martes, 9 de septiembre de 2014

Deseo y decepción

Foto: gentileza, Eduardo Fabián Acuña
Y Morón ya nos tiene acostumbrados a este tipo de situaciones indeseadas e inconvenientes, donde toda la expectativa previa, generada por diversos motivos ocasionales, termina por extinguirse inexorablemente, con el correr del partido y la escasísima respuesta de los protagonistas, dentro del rectángulo de juego.

En este caso, la gran expectación preliminar estuvo dada, no por el andar lujoso y contundente del equipo, sino más bien por la posibilidad de volver a verlo in situ, en el Nuevo Francisco Urbano, tras una ausencia prolongada de cuatro meses, entre el último receso invernal y la posterior sanción disciplinaria impuesta a nuestro estadio, en virtud de los incidentes de mayo último, cuando el plantel anterior se debatía (o mejor dicho, sólo un puñado de sus integrantes y cuerpo técnico), entre sus enormes limitaciones y la angustia de un descenso que constituyó una "Espada de Damocles", durante toda la pasada temporada.

En efecto, y con la posibilidad del retorno del público del Gallo a su casa (o por lo menos, parte del mismo, ya que las autoridades de la seguridad deportiva jurisdiccional restringieron el ingreso únicamente a los socios, y más tarde la policía se encargaría de vedar aún más la asistencia, entre los propios asociados, ante su inaudita negativa de correr al turno noche, un cotejo que a las 15.30 de un lunes laborable, restringiría los deseos de muchos socios, rehenes por horario de impostergables obligaciones laborales), sumado en lo futbolístico, al regreso también al triunfo en la jornada precedente, cuando el Gallo derrotara a Comunicaciones en Agronomía, dando además alguna manifestación de vida, entre lo poco y malo demostrado hasta el último miércoles.

Sin embargo, este Morón que a los golpes, y a lo largo de los últimos años, nos ha acostumbrado al trueque amargo del deseo por la decepción, habría de demostrar en poco más de '30 minutos, que si hubo una mejora futbolera en el "Alfredo Ramos", la misma parece haber sido la manifestación precipitada de una primavera que, por lo visto este lunes frente a Platense, no parece coincidir con el advenimiento permanente y duradero de una estación que arribara para quedarse.

Por el contrario, de operarse alguna mejora temporaria, en este equipo del "Tano" Pasini, más bien se asemeja a aquellas que sobrevienen en los pacientes críticos, internados en cuidados intensivos, como clásica antesala de un desenlace funesto.

Con la novedad extra de la repetición del mismo once, por primera vez en el presente Torneo de la Primera "B", "Osvaldo Guerra", el Deportivo Morón recibía a un complicado rival, por lo menos desde lo estadístico, aunque circunstancialmente accesible (tal vez como nunca en la historia), en virtud de la crisis futbolística por la que atraviesa el "Calamar", de flojísima campaña en la Zona "B" y un rendimiento tan paupérrimo que determinara en las últimas semanas, tanto el alejamiento de su entrenador, Sebastián "Gallego" Méndez, como la renuncia indeclinable de su presidente, Pedro Vilariño.

No obstante, este Morón que también se especializa en revivir "muertos", le otorgaría a los de Vicente López la alternativa inmejorable de quitarse el respirador artificial, para comenzar a respirar por medios propios, con la receta simple de un equipo limitado y de escasas virtudes, aunque conocedor de sus limitaciones y, fundamentalmente, exhibiendo las ganas y la voluntad encomiables de aquél que lucha por salir del coma.

Por el lado del Gallo, y como ocurriese en otros encuentros de este mismo certamen, la presión inicial ejercida por los dirigidos por Salvador Pasini, sólo duraría unos pocos minutos, a partir de un par de desbordes de Guillermo Suárez por derecha y las buenas intenciones de Nicolás González, por la banda opuesta.

Por desgracia, la movilidad inicial de Suárez y el atrevimiento de González se apagarían demasiado pronto en el partido, al tiempo que el superpoblado mediocampo de la visita se iría apoderando del desarrollo, merced a los correctos rendimientos de Dante Zúñiga y Emiliano Giannunzio.

