sábado, 8 de febrero de 2014

Morón 0 - Los Andes 2: con el objetivo y el sueño intactos.

Como en el debut en la actual temporada, allá por junio de 2013, toda la expectativa y ansiedad previas que generara la primera presentación oficial del Gallo, tras el largo receso (en este caso) de verano, hubo de toparse con un obstáculo grande como una cordillera…, de Los Andes.

En efecto, y al igual que en el cotejo debut del torneo 2013/2014, el “Milrayitas” hizo nuevamente trizas el sueño del Pueblo del Gallito de reencontrarse con su equipo (a pesar del temporal de lluvia desatado en la propia madrugada del último viernes 7 de febrero), para retirarse del Nuevo Francisco Urbano en medio de otra fiesta, como ocurriera allá por el 8 de diciembre de 2013, cuando el once de Mario Grana se despidiera de su público con una goleada tan contundente como merecida, ante un Flandria desdibujado por un Morón lujoso e intratable.

En el camino, entre aquél Gallito que destrozara al “Canario” en el cierre del primer semestre, y éste Morón que cayera otra vez por 2 a 0 ante el conjunto de Felipe De La Riva, hubo de mediar la ausencia de dos piezas fundamentales para el andamiaje del Deportivo Morón, tales los casos de Martín Rodrigo Granero y Mariano Matías Martínez, ambos “tocados” tras las exigencias de una dura pretemporada y los imponderables propios de los ineludibles partidos preparatorios.

A la deserción obligada del goleador del Gallo en la temporada, el cuerpo técnico hallaría un lógico reemplazo en la única incorporación del último mercado de pases, tal el regreso a la institución del “Colo”, Pablo David Vacaría, quien tras rescindir en Tristán Suárez, arribara a Morón con el grato recuerdo de su paso anterior, durante el torneo de la “B” Metro, 2008/2009.

En contraste, la ausencia del “Polaco” de General Levalle suponía una disyuntiva aún más complicada a la hora de su reemplazo, tras un primer semestre de altísimo nivel, convirtiendo a  Martín Granero en el punto más alto y de mayor regularidad del equipo, erigiéndolo a la vez, en titular indiscutible en su puesto, indispensable para el armado y equilibrio del once base e ideal, y por lógica consecuencia, en un jugador insustituible para Mario Grana.

Ante ello, la alternativas disponibles a la mano del DT, eran la continuidad del sistema táctico que tan buenos dividendos le redituara en el cierre del último año, supliendo la ausencia de Granero con el ingreso del juvenil Rodrigo Basualdo, de buena tarea cada vez que le tocara actuar y de similares características al “Vikingo” “averiado” (descartado en la previa, Hernán Gonzalo Parentini, aquejado por un nuevo desgarro), o por el contrario, apelar a la modificación del “dibujo” habitual y efectivo, a partir del ingreso de un doble enganche, con Esteban Alberto González y Gerardo Daniel Martínez, y un único volante central, como Dante Martín Zúñiga, más cerca del juego atildado que del quite, aunque sin transigir una gota de sudor ni de prodigalidad y esfuerzo.

Con ésta última opción en cancha, el Gallito regresaba al Nuevo Francisco Urbano con los mismos tres en el fondo (Ariel Otermín, Ariel Omar Berón y Emiliano Jonathan Ivan Mayola), el referido medio neuquino por delante de la última línea, dos volantes externos con la obligación de desdoblarse más de lo habitual, en ataque y en defensa (Mariano Barbieri por derecha y Matías Exequiel Orihuela por la banda opuesta), mas el apuntado doble enganche y los dos delanteros (Damián Emilio Akerman y Pablo Vacaría).

Así las cosas, si la idea del cuerpo técnico era la de suplir la marca que reporta Martín Granero, por una mayor tenencia y dominio del balón en el mediocampo (es decir, ante la evidencia de un menor quite y recuperación en el medio, intentar manejar la pelota, para no perderla), debemos concluir en que la idea táctica resultó efectiva, puesto que el Gallo manejó mucho la pelota durante los ’90 frente al “Milrayitas”, máxime en comparación con el conjunto de Lomas de Zamora, que se siente mucho más cómodo con menos tenencia y una salida rápida en contraataque, ante la recuperación de su pareja de volantes centrales, Fernando Lorefice y Luis Zeballos.

