechazo inapelable, sobre palo izquierdo de Rufinetti, que jugado al remate cruzado, sobre poste opuesto, quedaría totalmente desairado, para el 2 a 1 de Morón, que resultaría definitivo y ajustado a los merecimientos de uno y otro.

Morón ganó uno de esos partidos que marcan para qué están los equipos, incluso sobreponiéndose a Brian Ferreyra, el "localista" árbitro del cotejo, para quedarse con tres puntos vitales y aumentar su ventaja, mientras mira a todos desde arriba, a una fecha del final de la primera rueda.

El domingo toca visitar Caballito, para enfrentar a otro rival directo y de los más complicados, por historia y actualidad, como Ferro, en otro prueba de carácter, en el postergado de la cuarta jornada.

Y el Gallo gana, se consolida y sigue.



            📸: Deportivo Morón.


lunes, 8 de junio de 2026

El Gallo "hundió" la "Fragata" y sigue puntero

Si algo le faltaba a una primera rueda casi perfecta, a falta de dos fechas (Ciudad Bolívar en la 18°, al que se suma Ferro, del postergado de la 4°, por el "paro del fútbol"), era ganar el único partido con rivalidad especial dentro de la zona, como es el duelo siempre "picante" contra Almirante Brown.

Y el Gallo se quedó con otros tres puntos fundamentales, ante un rival no "clásico", pero sí tradicional, para tomar mayor distancia, ahora de tres puntos, en la cima de la Zona "A".

Con los ingresos de Iván Vaquero en lugar de Joaquín Livera y de Gonzalo Berterame en reemplazo de Leonel Cardozo, regresando Elías Contreras a lateral por derecha, Morón encontró muy rápido la ventaja, que a la postre resultaría definitiva, con un golazo fenomenal de Juan Manuel Olivares, desde afuera del área, apenas transcurridos dos minutos de juego.

En efecto, de un rechazo alto y defectuoso de Gustavo Cabral, el "6" de la "Fragata", al bajar la pelota de la "estratósfera", sin idea del "paradero" de la misma, el mismo Cabral y Leonardo Jara, su compañero con el dorsal "5", habrían de chocar entre sí, en un auténtico "blooper", desorientados ambos respecto del destino del balón, situación casi insólita que aprovecharía Juan Manuel Olivares para hacerse de la pelota, encarar unos metros rumbo al área y sacar un derechazo inapelable, potente y alto, lejos del alcance de Bruno Galván, el ex Morón dueño del arco de Almirante, para desatar la locura anticipada en el Nuevo Francisco Urbano, con el 1 a 0 del Gallo, a los 2 minutos de juego, por obra de un Olivares en "modo Maravilla".

En los instantes siguientes, Morón tuvo "grogui" a su rival, incapaz de reponerse del golpe de knock out, casi desde el vestuario, tanto es así que pudo haber sacado mayor diferencia, en especial, a partir de una incursión ofensiva de Franco Fagundez, que ingresando solo por el sector izquierdo y teniendo por el medio a Franco Toloza, se tuvo confianza para darle cruzado al arco, perdiéndose el balón apenas ancho por el segundo palo de Galván.

Con el correr de los minutos, Almirante lograría recuperar la "vertical" en el partido y de a poco, generarle algo de riesgo al arco de Julio Salvá, en particular desde la banda derecha, con buenos encuentros de Pedro Velurtas, el lateral diestro visitante y Ramón González, el "7" de Casanova y el mejor de Brown, que contara con dos chances claras para el empate, una bien resuelta por el "1" del Gallo y en la otra, con un rechazo de Braian Salvareschi (que luego se iría lesionado, reemplazado por Cardozo), con el arco desguarnecido y Salvá a mitad de camino.

Al regreso del entretiempo, Santiago Kubiszyn volvería al primer equipo, tras purgar ante Mitre en Santiago, la sanción por llegar a la cinco amarillas acumuladas, en reemplazo de Berterame, seguramente en búsqueda de controlar un poco más a su rival en la zona media, donde había encontrado ventajas hacia el cierre de la primera etapa.

Así las cosas, el Gallo ganaría en equilibrio en el mediocampo, controlando mejor a los volantes rivales y aguardando la ocasión para definir el pleito de contra, cediéndole la tenencia del balón al visitante, que demostraría una ausencia de ideas y de fútbol alarmantes, incapaces de generar zozobra en la última línea local, más allá de algún centro o tiro de esquina, algunos de ellos "inventados" por un árbitro del encuentro (Juan Pablo Loustau), de mal arbitraje y diferente criterio para "pitar" faltas de un lado y del otro, inclinando por momentos la cancha para el lado del arco de Salvá.

Pese a ello, Morón contaría con varias oportunidades para definir la contienda, en los pies de Toloza, de Fagundez, de Kubiszyn, de Cardozo y de Gastón González, ingresado a los 30' del complemento y protagonista en un par de ocasiones claras, pero entre la falta de justeza en la definición y algunas salvadas providenciales de Bruno Galván, Almirante se mantuvo en partido hasta el final, en buena medida por la ineficacia de Morón, que le "perdonó la vida" demasiadas veces.

Y cuando eso ocurre, muchas veces suele pagarse caro en el propio arco, porque si bien, en especial en el segundo tiempo, el Gallo fue bastante más que su rival y mereció el triunfo, lo ajustado del resultado resultó siempre un motivo de incertidumbre, de cara a los instantes finales del encuentro y al cansancio de un partido jugado por ambos como una auténtica "final".

Por suerte, en las pocas que pudo arrimar algo de peligro, un Almirante Brown tan mediocre como insistente, apareció Julio Salvá para sacar un tiro libre desde la izquierda, del ingresado Santiago "Pomelo" Vera, un cabezazo desviado de Ramón González y un remate apenas alto desde el semicírculo del área grande, que bien pudieron convertirse en un evitable "dolor de cabeza", de haber convertido alguna de la tantas chances claras referidas y desperdiciadas frente al arco de Bruno Galván.

Con el desahogo del pitazo final, la fiesta se instalaría definitivamente en un Nuevo Francisco Urbano colmado, con un Morón que supo jugar y ganar este tipo de partidos especiales, que muchas veces requieren de otras virtudes, más vinculadas a la lucha, la actitud, el nervio y la entrega física, que al fútbol bien jugado y la sumatoria de pases.

Ahora a visitar Bolívar y seguir sumando de visitante.

Por lo pronto, el Gallo "hundió" la "Fragata" y sigue puntero.


@elgallogustavo.



                  📸: Eduardo Fabián Acuña.



domingo, 31 de mayo de 2026

Gana, sigue e ilusiona (también fuera de "casa")

Si este Morón puntero, invicto en su "fortaleza" del Nuevo Francisco Urbano, tenía algún tipo de "cuenta pendiente", era mejorar su rendimiento fuera de "casa", condición de visitante que le había sido esquiva, hasta la fecha, con apenas una victoria lejos del Oeste: el 21 de marzo pasado, por la sexta jornada, en la goleada 3 a 0 frente a Acassuso, en territorio "Quemero".

Y si es que hacía falta, este domingo 31 de mayo se sacó esa "espina", imponiéndose con carácter y contundencia por 3 a 1, a Mitre en Santiago del Estero, una plaza siempre compleja, donde muchas veces hubo que ir con la "guardia alta" y los "bolsillos cosidos", frente a un rival que venía de dos empates de visitante (0 a 0 con San Telmo en la Isla Maciel y 1 a 1 ante Colón en Santa Fe, la fecha pasada) y otros tantos triunfos de local (2 a 0 a Acassuso y 4 a 0 frente a San Miguel), en ese mismo escenario.

Con varios cambios, algunos de ellos obligados, respecto del once de inicio frente a Estudiantes en el Oeste, Franco Vázquez retornó como segundo marcador central, tras su expulsión con All Boys, corriéndose Leonel Cardozo al lateral diestro, además del regreso de Joaquín Livera sobre la banda izquierda de la defensa, en lugar de Iván Vaquero, modificación que volvería a registrarse, exactamente a la inversa, al regreso del entretiempo en Santiago del Estero.

Asimismo, Elías Contreras ocuparía el sector derecho del mediocampo, por un Santiago Kubiszyn suspendido en la jornada, por la quinta amarilla ante el "Pincha" de Caseros y finalmente, Mariano Bíttolo estaría de vuelta en el equipo titular, por la ausencia inesperada de Gonzalo Berterame.

Desde el silbato inicial de Maximiliano Manduca, de regular arbitraje, Morón intentaría reproducir fuera del Oeste, lo que suele ser una de sus improntas en "casa": procurar ser protagonista, a partir de la tenencia del balón y juntar pases, en búsqueda del arco de enfrente, tal vez para desterrar esa imagen de conjunto apocado y algunas veces inexpresivo, que supo mostrar de visitante y que le costara resignar puntos en esa condición.

Así las cosas, Morón se plantaría ante Mitre, en la propia Santiago del Estero, aunque sin embargo, el conjunto local contaría con las oportunidades más nítidas, en aquella primera etapa, todas surgidas de contraataques y pelotazos largos, que sorprenderían mal parada a la última línea visitante, como en aquella incursión solitaria por derecha, de uno de los mejores de Mitre, su número "10", Santiago Rosales, ganando en la carrera y ya dentro del área, rematando al palo izquierdo, para fortuna del Gallo.

Del lado de Morón, un rebote capturado en el área chica por Franco Fagundez, a punto estaría de ingresar al arco local, casi en un juego de "pinball", luego de impactar en un defensor, provocando la salvada en la línea del arquero Joaquín Ledesma.

