domingo, 18 de mayo de 2014
Cuánto daño y pesar mal avenidos, Gallito querido...
Entre la incapacidad manifiesta de
un ex ídolo como jugador, devenido inconveniente y desacertadamente en director
técnico "pasante", quien jamás reuniera los antecedentes mínimos
indispensables para asumir tal cargo, en el momento más crítico, decisivo y delicado
en lo futbolístico, de las últimas tres décadas ...
Sólo sostenido en sus caprichos por
un presidente "enfermo" de personalismo extremo y mediatizado en sus decisiones, por los
"amiguismos" y los compromisos políticos partidarios, a contramano de
los legítimos reclamos de los socios y los auténticos y trascendentes intereses
institucionales...
Sumado al aporte inestimable de
los obsecuentes de siempre, "idiotas útiles", genuflexos varios y serviles por conveniencia o definición,
verdaderos "hinchas" de sus aspiraciones personales, de las dádivas y
canonjías políticas y de la difamación sistémica como método de amedrentamiento
y control de la crítica ajena, en verticalista observancia a la “bajada de
línea” oficial de la intolerancia en tanto política…
Entre uno y otros habrían de
conformar el plantel más vergonzante de los últimos años, con demasiados
protagonistas sin sangre, ni alma, ni vergüenza deportiva, ni “hambre” de
gloria, ni mucho menos respeto por la gente, y que jamás estuvieran a la altura
de las circunstancias y los desafíos, “arrastrándose como babosas” o haciéndose
expulsar para evitar el próximo y definitivo encuentro…
Mientras el presidente le falta
el respeto públicamente a uno de nuestros grandes y últimos ídolos y ejemplos contemporáneos,
como Alejandro “Chiche” Migliardi, “jubilándolo” por anticipado y sin previo
aviso, en medio de un manoseo incalificable, gratuito y desagradecido, al
anunciar torpe e inconsultamente su intención de nombrarlo para el futuro cargo
de manager; semanas después de someterse a los 42 años, con toda la hidalguía y buena
voluntad del mundo, a una intervención quirúrgica para volver a su plenitud
física y, por ende, rehabilitación mediante, al arco que le corresponde por
derecho adquirido e innumerables tardes y noches de fantásticas faenas e
inolvidables hazañas bajo los tres palos del club que tanto ama…
Así las cosas, nuestro actual destino de recurrente pesar e injusto sufrimiento estaría marcado de antemano, como cruel sino de la inoperancia, la incompetencia, la soberbia, la imbecilidad y la ignorancia de todos los actores con responsabilidad en este indigno y triste..., muy triste presente.
Ya no quedan más palabras… Ya sobran las explicaciones y los adjetivos repetidos hasta el hartazgo, por lo menos desde este mismo espacio, ajeno a la política nefasta del adoctrinamiento de “rebaño”, la traición consciente y consentida y el silencio cómplice o la autocensura, por vías de las pautas publicitarias comunales e incluso valores mucho más prosaicos y hasta deleznables.
Ya el daño irreparable está
hecho y sólo resta implorar que las consecuencias deportivas no resulten aún
más graves, si se tratase de un descenso a una divisional semi-profesional y sin
ninguna clase de relieve futbolístico ni atractivo comercial o televisivo,
salvo que precisamente a ello remitiese aquél remanido y retórico “proyecto”, tantas
veces repetido a la hora de justificar públicamente las sinrazones de lo
injustificable y de lo absurdo al servicio de la debacle, puesto que semejante
estructura edilicia y sus consecuentes gastos, sólo podrían ser afrontados a
partir de la profundización de un innegable modelo de “municipalización” del
nuevo estadio, hoy tan evidente como otrora inexistente, en la “letra chica” del
proceso de traslado y desguace del viejo y entrañable Francisco Urbano.
Ya todo es dolor y herida mal habida…
Ya todo es tristeza, desilusión, desengaño y una intolerable sensación de vergüenza
ajena, de despojo, de arrebato, e insultante pisoteo de nuestro patrimonio y bien
más preciado.