Claro que, la supremacía en la posesión del balón por sí sola, no redunda necesariamente en una mayor profundidad en ofensiva, y eso fue precisamente lo que ocurrió con el Gallo en la noche del reencuentro con su público, en el Nuevo Francisco Urbano, puesto que el doble enganche colocado en cancha, tuvo la pelota durante largos minutos, aunque jamás supo qué hacer debida y efectivamente con ella, esterilizando de este modo, la productividad en ataque de ese dominio territorial y del esférico.

Los Andes, por el contrario, mucho más práctico y sencillo, opuso como en la primera rueda, un mediocampo rápido y combativo, con los referidos volantes de marca, un par de externos veloces y la gambeta “mañera” pero indescifrable de un Oswaldo Blanco que, sin repetir la actuación descollante de junio último, volvió a convertirse en factor determinante y de quiebre para el desarrollo del encuentro y en un auténtico tormento para la defensa del Gallito, sin importar la banda que eligiese para moverse en ofensiva.

Por eso, en medio de un desarrollo chato y parejo, incluso con una leve supremacía del local, quien en la primera etapa dispusiera de las contadas y mejores ocasiones para la apertura del marcador, a poco de iniciado el complemento, una cobertura defensiva permisiva del intratable “negro” Blanco, más un dominio con la mano del punta de Lomas, no advertido por un regular arbitraje de Lucas Di Bastiano, derivó en el centro que terminaría en el primer tanto de la visita, tras la incursión ofensiva de Luis Zeballos y su “puntazo” inapelable al ángulo superior derecho, de un sorprendido Alejandro “Chiche” Migliardi.

Lejos de los merecimientos, pero arriba en el marcador por su pragmatismo y contundencia, el once de Felipe De La Riva se retrasó un par de metros más a la espera de la reacción del Gallo, oponiéndole al equipo de Mario Grana una verdadera “muralla” en el área de Maximiliano Gagliardo (quien, dicho sea de paso, se cansó de hacer tiempo, aún estando en ventaja, con la venia cómplice de Di Bastiano), con los once jugadores del “Milrayitas” en su propia mitad del campo y una extrema defensa de hasta siete hombres, si a la línea de tres le sumáramos los dos volantes centrales y la dupla de externos.

Equipo solidario, en una mirada “generosa” ó amarrete, en otra no tan condescendiente, Los Andes convertiría el arco que da espaldas a la tribuna visitante en un auténtico frontón, al que el Gallo, claro está, jamás supo ni pudo doblegar con claridad, salvo en contadas ocasiones, en las que pudo y hasta mereció llegar a la igualdad.

Sin embargo, resultaría el propio Morón, quien facilitaría la labor de defensa y contención de la visita, a partir del mal partido de su doble enganche (en especial, de Esteban González, quien volvió a parecerse a aquél talento cadencioso e impreciso del partido debut frente al propio conjunto de Lomas), sumado al desgaste excesivo al que se vieran obligados tácticamente, tanto Mariano Barbieri como Matías Orihuela, más preocupados en la cobertura defensiva de sus laterales, que en explotar sus mejores virtudes ofensivas.

En este marco, mientras el Gallito se debatía entre su falta de ideas y la improductividad de sus intentos ofensivos, Los Andes asestaría su golpe de nocaut, a partir de otra corrida y el golazo de tiro libre (de otro partido), de su volante diestro, Mauro Pajón, una de las incorporaciones “Milrayitas” durante el último mercado de pases.

Y si hasta allí le había costado demasiado generarle peligro a Gagliardo, en los quince minutos finales y dos a cero abajo, las mejores opciones del Gallo se generarían desde afuera del área, con varios intentos de media y larga distancia, algunos de ellos que habrían de pasar realmente muy cerca de los ángulos superiores del vituperado golero visitante.

Con el pitazo final de Lucas Di Bastiano, se consumaría una victoria tal vez injusta del “Milrayitas”, aunque sustentada en su gran pragmatismo y conocimiento de “libreto”, sumados a su disciplina, efectividad y contundencia. Por el lado del Gallito, la desilusión del reencuentro menos esperado con su público, aunque con la tranquilidad del tiempo para corregir errores y volver a las fuentes tácticas que mejor redituaran en el pasado reciente, con una revancha próxima e imprescindible, el venidero miércoles, ante el Acassuso de Walter Otta, en el “Estadio Ciudad de Vicente López”.