Hasta que a los 28 del primer tiempo, un centro largo y fuerte, desde la derecha, de Leonel Cardozo, resultaría "amortiguado" en el área por Elías Contreras, para que la pelota le quedase justa a Franco Toloza, para sacar un derechazo inapelable, alto y potente, dejando de "estatua" al "1" local, para la apertura del marcador del Gallito, con un auténtico GOLAZO, el cuarto en la cuenta personal de Toloza, que está "volviendo" a su mejor nivel, antes del desgarro.

Mitre acusó recibo del "cimbronazo" y Morón aprovechó para seguir insistiendo, en procura de sacar una mayor diferencia, algo que conseguiría antes del cierre de la primera etapa, a los 40 minutos, con una pelota abierta hacia la derecha, de Juan Manuel Olivares y a la carrera, Elías Contreras aprovecharía la dudas compartidas entre el "3", Martín Rodríguez y el arquero, para ganarle primero al defensor y luego al "achique" del golero, eliminando con un "sombrerito" a Ledesma y yendo a buscar su propia asistencia, para empujarla apenas con la cabeza, para otro GOLAZO y el 2 a 0 parcial del Gallo.

Ya en el complemento, y con Iván Vaquero en lugar de Joaquín Livera, Morón parecía tener todo controlado, resultado y desarrollo, pero a los 6 minutos del segundo tiempo, de un centro que debió ser anulado por evidente off side de dos jugadores de Mitre, uno de ellos, Santiago Rosales elevaría el balón, impactando en la mano derecha de Braian Salvareschi, que precisamente, la tenía en alto para reclamarle la posición adelantada al árbitro asistente. Penal y descuento del local, a cargo del propio Rosales, para complicar una tarde que aparentaba tan tranquila, como "siesta" santiagueña.

Si bien Mitre, no tuvo grandes chances de llegar al empate, el triunfo por la mínima, algunos desacoples defensivos y los "fantasmas" de otras jornadas de visitante, hacían que desde el Oeste los nervios fueran in crescendo, hasta que Mariano Bíttolo encabezara la defensa con la pelota, bien lejos de su propia área y dejara subyacente la posibilidad latente del tercero, en cualquier contra bien hilvanada.

Lo que sucedería a los 35' de la etapa complementaria, con un remate largo de Julio Salvá, el "pivoteo" de Ezequiel Bulacio, en cancha por Toloza, para "aguantar" la pelota y habilitar por izquierda al referido Bíttolo, que con un pase preciso, permitiría que el oriundo de Paysandú, Franco Fagundez, se meta al área y con un remate rasante y bien ubicado, le devuelva la tranquilidad al equipo en la cancha y a su gente a la distancia, para "clavar" otro GOLAZO (el séptimo en su cuenta personal y convertirse en uno de los goleadores del torneo), para el 3 a 1 definitivo en la tarde de Santiago del Estero, más acorde a lo sucedido en los 90 y pico minutos de fútbol.

Morón se trajo mucho más que tres puntos de visitante, luego de dos meses y diez días, sino que además se sacó una "espina" lejos del Oeste, para quedar como único líder de su zona, en la antesala del cotejo con Almirante.

Gana, sigue e ilusiona (también fuera de "casa").


@elgallogustavo.



      📸: Deportivo Morón.



domingo, 24 de mayo de 2026

Se recuperó con el "Pincha" y sigue prendido

Tras la impensada derrota en Floresta, en la última acción del juego frente a un más que modesto All Boys, Morón necesitaba imperiosamente volver al triunfo, luego de dos cotejos consecutivos sin sumar de a tres (empate de local con Los Andes y la referida caída con el "Albo", en ambos casos sin convertir goles, algo desusado para este equipo), y pudo lograrlo frente a un siempre complicado Estudiantes de Buenos Aires, que lo puso en aprietos once contra once y que aún con dos jugadores más y la diferencia mínima a su favor, le costó más de la cuenta a Morón cerrar la "chapa" del encuentro con el 2 a 0, recién en el segundo minuto agregado.

Con algunos cambios obligados, tal la aparición de Leonel Cardozo en la zaga, en lugar del suspendido Franco Vázquez, expulsado ante All Boys, el ingreso desde el inicio de Iván Vaquero como lateral zurdo por el lesionado Joaquín Livera y la vuelta como titular de Franco Toloza en reemplazo de otro "averiado", Mariano Bíttolo, el Gallo apostó a una disposición aún más ofensiva de la que viene mostrando el conjunto de Walter Otta, con Gonzalo Berterame por izquierda y del centro hacia la derecha del ataque moronense, el mencionado Toloza y el uruguayo Franco Fagúndez.

Sin embargo, la ausencia obligada del capitán Bíttolo se notaría, resentida esa sociedad de habituales intérpretes de "buen pie", en especial por izquierda, acompañando en la creación a Juan Manuel Olivares y juntándose con criterio y verticalidad, con Berterame y el otro zurdo con recorrido largo y centros "punzantes", Livera.

Sin la fluidez y el volumen de juego que suelen aportar desde ese sector del campo de juego, los medios de Estudiantes aprovecharían para imponer condiciones en el medio, cortando los circuitos futboleros habituales del Gallo y tornando más esporádicos y forzados los encuentros con los puntas, que debían retroceder para tomar contacto e incluso colaborar en la recuperación del balón.

Con escasa situaciones frente a los arcos, más allá de un buen ingreso ofensivo de Elías Contreras, cuyo remate se iría apenas desviado por el primer palo y como respuesta, un desborde peligroso por izquierda del "Pincha", cuyo centro por fortuna saldría imperfecto, hasta la media hora del primer tiempo, al Gallo le costaría mucho ensamblar los circuitos y tener precisión, para inclinar la balanza del desarrollo a su favor.

Hasta que de una muy buena acción colectiva, de esas que pedíamos renglones arriba por la izquierda del ataque de Morón, Olivares haría la pausa necesaria para la llegada de Berterame, y con una "pincelada" de talento, con sello propio, habilitaría de taco el pase a su espalda, para que Berterame encare con decisión hasta el fondo, envíe el centro justo con ventaja para los delanteros y pasado Toloza en el salto, por detrás de él apareciera Franco Fagúndez para meter un cabezazo terrible y preciso, con el poste diestro del arquero, que habría de quedarse irremediablemente parado, para el 1 a 0 del Gallo y el desahogo, a los 32' del primer tiempo.

Y unos minutos más tarde, el partido terminaría de "romperse" de la manera menos pensada, en dos acciones entre los 40' y los 43' de juego, Estudiantes se quedaría con dos jugadores menos, por las expulsiones del "2" Jorge Benítez y del "11", Enzo Acosta, ambas por doble amarilla y bien sancionadas, una de ellas más que evitable, la de Acosta, que primero recibió la amonestación por una falta cerca del área y segundos después, por exceso verbal y aplaudir irónicamente al árbitro, Juan Robledo Cruz, habría de ganarse la segunda amarilla y con ella la expulsión, de una manera más que irresponsable y absurda, cuando el ambiente del partido transitaba por carriles normales, sin más fricción que la habitual en la categoría ni polémicas determinantes.

Como sea, entre los 32' y los 43' de la primera etapa, el partido habría de definirse casi por completo en favor del Gallo, con la ventaja a su favor y la superioridad numérica de dos jugadores, faltando sólo sentenciarlo en el resultado con algún gol más, algo que precisamente se le complicaría a Morón en el complemento.

Y es que manejó y se defendió con la pelota en el segundo tiempo y también Walter Otta hizo cambios para evitar complicaciones, como reemplazar a Cardozo y Santiago Kubiszyn amonestados, con Gastón González en cancha para manejar pelota y tiempos, más Ezequiel Bulacio y Juan Cruz Esquivel acompañando la ofensiva de Fagúndez y más tarde el retorno de Thiago Lauro, por la lesión de Maximiliano González (que había ingresado en el entretiempo por Leonel Cardozo), pero pocas veces pudo llevarle peligro al arco del "Pincha", más allá de un remate desviado de Contreras, tomando el rebote de los defensores o la más clara, un remate de Fagúndez al palo zurdo de Nicolás Campisi, el "1" de Caseros.

Y si bien a Estudiantes, con dos menos, el arco de Julio Salvá le quedaba lejísimo, a los 30' de la etapa final y por un momento, se paralizaron los corazones en el Oeste, por un ingreso del "8" Federico Sena, que bien pudo ser el empate o incluso penal para la visita, por un agarrón pequeño, pero cobrable de Mauro Burruchaga en el forcejeo, que a la postre, impidiera el remate franco de cara al arco del Gallo.

Por suerte, para evitar sufrimientos innecesarios en el agregado, por algún centro cruzados de esos que sabemos le duelen a la defensa del Gallito, en una contra tardía pero efectiva, de una pelota recuperada en el área propia, Bulacio jugó con Fagúndez, que con un buen gesto técnico habilitó en "cortada" a Gastón González, dentro del área, para que el "16" de Morón definiera con la jerarquía que lo caracteriza, de "pie a pie", para evitar el "achique" del arquero y colocarla con justeza, por encima de la pierna extendida del "1" y bien cerca del palo derecho, para el 2 a 0 tranquilizador y final, frente a un siempre complicado Estudiantes, en esa auténtica "fortaleza" llamada Nuevo Francisco Urbano.

El Gallo volvió al triunfo y lo hizo, para sacarse la "mufa" de Floresta y seguir alimentando la ilusión más grande.

Ahora, a visitar Santiago del Estero. Y después recibir a Almirante.


@elgallogustavo.



