domingo, 3 de mayo de 2026

Hay puntos que valen mucho más que uno

Morón jugó un muy buen partido en Mendoza, en especial, en la segunda etapa y se trajo un punto valioso, ante un Godoy Cruz de irregular campaña, pero candidato natural al ascenso, por su plantel y su pasado más que reciente en la Liga Profesional.

Por si fuera poco, debió levantar una desventaja parcial en dos oportunidades y pese a las ventajas que le otorgó al "Tomba", en particular durante el primer tiempo, por los errores defensivos que viene evidenciando y le cuesta solucionar, aún así pudo acceder al 2 a 2 final y hasta traerse los tres puntos para el Oeste, consolidando su "pilcha" bien ganada de líder y su condición de equipo que sabe a qué juega, que busca siempre y que del medio en adelante, sabe con la pelota y es capaz de desnivelar en cualquier momento.

Con el cambio obligado de Gerónimo Ulibarri como lateral derecho (corriéndose Leonel Cardozo a la zaga), en lugar de Braian Salvareschi, ausente por un cláusula en el préstamo que le impedía enfrentar al conjunto dueño de su pase, sumada a la modificación táctica del reingreso desde el inicio de Mauro Burruchaga por Maximiliano González, respecto del once titular que hace una semana derrotara en el Oeste a Racing de Córdoba, Morón sufrió más que de costumbre por la banda diestra y los centros cruzados, de un "Tomba" con puntas altos y de reconocida preeminencia en el juego aéreo, como Axel Rodríguez y Martín Pino.

Y así llegaría la apertura del marcador para el local, con apenas diez minutos de juego, luego de un centro largo desde la derecha del ataque de Godoy Cruz, buscando el segundo palo de Julio Salvá, sector por donde aparecería demasiado solo y libre, Martín Pino, a espaldas de Cardozo y Ulibarri, para meter el "pase gol" de cabeza, que capitalizaría Alex Rodríguez, impulsando el balón en la línea y junto al poste izquierdo.

Una vez más en desventaja, en el "amanecer" del encuentro y por la misma vía que le ha costado al Gallo la mayoría de sus goles en contra, el equipo de Walter Otta tardaría unos minutos en reaccionar, hasta que lo hiciera, a partir del manejo criterioso de Juan Manuel Olivares, bien secundado por Santiago Kubiszyn y Burruchaga, para empezar a "desnudar" la flaquezas defensivas que también exhibía el local, con buenas "sociedades" por el lateral izquierdo, con desbordes de Joaquín Livera y la peligrosidad latente de un Franco Fagúndez, que está "picante" y "afilado" para el arco.

Y de esta manera Morón llegaría al primer empate, apenas luego de un par de minutos de manejarle la pelota y buscar con decisión el área rival, hasta que a Olivares le cometieran un penal similar al de San Telmo, pero cuya continuidad terminaría en gol, con una gran definición de Kubiszyn, aunque el árbitro no convalidara el tanto, de manera inexplicable, pero sí sancionar el remate desde los "doce pasos".

De no haber sido gol, seguramente la decisión del debutante con Morón, Maximiliano Manduca, hubiese generado un escándalo mayúsculo, entre los jugadores y el banco visitante, aunque por fortuna, Fagúndez cambiaría el penal por gol, con una gran definición sobre poste izquierdo, bien arriba, con precisión y calidad para el 1 a 1 parcial, a los 37 minutos.

Sin embargo, en un regreso a la titularidad para el olvido, apenas dos minutos más tarde, Gerónimo Ulibarri parecería dar un pase atrás, ante la presión local y luego optaría por intentar enganchar y salir jugando, perdiendo el balón en los botines de un rival, que aprovecharía el "regalo" para enviar un centro rasante y cruzado al área, que tampoco podría ser desviado en su trayectoria por Leonel Cardozo y ante el embate de Martín Pino, ni Franco Vázquez (pese a ello, de lo mejor de la defensa, en la tarde de Mendoza), ni Joaquín Livera llegarían a tiempo para cerrar al "9" rival, que al igual que Alex Rodríguez en el 1 a 0, también le ganaría en el intento de cobertura a Julio Salvá, una vez más, casi debajo del arco. 2 a 1 del "Tomba", a los 39 minutos del primer tiempo.

Y hasta pudo Godoy Cruz irse al descanso por dos goles de ventaja, algo que poco y nada hubiese tenido que ver con el desarrollo del partido, cuando de otro balón perdido por Ulibarri, sólo el cruce providencial y jugándose la "ropa" de Franco Vázquez, para arrojarse al piso y enviar la pelota al tiro de esquina, pudo evitar que Juan Segundo Morán, el lateral zurdo local, pudiese optar entre probar directamente al arco, ante el "achique" desesperado de Salvá o mandar el centro apenas atrás, una vez más, en el área chica, para que Martín Pino y otro de sus compañeros, ambos absolutamente solos, la hubiesen seguramente empujando al fondo de la red.

