viernes, 15 de noviembre de 2013

Nos..., los "mala leche". Carta abierta a Mario Darío Grana, DT del Deportivo Morón.

Este viernes, en la habitual emisión radial de los colegas de "La 94 Sport", el invitado en los estudios de "FM En Tránsito" fue Mario Darío Grana, el director técnico de la primera división del Deportivo Morón. En dicho programa, Grana apuntó directamente al presente blog, tildando a nuestro medio y a sus integrantes de "mala leche", de acuerdo a sus propias y desafortunadas palabras.

El objeto de estas líneas, no es salir al cruce de los antojadizos y ridículos dichos del entrenador del Gallo, puesto que, la carrera periodística de 20 años y más del doble en la vida, nos han aleccionado en lo personal, que sólo debe aclararse aquello que conlleva por lo menos un dejo de veracidad, ya que, de lo contrario, estaríamos "haciéndonos cargo" erróneamente y dándole entidad, a las barbaridades e inequidades ajenas.

En este caso, sólo deploraremos públicamente las descalificaciones manifestadas de igual manera por Mario Darío Grana (porque eso sí, corresponde, al haber sido puesta en tela de juicio, nuestra buena fe y moral personal e editorial), quien de ninguna manera implicará una mácula en el enorme respeto, cariño y admiración que nos ha generado como jugador, durante su exitoso paso profesional por el club que amamos, erigiéndose por mérito propio en uno de los principales ídolos modernos del Deportivo Morón.

Asimismo, agradeciéndole desde ya, la consideración de leernos con habitualidad y fruición, según se infiere de sus desafortunadas apreciaciones, lamentamos profundamente su evidente ausencia de autocrítica y muestra de intolerancia, ante nuestra crítica, que siempre desde el respeto y hasta con el cuidado extra para con el ídolo, hemos realizado cada vez que lo creímos conveniente, conforme a nuestro leal saber y entender, en la consecución de la labor profesional; de la misma forma que, cada vez que correspondió elogiarlo, se lo ha hecho y generosamente.

Por lo visto, Mario Grana sólo ha leído nuestras críticas, sin reparar en las formas ni los argumentos, y jamás en los elogios o, debemos pensar que los adulones, serviles y obsecuentes que quizá (mal) lo rodeen, tal vez le hayan pasado mal la "data", o no hayan sido capaces de poner en práctica una lectura comprensiva de nuestros comentarios. 

Es en este punto, que invitamos al director técnico de la institución, otrora gran ídolo como futbolista, a releer todas y cada una de nuestras opiniones, tanto en la victoria como en la derrota, para corrobar si efectivamente somos merecedores de semejante insulto gratuito, o será que nos habrá malinterpretado o deberá de ahora en adelante, leer de primera mano y no dejarse llevar por el "canto de sirenas" de posibles chismosos y adulones, que en su obsecuencia y servilismo, lejos estarán de propiciarle un bien personal y en su rol profesional.

Por último, con relación a la entrevista a Matías Orihuela, podríamos ofrecerle a Mario Grana un sinfín de explicaciones sobre tipos periodísticos (como el "copete", que lleva una tipografía diferente a la nota o entrevista en sí, sin connotaciones aviesas o subterráneas de ninguna índole, más allá de aquellas que la propia susceptiblidad pretenda y quiera atribuirle), entendemos que lo preguntado al joven valor del Deportivo Morón intenta interpretar las dudas y preguntas del público seguidor de Morón, y en algún caso puntual, a más de un medio y colega partidario.

Y no más que ello, porque de lo contrario, si a partir de este momento, los periodistas profesionales deberemos solicitar permiso para criticar, opinar o lisa y llanamente, perdir autorización para ejercer nuestra labor y, al mismo tiempo, recibir clases magistrales de técnica y estilo periodísticos a los entrenadores de fútbol, quien quiera que fuese..., estaremos seguramente transitando del camino de la intolerancia al del ridículo fatal y sin retorno.

