jueves, 21 de febrero de 2013

Sin cambios, para "enterrar" al "Funebrero", el sábado desde las 19, en el Urbano.

Este jueves por la tarde, el plantel del Deportivo Morón realizó su habitual práctica de fútbol, a falta de 48 horas para el comienzo del próximo compromiso por el torneo de la "B" Metro, en esta ocasión en el predio de GEBA, en virtud de la abundante precipitación caída durante la madrugada, de cara al clásico del sábado venidero frente a Chacarita, en el Francisco Urbano, desde las 19 hs., sin televisación en vivo y el arbitraje de Nicolás Lamolina.

La buena noticia de la práctica registrada esta tarde, la constituyó la participación a la par de sus compañeros, del goleador de la categoría y del fútbol argentino, Damián Emilio Akerman, quien frente a Defensores de Belgrano había salido en el entretiempo de la accidentada victoria del Gallo, del último sábado, a causa de una molestia muscular y que en la jornada de entrenamiento vespertina de ayer, había realizado movimientos diferenciados, para preservarlo de cualquier agravamiento de su lesión.

De esta manera y tras la confirmación de la recuperación del goleador histórico del Gallito, los once que saldrán a ganarle al "Funebrero", luego de más de catorce años de ausencia en Brown y La Roche, serán los siguientes: Alejandro Esteban "Chiche" Migliardi (capitán y con cuatro amarillas); Osvaldo Héctor Vila, Cristian Leandro González, Ariel Otermín, Lucas Omar Rodríguez Pagano; Claudio Martín Cabrera, Lionel Coudannes, Dante Martín Zúñiga; Armando René "Pipi" Lezcano; Mariano Matías Martínez, Damián Emilio Akerman (cuatro amarillas).

Acompañarán al "Gato" Norberto Salvador Daniele, sentados en el banco de los suplentes: Diego Alberto Ezquerra, Gonzalo Nicolás Juárez, Alejandro David Espinoza, Juan Martín Cadelago, Martín Rodrigo Granero, Mariano Messera y Ramón Darío "Wanchope" Abila.

Tras el trascendental cotejo de este sábado, y sin demasiado espacio para el descanso, el Gallo deberá visitar a Barracas Central, el venidero martes 26 del corriente, a partir de las 17 hs., sin TV en vivo y el arbitraje de José Antonio Carreras, quien de las cuatro ocasiones en que nos dirigiera (con un saldo neutro de una victoria, dos empates y una derrota), casualmente en dos ellas, habría de arbitrarnos ante el "Camionero", con un saldo de un triunfo (el 2 a 0 de la 7ª fecha de la presente temporada 2012/2013, con goles de Damián Akerman y Ramón Abila) y una igualdad (1 a 1, por la 31ª jornada del torneo 2011/2012 de la "B" Metropolitana, también en el Urbano, con tantos de Sebastián Matos para Barracas y de Sergio Ariel Viturro, de penal, para aquél inolvidable..., por lo paupérrimo..., primer equipo del Gallito de aquella nefasta temporada).


martes, 19 de febrero de 2013

Nicolás Lamolina, un árbitro de primera, para un clásico de primera.


Luego de mucho tiempo, más precisamente desde el domingo 5 de febrero de 2012, Nicolás Lamolina volverá a dirigir al Deportivo Morón, cuando el próximo sábado 23 del corriente, a partir de las 19 hs., reciba en el Francisco Urbano nada menos que a Chacarita Júniors (en un clásico que se reedita en el Oeste, luego de 14 años), sin televisación en vivo y en el marco de la 27ª jornada del torneo de la primera "B" Metropolitana, temporada 2012/2013.
A la fecha, Nicolás Lamolina (de 30 años, nacido el 7 de diciembre de 1982) nos ha dirigido en nueve ocasiones, con saldo positivo para el Gallito, de cinco triunfos, 2 empates y otras dos derrotas.
En aquella última oportunidad, un domingo 5 de febrero de 2012, un Lamolina que luego registraría pasos hasta en primera división, arbitraría lo que constituyera el primer triunfo del Deportivo Morón, bajo la conducción técnica del actual entrenador del Gallito, Norberto Salvador Daniele, en su reciente vuelta, quien asumiría el "fierro caliente" (tras el alejamiento de Oscar "Cachín" Blanco) de un Morón en una crisis futbolística casi terminal, que por muy poco no lo condujera a disputar una promoción con resultado francamente incierto, en la fatídica campaña de la temporada 2011/2012. En dicha ocasión, aquél pálido Gallo derrotaba en el Urbano a Defensores de Belgrano por 3 a 2, con la visita ilustre en el rival, del "Burrito" Ariel Arnaldo Ortega, autor del segundo tanto del "Dragón", de tiro penal.