En este punto, y del mismo modo que sucediera también en la mayoría de los encuentros anteriores, la ausencia de generación y volumen de juego en el medio, determinaría el inexorable aislamiento de los delanteros de punta del Gallito, quienes se veían obligados a bajar demasiado para tomar contacto con el balón, al tiempo de verse sistemáticamente compelidos a chocar una y otra vez contra los sólidos defensores rivales, ante el recurso repetido del pelotazo frontal y dividido, como única herramienta esgrimida de conexión entre las diferentes líneas.

Asimismo, a la alarmante falta de ideas ofensivas, los volantes centrales locales tampoco se ofrecerían como alternativa de emergencia ante la crisis, sin criterio a la hora de manejar la pelota, ni timming para superar al doble cinco del "Calamar". 

Ni siquiera desde la bandas, Morón lograría generar algo de desequilibrio, con dos laterales rápidos, aunque de poco criterio en ataque, y dos zagueros correctos, pero que luego se irían desdibujando con el correr del encuentro, al igual que el resto de sus compañeros.

En este contexto y por si fuera poco, cerca de la media hora y cuando recién comenzaba a evidenciarse la preeminencia de la visita, en su primera incursión seria sobre el área del Gallito, terminaría con un zapatazo inapelable de Walter Ortíz, para que Platense se llevara al entretiempo un triunfo parcial, por el que había hecho realmente poco, aunque con mayores ideas y mejores armas que un nervioso e inconexo Morón.

Porque, si bien es cierto que el Gallo manejó el balón durante gran parte del primer tiempo, como más tarde lo haría también durante el complemento, con las urgencias lógicas de la búsqueda del empate, dicho predominio y protagonismo habría de resultar absoluta y definitivamente estéril, puesto que en '45 no lograría generar UNA SOLA situación concreta de gol.

En el segundo tiempo, el rendimiento individual y colectivo del equipo, lejos de mejorar, habría de empeorar (los ingresos de Gerardo y Mariano Martínez, esta vez no marcarían diferencia alguna), agudizado por el nerviosismo in crescente en varios de sus protagonistas, que hubo de cobrarse a su peor víctima en Emiliano Mayola, quien resultaría expulsado por doble amarilla, como emergente nominal de un conjunto sin ideas, desesperado y absolutamente impotente.

Claro está que, este Morón hasta aquí acostumbrado a jugar sin gente, debió afrontar (y de la peor manera, abajo en el resultado), la prueba de fuego y de carácter de ir en búsqueda de su suerte, ante la presión de un Nuevo Francisco Urbano a menos de la mitad de su capacidad ocupada de costumbre, lo que justificaría varias dudas iniciales, sobre la posibilidad de respuesta de este equipo, a cancha llena, en cotejos tan pobres como el de la víspera, ante Almagro o Barracas Central.

Con tan sólo un par de chances netas en el complemento, como un intento desde afuera de Cristian Yassogna (una vez más, de lo poquito rescatable) y el remate desde la media luna, a cargo de un nervioso e impreciso Cristian Lillo, que obligaría a la única acción lucida del arquero visitante, el inoxidable Claudio Flores, el Gallo resignaría tres puntos vitales ante un rival tan pobre, que jamás habría de inquietarlo de contragolpe, en todo el segundo tiempo.

Y es que Morón nos tiene acostumbrados a este tipo de golpes, en los que el deseo del inicio, se ve muchas veces trocado por la decepción del final.

Lo cierto es que el Gallo perdió y volvió a mostrar su peor imagen, la del desconcierto colectivo, la falta de ideas y la ausencia de premisas claras de juego.

Habrá que revertir mucho y en demasiado poco tiempo, porque en un torneo corto como el presente, el tren de las oportunidades puede pasar una sola vez, si es que al cabo lo hace.

Y la verdad incontrastable es que hoy, estamos lejísimo de poder aspirar seriamente a algo (llamado ascenso).

Entre el deseo y la decepción, así andamos..., de cachetazo en cachetazo.

RECEN POR MI (otra vez...).