Por lo demás, de nuestra parte, seguiremos informando y opinando (porque de eso se trata la función periodística), con la seriedad, responsabilidad y profesionalidad de siempre, sin que las desafortunadas e injustas manifestaciones públicas del técnico del Deportivo Morón, inhiban en algo nuestro concepto de respeto, admiración y cariño como ídolo del club, ni mucho menos, alterarán o interferirán a la hora de su consideración y calificación como máximo responsable de los destinos tácticos de nuestra pasión compartida.

Esto es, ni más, ni menos..., lo que hemos hecho hasta ahora. Con lealtad (aún en el posible error), moral editorial y sin ninguna "mala leche".


Atte: Gustavo Adrián Requelme, editor responsable de "El Blog del Gallito" y de "Club Deportivo Morón, el Gallito" (página de Facebook), en representación de todo nuestro equipo.

jueves, 14 de noviembre de 2013

Ningún “Oreja”… Entrevista a Matías Orihuela, una joven promesa del Gallo, que busca continuidad en primera.



De las últimas irrupciones de jugadores procedentes de la cantera del Gallo, con proyección a la complicada primera, una de las más importantes ha sido, sin dudas, la de Matías Exequiel Orihuela, quien sorprendiera a propios y extraños, con una actuación formidable, en aquél amistoso de preparación, en la antesala de la temporada 2012/2013, cuando el Deportivo Morón visitara Fray Bentos, para disputar un encuentro de carácter internacional, ante Danubio de Montevideo.

Desempeñándose como lateral o carrilero por izquierda, luego de aquella irrupción para la ilusión, no logró la necesaria continuidad, tanto en la pasada temporada con el “Gato” Norberto Salvador Daniele, como en la actual, bajo la dirección técnica de Mario Darío Grana, privilegiando ambos entrenadores, a los futbolistas llegados desde afuera, que a los jóvenes valores, procedentes de las inferiores de la institución.
Sin embargo, y a caballo de sus grandes condiciones, Matías Exequiel no se rinde y la pelea desde abajo, como está acostumbrado, para ganarse un lugar de mayor privilegio en la consideración del técnico, sin la ayuda de nadie…, porque no es ningún “Oreja”.

¿Cómo empezó tu carrera como futbolista?
Mi carrera comenzó cuando tenía 17 años, fue de muy grande por cierto. Yo soy de Córdoba pero por temas familiares me vine a vivir a Buenos Aires desde muy chico. En Córdoba quedo toda la familia de parte de mi papá. Mi sueño era ser jugador de fútbol pero ya con 17 años se me hacía muy complicado. Igual nunca perdí las esperanzas. Gracias a mi viejo tuve la oportunidad de cumplir mi sueño, ya que me consiguió una prueba en el Club Instituto de Cba., para ver si realmente podía ser jugador profesional. Fui a esa prueba con muchas ganas y después de 2 semanas me dijeron que había pasados las mismas, y que había quedado en “La Gloria”. Estuve 4 meses en ese club, pero por temas familiares volví a Buenos Aires. Así fue como empezó mi carrera como futbolista. ¿Un poco tarde, no?..jaja…

¿Cómo llegaste a Morón?
A Morón llegué porque me enteré que estaban haciendo pruebas a través de la página de la A.F.A. Llamé al club y me dijeron que estaban probando jugadores categoría '92, me tomaron todos los datos y me pidieron que vaya al lunes siguiente. Estuve 2 meses a prueba, donde los técnicos Oscar Ruiz, Juan Alarcón y Raúl "Manteca" López, sumado al coordinador de fútbol de inferiores, Héctor Lettieri, me dijeron que había quedado y que contara con ellos para lo que sea. Así fue como llegué a Morón, ya en 4ta división, donde mi técnico era Oscar Ruiz.

¿Cuándo fue tu debut en la primera del Gallo?
 Mi debut oficial fue contra Central Córdoba en el viejo Francisco Urbano, bajo la dirección técnica del "Gato" Daniele.

¿Te acordás el resultado de ese partido?
Sí, me acuerdo. El partido lo ganamos 2 a 1 con 2 goles de Damián Akerman. Por cierto, fue emocionante porque lo ganamos casi al final del partido. Fue una alegría inmensa en lo personal.

