jueves, 12 de septiembre de 2013

De menor a mayor, el Gallo suma y sigue, para tranquilidad e ilusión de todo el Oeste. Tres puntos fundamentales de José Ingenieros.

Tarde de invierno "cálida" en José Ingenieros. Lindo día para disfrutar del espectáculo más hermoso del mundo: fútbol. Los protagonistas serían Almagro y Deportivo Morón. 

El "Gallo", que está disfrutando de su "veranito" (deseamos que mantenga esa racha) debido a los buenos resultados obtenidos en las últimas fechas, tendría que rendir examen (en el día del maestro) ante  el duro Almagro. El alumno (Morón) con esfuerzo y voluntad, comenzó a darse cuenta de sus limitaciones, de sus flaquezas, y entendió que los resultados no serían los deseados, si no había un cambio de actitud en su performance. Por suerte este alumno, reaccionó a tiempo.

El encuentro comenzaría con un Morón dispuesto a marcar presencia en el campo de juego. De hecho así fue durante los primeros 10 minutos de la etapa inicial. Pero tal supremacía pronto se esfumaría, ya que Almagro, haría pesar su condición de local, haciéndose dueño del terreno y del balón.

Al "Gallo", le costaba llegar con claridad al arco defendido por Bruno Centeno, ya que el encargado de generar juego en el equipo del Oeste, estamos hablando de Gerardo Martínez, no estuvo en su mejor nivel, por ende, las llegadas eran escasas. Las pocas que hubo, fueron a través de desbordes de Gastón "Polaco" Sánchez, pero ninguna de ellas, fueron aprovechadas por los delanteros del Gallo.

Almagro por su parte, trataba de llegar a través de algún pelotazo aislado ejecutado por Lucas Sparapani, pero tales situaciones nunca ofrecieron peligro real para Alejandro "Chiche" Migliardi. En definitiva un chato y mal jugado primer tiempo, debido al poco juego que ofrecieron ambos conjuntos, y a las pocas situaciones de gol. Sólo podemos destacar una jugada de riesgo a cargo de  Ezequiel Cérica. El ex Midland, tuvo la chance de abrir el marcador gracias a un desborde de Gastón Sánchez, pero "Pastelito" no supo cómo definir (y van...). El "Tricolor" tuvo su oportunidad a través de los pies de Basualdo, pero su remate sería bien contenido por "Chiche" Migliardi.

De esta manera se iban los primeros 45 minutos de juego. Morón era ordenado a la hora de marcar, pero mostraba una anemia ofensiva importante, debido a la ausencia de su máximo goleador histórico, Damián Akerman (todavía se está recuperando de su lesión en la zona de las costillas) sumado al modesto desempeño de sus atacantes.

En la etapa complementaria, el conjunto dirigido por Mario Grana, trataría de arrimar peligro al arco rival. De hecho apenas comenzado el segundo tiempo, Ezequiel Cérica, tuvo nuevamente la oportunidad de abrir el marcador a través de un “cabezazo”, que lograría desviar al córner con mucho esfuerzo, Bruno Centeno. Después de esa situación, el juego no difirió mucho del primer tiempo, ya que Morón esperaba atrás al "Tricolor", pero a este último, no se le caía una idea de cómo lograr lastimar al Gallo, debido al buen rendimiento de la defensa.

El encuentro seguía sumergido en su mediocridad, pero a medida que pasaba el tiempo, un punto de José Ingenieros, no sonaba nada mal, ya que una falencia importante en Morón, es la falta de cosecha de puntos actuando como visitante, más teniendo en cuenta que el rival, era nada más ni nada menos que Almagro, finalista por el segundo ascenso al Nacional B, oportunidad que sería desperdiciada en la famosa definición por penales ante Villa San Carlos. Hasta ese momento, el punto era buen negocio, pero el destino tendría preparado otro final para este alumno esforzado.

Morón sin muchas ideas en materia ofensiva, trataba de llevar peligro a través de algún contragolpe, pero nada que implicara una situación concreta que modifique el marcador. Los minutos pasaban y el partido seguía carente de emociones. Ambos alumnos (Almagro y Morón) estaban aplazados en la "materia’’ entretenimiento.

