Club Deportivo Morón, "el Gallito"
domingo, 1 de noviembre de 2026
Recuperó la memoria
domingo, 25 de octubre de 2026
"Un psicólogo a la derecha..."
La debacle futbolística de Morón, parece no tener fin: perdió su quinto partido, de los últimos seis disputados (precisamente, en el tramo más decisivo del torneo), la tercera caída en fila y por si no fuera suficiente tanta decepción acumulada, esta última, nada menos que frente a Almirante Brown, en Isidro Casanova, que le alcanzó con una sola pelota parada, a los 9' del primer tiempo, para ganarle a un equipo de Walter Otta, que siempre tuvo "horrores" defensivos (eso no es noticia), pero que contó con una contundencia en ofensiva, que lo "salvara" en varios partidos y que también ahora está ausente, sin goles a favor en las últimas tres derrotas, tanto es así que en el pleito en el "Fragata Sarmiento", el Gallo podría haber atacado durante todo un día, que jamás hubiera puesto en dificultades a un arquero regular como Bruno Galván (y encima, en las tres que tuvo, no supieron acertarle siquiera al arco).
Y es que Almirante volvió al triunfo, tras siete fechas y cuatro empates consecutivos, casi sin nada, simplemente con un centro desde la izquierda, en tres cuartos, en el "amanecer" del cotejo en Casanova, para que una "peinada" en el primer palo, le permitiera a Mariano Santiago, el "11" local, llegar solo para empujarla, por el lado opuesto, entre Francisco Flores y Emilio Lazza, que sólo atinaron a mirarse entre ellos.
En este punto, sería oportuno preguntarse por qué Francisco Flores, arrancó el partido como titular, por el lateral diestro, relegando a Emanuel Iñíguez al banco de los suplentes, teniendo en cuenta los auténticos "bloopers" protagonizados por el ex Quilmes, que tan caro nos salieran en relación a puntos dejados en el camino, como en la tarde de Lomas de Zamora, por citar sólo un ejemplo.
Pero mencionamos a Flores, porque simplemente debió y no participó de la marca en la acción del gol del triunfo de Almirante, aunque ninguno de sus compañeros estuvo a altura, no de un clásico, porque por lo menos, de este lado de la Avenida Don Bosco no lo consideramos así, pero sí de un partido con mucha historia y rivalidad, que debió jugarse como tal, con "dientes apretados" e inteligencia, precisamente la manera en que lo encaró nuestro rival y le alcanzó para darle una alegría a su gente.
Lo de Morón ya ni preocupa, desanima a futuro y lo comentábamos hace sólo una semana: cómo puede este equipo sin reacción, ni "alma" (mucho menos ideas, ni fútbol), tener alguna chance real en el Reducido al que ya está clasificado, pero en el que perdió la chance de terminar segundo en su zona y de no ganar en la última fecha, el próximo sábado en el Oeste, frente a Ciudad Bolívar, puede incluso retroceder hasta el quinto puesto, a manos de Deportivo Madryn y Colón de Santa Fe.
Resulta increíble pensar que este mismo equipo, haya sido el mismo que miró a todos desde arriba, durante casi toda la primera rueda y que aún perdiendo la punta ante Ferro, hace tan sólo unas cuántas jornadas atrás, fue capaz de recortar ocho puntos de ventaja para volver a igualar el primer puesto, y que más aún, de haber ganado la semana pasada, con Mitre en el Oeste, se hubiera mantenido con chances de pelear la final, casi hasta la última fecha de la fase regular.
Qué pudo pasar?, para que ese equipo contundente y por momentos hasta vistoso, sea la triste "sombra" que viene deambulando desde hace seis partidos a esta parte, de local y ni hablar de visitante, sólo los protagonistas podrán saberlo, si es que ellos mismos tienen efectivamente alguna respuesta posible.