A continuación, la síntesis del último encuentro en que nos dirigiera el hijo de Francisco "Pancho" Lamolina:

DEPORTIVO MORON
1-Alejandro Migliardi
2-Cristian González
3-Juan Pablo Rochi
4-Sebastián Pérez
5-Cristian Ortiz
6-Hernán Bruno
7-Leonardo Iglesias
8-Mauro Bustos
9-Damián Akerman
10-Sergio Viturro
11-Manuel Rodas
D.T.: Salvador Daniele

Suplentes: 12-Diego Ezquerra, 13-Julián Bogao, 14-Hernán Lillo, 15-Marcelo Vieytes, 16-Gerardo Martínez, 17-Juan Pablo Peralta, 18-Gustavo Britos

Cambios
17´2T 16-Gerardo Martínez por 10-Sergio Viturro
43´2T 14-Hernán Lillo por 8-Mauro Bustos

Amonestados: 38´1T 3-Juan Pablo Rochi / 26´2T 11-Manuel Rodas / 35´2T 6-Hernán Bruno / 42´2T 7-Leonardo Iglesias
 
Expulsados: no hubo

DEFENSORES DE BELGRANO
1-Leonardo Griffo
2-Arturo Villasanti
3-Iván Nadal
4-Pablo Batallini
5-Miguel Porcel
6-Martín Alberich
7-Cristian Lillo
8-Cristian Bustos
9-Diego Coria
10-Ariel Ortega
11-Arnaldo González
D.T.: Rodolfo Della Pica

Suplentes: 12-Juan Ganbandé, 13-Pedro Bocca, 14-Santiago Sonmarino, 15- Gonzalo Ritacco,16-Lucas Colitto, 17-Jorge Daolio, 18-Ezequiel Lazo.
Cambios
ET 18-Ezequiel Lazo por 9-Diego Coria
ET 14-Santiago Sonmarino por 7-Cristian Lillo
24´2T 17-Jorge Daolio por 8-Cristian Bustos

Amonestados: 44´1T 7-Cristian Lillo / 26´2T 10- Ariel Ortega / 44´2T 5-Miguel Porcel
 
Expulsados: no hubo

Goles: 17´1T 2- Arturo Villasanti (Defensores) / 23´1T 7-Leonardo Iglesias (Morón) / 38´1T 8-Mauro Bustos (Morón) / 27´2T 9- Damián Akerman (Morón) / 36´2T 10- Ariel Ortega (Defensores) –penal-

Estadio: Francisco Urbano

Árbitrio: Nicolás Lamolina

Asistentes: Jorge Mendoza y Gabriel Lombar.

sábado, 16 de febrero de 2013

El Gallo volvió a cantar de visitante y cuando se "floreaba" el partido se desnaturalizó por la barbarie.

En un partido con un segundo tiempo muy accidentado (estuvo detenido por espacio de diez minutos, ante el ingreso al campo de juego de un particular, simpatizante del "Dragón", que detuvo las acciones, intentó agredir al arquero Carlos Bangert y finalmente se tomó a golpes con Nahuel Fioretto, volante de "Defe", hasta que volviese a la tribuna local por sus propios medios y sin intervención policial. Tras lo cual, el resto del cotejo consistió en una suerte de "pacto de no agresión mutua", para evitar otro incidente y la suspensión definitiva del cotejo), el Gallo volvió a la victoria, al golear 3 a 0 a Defensores de Belgrano en el "Estadio Juan Pasquale", con dos tantos de Mariano Matías Martinez (5 en el torneo y 8 en la temporada) y uno de Damián Emilio Akerman de penal (19 en el torneo, 21 en la temporada y 117 con la camiseta del Gallo), tras una infracción cometida en perjuicio de Armando René Lezcano; los tres tantos convertidos en la primera etapa, a la sazón los únicos '45 que se disputarían de manera normal. El local terminó con 8 jugadores por las expulsiones de Miguel Porcel, Ariel Posat y Nahuel Fioretto; en éste último caso, a consecuencia de haber agredido al intruso que invadió el terreno de juego, a los '15 del complemento). 