Cuánta mentira disfrazada de progreso, cuánto falso
profeta disimulado de Mesías y cuánto Judas sentado a nuestra mesa y que nos ha
vendido por un par de monedas de oro, negándonos hasta tres veces antes que
cante el Gallo y, sin embargo, todo ello podría constituir tan sólo el
comienzo, de una crucifixión y un calvario dolorosamente compartidos...
¡¡Cuánto daño y pesar mal
avenidos, Gallito querido!!.
RECEN POR MI (hoy, mañana y SIEMPRE).
viernes, 16 de mayo de 2014
"El Cielo o Devoto": por los tres puntos de la salvación, y condenar al descenso al "Dragón", como en el '90.
Y si bien siempre supimos, desde el mismo inicio del presente torneo de la "B" Metro, que la actual temporada 2013/2014 podía llegar a constituirse en la más complicada en la historia del Gallo, por lo menos en las últimas tres décadas, muy pocos o nadie podría haber avizorado un presente tan dramático como angustiante, con un equipo aún en serio riesgo de descenso a sólo dos fechas del epílogo, y para colmo, debiendo enfrentar a sus rivales directos, aún más comprometidos con los promedios que el propio Morón, en verdaderas finales para el infarto, sin espacio para el error, las flaquezas de ánimo o los excesos de confianza.
Con el telón de fondo de un cúmulo de razones que podrían explicar los por qué de este presente tan tortuoso como innecesario y evitable, para el ya maltratado corazón del socio e hincha del Deportivo Morón, desde las erróneas decisiones a la hora de la conformación de un plantel que, -de los más costosos de la categoría e incluso que varios más de la "B" Nacional- salvo honrosas excepciones conocidas por todos, jamás estuvo a la altura de los desafíos en 40 fechas y por su fuera poco, adoleció del necesario balance en su constitución original y primigenia (más allá de los cuestionamientos a la calidad y aptitud de varios de los refuerzos y la oportunidad de otras tantas renovaciones, que tuvieron mucho de capricho personal y muy poco de argumentos futbolísticos válidos, sólidos y demostrables en los hechos), al punto de hallarnos ante un equipo sin el necesario recambio de jerarquía en muchas de sus líneas y hasta de ausencia absoluta de titulares previsibles en algunos puestos, como por ejemplo, la banda derecha de la defensa.
Sin embargo, y ante la inminencia del cotejo más decisivo en la reciente historia del Gallo, seguramente desde la fatídica tarde de Florencio Varela a esta parte (y con todo, en aquella triste jornada, por lo menos lo que estaba en juego era un ascenso...), consideraciones referentes a culpas y responsabilidades deberán quedar para más adelante, una vez y Dios mediante, consumada la continuidad de Morón en una categoría en la milita desde hace catoce años y que anhela abandonar desde idéntica cantidad de años, a sabiendas de lo pequeña e injusta que le resulta, de conformidad a su grandeza institucional y a su arraigo popular sin igual (dentro y fuera de la "B" Metro) y que, sin embargo, hoy lo enfrenta amargamente a su hora más difícil, en la incertidumbre de afrontar una partida, sí..., pero con destino a una primera "C" que lo viera por última vez en 1980 (y en ese entonces, aquella vieja divisional "C", constituía la tercera categoría del fútbol argentino, y no la cuarta como en la actualidad, en ausencia de la "B" Nacional, creada a partir de 1986).