Lo cierto es que derrumbaron las ilusiones que ellos mismos generaron, durante la mayor parte del torneo, casi con una actitud de "auto-sabotaje", más propio de un análisis psicológico que futbolístico.
Ojalá el futuro inmediato del equipo nos sorprenda para bien, como en la últimas seis fechas lo hiciera para mal.
Pero parece difícil. Diríamos que casi imposible.
Y el "casi" lo dejamos de puro hinchas, que en el fondo, siempre albergamos alguna esperanza, aunque la realidad nos venga "cacheteando" todos los fines de semana.
Veremos qué pasa.
Si es que algo pasa que nos reconcilie con los sueños rotos.
@elgallogustavo.
📷: Deportivo Morón.
domingo, 18 de octubre de 2026
"Desmoronados"...
domingo, 11 de octubre de 2026
La "gloria o Devoto"...
Hay formas y formas de perder un partido.
Que Morón perdiera en Caseros (2 a 0) era una posibilidad concreta, por la rivalidad que existe (más del lado de Estudiantes) y porque siempre resulta un rival y un reducto complicado para todos, no sólo para el Gallo.
Pero lo que duele es la forma en que el equipo de Walter Otta dejó tres puntos vitales en el camino, en su visita al "Pincha", mostrando una vez más la peor de sus "caras", esa que varias veces manifestó de visitante y que por lo general, lo devolviera al Oeste con las manos vacías.
Y es que más allá del "mal de ausencias", con Mauro Burruchaga, Juan Manuel Olivares y Joaquín Livera suspendidos y la lesión de Gastón González, Morón no tuvo el carácter que requieren esta clase de partidos, donde se juega nada menos que la posiblidad cierta de jugar la final por un ascenso a la máxima categoría, el sueño más preciado de los hinchas (máxime, de quienes por su edad, no pudieron verlo en su único y fugaz paso por primera división, hace nada menos que 57 años, coincidente con la llegada del hombre a la Luna), pero también la ambición profesional más importante, de esas que graban apellidos a fuego en la historia y la memoria colectiva.
Y es allí donde queda demostrado, algo que suele pasar en la vida, en todos los ámbitos, sin excepción, con protagonistas que están a la altura de las circunstancias y otros que distan mucho de estarlo, o quizás terminar de comprender cabalmente lo que está en juego, porque más allá de malos partidos y flojísimos rendimientos individuales (algunos de ellos repetidos durante toda la temporada), de otro modo no se entiende cómo un equipo que marcha segundo en la tabla y necesita ganar como sea, para mantenerse en carrera por ese sueño, no salga a la cancha a imponer condiciones, por juego o aunque sea de "guapo", revalidando su condición de "candidato", "vendiendo cara su derrota", en el caso que la suerte le resulte esquiva.
Porque se puede ganar, empatar o perder los partidos, pero mostrando carácter y sin "guardarse nada", por "prepotencia" de ganas, empuje o ambición de quedar en la historia, si es que el fútbol no acompaña o faltan varios intérpretes de esos que evidentemente resultan indispensables e irremplazables.
Y es que Morón paseó por Caseros su peor imagen, la de un equipo sin alma, que no pareció en ningún momento ser el escolta del puntero, a tres unidades de distancia, antes del inicio del partido.
La verdad es que Ferro tampoco es gran cosa y aunque parezca mentira, todavía hay chances matemáticas de alcanzar el máximo objetivo, o al menos, conseguir la mejor ubicación posible, de cara a un Reducido por el segundo ascenso.
Pero el problema no está en Caballito, ni en Godoy Cruz (que hasta puede quedarse con la zona, de "arrebato"), el verdadero problema es el propio Morón, donde algunos de sus interlocutores parecen no comprender o hallarse a la altura de lo que se está jugando.
Tan sencillo y trascendente como la "gloria", ese valor abstracto que dura para toda la vida y divide dramáticamente al jugador promedio de los campeones para siempre.