Gustavo Adrián Requelme.
@elgallogustavo.




domingo, 7 de septiembre de 2014

Es noticia: Pasini repite equipo frente a Platense.‏

Foto: gentileza, Eduardo Fabián Acuña.
Y tras el desahogo por el esperado regreso al triunfo, frente a Comunicaciones en Agronomía, luego de cuatro fechas sin sumar de a tres, pero fundamentalmente, ante el buen rendimiento colectivo exhibido en el "Alfredo Ramos" (por primera vez en el campeonato), el Gallo se apresta a recibir a Platense, con la premisa de volver a ganar para profundizar y prolongar el buen momento.

Así las cosas, este lunes desde las 15.30, sin televisación en vivo, con el arbitraje de Martín Gonaldi, y el regreso del público del Gallito al Nuevo Francisco Urbano, por lo menos en lo que a socios se refiere (aunque muchos asociados, dado el inaudito horario para un día laborable, volverán a verse imposibilitados de regresar al estadio, más allá del inesperado y anticipado visto bueno de la APreViDe), el Deportivo Morón intentará aprovecharse de la crisis futbolística que atraviesa el "Calamar", hundido en las posiciones de la Zona "B", con DT interino tras el alejamiento del "Gallego" Sebastián Méndez y que, en definitiva, parece no recuperado del golpe anímico que significara la pérdida del ascenso en la temporada pasada, a manos de Témperley, cuando a pocos segundos del final y con el empate, hoy el "Gasolero" podría estar visitando al Gallo y Platense en la "B" Nacional.

Satisfecho con el rendimiento del once inicial que se trajera los tres puntos de "Territorio Cartero", el "Tano" Salvador Pasini mantendrá los mismos once, mientras aguarda por la recuperación de alguno de los tantos lesionados, para poder contar con alguno de ellos, de cara al próximo cotejo frente a Acassuso, del venidero jueves a las 15.30, en cancha de la UAI Urquiza, sin TV y el arbitraje de Gonzalo López Aldazábal (como podría suceder, por ejemplo, con Ariel Otermín, ya prácticamente reestablecido de su desgarro).

En definitiva, los titulares del Gallito que  saldrán al campo de juego del Nuevo Francisco Urbano, este lunes a las 15.30, en el marco de la 8° fecha del Torneo de la Primera "B", "Osvaldo Guerra", serán los siguientes: Sebastián Darío Peratta; Carlos Alberto Ramos, Damián Ezequiel Toledo, Emiliano Jonathan Iván Mayola, Gastón Eduardo Montero; Guillermo Alejandro Suárez, Cristian Damián Lillo, Jonathan Páez, Nicolás González; Cristian Román Yassogna, Damián Emilio Akerman (capitán).

Asimismo, es probable que el técnico del Gallo repita también el banco de los suplentes, hecho aún pendiente de confirmación. El tentativo: Agustín Javier Gómez; Rodrigos Lemos; Matías Chapa; Jonathan Nahuel Fonseca Giorgi; Víctor Miguel Rueda Argüelles; Gerardo Daniel Martínez y Víctor Leonel Altobelli.

martes, 2 de septiembre de 2014

3 x 3 = 9: tres cambios para volver a ganar y prenderse arriba.‏

Transcurridas seis fechas y cinco partidos efectivamente disputados (el Gallo ya quedó libre en la cuarta jornada), no constituye ninguna novedad que el Deportivo Morón aún se halla en deuda con el protagonismo esperado en la cima de tabla zonal y, fundamentalmente, con el juego y los rendimientos, tanto individuales (salvo un puñado de honrosas excepciones) como colectivos.

Con un triunfo, en la jornada del debut frente a Almagro, una caída ante Los Andes y tres empates (Villa San Carlos, Armenio y Barracas Central), el equipo del "Tano" Pasini necesita imperiosamente volver a sumar de a tres, para no perder el tren de una tabla de la Zona "B" que, sin embargo y gracias a su paridad y al discretísimo desempeño de todos los conjuntos integrantes, partido tras partido le otorga renovadas oportunidades a un Morón que no logra aprovecharlas.