Por eso, más allá del sinsabor de la derrota…, el objetivo y el sueño permanecen intactos.

jueves, 6 de febrero de 2014

Se terminó la espera y vuelve el Gallo, con el promedio como objetivo y el ascenso como sueño.

Y se terminó la espera nomás. Transcurrido el receso de verano más largo, del que se tenga recuerdo, mañana desde las 21.30, frente a Los Andes, sin TV en vivo y el arbitraje de Lucas Di Bastiano, la pelota volverá a rodar en el Nuevo Francisco Urbano, lugar donde se detuviera por última vez, para dar paso a la licencia estival de los futbolistas profesionales, el pasado domingo 8 de diciembre de 2013, en la goleada 4 a 0 ante Flandria, con dos goles de Damián Akerman, uno de Mariano Martínez y el restante del ingresado, Martín Gastón Sánchez.

Luego de una exigente pretemporada, primero en la parte física, durante una semana, en el lujoso "Hotel Australis" de la zona de Campana y más tarde, por espacio de otras dos semanas, en la puesta a punto futbolística, en el predio de la AFA en Ezeiza, el plantel y cuerpo técnico del Deportivo Morón enfrentan el semestre más trascendental en la historia reciente del club, puesto que en su renovada lucha por zafar definitiva y matemáticamente del descenso, puede depositarlos por lógica y feliz consecuencia, en la antesala de un ascenso tan demorado como ansiado por todo el Pueblo del Gallo.

Con relación a aquél equipo que finalizara de manera brillante, por lo contundente y hasta lujoso, la primera parte del actual torneo de la "B" Metro, Mario Darío Grana no podrá contar con dos piezas fundamentales para el andamiaje del única escolta del torneo: Martín Rodrigo Granero y Mariano Matías Martínez. 

El "Polaco" de General Levalle, verdadero baluarte para el equilibrio en el medio y la contención cerca de su última línea, sufrió un esguince de tobillo izquierdo grave (grado 3), durante el último cotejo amistoso disputado por el equipo, en la derrota por la mínima ante El Porvenir, sólo días antes del reinicio de la competencia, lesión que lo mantendrá alejado de las canchas por no menos de un mes o algo más incluso. En el caso del Mariano Martínez, el goleador del Gallo se vio aquejado por un desgarro en unos de sus gemelos, ya desde la etapa de preparación física en Campana, lo que impidió que pudiese tener siquiera algunos minutos de fútbol durante el transcurso de toda la pretemporada.

Asimismo, a las bajas precitadas por lesión, habrá que agregarle el desgarro de un Hernán Gonzalo Parentini que no cuenta con nada de fortuna, ya que número puesto para reemplazar en éstos cotejos a Granero, volvió a resentirse de una lesión que lo tiene a mal traer desde el semestre pasado.

Situación que abrió la disyuntiva en el cuerpo técnico, de apelar a Rodrigo Basualdo, de buenas actuaciones cada vez que le tocara actuar y de similares características al "Vikingo"; o por el contrario, retrasar a Gerardo Daniel Martínez (quien en la pretemporada sufriera un esguince de tobillo derecho, pero pudiese recuperarse a tiempo) para acompañar a Dante Martín Zúñiga, ingresando a Esteban Alberto González como enganche, resignando marca en el mediocampo, pero ganando en posesión del balón y juego en la zona media. Alternativa última que, al parecer, habría resultado la elegida por Mario Grana, para oponer al esquema táctico que traerá al Oeste el "Milrayitas" de Felipe De La Riva.

Por otro lado, y hablando de "bajas", debemos citar en este punto a la única salida del equipo, registrada durante el último receso, que se trata de "La Bomba", Leandro Gastón Rodríguez, quien rescindiera con el Gallito para continuar su carrera en el San Simón peruano, una joven institución de aquél fútbol, recientemente ascendido (por primera vez en su corta historia) a la primera división de Perú; y donde además volverá a formar dupla ofensiva con su hermano, Lucas, también surgido de las inferiores de Morón, como ya lo hicieran en Excursionistas y el Llaneros FC. de la segunda colombiana.

Entre las "altas", la única que se produjo es la llegada de un "viejo" conocido, como el "Colo", Pablo David Vacaría, quien proviene de Tristán Suárez, en procura de sumar a una delantera titular sin recambio de igual categoría, de acuerdo a lo visto en el primer semestre del torneo; e intentando asimismo, repetir todo lo bueno realizado en su primer paso por la institución, allá por la temporada 2008/2009, donde (como ahora) llegara en el receso de verano de aquel torneo de la "B" Metro, para pelear un puesto con Juan Pablo Peralta y, partiendo como suplente, convertir nada menos que doce goles.