Habrá que ganar el próximo domingo a Mitre, en el Oeste, algo factible, pero fundamentalmente, deberá trabajarse sobre algo no tan simple, como lo es el carácter, la ambición y la decisión personal y colectiva de quedar en la historia.
De ese convencimiento personal y de conjunto, dependerá la suerte de la ilusión compartida, al final de este camino.
Dejando todo, en cada pelota (más allá de limitaciones y virtudes) jamás habrá reproche alguno.
De nadie. Ni adentro. Ni afuera.
El desafío está planteado. Y aunque parezca mentira, todavía se está a tiempo.
No siempre se tiene la oportunidad (en la vida y en cualquier ámbito) de alcanzar la propia "gloria".
La "gloria o Devoto", decía mi abuelo.
@elgallogustavo.
📷: Deportivo Morón.
domingo, 4 de octubre de 2026
En carrera... Otra vez.
lunes, 28 de septiembre de 2026
El "fútbol es para los vivos"...
Ya advertía, hace mucho tiempo, Carlos Salvador Bilardo, que "el fútbol es para los vivos".
Morón perdió por segunda fecha consecutiva, a pesar de estar ganándole uno a cero a Los Andes, en presencia del público del Gallo y con un penal dudoso en favor de la visita, porque entre sus filas existen jugadores que no están a la altura y lamentablemente, lo demuestran partido tras partido.
Y es que otra vez, el Gallo perdió 2 a 1, en el último minuto agregado, por dos errores puntuales e individuales, de dos de esos protagonistas que han demostrado no estar nunca a la altura de lo que se juega y que inexplicablemente siguen siendo titulares o primera opción de cambio, en un equipo que está desperdiciando una oportunidad histórica (y tal vez única) de volver a primera tras más de medio siglo.
Porque se puede tener limitaciones, como quien suscribe para el periodismo, pero lo que resulta inadmisible es que los propios errores puntuales (y repetidos), por desidia o estupidez, tiren por la borda el laburo colectivo de un año, de todo un grupo que se rompió el "alma" para llegar hasta las instancias finales, con la oportunidad única de jugar una final directa por un ascenso soñado, y por extensión, con las ilusiones de los hinchas (algunos de ellos, presentes de visitante, luego de largo tiempo, en el "Eduardo Gallardón" de Lomas de Zamora) que ansían desde que tienen uso de razón, jugar en la máxima categoría de nuestro fútbol, antes que la vida los "retire" definitivamente de su mayor pasión.
Y es que Morón ganaba uno a cero, con un penal dudoso, sancionado por el árbitro y convertido por Franco Fagundez, a la media hora del primer tiempo y el sacrificio del equipo supo mantener el resultado y controlar el juego, hasta la media hora, pero del segundo tiempo, en el que un mal retroceso defensivo, de tantos en la presente temporada, dejase a un rival cara a cara con Julio Salvá y Elías Contreras, ingresado en el complemento, en lugar de permitir el remate al arco, que incluía las opciones de desviar el envío o que el mismo termine en las manos de Salvá, imprudente e inexplicablemente se arroje a los pies, con la misma falta de timming para la marca de toda la campaña, para enganchar la pierna de su oponente y regalarle a Los Andes, la chance de un empate por el que poco y nada había hecho, traducido luego en el uno a uno, con la efectiva conversión del penal, a cargo de Mauricio Asenjo.
Y como Morón se caracteriza por ser un equipo "empático" y "revivir" a sus ocasionales adversarios, en el segundo minuto agregado, de un remate a la nada, casi desde su propia área, Los Andes hallaría el insólito gol que le permitiría festejar en la agonía del encuentro, el final de una racha adversa de diez partidos sin sumar de a tres, con un centro que pudo ser rechazado de cabeza por Francisco Flores (lo que marca la lógica, ante un envío de altura), pero el zaguero visitante, reemplazante de Emilio Lazza, irresponsablemente expulsado en el final del "latrocinio" con Godoy Cruz y sancionado con tres fechas (no hay nadie de Morón que vaya a AFA?, porque a Martín Pino, del "Tomba" le redujeron la sanción a una fecha, tras una roja directa de similares características), y que sin embargo pretendió hacerlo con el pie, con la consecuente "pifia" y el remate "servido" a Franco Tisera, para que Lomas festeje y el Gallo se vaya con las manos vacías.