¿Cuál fue tu mejor actuación con la casaca del Gallo?
No tengo muchos partidos en primera, pero el mejor partido que yo sentí que jugué bien, fue contra Villa Dálmine esta temporada. Ganamos 2 a 1, con goles de Gerardo y Mariano Martínez. Todos los partidos ingreso con ganas de comerme la cancha, pero en ese encuentro, salí con todo. El equipo venía mal, y necesitábamos sí o sí, que los 3 puntos se queden en casa.

Con respecto al campeonato actual, ustedes (los jugadores), ¿son conscientes de lo que se están jugando?
Sí, la verdad que somos conscientes del duro campeonato que nos toca afrontar. Estamos peleando abajo en los promedios, pero también estamos peleando el campeonato. Algo raro, pero es así. Nuestro objetivo es evitar el descenso, pero también somos conscientes que tenemos un muy buen plantel como para estar peleando arriba como lo venimos haciendo.

¿Cuál es el objetivo primordial de este plantel?
El objetivo primordial es sacar a Morón de la tabla del descenso. A nadie le gusta estar donde estamos nosotros, pero este plantel sabe que cada partido es como una final.

¿Cómo ves al grupo?
Al grupo lo veo excelente, fortalecido. Son personas increíbles. Hay buen material humano. Siempre están apoyándote, dándote una mano en lo que pueden. La verdad que es un orgullo estar en este plantel. Estamos unidos, con el fin de llevar a Morón a lo más alto y a su vez evitar el descenso. Morón es grande y no se merece estar pasando por esta situación.

El partido frente a Tristán Suárez, en el cual empatamos 0 a 0, en el Nuevo Urbano, fue un partido atípico para vos, ya que prácticamente no tuviste participación en el partido. Es más, nunca te buscaron para que te muestres como una alternativa de ataque y te fuiste reemplazado en el entretiempo. Fue un hecho extraño, y comentado por muchos medios partidarios. ¿Qué tenés para decir al respecto?
El partido contra Tristán, fue un encuentro muy cerrado, en el cual ellos hicieron dos líneas de cuatro, dentro del campo de juego. Es más, los jugadores laterales de Tristán, nunca pasaron al ataque, por lo tanto, se hizo un partido muy cerrado. No tengo nada contra mis compañeros, todo lo contrario, les agradezco el apoyo que me brindan y por los consejos que me dan para que mejore día a día.

¿Cómo ves el nivel de este campeonato?
Es un campeonato muy irregular, cualquiera le gana a cualquiera. No hay que fiarse de nadie. Fijate que no hay mucha diferencia de puntos entre el líder y los equipos que están en mitad de tabla. Es un campeonato muy irregular y parejo.

¿Cuál es tu opinión sobre la hinchada de Morón?
De la hinchada?. La verdad que es increíble. Siempre me trataron de diez. Cada persona que me agrega al Facebook o que me encuentro en la cancha, siempre están atentas a todo lo que pasa, desde adentro cuando estás jugando, como afuera. En cada partido se siente cómo alientan sin parar. La verdad que es una motivación enorme jugar con una hinchada así. Morón tiene hinchada de primera. Lo demostró contra San Lorenzo en la Copa Argentina, en San Juan, Rosario. ¡Incluso en Uruguay!. Yendo mal o bien, la gente siempre está, y el jugador valora mucho eso.

¿Hay algo más que quieras agregar?
Sí. Dejame mandarle saludos a mi mamá y a mi papá, que siempre me apoyaron en mi carrera. Tampoco me quiero olvidar de mis hermanos: Micaela, Franco, Selene y Morena. No quiero dejar de mencionar a alguien muy especial, que es mi angelito que me está mirando desde arriba, que es mi nona. A mi novia Yamila que me apoya siempre. También quiero mencionar a todos los técnicos y profesores tanto de inferiores como de primera, que me dieron la oportunidad de estar en este hermoso club.


Marcos Ruiz Carrizo, para "Club Deportivo Morón, el Gallito".


miércoles, 13 de noviembre de 2013

El punto o la vida... Crónica del amarretismo fuera de casa.



Para comenzar quisiera analizar dos cuestiones inherentes al partido frente a Estudiantes de Buenos Aires y a la rica historia de Morón.

