martes, 19 de mayo de 2026

Derrota absurda

Morón es tan protagonista de los partidos, que los gana y hasta los pierde solo.

Es que no basta con complicarse, por demérito propio, sino que últimamente, va un paso más allá y pierde partidos increíbles, como frente a All Boys, que no ganaba desde hace 11 partidos, más precisamente de marzo de este año y con un técnico interino, tras el alejamiento en la semana de Aníbal Biggeri.

Pero este Morón también está acostumbrado a darle una mano a los rivales en crisis, tanto es así que cayó, a la fecha, frente a tres de los peores equipos de la temporada, como Almagro, San Miguel y ahora un All Boys, de lo más pobre y limitado de los últimos años.

Pero esto también es Morón, al igual que el equipo que somete de local y por momentos juega un fútbol de alto nivel, de visitante muestra su peor versión, apocado, inconexo y fácilmente vulnerable, tanto es así que, con sólo voluntad, empuje y pierna fuerte, un All Boys tan mediocre resulta capaz de complicar y hasta "resucitar" futbolísticamente, ante un equipo de Walter Otta que parece comenzar a pesarle, lejos del Oeste, la "pilcha" de líder y candidato a pelear la punta de su zona.

Y es que, un equipo que tenga aspiraciones de pelear por el ascenso a la Liga Profesional, no puede jamás cometer los errores infantiles y repetidos que cometió frente a uno de los rivales más pobres de la categoría, permitiéndole primero equilibrar las acciones, cayendo en la trampa de la mediocridad ajena y luego regalarle un triunfo impensado, por errores y horrores propios, el del final, en tiempo cumplido, propio de un jugador inexperto o directamente amateur.

Y es que un equipo que tenga aspiraciones de llegar a la máxima categoría de nuestro medio, no puede tampoco darse el lujo de jugar apenas 15 minutos y en ese lapso, dilapidar tres o cuatro ocasiones inmejorables de gol, en parte por una buena noche del arquero rival, pero en mayor medida, por la mala decisión a la hora de la definición y el empecinamiento en terminar de lujo, jugadas que sólo necesitaban de inteligencia y sencillez, para abrir el marcador y desnudar todas las falencias de su urgido rival.

Porque Morón desperdició no menos de cuatro jugadas claras de gol, antes del primer cuarto de hora de partido, cuando la noche en Floresta pintaba para un "paseo" del Gallo, ante un "Albo" sin ideas, ni respuestas, más que el empuje y el amor propio para intentar emparejar las acciones, entre dos equipos sin equivalencias en sistema de juego y jerarquía individual.

Sin embargo, Morón se dejó llevar al terreno ideal de All Boys, el de la lucha y el rigor físico, en lugar del fútbol que sostiene como dogma el conjunto de Otta, atropellando al Gallo contra su arco, con una defensa que no termina de "engranar" y dar seguridad.

Así las cosas, y tras un primer tiempo de mayor a menor del Gallito, en el complemento el empuje de All Boys sometería a Morón, quitándole la pelota y jugando el partido en terreno de la visita, que una vez más se quedaría con diez, a falta de doce minutos para el final del partido, por la expulsión de Franco Vázquez, en parte responsabilidad propio y en otra, por estar obligado a cortar, mal y a destiempo, aquello que los mediocampistas no son capaces de cubrir e impedir en mitad de cancha.

Porque tampoco Morón puede regalar tantas pelotas evitables, por pretender salir jugando desde su propia área, generando pérdidas y un par de buenas intervenciones de Julio Salvá, en el día de su cumpleaños número 39.

Hasta que este Morón que se complica solo y no conforme con ello, gana y pierde los partidos por méritos y errores propios, en el tiempo agregado por Pablo Giménez, en una acción absurda e incalificable, Juan Cruz Esquivel intentaría salir jugando desde su propia área (??!!), hasta perder el balón, que impulsado por Iván Zafarana, terminaría con el cabezazo goleador de Santiago Apa, para hacer "revivir" a un All Boys "muerto y enterrado", por incapacidades propias.

Conclusión, Morón perdió un partido que no debía perder, por una acción amateur, dentro del área y en el minuto 90 y pico.

Más allá del próximo partido, con Estudiantes en el Oeste y si bien el equipo sigue en la pelea, segundo a un punto de Colón, derrotas dolorosas como la registrada en la víspera, ante All Boys, implican una señal de alerta, si es que realmente se pretende soñar con algo grande.

Porque el principal problema de Morón, es el propio Morón, capaz de ganar o perder sólo los partidos.

Para ser un candidato serio, hace falta solidez y previsibilidad, algo que, por el momento, el equipo de Walter Otta exhibe de local y pierde la memoria por completo de visitante.

Derrota absurda.


@elgallogustavo.



     📸: Deportivo Morón.



domingo, 10 de mayo de 2026

"Partido que no se puede ganar, no se debe perder"

"Partido que no se puede ganar, no se debe perder", reza una de tantas máximas futboleras, jamás escritas, pero con legítimo asidero en los campos de juego, a través del tiempo.

Y eso precisamente, le sucedió al Gallo, frente a un duro Los Andes, que le planteó un partido inteligente, lo incomodó, lo maniató y hasta le sacó la pelota durante varios pasajes del segundo tiempo, el mejor argumento de Morón, tanto para atacar como para defenderse.

El equipo de Walter Otta no supo encontrarle la vuelta al bien estructurado conjunto dirigido por Leonardo Lemos y debió conformarse con un empate a cero, que pudo ser victoria, por lo hecho en el primer tiempo, pero también pudo ser derrota, por un complemento flojo, de los más inexpresivos del presente campeonato.

Con el regreso de Braian Salvareschi en lugar de Leonel Cardozo y el cambio táctico de Elías Contreras por Gerónimo Ulibarri, respecto del once titular frente a Godoy Cruz, en Mendoza, el Gallo intentó desde el inicio asumir el protagonismo y someter a Los Andes desde la verticalidad, procurando llegar con peligro hasta el arco rival, en base a las típicas triangulaciones, en especial por izquierda, entre Juan Manuel Olivares, Mariano Bíttolo, Joaquín Livera y Gonzalo Berterame, para que Franco Fagúndez continúe con su racha goleadora.

Y por momentos habría de conseguirlo, por lo menos, desde la supremacía en el juego, aunque sin traducirlo en demasiadas oportunidades manifiestas de gol, más allá de algunos desbordes de Berterame, mal resueltos dentro del área y fundamentalmente a partir de las incursiones ofensivas de Santiago Kubiszyn, quien más cerca del gol estuviera durante el encuentro, con un remate desde afuera y una embestida de cabeza,  en el primer tiempo y con otra opción clara, ingresando al área, al minuto de la segunda etapa, con un remate cruzado que parecía tener destino de red, pero un defensor habría de desviar al tiro de esquina.

De lado del "Mil Rayitas", sin tanto juego elaborado en el mediocampo, intentaría provocar peligro con envíos largos, buscando la altura de Mauricio Asenjo o la llegada de algún volante, como Alexis Chamorro, al que le anularían un gol (en claro off side, bien sancionado por Juan Pafundi) en el primer tiempo y en el segundo contaría con la más clara de la visita, con un remate al arco vacío, salvado en la línea por Kubiszyn, el mejor del partido.

En un partido de trámite intenso, pero sin demasiadas situaciones de gol frente a los arcos, Morón dejaría una mejor imagen, a la hora del entretiempo, con un mejor manejo del balón y las sociedades de siempre, aunque sin la precisión ni la profundidad de otras tardes.

Ya en el complemento, y más allá de aquella primera jugada de riesgo ya descripta, al minuto de juego, con Santiago Kubiszyn como principal protagonista, el Gallo no volvería a ser el de la primera etapa, cediendo a la presión de Los Andes, que ajustaría las marcas en el descanso, en especial, en la zona media y hasta se animaría a jugar un poco más, con el propio Chamorro, su número "10", como mejor exponente y la peligrosidad de Facundo Villarreal, reemplazante por la lesión de Camilo Viganoni, en el primer tiempo, que recostado sobre la banda derecha del ataque visitante, se convertiría sin dudas en el más desequilibrante de Los Andes.

Y así llegarían un par de "revolcones" de Julio Salvá, que alternaría alguna salida fallida, en pelota aérea, con dos o tres situaciones bien resueltas, alguna de ellas mano a mano con los delanteros rivales, para evitar que el partido fuese aún más cuesta arriba, en ese segundo tiempo, para un Morón que perdería el control de las acciones en los segundos 45'.

Aunque tampoco lo sufriría demasiado, más allá de las acciones referidas, en particular, la pelota que sacara Kubiszyn, casi en la línea, a partir de una mejor cobertura defensiva, con la vuelta de Braian Salvareschi y un buen partido de Elías Contreras, a diferencia de Livera, que tendría algunos problemas en la marca del elusivo "18", Facundo Villarreal.

En el arco de enfrente, Los Andes demostraría por qué es la valla menos vencida, con una defensa muy sólida, en especial en el juego aéreo, donde apenas permitiría algún desborde de Juan Cruz Esquivel, que volvería a ingresar en el segundo tiempo, al igual que hace una semana en Mendoza y concedería un cabezazo ofensivo al ingresado Franco Toloza, bien contenido por un sobrio arquero como Sebastián López.

En los minutos finales, con Toloza y Ezequiel Bulacio, más Esquivel y Tomás Ramírez, en su regreso tras la suspensión, por su expulsión ante San Miguel, Morón intentaría desbordar a su rival, ya decididamente refugiado en su última línea, pero a diferencia de otras tardes, la ofensiva del Gallo no estaría "fina", al igual que los medios carecerían de su habitual cuota de fútbol, esta vez ausente en la destemplada tarde del Oeste.

Final con empate a cero que califica, pero que también suma, máxime cuando en otros tiempos, no tan lejanos, este tipo de partidos cerrados que no se podían ganar, finalmente se terminaban perdiendo.