Al regreso del entretiempo y con el cambio imprescindible de Elías Contreras por Ulibarri, en su tarde fatídica, Morón en su primera aproximación seria y antes del minuto de juego del complemento, hallaría el merecido "premio" de un nuevo empate, cuando de un remate desde afuera del área, que parecía con intenciones de arco, más que de asistencia, de Kubiszyn, la pelota le quedaría dentro del área a Franco Fagúndez, que en "modo intratable", se daría vuelta y sacaría un remate rasante, no muy violento, pero sí bien esquinado y "venenoso", que pese a la estirada con la pierna de Roberto Ramírez, el "uno" de Godoy Cruz, no podría evitar que el balón se introduzca pegado a la base del poste derecho, para el 2 a 2 del Gallo.

Y en los minutos siguientes se pudo llevar los tres puntos de "arrebato", porque presionaría al "Tomba" bien cerca de su arco y jugaría durante varios minutos en terreno rival, con la más clara en los pies de Elías Contreras, cuyo remate preciso y fortísimo tenía destino de gol, de no mediar una atajada arriba y a mano cambiada, fenomenal de Ramírez.

Con el correr del segundo tiempo, Morón dejaría venir a Godoy Cruz, que sólo encontraría como recurso ofensivo, los enormes problemas de la última línea visitante, a la hora de los centro cruzados, algunos desviados y otros bien cortados por Salvá, aunque casi siempre ganados por los locales, dependiendo de la eficacia o no de los cabeceadores "tombinos".

Pero más allá de ese "peligro" en arco propio, más latente que real, el Gallo tuvo el partido controlado, no lo sufrió y hasta contó con la opción de "oro" para quedarse con el triunfo en tiempo cumplido, aunque la contra de Juan Cruz Esquivel, en su debut con la camiseta de Morón, no terminaría con la mejor elección, decidiendo la jugada individual, en lugar de habilitar por el medio a Gonzalo Berterame, que llegaba solo para definir cara a cara con el arquero.

El pitazo final de Maximiliano Manduca, de flojo arbitraje, generaría silbidos en la parcialidad local y satisfacción en la visita, por un punto importante y merecido, ante un rival directo que supo estar al frente en dos oportunidades, y revertirlo, pese a las propias ventajas que concedería el Gallito, en su última línea, en especial durante los primeros 45'.

Ahora, será tiempo de recibir a Los Andes, en un Nuevo Francisco Urbano al que han convertido en una fortaleza casi inexpugnable.

Morón mostró sus "credenciales" en Mendoza y sigue madurando partido a partido, para sostener el liderazgo, el juego y la ilusión.

Es que hay puntos que valen mucho más uno.


@elgallogustavo.



       📸: Deportivo Morón.



domingo, 26 de abril de 2026

El Gallo mira a todos desde arriba

Tras cuatro días complicados, luego de la eliminación en Copa Argentina, a manos de Midland y el enojo de Walter Otta, por las críticas recibidas en redes sociales e incluso por mensajes directos en las mismas, Morón afrontaba un compromiso complicado, el segundo consecutivo de local, frente a Racing de Córdoba, dando una muestra de carácter necesaria y contundente para "dar vuelta la página copera" y empezar a restañar las heridas autoinfligidas (entre nosotros mismos) de las últimas horas, al revertir un resultado adverso, ante un rival directo en la zona, confirmando una vez más sus "credenciales" de líder y de equipo que, con "luces y sombras" (como todos los demás de la categoría), aspira a protagonizar la pelea de fondo en el torneo regular.

Repitiendo el once de inicio, respecto del triunfo del pasado sábado, frente a Colón en el mismo Nuevo Francisco Urbano, el Gallo necesitaba de una victoria para asegurar la cima de la tabla, por lo menos por una semana más, pero fundamentalmente, cambiar la imagen y el clima de desencuentro sin sentido, que provocara la eliminación en Copa Argentina.

En los minutos iniciales y fiel a su estilo, Morón intentó presionar a su rival en campo ajeno y ejercer el control de las acciones a partir de la tenencia de la pelota y las sociedades futbolísticas, algo que no pudo llevar a cabo nunca, el miércoles último en cancha de Temperley, ante un Midland que le jugó con idénticas armas tácticas, frente a un Gallo con algunos protagonistas diferentes a los que suelen desempeñarse en el campeonato.

Procurando aprovechar la incidencia climatológica, de un viento con ráfagas por momentos muy fuertes, más propias del Sur del país que del Oeste del conurbano, al Gallo le costó pisar el área del Racing cordobés con peligro, aunque sí lo generaría rematando desde afuera, en los pies de Mariano Bíttolo (más parecido al jugador determinante de la temporada pasada), Santiago Kubiszyn y Juan Manuel Olivares, todas bien resueltas por el buen arquero visitante, Brian Olivera, que sin embargo, nada podría hacer, más que mirar (y "rezar") ante la más clara del local, en el primer tiempo, tras un centro desde la derecha del mencionado capitán, la "peinada" de Franco Fagúndez en el medio del área y Leonel Cardozo que por centímetros no pudo empujarla al gol, en el segundo palo.

Por el contrario, en el arco de Julio Salvá, el único sofocón grande lo provocaría Santiago Rinaudo, el lateral zurdo visitante, ganando la "cuerda" por su banda izquierda y al ingresar al área, rematar desviado por sobre el travesaño.