El empate para Morón significaba mucho, ya que en un campeonato donde sumar es imperioso, un punto es un punto, más de visitante. La única emoción del encuentro llegó al finalizar el mismo. En la calurosa tarde de José Ingenieros, en el minuto 44 de la etapa complementaria, llegaría el baldazo de agua helada, para congelar los pocos corazones que se hicieron presentes en el estadio Tres de febrero. Un buen pase del cuestionado Esteban González (entró por Ezequiel Cérica), habilitó a Gastón Sánchez (una de las figuras del encuentro) rememorando la vieja sociedad que esta dupla hacía en Villa Dálmine, y éste último tras querer eludir a Bruno Centeno,  el arquero “Tricolor’’ le cometió una clara falta en el área. El árbitro del encuentro Martín Gonaldi, marcó penal. La responsabilidad de ejecutar el mismo, estuvo en los pies de Mariano Martínez, quien definió con gran categoría ante la estéril estirada del portero local, para marcar el primer y único gol de la tarde. Los pocos minutos que quedaban por disputar, Morón se mostró inteligente a la hora de cuidar el balón, ya que no cedió la redonda, fue efectivo y supo cubrir bien los espacios. Triunfo merecido, no tanto por el juego plasmado en el campo, sino por la actitud de querer intentar más que su rival. De hecho las mejores situaciones de gol, estuvieron a favor del Gallo.

Este alumno de a poco se va recuperando. Le falta mucho por mejorar, pero poco a poco está evidenciando un crecimiento, cualidad que fechas atrás, era casi imposible de creer. En el día del maestro, el alumno aprobó el examen. Esperamos que a final de campeonato traiga su "boletín" con todas las materias aprobadas y se exima del tan famoso y temido descenso...Hasta ahora demostró que es capaz de hacerlo...


SINTESIS:

ALMAGRO    0
Bruno Centeno
Nicolás Arrechea
Hernán González 
Pablo Castiarena
Franco Quiroz
Hernán Lillo
Nicolás Palacios
Nahuel Basualdo
Choy González (Emiliano Bonfigli)
Arturo Mendoza (Maximiliano Castano)
Lucas Sparapani (Arce)

Suplentes: Peranic, Macalik, Muerza, Ramirez.

DT: Carlos Mayor

DEP. MORÓN  1
Alejandro Migliardi (7)
Ariel Otermín (6)
Ariel Berón (7)
Emiliano Mayola (6)
MARTIN GASTON SANCHEZ (7)
Rodrigo Basualdo (6)
Dante Zúñiga (6) (Leandro Rodríguez 4)
Mariano Barbieri (6) (Matías Orihuela 5)
Gerardo Martínez (5)
Ezequiel Cérica (6) (Esteban González 6)
Mariano Martínez (6)

Suplentes: Juan Cruz Leguizamón, Matías Villavicencio, Esteban Giambuzzi,
Mariano Messera.

DT: Mario Grana


Gol: '44 ST Mariano Martínez (p)

Amonestados: Castiarena, Basualdo, Centeno y Castano (Almagro);
Zúñiga , Sánchez y Gerardo Martínez (Morón).
Arbitro: Martín Gonaldi (bien)

Estadio: Tres de febrero (Almagro)

Campo de juego: (Regular)

Público: 900 personas aprox (sólo socios de Almagro).


Por: Marcos Ruiz Carrizo.


martes, 10 de septiembre de 2013

Con la vuelta de Zúñiga, por Granero, como único cambio para visitar al "Tricolor".



Tras el necesario triunfo del último viernes, por 2 a 1 en el Nuevo Francisco Urbano, ante un rival directo en la lucha por zafar del descenso, como Villa Dálmine, y sin tiempo para festejos ni para descansos, el plantel del Gallo se halla con la mente puesta en el cotejo que mañana, miércoles 11 de septiembre, lo enfrentará a Almagro, en el "Estadio Tres de Febrero", desde las 15 hs., con TV en vivo de TyC Sports y el arbitraje de Martín Gonaldi, en cotejo correspondiente a la 7º fecha del torneo de la primera "B" Metropolitana, temporada 2013/2014.

Para dicho partido, y con relación al once que iniciara el encuentro ante el "Violeta", el conjunto de Mario Grana (que suma tres sin perder, con siete unidades de las últimas nueve) registrará un sólo cambio en la mitad del campo, a partir del ingreso de Dante Martín Zúñiga, en su reaparición tras su lesión y posterior intervención en una de sus rodillas, en la mañana del pasado 26 de julio del corriente, misma fecha de la fiesta de inauguración del Nuevo Francisco Urbano.

El neuquino, reestablecido de su lesión, aunque sin tiempo de rodaje futbolístico, reemplazará a Martín Rodrigo Granero, con una sobrecarga muscular. De esta manera, Dante Zúñiga compondrá otra dupla de "doble cinco", de las varias que debiera utilizar el cuerpo técnico, a partir de una seguidillas de lesiones, que también incluyera en la misma zona del terreno de juego, al aún convaleciente Hernán Gonzalo Parentini.

En definitiva, el once del Gallo que intentará traerse los tres puntos de Villa Raffo, será el siguiente: Alejandro Esteban Migliardi; Ariel Otermín, Ariel Omar Berón, Emiliano Jonathan Ivan Mayola; Martín Gastón Sánchez, Rodrigo Basualdo, Dante Martín Zúñiga, Mariano Barbieri; Gerardo Daniel Martínez; Ezequiel Adrián Cérica y Mariano Matías Martinez.