El Gallo ganó de visitante por tercera vez en la temporada. No triunfaba fuera del Francisco Urbano, desde la 10° fecha, cuando venciera 2 a 1 a Colegiales, casualmente con otro gol de penal de Damián Akerman (únicos dos penales sancionados a favor del Gallito, sumados el de hoy y aquél de la tarde de Munro).

Finalmente, con este resultado, el Deportivo Morón redujo a seis unidades la distancia con el único líder Atlanta -44 para los de Villa Crespo, contra los 38 que suma el Gallo-, que esta tarde igualó en cero con Flandria en Jáuregui, en otro encuentro con muchos expulsados (dos por el lado del "Canario" y el restante del "Bohemio"). 

A continuación las imágenes de la accidentada goleada del Gallo, en las magníficas fotos de Osvaldo Abades (h):






 

viernes, 15 de febrero de 2013

Un solo cambio para visitar al "Dragón", en procura de enderezar el rumbo.

Sin tiempo para realizar una práctica formal de fútbol, tras el golpe de la impensada derrota frente a Villa Dálmine, el último martes en el Urbano, en la tarde de hoy, el plantel del Gallo realizó movimientos livianos para luego quedar concentrado en un hotel de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, de cara al compromiso de mañana, a partir de las 17 hs., cuando visite a Defensores de Belgrano, en el "Estadio Juan Pasquale", sin televisación en vivo y el arbitraje de Germán Bermúdez.

Con relación al equipo que inició el cotejo ante el "Viola", el "Gato" Norberto Salvador Daniele ensayará una sola variante, obligada por la suspensión de Ramón Darío "Wanchope" Abila, quien frente al elenco de Campana recibiera la quinta tarjeta amarilla y con ella, el parate reglamentario por un fecha. En su lugar ingresará uno de los enganches que posee este plantel, como lo es Armando René "Pipi" Lezcano, que de esta manera recuperará una titularidad que perdiera desde finales de 2012, primero a manos de Mariano Messera y el último martes relegado por Mariano Matías Martínez, quien pese a todo no saldrá del once titular, puesto que regresará a su posición natural de delantero de punta, acompañando al goleador del torneo, Damián Emilio Akerman.

En consecuencia, el once del Deportivo Morón que intentará enderazar el rumbo de un "navío" que, por lo menos desde los resultados, hace un par de fechas que parece "navegar a la deriva", visitando a un "Dragón" dirigido por Oscar "Cachín" Blanco y que acumula seis derrotas en fila, será la siguiente: Alejandro Esteban Migliardi (capitán y con cuatro amarillas); Osvaldo Héctor Vila, Cristian Leandro González, Ariel Otermín, Lucas Omar Rodríguez Pagano; Claudio Martín Cabrera, Lionel Coudannes, Dante Martín Zúñiga; Armando René Lezcano; Mariano Matías Martínez, Damián Emilio Akerman (cuatro amarillas).

Completan la lista de concentrados en el "Hotel Viamonte" y que integrarán el banco de los suplentes: Diego Alberto Ezquerra, Gonzalo Nicolás Juárez, Juan Martín Cadelago, Alejandro David Espinoza, Martín Rodrigo Granero, Mariano Messera y Gustavo Britos.

                                             Sobre una foto original de: Osvaldo Abades (h).

 

jueves, 14 de febrero de 2013

Sin margen para lamentarse, Morón volvió a los entrenamientos.