El primero de dichas cuestiones, concierne a la cosecha de puntos actuando como visitante. Tengamos en cuenta lo siguiente. Hay muchas personas (como también hay quienes no estén de acuerdo), que consideran que un punto de visitante (más si se trata de un duro rival como lo es el equipo de Caseros, semifinalista de la Copa Argentina en la edición pasada), no viene nada mal, teniendo en cuenta la magra cosechas de puntos fuera de casa. En sí, un empate era buen negocio. La tema en cuestión, es cómo se gana ese punto. Hay varias formas de rescatar una igualdad. Se valora por diferentes aspectos que se suscitan dentro del campo de juego. Ellos son los siguientes: buen juego, entrega, actitud, etc. Lamentablemente Morón, no figura en ninguno de estos aspectos. Si vemos el lado positivo, se sumó una unidad en un reducto complicado. Si analizamos cómo se consiguió tal unidad, comenzamos a desarrollar el segundo aspecto con el cual empecé estas palabras.

Morón siempre que ha jugado en condición de visitante (durante el presente torneo), nunca ha demostrado estar a la altura de las circunstancias y de su historia. Si tenemos en cuenta la imperiosa necesidad de sumar a como de lugar, debido a la difícil situación que atraviesa el equipo en materia de promedios, toda artimaña es valedera a la hora de cosechar puntos...Pero...¿Por qué afirmo que Morón no ha estado a la altura de las circunstancias e historia, cada vez que jugó fuera de casa?... Por los siguientes motivos: siempre que jugamos en condición de visitante, planteamos los partidos como un "equipo chico", que busca como sea el punto y nada más. Si es necesario que todos los jugadores estén retrasados los 90 minutos del encuentro, con el fin de conseguir tal objetivo, que así sea. Si de "carambola" o por cuestiones azarosas, o del destino, logramos los 3 puntos, sería considerado un milagro... Esa es la sensación que da este equipo dirigido por Mario Darío Grana, nada más y nada menos, que un referente de la institución, que conoce más que nadie a Morón.

La crítica consiste en que todos los partidos fuera de casa, son planteados como si fuéramos un equipo chico, sin importar el rival de turno, ya sea un grande de la categoría, como el más humilde de la misma. Partidos como contra Colegiales (uno de los peores equipos de la divisional) es claro ejemplo de lo expuesto. Uno es consciente de la necesidad de sumar sí o sí. De hecho comparto esa postura. El tema radica en que hay diversas maneras y formas de sumar, y el método elegido por el técnico del Gallo, es uno de los peores según mi perspectiva. Uno pretende que el equipo SALGA A GANAR TODOS LOS PARTIDOS, SIN IMPORTAR EL RIVAL. Es difícil, pero no imposible, mucho más, teniendo en cuenta el flojísimo nivel del campeonato. Morón debe ser PROTAGONISTA SIEMPRE, haciendo honor a la rica historia de nuestro club. El planteo amarrete y conservador elegido por Mario Grana a la hora de salir del Oeste, dista a varios cientos de kilómetros de dicha historia, y por momentos se hace insostenible. A eso se le suma los puestos inventados a ciertos jugadores dentro del campo de juego, distorsionando y limitando las cualidades de algunos de ellos. Soy consciente que algunos lectores me podrán tildar de anti-Morón y no sé cuanto otro adjetivo calificativo más, pero cada palabra que escribo, no lo hago desde el sentimiento pasional de un hincha fanático. Simplemente trato de ser lo más objetivo posible, sin ninguna mala intención. ¿Puedo estar equivocado?... ¡Sí!, ¡seguro que sí!...

Yendo al análisis del partido, el punto obtenido en la visita a Caseros, no es para nada despreciable, teniendo en cuenta lo mal que se jugó durante todo el encuentro.

