Ya advertía, hace mucho tiempo, Carlos Salvador Bilardo, que "el fútbol es para los vivos".
Morón perdió por segunda fecha consecutiva, a pesar de estar ganándole uno a cero a Los Andes, en presencia del público del Gallo y con un penal dudoso en favor de la visita, porque entre sus filas existen jugadores que no están a la altura y lamentablemente, lo demuestran partido tras partido.
Y es que otra vez, el Gallo perdió 2 a 1, en el último minuto agregado, por dos errores puntuales e individuales, de dos de esos protagonistas que han demostrado no estar nunca a la altura de lo que se juega y que inexplicablemente siguen siendo titulares o primera opción de cambio, en un equipo que está desperdiciando una oportunidad histórica (y tal vez única) de volver a primera tras más de medio siglo.
Porque se puede tener limitaciones, como quien suscribe para el periodismo, pero lo que resulta inadmisible es que los propios errores puntuales (y repetidos), por desidia o estupidez, tiren por la borda el laburo colectivo de un año, de todo un grupo que se rompió el "alma" para llegar hasta las instancias finales, con la oportunidad única de jugar una final directa por un ascenso soñado, y por extensión, con las ilusiones de los hinchas (algunos de ellos, presentes de visitante, luego de largo tiempo, en el "Eduardo Gallardón" de Lomas de Zamora) que ansían desde que tienen uso de razón, jugar en la máxima categoría de nuestro fútbol, antes que la vida los "retire" definitivamente de su mayor pasión.
Y es que Morón ganaba uno a cero, con un penal dudoso, sancionado por el árbitro y convertido por Franco Fagundez, a la media hora del primer tiempo y el sacrificio del equipo supo mantener el resultado y controlar el juego, hasta la media hora, pero del segundo tiempo, en el que un mal retroceso defensivo, de tantos en la presente temporada, dejase a un rival cara a cara con Julio Salvá y Elías Contreras, ingresado en el complemento, en lugar de permitir el remate al arco, que incluía las opciones de desviar el envío o que el mismo termine en las manos de Salvá, imprudente e inexplicablemente se arroje a los pies, con la misma falta de timming para la marca de toda la campaña, para enganchar la pierna de su oponente y regalarle a Los Andes, la chance de un empate por el que poco y nada había hecho, traducido luego en el uno a uno, con la efectiva conversión del penal, a cargo de Mauricio Asenjo.
Y como Morón se caracteriza por ser un equipo "empático" y "revivir" a sus ocasionales adversarios, en el segundo minuto agregado, de un remate a la nada, casi desde su propia área, Los Andes hallaría el insólito gol que le permitiría festejar en la agonía del encuentro, el final de una racha adversa de diez partidos sin sumar de a tres, con un centro que pudo ser rechazado de cabeza por Francisco Flores (lo que marca la lógica, ante un envío de altura), pero el zaguero visitante, reemplazante de Emilio Lazza, irresponsablemente expulsado en el final del "latrocinio" con Godoy Cruz y sancionado con tres fechas (no hay nadie de Morón que vaya a AFA?, porque a Martín Pino, del "Tomba" le redujeron la sanción a una fecha, tras una roja directa de similares características), y que sin embargo pretendió hacerlo con el pie, con la consecuente "pifia" y el remate "servido" a Franco Tisera, para que Lomas festeje y el Gallo se vaya con las manos vacías.
Dos derrotas consecutivas, con cuatro goles responsabilidad de nosotros mismos, para que hoy Ferro se aleje a seis puntos, con quince unidades en disputa.
"El fútbol es para los vivos", advertía Carlos Salvador Bilardo.
Sinceramente, nosotros no podemos saber lo que ofrecen algunos protagonistas en la semana, algo que sólo conoce el cuerpo técnico. Pero sí tenemos claro lo que no generan durante los partidos, o lo que es peor, lo que "regalan" en cada fecha y nos aleja cada vez más del primer objetivo, esto es, la clasificación a la final por el primer ascenso.
Se puede ser malo o limitado técnicamente, como el que suscribe para el periodismo, pero la estupidez en el fútbol se paga con derrotas costosas, que arruinan un año colectivo de laburo y el sueño futbolero más grande de muchísima gente.
A partir de ahora y pase lo que pase, los que no estén a la altura, que lo miren desde la tribuna. Por el bien de todos, dentro y fuera de la cancha.
No se puede aspirar a nada "grande", con (algunos) protagonistas "pequeños".
Crudo, pero real.
@elgallogustavo.
📷: Deportivo Morón.