En definitiva, y luego de los amistosos preparatorios, que arrojaran el saldo de tres triunfos y una sola caída (1-0 a Talleres de Escalada, con gol de Nicolás Alejandro Slimmens; 2-0 a Defensores de Cambaceres, con tantos de Matías Exequiel Orihuela y Mariano Barbieri; 3-1 ante Defensores Unidos de Zárate, con goles de Ariel Otermín, Damián Emilio Akerman y el recién llegado, Pablo Vacaría; y la costosa derrota 0-1 frente a El Porvenir, todos en el predio de la AFA), el Gallo vuelve a presentarse por los puntos, en su "propia casa", para tomarse revancha de la derrota propinada por el "Milrayitas", en el debut en la temporada, y para seguir sumando de cara al promedio y, al mismo tiempo, seguir bien prendido en la pelea grande por el ascenso..., con éstos once: Alejandro Esteban Migliardi; Ariel Otermín (cuatro amarillas), Ariel Omar Berón, Emiliano Jonathan Ivan Mayola (cuatro amarillas); Mariano Barbieri (cuatro amarillas), Dante Martín Zúñiga, Gerardo Daniel Martínez, Matías Exequiel Orihuela; Esteban Alberto González; Damián Emilio Akerman, Pablo David Vacaría.

Completan el listado de los primeros concentrados de 2014 e integrarán el banco de los suplentes, en la esperada noche del reencuentro con su público: Juan Cruz Leguizamón, Matías Sebastián Villavicencio, Esteban Gabriel Giambuzzi, Martín Gastón Sánchez (cuatro amarillas), Rodrigo Basualdo, Mariano Messera y Ezequiel Adrián Cérica.

Para volver con el pie derecho...

miércoles, 5 de febrero de 2014

Así nos espera el Nuevo Francisco Urbano...

Mucho se ha hablado, durante el semestre pasado e incluso en el último receso, del estado del campo de juego del Nuevo Francisco Urbano. En la primera parte de la presente temporada, el césped del nuevo y moderno estadio del Gallo no lució como debiera, en atención a la magnificencia de la infraestructura de una nueva "casa propia", tan hermosa como moderna y funcional.

Tras el receso de verano, mucho también se ha invertido en trabajo, esfuerzo y dinero para solucionar las deficiencias que presentara el césped del Nuevo Francisco Urbano, al tiempo que trascendían las implicancias de un asado de camaradería entre barras amigas, que terminaría con un poco feliz y menos apropiado "picado" dentro del resembrado pasto, dando por tierra (justamente...) con buena parte de aquél esfuerzo, trabajo y dinero invertido en su mejoramiento.

Con todo, la licencia estival tocará a su fin y con ella, volverá a rodar la pelota en el campo del Nuevo Francisco Urbano, el próximo viernes desde las 21.30 hs., cuando el Gallo reciba a Los Andes, en el marco de la 23º fecha del torneo de la primera "B" Metropolitana, temporada 2013/2014; y antes que proceder a contarles el estado del mismo, preferimos mostrárselos directamente, para que cada uno saque sus propias conclusiones e impresiones sobre posibles mejoras o empeoramientos de un terreno de juego, que tanto diera que hablar (y con sobradas razones) durante el transcurso del semestre último.

En consecuencia, así nos espera el Nuevo Francisco Urbano...


Fotos: "Club Deportivo Morón, el Gallito".

domingo, 26 de enero de 2014

"Un pichón de crack": entrevista a Matías Orihuela, en la antesala del reinicio de la "B" Metro.

A poco menos de dos semanas para el reinicio del torneo de la primera "B" Metropolitana, Matías Exequiel Orihuela, uno de los juveniles con mayor futuro y proyección surgido de la cantera del Gallo, nos cuenta sus impresiones y expectativas de cara al comienzo del segundo y definitivo semestre de la temporada 2013/2014, con la humildad y la serenidad que lo caracterizan. A pesar de constituir, sin lugar a dudas, un auténtico "pichón" de crack.


¿Qué nos podés contar de la pretemporada?.