Estudiantes como dueño de casa, buscó lastimar al Gallo, mediante centros que conecten con la cabeza del gigante Alejandro Delorte, pero ningunos de esos intentos cumplieron su objetivo. En sí, el partido fue malo y chato, sin grandes emociones (por no decir ninguna). El punto a destacar estuvo del lado de Morón. No se debe por alguna virtud ni mucho menos. Hago referencia a la infantil expulsión de Gerardo Martínez, que tras propinarle un codazo al jugador “pincha”, Diego Galván, tuvo que dejar la cancha a un minuto del final del primer tiempo. Nadie duda de las inmensas condiciones que posee el jugador del Gallo. De hecho, su incorporación dentro del plantel, fue un bálsamo para el conjunto de Mario Grana, ya que a través de su juego y gran pegada, Morón repuntó y despegó, luego de un desastroso comienzo de campeonato.

Lamentablemente con el paso de los partidos, sus cualidades fueron mermando, y sólo podemos apreciar su nivel de vez en cuando. Con la expulsión de ayer, nos deja la sensación de que no es el mismo Gerardo de las primeras fechas, sino aquél jugador terco e irresponsable, que irritaba hasta al más manso de los hinchas del Gallo, antes de su partida al país trasandino.

En sí, el partido fue muy malo, ya que Estudiantes no supo cómo lastimar a un pobre Morón que se encontraba en inferioridad numérica, y que sólo vino a arañar un empate. Vale aclarar que el arquero local, Martín Ríos, fue un mero espectador de lujo, debido a que no hubo NI UN SOLO DISPARO AL ARCO, QUE INQUIETE EN LO MAS MINIMO AL PORTERO PINCHA, mucho más si tenemos en cuenta, que Mariano Messera, encargado de distribuir el balón y crear juego, nunca apareció dentro del partido (como desde que llegó a Morón).

Lo más rescatable de la noche, fue la solidez defensiva del equipo, siendo su máximo protagonista Ariel Berón, que se cansó de repeler y contener todo ataque e intento del local.
Final del encuentro en Caseros. Triste y chato 0 a 0. Morón vino a buscar el punto, cumplió su objetivo y se llevó “el premio”... ¿Ahora me pregunto?... ¿Jugando así, siempre vamos a tener éxito?...La respuesta la dejo a su criterio.

Síntesis

ESTUDIANTES (0):
Martín Ríos;
Nicolás Álvarez
Cristian Tavio,
Nicolás Gásperi
Gastón Montero
Julio Serrano
Sebastián Gómez
Diego Galván
Gustavo Britos
Alejandro Delorte
Cristian Yassogna
DT: Oscar Blanco.

Suplentes: Martínez, Kruchowski, Grgona, Gaona. Cambios: Figueroa por Britos, Soria por Alvarez y Sosa por Serrano.


DEPORTIVO MORON (0):
Alejandro Migliardi (6)
Ariel Otermín (7)
ARIEL BERON (8)
Emiliano Mayola (7)
Mariano Barbieri (4)
Gerardo Martínez (2)
Martín Granero (6)
Dante Zúñiga (5)
Mariano Messera (4)
Mariano Martínez (3)
Damián Akerman (3)
DT: Mario Grana

Suplentes: Leguizamón, Villavicencio, Cérica, Rodríguez. Cambios: López por Messera, Giambuzzi por Akerman y Sánchez por Barbieri.

GOLES: No hubo.

AMONESTADOS: Yassogna, Britos, Gásperi, Tavio -E- Mariano Martínez -DM-.

EXPULSADOS: ('44) Gerardo Martínez -DM-.

ARBITRO: Pablo Dóvalo (regular)

LINEAS: Pablo Brusca y Mariano Cicchetto

ESTADIO: "Ciudad de Caseros".

PUBLICO: 2.500 espectadores.


Por: Marcos Ruiz Carrizo.

                                          Mario Darío Grana, DT de Morón. Foto: Leonela Albañir.

lunes, 11 de noviembre de 2013

Con Messera de arranque, para "pinchar" a domicilio a Estudiantes y treparse a la punta (y acercarse en los promedios).

Tras la larga semana, desde aquél lejano y festejado triunfo por 3 a 0, ante Deportivo Armenio, del martes pasado, el plantel del Gallo entrenó con la cabeza puesta en el choque de mañana, cuando desde las 21.05, en el "Ciudad de Caseros", visite al Estudiantes de Buenos Aires de Oscar "Cachín" Blanco, con el arbitraje de Pablo Germán Dóvalo y la televisación en vivo, a cargo de TyC Sports, en el marco del cotejo de cierre de la 17º fecha del torneo de la primera "B" Metropolitana, temporada 2013/2014.