En ese sentido y en el marco de un Torneo de Primera "B", "Osvaldo Guerra", que no da tregua ni descanso, tanto a los protagonistas como a los hinchas, el Deportivo Morón contará con una nueva chance de arrimarse de una buena vez a los puestos de vanguardia, cuando visite a Comunicaciones en el "Alfredo Ramos" de Agronomía, este martes desde las 15.30, sin televisación en vivo y el arbitraje de Gastón Meineri.

Con respecto a los once, tres serán las variantes que dispondrá el cuerpo técnico, respecto de los titulares que comenzaran el cotejo del último viernes ante Barracas: el ingreso obligado de Jonathan Páez, en lugar del desgarrado Nicolás Miguel Gásperi; y las modificaciones tácticas del regreso a la titularidad de Nicolás González, a partir del magro desempeño de Mauro Emiliano Montenegro ante el "Camionero", así como habrá de registrarse el debut absoluto con la casaca del Gallo, de Carlos Alberto Ramos, quien sustituirá al uruguayo Rodrigo Lemos en el lateral derecho de la defensa.

En el primero de los casos, es de destacar que se generará el mismo cambio que sobreviniese a sólo cinco minutos de comenzado el pasado encuentro con Barracas, cuando ante la lesión de Gásperi, Pasini dispusiera el ingreso de Páez como volante central, retrasando a Damián Ezequiel Toledo hacia la zaga central, para complementar a Emiliano Jonathan Iván Mayola. 

En un Gallo diezmado desde la pretemporada por las sucesivas lesiones de varios de sus "soldados", el "Tano" tendrá que volver a improvisar con Toledo en la "cueva", ante la "enfermería" que representa la zaga central de Morón, con Ariel Otermín y el referido Gásperi desgarrados, a quienes se les agrega Cristian Leandro González que, tras su retorno al club, luego del encuentro con Armenio sufriese una fuerte contractura, de la cual aún no ha podido restablecerse para, al menos, ocupar un lugar entre los "18".

En definitiva, los titulares del Gallo que este martes, desde las 15.30, saldrán en búsqueda del triunfo en "Territorio Cartero", con el ingreso de Nicolás González por la izquierda y el mantenimiento de Guillermo Alejandro Suárez, como volante o media punta por derecha, serán los siguientes: Sebastián Darío Peratta; Carlos Alberto Ramos, Damián Ezequiel Toledo, Emiliano Jonathan Iván Mayola, Gastón Eduardo Montero; Guillermo Alejandro Suárez, Jonathan Páez, Cristian Damián Lillo, Nicolás González; Cristian Román Yassogna, Damián Emilio Akerman (capitán).

Completan la nómina de concentrados, dos de los cuales quedarán afuera del banco de los suplentes: Agustín Javier Gómez; Rodrigo Lemos; Matías Chapa (primera convocatoria del juvenil zaguero central de la Cuarta); Jonathan Nahuel Fonseca Giorgi; Víctor Miguel Rueda Argüelles -el joven volante central colombiano, que vuelve a la consideración de Salvador Pasini-; Mauro Emiliano Montenegro; Gerardo Daniel Martínez; Víctor Leonel Altobelli y Alan Amarilla (delantero de Quinta, que regresaría al banco de los relevos, ante la lumbalgia que afecta y finalmente margina a Mariano Matías Martínez).

jueves, 28 de agosto de 2014

Dos cambios para volver a sumar de a tres, frente al "Camión" del "Gato".‏

Foto: gentileza de Eduardo Fabián Acuña.
Luego de la igualdad en uno, con sabor a poco, frente a Armenio en Maschwitz, y en el marco de un torneo de la "B" Metro que no da tregua ni espacio para la corrección de errores tácticos, al jugarse cada 72 horas, este viernes desde las 15.30, el Gallo tendrá una nueva chance de sumar de a tres, para intentar acortar distancias con el líder Los Andes (de vital importancia en un certamen tan breve), cuando reciba a Barracas Central, en un "Nuevo Francisco Urbano" a puertas cerradas (en cumplimiento de la tercera, de las cuatro fechas de suspensión impuestas por la APreViDe), con el arbitraje de Ramiro López y sin televisación en vivo.