Sin espacio para lamentarse, el plantel del Gallo retomó los entrenamientos, de cara al cotejo frente a Defensores de Belgrano, en el "Juan Pascuale", el próximo sábado a las 17, sin TV en vivo y arbitraje de Germán Bermúdez, correspondiente a la 26° fecha del torneo de la "B" Metro, temporada 2012/2013.

Si bien la práctica de fútbol tendrá lugar mañana, nuevamente en el Urbano, y recién allí se confirmará el equipo, es un hecho que Gustavo "Melli" Britos ocupará nuevamente un lugar entre los suplentes, en este caso en sustitución del suspendido Ramón Darío "Wanchope" Abila, quien frente a Dálmine llegó a la quinta amarilla.

Al mismo tiempo, se presume que ingresará desde el arranque, Armando René "Pipi" Lezcano, retornando Mariano Matías Martínez a su posición natural de delantero, acompañando a Damián Emilio Akerman, uno de los que deberá cuidarse, junto a Alejandro Esteban "Chiche" Migliardi, de recibir una amonestación más, que los margine del clásico frente al "Funebrero", por la jornada 27ª, en el Francisco Urbano (en un "reencuentro" de local, tras casi 15 años sin recibir a los de Villa Maipú).

Finalmente, y también en apariencia, hasta que se conozcan los once definitivos para visitar al "Dragón", el "Gato" Norberto Salvador Daniele insistiría en el fondo con Lucas Rodríguez Pagano, en reemplazo de Juan Martín Cadelago, quien volvería a ver el partido desde el banco.




 

"Defe"-Morón, el próximo sábado a las 17, sin TV y arbitraje de Germán Bermúdez.

En la noche del miércoles, en la AFA, se completó la programación correspondiente a la 26° fecha del torneo de la primera "B" Metropolitana, temporada 2012/2013, en la que el Gallo intentará reivindicarse de la derrota frente al "Violeta", cuando visite a Defensores de Belgrano, en el "Estadio Juan Pascuale", el próximo sábado 16 del corriente, desde las 17 hs., sin televisación en vivo y el arbitraje de Germán Bermúdez.

Con relación a éste último, el Deportivo Morón presenta un récord positivo, en el historial particular de 8 partidos arbitrados por Bermúdez, con 5 victorias y 3 empates, sin derrotas.

La última vez?..., hace muy poco, el 23 de enero de 2013, cuando por "Copa Argentina" el Gallo goleara 5 a 1 a Berazategui, con tres goles de Mariano Matías Martínez y dos de Damián Emilio Akerman, en el Francisco Urbano.

Respecto al equipo, el único que no estará disponible para enfrentar al "Dragón", que acumula 6 derrotas consecutivas, es Ramón Darío Abila, quien ante Villa Dálmine recibiera la quinta amarilla. En el mismo sentido, deberán cuidarse Alejandro Esteban Migliardi y Damián Emilio Akerman, ambos con cuatro amonestaciones, para no perderse el clásico de la jornada 27°, ante Chacarita, en el Urbano..., el viernes 22 de febrero por la noche?? 


En este punto, es de destacar que, tras el clásico con el "Funebrero", y en el marco de la 28ª fecha de la "B" Metro, el Gallito deberá visitar a Barracas Central, en una de las tres jornadas programadas inicialmente entre semana, cotejo que tendrá lugar entre el martes 26 y el miércoles 27 del corriente.


miércoles, 13 de febrero de 2013

Tan cerca y a la vez tan lejos: El contraste de los números con la realidad de juego.

Hace exactamente una semana nos referíamos a los problemas y complejos que enfrenta el Deportivo Morón, a la hora de jugar fuera de casa y, como contrapartida, lo cómodo que se siente en Brown y La Roche. También hablábamos de la injusticia de la unidad conseguida en Caseros, ante un Estudiantes de Buenos Aires, por momentos ampliamente superior, pero que en definitiva y a partir de una victoria posterior frente a Villa Dálmine, en la jornada siguiente, adquiría un significativo valor, aunque perdurase el sabor amargo de otra actuación colectiva para el olvido.