Cuando todo hacía preveer la repetición del mismo equipo, que derrotara con contundencia al elenco de la colectividad armenia, en las últimas horas habría de conocerse la imposibilidad de contar con Esteban Alberto González, a consecuencia de una contractura, razón por la cual el entrenador del Gallo, Mario Darío Grana, dispondrá de un cambio obligado para enfrentar al "Pincha", con el ingreso de Mariano Messera, por el "averiado" ex Villa Dálmine.

Resistido por buena parte de la parcialidad del Gallito, y sostenido por el propio Grana, verdadero factótum para la renovación de su contrato, durante la presente temporada, Messera contará con una oportunidad inmejorable para devorlerle al DT, un poco de la confianza depositada en él, cuando arranque como titular por primera vez en el actual torneo de la "B" Metro, nada menos que en un cotejo de vital importancia para Morón; en virtud que un triunfo en Caseros, le significará volver a treparse a la cima del campeonato (en compañía de Platense y Atlanta) y, fundamentalmente, en materia de promedios, alejarse tres puntos más de Defensores de Belgrano (hoy a seis unidades, y que viene de perder con el mismo Deportivo Armenio), y de acercarse a sólo dos puntos de Flandria y Barracas Central (a la fecha, a cinco unidades, y que provienen ambos de sendas derrotas: el "Canario" por 3 a 0 en su visita a Atlanta y el "Camionero" por la mínima, frente a Témperley, en el "Alfredo Beranger", con el debut como DT, en el conjunto "barraqueño", del "Gato" Norberto Salvador Daniele), y hasta de ponerse a ocho de Tristán Suárez, que fechas mediante parecía inalcanzable, y que también cayera en la presente jornada, sobre la hora, en Ezeiza, por uno a cero ante Platense, con gol de Sebastián Matos.

En definitiva, los once del Gallo que irán en procura de tres nuevas unidades, que lo sitúen otra vez en la trilogía de punta del torneo y, al mismo tiempo, para ponerse a tiro de sus principales "objetivos", en la lucha por zafar del descenso, serán las siguientes: Alejandro Esteban Migliardi (capitán); Ariel Otermín (cuatro amarillas), Ariel Omar Berón, Emiliano Jonathan Ivan Mayola; Mariano Barbieri, Martín Rodrigo Granero (cuatro amarillas), Gerardo Daniel Martínez, Dante Martín Zúñiga; Mariano Messera; Mariano Matías Martínez, Damián Emilio Akerman.

Completan el listado de convocados, que esta tarde harán movimientos tácticos de pelota parada, en el Nuevo Francisco Urbano, para luego dirigirse al habitual hotel de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde se alojan en la previa de cada encuentro: Juan Cruz Leguizamón, Matías Sebastián Villavicencio, Esteban Gabriel Giambuzzi, Martín Gastón Sánchez (cuatro amarillas), Víctor David López, Leandro Gonzalo Rodríguez y Ezequiel Adrián Cérica.


miércoles, 6 de noviembre de 2013

La noche del ídolo y de los goles “maradoneanos”.



Y una noche, sin previo aviso, volvió el gran goleador y, bajo su influjo, se abrieron los arcos del Nuevo Francisco Urbano, para el delirio del Pueblo del Gallo, que pudo comprobar con regocijo y satisfacción, el reencuentro con el gol de su ídolo máximo.

En la noche del martes, el Deportivo Morón se alzó con un triunfo tan holgado como importante, por varios factores: el retorno al liderazgo del torneo, en compañía de Defensores de Belgrano, Platense y Atlanta; el acortar distancias con Flandria y Barracas Central en los promedios, ahora a sólo cinco unidades de diferencia y lo dicho, el demorado y ansiado retorno de Damián Emilio Akerman, que tras una larga sequía, con problemas físicos incluidos, pudo descargar toda su bronca y alegría contenida, en un enorme grito de gol que le llenara la boca, de frente a la gente que lo venera e idolatra.