Completan el listado de concentrados, quienes integrarán el banco de los suplentes, frente al "Tricolor": Juan Cruz Leguizamón, Matías Sebastián Villavicencio (otro que regresa, tras su lesión ante Acassuso), Esteban Gabriel Giambuzzi, Matías Exequiel Orihuela, Mariano Messera, Esteban Alberto González y Leandro Gastón Rodríguez..

sábado, 7 de septiembre de 2013

En la noche de "Los Martínez", el Gallo no permitió el "Campanazo" y se quedó con tres puntos fundamentales.

El día de ayer el apellido Martínez se hizo sentir en el Nuevo Urbano. Con goles de Gerardo Martínez y Mariano Martínez respectivamente, Morón venció al duro y complicado Villa Dálmine por 2 a 1.

Un Morón golpeado anímicamente por el agónico empate sufrido la semana pasada en Mataderos frente a Nueva Chicago, buscaba reponerse de tal golpe, ante el equipo de Campana. El partido no sería nada sencillo, ya que Dálmine apremiado en los promedios al igual que el "Gallo", y tras un mal comienzo de campeonato, trataría de hacerse fuerte en rodeo ajeno.

El encuentro comenzó sin un claro dominador, ya que tanto el "Viola" como el "Gallo", se prestaban la pelota el uno al otro, haciendo del espectáculo un partido chato. Con el paso de los minutos, el equipo de Campana, empezó a tener el control del balón, llevando peligro al arco defendido por "Chiche Migliardi". Por su parte Morón, se mostraba impreciso y nervioso, especialmente en materia defensiva, ya que el pibe Berón, no lograría mostrar la solidez que venía evidenciando en los anteriores encuentros.

A los 29 minutos del primer tiempo, Luis Rodríguez, tras un fallo de Ariel Berón, quedó sólo frente a Migliardi, pero el delantero rival, se perdería un gol increíble. Hasta ese momento, las mejores situaciones de gol, las tendría el equipo de Campana, ya que Deportivo Morón, no encontraba la redonda dentro del campo de juego, y sólo pudo generar algo de peligro, a través de pelotas paradas.

Al equipo dirigido por Mario Grana, se lo notaba nervioso a medida que transcurrían los minutos. Gerardo Martínez, encargado de generar juego, se encontraba sólo a la hora de realizar su tarea, ya que Dálmine, cerraba todos los espacios, y a su vez, sus compañeros, tampoco se mostraban como una alternativa de ataque, debido a que los delanteros del Gallo, (Mariano Martínez y Ezequiel Cérica) no lograban hacer pie dentro del campo de juego. De esta manera, se irían los primeros 45 minutos de juego. Un partido chato, en el cual las mejores situaciones estarían del lado del "Viola". 

En la etapa complementaria, el Gallo, mostraría otra faceta futbolística, ya que el ingreso del juvenil Matías Orihuela por Rodrígo Basualdo, le daría otro aire al equipo. Tal es así, que tras una réplica a cargo de Orihuela y una posterior falta hacia el juvenil cerca del área rival, llegaría la apertura del marcador a los 4 minutos del segundo tiempo, a través de un soberbio tiro libre ejecutado por Gerardo Martínez. Golazo de Morón para el delirio y alivio (parcial) de los miles de hinchas que se hicieron presente en el Nuevo Francisco Urbano.

Morón ya no era el mismo del primer tiempo, ya que el gol, le inyectó confianza al equipo, cualidad de la cual carecía al comenzar el encuentro. La defensa se mostraba más sólida y segura. Por su parte el equipo de Campana, con más amor propio que juego, intentaría igualar el marcador. A los 15 minutos del segundo tiempo, tras una error defensivo (el único de la etapa complementaria), el habilidoso "Dudy" Pérez, ex Talleres de Remedios de Escalada, lograría anticiparse a la defensa del Gallo, para quedar sólo frente a Migliardi, y estampar el empate, por medio de un remate cruzado. Nada que hacer para el solitario 1 del Gallo.

Pareciera que con el gol del "Viola", Deportivo Morón, volvería a sumergirse en su mundo de dudas y nervios, pero para sorpresa de muchos, el equipo lograría reponerse del empate parcial. A los pocos minutos de la igualdad transitoria a cargo de Raúl Pérez, el equipo de Campana se quedaría con un hombre menos, tras la expulsión de Diego Grecco, debido una infracción contra Mariano Martínez. Desde ese mismo instante, una pregunta comenzó a cobrar fuerza. ¿Seríamos capaces de aprovechar el hombre de más? ¿O seguiríamos dilapidando, desperdiciando tal beneficio, como ocurrió cada vez Morón jugó con superioridad numérica? La respuesta sería develada al instante, ya que el Gallo, motivado por el hombre de más, comenzó a llevar peligro al arco rival defendido por Pedro Fernández.