Dos derrotas consecutivas, con cuatro goles responsabilidad de nosotros mismos, para que hoy Ferro se aleje a seis puntos, con quince unidades en disputa.
"El fútbol es para los vivos", advertía Carlos Salvador Bilardo.
Sinceramente, nosotros no podemos saber lo que ofrecen algunos protagonistas en la semana, algo que sólo conoce el cuerpo técnico. Pero sí tenemos claro lo que no generan durante los partidos, o lo que es peor, lo que "regalan" en cada fecha y nos aleja cada vez más del primer objetivo, esto es, la clasificación a la final por el primer ascenso.
Se puede ser malo o limitado técnicamente, como el que suscribe para el periodismo, pero la estupidez en el fútbol se paga con derrotas costosas, que arruinan un año colectivo de laburo y el sueño futbolero más grande de muchísima gente.
A partir de ahora y pase lo que pase, los que no estén a la altura, que lo miren desde la tribuna. Por el bien de todos, dentro y fuera de la cancha.
No se puede aspirar a nada "grande", con (algunos) protagonistas "pequeños".
Crudo, pero real.
@elgallogustavo.
📷: Deportivo Morón.
domingo, 20 de septiembre de 2026
Derrota y "déjà vu"
Morón perdió de local y es noticia, puesto que lo hizo luego de un año y siete días de invicto en el Nuevo Francisco Urbano, más precisamente, desde el lejano 13 de septiembre de 2025, por la 31° fecha de la temporada pasada, con el uno a cero de Temperley, casi en el epílogo del encuentro, en una contra definida por Javier Toledo para el "Celeste".
Este último domingo, quien cortó la racha del Gallo en su "fortaleza" fue Godoy Cruz, que terminó por derrotar al equipo de Walter Otta por 2 a 1, en un partido friccionado, parejo y "picado" entre los protagonistas y con un arbitraje vergonzoso de Franco Acita, algo que se podía presumir desde su designación, entre semana, pero que en la lluviosa tarde del adiós del invierno, resultó más descarado y evidente, siempre en función de beneficiar al "Tomba", que lo que marcaba su triste historia dirigiendo a Morón.
Pese a ello, a la indubitable decisión e intención de perjudicar al Gallito, sin prejuicio ni reserva alguna, también es cierto que otra vez, Morón se "hizo" sólo los goles del triunfo de su rival, primero con un penal inaudito, casi de "blooper", entre un pase corto de Emanuel Iñíguez, a dos metros de distancia de su compañero de zaga y la respuesta carente de timming y excedida en violencia de Francisco Flores (reemplazante de Braian Salvareschi, impedido contractualmente de enfrentar al club dueño de su pase), para ir al piso y evitar que la pelota se la llevase un rival, casi sobre la línea lateral derecha del área grande y en carrera perpendicular al arco, rumbo a la línea de fondo, con el área chica casi desierta de camisetas visitantes para tomar el posible centro.
Penal tan lícito, como absurdo y evitable, que el goleador Martín Pino cambiaría por el 1 a 0, a la media hora del primer tiempo, con un remate bajo, fuerte y centrado, con Salvá jugado sobre el poste izquierdo.
Y más tarde, promediando el segundo tiempo, más exactamente a los 26 minutos, con el partido igualado en uno, con el trámite parejo (y dentro de esa paridad, una leve supremacía del Gallo) y escasas situaciones de peligro, de un lateral desde la derecha, sobre el área grande local, alguien que la peina en el primer palo y de ese centro inofensivo y llovido, entre Flores más preocupado por no sacar los brazos e Iñíguez rechazando corto y hacia el medio, la pelota le quedaría de manera inmejorable al volante central de Godoy Cruz, Gastón Gil Romero, que no desaprovecharía el "regalito", para ajusticiar a Salvá, desde el punto penal, con un remate potente y esquinado, pegado al palo zurdo del "1" de Morón.