Ya en el complemento y cuando ambos equipos recién se estaban acomodando, de un rebote afortunado, la pelota le quedaría a Ricardo Centurión, nada menos, que con su pegada prodigiosa la impulsaría de aire, lejos del alcance del arquero de Morón, sobre el poste derecho, para el 1 a 0 sorpresivo e inmerecido del Racing de Nueva Italia en el Nuevo Francisco Urbano.

Con Ezequiel Bulacio por Fagúndez, amonestado y en riesgo de otra expulsión, en el entretiempo y unos minutos más tarde, el ingreso de Facundo Báez en lugar de Maximiliano González, Morón no acusó demasiado recibo del "golpazo" imprevisto y siguió yendo al frente con sus armas y sus mejores argumentos, en este caso con el viento en contra, situación anómala que no impediría que Santiago Kubiszyn sacara un "misil teledirigido" de derecha, para superar el esfuerzo del golero cordobés y poner no sólo el 1 a 1, con un auténtico GOLAZO, sino más justicia al desarrollo de un partido que siempre tuvo como protagonista al Gallito.

Y Morón iría por más, arrinconando a Racing de Córdoba en su campo, hasta que Joaquín Livera ganara su "cuerda", enfilara con decisión dentro del área y en lugar de rematar al arco, ceder con generosidad e inteligencia hacia atrás, para que Juan Manuel Olivares, solo y perfilado, la empujara con botín derecho, junto al poste izquierdo del arco visitante, para el 2 a 1 del Gallito y un triunfo que tenía mucho más que ver con los merecimientos de uno y otro, a los 28 minutos del segundo tiempo.

Y hasta lo pudo liquidar, con una gran habilitación de Mauro Burruchaga (ingresado junto a Gastón González, por los goleadores de la tarde, para manejar y defenderse con la pelota), a Facundo Báez, pero el remate a ras de piso del "18" del Gallo se iría "besando" la base del poste izquierdo del arco cordobés.

Sin demasiados sobresaltos, en una muy buena actuación individual y colectiva del equipo, pese a la desastrosa labor arbitral de Felipe Viola, que toda la tarde mediría con distinta vara las infracciones de uno y otro lado, Morón se quedaría con un triunfo tan necesario como merecido, para seguir en la punta y reconciliarse entre tantas desavenencias innecesarias de los últimos días.

El Gallo recuperó la tranquilidad perdida en la semana y mira a todos desde arriba, mientras se prepara para otra prueba de carácter, frente a Godoy Cruz en Mendoza, a quien ya enfrentara y venciera claramente en los 32avos de la Copa Argentina.

Triunfo "terapéutico".


@elgallogustavo.



     📸: Eduardo Fabián Acuña.




jueves, 23 de abril de 2026

Borrón y cuenta nueva

Midland sorprendió a Morón y lo eliminó merecidamente de la Copa Argentina.

En una mitad de semana, desde el triunfo del sábado último frente a Colón, en el Oeste, donde resonaran las declaraciones de Walter Otta, molesto y con razón por los reproches de algunos hinchas, en sus redes sociales, respecto de sus decisiones técnicas, sobre quiénes juegan y quiénes no, propias de un tiempo de impunidad absoluta, detrás de un teclado de celular o pc, en cierta medida, el pobre rendimiento del Morón "muletto" frente al "Funebrero" de Libertad, servirían para "responder" de alguna forma, los cuestionamientos desubicados que debería soportar Otta, en la horas post derrota con San Miguel en Los Polvorines.

Y es que el Gallo "alternativo", con mayoría de habituales suplentes, no estuvo a la altura del compromiso "copero" con el Midland de Joaquín Iturrería y Nicolás Martínez, siendo superado individual y colectivamente por un "Funebrero" que salió a imponer condiciones desde el comienzo y que se impuso tácticamente, en todo momento, a un Morón que salió con la misma "tibieza" de las últimas derrotas de visitante, por el torneo regular.

Sólo Federico Díaz en el arco, sin responsabilidad en los dos goles rivales e incluso impidiendo algunas opciones más, con el partido 1 a 0 en favor de Midland, más un buen segundo tiempo de Mauro Burruchaga, autor del empate transitorio y Braian Salvareschi en el fondo, resultaría demasiado poco para un Morón que jamás tuvo la pelota y llegó siempre tarde a los rebotes y las segundas jugadas.

Con flojísimos rendimientos de Iván Vaquero y Thiago Lauro, que respondieron quizá indirectamente a aquellos cuestionamientos que debiera soportar Walter Otta en sus redes, sumados a Elías Contreras, Leonel Cardozo (en la noche de Temperley, como segundo marcador central), Gastón González, Tomás Ramírez, Ezequiel Bulacio y Facundo Báez, todos lejos de su mejor nivel, Morón nunca pudo hacer pie en el partido y recién se vio en desventaja al final del primer tiempo, por alguna buena intervención de Díaz y la escasa capacidad de definición de los delanteros de Midland.