La pretemporada es muy exigente y dura. Cada práctica se divide en dos turnos: a la mañana hacemos trabajos de gimnasio. Después apuntamos a la parte física. En la segunda etapa de las prácticas, se hace trabajos de mucha intensidad con pelota. Se trabaja muy bien con el "profe" Nicolás Aiello.

¿Qué se siente entrenar en un lugar como el predio de la AFA, donde estrellas del mundo futbolístico como Lionel Messi, hacen sus prácticas allí?.

Estar entrenando en el predio de la AFA, es algo muy lindo, ya que este lugar tiene instalaciones de última generación. Saber que la Selección Nacional con todas sus figuras internacionales hace sus prácticas acá, es algo muy importante para un jugador del ascenso.

¿Cómo ves al equipo para esta segunda y definitiva etapa del campeonato?.

Al equipo se lo ve muy bien, tanto en lo personal como en lo futbolístico, con hambre de lograr grandes cosas con esta camiseta. Es un gran plantel y la verdad que todos son muy profesionales y compañeros.

¿Cuál es el objetivo primordial de este plantel?: ¿conservar la categoría?, ¿salir campeón?...

El objetivo primordial de este plantel es conservar la categoría. Si bien pudimos tomar un poco más de aire con respecto al descenso, tenemos que terminar esta segunda mitad mucho más arriba, para sacar a Morón de esta situación. Obviamente que una cosa lleva a la otra, ya que si tenemos buenos resultados vamos saliendo de la zona de abajo y a su vez, nos podemos ubicar en los primeros puestos, como terminamos esta primera ronda, y quién te dice que logremos el campeonato. Igual no nos desesperamos, ya que queremos hacer las cosas bien e ir paso a paso.

En los últimos partidos de la primera etapa del campeonato, tuviste la suerte de ser parte del primer equipo después de mucho tiempo. Es más, fuiste uno de los puntos más altos del equipo de Mario Grana, aprovechando con creces la chance que te dio el DT. ¿Qué nos podés decir al respecto?, ¿cómo te sentiste?.

Me sentí muy bien, gracias a Dios. Tengo que agradecer a mis compañeros, al cuerpo técnico y a mi familia, que siempre me bancó en todas las situaciones. Tuve la chance de jugar como titular los últimos tres partidos del campeonato (U.A.I, Defensores y Flandria), encuentros que fueron finales para todo el plantel. Por suerte supimos entender el mensaje del cuerpo técnico y de la gente, ya que el nivel de juego que mostró el equipo en estos encuentros fue excelente. Esperamos seguir por el mismo camino en esta segunda y definitiva etapa del torneo. Ser titular después de tanto tiempo, fue muy importante para mi. Por tal motivo quiero darle las gracias a Mario Grana por darme la oportunidad de volver al primer equipo. 
Me siento muy cómodo jugando en la posición que el técnico dispuso para mí. Si tengo la chance de seguir como titular, espero poder cumplir con lo que me pida Mario, estar a la altura de las circunstancias, y ser útil para el equipo.

¿Son conscientes que el hincha se hace muchas ilusiones de lograr el campeonato?. ¿El plantel está consciente de esta ilusión?.

Somos conscientes que generamos una ilusión después de una primera etapa muy buena, en la cual quedamos segundos, a tan sólo un punto del líder (Atlanta). La gente nos transmite esa ilusión. Es imposible no despertar esperanzas de lograr el tan ansiado campeonato. Incluso nosotros también tenemos ese deseo, pero tenemos que tener los pies sobre la tierra e ir paso a paso y no desesperarnos.

¿Un mensaje para los hinchas?...

Que se queden tranquilos porque vamos a dejar todo por esta camiseta. Que nos sigan acompañando como siempre lo hicieron. Es muy lindo el apoyo que nos brindan partido a partido. Es una motivación extra jugar en un grande como Morón. La hinchada siempre dice presente, en la buenas y malas. ¿Qué equipo del ascenso tiene la hinchada que tiene el Gallo?... ¡Ninguno!...¡Incluso tenemos más gente que varios equipos de la primera división!. Ojalá le podamos regalar el ascenso al hincha de Moron que tanto se lo merece y colocar a esta institución en el lugar que se merece como mínimo: La "B" Nacional.


Por: Marcos Ruiz Carrizo.

                                           Foto: Leonela Albañir.

sábado, 25 de enero de 2014

El tiempo acompañó y el Gallo volvió a imponerse en su tercer amistoso de pretemporada: 3-1 al CADU.

