En un partido que tuvo de todo, incluido un golazo para el recuerdo de Joaquín Livera, Morón consiguió su segundo triunfo consecutivo en el torneo y ratificó el buen momento esbozado, previo al parate inaudito de la AFA, tras las victorias con Godoy Cruz por Copa Argentina y ante Central Norte de Salta, también en el Nuevo Francisco Urbano, hace dos semanas.
Repitiendo el mismo once de inicio con el "Cuervo" salteño, el equipo de Walter Otta procuró desde el comienzo del encuentro y fiel a su estilo, dominar las acciones y ser directo e incisivo en la faz ofensiva, algo que lograría a medias, con momentos de buen manejo del balón y "triangulaciones" interesantes y a un toque, aunque sin el "picante" suficiente como para preocupar seriamente a Gastón Canuto, el arquero visitante.
Sin embargo y en la primera aproximación seria de Chaco For Ever, la visita encontraría un premio excesivo, a partir de una acción colectiva bien resuelta, jugando el balón de banda a banda, de izquierda a derecha y el posterior centro pasado, al primer palo de Julio Salvá, para una buena definición de aire, de volea y sin dejar siquiera que la pelota pique, evitando la reacción del arquero y los defensores del Gallo, a cargo de su mejor jugador, Ezequiel Pacheco, que colocaba en ventaja a For Ever, a los 17 minutos del primer tiempo, para sorpresa de todo el Oeste.
Por fortuna, este Morón de carácter y reflejos rápidos, supo sobreponerse al estupor de la desventaja inicial y antes del cierre de la primera etapa, pudo dar vuelta el resultado (algo no muy habitual, diríamos a lo largo de la historia del Gallo), con el doblete goleador de un Franco Toloza que comienza a mostrar sus conocidas "credenciales" de peligrosidad y contundencia dentro del área rival: primero, a partir de una pelota bien resulta entre Mauro Burruchaga y Santiago Kubiszyn por derecha y tras el centro de este último, la llegada del ex San Martín de San Juan, para impulsarla al arco y dar tranquilidad al equipo y la gente, con el rápido empate, tan sólo tres minutos después de la apertura del marcador.
Ya sobre el tiempo agregado, un buen centro desde la izquierda de Juan Manuel Olivares, resultaría bien anticipado por el mismo Franco Toloza, para ganarle en la lícita "lucha" aérea al arquero y de cabeza colocar el 2 a 1, a los 46' de la primera etapa.
En el complemento, un Morón más tranquilo con el resultado a su favor y el muy bien rendimiento de los 45' iniciales, buscaría defenderse con la pelota y la necesidad de su rival, en búsqueda de ampliar la diferencia, algo que lograría a los 11 minutos de la segunda mitad, con un golazo de antología, a cargo de Joaquín Livera: tiro de esquina largo desde la derecha del ataque del Gallo, a cargo de Juan Manuel Olivares y del "laboratorio" de Walter Otta y Félix Benito, la pelota hallaría fuera del área grande al "3" local, para que Livera se llenase el empeine zurdo de "pelota" y de aire, sin dejar que el balón tocase el suelo, despachar un "misil teledirigido", con potencia y excepcional precisión, para romperle el arco al golero visitante y colocarla arriba, en el "techo" de la red, junto al poste izquierdo de Canuto. IMPRESIONANTE.
Con el 3 a 1, parecía que la goleada del Gallo era sólo cuestión de tiempo, pero en una acción aislada, el mismo autor de semejante golazo, Joaquín Livera, perdería la marca del recién ingresado, Leonardo Marinucci, que de cabeza anticiparía a la defensa, para el impensado descuento de For Ever, recién con 21 minutos jugados del segundo tiempo.
Y lo que parecía "cosa juzgada", se convirtió en un gran signo de interrogación para Morón, porque la visita se agrandó y en base a centros cruzados, desde el lateral de Elías Contreras, rumbo a la cabeza del autor del segundo tanto chaqueño, el conjunto de Ricardo Pancaldo se puso nuevamente en partido, no tanto por virtudes propias, sino por defectos de una defensa de Morón que aún ofrece "licencias" y luce vulnerable.
Tal vez, el punto más flojo, hasta la fecha, del equipo de Otta, a la inversa de lo ocurrido la temporada pasada, donde le costaba "horrores" transformar en goles lo que generaba en el juego, pero tenía como reaseguro una última línea sólida y consistente. Obviamente, cuestión de tiempo y ensamble entre los nuevos intérpretes de la "resistencia" del Gallito.
Por suerte, más allá de algún cabezazo aislado, Morón no pasaría sofocones hasta el final del partido, más que por lo corto del resultado, a la postre injusto en la escasa diferencia, teniendo en cuenta los méritos de uno y otro, al cabo de los 90'.
Ganó Morón, convirtió tres goles, empezó perdiendo inmerecidamente y lo revirtió en menos de un tiempo, pero se complicó solo y debió sufrir un partido que tenía controlado y "pintaba" para goleada, al comienzo del segundo tiempo.
El Gallo de Walter Otta sigue invicto en cuatro fechas, está segundo a un punto de Acassuso, el sorprendente líder zonal, que en esta jornada cayó por la mínima ante Colón en Santa Fe, y al que deberá visitar el próximo sábado a las 16.
Triunfo que ilusiona.
Y el Gallo va...
@elgallogustavo.
📸: Deportivo Morón.