Sin embargo, cuando el entretiempo parecía "premiar" a Morón con un empate en cero, del que poco y nada había hecho para inclinarlo a su favor, el conjunto de Iturrería hallaría la ventaja merecida, en una corrida por izquierda y definición contenida a medias por el arquero del Gallo, pero cuyo rebote le quedaría "servido" a Joaquín Perales, el "9" del "Funebrero", para empujarla al gol, ante la pasividad absoluta de Cardozo y Vaquero, que jamás parecieron darse cuenta que tenían un rival delante de sus propias "narices" y de cara al arco.

Ya en el complemento, Walter Otta enviaría al campo de juego a Gonzalo Berterame y Juan Manuel Olivares, por Báez y Ramírez y más tarde a Mariano Bíttolo y Franco Fagúndez, luego expulsado, cerca del final, por otra "confusión" entre entrega e irresponsabilidad, pero aún así Midland seguiría manejando las "riendas" y los tiempos del partido, más allá de ese breve "espejismo" entre el empate transitorio de Mauro Burruchaga, a los 32 minutos (luego de un tiro de esquina, una mala salida del arquero rival y el rebote y gol de "Burru") y el pésimo retroceso defensivo, cuatro minutos más tarde, luego de otro tiro de esquina en favor de Morón, que terminaría con una contra letal y el 2 a 1 final a cargo de Maximiliano Rogoski.

En definitiva y en una actuación para el olvido, Morón quedó eliminado de la Copa Argentina, por un Midland que jugó el partido de su "vida", mientras el Gallo salió, una vez más, a ver qué pasaba y jamás le pudo encontrar la vuelta al plantel táctico rival.

Luego de una mitad de semana, con duras declaraciones de Walter Otta, a pesar del triunfo con Colón, que volvió a depositar a Morón en la cima del torneo, la eliminación en la copa vino a justificar, indirectamente y de manera impensada, por qué para el cuerpo técnico, que convive a diario con la totalidad del plantel, algunos son titulares indiscutidos, otros pueden alternar en el banco y otro ni siquiera ser convocados.

A pensar en Racing de Córdoba, que llega el domingo al Nuevo Francisco Urbano y olvidar rápidamente esta breve experiencia "copera".

Borrón y cuenta nueva.


@elgallogustavo.



      📸: Copa Argentina.


domingo, 19 de abril de 2026

El Gallo recuperó la "memoria" y la punta

Morón recuperó la "memoria" y derrotó sin atenuantes al hasta ayer líder, Colón de Santa Fe, a quien "borró" literalmente de la cancha, a partir de una actuación colectiva sobresaliente y muchos puntos altos en el rendimiento individual, para arrebatarle el liderazgo al "Sabalero" en la cima de la zona "A" de la Primera Nacional.

Así como hace una semana, el Gallo mostraría su peor versión en lo que va del campeonato, jugando su peor partido en la temporada y cayendo sin excusas por 2 a 1, en Los Polvorines, este último sábado en el Nuevo Francisco Urbano, el equipo de Walter Otta disputaría su mejor cotejo del certamen, recuperando y potenciando muchos de los argumentos futbolísticos que lo tuvieran al tope de la tabla zonal, hasta la jornada pasada, con un 2 a 0 merecido y justificado, frente a un candidato natural como Colón de Santa Fe, al que le terminaría haciendo "precio" en el resultado final, porque bien podría haber convertido un par de goles más, frente a un "Sabalero" que jamás pudo hacer pie en el Oeste, por exclusivo mérito de un Morón inteligente, equilibrado, concentrado y contundente.

Con varios cambios, alguno obligado por suspensión (como el caso de Tomás Ramírez, sancionado con dos fechas por su expulsión ante San Miguel) reemplazado por la vuelta del capitán, Mariano Bíttolo y otros por razones tácticas, tal los ingresos de Leonel Cardozo (recuperado de su lesión frente a Almagro) por Elías Contreras, en el lateral derecho, de Maximiliano González en lugar de Mauro Burruchaga, en el círculo central y el regreso desde el inicio de otro reestablecido, Gonzalo Berterame, en sustitución de Ezequiel Bulacio, Morón encontraría marca en la banda diestra, mayor equilibrio en el medio y el desequilibrio y desborde que aporta Berterame, una de la figuras centrales dentro de un Morón con todos puntos altos, tanto entre los once iniciales como en los relevos.

Apenas iniciado el cotejo con el "Sabalero", el Gallo demostraría haber recuperado la intensidad, la presión alta y el juego asociado perdidos en algunos de sus encuentros anteriores, generándole sobresaltos a la última línea visitante, a los pocos minutos, con Berterame visiblemente recuperado y Franco Fagúndez vertical y "picante", más el aporte ofensivo de Joaquín Livera, más parecido al de sus mejores tardes y un circuito de juego que esta vez sí mostraría su fluidez habitual, con Bíttolo y Juan Manuel Olivares como sus mejores interlocutores.

Así las cosas, luego de un par de aproximaciones de peligro, a los 18 minutos de la primera parte, Gonzalo Berterame recuperaría una pelota en tres cuartos y metería una pelota en cortada fenomenal, para el ingreso entre los centrales de Fagúndez, que el uruguayo no desperdiciaría, superando en velocidad a sus marcadores y anticipándose al cierre del arquero, con un toque de calidad sobre el poste zurdo del golero santafecino.