      📸: Deportivo Morón.



martes, 19 de mayo de 2026

Derrota absurda

Morón es tan protagonista de los partidos, que los gana y hasta los pierde solo.

Es que no basta con complicarse, por demérito propio, sino que últimamente, va un paso más allá y pierde partidos increíbles, como frente a All Boys, que no ganaba desde hace 11 partidos, más precisamente de marzo de este año y con un técnico interino, tras el alejamiento en la semana de Aníbal Biggeri.

Pero este Morón también está acostumbrado a darle una mano a los rivales en crisis, tanto es así que cayó, a la fecha, frente a tres de los peores equipos de la temporada, como Almagro, San Miguel y ahora un All Boys, de lo más pobre y limitado de los últimos años.

Pero esto también es Morón, al igual que el equipo que somete de local y por momentos juega un fútbol de alto nivel, de visitante muestra su peor versión, apocado, inconexo y fácilmente vulnerable, tanto es así que, con sólo voluntad, empuje y pierna fuerte, un All Boys tan mediocre resulta capaz de complicar y hasta "resucitar" futbolísticamente, ante un equipo de Walter Otta que parece comenzar a pesarle, lejos del Oeste, la "pilcha" de líder y candidato a pelear la punta de su zona.

Y es que, un equipo que tenga aspiraciones de pelear por el ascenso a la Liga Profesional, no puede jamás cometer los errores infantiles y repetidos que cometió frente a uno de los rivales más pobres de la categoría, permitiéndole primero equilibrar las acciones, cayendo en la trampa de la mediocridad ajena y luego regalarle un triunfo impensado, por errores y horrores propios, el del final, en tiempo cumplido, propio de un jugador inexperto o directamente amateur.

Y es que un equipo que tenga aspiraciones de llegar a la máxima categoría de nuestro medio, no puede tampoco darse el lujo de jugar apenas 15 minutos y en ese lapso, dilapidar tres o cuatro ocasiones inmejorables de gol, en parte por una buena noche del arquero rival, pero en mayor medida, por la mala decisión a la hora de la definición y el empecinamiento en terminar de lujo, jugadas que sólo necesitaban de inteligencia y sencillez, para abrir el marcador y desnudar todas las falencias de su urgido rival.

Porque Morón desperdició no menos de cuatro jugadas claras de gol, antes del primer cuarto de hora de partido, cuando la noche en Floresta pintaba para un "paseo" del Gallo, ante un "Albo" sin ideas, ni respuestas, más que el empuje y el amor propio para intentar emparejar las acciones, entre dos equipos sin equivalencias en sistema de juego y jerarquía individual.

Sin embargo, Morón se dejó llevar al terreno ideal de All Boys, el de la lucha y el rigor físico, en lugar del fútbol que sostiene como dogma el conjunto de Otta, atropellando al Gallo contra su arco, con una defensa que no termina de "engranar" y dar seguridad.

Así las cosas, y tras un primer tiempo de mayor a menor del Gallito, en el complemento el empuje de All Boys sometería a Morón, quitándole la pelota y jugando el partido en terreno de la visita, que una vez más se quedaría con diez, a falta de doce minutos para el final del partido, por la expulsión de Franco Vázquez, en parte responsabilidad propio y en otra, por estar obligado a cortar, mal y a destiempo, aquello que los mediocampistas no son capaces de cubrir e impedir en mitad de cancha.

Porque tampoco Morón puede regalar tantas pelotas evitables, por pretender salir jugando desde su propia área, generando pérdidas y un par de buenas intervenciones de Julio Salvá, en el día de su cumpleaños número 39.

Hasta que este Morón que se complica solo y no conforme con ello, gana y pierde los partidos por méritos y errores propios, en el tiempo agregado por Pablo Giménez, en una acción absurda e incalificable, Juan Cruz Esquivel intentaría salir jugando desde su propia área (??!!), hasta perder el balón, que impulsado por Iván Zafarana, terminaría con el cabezazo goleador de Santiago Apa, para hacer "revivir" a un All Boys "muerto y enterrado", por incapacidades propias.

Conclusión, Morón perdió un partido que no debía perder, por una acción amateur, dentro del área y en el minuto 90 y pico.

Más allá del próximo partido, con Estudiantes en el Oeste y si bien el equipo sigue en la pelea, segundo a un punto de Colón, derrotas dolorosas como la registrada en la víspera, ante All Boys, implican una señal de alerta, si es que realmente se pretende soñar con algo grande.

Porque el principal problema de Morón, es el propio Morón, capaz de ganar o perder sólo los partidos.

Para ser un candidato serio, hace falta solidez y previsibilidad, algo que, por el momento, el equipo de Walter Otta exhibe de local y pierde la memoria por completo de visitante.

Derrota absurda.


@elgallogustavo.



     📸: Deportivo Morón.



domingo, 10 de mayo de 2026

"Partido que no se puede ganar, no se debe perder"

"Partido que no se puede ganar, no se debe perder", reza una de tantas máximas futboleras, jamás escritas, pero con legítimo asidero en los campos de juego, a través del tiempo.

Y eso precisamente, le sucedió al Gallo, frente a un duro Los Andes, que le planteó un partido inteligente, lo incomodó, lo maniató y hasta le sacó la pelota durante varios pasajes del segundo tiempo, el mejor argumento de Morón, tanto para atacar como para defenderse.

El equipo de Walter Otta no supo encontrarle la vuelta al bien estructurado conjunto dirigido por Leonardo Lemos y debió conformarse con un empate a cero, que pudo ser victoria, por lo hecho en el primer tiempo, pero también pudo ser derrota, por un complemento flojo, de los más inexpresivos del presente campeonato.

Con el regreso de Braian Salvareschi en lugar de Leonel Cardozo y el cambio táctico de Elías Contreras por Gerónimo Ulibarri, respecto del once titular frente a Godoy Cruz, en Mendoza, el Gallo intentó desde el inicio asumir el protagonismo y someter a Los Andes desde la verticalidad, procurando llegar con peligro hasta el arco rival, en base a las típicas triangulaciones, en especial por izquierda, entre Juan Manuel Olivares, Mariano Bíttolo, Joaquín Livera y Gonzalo Berterame, para que Franco Fagúndez continúe con su racha goleadora.

Y por momentos habría de conseguirlo, por lo menos, desde la supremacía en el juego, aunque sin traducirlo en demasiadas oportunidades manifiestas de gol, más allá de algunos desbordes de Berterame, mal resueltos dentro del área y fundamentalmente a partir de las incursiones ofensivas de Santiago Kubiszyn, quien más cerca del gol estuviera durante el encuentro, con un remate desde afuera y una embestida de cabeza,  en el primer tiempo y con otra opción clara, ingresando al área, al minuto de la segunda etapa, con un remate cruzado que parecía tener destino de red, pero un defensor habría de desviar al tiro de esquina.

De lado del "Mil Rayitas", sin tanto juego elaborado en el mediocampo, intentaría provocar peligro con envíos largos, buscando la altura de Mauricio Asenjo o la llegada de algún volante, como Alexis Chamorro, al que le anularían un gol (en claro off side, bien sancionado por Juan Pafundi) en el primer tiempo y en el segundo contaría con la más clara de la visita, con un remate al arco vacío, salvado en la línea por Kubiszyn, el mejor del partido.

En un partido de trámite intenso, pero sin demasiadas situaciones de gol frente a los arcos, Morón dejaría una mejor imagen, a la hora del entretiempo, con un mejor manejo del balón y las sociedades de siempre, aunque sin la precisión ni la profundidad de otras tardes.

Ya en el complemento, y más allá de aquella primera jugada de riesgo ya descripta, al minuto de juego, con Santiago Kubiszyn como principal protagonista, el Gallo no volvería a ser el de la primera etapa, cediendo a la presión de Los Andes, que ajustaría las marcas en el descanso, en especial, en la zona media y hasta se animaría a jugar un poco más, con el propio Chamorro, su número "10", como mejor exponente y la peligrosidad de Facundo Villarreal, reemplazante por la lesión de Camilo Viganoni, en el primer tiempo, que recostado sobre la banda derecha del ataque visitante, se convertiría sin dudas en el más desequilibrante de Los Andes.

Y así llegarían un par de "revolcones" de Julio Salvá, que alternaría alguna salida fallida, en pelota aérea, con dos o tres situaciones bien resueltas, alguna de ellas mano a mano con los delanteros rivales, para evitar que el partido fuese aún más cuesta arriba, en ese segundo tiempo, para un Morón que perdería el control de las acciones en los segundos 45'.

Aunque tampoco lo sufriría demasiado, más allá de las acciones referidas, en particular, la pelota que sacara Kubiszyn, casi en la línea, a partir de una mejor cobertura defensiva, con la vuelta de Braian Salvareschi y un buen partido de Elías Contreras, a diferencia de Livera, que tendría algunos problemas en la marca del elusivo "18", Facundo Villarreal.

En el arco de enfrente, Los Andes demostraría por qué es la valla menos vencida, con una defensa muy sólida, en especial en el juego aéreo, donde apenas permitiría algún desborde de Juan Cruz Esquivel, que volvería a ingresar en el segundo tiempo, al igual que hace una semana en Mendoza y concedería un cabezazo ofensivo al ingresado Franco Toloza, bien contenido por un sobrio arquero como Sebastián López.

En los minutos finales, con Toloza y Ezequiel Bulacio, más Esquivel y Tomás Ramírez, en su regreso tras la suspensión, por su expulsión ante San Miguel, Morón intentaría desbordar a su rival, ya decididamente refugiado en su última línea, pero a diferencia de otras tardes, la ofensiva del Gallo no estaría "fina", al igual que los medios carecerían de su habitual cuota de fútbol, esta vez ausente en la destemplada tarde del Oeste.

