A Morón le alcanzó con un tiempo, en rigor de verdad, menos de 20 minutos de juego, para plasmar en el resultado las enormes diferencias de jerarquía individual y colectiva, así como de fútbol y contundencia, respecto de Almagro, a quien apabulló en apenas un rato, para luego manejar el trámite del partido a voluntad, a partir del control de las acciones y de defenderse con el balón bajo la suela, algo que no había podido lograr hace una semana atrás, ante Acassuso, pese a golear con amplitud al "Quemero", también en el Nuevo Francisco Urbano.
Con una actuación sólida en todas las líneas y recuperando la intensidad y la fluidez en el fútbol, de varios pasajes de la primera rueda, Morón fue demasiado para la visita, dirigida por Carlos Mayor, que nunca pudo ponerlo en aprietos o al menos, ponerse en partido, pese a tratarse de un buen equipo, siempre ordenado y potencialmente peligroso, minimizado por un Gallo que, por lo menos de local, constituye sin dudas el mejor de la categoría.
Repitiendo once, luego de un buen tiempo, comparado con el conjunto que iniciara el encuentro ante "Ssuso", en apenas 18 minutos, el equipo de Walter Otta sacaría una diferencia justificada de dos goles y podría haber convertido alguno más, con sendos remates desde afuera, tanto de Santiago Kubiszyn como de Joaquín Livera, y una gran acción individual de Franco Fagundez, siempre determinante, que merecía ser gol, pero la base del poste derecho del arco visitante se lo negaría, cuando todo era de Morón y cada vez que llegaba, convertía o lastimaba seriamente a su rival.
Así las cosas, a los ocho minutos y en la segunda aproximación al arco de Emiliano González, arquero del "Tricolor" de Villa Raffo, una gran combinación por izquierda, entre Juan Manuel Olivares y el mencionado Livera, ambos de muy buen partido, terminaría en un centro preciso del "3" del Gallito, con destino al lado opuesto del área, donde hallaría en posición de delantero a Emanuel Iñíguez, que con una volea soberbia de derecha, al techo del arco visitante, abriría el marcador, anotando por segundo partido consecutivo, al igual que la fecha pasada, en ese mismo arco, frente a Acassuso.
Con la diferencia a su favor, antes de los diez minutos de juego, Morón ganaría en confianza, intensidad y fútbol, yendo a buscar más, para definir el pleito, aprovechando que su rival estaba "groggy" y el Gallo en una de esas tardes en la que los pases fluyen con una naturalidad y precisión admirables.
Y así llegaría el segundo tanto, a los 17' del primer tiempo, con una gambeta en velocidad del incontrolable Fagundez, también por la izquierda de la ofensiva local, para dejar "pintado" a Matías Cortave y mandar un centro (su octava asistencia de gol en la temporada, líder en ese rubro) con destino al segundo palo, donde ingresaría sólo Mateo Levato, para empujarla al gol, convirtiendo el segundo de la tarde y el también el segundo en su cuenta personal, desde su regreso al club, en la última ventana de transferencias de invierno.
Como contrapartida, Almagro intentó responder y llevar algo de peligro al arco de Julio Salvá, respondiendo de gran manera cada vez que lo pusieron a prueba, descolgando cada centro y tapando un mano a mano a Joel Orlando, el "7" visitante, que podría haber generado algún margen de duda innecesaria e inmerecida, de haberse convertido en el descuento visitante.
Ya en el complemento, Morón se dedicó a regular un poco la intensidad del primer tiempo (sin el uruguayo Fagundez en cancha, por un golpe en su tobillo derecho), pero sin renunciar a la búsqueda de una mayor diferencia y al manejo del balón como recurso defensivo y de control, algo que no había podido lograr frente a Acassuso, también en el segundo tiempo y con el resultado a su favor.
Y el Gallo contó con las chances para aumentar el resultado en incluso volver a golear, al igual que en sus dos presentaciones anteriores de local (ante Ferro y Acassuso), pero quizá por exceso de confianza o algún lujo de más, no pudo ampliar la ventaja de 2 a 0, aunque tampoco sufrió en su área, con un seguro Salvá y una defensa que se iría consolidando con el paso de los minutos, en especial en el segundo tiempo, luego de un comienzo con algunas dudas.
Morón volvió a ganar y no se baja de la lucha palmo a palmo con Ferro y Colón de Santa Fe, por el primer puesto de su zona, aunque ahora deberá aventar de una vez por todas, los "fantasmas" que aparecen cada vez que sale de "casa", con dos partidos de visitante por delante, el viernes a la tarde en la Isla Maciel, ante San Telmo y el miércoles 26 por la noche, el pendiente frente a Central Norte, en el "Padre Martearena" salteño.
El Gallo depende sólo de sí mismo y de su convicción, para demostrar que es capaz de reproducir de visitante, todo lo contundente y apabullante que logra ser de local, para lograr ese necesario equilibrio que le permita sumar lejos del Oeste y meterle más presión al líder, de aquí y hasta el final de la fase regular del campeonato.
Con la ilusión como bandera.
@elgallogustavo.
📷: Eduardo Fabián Acuña.