Pese a la merecida ventaja parcial, el Gallo no abandonaría el protagonista y siempre estaría más cerca de ampliar el marcador, que su desdibujado rival, de empatar el encuentro, más allá de un remate aislado de su volante derecho, Ignacio Antonio, el mejor de la visita, máxime con la inexplicable expulsión del "7" de Colón, Matías Muñoz, por una manotazo innecesario a Santiago Kubiszyn, a los 36' del primer tiempo.

Ya en el complemento, con los cambios de Gastón González y Ezequiel Bulacio, en lugar de Matías Bíttolo y Juan Manuel Olivares, el ex Centro Español tocaría dos pelotas desde su ingreso, la primera para "pivotear" y cederle el balón a Berterame, que abriría juego por izquierda con Fagúndez, al igual que en Los Polvorines, asistiendo con un centro a ras de piso, por el segundo palo, que el "20" del Gallo impulsaría al gol, arrojándose al piso, para tocar su segunda pelota desde que ingresara, para darle el 2 a 0 a Morón, en tan sólo 18 segundos efectivos del segundo tiempo.

Con el 2 a 0 y el hombre de más, si el Gallo había sido mucho más que su rival, once contra once, con la ventaja numérica sometería a Colón a su antojo, dilapidando una buena cantidad de ocasiones claras de gol, para marcar el tercero, en parte por la escasa precisión en la "puntada" final y en otra, por un par de buenas intervenciones de Tomás Paredes, el "1" visitante, que nada tendría que hacer ante el remate desde afuera de Gastón González, que sólo el palo le negaría el festejo, pero sí en dos tapadas providenciales, en sendos mano a mano con Santiago Kubiszyn y Bulacio.

Los ingresos posteriores de Valentino Huertas (por Berterame, amonestado y al límite de la expulsión, en un par de jugadas), de muy buen partido, con movimientos interesantes y sin pudores, como de Matías Benítez (por Fagúndez, figura del partido, con un gol y una asistencia), para buscar el desequilibrio en los últimos metros del rival y más tarde, de Mauro Burruchaga (por Kubiszyn), de mucho mejor semblante que su floja labor con San Miguel, le otorgaron la "frescura" que el equipo perdiera durante un lapso del segundo tiempo y que sin pasar grandes sofocones, le alcanzara a su rival para quitarle la pelota y generar dos acciones bien resueltas por Julio Salvá, para que el partido no se le complicara de manera innecesaria, a un Morón que controló y minimizó a su encumbrado rival desde el minuto uno y hasta pasado el 90'.

Ahora será tiempo de enfrentar a Midland, por Copa Argentina, el miércoles por la noche en cancha de Temperley y el próximo domingo, buscar otros tres puntos fundamentales, también de local, ante otro rival directo en la lucha por el liderazgo de la zona: el Racing cordobés.

El Gallo recuperó la memoria, "borró" a Colón y recuperó la punta.

Pero lo más importante, se reencontró con su mejor versión y rendimiento, en particular en defensa, donde se mostró sólido, concentrado y sin fisuras, sin dudas, una auténtica cuenta pendiente para el equipo. 

A seguir por este camino. 


@elgallogustavo.



       📸: Eduardo Fabián Acuña.


sábado, 11 de abril de 2026

Otro paso en falso, fuera de "casa"

Morón volvió a decepcionar fuera de casa.

En otra salida fallida, luego del laborioso triunfo del pasado fin de semana, frente a San Telmo, en el Nuevo Francisco Urbano, el Gallo volvió a caer de visitante, en esta ocasión frente a San Miguel, en Los Polvorines, repitiendo varios de los problemas que acarrea desde comienzos de campeonato, pero que parecen haberse profundizado en los últimos tres partidos.

Es que otra vez, el equipo se encontró en desventaja casi desde el vestuario, con un gol de cabeza a los cinco minutos de iniciado el pleito, luego de un tiro de esquina largo, desde la izquierda y con destino al segundo palo, que entre el amague de salir de Julio Salvá y su retroceso a medias, quedando a mitad de camino y la "sombra" que haría Mauro Burruchaga, en lugar de marcar o cuanto menos molestar al receptor, Kevin Ceceri, el "6" de San Miguel, hallaría demasiadas facilidades para poner un "frentazo" alto y goleador, lejos del alcance de "1" de Morón.

Y es que otra vez, el equipo de Walter Otta sufriría el desarrollo desde las bandas, con otra fallida actuación de ambos laterales, tanto de Elías Contreras por derecha como de Joaquín Livera por izquierda, permeables como en cotejos anteriores a que les ganen la "espalda", perder la marca o simplemente no poder evitar que los centro cruzados rivales "aterricen" en el "corazón" del área propia.

También otra vez, el Gallo careció de fútbol, más allá de alguna sociedad esporádica y los intentos de Juan Manuel Olivares o Tomás Ramírez, por primera vez titular, en lugar de Mariano Bíttolo, complicando de esta manera la posibilidad del empate, que debían gestionarlo casi en soledad los dos puntas en la tarde de Los Polvorines, Franco Fagúndez y Ezequiel Bulacio.