Con el regreso de Nicolás Miguel Gásperi, tras cumplir con la jornada de sanción por su expulsión ante el "Milrayitas", en reemplazo de un retornado Cristian Leandro González (de buena labor con Armenio, pero con una contractura que lo marginará ante el "Camionero"); sumada a la modificación táctica del ingreso de arranque de Guillermo Alejandro Suárez, en lugar de Víctor Leonel Altobelli, para desempeñarse como volante o media punta por derecha, corriéndose Mauro Emiliano Montenegro hacia el carril izquierdo, dos resultarán las variantes respecto de los titulares que comenzaran el encuentro en el "Estadio Armenia".

En consecuencia, los once del "Tano" Salvador Antonio Aurelio Pasini, que buscarán volver al triunfo desde el debut ante Almagro, serán los que siguen: Sebastián Darío Peratta; Rodrigo Lemos, Nicolás Miguel Gásperi, Emiliano Jonathan Iván Mayola, Gastón Eduardo Montero; Guillermo Alejandro Suárez, Damián Ezequiel Toledo, Cristian Damián Lillo, Mauro Emiliano Montenegro; Cristian Román Yassogna, Damián Emilio Akerman (capitán).

Completan la delegación de concentrados (uno de los cuales quedará marginado del banco de los suplentes), de cara al cotejo de este viernes, a las 15.30, en el "Nuevo Francisco Urbano", a puertas cerradas y sin TV en vivo: Agustín Javier Gómez; Carlos Alberto Ramos; Jonathan Nahuel Fonseca Giorgi -que regresa a la consideración del DT, tras dos partidos ausente-; Jonathan Páez (ya oficialmente autorizado por AFA); Federico Domínguez; Víctor Leonel Altobelli; Mariano Matías Martínez y Gerardo Daniel Martínez.

lunes, 25 de agosto de 2014

Cambio de esquema y cinco modificaciones para no perder el "tren" del torneo en Maschwitz.

Tras la decepcionante actuación de hace una semana, en la derrota por la mínima frente a Los Andes, en un Nuevo Francisco Urbano a "puertas cerradas", y sin embargo visiblemente pletórico de concurrentes que nada tenían que ver con los asistentes legalmente autorizados a ingresar, el Deportivo Morón deberá mejorar y mucho para modificar la pálida imagen exhibida en las primeras tres fechas del actual Torneo de Transición 2014 de la "B" Metro, en procura de volver a sumar de a tres de manera perentoria, a fin de reducir la ventaja de seis unidades que ya le sacara el "Milrayitas" (luego de la jornada libre del Gallo, entre semana), en un campeonato de corto aliento donde los puntos perdidos pueden pagarse rápido y muy caro.

Por ello, y en búsqueda de la rehabilitación individual y colectiva perseguida, el equipo del "Tano" Pasini visitará a un golpeado Deportivo Armenio (que proviene de dos derrotas en fila, la última por goleada ante el conjunto de Fabián Nardozza, líder del Grupo "B", con puntaje ideal), en Ingeniero Maschwitz, este martes desde las 15.30, con arbitraje de Pablo Giménez y sin televisación en vivo.

Con ese objetivo necesario y urgente como premisa de viaje al "Estadio Armenia", el técnico de Morón ensayará cinco cambios, respecto del once inicial frente a los de Lomas de Zamora, con una baja obligada por lesión, otra por suspensión y el resto de las modificaciones de naturaleza táctica, en base a retornos, rendimientos deficientes y hasta algún debut con la camiseta del Gallo, de cara a la temporada en curso.

En primera instancia, Pasini se verá obligado a modificar la zaga central titular durante las primeras tres jornadas, a partir de la suspensión de una fecha recaída sobre Nicolás Miguel Gásperi, por su expulsión ante Los Andes, y la lesión sufrida por Ariel Otermín, quien se desgarrara durante el entrenamiento del último viernes. En el primero de los casos, el reemplazante será Cristian Leandro González, que volverá a calzarse la casaca del Gallito, luego de su paso a préstamo en 2013, por Unión de Mar del Plata. En lugar de Otermín, por su parte, volverá a la titularidad Emiliano Jonathan Ivan Mayola, aunque en este caso, para cubrir la zaga central, en lugar del lateral izquierdo, como lo hiciera en el partido debut ante Almagro.