De regreso al primer equipo, y con relación a los titulares que retornaran con las manos vacías de Villa Lynch, tras la derrota sin atenuantes y con mucha pena frente al modesto UAI Urquiza, un "Tano" Pasini que ya no sabe qué variante inventar como para "despertar" a un plantel que -en demasiados de sus integrantes-, pareciera desconocer lo que se halla en juego, apostará por tres modificaciones, dos obligadas por sendas lesiones y la restante de índole táctica. En efecto, en defensa, se producirá la vuelta de Ariel Omar Berón, en reemplazo de un desgarrado Ariel Otermín, quien constituye sin lugar a dudas la ausencia más significativa, dado el parejo rendimiento durante todo el torneo del oriundo de Mar del Plata, máxime en la previa de dos cotejos fundamentales para nuestra suerte en la "B" Metro, frente a Defensores este sábado, y luego ante Flandria en Jáuregui, en la jornada de cierre de la fase regular del torneo.
Asimismo, la restante baja por desgarro será la de Mariano Matías Martínez,
de una importante primera rueda y un segundo semestre signado por las lesiones,
desde la misma pretemporada, cuyo lugar será ocupado por el “Colorado”, Pablo
David Vacaría, de opaco paso en su vuelta, como el único refuerzo del último
receso veraniego (que ingresará en lugar de Ezequiel Adrián Cérica, si tomásemos
como referencia el elenco de inicio ante el “Furgón”, que luego sí, ya en el
segundo tiempo del pasado sábado en Villa Lynch, resultaría reemplazado por el precitado
Mariano Martínez).
Finalmente, la tercera modificación será táctica y se registrará en el
centro del campo, dada la flojísima labor de Víctor David López ante la
UAI Urquiza, en un ensayo fallido del
cuerpo técnico del Gallo. En este caso, el reemplazante del ex “Albo” será Hernán
Gonzalo Parentini, ya reestablecido de la dolencia que lo marginara de los últimos encuentros, en procura de mayor presencia en un mediocampo que frente al “Furgón”,
brillara por su ausencia y su exacerbada lentitud y falta de timming en la
marca y los rebotes.
En consecuencia, los once del Gallo que intentarán volver al triunfo ante el "Dragón", mañana desde las 15.30, sin televisación en vivo y el arbitraje de Ramiro López, con el objetivo de asegurarse la permanencia en la categoría y, al mismo tiempo, condenar al descenso al elenco del Bajo Núnez, como sucediese allá por el 14 de abril de 1990, en el “viejo” Francisco Urbano (en la ya demasiado lejana pero inolvidable tarde del último
campeonato con ascenso a la “B” Nacional), serán los siguientes: Juan Cruz
Leguizamón; Esteban Gabriel Giambuzzi (cuatro amarillas), Ariel Omar Berón, Emiliano Jonathan Iván
Mayola (cuatro amarillas), Matías Exequiel Orihuela; Mariano Omar Barbieri, Martín Rodrigo Granero
(cuatro amarillas), Hernán Gonzalo Parentini (cuatro amarillas), Dante Martín
Zúñiga; Damián Emilio Akerman (capitán), Pablo David Vacaría .
Completan el listado de
concentrados, tras el último entrenamiento de este viernes a media mañana (uno de
los cuales quedará afuera del banco de los suplentes, de acuerdo a la costumbre
de Salvador Antonio Aurelio Pasini): Fabián Víctor Zalazar, Gonzalo Nicolás
Juárez, Luis Hernán Ferreyra, Marcos Vallejos, Martín Gastón Sánchez, Gerardo
Daniel Martínez, Esteban Alberto González y Ezequiel Adrián Cérica.
Así las cosas, mientras se termina el tiempo de las
palabras y comienza el de los intérpretes en el campo de juego, aprovechamos
para resumir en unas cuantas líneas finales, la vorágine de sentimientos y
miedos que atacan nuestro corazón y nuestra alma por estas horas, de las más
amargas y aciagas como orgullosos y sufridos hinchas de esta pasión
incomparable, que no merece vivir este presente, tan ajeno a su historia, su
prestigio y su indudable destino de gloria.