Asimismo, una vez más, Morón terminaría con diez, por la expulsión prematura del referido Ramírez, a los 40' del primer tiempo, luego de adelantar demasiado una pelota recuperada cerca del área rival y que ante la posibilidad de una contra de 0-2, casi por instinto derivaría en una patada desde atrás, de roja directa inapelable para Juan Pafundi, el mal árbitro del encuentro, complicando aún más un panorama que asomaba sombrío en el "Malvinas Argentinas".

Ya en el complemento, la fortuna le haría un "guiño" al Gallito, consiguiendo el empate, en el "amanecer" del segundo tiempo, en una jugada que pondría en evidencia también la debilidades defensivas del dueño de casa, que al igual que Morón, era una cosa del medio hacia arriba, con la peligrosidad de Bruno Nasta y el desequilibrio de Juan Carlos Ferrero, "9" y "10" de San Miguel, este último recostado sobre la derecha, para complicar a Livera, pero en contraste, con el juego aéreo como fuerte en su propia área, pero con dificultades para contrarrestar las escasas acciones hilvanadas de la visita, a ras de piso.

Y así llegaría el 1 a 1 de Ezequiel Bulacio, luego del ingreso al área por izquierda y el centro rasante al arco de Fagúndez, que el "9" del Gallito la empujaría al gol, sobre la línea y casi con la espalda, forcejeando con el arquero y un defensor local. 

Con Gastón González en cancha, en lugar de Burruchaga y con una inesperada igualdad, dado la desventaja numérica y un trámite de partido adverso, era cuestión de cuidar el punto y esperar con paciencia alguna contra, para llevarse el premio mayor al Oeste.

Pero lejos de eso, Morón no tendría casi tiempo de acomodarse al resultado y otra vez, de un centro enviado desde la derecha del ataque local, desbordado una vez más en su marca, Joaquín Livera, encontraría por el centro del arco a un Salvá, que quizás por el error en el primer tanto, en esta oportunidad prefirió no salir y además, el intento de cierre tardío y a destiempo de Elías Contreras, que ni siquiera lograría desacomodar a Bruno Nasta, para que el centrodelantero de San Miguel cabecee con absoluta facilidad, para el 2 a 1 de San Miguel, a los 8' del segundo tiempo, es decir, a los cinco minutos y en la primera acción seria de peligro, tras el empate transitorio y efímero de la visita.

De allí y hasta el final del partido, Walter Otta probaría con algunas variantes, procurando revertir la historia, pese a la mala tarde colectiva y al jugador de menos, pero jamás estaría a tiro de una nueva igualdad, mientras que en un puñado de contragolpes, el San Miguel del pragmático "Sapo" Coleoni, bien pudo estirar la diferencia, lo cual hubiese sido exagerado.

San Miguel ganó bien, ante un Morón que jugó mal y repitió errores costosos.

Por fortuna, el Gallo tiene una buena renta de puntos, para buscarle solución a los problemas que hasta el momento, parecen insolubles.

Aún así, requiere de respuestas rápidas, porque el sábado se viene Colón y luego el Racing cordobés, ambos en el Nuevo Francisco Urbano, con el cotejo frente a Midland, por "Copa Argentina", en el medio.

Pero si algo le sobra a este cuerpo técnico, es capacidad, inteligencia y trabajo para ajustar las "piezas" de un equipo en proceso, apenas iniciando un torneo extenso y extenuante.

A "barajar y dar de nuevo" con el "Sabalero", auténtica medida para saber dónde estamos parados, siempre a esta altura del certamen.

Ni antes éramos los mejores, ni ahora somos los peores. 

Mesura, paciencia y trabajo.


@elgallogustavo.



      📸: Deportivo Morón.


domingo, 5 de abril de 2026

El Gallo puso los "huevos" (de Pascuas) y volvió al triunfo

En domingo de Pascuas, Morón puso lo que hay que poner y volvió al triunfo frente a San Telmo, recuperándose de la caída precedente frente a Almagro y retornando a la cima de la zona "A", del Torneo de la Primera Nacional.

Cuando el fútbol no fluye, de la manera en que este equipo nos tiene acostumbrados y ante un rival siempre complicado, que pese a su actualidad (hoy se halla en zona de descenso) y con cuerpo técnico debutante, logró durante varios minutos emparejar las acciones, quitarle la pelota al local y hasta generarle algún que otro susto en el arco de Julio Salvá, los de Otta supieron sacar a relucir otras virtudes para quedarse con una victoria laboriosa por la mínima, merecida en el balance final, pero en especial por la búsqueda constante del segundo tiempo.

Con las modificaciones obligadas de Elías Contreras por Leonel Cardozo, Franco Fagúndez en lugar de Gonzalo Berterame y de Ezequiel Bulacio en reemplazo de Franco Toloza, todas por lesiones, al Gallo le costó imponer su juego en el primer tiempo, con escasa asociación entre sus mejores interlocutores del mediocampo y casi sin inquietar al arco visitante, más allá de algún centro desde la izquierda, a cargo de Joaquín Livera.

Como contrapartida, San Telmo lograba establecer esos circuitos hasta bien cerca del área de Morón, tanto es así que la primera acción de riesgo correría por cuenta del "Candombero", con un buen remate cruzado de Franco Tisera, el "9" visitante, apenas desviado sobre el poste derecho de Salvá.