Final con empate a cero que califica, pero que también suma, máxime cuando en otros tiempos, no tan lejanos, este tipo de partidos cerrados que no se podían ganar, finalmente se terminaban perdiendo.

Ahora a pensar en All Boys y tratar de volver al triunfo en Floresta, con la tranquilidad de seguir una semana más como punteros, más allá de resultados ajenos.


@elgallogustavo.



            📸: Eduardo Fabián Acuña.



domingo, 3 de mayo de 2026

Hay puntos que valen mucho más que uno

Morón jugó un muy buen partido en Mendoza, en especial, en la segunda etapa y se trajo un punto valioso, ante un Godoy Cruz de irregular campaña, pero candidato natural al ascenso, por su plantel y su pasado más que reciente en la Liga Profesional.

Por si fuera poco, debió levantar una desventaja parcial en dos oportunidades y pese a las ventajas que le otorgó al "Tomba", en particular durante el primer tiempo, por los errores defensivos que viene evidenciando y le cuesta solucionar, aún así pudo acceder al 2 a 2 final y hasta traerse los tres puntos para el Oeste, consolidando su "pilcha" bien ganada de líder y su condición de equipo que sabe a qué juega, que busca siempre y que del medio en adelante, sabe con la pelota y es capaz de desnivelar en cualquier momento.

Con el cambio obligado de Gerónimo Ulibarri como lateral derecho (corriéndose Leonel Cardozo a la zaga), en lugar de Braian Salvareschi, ausente por un cláusula en el préstamo que le impedía enfrentar al conjunto dueño de su pase, sumada a la modificación táctica del reingreso desde el inicio de Mauro Burruchaga por Maximiliano González, respecto del once titular que hace una semana derrotara en el Oeste a Racing de Córdoba, Morón sufrió más que de costumbre por la banda diestra y los centros cruzados, de un "Tomba" con puntas altos y de reconocida preeminencia en el juego aéreo, como Axel Rodríguez y Martín Pino.

Y así llegaría la apertura del marcador para el local, con apenas diez minutos de juego, luego de un centro largo desde la derecha del ataque de Godoy Cruz, buscando el segundo palo de Julio Salvá, sector por donde aparecería demasiado solo y libre, Martín Pino, a espaldas de Cardozo y Ulibarri, para meter el "pase gol" de cabeza, que capitalizaría Alex Rodríguez, impulsando el balón en la línea y junto al poste izquierdo.

Una vez más en desventaja, en el "amanecer" del encuentro y por la misma vía que le ha costado al Gallo la mayoría de sus goles en contra, el equipo de Walter Otta tardaría unos minutos en reaccionar, hasta que lo hiciera, a partir del manejo criterioso de Juan Manuel Olivares, bien secundado por Santiago Kubiszyn y Burruchaga, para empezar a "desnudar" la flaquezas defensivas que también exhibía el local, con buenas "sociedades" por el lateral izquierdo, con desbordes de Joaquín Livera y la peligrosidad latente de un Franco Fagúndez, que está "picante" y "afilado" para el arco.

Y de esta manera Morón llegaría al primer empate, apenas luego de un par de minutos de manejarle la pelota y buscar con decisión el área rival, hasta que a Olivares le cometieran un penal similar al de San Telmo, pero cuya continuidad terminaría en gol, con una gran definición de Kubiszyn, aunque el árbitro no convalidara el tanto, de manera inexplicable, pero sí sancionar el remate desde los "doce pasos".

De no haber sido gol, seguramente la decisión del debutante con Morón, Maximiliano Manduca, hubiese generado un escándalo mayúsculo, entre los jugadores y el banco visitante, aunque por fortuna, Fagúndez cambiaría el penal por gol, con una gran definición sobre poste izquierdo, bien arriba, con precisión y calidad para el 1 a 1 parcial, a los 37 minutos.

Sin embargo, en un regreso a la titularidad para el olvido, apenas dos minutos más tarde, Gerónimo Ulibarri parecería dar un pase atrás, ante la presión local y luego optaría por intentar enganchar y salir jugando, perdiendo el balón en los botines de un rival, que aprovecharía el "regalo" para enviar un centro rasante y cruzado al área, que tampoco podría ser desviado en su trayectoria por Leonel Cardozo y ante el embate de Martín Pino, ni Franco Vázquez (pese a ello, de lo mejor de la defensa, en la tarde de Mendoza), ni Joaquín Livera llegarían a tiempo para cerrar al "9" rival, que al igual que Alex Rodríguez en el 1 a 0, también le ganaría en el intento de cobertura a Julio Salvá, una vez más, casi debajo del arco. 2 a 1 del "Tomba", a los 39 minutos del primer tiempo.

Y hasta pudo Godoy Cruz irse al descanso por dos goles de ventaja, algo que poco y nada hubiese tenido que ver con el desarrollo del partido, cuando de otro balón perdido por Ulibarri, sólo el cruce providencial y jugándose la "ropa" de Franco Vázquez, para arrojarse al piso y enviar la pelota al tiro de esquina, pudo evitar que Juan Segundo Morán, el lateral zurdo local, pudiese optar entre probar directamente al arco, ante el "achique" desesperado de Salvá o mandar el centro apenas atrás, una vez más, en el área chica, para que Martín Pino y otro de sus compañeros, ambos absolutamente solos, la hubiesen seguramente empujando al fondo de la red.

Al regreso del entretiempo y con el cambio imprescindible de Elías Contreras por Ulibarri, en su tarde fatídica, Morón en su primera aproximación seria y antes del minuto de juego del complemento, hallaría el merecido "premio" de un nuevo empate, cuando de un remate desde afuera del área, que parecía con intenciones de arco, más que de asistencia, de Kubiszyn, la pelota le quedaría dentro del área a Franco Fagúndez, que en "modo intratable", se daría vuelta y sacaría un remate rasante, no muy violento, pero sí bien esquinado y "venenoso", que pese a la estirada con la pierna de Roberto Ramírez, el "uno" de Godoy Cruz, no podría evitar que el balón se introduzca pegado a la base del poste derecho, para el 2 a 2 del Gallo.

Y en los minutos siguientes se pudo llevar los tres puntos de "arrebato", porque presionaría al "Tomba" bien cerca de su arco y jugaría durante varios minutos en terreno rival, con la más clara en los pies de Elías Contreras, cuyo remate preciso y fortísimo tenía destino de gol, de no mediar una atajada arriba y a mano cambiada, fenomenal de Ramírez.

Con el correr del segundo tiempo, Morón dejaría venir a Godoy Cruz, que sólo encontraría como recurso ofensivo, los enormes problemas de la última línea visitante, a la hora de los centro cruzados, algunos desviados y otros bien cortados por Salvá, aunque casi siempre ganados por los locales, dependiendo de la eficacia o no de los cabeceadores "tombinos".

Pero más allá de ese "peligro" en arco propio, más latente que real, el Gallo tuvo el partido controlado, no lo sufrió y hasta contó con la opción de "oro" para quedarse con el triunfo en tiempo cumplido, aunque la contra de Juan Cruz Esquivel, en su debut con la camiseta de Morón, no terminaría con la mejor elección, decidiendo la jugada individual, en lugar de habilitar por el medio a Gonzalo Berterame, que llegaba solo para definir cara a cara con el arquero.

El pitazo final de Maximiliano Manduca, de flojo arbitraje, generaría silbidos en la parcialidad local y satisfacción en la visita, por un punto importante y merecido, ante un rival directo que supo estar al frente en dos oportunidades, y revertirlo, pese a las propias ventajas que concedería el Gallito, en su última línea, en especial durante los primeros 45'.

Ahora, será tiempo de recibir a Los Andes, en un Nuevo Francisco Urbano al que han convertido en una fortaleza casi inexpugnable.

Morón mostró sus "credenciales" en Mendoza y sigue madurando partido a partido, para sostener el liderazgo, el juego y la ilusión.

Es que hay puntos que valen mucho más uno.


@elgallogustavo.



       📸: Deportivo Morón.



domingo, 26 de abril de 2026

El Gallo mira a todos desde arriba

Tras cuatro días complicados, luego de la eliminación en Copa Argentina, a manos de Midland y el enojo de Walter Otta, por las críticas recibidas en redes sociales e incluso por mensajes directos en las mismas, Morón afrontaba un compromiso complicado, el segundo consecutivo de local, frente a Racing de Córdoba, dando una muestra de carácter necesaria y contundente para "dar vuelta la página copera" y empezar a restañar las heridas autoinfligidas (entre nosotros mismos) de las últimas horas, al revertir un resultado adverso, ante un rival directo en la zona, confirmando una vez más sus "credenciales" de líder y de equipo que, con "luces y sombras" (como todos los demás de la categoría), aspira a protagonizar la pelea de fondo en el torneo regular.

Repitiendo el once de inicio, respecto del triunfo del pasado sábado, frente a Colón en el mismo Nuevo Francisco Urbano, el Gallo necesitaba de una victoria para asegurar la cima de la tabla, por lo menos por una semana más, pero fundamentalmente, cambiar la imagen y el clima de desencuentro sin sentido, que provocara la eliminación en Copa Argentina.

En los minutos iniciales y fiel a su estilo, Morón intentó presionar a su rival en campo ajeno y ejercer el control de las acciones a partir de la tenencia de la pelota y las sociedades futbolísticas, algo que no pudo llevar a cabo nunca, el miércoles último en cancha de Temperley, ante un Midland que le jugó con idénticas armas tácticas, frente a un Gallo con algunos protagonistas diferentes a los que suelen desempeñarse en el campeonato.