Entre ambos goles, el Gallo llegaría merecidamente al empate, a los 36' de la primera etapa, luego de una seguidilla de tiros de esquina, ejecutados desde la derecha por Joaquín Livera, que a punto estarían de convertirse en gol "olímpico", y como premio a la insistencia y la gran pegada del lateral izquierdo del Gallo, Emanuel Iñíguez la bajaría de cabeza por el segundo palo, para que Emilio Lazza se "vista" de Fagundez (de flojo partido, sin la gravitación a la que nos tiene acostumbrados) y la empuje también de "testa" al gol, para el 1 a 1 de Morón, que justificaría la igualdad y jugaría su mejor pasaje en el partido, desde el desnivel visitante y hasta los primeros minutos del complemento.
En el medio, Franco Acita no cobraría una infracción violentísima del arquero visitante, Juan Strumia, que en su intento por corregir un error propio, por una salida corta desde su arco, chocaría fuera del área con Mateo Levato, que pese al terrible golpe alcanzaría a cabecear la pelota, que sería desviada en la línea por un defensor. Conclusión: lo que debió haber sido tiro libre para Morón, tarjeta roja para el "1" de la visita y una denuncia penal por "intento de homicidio", el árbitro cobraría simplemente saque de arco.
Asimismo, también durante el primer tiempo, en una acción evidente, en que el defensor del "Tomba" le da un pase atrás a su arquero y éste la toma con sus manos, en lugar de cobrar tiro libre indirecto para el Gallo, dentro del área, Acita se olvidó del reglamento y dejó sacar a Strumia, como si nada hubiera pasado.
Sin olvidar una clara mano de penal para Morón, ignorada por el árbitro y su asistente, y las "chiquitas", todas en favor de la visita, que a su vez "picó" el partido como se le antojó y permitir que Godoy Cruz hiciera "tiempo" de una manera irritante, tanto en cada saque de arco como desde el lateral, contando hasta cinco seguramente con un ábaco.
En definitiva, que el árbitro del encuentro llegó y cumplió la premisa de perjudicar a Morón, a nadie le quedan dudas, ya desde su designación en la semana, confirmado luego con un arbitraje vergonzoso y sin "ponerse colorado".
Pero también Morón le permitió que se "saliera con la suya", porque de no haberle "regalado" a Godoy Cruz, el penal insólito y el concierto de errores para el segundo gol, seguramente el Gallo hubiese podido sumar por lo menos algún punto.
Y ni hablar de la roja directa a Emilio Lazza, en tiempo cumplido, por un "coscorrón" innecesario y de cara al árbitro, para que su rival gane tiempo en el piso y lo atiendan como si le hubiesen "trepando el cerebro". A estas alturas y con una definición de campeonato por delante, se necesitan protagonistas responsables e inteligentes.
Pese a la derrota y el triunfo de Ferro (que de tanto "llorar" en la semana previa, por el penal a Morón en Córdoba, logró la designación de un árbitro "amigable" como Felipe Viola), el equipo de Otta sigue segundo a tres puntos de los de Caballito, pero ahora con el "Tomba" metido en la "conversación" por el primer puesto de la zona (a seis de la punta y tres del Gallito), con dieciocho puntos en juego.
A pensar en ganar en Lomas, ojalá con público del Gallo y a dar pelea hasta el final, que todavía no está nada dicho.
"Acita" la definición de un torneo que se "gana" dentro y fuera de la cancha, los días de partido y también en la semana.
Ya lo vivimos la temporada pasada.
Derrota y "déjà vu".
@elgallogustavo.
📷: Eduardo Fabián Acuña.