Lo mejor del Gallo en aquella primera parte, llegaría casi en el final del la etapa, primero con una pelota recuperada bien arriba por Fagúndez y el remate de primera de Bulacio, rozando el palo diestro de Joaquín Enrico, el arquero de "Telmo" y la más clara de los 45' iniciales, en la mejor acción colectiva local, entre Mariano Bíttolo y Santiago Kubiszyn, que ingresando al área por izquierda, habilitaría la llegada solitaria del uruguayo Fagúndez, casi en el punto del penal, pero cuando parecía que Morón hallaba la "llave" para destrabar un partido "chivo", el remate sin oposición del "7" local se iría inexplicablemente por encima del travesaño.

Ya en el complemento, Morón saldría con otra actitud y ambición, tratando de llevarse "puesto" a San Telmo, nuevamente con escasa circulación y generación de fútbol, pero con la voluntad y el empuje de todos, y una vez más, con Mauro Burruchaga como "abanderado", en otro gran partido del "heredero", a la postre la gran figura del partido.

Sin embargo, una defensa de Morón que continúa sin hallar su mejor forma, en particular por las bandas, pero tampoco exhibiendo una gran solidez entre los centrales, el "inoxidable" Lucas Baldunciel, por poco termina de complicar definitivamente la tarde del Nuevo Francisco Urbano, luego de ganarle en el "forcejeo" a Braian Salvareschi, de no mediar una gran respuesta de Julio Salvá, ante el remate fortísimo y con destino de red del "11" del "Candombero".

Sin claridad en el área contraria, un poco por falta de ideas propias y otro por el acertado "blindaje" de una ordenada defensa visitante, el gol del triunfo llegaría como consecuencia directa de un partido enmarañado y poco vistoso: utilizando como recursos las bandas, en especial la derecha del ataque local, uno de tantos centros quedaría literalmente "enredado" en los pies de Francisco Flores (que había ingresado minutos antes por Contreras, al parecer, con algún golpe) y de esa lucha desde el piso, apenas fuera del área grande, la pelota quedaría "boyando" ya dentro de la misma y anticipándose a todos, Juan Manuel Olivares llegaría a tomar contacto con el balón, de espaldas al arco, pero el apuro de un experimentado como Facundo Roncaglia, se lo llevaría puesto al "10" del Gallito, para que Monsón Brizuela sancione el penal en favor de Morón.

Un minuto más tarde, con un remate fuerte, esquinado y a media altura, sobre el poste derecho del arco del "Telmo", con el arquero jugado sobre su "caño" opuesto, "Maravilla" haría delirar a todo el Oeste, para que Morón consiga finalmente abrir un partido cerrado con "cerrojo" y poner el 1 a 0, a los 32 minutos del segundo tiempo.

De allí y hasta el final del pleito, el equipo de Walter Otta no podría aprovechar ninguna contra, pese a los buenos rendimientos de Bulacio y de Tomás Ramírez, desde su ingreso, y en contraste, en otra de esas "licencias" que permite en cada cotejo la última línea del Gallo, otra vez con un remate largo y hallando facilidades para ganar la espalda de Flores, Franco Tisera (de lo mejor de la visita) habilitaría al "18", Román Gamarra, cuyo remate cruzado de derecha se perdería apenas por el poste izquierdo,"rasguñado" por Salvá, al tiro de esquina. Iban 44' del segundo tiempo.

Sin demasiado tiempo para más, salvo para el festejo, Morón sumaría tres puntos necesarios y se impondría a un rival siempre complicado, que pese a su floja actualidad, obligara a Morón a poner todo lo que hay que poner, cuando el fútbol no responde.

El Gallo puso los "huevos" (de Pascuas) y volvió al triunfo.

Ahora a visitar Los Polvorines.


@elgallogustavo.



       📸: Deportivo Morón.


domingo, 29 de marzo de 2026

Derrota adentro y afuera

En una cancha esquiva y ante un rival módico, pero pragmático y eficaz, el Gallo dejó su invicto en el torneo y trunca su racha positiva de tres triunfos en fila, al caer sin atenuantes por 2 a 0 frente a Almagro, en el "Tres de Febrero", en la fecha de Interzonales.

Con un técnico de planteos poco vistosos pero eficientes, el "Tricolor" de Gabriel Gómez, que ya venía de derrotar en el mismo escenario a un irregular Quilmes, esta vez supo aprovechar todas las facilidades que le ofreciera el conjunto de Walter Otta, en la actuación más deslucida desde el inicio del presente campeonato, y sin embargo, que contó con varias ocasiones para acortar el resultado e incluso, soñar con el empate, pero la contundencia que tuvo su rival, en la nublada tarde de José Ingenieros, resultaría la contracara de un Morón apurado, impreciso e ineficaz frente al arco contrario.

Con la sorpresiva inclusión desde el arranque, de Francisco Flores en lugar de Leonel Cardozo, en una posición de lateral diestro que, evidentemente, lejos de tener certidumbres, genera interrogantes, puesto que desde el inicio del certamen han pasado por esa banda derecha: Gerónimo Ulibarri (desgarrado en el debut), Elías Contreras (carrilero devenido a marcador de punta), Leonel Cardozo (zaguero central, que registra un puñado de partidos en la posición) y el último de los refuerzos, Francisco Flores. Es decir, cuatro jugadores en seis cotejos, o siete, si sumamos el pleito por "Copa Argentina".