Procurando aprovechar la incidencia climatológica, de un viento con ráfagas por momentos muy fuertes, más propias del Sur del país que del Oeste del conurbano, al Gallo le costó pisar el área del Racing cordobés con peligro, aunque sí lo generaría rematando desde afuera, en los pies de Mariano Bíttolo (más parecido al jugador determinante de la temporada pasada), Santiago Kubiszyn y Juan Manuel Olivares, todas bien resueltas por el buen arquero visitante, Brian Olivera, que sin embargo, nada podría hacer, más que mirar (y "rezar") ante la más clara del local, en el primer tiempo, tras un centro desde la derecha del mencionado capitán, la "peinada" de Franco Fagúndez en el medio del área y Leonel Cardozo que por centímetros no pudo empujarla al gol, en el segundo palo.

Por el contrario, en el arco de Julio Salvá, el único sofocón grande lo provocaría Santiago Rinaudo, el lateral zurdo visitante, ganando la "cuerda" por su banda izquierda y al ingresar al área, rematar desviado por sobre el travesaño.

Ya en el complemento y cuando ambos equipos recién se estaban acomodando, de un rebote afortunado, la pelota le quedaría a Ricardo Centurión, nada menos, que con su pegada prodigiosa la impulsaría de aire, lejos del alcance del arquero de Morón, sobre el poste derecho, para el 1 a 0 sorpresivo e inmerecido del Racing de Nueva Italia en el Nuevo Francisco Urbano.

Con Ezequiel Bulacio por Fagúndez, amonestado y en riesgo de otra expulsión, en el entretiempo y unos minutos más tarde, el ingreso de Facundo Báez en lugar de Maximiliano González, Morón no acusó demasiado recibo del "golpazo" imprevisto y siguió yendo al frente con sus armas y sus mejores argumentos, en este caso con el viento en contra, situación anómala que no impediría que Santiago Kubiszyn sacara un "misil teledirigido" de derecha, para superar el esfuerzo del golero cordobés y poner no sólo el 1 a 1, con un auténtico GOLAZO, sino más justicia al desarrollo de un partido que siempre tuvo como protagonista al Gallito.

Y Morón iría por más, arrinconando a Racing de Córdoba en su campo, hasta que Joaquín Livera ganara su "cuerda", enfilara con decisión dentro del área y en lugar de rematar al arco, ceder con generosidad e inteligencia hacia atrás, para que Juan Manuel Olivares, solo y perfilado, la empujara con botín derecho, junto al poste izquierdo del arco visitante, para el 2 a 1 del Gallito y un triunfo que tenía mucho más que ver con los merecimientos de uno y otro, a los 28 minutos del segundo tiempo.

Y hasta lo pudo liquidar, con una gran habilitación de Mauro Burruchaga (ingresado junto a Gastón González, por los goleadores de la tarde, para manejar y defenderse con la pelota), a Facundo Báez, pero el remate a ras de piso del "18" del Gallo se iría "besando" la base del poste izquierdo del arco cordobés.

Sin demasiados sobresaltos, en una muy buena actuación individual y colectiva del equipo, pese a la desastrosa labor arbitral de Felipe Viola, que toda la tarde mediría con distinta vara las infracciones de uno y otro lado, Morón se quedaría con un triunfo tan necesario como merecido, para seguir en la punta y reconciliarse entre tantas desavenencias innecesarias de los últimos días.

El Gallo recuperó la tranquilidad perdida en la semana y mira a todos desde arriba, mientras se prepara para otra prueba de carácter, frente a Godoy Cruz en Mendoza, a quien ya enfrentara y venciera claramente en los 32avos de la Copa Argentina.

Triunfo "terapéutico".


@elgallogustavo.



     📸: Eduardo Fabián Acuña.




jueves, 23 de abril de 2026

Borrón y cuenta nueva

Midland sorprendió a Morón y lo eliminó merecidamente de la Copa Argentina.

En una mitad de semana, desde el triunfo del sábado último frente a Colón, en el Oeste, donde resonaran las declaraciones de Walter Otta, molesto y con razón por los reproches de algunos hinchas, en sus redes sociales, respecto de sus decisiones técnicas, sobre quiénes juegan y quiénes no, propias de un tiempo de impunidad absoluta, detrás de un teclado de celular o pc, en cierta medida, el pobre rendimiento del Morón "muletto" frente al "Funebrero" de Libertad, servirían para "responder" de alguna forma, los cuestionamientos desubicados que debería soportar Otta, en la horas post derrota con San Miguel en Los Polvorines.

Y es que el Gallo "alternativo", con mayoría de habituales suplentes, no estuvo a la altura del compromiso "copero" con el Midland de Joaquín Iturrería y Nicolás Martínez, siendo superado individual y colectivamente por un "Funebrero" que salió a imponer condiciones desde el comienzo y que se impuso tácticamente, en todo momento, a un Morón que salió con la misma "tibieza" de las últimas derrotas de visitante, por el torneo regular.

Sólo Federico Díaz en el arco, sin responsabilidad en los dos goles rivales e incluso impidiendo algunas opciones más, con el partido 1 a 0 en favor de Midland, más un buen segundo tiempo de Mauro Burruchaga, autor del empate transitorio y Braian Salvareschi en el fondo, resultaría demasiado poco para un Morón que jamás tuvo la pelota y llegó siempre tarde a los rebotes y las segundas jugadas.

Con flojísimos rendimientos de Iván Vaquero y Thiago Lauro, que respondieron quizá indirectamente a aquellos cuestionamientos que debiera soportar Walter Otta en sus redes, sumados a Elías Contreras, Leonel Cardozo (en la noche de Temperley, como segundo marcador central), Gastón González, Tomás Ramírez, Ezequiel Bulacio y Facundo Báez, todos lejos de su mejor nivel, Morón nunca pudo hacer pie en el partido y recién se vio en desventaja al final del primer tiempo, por alguna buena intervención de Díaz y la escasa capacidad de definición de los delanteros de Midland.

Sin embargo, cuando el entretiempo parecía "premiar" a Morón con un empate en cero, del que poco y nada había hecho para inclinarlo a su favor, el conjunto de Iturrería hallaría la ventaja merecida, en una corrida por izquierda y definición contenida a medias por el arquero del Gallo, pero cuyo rebote le quedaría "servido" a Joaquín Perales, el "9" del "Funebrero", para empujarla al gol, ante la pasividad absoluta de Cardozo y Vaquero, que jamás parecieron darse cuenta que tenían un rival delante de sus propias "narices" y de cara al arco.

Ya en el complemento, Walter Otta enviaría al campo de juego a Gonzalo Berterame y Juan Manuel Olivares, por Báez y Ramírez y más tarde a Mariano Bíttolo y Franco Fagúndez, luego expulsado, cerca del final, por otra "confusión" entre entrega e irresponsabilidad, pero aún así Midland seguiría manejando las "riendas" y los tiempos del partido, más allá de ese breve "espejismo" entre el empate transitorio de Mauro Burruchaga, a los 32 minutos (luego de un tiro de esquina, una mala salida del arquero rival y el rebote y gol de "Burru") y el pésimo retroceso defensivo, cuatro minutos más tarde, luego de otro tiro de esquina en favor de Morón, que terminaría con una contra letal y el 2 a 1 final a cargo de Maximiliano Rogoski.

En definitiva y en una actuación para el olvido, Morón quedó eliminado de la Copa Argentina, por un Midland que jugó el partido de su "vida", mientras el Gallo salió, una vez más, a ver qué pasaba y jamás le pudo encontrar la vuelta al plantel táctico rival.

Luego de una mitad de semana, con duras declaraciones de Walter Otta, a pesar del triunfo con Colón, que volvió a depositar a Morón en la cima del torneo, la eliminación en la copa vino a justificar, indirectamente y de manera impensada, por qué para el cuerpo técnico, que convive a diario con la totalidad del plantel, algunos son titulares indiscutidos, otros pueden alternar en el banco y otro ni siquiera ser convocados.

A pensar en Racing de Córdoba, que llega el domingo al Nuevo Francisco Urbano y olvidar rápidamente esta breve experiencia "copera".

Borrón y cuenta nueva.


@elgallogustavo.



      📸: Copa Argentina.


domingo, 19 de abril de 2026

El Gallo recuperó la "memoria" y la punta

Morón recuperó la "memoria" y derrotó sin atenuantes al hasta ayer líder, Colón de Santa Fe, a quien "borró" literalmente de la cancha, a partir de una actuación colectiva sobresaliente y muchos puntos altos en el rendimiento individual, para arrebatarle el liderazgo al "Sabalero" en la cima de la zona "A" de la Primera Nacional.

Así como hace una semana, el Gallo mostraría su peor versión en lo que va del campeonato, jugando su peor partido en la temporada y cayendo sin excusas por 2 a 1, en Los Polvorines, este último sábado en el Nuevo Francisco Urbano, el equipo de Walter Otta disputaría su mejor cotejo del certamen, recuperando y potenciando muchos de los argumentos futbolísticos que lo tuvieran al tope de la tabla zonal, hasta la jornada pasada, con un 2 a 0 merecido y justificado, frente a un candidato natural como Colón de Santa Fe, al que le terminaría haciendo "precio" en el resultado final, porque bien podría haber convertido un par de goles más, frente a un "Sabalero" que jamás pudo hacer pie en el Oeste, por exclusivo mérito de un Morón inteligente, equilibrado, concentrado y contundente.