Que Dios se acuerde de nuestras súplicas
y convierta nuestro aliento, este sábado por la tarde, en la carta de triunfo tan
ansiada como necesaria, para dejar definitivamente en el olvido este calvario
mal avenido, que debimos soportar en carne propia durante demasiado tiempo, por
la soberbia, la impericia e inoperancia de unos pocos. Y que jamás vuelva a repetirse…
SOLO UNA REFLEXION, A PROPOSITO DEL SABADO:
Es verdad que: UNO tiene que hacer..., lo que UNO debe hacer. Hay que ganarle el sábado, a Defensores, para DEJAR A UN LADO ESTA VERDADERA PESADILLA. Y como buena FINAL, debe jugarse como tal: ...CON LOS PIES, LA CABEZA Y EL CORAZON. SIN AHORRARSE UNA GOTA DE SUDOR, DEJAR LA PIEL Y EL ALMA EN CADA PELOTA, SIN RESERVAS MENTALES NI FISICAS, HASTA EL PITAZO DEFINITIVO.
Para ello, demuestren estar a la altura del desafío y no defrauden más..., jugadores... DE UDS. DEPENDE DENTRO DE LA CANCHA. EL AFUERA, ESTARA COMO SIEMPRE ASEGURADO. Por eso, haganlo por el orgullo, la vergüenza deportiva, sus familiares y amigos, y por Uds. mismos, individualmente y como grupo.
Y también, por qué no subrayarlo, en agradecimiento a una institución que les brindara todo y más, y que quizá varios de Uds., jamás vuelvan a vivirlo en otro club, en el futuro.
Pero especial y fundamentalmente, haganlo por respeto y reconocimiento a un PUEBLO DEL GALLO QUE LOS BANCO EN TODAS Y QUE YA HA SUFRIDO DEMASIADO.
Repetimos: solamente de Uds. depende, jugadores. Dentro de la cancha, haciendo lo que les gusta y ante un apoyo como jamás podrán volver a sentir, seguramente por el resto de sus carreras deportivas.
Mientras tanto, PARA NOSOTROS, EL SABADO, SERA LA FINAL DEL MUNDO Y UDS. LOS MEJORES ENTRE LOS MEJORES DEL UNIVERSO FUTBOL. SEPAN APROVECHAR Y CAPITALIZAR ESTA ENORME VENTAJA A FAVOR, CON AMOR PROPIO, ENTREGA, SACRIFICIO Y UN TOTAL COMPROMISO. PERO POR SOBRE TODAS LAS COSAS..., Y POR FAVOR..., NOS NOS DEFRAUDEN MAS.
Los que hacemos "Club Deportivo Morón, el Gallito" (en Facebook), www.elblogdelgallito.blogspot.com y @CDMORON, Pasión Por Morón" (en Twitter)..., y creemos que en humilde representación de varios (y sufrientes) Amigallos más.
domingo, 11 de mayo de 2014
“Caminando la cancha” (de aquí y hasta el final del torneo).
“Caminando la cancha” se hará imposible ganar cualquiera de
estos “mano a mano” con sabor a finales del mundo, de los cuales ya perdimos el
primero frente a la UAI Urquiza,
cuando de haber conseguido sólo un empate y de acuerdo a los resultados de
nuestros rivales directos, por estas horas ya estaríamos salvados
matemáticamente.
“Caminando la cancha” volveremos a depender de los méritos y
las alegrías ajenas, como en su momento, de las atajadas de Matías Colocca y
Villa San Carlos, para poder adquirir la tranquilidad de espíritu suficientes,
como para poder soñar con el Reducido o, aunque sea, con una renovación casi
completa de principios de junio en adelante, para “barajar y dar de nuevo” en la
venidera temporada 2014/2015, que merced al “mamarracho” de la reestructuración
del fútbol argentino y sus reclasificatorios caprichosos y aprobados “de los
pelos”, otorgará cuatro ascensos a la “B” Nacional o futuro “Torneo Nacional”.