Villa Dálmine, a esas alturas del encuentro, y con un hombre menos en el campo de juego, estaba empecinado en llevarse un punto del Oeste. Cada pelota parada, cada saque de arco, era una ceremonia a la redonda y una clara posibilidad, para hacer tiempo. El Gallo trataba de arrimar peligro como podía. Matías Orihuela de gran partido, era el que empujaba al equipo en cada ataque. A Gerardo Martínez le costaba hacerse dueño de la pelota (tengamos en cuenta el mal estado del campo de juego), pero aún así, trataba de distribuir el balón a sus compañeros. El tiempo transcurría y Deportivo Morón soñaba con la tan ansiada y necesitada victoria.

Faltando 7 minutos para finalizar el encuentro, un certero centro del polémico y cuestionado Esteban González (entró en lugar de Martín "Vikingo" Granero), habilitaría solito y sólo a Mariano Martínez, y tras un buen remate de éste último, lograría marcar el gol del triunfo, para el alivio y alegría del pueblo moronense.
Incluso Morón pudo aumentar el marcador, tras una gran réplica de Orihuela, pero el juvenil, al llegar al área rival, no supo qué hacer, desperdiciando la posibilidad de aumentar el marcador.

Lo que faltó contra Nueva Chicago, el Gallo lo supo plasmar contra Dálmine, ya que fue inteligente a la hora de cuidar el balón, sin ceder espacios en el campo de juego, ni cometer faltas infantiles que ocasionaran peligro. Deportivo Morón se quedó justamente con los 3 puntos. A pesar de que el juego del equipo no fue brillante, fue un justo ganador, ya que fue más inteligente que su rival, y supo reponerse anímicamente del empate transitorio. 3 puntos que se convirtieron en 6, no porque las matemáticas nos hayan dado una mano a la hora de sumar, sino porque logramos reducir diferencias con un rival directo en la lucha por los promedios.

Noche de "Martínez", noche victoriosa. Los 3 puntos se quedaron en el Oeste. A seguir sumando y trabajando...Por suerte la esperanza sigue intacta y en pie…


Síntesis:

Deportivo Morón   2

Alejandro Migliardi (c) (6)
Ariel Otermín (5)
Ariel Berón (5)
Emiliano Mayola (6)
Gastón Sánchez (6)
Martín Granero (6) (Esteban González 5)
Rodrígo Basualdo (5) (MATIAS ORIHUELA 7)
Mariano Barbieri (6)
Gerardo Martínez (7)
Mariano Martínez (6)
Ezequiel Cérica (5) (Leandro Rodríguez 5)

Suplentes: Juan Cruz Leguizamón, Gonzalo Juárez, Esteban Giambuzzi y Mariano Messera.

DT: Mario Grana


Villa Dálmine     1

Agustín Gómez (Pedro Fernández)
Jonathan Ferreira
Facundo Gómez
Juan Celaya
Armando Panceri
Juan Manuel Ferreyra
Diego Grecco
Horacio Falcón
Raúl Pérez (Diego Villagra)
Luis Rodríguez (Víctor Gómez)
Damián Salvatierra

Suplentes: Julio Navarro, Gonzalo Liscata, Santiago Prim y Nahuel Velázquez.


DT: Walter Otta


Goles: (49’) Gerardo Martínez (DM), (61’) Raúl Pérez (VD) y (83’) Mariano Martínez (DM)

Incidencias: Expulsado Diego Grecco (VD) por juego brusco.

Arbitro: Pablo Dóvalo (bien)

Estadio: Nuevo Francisco Urbano

Campo de juego (mal)

Público: 8000 personas aprox.


Por: Marcos Ruiz Carrizo, para "Club Deportivo Morón, el Gallito" (Blog y Facebook).

Morón 2 - Dálmine 1: La noche de "Los Martínez"...


Fotos: Marcos Ruiz Carrizo, para "Club Deportivo Morón, el Gallito".

jueves, 5 de septiembre de 2013

Por tres puntos necesarios, ante el "Viola", para validar el empate en Mataderos.

Aún con el sabor amargo de un triunfo que se escurrió entre las manos, en los últimos instantes del encuentro, el Deportivo Morón intentará revalorizar la igualdad en Mataderos, ganándole para ello, a Villa Dálmine en el Nuevo Francisco Urbano, mañana viernes, a partir de las 20 hs., con arbitraje de Pablo Germán Dóvalo y sin televisación en vivo, por primera vez desde el comienzo del actual torneo de la "B" Metro, temporada 2013/2014.