Con varios cambios, alguno obligado por suspensión (como el caso de Tomás Ramírez, sancionado con dos fechas por su expulsión ante San Miguel) reemplazado por la vuelta del capitán, Mariano Bíttolo y otros por razones tácticas, tal los ingresos de Leonel Cardozo (recuperado de su lesión frente a Almagro) por Elías Contreras, en el lateral derecho, de Maximiliano González en lugar de Mauro Burruchaga, en el círculo central y el regreso desde el inicio de otro reestablecido, Gonzalo Berterame, en sustitución de Ezequiel Bulacio, Morón encontraría marca en la banda diestra, mayor equilibrio en el medio y el desequilibrio y desborde que aporta Berterame, una de la figuras centrales dentro de un Morón con todos puntos altos, tanto entre los once iniciales como en los relevos.

Apenas iniciado el cotejo con el "Sabalero", el Gallo demostraría haber recuperado la intensidad, la presión alta y el juego asociado perdidos en algunos de sus encuentros anteriores, generándole sobresaltos a la última línea visitante, a los pocos minutos, con Berterame visiblemente recuperado y Franco Fagúndez vertical y "picante", más el aporte ofensivo de Joaquín Livera, más parecido al de sus mejores tardes y un circuito de juego que esta vez sí mostraría su fluidez habitual, con Bíttolo y Juan Manuel Olivares como sus mejores interlocutores.

Así las cosas, luego de un par de aproximaciones de peligro, a los 18 minutos de la primera parte, Gonzalo Berterame recuperaría una pelota en tres cuartos y metería una pelota en cortada fenomenal, para el ingreso entre los centrales de Fagúndez, que el uruguayo no desperdiciaría, superando en velocidad a sus marcadores y anticipándose al cierre del arquero, con un toque de calidad sobre el poste zurdo del golero santafecino.

Pese a la merecida ventaja parcial, el Gallo no abandonaría el protagonista y siempre estaría más cerca de ampliar el marcador, que su desdibujado rival, de empatar el encuentro, más allá de un remate aislado de su volante derecho, Ignacio Antonio, el mejor de la visita, máxime con la inexplicable expulsión del "7" de Colón, Matías Muñoz, por una manotazo innecesario a Santiago Kubiszyn, a los 36' del primer tiempo.

Ya en el complemento, con los cambios de Gastón González y Ezequiel Bulacio, en lugar de Matías Bíttolo y Juan Manuel Olivares, el ex Centro Español tocaría dos pelotas desde su ingreso, la primera para "pivotear" y cederle el balón a Berterame, que abriría juego por izquierda con Fagúndez, al igual que en Los Polvorines, asistiendo con un centro a ras de piso, por el segundo palo, que el "20" del Gallo impulsaría al gol, arrojándose al piso, para tocar su segunda pelota desde que ingresara, para darle el 2 a 0 a Morón, en tan sólo 18 segundos efectivos del segundo tiempo.

Con el 2 a 0 y el hombre de más, si el Gallo había sido mucho más que su rival, once contra once, con la ventaja numérica sometería a Colón a su antojo, dilapidando una buena cantidad de ocasiones claras de gol, para marcar el tercero, en parte por la escasa precisión en la "puntada" final y en otra, por un par de buenas intervenciones de Tomás Paredes, el "1" visitante, que nada tendría que hacer ante el remate desde afuera de Gastón González, que sólo el palo le negaría el festejo, pero sí en dos tapadas providenciales, en sendos mano a mano con Santiago Kubiszyn y Bulacio.

Los ingresos posteriores de Valentino Huertas (por Berterame, amonestado y al límite de la expulsión, en un par de jugadas), de muy buen partido, con movimientos interesantes y sin pudores, como de Matías Benítez (por Fagúndez, figura del partido, con un gol y una asistencia), para buscar el desequilibrio en los últimos metros del rival y más tarde, de Mauro Burruchaga (por Kubiszyn), de mucho mejor semblante que su floja labor con San Miguel, le otorgaron la "frescura" que el equipo perdiera durante un lapso del segundo tiempo y que sin pasar grandes sofocones, le alcanzara a su rival para quitarle la pelota y generar dos acciones bien resueltas por Julio Salvá, para que el partido no se le complicara de manera innecesaria, a un Morón que controló y minimizó a su encumbrado rival desde el minuto uno y hasta pasado el 90'.

Ahora será tiempo de enfrentar a Midland, por Copa Argentina, el miércoles por la noche en cancha de Temperley y el próximo domingo, buscar otros tres puntos fundamentales, también de local, ante otro rival directo en la lucha por el liderazgo de la zona: el Racing cordobés.

El Gallo recuperó la memoria, "borró" a Colón y recuperó la punta.

Pero lo más importante, se reencontró con su mejor versión y rendimiento, en particular en defensa, donde se mostró sólido, concentrado y sin fisuras, sin dudas, una auténtica cuenta pendiente para el equipo. 

A seguir por este camino. 


@elgallogustavo.



       📸: Eduardo Fabián Acuña.


sábado, 11 de abril de 2026

Otro paso en falso, fuera de "casa"

Morón volvió a decepcionar fuera de casa.

En otra salida fallida, luego del laborioso triunfo del pasado fin de semana, frente a San Telmo, en el Nuevo Francisco Urbano, el Gallo volvió a caer de visitante, en esta ocasión frente a San Miguel, en Los Polvorines, repitiendo varios de los problemas que acarrea desde comienzos de campeonato, pero que parecen haberse profundizado en los últimos tres partidos.

Es que otra vez, el equipo se encontró en desventaja casi desde el vestuario, con un gol de cabeza a los cinco minutos de iniciado el pleito, luego de un tiro de esquina largo, desde la izquierda y con destino al segundo palo, que entre el amague de salir de Julio Salvá y su retroceso a medias, quedando a mitad de camino y la "sombra" que haría Mauro Burruchaga, en lugar de marcar o cuanto menos molestar al receptor, Kevin Ceceri, el "6" de San Miguel, hallaría demasiadas facilidades para poner un "frentazo" alto y goleador, lejos del alcance de "1" de Morón.

Y es que otra vez, el equipo de Walter Otta sufriría el desarrollo desde las bandas, con otra fallida actuación de ambos laterales, tanto de Elías Contreras por derecha como de Joaquín Livera por izquierda, permeables como en cotejos anteriores a que les ganen la "espalda", perder la marca o simplemente no poder evitar que los centro cruzados rivales "aterricen" en el "corazón" del área propia.

También otra vez, el Gallo careció de fútbol, más allá de alguna sociedad esporádica y los intentos de Juan Manuel Olivares o Tomás Ramírez, por primera vez titular, en lugar de Mariano Bíttolo, complicando de esta manera la posibilidad del empate, que debían gestionarlo casi en soledad los dos puntas en la tarde de Los Polvorines, Franco Fagúndez y Ezequiel Bulacio.

Asimismo, una vez más, Morón terminaría con diez, por la expulsión prematura del referido Ramírez, a los 40' del primer tiempo, luego de adelantar demasiado una pelota recuperada cerca del área rival y que ante la posibilidad de una contra de 0-2, casi por instinto derivaría en una patada desde atrás, de roja directa inapelable para Juan Pafundi, el mal árbitro del encuentro, complicando aún más un panorama que asomaba sombrío en el "Malvinas Argentinas".

Ya en el complemento, la fortuna le haría un "guiño" al Gallito, consiguiendo el empate, en el "amanecer" del segundo tiempo, en una jugada que pondría en evidencia también la debilidades defensivas del dueño de casa, que al igual que Morón, era una cosa del medio hacia arriba, con la peligrosidad de Bruno Nasta y el desequilibrio de Juan Carlos Ferrero, "9" y "10" de San Miguel, este último recostado sobre la derecha, para complicar a Livera, pero en contraste, con el juego aéreo como fuerte en su propia área, pero con dificultades para contrarrestar las escasas acciones hilvanadas de la visita, a ras de piso.

Y así llegaría el 1 a 1 de Ezequiel Bulacio, luego del ingreso al área por izquierda y el centro rasante al arco de Fagúndez, que el "9" del Gallito la empujaría al gol, sobre la línea y casi con la espalda, forcejeando con el arquero y un defensor local. 

Con Gastón González en cancha, en lugar de Burruchaga y con una inesperada igualdad, dado la desventaja numérica y un trámite de partido adverso, era cuestión de cuidar el punto y esperar con paciencia alguna contra, para llevarse el premio mayor al Oeste.

Pero lejos de eso, Morón no tendría casi tiempo de acomodarse al resultado y otra vez, de un centro enviado desde la derecha del ataque local, desbordado una vez más en su marca, Joaquín Livera, encontraría por el centro del arco a un Salvá, que quizás por el error en el primer tanto, en esta oportunidad prefirió no salir y además, el intento de cierre tardío y a destiempo de Elías Contreras, que ni siquiera lograría desacomodar a Bruno Nasta, para que el centrodelantero de San Miguel cabecee con absoluta facilidad, para el 2 a 1 de San Miguel, a los 8' del segundo tiempo, es decir, a los cinco minutos y en la primera acción seria de peligro, tras el empate transitorio y efímero de la visita.

De allí y hasta el final del partido, Walter Otta probaría con algunas variantes, procurando revertir la historia, pese a la mala tarde colectiva y al jugador de menos, pero jamás estaría a tiro de una nueva igualdad, mientras que en un puñado de contragolpes, el San Miguel del pragmático "Sapo" Coleoni, bien pudo estirar la diferencia, lo cual hubiese sido exagerado.