Ahora a pensar en All Boys y tratar de volver al triunfo en Floresta, con la tranquilidad de seguir una semana más como punteros, más allá de resultados ajenos.


@elgallogustavo.



            📸: Eduardo Fabián Acuña.



domingo, 3 de mayo de 2026

Hay puntos que valen mucho más que uno

Morón jugó un muy buen partido en Mendoza, en especial, en la segunda etapa y se trajo un punto valioso, ante un Godoy Cruz de irregular campaña, pero candidato natural al ascenso, por su plantel y su pasado más que reciente en la Liga Profesional.

Por si fuera poco, debió levantar una desventaja parcial en dos oportunidades y pese a las ventajas que le otorgó al "Tomba", en particular durante el primer tiempo, por los errores defensivos que viene evidenciando y le cuesta solucionar, aún así pudo acceder al 2 a 2 final y hasta traerse los tres puntos para el Oeste, consolidando su "pilcha" bien ganada de líder y su condición de equipo que sabe a qué juega, que busca siempre y que del medio en adelante, sabe con la pelota y es capaz de desnivelar en cualquier momento.

Con el cambio obligado de Gerónimo Ulibarri como lateral derecho (corriéndose Leonel Cardozo a la zaga), en lugar de Braian Salvareschi, ausente por un cláusula en el préstamo que le impedía enfrentar al conjunto dueño de su pase, sumada a la modificación táctica del reingreso desde el inicio de Mauro Burruchaga por Maximiliano González, respecto del once titular que hace una semana derrotara en el Oeste a Racing de Córdoba, Morón sufrió más que de costumbre por la banda diestra y los centros cruzados, de un "Tomba" con puntas altos y de reconocida preeminencia en el juego aéreo, como Axel Rodríguez y Martín Pino.

Y así llegaría la apertura del marcador para el local, con apenas diez minutos de juego, luego de un centro largo desde la derecha del ataque de Godoy Cruz, buscando el segundo palo de Julio Salvá, sector por donde aparecería demasiado solo y libre, Martín Pino, a espaldas de Cardozo y Ulibarri, para meter el "pase gol" de cabeza, que capitalizaría Alex Rodríguez, impulsando el balón en la línea y junto al poste izquierdo.

Una vez más en desventaja, en el "amanecer" del encuentro y por la misma vía que le ha costado al Gallo la mayoría de sus goles en contra, el equipo de Walter Otta tardaría unos minutos en reaccionar, hasta que lo hiciera, a partir del manejo criterioso de Juan Manuel Olivares, bien secundado por Santiago Kubiszyn y Burruchaga, para empezar a "desnudar" la flaquezas defensivas que también exhibía el local, con buenas "sociedades" por el lateral izquierdo, con desbordes de Joaquín Livera y la peligrosidad latente de un Franco Fagúndez, que está "picante" y "afilado" para el arco.

Y de esta manera Morón llegaría al primer empate, apenas luego de un par de minutos de manejarle la pelota y buscar con decisión el área rival, hasta que a Olivares le cometieran un penal similar al de San Telmo, pero cuya continuidad terminaría en gol, con una gran definición de Kubiszyn, aunque el árbitro no convalidara el tanto, de manera inexplicable, pero sí sancionar el remate desde los "doce pasos".

De no haber sido gol, seguramente la decisión del debutante con Morón, Maximiliano Manduca, hubiese generado un escándalo mayúsculo, entre los jugadores y el banco visitante, aunque por fortuna, Fagúndez cambiaría el penal por gol, con una gran definición sobre poste izquierdo, bien arriba, con precisión y calidad para el 1 a 1 parcial, a los 37 minutos.

Sin embargo, en un regreso a la titularidad para el olvido, apenas dos minutos más tarde, Gerónimo Ulibarri parecería dar un pase atrás, ante la presión local y luego optaría por intentar enganchar y salir jugando, perdiendo el balón en los botines de un rival, que aprovecharía el "regalo" para enviar un centro rasante y cruzado al área, que tampoco podría ser desviado en su trayectoria por Leonel Cardozo y ante el embate de Martín Pino, ni Franco Vázquez (pese a ello, de lo mejor de la defensa, en la tarde de Mendoza), ni Joaquín Livera llegarían a tiempo para cerrar al "9" rival, que al igual que Alex Rodríguez en el 1 a 0, también le ganaría en el intento de cobertura a Julio Salvá, una vez más, casi debajo del arco. 2 a 1 del "Tomba", a los 39 minutos del primer tiempo.

Y hasta pudo Godoy Cruz irse al descanso por dos goles de ventaja, algo que poco y nada hubiese tenido que ver con el desarrollo del partido, cuando de otro balón perdido por Ulibarri, sólo el cruce providencial y jugándose la "ropa" de Franco Vázquez, para arrojarse al piso y enviar la pelota al tiro de esquina, pudo evitar que Juan Segundo Morán, el lateral zurdo local, pudiese optar entre probar directamente al arco, ante el "achique" desesperado de Salvá o mandar el centro apenas atrás, una vez más, en el área chica, para que Martín Pino y otro de sus compañeros, ambos absolutamente solos, la hubiesen seguramente empujando al fondo de la red.

Al regreso del entretiempo y con el cambio imprescindible de Elías Contreras por Ulibarri, en su tarde fatídica, Morón en su primera aproximación seria y antes del minuto de juego del complemento, hallaría el merecido "premio" de un nuevo empate, cuando de un remate desde afuera del área, que parecía con intenciones de arco, más que de asistencia, de Kubiszyn, la pelota le quedaría dentro del área a Franco Fagúndez, que en "modo intratable", se daría vuelta y sacaría un remate rasante, no muy violento, pero sí bien esquinado y "venenoso", que pese a la estirada con la pierna de Roberto Ramírez, el "uno" de Godoy Cruz, no podría evitar que el balón se introduzca pegado a la base del poste derecho, para el 2 a 2 del Gallo.

Y en los minutos siguientes se pudo llevar los tres puntos de "arrebato", porque presionaría al "Tomba" bien cerca de su arco y jugaría durante varios minutos en terreno rival, con la más clara en los pies de Elías Contreras, cuyo remate preciso y fortísimo tenía destino de gol, de no mediar una atajada arriba y a mano cambiada, fenomenal de Ramírez.

Con el correr del segundo tiempo, Morón dejaría venir a Godoy Cruz, que sólo encontraría como recurso ofensivo, los enormes problemas de la última línea visitante, a la hora de los centro cruzados, algunos desviados y otros bien cortados por Salvá, aunque casi siempre ganados por los locales, dependiendo de la eficacia o no de los cabeceadores "tombinos".

Pero más allá de ese "peligro" en arco propio, más latente que real, el Gallo tuvo el partido controlado, no lo sufrió y hasta contó con la opción de "oro" para quedarse con el triunfo en tiempo cumplido, aunque la contra de Juan Cruz Esquivel, en su debut con la camiseta de Morón, no terminaría con la mejor elección, decidiendo la jugada individual, en lugar de habilitar por el medio a Gonzalo Berterame, que llegaba solo para definir cara a cara con el arquero.

El pitazo final de Maximiliano Manduca, de flojo arbitraje, generaría silbidos en la parcialidad local y satisfacción en la visita, por un punto importante y merecido, ante un rival directo que supo estar al frente en dos oportunidades, y revertirlo, pese a las propias ventajas que concedería el Gallito, en su última línea, en especial durante los primeros 45'.

Ahora, será tiempo de recibir a Los Andes, en un Nuevo Francisco Urbano al que han convertido en una fortaleza casi inexpugnable.

Morón mostró sus "credenciales" en Mendoza y sigue madurando partido a partido, para sostener el liderazgo, el juego y la ilusión.

Es que hay puntos que valen mucho más uno.


@elgallogustavo.



       📸: Deportivo Morón.



domingo, 26 de abril de 2026

El Gallo mira a todos desde arriba

Tras cuatro días complicados, luego de la eliminación en Copa Argentina, a manos de Midland y el enojo de Walter Otta, por las críticas recibidas en redes sociales e incluso por mensajes directos en las mismas, Morón afrontaba un compromiso complicado, el segundo consecutivo de local, frente a Racing de Córdoba, dando una muestra de carácter necesaria y contundente para "dar vuelta la página copera" y empezar a restañar las heridas autoinfligidas (entre nosotros mismos) de las últimas horas, al revertir un resultado adverso, ante un rival directo en la zona, confirmando una vez más sus "credenciales" de líder y de equipo que, con "luces y sombras" (como todos los demás de la categoría), aspira a protagonizar la pelea de fondo en el torneo regular.

Repitiendo el once de inicio, respecto del triunfo del pasado sábado, frente a Colón en el mismo Nuevo Francisco Urbano, el Gallo necesitaba de una victoria para asegurar la cima de la tabla, por lo menos por una semana más, pero fundamentalmente, cambiar la imagen y el clima de desencuentro sin sentido, que provocara la eliminación en Copa Argentina.

En los minutos iniciales y fiel a su estilo, Morón intentó presionar a su rival en campo ajeno y ejercer el control de las acciones a partir de la tenencia de la pelota y las sociedades futbolísticas, algo que no pudo llevar a cabo nunca, el miércoles último en cancha de Temperley, ante un Midland que le jugó con idénticas armas tácticas, frente a un Gallo con algunos protagonistas diferentes a los que suelen desempeñarse en el campeonato.

Procurando aprovechar la incidencia climatológica, de un viento con ráfagas por momentos muy fuertes, más propias del Sur del país que del Oeste del conurbano, al Gallo le costó pisar el área del Racing cordobés con peligro, aunque sí lo generaría rematando desde afuera, en los pies de Mariano Bíttolo (más parecido al jugador determinante de la temporada pasada), Santiago Kubiszyn y Juan Manuel Olivares, todas bien resueltas por el buen arquero visitante, Brian Olivera, que sin embargo, nada podría hacer, más que mirar (y "rezar") ante la más clara del local, en el primer tiempo, tras un centro desde la derecha del mencionado capitán, la "peinada" de Franco Fagúndez en el medio del área y Leonel Cardozo que por centímetros no pudo empujarla al gol, en el segundo palo.