Sin suspendidos, pero con varios lesionados, el plantel del Gallo entrenó por última vez en el estadio, a la espera del cotejo de mañana, con dos modificaciones aseguradas, respecto del once que iniciara el partido ante Nueva Chicago: Rodrigo Basualdo ingresará en lugar del contracturado Hernán Gonzalo Parentini (uno de los puntos más altos del equipo, desde que le tocara jugar desde el arranque), para acompañar a Martín Rodrigo Granero en el doble cinco del mediocampo. La particularidad de la vuelta del juvenil volante, desde el minuto cero, es que el mismo ni siquiera fue al banco de los suplentes en los cinco cotejos anteriores, para saltar de arranque y sin escalas, en ocasión del duro compromiso ante el "Viola", uno de los rivales directos en la lucha por zafar del descenso.

La segunda modificación se producirá en ofensiva, ya que un visiblemente disminuido Damián Emilio Akerman, desde el golpe intercostal que sufriera en la fecha inaugural y que fuese reemplazado al término del primer tiempo, en Mataderos, en esta ocasión será preservado (tal vez, en la aspiración que llegue en mejores condiciones para el cotejo de la jornada 8, ante Chacarita, en el Nuevo Francisco Urbano), y por lo tanto no será de la partida ante el conjunto de Walter Darío Otta, y será reemplazado por Mariano Matías Martínez, de muy bajo rendimiento desde comienzos de temporada.

En consecuencia, y con las modificaciones referidas, el once del Gallito que intentará volver a sumar de a tres, para engrosar tanto su actual puntaje como su flaco promedio, será con: Alejandro Esteban Migliardi; Ariel Otermín, Ariel Omar Berón, Emiliano Jonathan Ivan Mayola; Martín Gastón Sánchez, Martín Rodrigo Granero, Rodrigo Basualdo, Mariano Barbieri; Gerardo Daniel Martínez; Mariano Matías Martínez, Ezequiel Adrián Cérica (también golpeado, tras la "batalla" de Mataderos, pero finalmente reestablecido para ocupar un lugar en el ataque de Deportivo Morón).

Completan el listado de convocados y concentrados y por consiguiente, quienes ocuparán un lugar entre los relevos, a disposición de Mario Darío Grana: Juan Cruz Leguizamón, Gonzalo Nicolás Juárez, Esteban Gabriel Giambuzzi, Matías Exequiel Orihuela (otro juvenil que integrará los dieciocho, por primera vez en la campaña), Mariano Messera, Esteban Alberto González y Leandro Gonzalo Rodríguez.

lunes, 2 de septiembre de 2013

No se nos "escapó la tortuga"..., la regalamos. Crónica de un empate en Mataderos, por Marcos Ruiz Carrizo.

Tarde primaveral de sábado, tarde de clásico. El día invitaba a soñar con un triunfo, nada más, ni nada menos frente a Chicago en Mataderos. Triunfo que se nos viene negando desde 1998.

El partido planteaba muchas dudas. Morón venía de un ajustado triunfo frente a Barracas Central, después de un arranque para el olvido. El partido frente a Nueva Chicago, sería la oportunidad de ratificar lo hecho el martes pasado frente al "Camionero".

El encuentro comenzó con un leve dominio del local. Morón esperaba a su rival de manera ordenada, sin pasar mayores contratiempos ni complicaciones. El Gallo tuvo la primera chance clara de gol a los 7 minutos del primer tiempo, a través de Ezequiel Cérica, tras ser habilitado eficientemente por Damián Akerman. El ex Midland, como contra Barracas, se perdió el gol de manera increíble, desaprovechando la oportunidad de abrir el marcador.

El cotejo seguía sin grandes emociones, hasta que llegó el minuto 22. Tiro libre para Morón. El encargado de ejecutarlo sería Gerardo Martínez. Desde 30 metros lanzó un zapatazo que se clavó en el ángulo del arco defendido por Nicolás Tauber. Golazo. Nada que hacer para el 1 de Chicago.

Hasta ese momento, Morón manejaba el ritmo del partido. El "Torito" nunca supo cómo complicar al "Gallo", mucho menos llevar o arribar peligro al arco rival. Morón lo manejaba a su gusto. Si bien no ejercía una brillante supremacía, se manejaba dentro del campo de juego con inteligencia. Tal es así, que a poco de marcar el primer gol (golazo para ser más justo), Gerardo Martínez tendría nuevamente la chance de aumentar el marcador, a través de otro tiro libre. Esta vez la suerte estuvo del lado de Tauber, ya que éste logró desviar con mucha dificultad, el remate de Martínez.