“Caminando la cancha” habremos de padecer en silencio,
pegados a la radio con transmisiones ajenas o repasando a cada momento, en
nuestros lugares habituales de trabajo o de estudio, los principales portales
de ascenso o la páginas favoritas de las redes sociales, para seguir el minuto
a minuto, el venidero martes, el derrotero de resultados protagonizados por Defensores
de Belgrano y Flandria; en la esperanza no exenta de angustia, que sus rivales
de turno hagan por nosotros lo que hemos sido incapaces de alcanzar por méritos
propios, dilapidando en tres fechas las acreencias acumuladas en las primeras
cinco jornadas de Pasini, sin las cuales hoy estaríamos irremediablemente
condenados.
“Caminando la cancha” sólo podremos alegrarnos con victorias
extrañas y hasta gritar a voz en cuello goles ajenos, con tal que nos permitan
encarar las últimas dos fechas de este tortuoso torneo, con la mansedumbre
anhelada por el mantenimiento matemático de la categoría, en la certeza e
íntima felicidad que, al mismo tiempo, habremos de presenciar los últimos
minutos en cancha, de algunos auténticos “pingüinos” disfrazados de
futbolistas, quienes desvistieron la camiseta del Gallo durante una temporada,
en el marco de una canonjía costosa desde lo monetario, la salud emocional de
los hinchas y el prestigio deportivo rifado.
“Caminando la cancha” volveremos a ser convidados de piedra
a la hora de los festejos y las vueltas olímpicas de final de fiesta, además de
“puntos” en esta tómbola maldita de decisiones erróneas tomadas a principios de
temporada, y luego sostenidas desde la soberbia repetida e insultante de los
actores con responsabilidad directa en el dislate, a la hora señalada de la
justificación absurda de la contumacia y la imbecilidad, en la toma de
decisiones que se sufren simple y se pagan doble y caro.
“Caminando la cancha” deberemos resignarnos a admitir que
las armas las carguen y martillen nuestros rivales directos, en el contexto de
una suerte de “ruleta rusa” nefasta y conocida hasta el hartazgo, donde de los
desatinos puertas adentro nos salvan los enemigos fronteras afuera, y luego,
por si no tuviésemos suficiente calvario, estaremos obligados a volver a
asistir con renovados asombro y pavura, al relato condescendiente y
maquiavélico de los objetivos cumplidos y las hipócritas “palmadas en la
espalda” a los hacedores de la debacle.
“Caminando la cancha” volveremos a caer en la cuenta que
“San Salvador” Pasini es un cura milagrero y un santo beato, en proceso de
canonización en vida, todo al mismo tiempo y por idéntico módico precio, sin el
cual hubiésemos perdido la categoría hace varias fechas, entre la indolencia
negligente de algunos, la falta de compromiso intolerable de otros tantos y la
cobardía futbolística presente en más de uno; con protagonistas que parecieran
ajenos o insensibles a los desafíos de la hora, o bien, jamás estuvieron a la
altura de los acontecimientos y las demandas de este club tan grande, lo mismo
que quienes tuvieron la oportunidad de optar por otras alternativas y
finalmente, los terminaron escogiendo, para (mal) representarnos dentro de un
campo de juego.
“Caminando la cancha” sin alma y desangelados, habrán de
procurarse nuevos destinos en sus carreras profesionales, agotando las horas de
su confortable estadía en la institución que sólo nosotros amamos, mientras el
corazón del hincha se desgarra y sangra, sin que pareciera importarle a nadie;
mientras los procesos comiciales dominan la escena y las promesas electorales
vaticinan éxitos y futuros de grandeza, a contramano de este presente deportivo
de vergonzante tristeza y angustia hasta en “tiempo recuperado”.
“Caminando la cancha”, en lo inmediato, nos aguardan aún dos
“mano a mano”, con dudosa capacidad anímica como para enfrentarlos con
posibilidades de éxito, a sabiendas que más allá de los esfuerzos denodados de
“San Salvador” Pasini, los “pingüinos” no entienden de compromiso ni de amor
propio, como sus mentores no comprenden de autocrítica ni de sentido común al
momento de las contrataciones.