Por el contrario, en el arco de Julio Salvá, el único sofocón grande lo provocaría Santiago Rinaudo, el lateral zurdo visitante, ganando la "cuerda" por su banda izquierda y al ingresar al área, rematar desviado por sobre el travesaño.

Ya en el complemento y cuando ambos equipos recién se estaban acomodando, de un rebote afortunado, la pelota le quedaría a Ricardo Centurión, nada menos, que con su pegada prodigiosa la impulsaría de aire, lejos del alcance del arquero de Morón, sobre el poste derecho, para el 1 a 0 sorpresivo e inmerecido del Racing de Nueva Italia en el Nuevo Francisco Urbano.

Con Ezequiel Bulacio por Fagúndez, amonestado y en riesgo de otra expulsión, en el entretiempo y unos minutos más tarde, el ingreso de Facundo Báez en lugar de Maximiliano González, Morón no acusó demasiado recibo del "golpazo" imprevisto y siguió yendo al frente con sus armas y sus mejores argumentos, en este caso con el viento en contra, situación anómala que no impediría que Santiago Kubiszyn sacara un "misil teledirigido" de derecha, para superar el esfuerzo del golero cordobés y poner no sólo el 1 a 1, con un auténtico GOLAZO, sino más justicia al desarrollo de un partido que siempre tuvo como protagonista al Gallito.

Y Morón iría por más, arrinconando a Racing de Córdoba en su campo, hasta que Joaquín Livera ganara su "cuerda", enfilara con decisión dentro del área y en lugar de rematar al arco, ceder con generosidad e inteligencia hacia atrás, para que Juan Manuel Olivares, solo y perfilado, la empujara con botín derecho, junto al poste izquierdo del arco visitante, para el 2 a 1 del Gallito y un triunfo que tenía mucho más que ver con los merecimientos de uno y otro, a los 28 minutos del segundo tiempo.

Y hasta lo pudo liquidar, con una gran habilitación de Mauro Burruchaga (ingresado junto a Gastón González, por los goleadores de la tarde, para manejar y defenderse con la pelota), a Facundo Báez, pero el remate a ras de piso del "18" del Gallo se iría "besando" la base del poste izquierdo del arco cordobés.

Sin demasiados sobresaltos, en una muy buena actuación individual y colectiva del equipo, pese a la desastrosa labor arbitral de Felipe Viola, que toda la tarde mediría con distinta vara las infracciones de uno y otro lado, Morón se quedaría con un triunfo tan necesario como merecido, para seguir en la punta y reconciliarse entre tantas desavenencias innecesarias de los últimos días.

El Gallo recuperó la tranquilidad perdida en la semana y mira a todos desde arriba, mientras se prepara para otra prueba de carácter, frente a Godoy Cruz en Mendoza, a quien ya enfrentara y venciera claramente en los 32avos de la Copa Argentina.

Triunfo "terapéutico".


@elgallogustavo.



     📸: Eduardo Fabián Acuña.




jueves, 23 de abril de 2026

Borrón y cuenta nueva

Midland sorprendió a Morón y lo eliminó merecidamente de la Copa Argentina.

En una mitad de semana, desde el triunfo del sábado último frente a Colón, en el Oeste, donde resonaran las declaraciones de Walter Otta, molesto y con razón por los reproches de algunos hinchas, en sus redes sociales, respecto de sus decisiones técnicas, sobre quiénes juegan y quiénes no, propias de un tiempo de impunidad absoluta, detrás de un teclado de celular o pc, en cierta medida, el pobre rendimiento del Morón "muletto" frente al "Funebrero" de Libertad, servirían para "responder" de alguna forma, los cuestionamientos desubicados que debería soportar Otta, en la horas post derrota con San Miguel en Los Polvorines.

Y es que el Gallo "alternativo", con mayoría de habituales suplentes, no estuvo a la altura del compromiso "copero" con el Midland de Joaquín Iturrería y Nicolás Martínez, siendo superado individual y colectivamente por un "Funebrero" que salió a imponer condiciones desde el comienzo y que se impuso tácticamente, en todo momento, a un Morón que salió con la misma "tibieza" de las últimas derrotas de visitante, por el torneo regular.

Sólo Federico Díaz en el arco, sin responsabilidad en los dos goles rivales e incluso impidiendo algunas opciones más, con el partido 1 a 0 en favor de Midland, más un buen segundo tiempo de Mauro Burruchaga, autor del empate transitorio y Braian Salvareschi en el fondo, resultaría demasiado poco para un Morón que jamás tuvo la pelota y llegó siempre tarde a los rebotes y las segundas jugadas.

Con flojísimos rendimientos de Iván Vaquero y Thiago Lauro, que respondieron quizá indirectamente a aquellos cuestionamientos que debiera soportar Walter Otta en sus redes, sumados a Elías Contreras, Leonel Cardozo (en la noche de Temperley, como segundo marcador central), Gastón González, Tomás Ramírez, Ezequiel Bulacio y Facundo Báez, todos lejos de su mejor nivel, Morón nunca pudo hacer pie en el partido y recién se vio en desventaja al final del primer tiempo, por alguna buena intervención de Díaz y la escasa capacidad de definición de los delanteros de Midland.

Sin embargo, cuando el entretiempo parecía "premiar" a Morón con un empate en cero, del que poco y nada había hecho para inclinarlo a su favor, el conjunto de Iturrería hallaría la ventaja merecida, en una corrida por izquierda y definición contenida a medias por el arquero del Gallo, pero cuyo rebote le quedaría "servido" a Joaquín Perales, el "9" del "Funebrero", para empujarla al gol, ante la pasividad absoluta de Cardozo y Vaquero, que jamás parecieron darse cuenta que tenían un rival delante de sus propias "narices" y de cara al arco.

Ya en el complemento, Walter Otta enviaría al campo de juego a Gonzalo Berterame y Juan Manuel Olivares, por Báez y Ramírez y más tarde a Mariano Bíttolo y Franco Fagúndez, luego expulsado, cerca del final, por otra "confusión" entre entrega e irresponsabilidad, pero aún así Midland seguiría manejando las "riendas" y los tiempos del partido, más allá de ese breve "espejismo" entre el empate transitorio de Mauro Burruchaga, a los 32 minutos (luego de un tiro de esquina, una mala salida del arquero rival y el rebote y gol de "Burru") y el pésimo retroceso defensivo, cuatro minutos más tarde, luego de otro tiro de esquina en favor de Morón, que terminaría con una contra letal y el 2 a 1 final a cargo de Maximiliano Rogoski.

En definitiva y en una actuación para el olvido, Morón quedó eliminado de la Copa Argentina, por un Midland que jugó el partido de su "vida", mientras el Gallo salió, una vez más, a ver qué pasaba y jamás le pudo encontrar la vuelta al plantel táctico rival.

Luego de una mitad de semana, con duras declaraciones de Walter Otta, a pesar del triunfo con Colón, que volvió a depositar a Morón en la cima del torneo, la eliminación en la copa vino a justificar, indirectamente y de manera impensada, por qué para el cuerpo técnico, que convive a diario con la totalidad del plantel, algunos son titulares indiscutidos, otros pueden alternar en el banco y otro ni siquiera ser convocados.

A pensar en Racing de Córdoba, que llega el domingo al Nuevo Francisco Urbano y olvidar rápidamente esta breve experiencia "copera".

Borrón y cuenta nueva.


@elgallogustavo.



      📸: Copa Argentina.


domingo, 19 de abril de 2026

El Gallo recuperó la "memoria" y la punta

Morón recuperó la "memoria" y derrotó sin atenuantes al hasta ayer líder, Colón de Santa Fe, a quien "borró" literalmente de la cancha, a partir de una actuación colectiva sobresaliente y muchos puntos altos en el rendimiento individual, para arrebatarle el liderazgo al "Sabalero" en la cima de la zona "A" de la Primera Nacional.

Así como hace una semana, el Gallo mostraría su peor versión en lo que va del campeonato, jugando su peor partido en la temporada y cayendo sin excusas por 2 a 1, en Los Polvorines, este último sábado en el Nuevo Francisco Urbano, el equipo de Walter Otta disputaría su mejor cotejo del certamen, recuperando y potenciando muchos de los argumentos futbolísticos que lo tuvieran al tope de la tabla zonal, hasta la jornada pasada, con un 2 a 0 merecido y justificado, frente a un candidato natural como Colón de Santa Fe, al que le terminaría haciendo "precio" en el resultado final, porque bien podría haber convertido un par de goles más, frente a un "Sabalero" que jamás pudo hacer pie en el Oeste, por exclusivo mérito de un Morón inteligente, equilibrado, concentrado y contundente.

Con varios cambios, alguno obligado por suspensión (como el caso de Tomás Ramírez, sancionado con dos fechas por su expulsión ante San Miguel) reemplazado por la vuelta del capitán, Mariano Bíttolo y otros por razones tácticas, tal los ingresos de Leonel Cardozo (recuperado de su lesión frente a Almagro) por Elías Contreras, en el lateral derecho, de Maximiliano González en lugar de Mauro Burruchaga, en el círculo central y el regreso desde el inicio de otro reestablecido, Gonzalo Berterame, en sustitución de Ezequiel Bulacio, Morón encontraría marca en la banda diestra, mayor equilibrio en el medio y el desequilibrio y desborde que aporta Berterame, una de la figuras centrales dentro de un Morón con todos puntos altos, tanto entre los once iniciales como en los relevos.

Apenas iniciado el cotejo con el "Sabalero", el Gallo demostraría haber recuperado la intensidad, la presión alta y el juego asociado perdidos en algunos de sus encuentros anteriores, generándole sobresaltos a la última línea visitante, a los pocos minutos, con Berterame visiblemente recuperado y Franco Fagúndez vertical y "picante", más el aporte ofensivo de Joaquín Livera, más parecido al de sus mejores tardes y un circuito de juego que esta vez sí mostraría su fluidez habitual, con Bíttolo y Juan Manuel Olivares como sus mejores interlocutores.