Así transcurrieron los primeros 45 minutos. Morón era más, justificaba la victoria hasta ese momento, incluso tuvo las chances de irse a los vestuarios con más de un gol a su favor. Chicago poco y nada. El hincha de Morón que lo vivía por la tele y la radio, estaba más que conforme con la actuación del equipo. 

Uno imaginaba que el planteo táctico no iría a modificarse, ya que el conjunto dirigido por Mario Grana, estaba haciendo un buen partido. Lamentablemente, nos íbamos a equivocar...y mucho. Deportivo Morón, mostró otra cara. El esquema táctico fue otro. El Gallo salió a defender el resultado desde el minuto uno de la etapa complementaria. Si bien la diferencia en el marcador era mínima, no implicaba realizar un planteo exageradamente defensivo. Primer gran error (a mi humilde entender) de Mario Grana.

Si bien Chicago iría en busca de la igualdad, los de Mataderos nunca representaron una amenaza para Morón, ya que su juego era chato e intrascendente. Con Morón metido totalmente atrás desde el comienzo del segundo tiempo, el "Torito" se adueñó del campo y del balón. El Gallo, ya no era el mismo.

Con mucho amor propio (del cual carecen algunos de nuestro jugadores), Chicago comenzó a llevarse por delante al conjunto de Grana. Morón se paró en la última línea, esperando una contra salvadora, que aumente el marcador. Para ese entonces, Damián Akerman sería reemplazado al comenzar los segundos 45 minutos (por Mariano Martínez), debido a su ya conocida y molesta lesión en la zona de las costillas.

A esa altura Nueva Chicago, era el dueño del partido. La defensa del Gallo sacaba y revoleaba la pelota o cualquier figura redonda de su área. Para colmo de males Mario Grana sacaría de la cancha a Gerardo Martínez, en lugar del cancino e intrascendente Esteban González. El único capaz de retener el balón o ejecutar correctamente un tiro libre o cualquier pelota parada, sería reemplazado por el ex Dálmine, cuyo juego por momentos (para no decir siempre), roza la falta de respeto hacia la camiseta, la hinchada y el mismo equipo, debido al poco compromiso que demostró cada vez que le tocó vestir la casaca del Gallo. (segundo error del técnico, a mi humilde entender)

"El Torito clavó las pezuñas" en el terreno, dispuesto a llevarse por delante, todo aquel que vistiera los colores blanco y rojo. Chicago llegaba con más peligro al arco defendido por Chiche Migliardi. Morón era una sombra en el campo de juego. Los de Mataderos al estar abocados completamente a empatar el marcador, dejaban pocos hombres en la última línea. A eso se le sumó la infantil expulsión de Germán Lanaro en el conjunto local. Pareciera que el cielo, estaría dispuesto a darnos una mano para lograr el tan ansiado triunfo. Nuevamente nos volvimos a equivocar, ya que Morón no supo aprovechar el hombre de más (historia lamentablemente conocida por este plantel) ya que su juego, continuó siendo el mismo planteo amarrete del primer minuto de la etapa complementaria.

Incluso Chicago con un hombre menos, fue superior a Morón. Es más, las mejores situaciones de gol, las generó en inferioridad numérica. Por su parte el Gallo, apostaba al contra golpe. Tal es así que Mariano Barbieri, Esteban González y Mariano Martínez (de muy bajo nivel, como en los tiempos que era cuestionado), tuvieron sus oportunidades de aumentar el marcador para sellar y definir la victoria, pero la mala definición o displicencia de algunos, impidieron tal acción.

"Tanto va el cántaro a la fuente que se termina por rompe", dice el famoso dicho. Y así fue. Lamentablemente lo que se rompió y en mil pedazos, fue el corazón de los miles de hinchas del Gallo, tras el empate agónico de Chicago, a través de Emiliano Ronconi. Un gran desborde de la figura del "Torito" (el famoso "Gomito" Gómez) y su posterior remate desviado por "Chiche" Migliardi, Ronconi más sólo que "Kun Fú", aprovecharía el rebote para marcar el empate.

Se nos escapó la tortuga. O mejor la dejamos escapar, porque la actuación de los primeros 45 minutos, fue buena e invitaba a alimentar la ilusión de traerse los tres puntos de Mataderos, luego de 15 años de sequías triunfales en ese estadio. El equipo tuvo chances para aumentar el marcador, pero no supo aprovecharlo. En el segundo tiempo, el conjunto de Grana, se metió exageradamente atrás, dándole a Chicago la oportunidad de crecer futbolística y anímicamente.

En el boxeo, si vos "le perdonás la vida" a tu oponente, corrés el riesgo que te "comas una mano", que te mande a la lona. Morón perdonó y pagó las consecuencias.