“Caminando la cancha”, en definitiva, sólo podremos aspirar
a enfrentar ya descendidos, tanto a Defensores de Belgrano como a Flandria,
para no tener que soportar dos nuevos “partos” complicados, en los próximos y
decisivos quince días; por la salud de nuestras arterias y en la certeza que,
más allá de su intervención providencial y “divina”, “San Salvador” de los
“milagros”, santo beato en proceso de canonización en vida…, tampoco es “Dios,
todo poderoso”.
“Caminando la cancha”… De aquí y hasta el final del torneo.
“Dios te salve, Pasini”…, y líbranos de los “pingüinos”.
RECEN POR MI (si las elecciones se los permiten).
viernes, 9 de mayo de 2014
Con dos cambios, por otro milagro de "San Salvador". Y líbranos de este mal...
Sin tiempo para el descanso, pero sí para la preocupación, el plantel del Gallo agota las horas que mediaron entre el pobre empate sin goles frente a Estudiantes de Buenos Aires, y el primero de los "mano a mano" por la salvación definitiva del descenso, que lo enfrentará a la UAI Urquiza, en el "Monumental de Villa Lynch", este sábado desde las 13.05, con el arbitraje de Yamil Possi y la televisación en vivo de TyC Sports, en el marco de la 39º fecha de la primera "B" Metropolitana, temporada 2013/2014.
Con el telón de fondo de las suspicacias de siempre, todo un clásico en nuestro "ventajero" fútbol vernáculo, tan proclive a las "picardías" y a sucumbir convicciones ante el poder del dinero, en las últimas horas este clima de sospecha permanente hubo de potenciarse, ante la noticia de las becas donadas por la Universidad Abierta Interamerica (UAI, "main sponsor" del "Furgón" de Villa Lynch), con destino a la Asociación Argentina de Arbitros, lo que originara el reclamo airado de Defensores de Belgrano y el silencio oficial del Deportivo Morón y de Flandria.
Fantasmas al margen, lo que más preocupa por el Oeste es la paupérrima imagen ofrecida por el equipo, tanto en la derrota ante Témperley, como el último martes, en el abúlico empate frente al "Pincha" de Caseros, que no le permitiese desde lo númerico, encarar con mayor tranquilidad el encuentro ante el "Celeste" de Lynch, aunque sí mantener las mismas ventajas que existieran en la previa de la pasada fecha 38º de la "B" Metro, con relación a la propia UAI Urquiza que quedara libre, como del "Dragón" y del "Canario" que también igualaran sus respectivos compromisos.
Respecto del once que comenzara el cotejo con Estudiantes (BA), el "Tano" Salvador Pasini introducirá dos variantes tácticas: en el medio, Víctor David López ingresará en lugar de Martín Gastón Sánchez, para desempeñarse como volante por izquierda, sustitución que originará el corrimiento de Mariano Omar Barbieri hacia la banda opuesta, donde se desempeñara un buen tiempo durante la "era Mario Grana". Al mismo tiempo, en la segunda modificación introducida por Pasini, Ezequiel Adrián "Pastelito" Cérica acompañará en ofensiva a Damián Emilio Akerman, en reemplazo de Mariano Matías Martínez, quien ocupará un lugar en el banco de los suplentes (no así, Pablo David Vacaría). En ambos casos, tanto para López, como en el caso de Cérica, será la primera vez que ingresen desde el arranque, desde la asunción de Salvador Pasini como entrenador del Gallo.
En consecuencia, los titulares del Deportivo Morón que procurarán sumar ante el "Furgón", con el resultado puesto del cotejo entre Estudiantes de Buenos Aires y Defensores de Belgrano, y a la espera de lo que suceda más tarde con Deportivo Armenio-Flandria, serán los siguientes: Juan Cruz Leguizamón; Esteban Gabriel Giambuzzi, Ariel Otermín, Emiliano Jonathan Iván Mayola, Matías Exequiel Orihuela; Mariano Omar Barbieri, Martín Rodrigo Granero (cuatro amarillas), Dante Martín Zúñiga, Víctor David López; Damián Emilio Akerman (capitán), Ezequiel Adrián Cérica .