Así las cosas, luego de un par de aproximaciones de peligro, a los 18 minutos de la primera parte, Gonzalo Berterame recuperaría una pelota en tres cuartos y metería una pelota en cortada fenomenal, para el ingreso entre los centrales de Fagúndez, que el uruguayo no desperdiciaría, superando en velocidad a sus marcadores y anticipándose al cierre del arquero, con un toque de calidad sobre el poste zurdo del golero santafecino.

Pese a la merecida ventaja parcial, el Gallo no abandonaría el protagonista y siempre estaría más cerca de ampliar el marcador, que su desdibujado rival, de empatar el encuentro, más allá de un remate aislado de su volante derecho, Ignacio Antonio, el mejor de la visita, máxime con la inexplicable expulsión del "7" de Colón, Matías Muñoz, por una manotazo innecesario a Santiago Kubiszyn, a los 36' del primer tiempo.

Ya en el complemento, con los cambios de Gastón González y Ezequiel Bulacio, en lugar de Matías Bíttolo y Juan Manuel Olivares, el ex Centro Español tocaría dos pelotas desde su ingreso, la primera para "pivotear" y cederle el balón a Berterame, que abriría juego por izquierda con Fagúndez, al igual que en Los Polvorines, asistiendo con un centro a ras de piso, por el segundo palo, que el "20" del Gallo impulsaría al gol, arrojándose al piso, para tocar su segunda pelota desde que ingresara, para darle el 2 a 0 a Morón, en tan sólo 18 segundos efectivos del segundo tiempo.

Con el 2 a 0 y el hombre de más, si el Gallo había sido mucho más que su rival, once contra once, con la ventaja numérica sometería a Colón a su antojo, dilapidando una buena cantidad de ocasiones claras de gol, para marcar el tercero, en parte por la escasa precisión en la "puntada" final y en otra, por un par de buenas intervenciones de Tomás Paredes, el "1" visitante, que nada tendría que hacer ante el remate desde afuera de Gastón González, que sólo el palo le negaría el festejo, pero sí en dos tapadas providenciales, en sendos mano a mano con Santiago Kubiszyn y Bulacio.

Los ingresos posteriores de Valentino Huertas (por Berterame, amonestado y al límite de la expulsión, en un par de jugadas), de muy buen partido, con movimientos interesantes y sin pudores, como de Matías Benítez (por Fagúndez, figura del partido, con un gol y una asistencia), para buscar el desequilibrio en los últimos metros del rival y más tarde, de Mauro Burruchaga (por Kubiszyn), de mucho mejor semblante que su floja labor con San Miguel, le otorgaron la "frescura" que el equipo perdiera durante un lapso del segundo tiempo y que sin pasar grandes sofocones, le alcanzara a su rival para quitarle la pelota y generar dos acciones bien resueltas por Julio Salvá, para que el partido no se le complicara de manera innecesaria, a un Morón que controló y minimizó a su encumbrado rival desde el minuto uno y hasta pasado el 90'.

Ahora será tiempo de enfrentar a Midland, por Copa Argentina, el miércoles por la noche en cancha de Temperley y el próximo domingo, buscar otros tres puntos fundamentales, también de local, ante otro rival directo en la lucha por el liderazgo de la zona: el Racing cordobés.

El Gallo recuperó la memoria, "borró" a Colón y recuperó la punta.

Pero lo más importante, se reencontró con su mejor versión y rendimiento, en particular en defensa, donde se mostró sólido, concentrado y sin fisuras, sin dudas, una auténtica cuenta pendiente para el equipo. 

A seguir por este camino. 


@elgallogustavo.



       📸: Eduardo Fabián Acuña.


sábado, 11 de abril de 2026

Otro paso en falso, fuera de "casa"

Morón volvió a decepcionar fuera de casa.

En otra salida fallida, luego del laborioso triunfo del pasado fin de semana, frente a San Telmo, en el Nuevo Francisco Urbano, el Gallo volvió a caer de visitante, en esta ocasión frente a San Miguel, en Los Polvorines, repitiendo varios de los problemas que acarrea desde comienzos de campeonato, pero que parecen haberse profundizado en los últimos tres partidos.

Es que otra vez, el equipo se encontró en desventaja casi desde el vestuario, con un gol de cabeza a los cinco minutos de iniciado el pleito, luego de un tiro de esquina largo, desde la izquierda y con destino al segundo palo, que entre el amague de salir de Julio Salvá y su retroceso a medias, quedando a mitad de camino y la "sombra" que haría Mauro Burruchaga, en lugar de marcar o cuanto menos molestar al receptor, Kevin Ceceri, el "6" de San Miguel, hallaría demasiadas facilidades para poner un "frentazo" alto y goleador, lejos del alcance de "1" de Morón.

Y es que otra vez, el equipo de Walter Otta sufriría el desarrollo desde las bandas, con otra fallida actuación de ambos laterales, tanto de Elías Contreras por derecha como de Joaquín Livera por izquierda, permeables como en cotejos anteriores a que les ganen la "espalda", perder la marca o simplemente no poder evitar que los centro cruzados rivales "aterricen" en el "corazón" del área propia.

También otra vez, el Gallo careció de fútbol, más allá de alguna sociedad esporádica y los intentos de Juan Manuel Olivares o Tomás Ramírez, por primera vez titular, en lugar de Mariano Bíttolo, complicando de esta manera la posibilidad del empate, que debían gestionarlo casi en soledad los dos puntas en la tarde de Los Polvorines, Franco Fagúndez y Ezequiel Bulacio.

Asimismo, una vez más, Morón terminaría con diez, por la expulsión prematura del referido Ramírez, a los 40' del primer tiempo, luego de adelantar demasiado una pelota recuperada cerca del área rival y que ante la posibilidad de una contra de 0-2, casi por instinto derivaría en una patada desde atrás, de roja directa inapelable para Juan Pafundi, el mal árbitro del encuentro, complicando aún más un panorama que asomaba sombrío en el "Malvinas Argentinas".

Ya en el complemento, la fortuna le haría un "guiño" al Gallito, consiguiendo el empate, en el "amanecer" del segundo tiempo, en una jugada que pondría en evidencia también la debilidades defensivas del dueño de casa, que al igual que Morón, era una cosa del medio hacia arriba, con la peligrosidad de Bruno Nasta y el desequilibrio de Juan Carlos Ferrero, "9" y "10" de San Miguel, este último recostado sobre la derecha, para complicar a Livera, pero en contraste, con el juego aéreo como fuerte en su propia área, pero con dificultades para contrarrestar las escasas acciones hilvanadas de la visita, a ras de piso.

Y así llegaría el 1 a 1 de Ezequiel Bulacio, luego del ingreso al área por izquierda y el centro rasante al arco de Fagúndez, que el "9" del Gallito la empujaría al gol, sobre la línea y casi con la espalda, forcejeando con el arquero y un defensor local. 

Con Gastón González en cancha, en lugar de Burruchaga y con una inesperada igualdad, dado la desventaja numérica y un trámite de partido adverso, era cuestión de cuidar el punto y esperar con paciencia alguna contra, para llevarse el premio mayor al Oeste.

Pero lejos de eso, Morón no tendría casi tiempo de acomodarse al resultado y otra vez, de un centro enviado desde la derecha del ataque local, desbordado una vez más en su marca, Joaquín Livera, encontraría por el centro del arco a un Salvá, que quizás por el error en el primer tanto, en esta oportunidad prefirió no salir y además, el intento de cierre tardío y a destiempo de Elías Contreras, que ni siquiera lograría desacomodar a Bruno Nasta, para que el centrodelantero de San Miguel cabecee con absoluta facilidad, para el 2 a 1 de San Miguel, a los 8' del segundo tiempo, es decir, a los cinco minutos y en la primera acción seria de peligro, tras el empate transitorio y efímero de la visita.

De allí y hasta el final del partido, Walter Otta probaría con algunas variantes, procurando revertir la historia, pese a la mala tarde colectiva y al jugador de menos, pero jamás estaría a tiro de una nueva igualdad, mientras que en un puñado de contragolpes, el San Miguel del pragmático "Sapo" Coleoni, bien pudo estirar la diferencia, lo cual hubiese sido exagerado.

San Miguel ganó bien, ante un Morón que jugó mal y repitió errores costosos.

Por fortuna, el Gallo tiene una buena renta de puntos, para buscarle solución a los problemas que hasta el momento, parecen insolubles.

Aún así, requiere de respuestas rápidas, porque el sábado se viene Colón y luego el Racing cordobés, ambos en el Nuevo Francisco Urbano, con el cotejo frente a Midland, por "Copa Argentina", en el medio.

Pero si algo le sobra a este cuerpo técnico, es capacidad, inteligencia y trabajo para ajustar las "piezas" de un equipo en proceso, apenas iniciando un torneo extenso y extenuante.

A "barajar y dar de nuevo" con el "Sabalero", auténtica medida para saber dónde estamos parados, siempre a esta altura del certamen.

Ni antes éramos los mejores, ni ahora somos los peores. 

Mesura, paciencia y trabajo.


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domingo, 5 de abril de 2026

El Gallo puso los "huevos" (de Pascuas) y volvió al triunfo

En domingo de Pascuas, Morón puso lo que hay que poner y volvió al triunfo frente a San Telmo, recuperándose de la caída precedente frente a Almagro y retornando a la cima de la zona "A", del Torneo de la Primera Nacional.

Cuando el fútbol no fluye, de la manera en que este equipo nos tiene acostumbrados y ante un rival siempre complicado, que pese a su actualidad (hoy se halla en zona de descenso) y con cuerpo técnico debutante, logró durante varios minutos emparejar las acciones, quitarle la pelota al local y hasta generarle algún que otro susto en el arco de Julio Salvá, los de Otta supieron sacar a relucir otras virtudes para quedarse con una victoria laboriosa por la mínima, merecida en el balance final, pero en especial por la búsqueda constante del segundo tiempo.