San Miguel ganó bien, ante un Morón que jugó mal y repitió errores costosos.

Por fortuna, el Gallo tiene una buena renta de puntos, para buscarle solución a los problemas que hasta el momento, parecen insolubles.

Aún así, requiere de respuestas rápidas, porque el sábado se viene Colón y luego el Racing cordobés, ambos en el Nuevo Francisco Urbano, con el cotejo frente a Midland, por "Copa Argentina", en el medio.

Pero si algo le sobra a este cuerpo técnico, es capacidad, inteligencia y trabajo para ajustar las "piezas" de un equipo en proceso, apenas iniciando un torneo extenso y extenuante.

A "barajar y dar de nuevo" con el "Sabalero", auténtica medida para saber dónde estamos parados, siempre a esta altura del certamen.

Ni antes éramos los mejores, ni ahora somos los peores. 

Mesura, paciencia y trabajo.


@elgallogustavo.



      📸: Deportivo Morón.


domingo, 5 de abril de 2026

El Gallo puso los "huevos" (de Pascuas) y volvió al triunfo

En domingo de Pascuas, Morón puso lo que hay que poner y volvió al triunfo frente a San Telmo, recuperándose de la caída precedente frente a Almagro y retornando a la cima de la zona "A", del Torneo de la Primera Nacional.

Cuando el fútbol no fluye, de la manera en que este equipo nos tiene acostumbrados y ante un rival siempre complicado, que pese a su actualidad (hoy se halla en zona de descenso) y con cuerpo técnico debutante, logró durante varios minutos emparejar las acciones, quitarle la pelota al local y hasta generarle algún que otro susto en el arco de Julio Salvá, los de Otta supieron sacar a relucir otras virtudes para quedarse con una victoria laboriosa por la mínima, merecida en el balance final, pero en especial por la búsqueda constante del segundo tiempo.

Con las modificaciones obligadas de Elías Contreras por Leonel Cardozo, Franco Fagúndez en lugar de Gonzalo Berterame y de Ezequiel Bulacio en reemplazo de Franco Toloza, todas por lesiones, al Gallo le costó imponer su juego en el primer tiempo, con escasa asociación entre sus mejores interlocutores del mediocampo y casi sin inquietar al arco visitante, más allá de algún centro desde la izquierda, a cargo de Joaquín Livera.

Como contrapartida, San Telmo lograba establecer esos circuitos hasta bien cerca del área de Morón, tanto es así que la primera acción de riesgo correría por cuenta del "Candombero", con un buen remate cruzado de Franco Tisera, el "9" visitante, apenas desviado sobre el poste derecho de Salvá.

Lo mejor del Gallo en aquella primera parte, llegaría casi en el final del la etapa, primero con una pelota recuperada bien arriba por Fagúndez y el remate de primera de Bulacio, rozando el palo diestro de Joaquín Enrico, el arquero de "Telmo" y la más clara de los 45' iniciales, en la mejor acción colectiva local, entre Mariano Bíttolo y Santiago Kubiszyn, que ingresando al área por izquierda, habilitaría la llegada solitaria del uruguayo Fagúndez, casi en el punto del penal, pero cuando parecía que Morón hallaba la "llave" para destrabar un partido "chivo", el remate sin oposición del "7" local se iría inexplicablemente por encima del travesaño.

Ya en el complemento, Morón saldría con otra actitud y ambición, tratando de llevarse "puesto" a San Telmo, nuevamente con escasa circulación y generación de fútbol, pero con la voluntad y el empuje de todos, y una vez más, con Mauro Burruchaga como "abanderado", en otro gran partido del "heredero", a la postre la gran figura del partido.

Sin embargo, una defensa de Morón que continúa sin hallar su mejor forma, en particular por las bandas, pero tampoco exhibiendo una gran solidez entre los centrales, el "inoxidable" Lucas Baldunciel, por poco termina de complicar definitivamente la tarde del Nuevo Francisco Urbano, luego de ganarle en el "forcejeo" a Braian Salvareschi, de no mediar una gran respuesta de Julio Salvá, ante el remate fortísimo y con destino de red del "11" del "Candombero".

Sin claridad en el área contraria, un poco por falta de ideas propias y otro por el acertado "blindaje" de una ordenada defensa visitante, el gol del triunfo llegaría como consecuencia directa de un partido enmarañado y poco vistoso: utilizando como recursos las bandas, en especial la derecha del ataque local, uno de tantos centros quedaría literalmente "enredado" en los pies de Francisco Flores (que había ingresado minutos antes por Contreras, al parecer, con algún golpe) y de esa lucha desde el piso, apenas fuera del área grande, la pelota quedaría "boyando" ya dentro de la misma y anticipándose a todos, Juan Manuel Olivares llegaría a tomar contacto con el balón, de espaldas al arco, pero el apuro de un experimentado como Facundo Roncaglia, se lo llevaría puesto al "10" del Gallito, para que Monsón Brizuela sancione el penal en favor de Morón.

Un minuto más tarde, con un remate fuerte, esquinado y a media altura, sobre el poste derecho del arco del "Telmo", con el arquero jugado sobre su "caño" opuesto, "Maravilla" haría delirar a todo el Oeste, para que Morón consiga finalmente abrir un partido cerrado con "cerrojo" y poner el 1 a 0, a los 32 minutos del segundo tiempo.

De allí y hasta el final del pleito, el equipo de Walter Otta no podría aprovechar ninguna contra, pese a los buenos rendimientos de Bulacio y de Tomás Ramírez, desde su ingreso, y en contraste, en otra de esas "licencias" que permite en cada cotejo la última línea del Gallo, otra vez con un remate largo y hallando facilidades para ganar la espalda de Flores, Franco Tisera (de lo mejor de la visita) habilitaría al "18", Román Gamarra, cuyo remate cruzado de derecha se perdería apenas por el poste izquierdo,"rasguñado" por Salvá, al tiro de esquina. Iban 44' del segundo tiempo.

Sin demasiado tiempo para más, salvo para el festejo, Morón sumaría tres puntos necesarios y se impondría a un rival siempre complicado, que pese a su floja actualidad, obligara a Morón a poner todo lo que hay que poner, cuando el fútbol no responde.

El Gallo puso los "huevos" (de Pascuas) y volvió al triunfo.

Ahora a visitar Los Polvorines.


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domingo, 29 de marzo de 2026

Derrota adentro y afuera

En una cancha esquiva y ante un rival módico, pero pragmático y eficaz, el Gallo dejó su invicto en el torneo y trunca su racha positiva de tres triunfos en fila, al caer sin atenuantes por 2 a 0 frente a Almagro, en el "Tres de Febrero", en la fecha de Interzonales.

Con un técnico de planteos poco vistosos pero eficientes, el "Tricolor" de Gabriel Gómez, que ya venía de derrotar en el mismo escenario a un irregular Quilmes, esta vez supo aprovechar todas las facilidades que le ofreciera el conjunto de Walter Otta, en la actuación más deslucida desde el inicio del presente campeonato, y sin embargo, que contó con varias ocasiones para acortar el resultado e incluso, soñar con el empate, pero la contundencia que tuvo su rival, en la nublada tarde de José Ingenieros, resultaría la contracara de un Morón apurado, impreciso e ineficaz frente al arco contrario.

Con la sorpresiva inclusión desde el arranque, de Francisco Flores en lugar de Leonel Cardozo, en una posición de lateral diestro que, evidentemente, lejos de tener certidumbres, genera interrogantes, puesto que desde el inicio del certamen han pasado por esa banda derecha: Gerónimo Ulibarri (desgarrado en el debut), Elías Contreras (carrilero devenido a marcador de punta), Leonel Cardozo (zaguero central, que registra un puñado de partidos en la posición) y el último de los refuerzos, Francisco Flores. Es decir, cuatro jugadores en seis cotejos, o siete, si sumamos el pleito por "Copa Argentina".

Y es que, a la fecha, este Morón viene sufriendo en su defensa, algo a lo que nos tuviera desacostumbrados durante la pasada temporada, en especial, desde ambos laterales, donde nos desbordan con relativa facilidad y para colmo de males, los centros no suelen hallar a una dupla central sólida, sino que por el contrario los duelos aéreos en área propia (y por extensión, también la ajena) lo suelen ganar los rivales.

Y así llegó el primer gol de la tarde en Villa Raffo, con el cabezazo solitario de Enzo Martínez, el "18" de Almagro, ingresado apenas minutos antes por la lesión del "11" Jeremías Bustos, que intuimos contó con tantas facilidades para ingresar por el medio del área, tras un centro desde la derecha de su ataque y cabecear al gol con semejante tiempo y espacio, que apenas necesitó elevarse sin oposición cercana alguna, debido a que no era una de las marcas asignadas en la previa. De otro modo, no se entiende cómo pudo hasta elegir el palo, sin "despeinarse".

Con la desventaja prematura, apenas pasados los 10 minutos de juego, a pesar de todo, no parecía un panorama tan apocalíptico, ya que este equipo supo reponerse en más de una ocasión, de un gol temprano en su contra y terminar revirtiendo el resultado.

Sin embargo, algunos minutos más tarde, en una contra en mitad de cancha, quedaría tendido en el piso Franco Toloza, quien había respondido con buenos partidos y goles a las expectativas previas, y que en este caso debería abandonar el campo de juego de manera prematura (reemplazado por Franco Fagúndez), presumiblemente por una lesión muscular de consideración, que esperemos lo tenga alejado de la actividad el menor tiempo posible.