Esperemos que al final del campeonato, no lamentemos estos dos puntos perdidos....Mientras tanto, a seguir dando pelea. Por el momento el boxeador (Morón) sigue de pie. Ojalá que no llegue el golpe de knock out, y tengamos que tirar la toalla...ya será demasiado tarde  para corregir errores.


SÍNTESIS:


NUEVA CHICAGO  1

Nicolás Tauber
Germán Lanaro
Nicolás Sainz
Emiliano Ronconi
Roberto Bochi
Matías Escudero
Martín Peyrán
Hernán Pérez
Emanuel Fernández Francou
Christian Gómez
Eduardo Melo

DT: Mario Finarolli.
Suplentes: Daniel Monllor, Mario Mussón, Ariel Coronel y Víctor Isaac Acosta.


DEP. MORÓN   1
   
Alejandro Migliardi (7)
Ariel Berón (6)
Ariel Otermín (5)
Emiliano Mayola (5)
Martín Granero (6)
Martín Sánchez (5) (Luis Ferreyra -4-).
Hernán Parentini (5)
Mariano Barbieri (6)
GERARDO MARTÍNEZ (7) (Esteban González -3-)
Ezequiel Cérica (5)
Damián Akerman (4) (Mariano Martínez -3-)

DT: Mario Grana.
Suplentes: Juan Cruz Leguizamón, Gonzalo Juárez, Leandro Rodríguez y Mariano Messera.


Goles: 22' PT Gerardo Martínez (Dep. Morón). 94' Emiliano Ronconi (Nueva Chicago).

Amonestados: 21' Mariano Barbieri (Dep.Morón) - 25' Emiliano Ronconi (Nueva Chicago) - 36' Martín Gastón Sanchez (Dep. Morón) - 37' Alejandro Migliardi (Dep. Morón) - 72' Hernán Parentini (Dep.Morón) - 74' Emanuel Fernandez Francou (Nueva Chivago).

Expulsado: 68' Germán Lanaro (Nueva Chicago).

Estadio: República de Mataderos.

Campo de Juego (Mal).

Arbtitro:  Nicolás Lamolina (Regular).


Por: Marcos Ruiz Carrizo.

domingo, 1 de septiembre de 2013

“C” nos agota el tiempo (y la paciencia)…



Película repetida, si las hay, el final con angustioso desahogo ajeno (una vez más, y van?...), no hizo más que premiar la voluntad (sin ideas, ni volumen de juego) del Chicago más mediocre de los últimos años –por lo menos, desde que volvimos a enfrentarlos- y castigar la mezquindad de un Morón que, también carente de ideas y de juego asociado, pretendió resistir en su propia mitad del campo el triunfo parcial, merced a un zapato de otro partido de Gerardo Martínez, resignando balón y terreno, a favor del local, por espacio de todo el complemento.

Y hablamos de un filme ya desgraciadamente conocido, puesto que, en primera instancia, no resulta la primera vez que al Gallo se le escapa un triunfo o resultado favorable, en el descuento de un partido, sin importar los intérpretes dentro del rectángulo de juego, los entrenadores al borde del mismo o la temporadas y las circunstancias particulares de los cotejos; puesto que en más de un caso y salvando las enormes diferencias de implicancias deportivas, entre un encuentro y el otro, seguramente el empate de Emiliano Ronconi, a falta de segundos para el pitazo de Nicolás Lamolina, nos retrotrajo fatalmente a junio de 2006, en el “Tomás ‘Tito” Tomaghello”, cuando Ezequiel Miralles nos clavara ese puñal envenenado, en forma de tiro libre directo, dolorosa inflexión del tiempo y un destino que parece ensañado con nuestra suerte y empeñado en acompañarnos de por vida, sin posibilidad alguna de redimir la historia o exorcizar definitivamente los fantasmas.

Claro que a la suerte es imprescindible ayudarla, puesto que de lo contrario, deberíamos gestionar ante la FIFA, cuanto antes, que los partidos de fútbol finalicen invariablemente en el minuto 90 y, de ser factible, mejor en el ’85. Porque, en segunda instancia, para pretender sostener durante nada menos que ´49, un resultado a favor, en la propia mitad del terreno de juego, es necesario previamente y como condición sine qua non, contar con una defensa sólida, confiable y previsible, además de concentrada hasta el último suspiro reglamentario.

Y convengamos que la defensa, precisamente, no constituye uno de los puntos más altos de este equipo del Gallo, versión 2013/2014, que a decir verdad y sin ánimo de herir susceptibilidades de ninguna índole, hasta el momento y en cinco fechas, no ha evidenciado ningún punto alto individual ni mucho menos de conjunto, más que el consabido valor agregado de Alejandro Migliardi en el arco, en esta ocasión ni siquiera acompañado por un visiblemente disminuido Damián Akerman, más cercano a un estoico “Cid Campeador” (herido “mortalmente”, pero en cancha por su enorme valor simbólico) que al goleador histórico que todos conocemos.