Con las modificaciones obligadas de Elías Contreras por Leonel Cardozo, Franco Fagúndez en lugar de Gonzalo Berterame y de Ezequiel Bulacio en reemplazo de Franco Toloza, todas por lesiones, al Gallo le costó imponer su juego en el primer tiempo, con escasa asociación entre sus mejores interlocutores del mediocampo y casi sin inquietar al arco visitante, más allá de algún centro desde la izquierda, a cargo de Joaquín Livera.

Como contrapartida, San Telmo lograba establecer esos circuitos hasta bien cerca del área de Morón, tanto es así que la primera acción de riesgo correría por cuenta del "Candombero", con un buen remate cruzado de Franco Tisera, el "9" visitante, apenas desviado sobre el poste derecho de Salvá.

Lo mejor del Gallo en aquella primera parte, llegaría casi en el final del la etapa, primero con una pelota recuperada bien arriba por Fagúndez y el remate de primera de Bulacio, rozando el palo diestro de Joaquín Enrico, el arquero de "Telmo" y la más clara de los 45' iniciales, en la mejor acción colectiva local, entre Mariano Bíttolo y Santiago Kubiszyn, que ingresando al área por izquierda, habilitaría la llegada solitaria del uruguayo Fagúndez, casi en el punto del penal, pero cuando parecía que Morón hallaba la "llave" para destrabar un partido "chivo", el remate sin oposición del "7" local se iría inexplicablemente por encima del travesaño.

Ya en el complemento, Morón saldría con otra actitud y ambición, tratando de llevarse "puesto" a San Telmo, nuevamente con escasa circulación y generación de fútbol, pero con la voluntad y el empuje de todos, y una vez más, con Mauro Burruchaga como "abanderado", en otro gran partido del "heredero", a la postre la gran figura del partido.

Sin embargo, una defensa de Morón que continúa sin hallar su mejor forma, en particular por las bandas, pero tampoco exhibiendo una gran solidez entre los centrales, el "inoxidable" Lucas Baldunciel, por poco termina de complicar definitivamente la tarde del Nuevo Francisco Urbano, luego de ganarle en el "forcejeo" a Braian Salvareschi, de no mediar una gran respuesta de Julio Salvá, ante el remate fortísimo y con destino de red del "11" del "Candombero".

Sin claridad en el área contraria, un poco por falta de ideas propias y otro por el acertado "blindaje" de una ordenada defensa visitante, el gol del triunfo llegaría como consecuencia directa de un partido enmarañado y poco vistoso: utilizando como recursos las bandas, en especial la derecha del ataque local, uno de tantos centros quedaría literalmente "enredado" en los pies de Francisco Flores (que había ingresado minutos antes por Contreras, al parecer, con algún golpe) y de esa lucha desde el piso, apenas fuera del área grande, la pelota quedaría "boyando" ya dentro de la misma y anticipándose a todos, Juan Manuel Olivares llegaría a tomar contacto con el balón, de espaldas al arco, pero el apuro de un experimentado como Facundo Roncaglia, se lo llevaría puesto al "10" del Gallito, para que Monsón Brizuela sancione el penal en favor de Morón.

Un minuto más tarde, con un remate fuerte, esquinado y a media altura, sobre el poste derecho del arco del "Telmo", con el arquero jugado sobre su "caño" opuesto, "Maravilla" haría delirar a todo el Oeste, para que Morón consiga finalmente abrir un partido cerrado con "cerrojo" y poner el 1 a 0, a los 32 minutos del segundo tiempo.

De allí y hasta el final del pleito, el equipo de Walter Otta no podría aprovechar ninguna contra, pese a los buenos rendimientos de Bulacio y de Tomás Ramírez, desde su ingreso, y en contraste, en otra de esas "licencias" que permite en cada cotejo la última línea del Gallo, otra vez con un remate largo y hallando facilidades para ganar la espalda de Flores, Franco Tisera (de lo mejor de la visita) habilitaría al "18", Román Gamarra, cuyo remate cruzado de derecha se perdería apenas por el poste izquierdo,"rasguñado" por Salvá, al tiro de esquina. Iban 44' del segundo tiempo.

Sin demasiado tiempo para más, salvo para el festejo, Morón sumaría tres puntos necesarios y se impondría a un rival siempre complicado, que pese a su floja actualidad, obligara a Morón a poner todo lo que hay que poner, cuando el fútbol no responde.

El Gallo puso los "huevos" (de Pascuas) y volvió al triunfo.

Ahora a visitar Los Polvorines.


@elgallogustavo.



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domingo, 29 de marzo de 2026

Derrota adentro y afuera

En una cancha esquiva y ante un rival módico, pero pragmático y eficaz, el Gallo dejó su invicto en el torneo y trunca su racha positiva de tres triunfos en fila, al caer sin atenuantes por 2 a 0 frente a Almagro, en el "Tres de Febrero", en la fecha de Interzonales.

Con un técnico de planteos poco vistosos pero eficientes, el "Tricolor" de Gabriel Gómez, que ya venía de derrotar en el mismo escenario a un irregular Quilmes, esta vez supo aprovechar todas las facilidades que le ofreciera el conjunto de Walter Otta, en la actuación más deslucida desde el inicio del presente campeonato, y sin embargo, que contó con varias ocasiones para acortar el resultado e incluso, soñar con el empate, pero la contundencia que tuvo su rival, en la nublada tarde de José Ingenieros, resultaría la contracara de un Morón apurado, impreciso e ineficaz frente al arco contrario.

Con la sorpresiva inclusión desde el arranque, de Francisco Flores en lugar de Leonel Cardozo, en una posición de lateral diestro que, evidentemente, lejos de tener certidumbres, genera interrogantes, puesto que desde el inicio del certamen han pasado por esa banda derecha: Gerónimo Ulibarri (desgarrado en el debut), Elías Contreras (carrilero devenido a marcador de punta), Leonel Cardozo (zaguero central, que registra un puñado de partidos en la posición) y el último de los refuerzos, Francisco Flores. Es decir, cuatro jugadores en seis cotejos, o siete, si sumamos el pleito por "Copa Argentina".

Y es que, a la fecha, este Morón viene sufriendo en su defensa, algo a lo que nos tuviera desacostumbrados durante la pasada temporada, en especial, desde ambos laterales, donde nos desbordan con relativa facilidad y para colmo de males, los centros no suelen hallar a una dupla central sólida, sino que por el contrario los duelos aéreos en área propia (y por extensión, también la ajena) lo suelen ganar los rivales.

Y así llegó el primer gol de la tarde en Villa Raffo, con el cabezazo solitario de Enzo Martínez, el "18" de Almagro, ingresado apenas minutos antes por la lesión del "11" Jeremías Bustos, que intuimos contó con tantas facilidades para ingresar por el medio del área, tras un centro desde la derecha de su ataque y cabecear al gol con semejante tiempo y espacio, que apenas necesitó elevarse sin oposición cercana alguna, debido a que no era una de las marcas asignadas en la previa. De otro modo, no se entiende cómo pudo hasta elegir el palo, sin "despeinarse".

Con la desventaja prematura, apenas pasados los 10 minutos de juego, a pesar de todo, no parecía un panorama tan apocalíptico, ya que este equipo supo reponerse en más de una ocasión, de un gol temprano en su contra y terminar revirtiendo el resultado.

Sin embargo, algunos minutos más tarde, en una contra en mitad de cancha, quedaría tendido en el piso Franco Toloza, quien había respondido con buenos partidos y goles a las expectativas previas, y que en este caso debería abandonar el campo de juego de manera prematura (reemplazado por Franco Fagúndez), presumiblemente por una lesión muscular de consideración, que esperemos lo tenga alejado de la actividad el menor tiempo posible.

Hasta el final de la primera etapa, con la imprecisión a cuestas de una cancha pesada y una tarde que no lucía de las mejores, Morón pudo controlar por algunos momentos el trámite del partido y desnudar falencias en la última línea del "Tricolor", lástima que del mismo modo y con demasiado poco, cada vez que el local se lo propuso complicó al Gallito, siempre desde las bandas y con el centro "llovido" como principal argumento ofensivo para complicar a una defensa visitante endeble y dubitativa.

Ya en el complemento, ingresarían Tomás Ramírez y Matías Benítez en Morón, en lugar de Franco Vázquez y Gonzalo Berterame (ambos también lesionados), en procura de darle más juego y dinámica del medio hacia adelante, reconfigurando la última línea, con Mauro Burruchaga como encargado de retrasarse y desempeñarse como central, aunque ni tiempo tendrían de reacomodarse, ya que al minuto de juego del segundo tiempo, un resbalón de Mauro Burruchaga y una mala cobertura del resto, le permitiría a Mateo Benegas, el juvenil delantero centro de Almagro, encarar con decisión rumbo al arco de Julio Salvá, para vencerlo en el mano a mano, con un remate rasante al segundo palo, para el 2 a 0 del "Tricolor", casi desde el vestuario y para "quemar" definitivamente los "papeles" de lo planificado en el entretiempo.

Pese al 0-2 otra vez prematuro e impensado, pero con todo un tiempo por delante, Morón pudo y debió al menos descontar, por lo menos, para llenarle de dudas el cú...mulo defensivo que planteaba Almagro, que ganaba con facilidad en la "cancha de arriba", pero demostraba falencias para repeler los ataque del Gallo con pelota a ras de piso.

Pero en la tarde de José Ingenieros, para los más "añosos", o de Villa Raffo, para los más jóvenes, los jugadores del Gallo generaron varias opciones de gol, bien hilvanadas hasta la línea del área grande, donde la lucidez empezaba a nublarse como la tarde y a desperdiciar cada ocasión de gol, por apuro, malas decisiones o excesos de individualismo en la "puntada" final. Y en las que logró sortear estos últimos, se encontró con Emiliano González, "poseído" por el espíritu de otro Emiliano del arco... El "Dibu" Martínez.