Completan el listado de concentrados, tras el último entrenamiento de este viernes al mediodía: Fabián Víctor Zalazar, Gonzalo Nicolás Juárez, Rodrigo
Basualdo, Marcos Vallejos,
Martín Gastón Sánchez, Mariano Messera, Gerardo Daniel Martínez y Mariano Matías Martínez.
"Dios te salve, Pasini...
El Gallo es contigo."
Por otro milagro, "San Salvador"..., y líbranos de este mal (definitivamente).
Foto archivo: Leonela Albañir.
8JN CDM.
Juan Domingo Perón, en una de sus tantas célebres frases,
que más tarde fueran compiladas en verdaderos manuales de construcción y
conducción políticas, advertía que “el poder se prefigura”.
Esto significa, en términos mundanos, que quienes dirigen
los destinos de terceros, por su rol o posición de privilegio, y determinan,
deciden o articulan las políticas, entre dos o tres actores sociales, reunidos
entre cuatro paredes, invariablemente terminarán por gobernar para unos pocos,
en detrimento de unos cuantos.
Así las cosas y en vísperas de un nuevo proceso eleccionario
en el Deportivo Morón, con fecha prevista para el venidero domingo 8 de junio
del corriente, resulta interesante subrayar algunos puntos, con relación a la
conformación de la lista oficialista, que procurará la reelección del actual
presidente de la institución, Diego Spina; a la sazón, la única alternativa
puesta a consideración de los socios habilitados para sufragar, en la jornada
referida, en ausencia (hasta el momento y una vez vencido el plazo máximo para la oficialización de listas de candidatos) de otras propuestas de cambio u oposición a la
continuidad del mandato aún vigente.
En primer término, no debe pasarse por alto que, para el auténtico
fortalecimiento de la democracia interna de nuestro club, jamás resultará
benéfico ni auspicioso la falta de alternativas electorales a la lista
oficialista, dado que, en este contexto, lo que debiera constituir un acto
eleccionario para la renovación de autoridades, habría de convertirse en un
mero plebiscito de la gestión preexistente, anclado seguramente en una
legalidad incontrastable, aunque con una legitimidad relativa, dada la
imposibilidad de contraponerla en las urnas, con otras propuestas diferentes.
Al mismo tiempo, y con relación a la conformación de la
única lista, de cara a la elección del próximo 8JN, debemos concluir que una
vez más y en coincidencia con el sesgo que caracterizara a la gestión de Diego
Spina, en los últimos dos años, las “formas” han resultado prescindentes y
anecdóticas, por imperio de los intereses, las necesidades y las urgencias
personales y sectoriales.
En efecto, a caballo de una imprescindible renovación
dirigencial, avalada por una amplísima mayoría de la masa societaria y con un
consenso abrumador dentro del “Mundo Morón”, a nuestro criterio, el oficialismo
una vez más ha pecado de provocar los cambios “de prepo”, y sin el debido
proceso de “selección natural”, para arbitraria e inconsultamente, borrar de un
“plumazo” a los dirigentes históricos del Gallo; equidistantes de valoraciones
personales, otrora fundamentales desde el propio “spinismo”, para la
construcción de una lista de unidad, hasta hace sólo dos años, en tanto condición
sine qua non para el desembarco y salvataje institucional, por parte de los
enviados del ejecutivo comunal.