Esta mañana, en el predio de la AFA, en Ezeiza, el Deportivo Morón pudo finalmente disputar su tercer amistoso de pretemporada, tras las dos suspensiones sucesivas, primero el miércoles ante Luján y luego ayer frente a la Selección Nacional Sub 20 (ambas, a consecuencia de las adversas condiciones climáticas), con un nuevo triunfo del conjunto de Mario Grana, en esta ocasión ante Defensores Unidos de Zárate por 3 a 1.

En efecto, en su tercer ensayo de fútbol durante la presente preparación, de cara al reinicio del torneo de la "B" Metro, Mario Grana volvió a poner en cancha el mismo once que inciara los cotejos anteriores frente a Talleres de Remedios de Escalada y Defensores de Cambaceres (ambos con victorias, el primero por 1 a 0, con gol de Nicolás Slimmens y el segundo por 2 a 0, con tantos de Matías Orihuela y Mariano Barbieri), con la inclusión de la única incorporación, Pablo David Vacaría, en lugar del lesionado Mariano Matías Martínez, formación base que seguramente constituirá el elenco que arrancará la segunda parte del campeonato, en el Nuevo Francisco Urbano, frente a Los Andes, en el fin de semana del próximo sábado 8 de febrero del corriente.

Esta mañana, ante Defensores Unidos de Zárate, el triunfo correspondió nuevamente al Gallito por 3 a 1, con goles de Ariel Otermín, Damián Emilio Akerman y Pablo David Vacaría, con la siguiente formación titular: Alejandro Esteban Migliardi; Ariel Otermín, Ariel Omar Berón, Emiliano Jonathan Ivan Mayola; Mariano Barbieri, Martín Rodrigo Granero, Dante Martín Zúñiga, Matías Exequiel Orihuela; Esteban Alberto González; Damián Emilio Akerman, Pablo David Vacaría.

A segundo turno, entre los elencos alternativos, la victoria también fue del Gallo y por idéntico marcador de 3 a 1, con dos goles de Ezequiel Adrián "Pastelito" Cérica y el restante del "Polaco", Martín Gastón Sánchez. Tras el amistoso de este sábado, el plantel del Gallito contará con el domingo libre, para retomar los entrenamientos el próximo lunes en el estadio, a fin de intensificar los trabajos de puesta a punto, en las casi dos semanas que restan de aquí y hasta el reinicio del torneo. Durante este lapso, es muy probable que se pacte la realización del algún partido amistoso más (existe la posibilidad de enfrentar a El Porvenir, el miércoles 29 del corriente, en Gerli), para llegar de la mejor manera al choque frente al "Milrayitas", en el inicio del semestre definitorio de un torneo de la "B" Metro, temporada 2013/2014, que puede deparar grandes, anheladas y demoradas alegrías para el Pueblo del Deportivo Morón.

sábado, 18 de enero de 2014

Triunfo de los titulares e igualdad de los suplentes, en el segundo ensayo del Gallo en 2014.

Esta mañana, bajo un calor agobiante en el predio de la AFA en Ezeiza, el Deportivo Morón realizó su segundo cotejo de preparación, de cara al reinicio del torneo de la "B" Metro, enfrentando a Defensores de Cambaceres, con un saldo más que positivo de un triunfo por 2 a 0 entre los titulares y un empate 0 a 0 entre los suplentes.

A primera hora, entre los habituales titulares, Mario Grana repitió el once que dispusiera el pasado miércoles en el triunfo ante Talleres (RE), esto es: Alejandro Esteban Migliardi; Ariel Otermín, Ariel Omar Berón, Emiliano Jonathan Ivan Mayola; Mariano Barbieri, Martín Rodrigo Granero, Dante Martín Zúñiga, Matías Exequiel Orihuela; Esteban Alberto González; Damián Emilio Akerman, Pablo David Vacaría.

En este primer encuentro, y tras dos tiempos de '30, sin realizar modificaciones, el Gallito ganó por 2 a 0, con goles de Matías Exequiel Orihuela y Mariano Barbieri (en el primero de los casos, nuevamente discutido, en virtud de un posible off side del juvenil del Gallo).

Mientras tanto, a segundo turno, se enfrentaron los elencos alternativos del Deportivo Morón y Cambaceres, con igualdad final en cero, aunque con una notoria superioridad de los suplentes del Gallo, que no pudo ser concretada en la red de los de Ensenada.