Pues bien, llegó el turno de recibir en el Urbano, al “Violeta” de Campana y, leyes de Murphy mediante, toda la ausencia de justicia derivada de la igualdad en el “Ciudad de Caseros”, habría de tomarse rápida revancha en nuestro estadio, con una derrota final por la mínima que, merecimientos de por medio, debió haber sido cuanto menos un piadoso empate. Si embargo se perdió, algo que no ocurría en casa, desde aquella lejana e increíble derrota frente a Flandria, con dos goles del “Canario”, para darlo vuelta casi en el final del encuentro. Lo único que no se modificó, en comparación con el empate de hace exactamente una semana, es lo mal que volvió a jugar el equipo, esta vez ante su gente y en el escenario que mejor le sienta, por lo menos en atención a los números de su rendimiento. El Gallo volvió a cometer errores infantiles en el fondo, no logró imponerse ni generar juego en el mediocampo y, consecuentemente, esporádicamente pudo arrimar peligro a la valla del ex Chicago, Agustín Gómez, paradójicamente y a pesar del triunfo final del “Violeta”, la figura excluyente de la noche del Oeste.

Con dos cambios nominales y una variante posicional, el Gallito pretendía acercarse, en la calurosa noche de carnaval en el Francisco Urbano, a un Atlanta que como único líder deja mucho que desear, razón fundamental para que este Morón y sus inexplicables vaivenes aún conserve el sueño matemático de pelear bien arriba, aunque hoy se halle fuera de todo y su juego se empecine en devolvernos a la realidad de un ascenso de complicado a milagroso.

Con el ingreso de Lucas Omar Rodríguez Pagano por Juan Martín Cadelago y la sustitución de Ramón Darío Abila en lugar de Mariano Messera, lo que determinaría el retroceso de Mariano Matías Martínez, para cumplimentar un función cercana al enganche o cuanto menos a un media punta, el Gallito intentaría salir como cada vez que lo hace cuando juega en casa, asumiendo el protagonismo absoluto desde el arranque e intentando presionar y ahogar contra su extrema defensa al rival de turno. Sin embargo, del otro lado se toparía con un Villa Dálmine que, si bien lejos del conjunto lujoso de la “paliza” futbolística sufrida en Campana, es sin dudas uno de los equipos que mejor tratan el balón en la categoría, a partir de los dos Pérez (Raúl, alias el “Dudy”, y su homónimo, aunque sin parentesco sanguíneo, Renzo), el “pelado” Esteban González y la peligrosidad ofensiva de Damián Salvatierra.

Pero así como se trata de uno de los mejores conjuntos de la “B” Metro, en el rubro “tratamiento del esférico”, también nos hallamos en presencia de un equipo innecesariamente mezquino y repulsivamente mañoso, todo ello facilitado por el accionar de un Angel Bracco, árbitro del cotejo, que se animó a sacar amarillas ante la utilización de la pérdida deliberada de tiempo, como metodología reiterada hasta el hartazgo en la visita, recién cuando el partido se le escapaba de las menos y el Urbano era una sola queja a gritos, como respuesta al repetido y descalificante accionar de un buen equipo, que no necesita del más puro “Bilardismo”, para intentar ganar con justicia un encuentro.

Del lado del Gallo, que es lo que nos interesa, las presión asfixiante de otras noches, en la climatológicamente agobiante jornada de martes, sólo duraría un suspiro, el mismo tiempo en que Mariano Martínez asumiera con algo de claridad la función asignada, ráfaga de buen augurio que habría de ir agotándose paulatinamente, con el correr de los minutos, a la par de la consolidación y asentamiento en el terreno, de una visita que iría creciendo a la par de las dudas y los nervios del local.

Sin claridad ni generación de juego, el Deportivo Morón volvería a poner en cancha lo peor de su repertorio, a partir de una defensa que no ofrece garantía de seguridad alguna, un medio aquejado por los bajos rendimientos y que no recupera ni anticipa y una delantera aislada e imprecisa, condenada a lucha en desventaja con defensores rivales rústicos, aunque innegablemente efectivos.