Asimismo, en la mitad de la cancha, se producirá el debut en el Gallo, de Mauro Emiliano Montenegro, el volante diestro procedente de Chacarita, quien reeemplazará a Rodrigo Basualdo. Al mismo tiempo, para acompañar en el doble cinco a Cristian Damián Lillo, regresará al primer equipo, Damián Ezequiel Toledo, un jugador fundamental para el esquema de Pasini y que, por una distensión ligamentaria en su rodilla derecha, sufrida durante la pretemporada, se lo notara visiblemente disminuido en sus potencialidades, tanto en el triunfo frente Almagro, como en la igualdad ante Villa San Carlos. El ex Chacarita y Patronato ingresará en lugar de Víctor Leonel Altobelli, de buen partido con Los Andes, lo que determinará el cambio de esquema táctico, del fallido 4-3-3 puesto en práctica en la primera y tercera jornadas, por el más clásico y equilibrado 4-4-2, dispuesto para la visita a Berisso.

Por último, el quinto cambio que introducirá el cuerpo técnico para visitar este martes a Armenio, desde las 15.30, en el marco de la 5° fecha del Torneo de Transición 2014, "Osvaldo Guerra", de la "B" Metropolitana, será el ingreso desde el arranque del ex Newell's, Federico Domínguez, que jugara algunos minutos en el complemento de la derrota ante el "Milrayitas", a fin de reemplazar a un Nicolás González, cuyo rendimiento del pasado lunes no conformara al cuerpo técnico.

En definitiva, los once que intentarán volver a sumar de a tres ante Armenio, serán: Sebastián Darío Peratta; Rodrigo Lemos, Cristian Leandro González, Emiliano Jonathan Iván Mayola, Gastón Eduardo Montero; Mauro Emiliano Montenegro, Cristian Damián Lillo, Damián Ezequiel Toledo, Federico Domínguez; Cristian Román Yassogna, Damián Emilio Akerman (capitán).

Completan el listado de concentrados en el "familiar" predio de "Las Clavelinas", próximo al "Estadio Armenia" y de habitual uso durante la última etapa del "Gato" Daniele, los restantes jugadores convocados (uno de los cuales quedará marginado del banco de los suplentes), con la novedad de la inclusión del último refuerzo en llegar, el volante central ex Platense y Tristán Suárez, Jonathan Páez, quien arribara por la grave lesión de Jorge Ferrero y cuya incorporación se espera resulte oficialmente aprobada por el cuerpo médico de AFA, este mismo martes por la mañana, tras constatarse fehacientemente la fractura de peroné del joven volante sanjuanino, lesión por la que fuese sometido a una intervención quirúrgica en la semana pasada y cuya recuperación le demandará entre tres y cuatro meses.

En definitiva, se hallan también en Ingeniero Maschwitz: Agustín Javier Gómez; Carlos Alberto Ramos; Rodrigo Basualdo; Jonathan Páez (si finalmente llegara a tiempo su autorización); Gerardo Daniel Martínez, Guillermo Alejandro Suárez, Víctor Leonel Altobelli y Mariano Matías Martínez.

Jonathan Páez, el volante que llegó por la grave lesión de Ferrero

Jonathan Paez
Una vez confirmada la gravedad de la lesión del joven volante sanjuanino, Jorge Ferrero, quien en una jugada involuntaria durante el entrenamiento matutino del último sábado, sufriera la fractura de su peroné derecho, lesión que lo marginará por el resto del actual Torneo de Transición 2014, la dirigencia del Gallo decidió hacer uso del cupo que se habilita ante estos casos y se movió más que rápido para suplir su ausencia: en efecto, en las últimas horas firmó su contrato y arribó a la institución, el volante central o derecho, Jonathan Páez, de pasado en Platense y último paso por Tristán Suárez, que de esta manera y ante el infortunio de Ferrero, se convierte en la 19° incorporación para lo que resta de la "B" Metro.

Nacido futbolísticamente en las inferiores de Argentinos Júniors y biólogicamente en la ciudad santiagueña de Fernández, el 26 de febrero de 1987 (27 años), Páez es un volante diestro que ha sabido desempeñarse tanto como volante central, como por el carril derecho del mediocampo.