Fabián Zalazar; Luis Ferreyra, Gonzalo Nicolás Juárez, Matías Sebastián Villavicencio, Esteban Gabriel Giambuzzi; Martín Gastón Sánchez, Rodrigo Basualdo, Claudio Martín Cabrera; Mariano Messera; Nicolás Alejandro Slimmens, Ezequiel Adrián Cérica; resultaron los once que dispuso el DT para el segundo amistoso de la mañana en Ezeiza.

Finalmente, no participaron de la práctica de fútbol y realizaron trabajos livianos, a consecuencia de diferentes molestias físicas: Juan Cruz Leguizamón, Gerardo Daniel Martínez y Mariano Matías Martínez.

El próximo miércoles 22 del corriente, en el propio predio afista, el Gallo disputará su tercer cotejo amistoso de pretemporada, cuando reciba a Luján. Más tarde, el viernes 24 enfrentará a la Selección Argentina Sub 20, y en principio, el sábado 25 a Defensores Unidos de Zárate (éste último, sujeto a confirmación, dada la cercanía con el encuentro frente a la "Albiceleste"); en procura de la mejor puesta a punto futbolística, de cara al reinicio de la torneo de la "B" Metro, pautado para el fin de semana del venidero 8 de febrero.

sábado, 4 de enero de 2014

Un regalo de Reyes: el "Colo" Vacaría, nuevo refuerzo para el ataque del Gallo.

Tras un excelente final de semestre y las merecidas vacaciones para el plantel y cuerpo técnico, quienes se reencontrarán esta tarde en el Nuevo Francisco Urbano, para mañana partir hacia el "Hotel Australis" de la zona de Campana, con el fin realizar la parte física de la pretemporada desde el domingo y luego (en la segunda mitad del primer mes de 2014), la puesta a punto futbolística, en el predio de la AFA en Ezeiza, este Morón único escolta en la tabla de posiciones con 34 puntos y, asimismo, mucho más desahogado en materia de promedios, sin dudas que evidenció un desnivel notable en sus hombres de punta: esto es, más allá de buenas o malas rachas circunstanciales, los desparejos rendimientos de los delanteros, demostraron la notable diferencia de categoría entre los indiscutidos titulares y los atacantes suplentes.

En efecto, con un Damián Akerman afortunadamente recuperado, luego de un fallido comienzo de temporada, y un Mariano Martínez que mantuvo una regularidad mayor a lo largo del semestre, con goles fundamentales para el equipo (en rigor, todos y cada uno lo son, pero algunos de ellos en particular, por los rivales o el trámite de un partido, pueden resultar más trascendentes que otros, a la hora del balance), nunca tuvieron un recambio adecuado desde el banco, dados los magros rendimientos demostrados hasta el momento, tanto por Leandro Rodríguez como por Ezequiel Cérica, algo que quedara claramente de manifiesto en los dos partidos que el Gallo jugara por "Copa Argentina", donde el entrenador Mario Grana le diera descanso a los titulares y recurriera a los relevos.

Ante esto y la necesidad de contar con mayores y mejores variantes, de cara a un exigente segundo semestre en ciernes, la dirigencia y el DT del Gallito se pusieron rápidamente a trabajar en la búsqueda de un refuerzo en ofensiva, que arranque como tercer delantero, detrás de nuestro goleador histórico y de Mariano Martínez (autor de 17 goles en temporada y media en Morón, cifra jamás alcanzada por otro punta, salvo el propio Damián, hace nada menos que diez años atrás), pero con mayores pergaminos y más previsibilidades que los suplentes, y finalmente lo encontró en la figura de un "viejo" conocido de la gente del Deportivo Morón: nos referimos al "Colo", Pablo David Vacaría, quien con poco rodaje en Tristán Suárez, decidió rescindir con el "Lechero" para regresar al Gallo.

Nacido el 25 de noviembre de 1980 (33 años) en Monte Maíz, Córdoba, el "Colo" Pablo David Vacaría se inició en las inferiores del Rosario Central, donde debutó en primera en julio de 2001, en un partido frente a Racing, con derrota por 4 a 1, tarde en la que ingresara en el minuto '84, en reemplazo de Javier Becerra. Luego, una lesión y las apariciones rutilantes de dos jovenes promesas, como Luciano Figueroa y César "Chelito" Delgado lo relegarían en el "Canalla", razón por la cual sería cedido a préstamo, en 2002 (y con dos encuentros en la primera de Central), al Olmedo de Ecuador, convirtiendo tres goles en doce partidos.