Pese a todo ello, y aunque resultase hasta contradictorio, es justo subrayar que la defensa del Deportivo Morón jugaría en el “República de Mataderos”, su mejor partido a la fecha, sin lugar a dudas. Sin embargo, pagaría el muy alto precio, a escasos segundos para el cierre del encuentro, de apostar a la “ruleta rusa” de esperar en el propio campo, cada vez más cerca de su área grande, para contrarrestar los desesperados intentos ofensivos del rival, que por previsibles y faltos de ideas que se manifiesten, siempre asomarán como peligrosos, cuando como contrapartida, no se cuentan con los antecedentes suficientes de solidez y concentración necesarios.

En efecto, tras un primer tiempo aceptable, donde sin demasiadas luces, la visita resultaría superior al “Torito” y hasta justificaría la victoria parcial, en particular a partir de la apertura del marcador (por obra y gracia de un zapatazo demoledor de Gerardo Martínez), el Gallo decidiría asumir el rol de simple partenaire, durante toda la segunda etapa, resignando la posibilidad de cualquier contra que pudiese definir el encuentro, o de defenderse en terreno contrario, a partir del ejercicio y usufructuo del manejo de la pelota, decisión táctica que enarbolaría como única bandera de triunfo y jamás abandonaría, ni siquiera en superioridad numérica, ante la infantil expulsión de Germán Lanaro.

Claro que la decisión de ceder la responsabilidad del protagonismo, para abroquelarse y “resistir” bien cerca de Migliardi, no constituye una novedad en el esquema táctico de Mario Grana, si nos atenemos a lo observado en los minutos iniciales del cotejo frente a Platense, en Vicente López, donde a partir de dibujos tácticos similares, en comparación con lo visto en el mediodía de Mataderos, intentaría hacerse fuerte en su última línea, resignando también la posesión del balón y la ocupación de los espacios en ofensiva, hasta el instante preciso de la apertura del marcador por parte del “Calamar”; para luego y hasta el final del encuentro, quedarse naturalmente sin argumentos ni planes alternativos, a la hora de la búsqueda de un empate o un triunfo, resignado desde mucho antes, esto es, desde el momento exacto de la definición del planteo estratégico.

En este punto, debemos concluir que la retracción en materia de protagonismo, proviene de bastante tiempo antes y no constituye un demérito únicamente adjudicable a Mario Grana. De hecho, y con al salvedad del “extremo” protagonismo ejercido durante los ciclos del “Gato Daniele, hace mucho que el Deportivo Morón no logra hacerse fuerte en ningún escenario, incluido el propio “viejo” Francisco Urbano (y su prolongación necesaria en el nuevo estadio), con equipos otrora chicos, que deportivamente nos han perdido progresivamente el respeto, culpa exclusiva del Gallo y sus incidentales representantes dentro del campo de juego, que por ejemplo, han sabido construir el oprobio, inimaginable años atrás, de todo un torneo entero de visitante (es decir, 21 fechas) sin triunfos lejos de casa.

Cierto es que existen formas y maneras diferentes de resignar el protagonismo, en beneficio de un resultado circunstancial y favorable, tan reglamentariamente legítimo, como mezquino y alejado de la naturaleza y la costumbre histórica, de un equipo grande para la categoría, como inequívocamente lo es Morón. Sin embargo, el riesgo que se corre, cada vez que se asume este tipo de planteos tan óptimamente “antipáticos” para con la propia gente y el espectáculo, es que el pragmatismo futbolístico nos conduzca al límite de la verguenza deportiva, con el consecuente deterioro de la imagen y la progresiva pérdida de prestigio.

Porque en definitiva, y ya de regreso al empate con sabor a derrota, del último sábado en Mataderos, es que aún en el triunfo, no hubiese habido demasiadas razones para la algarabía desmedida, más allá de la satisfacción lógica por la victoria en el clásico, en presencia de un equipo que no logra hilvanar una secuencia de dos pases seguidos y en ofensiva, genera muy poco y concreta muchísimo menos (tanto como dos goles en cinco jornadas).

Ya que, casuística comprobada, no todos los próximos partidos podremos ponernos en ventaja y hasta ganarlos, mediante la vía del golazo de tiro libre. Y lo más factible, y también penoso, es que desde la probabilidad futbolística, resulten muchos más los encuentros que perdamos, de aquellos que podamos salir decorosamente airosos.

Es que este Morón sin rumbo, y ajeno a su historia y su prestigio, vuelve a prolongar en cancha, la agonía de los ciclos cumplidos y las demoras inexplicables (y repetidas) en la toma de las decisiones tan necesarias.

Mientras nadie se hace cargo, “C” nos agota el tiempo y la paciencia.