Sin embargo, en una noche evidentemente mágica, por la vuelta del máximo artillero histórico del Gallito, el once de Mario Darío Grana pudo disfrutar (y hacer disfrutar a su hinchada) de un triunfo sin sobresaltos sólo en el marcador, dada la contundencia inusitada de este equipo -por lo menos hasta esta fecha-, dado que en el trámite del cotejo habría de sufrirlo en varios pasajes, pero que a fuerza de corazón, algo de fútbol y por prepotencia de goles, pudo torcer a su favor para redondear una actuación convincente en lo general, con algunas dudas a corregir en extrema defensa.

De entrada, la visita tendría dos chances clarísimas para abrir el marcador, merced a las dos “torres” que podría en cancha el entrenador del conjunto de la colectividad, Eduardo González, para intentar forzar el desarrollo y resultado, a partir de la victoria en una batalla planteada en las “alturas”.

Así las cosas, tanto Leonardo Ramos como Juan Manuel Caspary, con sus exuberantes portes, no exentos de habilidades con los pies, complicarían muchísimo a la última línea de un Morón, que volvería a evidenciar problemas en dicha zona del campo del juego, propiciando transformar el área de “Chiche” Migliardi en un “teatro de operaciones” a la medida de las dimensiones de los puntas visitantes, que lograban poner en aprietos a la línea de tres del Gallo, con algo de altura en Emiliano Mayola, y capacidad de salto en Ariel Otermín, pero un baja estatura en su joven líbero, Ariel Berón, quien la pasaría realmente mal durante buena parte del cotejo.

Ante esto, el Gallito proponía una contención en el mediocampo, con Martín Granero (nuevamente de gran partido, constituyendo lo más parejo del equipo, hasta aquí) como único volante central, con Dante Zúñiga corrido hacia el carril izquierdo, y un Gerardo Martínez como primera opción de pase, con responsabilidades de marca, para luego habilitar a Esteban González, unos metros más adelante, como enlace con los delanteros, Mariano Martínez y Damián Akerman.

Y sabido es que, en este esquema, cuando las urgencias de los resultados obligan al entrenador a “poner toda la carne al asador”, con ambos enganches en cancha, y Zúñiga para remontar el carril zurdo, Granero debe desdoblarse más que nunca y el neuquino de Cutral Có pierde eficacia fuera de su ámbito natural, que no es otro que el círculo central, supliéndolo con la prodigalidad y la actitud ya conocidas, además de su buen pie y criterio a la hora del manejo de la pelota y los espacios.

En este punto, debemos detenernos en un acierto destacable de Mario Grana, como lo fuera el cambio de lateral de Mariano Barbieri, quien por derecha (con el “Polaco” Gastón Sánchez en el banco de los suplentes), exhibiría una actuación realmente de excepción, erigiéndose en la figura del equipo y del encuentro, a partir de su gran tarea en ofensiva y su solidaridad y contracción a la marca, a la hora del retroceso, colaborando permanentemente con los defensores, en especial con Ariel Otermín, cuando al rubio central, de correcto partido, se le complicaba lidiar con alguno de los “grandotes”, más la llegada de volantes rápidos y peligrosos en la visita, como un movedizo e interesante Nahuel Peralta.

Por si fuera poco, esta actuación francamente consagratoria, donde consumara todo lo amagado en varias fechas y concretado las condiciones que todos sabemos que tiene generosamente, y que hemos sufrido en el pasado reciente, vistiendo la camiseta amarilla del “Canario” de Jáuregui, Mariano Barbieri habría de “ponerle el moño” con la concreción de un gol decididamente “maradoneano”, donde partiendo desde el sector derecho, tras recuperar una de las tantas pelotas capturadas en mitad del terreno, enfilara con decisión y una habilidad en velocidad asombrosa, para tras un “slalom” donde dejara desairados a cuatro rivales, ingresar al área por el vértice izquierdo, para definir magistralmente ante  Marcos Jara, con una remate potente y esquinado. Tras semejante obra, pocas veces vista por el Oeste, no había más alternativa que aplaudir de pie, hasta que las palmas de las manos dijesen basta.