Y es que, a la fecha, este Morón viene sufriendo en su defensa, algo a lo que nos tuviera desacostumbrados durante la pasada temporada, en especial, desde ambos laterales, donde nos desbordan con relativa facilidad y para colmo de males, los centros no suelen hallar a una dupla central sólida, sino que por el contrario los duelos aéreos en área propia (y por extensión, también la ajena) lo suelen ganar los rivales.

Y así llegó el primer gol de la tarde en Villa Raffo, con el cabezazo solitario de Enzo Martínez, el "18" de Almagro, ingresado apenas minutos antes por la lesión del "11" Jeremías Bustos, que intuimos contó con tantas facilidades para ingresar por el medio del área, tras un centro desde la derecha de su ataque y cabecear al gol con semejante tiempo y espacio, que apenas necesitó elevarse sin oposición cercana alguna, debido a que no era una de las marcas asignadas en la previa. De otro modo, no se entiende cómo pudo hasta elegir el palo, sin "despeinarse".

Con la desventaja prematura, apenas pasados los 10 minutos de juego, a pesar de todo, no parecía un panorama tan apocalíptico, ya que este equipo supo reponerse en más de una ocasión, de un gol temprano en su contra y terminar revirtiendo el resultado.

Sin embargo, algunos minutos más tarde, en una contra en mitad de cancha, quedaría tendido en el piso Franco Toloza, quien había respondido con buenos partidos y goles a las expectativas previas, y que en este caso debería abandonar el campo de juego de manera prematura (reemplazado por Franco Fagúndez), presumiblemente por una lesión muscular de consideración, que esperemos lo tenga alejado de la actividad el menor tiempo posible.

Hasta el final de la primera etapa, con la imprecisión a cuestas de una cancha pesada y una tarde que no lucía de las mejores, Morón pudo controlar por algunos momentos el trámite del partido y desnudar falencias en la última línea del "Tricolor", lástima que del mismo modo y con demasiado poco, cada vez que el local se lo propuso complicó al Gallito, siempre desde las bandas y con el centro "llovido" como principal argumento ofensivo para complicar a una defensa visitante endeble y dubitativa.

Ya en el complemento, ingresarían Tomás Ramírez y Matías Benítez en Morón, en lugar de Franco Vázquez y Gonzalo Berterame (ambos también lesionados), en procura de darle más juego y dinámica del medio hacia adelante, reconfigurando la última línea, con Mauro Burruchaga como encargado de retrasarse y desempeñarse como central, aunque ni tiempo tendrían de reacomodarse, ya que al minuto de juego del segundo tiempo, un resbalón de Mauro Burruchaga y una mala cobertura del resto, le permitiría a Mateo Benegas, el juvenil delantero centro de Almagro, encarar con decisión rumbo al arco de Julio Salvá, para vencerlo en el mano a mano, con un remate rasante al segundo palo, para el 2 a 0 del "Tricolor", casi desde el vestuario y para "quemar" definitivamente los "papeles" de lo planificado en el entretiempo.

Pese al 0-2 otra vez prematuro e impensado, pero con todo un tiempo por delante, Morón pudo y debió al menos descontar, por lo menos, para llenarle de dudas el cú...mulo defensivo que planteaba Almagro, que ganaba con facilidad en la "cancha de arriba", pero demostraba falencias para repeler los ataque del Gallo con pelota a ras de piso.

Pero en la tarde de José Ingenieros, para los más "añosos", o de Villa Raffo, para los más jóvenes, los jugadores del Gallo generaron varias opciones de gol, bien hilvanadas hasta la línea del área grande, donde la lucidez empezaba a nublarse como la tarde y a desperdiciar cada ocasión de gol, por apuro, malas decisiones o excesos de individualismo en la "puntada" final. Y en las que logró sortear estos últimos, se encontró con Emiliano González, "poseído" por el espíritu de otro Emiliano del arco... El "Dibu" Martínez.

En definitiva, y con otro mal arbitraje de Brayan Ferreyra, previsible desde su designación, Morón podía perder un partido, en una mala tarde y todo ello se confabuló en el "Tres de Febrero" para caer sin atenuantes, frente a un utilitario, pragmático y mediocre Almagro, facilitado por una tarde de contundencia y una rival desconocido.

Ahora será cuestión de volver al triunfo el domingo de Pascuas, ante San Telmo, en el Oeste, tratando de minimizar las vulnerabilidades defensivas, precisamente el aspecto que por definición, más preocupa y ocupa a Walter Otta y Félix Benito.

* Nota al pie: el martes termina marzo y los empleados del club siguen aguardando por la liquidación total de sus haberes, mientras se mantienen en sus puestos de trabajo. Gestión y empatía son dos caras de una misma "moneda" (la que esperan con desesperación, junto a sus familias). 

Derrota adentro y afuera.


@elgallogustavo.



       📸: Deportivo Morón.