En definitiva, y con otro mal arbitraje de Brayan Ferreyra, previsible desde su designación, Morón podía perder un partido, en una mala tarde y todo ello se confabuló en el "Tres de Febrero" para caer sin atenuantes, frente a un utilitario, pragmático y mediocre Almagro, facilitado por una tarde de contundencia y una rival desconocido.

Ahora será cuestión de volver al triunfo el domingo de Pascuas, ante San Telmo, en el Oeste, tratando de minimizar las vulnerabilidades defensivas, precisamente el aspecto que por definición, más preocupa y ocupa a Walter Otta y Félix Benito.

* Nota al pie: el martes termina marzo y los empleados del club siguen aguardando por la liquidación total de sus haberes, mientras se mantienen en sus puestos de trabajo. Gestión y empatía son dos caras de una misma "moneda" (la que esperan con desesperación, junto a sus familias). 

Derrota adentro y afuera.


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miércoles, 25 de marzo de 2026

Volvé Sedelab, te perdonamos...

El pasado 9 de febrero del corriente, el club anunciaba en sus redes sociales su "alianza" con "Global Fan", una plataforma digital que llegó para hacerse cargo del manejo integral de sus socios, en reemplazo de la rudimentaria pero eficaz Sedelab, para el pago remoto de cuota social, asociarse de manera online y hasta comprar entradas para los partidos del Gallo, como único medio reconocido, sistema que además se mostraba como segura y moderna, al tener que revalidar los datos en la app, mediante un registro biométrico avalado por el RENAPER (Registro Nacional de la Personas).

Hasta ahí, todo fenómeno. Peeerooo... (En Morón siempre existe en "pero").

Tras un período de "gracia", determinado por la comisión directiva, para que los socios en mora se pusieran al día, antes de la entrada en vigor del nuevo sistema, que se extendió entre noviembre de 2025 y enero del presente, todos los socios debieron aprender en tiempo récord, este novedoso sistema para poder ingresar al Nuevo Francisco Urbano, mientras que quienes no lo hicieron porque no pudieron o se olvidaron, se expusieron a perder toda su antigüedad societaria, obligándolos a reempradronarse y comenzar de cero como socios, cuando antes, con el viejo sistema, el más "artesanal", uno podía acercarse a la sede y ponerse al día paulatinamente, con un plan de pagos, que implicaba el pago de dos cuotas mensuales, la actual y una antigua, hasta cancelar el total de lo adeudado, sin perder ningún derecho adquirido en tantos años de pago de cuota social.

Con el paso de los días y el inicio del torneo, los problemas del moderno nuevo sistema se hicieron cada vez más evidentes, dejando a muchos socios fuera del mismo, por ejemplo, con la desaparición abrupta de los cobradores a domicilio.

Pero dichos "inconvenientes" operativos no terminan allí: en el novel sistema de gestión de socios no aparecía el pago con tarjetas y con ellas, los habituales abonados al débito automático y por si fuera poco, tampoco los planes de pago vigentes ni los descuentos por grupo familiar.

Al parecer, no todo es responsabilidad de una plataforma que venía a aportar soluciones y hasta el momento, lo que generó son problemas y "dolores de cabeza", sino que también desde el club, digamos que no "colaboraron" demasiado para su exitosa puesta en funciones: en lugar de realizar un back up completo de la información de la masa societaria y entregársela a la empresa en cuestión, se le fueron dando "partes" parciales, vía WhatsApp.

En concreto, qué perjuicio generó esto?, que socios con deuda hasta el cambio de sistema, hoy figuren activos y al día, dependiendo de la buen voluntad de los mismos, reconocer lo adeudado, más allá del estado de cuenta que arroje la nueva plataforma.

Al mismo tiempo, en semejante "zafarrancho" de datos mal consignados y confundidos, más de un socio que se asoció por primera vez o se reempradonó con el nuevo sistema, para poder seguir asistiendo a la cancha, pese a perder sus derechos societarios adquiridos, se toparon que al completar el formulario, con el número de socio que le asignaba la plataforma, aparecían los datos de otra persona, lo que lleva a pensar que podrían haberse generado números de socios "clonados" o "mellizos", de ser así, estamos seguros que por impericia y de ninguna manera adrede.

Lo peor de todo (sí, porque hay más), es que entre los socios con débito automático que tienen problemas para abonar con dicho método, los que desaparecieron del sistema por no ponerse al día antes del cambio y aquellos que tenían deuda y la plataforma "gentilmente" se las borró, el perjuicio económico mensual para las tesorería del club, ronda entre los 50 y 60 millones de pesos, algo que ya ha traído consecuencias, con el atraso en el pago de los sueldos a los empleados, profes de inferiores y también, en parte, al plantel profesional.

Y para colmo, de hallarse una solución, esta demandaría no menos de dos o tres meses, así que la pérdida en el ingreso mensual por cuota societaria, resultaría aún más onerosa.

Dicen que a esta plataforma, originaria de Mendoza, la acercaron al club, un ex presidente con historia en generar perjuicios económicos y un socio colaborador y referencia permanente en cuestiones jurídica, que ni siquiera es abogado.

"Global Fan" (antes denominada "Acces Fan") es una "startup", es decir, algo menos que una empresa, en términos de solidez y permanencia en el tiempo, que se creó durante la pandemia de 2020, en Las Heras, Mendoza, a pedido de Godoy Cruz, para la gestión integral del "Tombino", en tiempos de crisis y drástica reducción de ingresos, en particular, los societarios.

Su CEO es Mariano Ardito, emprendedor tecnológico y especialista en "ecosistemas digitales" (como les gusta decir a los "tecnólogos"), con fuertes lazos tanto en el fútbol, como con la política partidaria.

Monotributista categoría "E", Ardito y su startup (de menos estabilidad que una "empresa") comenzaron con casi una "prueba piloto" en Deportivo Maipú, pero su ingreso al fútbol grande de AFA se dio hace tan sólo un año, a partir de su "alianza" con Independiente Rivadavia, también de Mendoza.

A partir de allí, "Global Fan" aparecería vinculado siempre a clubes afines a la conducción de AFA, como Defensa y Justicia, Banfield, Los Andes, Patronato o Barracas Central, entre otros, aunque los contactos de Ardito se extienden mucho más allá del fútbol, por ejemplo, en su vinculación con el gobierno provincial de Mendoza y su gobernador, el radical "con peluca" Alfredo Cornejo, para quien atiende las redes sociales de la provincia del "sol y el bien vino".

Reconocido consultor, especializado en marketing político, comunicación estratégica y análisis de datos, Mariano Ardito trabajó en diversas y recientes campañas políticas, para Rolando Figueroa en Neuquén (actual gobernador) y fundamentalmente, para Patricia Bullrich, primero y luego para el presidente Javier Milei, en el balotaje presidencial de 2023.

Eso sí, en Uruguay no tienen un gran recuerdo de Ardito y sus prácticas comunicacionales: resulta que durante la campaña presidencial de 2024, Andrés Ojeda, candidato del Partido Colorado acusó a su par del Frente Amplio, Yamandú Orsi, de emprender una "campaña sucia" en su contra, a través de "fakes news" promovidas por la agencia que manejaba la campaña y publicidad del contendiente "frenteamplista" (a la postre, el ganador y actual presidente de los uruguayos): la consultora mendocina "Quard SAS", cuyo director era Mariano Ardito, el mismo CEO y propietario de "Global Fan".

Volvé Sedelab... Te perdonamos.


@elgallogustavo.





domingo, 22 de marzo de 2026

Ganó, gustó, goleó y es líder

Morón visitó a un viejo conocido de sus tiempos del "ascenso profundo", como Acassuso y le dio la "bienvenida" formal a la Primera Nacional, marcando claramente las diferencias entre un equipo que por primera vez accede a la segunda categoría del fútbol argentino y otro que además de estar ya asentado en el Nacional, desde hace un par de temporadas a esta parte, se sitúa más cerca de la Liga Profesional, que de aquellos lejanos y tristes días en categorías por las que jamás mereció peregrinar durante tantos años.

Y es que el Gallo de Walter Otta, en una cancha impresentable para la categoría, más allá del factor climático circunstancial y de un rival siempre complicado y con las típicas "mañas" de ese ascenso profundo, supo ir edificando de a poco y con el correr de los minutos, un triunfo merecido y laborioso, que terminó por resultar apabullante, frente a un rival al que "borró" en el complemento y al que le marcó tres goles, pero bien pudo anotarle un par más.

Con el único cambio táctico de Leonel Cardozo en lugar de Elías Contreras, por el lateral diestro, respecto del once de inicio ante Chaco For Ever, de hace una semana atrás, en el Nuevo Francisco Urbano, a Morón le costó algunos minutos asentarse en un terreno de juego tan exiguo como desparejo y resbaladizo, frente a un Acassuso que supo hacer de su pequeño reducto una fortaleza inexpugnable, tanto que hasta aquí, había ganado todos sus partidos en condición de local y con autoridad, lo cual lo erigía como el sorprendente líder zonal, pese a la última derrota en Santa Fe, con un arranque frenético en la categoría, con nueve puntos en sus primeros tres partidos en el torneo.

Sin zozobras en su arco, pero también sin generar riesgo en el aérea ajena, el primer tiempo parecía extinguirse con destino de opaco cero a cero, hasta que a falta de un minuto para el tiempo cumplido y de un tiro de esquina a favor del local, Juan Manuel Olivares encabezó una contra letal, aprovechándose de un mal retroceso defensivo del equipo del "Chavo" Darío Lema, para habilitar por izquierda a Gonzalo Berterame, que con un toque sutil de derecha, por encima de Mariano Monllor, arquero del "Quemero", le daría la ventaja inicial a Morón, en el cierre de la etapa inicial, con un golazo (hasta allí) de otro partido.