De regreso al país, en 2003, se incorporó a Tiro Federal, donde consiguiera dos títulos, ya que primero ascendería del Argentino "A" a la "B" Nacional y más tarde, de ésta última a primera división, en el meteórico y efímero apogeo del conjunto "tirolense" de Rosario, anotando once tantos en 55 encuentros, hasta mediados de 2005. Luego, en la temporada 2005/2006 fichó en Almagro, en la "B" Nacional, donde no cosechara títulos, pero sí un muy buen rendimiento en lo personal, con 12 goles en 35 cotejos.

En 2006 tendría una prueba en el Dínamo de Moscú, aunque no quedaría y más tarde pasaría al Blooming de Bolivia, donde una lesión previa al comienzo del torneo, le impediría debutar y devendría en su despido, no sin el consecuente reclamo y la lógica polémica, por la decisión de la dirigencia boliviana. En los meses finales de un 2006 sin dudas para el olvido, Vacaría volvería a la Argentina para jugar en Sportivo Las Parejas, en el torneo Argentino "B", para unos meses más tarde incorporarse a Defensa y Justicia, en la "B" Nacional.

Tras disputar la temporada 2007/2008 con el "Halcón" de Varela, en la 2008/2009 recalaría en el Gallo, donde bajo la dirección técnica de Horacio Bongiovanni, tuviera una destacada actuación en su primera experiencia en la "B" Metropolitana, anotando nada menos que 12 goles en aquella única temporada en el Deportivo Morón. A posteriori, la temporada 2009/2010 la jugaría mitad en Sportivo Italiano y mitad en San Telmo, convirtiendo un total de siete tantos, dos jugando para el "Accia" y cinco vistiendo la casaca del "Candombero". Institución en la que renovaría en la campaña 2010/2011, convirtiendo nueve goles para salvar del descenso al equipo de la Isla Maciel.

Más tarde, las temporadas siguientes, es decir, 2011/2012 y 2012/2013 recalaría en Comunicaciones, erigiéndose en un valor fundamental para sendas buenas campañas del conjunto de Agronomía, con siete goles en la primera y 13 tantos en la segunda. De allí, en historia más reciente, el "Colo" firmaría para Tristán Suárez, donde comenzaría como titular, junto a su ex compañero en el "Cartero", Martín "Gordo" Gianfelice, para luego perder terreno y bajar su rendimiento, de tres tantos en la campaña, en el marco de un "Lechero" que, a la inversa del Gallo, comenzara el torneo de la "B" Metro muy bien y con el paso de la fechas, decreciera notablemente en su producción.

En total, el nuevo refuerzo del Deportivo Morón, Pablo David Vacaría, disputó como profesional 354 partidos (342 en nuestro país), convirtiendo 96 goles, 93 de ellos en la Argentina.

Con grandes condiciones para el salto y el cabezazo, a pesar de su estatura, y muy buen definidor, sin dudas que Pablo Vacaría resultará un refuerzo de jerarquía para reforzar una eficaz delantera del Gallo (la más efectiva de todas, con 28 tantos), pero sin el suficiente recambio de igual nivel, en atención a los rendimientos y los números que arrojara este primer semestre de la 2013/2014: esto es, Mariano Martínez con 7 goles, Damián Akerman con 6, Ezequiel Cérica con uno y Leandro Rodríguez sin tantos, sin mencionar a Nicolás Slimmens, sin minutos en cancha durante la primera parte de la actual temporada.

Un torneo de la "B" Metropolitana que finalmente reiniciará el próximo 7 de febrero y no el 25 de enero, como estaba previsto inicialmente, para otorgarle dos semanas más de plazo a aquellos clubes que mantienen deudas con sus planteles profesionales, a fin de ponerse al día con los sueldos adeudados, de conformidad a la condición sine qua non impuesta por Futbolistas Argentinos Agremiados para la continuidad de los torneos de AFA, decisión emanada de la última reunión plenaria del gremio de los futbolistas, hacia fines de 2013. Esto es: con deudas, no hay fútbol.

                                                     Pablo Vacaría, en su paso por "Comu".