Habiendo debutado profesionalmente el 1° de septiembre de 2008, frente a Arsenal, de la mano de Néstor Raúl Gorosito, en su primera temporada no vería demasiado acción, más que en dos encuentros con la camiseta de los "Bichos Colorados", sin goles y con una tarjeta amarilla.

Sin continuidad en la entidad de La Paternal, Jonathan Páez sería cedido a préstamo a Defensores de Belgrano, en la primera "B" Metropolitana, donde registraría un gran paso, durante la temporada y media de permanencia en el "Dragón", con 51 partidos jugados y nada menos que cinco goles (de hecho, a la fecha suma seis en toda su carrera).

En 2010 y con el aliciente de su notable rendimiento en el Bajo Belgrano, retornaría a Argentinos Júniors, donde nuevamente no sería tenido en cuenta, hecho que determinaría un segundo préstamo consecutivo, en este caso con destino a Deportivo Santamarina de Tandil, en el Torneo Argentino "A".

Durante el primer semestre de 2011, disputaría catorce encuentros con la casaca del "Aurinegro", además de protagonizar algún que otro altercado con simpatizantes de Ramón Santamarina, vía Facebook, con disculpas públicas posteriores del propio jugador, por intermedio de su propio perfil en la red social.

Para el segundo semestre de 2011 y por expreso pedido del actual técnico de Morón, por entonces entrenador de Estudiantes de Buenos Aires, Páez se muda a Caseros donde obtendría un subcampeonato con el "Pincha", además de jugar 20 cotejos.

En la temporada siguiente y para afrontar la temporada 2012/2013, Jonathan Páez emigra a Ezeiza para desempeñarse en Tristán Suárez, donde juega 25 partidos (20 como titular, tres desde el banco y  los dos restantes por "Copa Argentina"), con 1521 minutos totales en cancha, ocho tarjetas amarillas y ninguna roja.

Durante su estadía en el "Lechero", quedaría en la historia de dicho club, al integrar el once que enfrentaría por primera vez de manera oficial y eliminaría a Racing Club de Avellaneda, al derrotarlo por uno a cero (gol de Federico Barrionuevo, a los '33 del primer tiempo), el pasado 24 de abril de 2013, en el "Estadio Bicentenario de San Juan". Tras aquél "batacazo" que lo clasificaría a octavos de final, el sueño "copero" de Tristán Suárez se agotaría en cuartos, al caer con Gimnasia y Esgrima de Entre Ríos, 4 a 3 en la definición desde el punto del penal, y luego de igualar sin abrir el marcador en los '90, el 14 de mayo del año pasado.

De regreso en la "B" Metro y debido a su gran regularidad y buen rendimiento, para la 2013/2014 resultaría refuerzo de Platense, donde registraría 26 encuentros disputados (24 de ellos como titular), más un encuentro por "Copa Argentina", con 2035 minutos totales en cancha, diez amonestaciones, sin goles ni expulsiones.

Durante el actual mercado de pases de invierno y sin espacio en el Tristán Suárez de Ricardo Caruso Lombardi (a donde debió regresar, tras su cesión en Vicente López), se rumoreó la posibilidad de una transferencia a Almirante Brown. Pase que finalmente no se concretaría, aunque sí su incorporación al Deportivo Morón, a partir de la lesión de Jorge Ferrero, a fin de reforzar uno de los sectores más flojos de un equipo de Pasini, que ha mostrado muy poco en las primeras tres jornadas del actual torneo.

En definitiva, el santiagueño Jonathan Páez, volante central diestro de 27 años y desde hace algunas horas el 19° refuerzo del Gallo, registra un total de 136 cotejos oficiales, con seis goles como profesional.

martes, 19 de agosto de 2014

Es hora de cambiar, Morón...

¿De qué sirve empecinarse en un sistema táctico que, en la práctica, sólo genera incomodidad, inconformismo, desorientación y frustración en los protagonistas, indubitable durante los '90 de juego, como indisimulable en el semblanteo de los rostros, al cabo de los mismos?.