Para que quede claro, puesto que nunca falta el “desorientado”
que malinterpreta nuestras palabras, desde este espacio no se pretende defensa
alguna de una camada de dirigentes que hace rato debiera haber dado un paso al
costado, en observancia al factor generacional y los años en la función dentro
del club, con diferentes grados de desgaste y hasta desprestigio (en algunos
casos particulares) entre los socios y simpatizantes, a raíz de la repetición
durante años, de los mismos errores en materia deportiva, que devinieran en más
de dos décadas de fracasos futbolísticos; lo cual no habilita ni convalida, sin
embargo, en ningún caso y de modo alguno, el “ninguneo”, el destrato y la flagrante
falta de respeto a la que resultaran expuestos.
Por lo general, en las instituciones serias de nuestro
medio, donde las clases dirigenciales han sabido situarse a la altura de los
acontecimientos y urgencias del momento, a fin de garantizar la armonía interna
y en definitiva, el destino de grandeza del club que dicen amar y cuentan con
el honor de representar, esta clase de necesaria renovación directiva hubo de
generarse de manera natural, progresiva y no traumática, validando los aciertos
de los antecesores y corrigiendo los vicios y metodologías erráticas; en la
búsqueda de una sinergia oportuna y virtuosa entre la experiencia en retroceso
y el empuje de las nuevas generaciones y tendencias modernas y superadoras.
Claro que, para acceder a ese estadío de madurez esperable
en cualquier clase dirigente, es menester previamente, contar con un alto grado
de grandeza de los salientes, y un modo de conducción abierta a los consensos
entre quienes los sucedan en el tiempo; algo que en nuestro caso brilla por su
ausencia, tras la evidencia irrefutable de dos décadas sin alternancia ni pasos
al costado, y una actualidad signada por la falta de autocrítica, los
personalismos extremos y una metodología de conducción autocrática y
ensimismada.
Un caso testigo de las consecuencias nefastas que originan
estos cambios bruscos, “de prepo” y sin transición alguna en el seno de las
cúpulas dirigenciales, sin dudas que lo constituye el Club Atlético
Independiente, que tras años de frustraciones y de desmanejos financieros,
impulsara el triunfo electoral de la “Agrupación Independiente Místico”, a
través de Javier Cantero; una “cara nueva”, proba y sin máculas en el “Mundo
Rojo”, aunque carente de experiencia alguna en la gestión directiva, y en
definitiva, emergente coyuntural de una mayoritaria y genuina expresión de
hastío y descontento societario, una vez concluida no sin escándalo, la
vergonzosa presidencia de Comparada, de inocultables vínculos con “Bebote”
Alvarez y la barra brava, socios y al mismo tiempo empleados de su comisión
directiva.
Repasada su azarosa génesis, demás resulta ahondar en su
apogeo y posterior debacle, que hoy ha defenestrado la otrora figura incólume
de Cantero, y hasta ha posicionado al propio “Bebote”, como candidateable a la
presidencia de un Independiente sin rumbo institucional, hundido económicamente
y en lo deportivo, en el momento más vergonzante de su rica historia.
Por todo ello, en este instante, recordamos otra frase, que
quizá clarifique algunos de los puntos que hemos querido subrayar, con vistas a
nuestro 8JN: “el camino del infierno se halla empedrado de buenas intenciones”.
Proverbio más bíblico y menos político, lo que intenta es
advertir sobre los peligros de exponer a una clase dirigente emergente, de
comprobada idoneidad, sobrados méritos y mejor futuro, así como de reconocida
probidad y amor incondicional por el Gallo, a quedar rehenes de una construcción
de poder que poco tiene que ver con la institución, su gente y su historia; y
tal vez mucho, con intereses sectoriales y ambiciones personalísimas, en la
consecución de objetivos de otra índole, absolutamente ajenos a nuestro
maravilloso club y sus destinos de indubitable grandeza.
En definitiva, ojalá algún día,
este proceso de "renovación de prepo" e inconsulto, como todo en la
actual gestión de Diego Spina, se complemente con una segunda e indispensable
etapa, donde sólo perduren los mejores y, fundamentalmente, los de verdadero e
inequívoco ADN del Deportivo Morón.
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