Tras los primeros ’45, el dos a cero con el que el local se iría a los vestuarios, reflejaba poco más que la enorme contundencia de un Morón, que lejos de vencer y por dos goles de diferencia, debería haber estado agradecido con un empate parcial, ya que más allá de ambos goles en sendas llegadas, la visita había generado no menos de cuatro o cinco ocasiones claras de gol, sumado a un actitud de mayor presencia en campo ajeno y dominio del balón.

Sin embargo, como los goles no se merecen, sino que se hacen, en el complemento, el Gallo siguió pasando algún que otro sofocón en su insegura última línea, aunque controlados casi por completo, en su tercer intento franco al arco, donde esta vez sería Dante Martín Zúñiga quien se regalaría (y nos obsequiaría a todos los presentes) otro golazo de antología, cuando tras capturar una buena habilitación de Mariano Martínez, en el borde del área, despacharía un misil de “cachetada”, que iría a colgarse del ángulo más lejano del palo izquierdo de Jara; para delirio de la multitud presente en el Nuevo Francisco Urbano y premio más que merecido a tantos intentos anteriores sin fortuna, del neuquino, que esta vez podría debutar en la red con la casaca del Gallo y de qué forma.

De allí y hasta el final, Mario Grana mandaría a la cancha a Matías Villavicencio, para reforzar la defensa con una línea de cuatro (donde volvería a destacarse Emiliano Mayola, en especial, durante el primer tiempo) y a Ezequiel Cérica y Mariano Messera, quien a segundos de su ingreso estuviese a punto de convertir el cuarto tanto, en lugar de Mariano Martínez, Gerardo Martínez y Esteban González .El primero de ellos de flojo encuentro, pero con el destaque de haber sido el autor de dos pases gol, con especial atención en la corrida y desborde para el festejado tanto de Akerman; mientras Gerardo alternaría malas y buenas, en una noche de impresiones, y el “Pelado” redondearía una correcta actuación, con momentos de lucidez y talento, mientras le durase el aire en pulmones y cerebro.

En definitiva, en una noche de ensueño, por el regreso del ídolo máximo y los goles “maradoneanos”, el Gallo terminaría concretando en la red, un triunfo apretado en el desarrollo del encuentro, pero que lo sube a la cima del torneo, lo saca de la zona del descenso y acorta distancias con sus principales objetivos, en la tabla de los promedios, para mirar al futuro con mayor tranquilidad y entusiasmo, donde puede no sobrarle demasiado, pero seguro tampoco es menos que nadie.

Y es precisamente allí, donde se basa el sueño y la ilusión de todo un Pueblo. La próxima escala, será en Caseros, para medir la verdadera dimensión de este momento, y cambiar por ambición, el amarretismo evidenciado fuera del Oeste. Asignatura pendiente, oportunidad en ciernes… Y a seguir luchando.

Postales de una noche de reencuentro con la red y goles "maradoneanos"




lunes, 4 de noviembre de 2013

Un solo cambio para recibir a Armenio, por otros tres puntos vitales

Con un solo cambio nominal (el regreso de Gerardo Martinez, tras cumplir la fecha de suspensión, en lugar del "polaco" Gaston Sanchez -que integrara el banco de suplentes-, y una modificacion posicional, puesto que  Mariano Barbieri mudara su futbol a la banda derecha, corriendose a la izquierda, Dante Zuñiga, el Gallo recibira a Armenio, mañana desde las 21, en el nuevo Francisco Urbano, sin tv y con el arbitraje de Ignacio Lupani, por la 15 fecha de la "b" metro, temporada 2013/10. En consecuencia, los once de Mario Grana serán: Alejandro Migliardi; Ariel Otermín (cuatro amarillas), Ariel Beron, Emiliano Mayola; Mariano Barbieri, Martin Granero (cuatro amarillas), Gerardo Martinez, Dante Zuñiga, Esteban Gonzalez, Mariano Martinez, Damian Akerman.
Completan el listado de concentrados e integraran el banco de suplentes: Juan Cruz Leguizamon, Matias Villavicencio, Victor Lopez, Gaston Sanchez (cuatro amarillas), Mariano Messera, Leandro Rodriguez y Ezequiel Cerica.