¿De qué sirve porfiar en la continuidad de una idea táctica que, a la sazón, origina el efecto exactamente contradictorio al buscado, cuando lejos de potenciar las bondades de un tridente ofensivo de innegable categoría para la "B" Metro, genera el aislamiento evitable de sus hombres de punta, y por lógica e indeseable consecuencia, una inoperancia en ataque que preocupa y remite a una verdad incontrastable: que calidad y cantidad, sin coordinación y armonía, no siempre van de la mano?.

¿De qué sirve empecinarse en un sistema que obliga al "Flaco" Sebastián Peratta a jugar permanente e innecesariamente adelantado, casi como un líbero (pero de voley, por el recurso extra del uso de la manos), desempeñándose constantemente al límite del error o, cuanto menos, del riesgo excesivo, en la previsión defensiva y la cobertura de una última línea, proclive a la descompensación y la inferioridad numérica ante cada retroceso, producto del desorden táctico y la ambición sistémica desmedida, de una idea interesante para el caso particular del Bayer Munich, aunque de dudosa adaptabilidad a nuestro medio y máxime en la "B" Metro?.

¿De qué sirve apostar ciegamente a un esquema que obliga a desbalancear desde el vestuario al mediocampo, depositando la responsabilidad de la marca en un par de sus protagonistas y la creación de fútbol como resultado de las bondades del armado colectivo, aunque sin intérpretes claramente predeterminados, lo que en definitiva y dependiendo de los rendimientos individuales y de conjunto, determine que a la postre nadie marque o todos lo hagan a destiempo, mientras que la generación de juego se torne tan anárquica como espasmódica, y los delanteros deban bajar indefinidamente para tomar contacto con un balón, que viaja demasiado por el aire en ausencia de ideas claras y patrones de juego virtuosos?.

¿De qué sirve, por mera ortodoxia táctica, convertirse en previsible para cualquier rival de turno, con prescindencia de sus virtudes particulares, al reiterarse en fórmulas de sencillo contraste para jugadores y técnicos adversarios, transcurridas tan sólo un par de fechas, a sabiendas de nuestros puntos flojos y problemas no resueltos, poblándonos el mediocampo y/o la ofensiva, con tal de imponernos superioridad numérica y a partir de ella, el usufructuo del balón y la ocupación del terreno, y en definitiva, invitándolos a neutralizarnos y  "hacernos partido", más allá de los nombres propios "pesados" que exhibe nuestra desorientada y errática plantilla?.

Y por la misma rigidez de ideas y esquemas predeterminados, de plausible intención en el pizarrón, pero impracticable desde el pragmatismo prosaico de los terrenos de juego del ascenso argentino, ¿de qué sirve "experimentar" en el marco de un torneo tan corto como el actual, que con la mitad de duración de las temporadas acostumbradas, ofrece muchísimo menos margen para la "prueba y error", máxime en presencia de un plantel absolutamente nuevo y con pocas horas de rodaje y conocimiento colectivo en su haber?.

Porque, en definitiva, ¿de qué sirve complicar lo no tan complejo, pretendiendo que el microondas funcione en el baño y el bidet en la cocina, cuando con un par de retoques y caprichos al margen, el material humano existe y se halla disponible, a tiro de cambio y rectificación de ideas y rumbos posibles?.

Y en ese sentido, el momento es AHORA. Y el cambio de esquema se impone por lógico imperio de las necesidades y la urgencias, así como por la prepotencia de los tiempos que se agotan con inusitada rapidez, en este Torneo de Transición 2014.

El mismo criterio de modificación de actitudes y comportamientos que debería evidenciar la dirigencia del Gallo, por respeto a los socios que pagan su cuota y a los hinchas que abonan su entrada y que, con justificable bronca e impotencia, pudieron ver por tevé no sólo la derrota del Deportivo Morón frente a Los Andes, por la mínima, sino también la agraviante contradicción de un partido disputado a puertas cerradas por disposición del APreViDe y, sin embargo, rebozante en número de asistentes y de rostros conocidos, que nada tenían que hacer en la "Platea Oficial Filiberto Ferrante", en ocasión de  hallarse restringido el acceso del público en general.

Sin dudas que, por una u otra razón... ES HORA DE CAMBIAR, MORON.

Gustavo Adrián Requelme.