Y así se extinguiría la primera parte, con apenas un par de llegadas contabilizadas por el lado del Gallito, consistentes en un remate desde muy lejos, de Cristian Leandro González, que en procura de un mix de rechazo largo y centro casi de compromiso, por muy poco no termina clavando un golazo, que sólo la buena ubicación y repentización de Agustín Gómez pudo evitarlo. Minutos antes, en el único mano a mano de la noche, Damián Emilio Akerman lograría filtrarse entre los centrales de Dálmine, para revolearla a la tribuna a la hora de la errática definición.

De vuelta en el complemento, el “Violeta” se recostaría unos metros más atrás, apostando un pleno a la contra vía Salvatierra o González, siendo éste último factor preponderante de desequilibrio de nuestro última línea, con el mero y remanido recurso táctico de estacionarse sobre la derecha del ataque visitante, para aprovecharse de las falencias en la marca de Pagano y la “espalda” generosa de Dante Martín Zúñiga que, sabido es, juega más hacia el arco de enfrente que lo que retrocede hacia el suyo propio, elemento de desequilibrio colectivo compartido por su compañero, Claudio Martín Cabrera, sobre la banda opuesta.

Y precisamente, en una certera y afortunada contra, la visita hallaría la inmerecida ventaja, a partir de una habilitación larguísima del arquero que, lejos de ser rechazada por los medios o interceptada por los defensas del Gallo, terminaría en los pies de Damián Salvatierra quien, ganándole con llamativa facilidad a ambos centrales y ante la salida de Alejandro Esteban Migliardi, aún con una definición defectuosa le alcanzaría para abrir el marcador, sobre los ´17 del segundo tiempo.

Si Morón no había encontrado jamás los caminos para llegar al desnivel, con el encuentro igualado y la visita se había empecinado en hacer deliberadamente tiempo, con el cotejo en cero, fácil resultará imaginarse lo que significó el resto del cotejo para el Deportivo Morón, debatiéndose en vano con sus limitaciones y falta de ideas ofensivas, ante un Dálmine que de a poco resignaría cualquier posibilidad de liquidar el pleito, sumando cambios en su última línea, mientras su arquero demoraba cada saque de meta como si se tratase de la final del ”Mundial de Clubes”, enfrentando al Barcelona de Messi, Xavi, Iniesta y cía.

Con el cotejo tácticamente perdido desde hacía un largo rato, el “Gato” Daniele apostaría nuevamente a algún golpe de suerte devenido desde el banco de los relevos, aunque en esta oportunidad el “viejo lobo” no contaría con la fortuna de otras fechas, porque de los cambios realizados, sólo Armando René Lezcano le reportaría una mejora detectable, con mayor claridad ofensiva y verticalidad a la hora de atacar, y hasta contaría con una de las chances más nítidas del complemento, cuando un tiro libre magistralmente ejecutado por el “Pipi”, estallaría en el poste derecho de Gómez, cuyo rebote no pudo ser capitalizado por ninguna de las muchas camisetas del Gallo distribuidas en el área de Dálmine.

Cuando el cotejo se extinguía y Morón intentaba sin ideas, Damián volvería a contar con otra ocasión, el segundo grito de gol que no fue, en la noche carnavalesca del Urbano, tras conectar de cabeza un tiro de esquina, increíblemente rechazado por un Agustín Gómez que a esa altura ya se había calzado la “pilcha” de figura de la cancha y héroe popular de Campana.

El pitazo final de Bracco sorprendería a un Deportivo Morón que, sin dudas habría de merecer mejor suerte, pero que a diferencia de la tarde de Caseros, hace exactamente una semana, no contaría con la fortuna o la justeza en el último toque, para salvar cuanto menos un empate, que lo acerque un pasito al mediocre líder de la categoría.

En definitiva, la única razón por la que este Gallo errático y contrastante, aún desde lo matemático puede darse el lujo de seguir soñando con luchar bien arriba, en el marco de un campeonato tan chato que, de seguir así, deberá hallar algún campeón que triunfe por abandono…de los rivales. Lástima que, semana a semana, los desaciertos tácticos y bajísimo nivel individual y colectivo de este equipo, se empecine en devolvernos a la realidad y desanimarnos por completo de cualquier posibilidad cierta de regresar al Nacional.

Mientras, seguiremos esperando por una recuperación definitiva… No queda otra.