Hasta el final de la primera etapa, con la imprecisión a cuestas de una cancha pesada y una tarde que no lucía de las mejores, Morón pudo controlar por algunos momentos el trámite del partido y desnudar falencias en la última línea del "Tricolor", lástima que del mismo modo y con demasiado poco, cada vez que el local se lo propuso complicó al Gallito, siempre desde las bandas y con el centro "llovido" como principal argumento ofensivo para complicar a una defensa visitante endeble y dubitativa.

Ya en el complemento, ingresarían Tomás Ramírez y Matías Benítez en Morón, en lugar de Franco Vázquez y Gonzalo Berterame (ambos también lesionados), en procura de darle más juego y dinámica del medio hacia adelante, reconfigurando la última línea, con Mauro Burruchaga como encargado de retrasarse y desempeñarse como central, aunque ni tiempo tendrían de reacomodarse, ya que al minuto de juego del segundo tiempo, un resbalón de Mauro Burruchaga y una mala cobertura del resto, le permitiría a Mateo Benegas, el juvenil delantero centro de Almagro, encarar con decisión rumbo al arco de Julio Salvá, para vencerlo en el mano a mano, con un remate rasante al segundo palo, para el 2 a 0 del "Tricolor", casi desde el vestuario y para "quemar" definitivamente los "papeles" de lo planificado en el entretiempo.

Pese al 0-2 otra vez prematuro e impensado, pero con todo un tiempo por delante, Morón pudo y debió al menos descontar, por lo menos, para llenarle de dudas el cú...mulo defensivo que planteaba Almagro, que ganaba con facilidad en la "cancha de arriba", pero demostraba falencias para repeler los ataque del Gallo con pelota a ras de piso.

Pero en la tarde de José Ingenieros, para los más "añosos", o de Villa Raffo, para los más jóvenes, los jugadores del Gallo generaron varias opciones de gol, bien hilvanadas hasta la línea del área grande, donde la lucidez empezaba a nublarse como la tarde y a desperdiciar cada ocasión de gol, por apuro, malas decisiones o excesos de individualismo en la "puntada" final. Y en las que logró sortear estos últimos, se encontró con Emiliano González, "poseído" por el espíritu de otro Emiliano del arco... El "Dibu" Martínez.

En definitiva, y con otro mal arbitraje de Brayan Ferreyra, previsible desde su designación, Morón podía perder un partido, en una mala tarde y todo ello se confabuló en el "Tres de Febrero" para caer sin atenuantes, frente a un utilitario, pragmático y mediocre Almagro, facilitado por una tarde de contundencia y una rival desconocido.

Ahora será cuestión de volver al triunfo el domingo de Pascuas, ante San Telmo, en el Oeste, tratando de minimizar las vulnerabilidades defensivas, precisamente el aspecto que por definición, más preocupa y ocupa a Walter Otta y Félix Benito.

* Nota al pie: el martes termina marzo y los empleados del club siguen aguardando por la liquidación total de sus haberes, mientras se mantienen en sus puestos de trabajo. Gestión y empatía son dos caras de una misma "moneda" (la que esperan con desesperación, junto a sus familias). 

Derrota adentro y afuera.


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miércoles, 25 de marzo de 2026

Volvé Sedelab, te perdonamos...

El pasado 9 de febrero del corriente, el club anunciaba en sus redes sociales su "alianza" con "Global Fan", una plataforma digital que llegó para hacerse cargo del manejo integral de sus socios, en reemplazo de la rudimentaria pero eficaz Sedelab, para el pago remoto de cuota social, asociarse de manera online y hasta comprar entradas para los partidos del Gallo, como único medio reconocido, sistema que además se mostraba como segura y moderna, al tener que revalidar los datos en la app, mediante un registro biométrico avalado por el RENAPER (Registro Nacional de la Personas).

Hasta ahí, todo fenómeno. Peeerooo... (En Morón siempre existe en "pero").

Tras un período de "gracia", determinado por la comisión directiva, para que los socios en mora se pusieran al día, antes de la entrada en vigor del nuevo sistema, que se extendió entre noviembre de 2025 y enero del presente, todos los socios debieron aprender en tiempo récord, este novedoso sistema para poder ingresar al Nuevo Francisco Urbano, mientras que quienes no lo hicieron porque no pudieron o se olvidaron, se expusieron a perder toda su antigüedad societaria, obligándolos a reempradronarse y comenzar de cero como socios, cuando antes, con el viejo sistema, el más "artesanal", uno podía acercarse a la sede y ponerse al día paulatinamente, con un plan de pagos, que implicaba el pago de dos cuotas mensuales, la actual y una antigua, hasta cancelar el total de lo adeudado, sin perder ningún derecho adquirido en tantos años de pago de cuota social.

Con el paso de los días y el inicio del torneo, los problemas del moderno nuevo sistema se hicieron cada vez más evidentes, dejando a muchos socios fuera del mismo, por ejemplo, con la desaparición abrupta de los cobradores a domicilio.

Pero dichos "inconvenientes" operativos no terminan allí: en el novel sistema de gestión de socios no aparecía el pago con tarjetas y con ellas, los habituales abonados al débito automático y por si fuera poco, tampoco los planes de pago vigentes ni los descuentos por grupo familiar.

Al parecer, no todo es responsabilidad de una plataforma que venía a aportar soluciones y hasta el momento, lo que generó son problemas y "dolores de cabeza", sino que también desde el club, digamos que no "colaboraron" demasiado para su exitosa puesta en funciones: en lugar de realizar un back up completo de la información de la masa societaria y entregársela a la empresa en cuestión, se le fueron dando "partes" parciales, vía WhatsApp.

En concreto, qué perjuicio generó esto?, que socios con deuda hasta el cambio de sistema, hoy figuren activos y al día, dependiendo de la buen voluntad de los mismos, reconocer lo adeudado, más allá del estado de cuenta que arroje la nueva plataforma.

Al mismo tiempo, en semejante "zafarrancho" de datos mal consignados y confundidos, más de un socio que se asoció por primera vez o se reempradonó con el nuevo sistema, para poder seguir asistiendo a la cancha, pese a perder sus derechos societarios adquiridos, se toparon que al completar el formulario, con el número de socio que le asignaba la plataforma, aparecían los datos de otra persona, lo que lleva a pensar que podrían haberse generado números de socios "clonados" o "mellizos", de ser así, estamos seguros que por impericia y de ninguna manera adrede.

Lo peor de todo (sí, porque hay más), es que entre los socios con débito automático que tienen problemas para abonar con dicho método, los que desaparecieron del sistema por no ponerse al día antes del cambio y aquellos que tenían deuda y la plataforma "gentilmente" se las borró, el perjuicio económico mensual para las tesorería del club, ronda entre los 50 y 60 millones de pesos, algo que ya ha traído consecuencias, con el atraso en el pago de los sueldos a los empleados, profes de inferiores y también, en parte, al plantel profesional.

Y para colmo, de hallarse una solución, esta demandaría no menos de dos o tres meses, así que la pérdida en el ingreso mensual por cuota societaria, resultaría aún más onerosa.

Dicen que a esta plataforma, originaria de Mendoza, la acercaron al club, un ex presidente con historia en generar perjuicios económicos y un socio colaborador y referencia permanente en cuestiones jurídica, que ni siquiera es abogado.

"Global Fan" (antes denominada "Acces Fan") es una "startup", es decir, algo menos que una empresa, en términos de solidez y permanencia en el tiempo, que se creó durante la pandemia de 2020, en Las Heras, Mendoza, a pedido de Godoy Cruz, para la gestión integral del "Tombino", en tiempos de crisis y drástica reducción de ingresos, en particular, los societarios.

Su CEO es Mariano Ardito, emprendedor tecnológico y especialista en "ecosistemas digitales" (como les gusta decir a los "tecnólogos"), con fuertes lazos tanto en el fútbol, como con la política partidaria.

Monotributista categoría "E", Ardito y su startup (de menos estabilidad que una "empresa") comenzaron con casi una "prueba piloto" en Deportivo Maipú, pero su ingreso al fútbol grande de AFA se dio hace tan sólo un año, a partir de su "alianza" con Independiente Rivadavia, también de Mendoza.

A partir de allí, "Global Fan" aparecería vinculado siempre a clubes afines a la conducción de AFA, como Defensa y Justicia, Banfield, Los Andes, Patronato o Barracas Central, entre otros, aunque los contactos de Ardito se extienden mucho más allá del fútbol, por ejemplo, en su vinculación con el gobierno provincial de Mendoza y su gobernador, el radical "con peluca" Alfredo Cornejo, para quien atiende las redes sociales de la provincia del "sol y el bien vino".

Reconocido consultor, especializado en marketing político, comunicación estratégica y análisis de datos, Mariano Ardito trabajó en diversas y recientes campañas políticas, para Rolando Figueroa en Neuquén (actual gobernador) y fundamentalmente, para Patricia Bullrich, primero y luego para el presidente Javier Milei, en el balotaje presidencial de 2023.

Eso sí, en Uruguay no tienen un gran recuerdo de Ardito y sus prácticas comunicacionales: resulta que durante la campaña presidencial de 2024, Andrés Ojeda, candidato del Partido Colorado acusó a su par del Frente Amplio, Yamandú Orsi, de emprender una "campaña sucia" en su contra, a través de "fakes news" promovidas por la agencia que manejaba la campaña y publicidad del contendiente "frenteamplista" (a la postre, el ganador y actual presidente de los uruguayos): la consultora mendocina "Quard SAS", cuyo director era Mariano Ardito, el mismo CEO y propietario de "Global Fan".

Volvé Sedelab... Te perdonamos.


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