Con la ventaja a su favor, era de esperar que Acassuso ganase en apuro y necesidad por empatar, mientras el Gallo hiciera lo propio en tranquilidad y paciencia, para esperar el momento preciso de comenzar a liquidar el pleito, sin sufrimientos innecesarios, como en la jornada precedente ante Chaco For Ever, en el Oeste.

Para fortuna y por mérito del equipo de Otta, apenas estaban acomodándose en el complemento, cuando Morón hallaría aún más diferencia en el resultado, antes del segundo minuto de juego del segundo tiempo: pelotazo fenomenal de Mauro Burruchaga (el destacado de la tarde, entre varios puntos altos en el Gallo), desde el círculo central del mediocampo, para la llegada por izquierda y el desborde de Gonzalo Berterame (otro de los mejores), cuyo centro rasante al punto del penal, encontraría el desvío de primera de Juan Manuel Olivares (quien completaría nuestro podio, en modo "maravilla" e invirtiendo roles y gentilezas, respecto del primer tanto), para el 2 a 0 del Deportivo Morón, en el amanecer de la etapa final en San Isidro.

De allí en adelante, Morón demostraría las diferencias entre un equipo consolidado en el Nacional y con serias aspiraciones de Liga Profesional, respecto de otro que aún no pudo adaptarse a su primera vez en la segunda categoría de nuestro medio, pese a hilvanar una serie de tres triunfos consecutivos, algunos con goles y autoridad, en el mismo reducto del extinto "Pipo" Marín.

Mientras el Gallo no sufría peligro alguno en su área, sólo hacía falta un poco de justeza en ofensiva para terminar de liquidar en lo numérico, una victoria que Morón había cimentado de a poco, hasta convertirla en apabullante: a los 25 minutos del segundo tiempo, otro balón recuperado por Mauro Burruchaga, generaría una excelente acción individual de Santiago Kubiszyn, que ingresando al área por el medio y antes que lo atore el arquero, generoso habría de habilitar por derecha al recién ingresado Franco Fagúndez, para que el uruguayo, de regreso de su suspensión, por su injusta expulsión en Puerto Madryn, la empuje al fondo de la red, para el definitivo y contundente 3 a 0 de Morón en territorio "Quemero".

Y hasta pudo anotar el cuarto, de no mediar un par de buenas intervenciones de Mariano Monllor, en especial, para ahogar el grito de gol de Ezequiel Bulacio.

El Gallo ganó, gustó y goleó, frente al sorprendente Acassuso, en su siempre complicado reducto, para subirse a lo más alto de la Zona "A", con inteligencia, paciencia, buen juego y contundencia.

Ahora será tiempo de visitar a Almagro, en Villa Raffo.

Con la ilusión como estandarte, porque este Morón es cosa seria.


@elgallogustavo.



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domingo, 15 de marzo de 2026

Y el Gallo va...

En un partido que tuvo de todo, incluido un golazo para el recuerdo de Joaquín Livera, Morón consiguió su segundo triunfo consecutivo en el torneo y ratificó el buen momento esbozado, previo al parate inaudito de la AFA, tras las victorias con Godoy Cruz por Copa Argentina y ante Central Norte de Salta, también en el Nuevo Francisco Urbano, hace dos semanas.

Repitiendo el mismo once de inicio con el "Cuervo" salteño, el equipo de Walter Otta procuró desde el comienzo del encuentro y fiel a su estilo, dominar las acciones y ser directo e incisivo en la faz ofensiva, algo que lograría a medias, con momentos de buen manejo del balón y "triangulaciones" interesantes y a un toque, aunque sin el "picante" suficiente como para preocupar seriamente a Gastón Canuto, el arquero visitante.

Sin embargo y en la primera aproximación seria de Chaco For Ever, la visita encontraría un premio excesivo, a partir de una acción colectiva bien resuelta, jugando el balón de banda a banda, de izquierda a derecha y el posterior centro pasado, al primer palo de Julio Salvá, para una buena definición de aire, de volea y sin dejar siquiera que la pelota pique, evitando la reacción del arquero y los defensores del Gallo, a cargo de su mejor jugador, Ezequiel Pacheco, que colocaba en ventaja a For Ever, a los 17 minutos del primer tiempo, para sorpresa de todo el Oeste.

Por fortuna, este Morón de carácter y reflejos rápidos, supo sobreponerse al estupor de la desventaja inicial y antes del cierre de la primera etapa, pudo dar vuelta el resultado (algo no muy habitual, diríamos a lo largo de la historia del Gallo), con el doblete goleador de un Franco Toloza que comienza a mostrar sus conocidas "credenciales" de peligrosidad y contundencia dentro del área rival: primero, a partir de una pelota bien resulta entre Mauro Burruchaga y Santiago Kubiszyn por derecha y tras el centro de este último, la llegada del ex San Martín de San Juan, para impulsarla al arco y dar tranquilidad al equipo y la gente, con el rápido empate, tan sólo tres minutos después de la apertura del marcador.

Ya sobre el tiempo agregado, un buen centro desde la izquierda de Juan Manuel Olivares, resultaría bien anticipado por el mismo Franco Toloza, para ganarle en la lícita "lucha" aérea al arquero y de cabeza colocar el 2 a 1, a los 46' de la primera etapa.

En el complemento, un Morón más tranquilo con el resultado a su favor y el muy bien rendimiento de los 45' iniciales, buscaría defenderse con la pelota y la necesidad de su rival, en búsqueda de ampliar la diferencia, algo que lograría a los 11 minutos de la segunda mitad, con un golazo de antología, a cargo de Joaquín Livera: tiro de esquina largo desde la derecha del ataque del Gallo, a cargo de Juan Manuel Olivares y del "laboratorio" de Walter Otta y Félix Benito, la pelota hallaría fuera del área grande al "3" local, para que Livera se llenase el empeine zurdo de "pelota" y de aire, sin dejar que el balón tocase el suelo, despachar un "misil teledirigido", con potencia y excepcional precisión, para romperle el arco al golero visitante y colocarla arriba, en el "techo" de la red, junto al poste izquierdo de Canuto. IMPRESIONANTE.

Con el 3 a 1, parecía que la goleada del Gallo era sólo cuestión de tiempo, pero en una acción aislada, el mismo autor de semejante golazo, Joaquín Livera, perdería la marca del recién ingresado, Leonardo Marinucci, que de cabeza anticiparía a la defensa, para el impensado descuento de For Ever, recién con 21 minutos jugados del segundo tiempo.

Y lo que parecía "cosa juzgada", se convirtió en un gran signo de interrogación para Morón, porque la visita se agrandó y en base a centros cruzados, desde el lateral de Elías Contreras, rumbo a la cabeza del autor del segundo tanto chaqueño, el conjunto de Ricardo Pancaldo se puso nuevamente en partido, no tanto por virtudes propias, sino por defectos de una defensa de Morón que aún ofrece "licencias" y luce vulnerable.

Tal vez, el punto más flojo, hasta la fecha, del equipo de Otta, a la inversa de lo ocurrido la temporada pasada, donde le costaba "horrores" transformar en goles lo que generaba en el juego, pero tenía como reaseguro una última línea sólida y consistente. Obviamente, cuestión de tiempo y ensamble entre los nuevos intérpretes de la "resistencia" del Gallito.

Por suerte, más allá de algún cabezazo aislado, Morón no pasaría sofocones hasta el final del partido, más que por lo corto del resultado, a la postre injusto en la escasa diferencia, teniendo en cuenta los méritos de uno y otro, al cabo de los 90'.

Ganó Morón, convirtió tres goles, empezó perdiendo inmerecidamente y lo revirtió en menos de un tiempo, pero se complicó solo y debió sufrir un partido que tenía controlado y "pintaba" para goleada, al comienzo del segundo tiempo.

El Gallo de Walter Otta sigue invicto en cuatro fechas, está segundo a un punto de Acassuso, el sorprendente líder zonal, que en esta jornada cayó por la mínima ante Colón en Santa Fe, y al que deberá visitar el próximo sábado a las 16.

Triunfo que ilusiona. 

Y el Gallo va...


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martes, 3 de marzo de 2026

Finde sin fútbol

En virtud de la ratificación del "paro" del fútbol argentino, dispuesto por la AFA y su Comité Ejecutivo, debido a las causas judiciales que involucran a sus máximas autoridades, este fin de semana no habrá actividad oficial, por lo cual el partido entre Deportivo Morón y Ferro, en Caballito, programado para el domingo a las 19, correspondiente a la cuarta fecha, ha sido aplazado, con fecha posible una vez finalizada la primera rueda de la Primera Nacional.

De este modo, el Gallo volverá a jugar el próximo sábado 14 del corriente, a las 16, cuando reciba a Chaco For Ever, en el Nuevo Francisco Urbano, por la fecha 5.

La pelota jamás se detuvo en el pasado, ni por la muerte de un ex presidente o de Diego Armando Maradona. 

Inédito e insólito.


@elgallogustavo.






lunes, 2 de marzo de 2026

Semana perfecta del Gallo

El Gallo ratificó todo lo bueno evidenciado en la semana, en su inobjetable triunfo frente a Godoy Cruz, en cancha de Tigre, por Copa Argentina, derrotando con justicia a Central Norte de Salta, el último domingo, en el Nuevo Francisco Urbano, cosechando su primera victoria en el campeonato y prolongando el buen momento de algunos titulares y, en especial, de un par de relevos que empiezan a pedir "a gritos" titularidad.

Con una actuación sólida y convincente, a la que agregó contundencia recién en el complemento, el equipo de Walter Otta supo cambiar su fisonomía, luego de una primera etapa de escasas "luces", para destrabar el resultado, frente a uno de esos rivales de escaso relieve, pero "especialistas" en complicar tardes, cerrándose en el fondo con doble "cerrojo" y arrojando la "llave" lo más lejos posible de su arco.

Con tres cambios, respecto del once de inicio de hace una semana, frente a Deportivo Madryn, en el Sur del país, el técnico del Gallito dispondría los ingresos de Elías Contreras (cumplida la fecha de suspensión, por su expulsión del debut, ante Defensores de Belgrano, en el Oeste) en lugar de Leonel Cardozo, así como las modificaciones tácticas de Santiago Kubiszyn por la derecha del mediocampo y Juan Manuel Olivares con la "10", en reemplazo de Matías Benítez y Franco Fagúndez, respectivamente, Morón se plantaría como de costumbre, procurando presionar alto a su rival, para recuperar la pelota rápido y dañar por las bandas, aunque en la primera etapa, los circuitos futbolísticos no funcionaran de la mejor manera, entre la "maraña" de camisetas negras, en campo contrario.

Así las cosas, apenas un par de situaciones le darían algo de emoción a una mitad inicial deslucida, como el cabezazo a la carrera y desviado por el segundo palo, a cargo de Franco Toloza, luego del centro de Joaquín Livera por izquierda, o el remate rasante al poste diestro del arquero visitante, de Mariano Bíttolo, o la "tijera" de Gonzalo Berterame rechazada al tiro de esquina, o el remate de Santiago Kubiszyn, ingresando con decisión al área, apenas elevado por sobre el travesaño.

Ya en el complemento, Morón agregó mayor continuidad a su búsqueda del arco contrario, algo que redundaría en la merecida apertura del marcador, a los 13 minutos de la segunda mitad, a partir de una pelota "pinchada" por Mariano Bíttolo, con destino de área, sobre la banda izquierda, que hallaría a Juan Manuel Olivares, que la devolvería hacia atrás, también de aire, para el ingreso de Gonzalo Berterame, que de primera habilitaría a Santiago Kubiszyn, para sacar un remate muy parecido al del primer tiempo, pero con mucho más "empeine" y que la pelota se eleve lo suficiente para evitar al arquero, pero no la red, para el festejado 1 a 0 del Gallo, con "sabor" a merecimiento y desahogo.

Con la ventaja a su favor, el equipo de Otta manejaría el partido casi a voluntad, máxime a partir de los ingresos de Ezequiel Bulacio y Tomás Ramírez, al igual que frente a Godoy Cruz, por Copa Argentina, ambos determinantes, tanto es así que a Bulacio le cometerían la infracción para el penal del 2 a 0, bien ejecutado por Olivares, a la derecha del arquero, a los 26' del segundo tiempo y Ramírez contaría con dos chances inmejorables para ampliar aún más la diferencia, con un tiro libre que se perdería cerca y una definición que merecía ser gol, abriendo el botín zurdo para colocarla lejos del arquero, impedido a último momento por la base del poste izquierdo.

Más allá de algún sofocón en área propia, más por el "barullo" y el empuje rival, que por alguna jugada bien hilvanada, en tiempo agregado por Javier Delbarba (de buen arbitraje), un Gallo sólido en todos las líneas, que habría de manejar el partido en todo momento, sin sufrimientos, el único "asterisco" lo evidenciaría en el lateral diestro, con otra salida por lesión de Elías Contreras (con Gerónimo Ulibarri desgarrado en la primera fecha), reemplazado por Leonel Cardozo, habitualmente zaguero, algo que debería hallar mayor recambio con el último refuerzo arribado, Francisco Flores, calculamos que poniéndose a punto para un torneo largo, exigente y extenuante.

En una semana perfecta, ganó Morón con autoridad y ratificó ante Central Norte de Salta, todo lo bueno demostrado apenas días atrás, en la clasificación a 16avos de final de Copa Argentina, ante Godoy Cruz de Mendoza, en Victoria.

Ahora vendrá el inédito "paro" del fútbol decidido por AFA, con lo cual el fin de semana venidero habrá "descanso" obligado, retornando a la actividad en la quinta jornada, dentro de dos semanas, cuando el Gallito vuelva a ser local, en esta oportunidad, frente a Chaco For Ever.

Siempre y cuando, a los "dueños de la pelota", no se les ocurra extender la "medida de fuerza" (de ellos y en solidaridad con ellos mismos) por tiempo indeterminado.

"Fútbol argentino. No trates de entenderlo, disfrutalo".


@elgallogustavo.



      📸: Eduardo Fabián Acuña.



jueves, 26 de febrero de 2026

La mística "copera", de regreso

Luego de tres largos años de ausencia, el Gallo retornó a la Copa Argentina, uno de los torneo que mejor le sientan (octavos de final en 2016 y semifinal en 2017, ambos con Walter Otta y cuerpo técnico en el banco de los suplentes), reeditando la mística "copera" perdida en los años precedentes, para derrotar por 1 a 0 a Godoy Cruz de Mendoza (hoy en la Primera Nacional, pero hace sólo un par de meses, en Liga Profesional durante 17 años, de manera ininterrumpida) y clasificar a los 16avos, donde enfrentará al Midland de Joaquín Iturrería y Nicolás Martínez (este último, parte integrante de aquel maravilloso plantel semifinalista de la competencia).

Con ocho cambios, respecto del once inicial que empatara con Madryn, en el "Abel Sastre" del poder y el despojo, Morón no sólo obtendría una merecida victoria, que debió incluso ser por un margen mayor, sino que además y pese a jugar, una vez más, con un hombre de menos durante más de media hora de juego, confirmó variantes de importancia en este "Gallo muletto", con destacadas actuaciones de Federico Díaz (ex Italiano) en el arco, de Tomás Ramírez (ex Central Córdoba de Rosario) en el mediocampo y de Ezequiel Bulacio (ex Centro Español) en la ofensiva, estos dos últimos, las grandes figuras de una noche en la que Morón justificó el triunfo con once y jamás lo sufrió con uno menos.

Ante una multitud venida del Oeste, que llenó su popular y parte de la platea asignada por los organizadores, el equipo de Walter Otta intentó desde el arranque, mostrarse ambicioso en procura del arco contrario, pero al mismo tiempo prolijo en el manejo del balón, con una defensa segura, un medio atento y de buena distribución y una ofensiva con Bulacio de "pivote" y Facundo Báez, de regreso a sus mejores rendimientos, desequilibrando por velocidad y habilidad, arrancando desde el sector izquierdo.

Así las cosas, el propio Báez tendría la primera clara de la noche, en cancha de Tigre, con una buena acción individual, cuyo remate posterior se toparía con la resistencia de Roberto Ramírez, el arquero de Godoy Cruz, responsable principal que el "Tomba" se mantuviera en partido hasta el pitazo final. 

Más allá de algún sofocón aislado en el arco propio, bien controlado por un seguro Federico Díaz y una defensa sobria y sólida, Morón de a poco iría justificando la diferencia que conseguiría a los 26 minutos del primer tiempo, luego de un tiro de esquina desde la izquierda, que primero encontraría sólo por el punto del penal, a Elías Contreras, con un cabezazo débil y defectuoso, de cuyo rebote, el mismo lateral diestro del Gallito tomaría la segunda jugada, para rematar al arco, que previo impacto en el botín derecho de Tomás Rossi, el "2" del "Tomba" y el posterior rebote en la cabeza de Mariano Santiago, el "8" del "Expresso" mendocino, se introduciría en el arco de Godoy Cruz, para la merecida ventaja de Morón.

A partir de allí y con la diferencia a su favor, el Gallo controlaría aún más las acciones, ante un Godoy Cruz incapaz de generar peligro o cuanto menos, hilvanar alguna jugada asociada que pusiera en peligro a la última línea de Morón.

Ya en el complemento, Facundo Báez (el tercero en el podio de los destacados, luego de Tomás Ramírez y Ezequiel Bulacio), tendría el segundo del Gallo, en otra buena acción individual, pero en lugar de habilitar por el centro al ex Central Córdoba, optaría por definir sobre el poste zurdo, perdiéndose apenas ancho su envío de derecha.

Minutos más tarde, en el mejor momento de Morón en toda la noche de Victoria, el referido Tomás Ramírez habilitaría por derecha a Bulacio, que con una media vuelta rápida, exigiría una vez más los buenos reflejos del arquero mendocino.

Y cuando todo estaba a pedir del Gallito, tanto que el segundo tanto parecía cosa de minutos y decantación futbolera, el "karma" que acompaña al equipo desde la temporada pasada volvería a aparecer, para dejar al equipo con diez y abrir un signo de interrogación, en un partido que Morón ganaba y manejaba a voluntad: una entrada a destiempo de Franco Vázquez, ya amonestado en el primer tiempo, por una acción similar, dejaría al equipo de Walter Otta con diez (una vez más), con más de media de hora de partido por delante.

Y si embargo, las mejores opciones serían de un Morón que jamás abandonó su búsqueda y que a pesar del hombre de menos, planteó un partido lejos de su arco, tanto es así que Tomás Ramírez, primero y Ezequiel Bulacio luego, las figuras excluyentes en la noche de Victoria, podrían haber definido el pleito, y hubiese estado más que ajustado a los merecimientos, el primero con una definición sutil, que sólo la mano izquierda del arquero pudo evitar y el segundo, con un remate desde lejos y de emboquillada, para cerrar el resultado y el estadio de Tigre.

El pitazo de Pablo Giménez, de correcto arbitraje, desataría el delilio, dentro y fuera de la cancha, para un Morón que comienza a cimentar su mística, que ojalá reproduzca las alegrías "coperas" y en el torneo, como en el inolvidable "Año del Gallo", en 2017.

El Gallo eliminó casi "sin despeinarse" a Godoy Cruz, rival directo en su zona del Nacional y hasta hace "cinco minutos", un conjunto de nivel Liga Profesional, para avanzar de fase en la Copa Argentina, luego de casi nueve años, y en definitiva, confirmar el rumbo de un equipo que seguramente volverá a pelear por grandes cosas, con un nivel de recambio que no tuvo en la temporada pasada.

Ojalá los sueños y realidades dentro de la cancha, estén a la altura de quienes deben defenderlos fuera de ella.

#MorónSomosTodos y la AFA es de unos cuantos "pillos", que utilizan la pasión en beneficio propio.


@elgallogustavo.



       📸: Copa Argentina.