sábado, 13 de junio de 2015

Sin cambios para visitar al "Canario", por la "primera" fuera de "casa"

Más allá de los múltiples problemas institucionales que afronta el Deportivo Morón por estas horas, lo futbolístico no se detiene, y este domingo desde las 12, en el "Carlos V" de Jáuregui, el Gallo buscará una vez más, alcanzar un doble objetivo necesario y que se le ha negado hasta la fecha: ganar su primer partido de visitante y, al mismo tiempo, hilvanar también por vez primera en el campeonato, dos triunfos consecutivos.

Acicateado por el regreso a la victoria frente a Español, el miércoles pasado, y encima por tres goles, cortando de esta forma el arrastre de dos rachas negativas, de seis fechas sin sumar de a tres y, en dicho lapso, habiendo convertido nada más que dos tantos, Blas Armando Giunta no ensayará variantes en el once de inicio para enfrentar al "Canario", respecto de aquellos que salieran de arranque ante el "Gallego", con la novedad del regreso al banco de Cristian Damián Lillo, reestablecido de su distensión de ligamentos de rodilla derecha, y las ausencias de Rodrigo Lemos por una pubialgia (también ausente el último miércoles, en el postergado de la 16°) y de Gerardo Daniel Martínez, aquejado de un estado gripal (quien serán sustituido entre los concentrados, por el juvenil punta, Imanol Varela).

En consecuencia, los titulares del Deportivo Morón que visitarán a Flandria, este domingo desde las 12, con arbitraje de Germán Bermúdez y la televisación en directo de "Pacífico TV Morón", a través de su canal exclusivo de YouTube, en el marco de la 19° jornada (antepenúltima de la primera rueda) del torneo de la Primera "B", temporada 2015, serán los siguientes: Sebastián Darío Peratta; Carlos Alberto Ramos, Nicolás Miguel Gásperi, Emiliano Jonathan Iván Mayola (capitán), Ariel Otermín; Cristian Román Yassogna, Jonathan Páez (cuatro amarillas), Federico Domínguez, Adrián Maximiliano Peralta; Diego Alfonso Barrios Suárez, Víctor Leonel Altobelli (cuatro amonestaciones).

Completan el listado de concentrados, en un lujoso hotel de la zona de Luján: Carlos David Morel, Cristian Federico Broggi, Maximiliano Jerez, Cristian Damián Lillo, Lucas Sebastián Nanía, Imanol Varela, Junior Leandro Mendieta y Santiago De Ossa, uno de los cuales quedará afuera de los "dieciocho" definitivos.

Por la primera alegría lejos de "casa", y para prolongar y consolidar la levantada frente al "Gallego".

Pero que lo futbolístico, en ningún caso, nos haga olvidar de los
graves problemas institucionales de la hora.


Gustavo Adrián Requelme.
@elgallogustavo.



                       Foto: gentileza, Eduardo Fabián Acuña.

No nos quedemos más de "brazos cruzados"..., mañana puede ser tarde.

Y como era de presumir, dentro de esta historia ya vergonzosa del proyecto de traslado y construcción del nuevo estadio, la dirigencia del Gallo sumó "otro ladrillo en la pared", a ese "muro" de excusas ridículas, silencios cómplices y desapego por los intereses institucionales compartidos, respondiendo al pedido formal de reunión urgente de parte de la Comisión Ad Hoc, con la totalidad de los actores con decisión en la materia, ante el atraso alarmente y sin explicaciones de la segunda etapa de la obra, con otro comunicado insultante para la voluntad, buena fe e inteligencia de los pares que nos representan en dicha comisión, y que en definitiva, representa otra afrenta al interés y la destino futuro de los socios e hinchas del Deportivo Morón.

En efecto, lejos de atender con seriedad y vocación a la notificación oportuna y legítima de la Ad Hoc, la directiva de Morón procedió a comunicar oficialmente por Facebook (??), en la jornada, que durante la próxima semana, sin determinar ni precisar fecha u horario, habrá de realizarse una "importante reunión" (tal la autocalificación y proclamación de un cónclave que, en observancia a los participantes, parece más un mitin político, que una verdadera reunión de partes): "En el marco del AVANCE (perdón..., ¡¡¿¿a qué AVANCE se refieren??!!) de construcción de nuestro club, la próxima semana se llevará a cabo una reunión entre la Comisión Directiva de Deportivo Morón y las autoridades del Municipio afectadas a dicha obra" (¿y los representantes del Grupo Desarrollador Morón?..., ¿y los responsables de la empresa constructora "Bautec"?..., ¿y el estudio de arquitectura Vila-Sebastián Vila?..., ¿y "Candela"?..., ¿y la pileta?..., ¿y el faltante de obra??).

Y continúa...: "A la reunión además estarán INVITADOS los miembros de la Comisión Ad Hoc" (¿qué parte "nos perdimos"?..., si la reunión fue convocada a instancias de un pedido formal, formulado por la propia Ad Hoc, que ahora aparece "invitada" a un "convite" claramente ajeno e inconducente, mediante nota remitida al presidente del club, el pasado 1° de junio del corriente, fecha tope del plazo convenido contractualmente, para la entrega de la segunda etapa de la obra).

Reglón seguido, el "elocuente" comunicado de la institución, hecho público vía redes sociales, este viernes, revela casi inconscientemente y a manera de "fallido" freudiano, una relación entre la Comisión Directiva y el Municipio, donde las fronteras que deberían dividir los intereses de ambas partes se esfuman peligrosamente y, por si no fuera suficiente, ambos a su vez, se declaran "voceros" de las intenciones y voluntades empresariales, como se si tratara de una reunión de "socios inversores" o, en el más simpático de los casos, un encuentro gentil de "mejores amigos": "A partir de entonces (y recién a partir de entonces, según parece...) se conocerán los plazos que la empresa maneja para el fin de obra (¿los plazos de las tres etapas, no estaban ya definidos contractualmente?) y los pasos a seguir en función del retraso y el resarcimiento correspondiente" (algo también contemplado en la "letra" del fideicomiso, para quien desee leerla y respetarla, donde se estipula claramente la "denuncia" al administrador fiduciario, en caso de incumplimiento, activando de esa forma las moras correspondientes en favor del club, algo que a la fecha aún no se ha realizado, quizá en espera de la "venia" del Municipio o de sus "socios" o "mejores amigos" inversores).

Como cierre, el propio comunicado hace alarde de un voluntarismo encomiable, pero tan inconsistente e irrelevante en los hechos, como difuso resulta a esta parte, poder discernir como socios e hinchas, de qué lado del "mostrador" habrá de sentarse nuestro presidente, en la reunión de marras: "Esta Comisión Directiva que preside Diego Spina, va a bregar en todo momento por defender los intereses del club..." (cuanto menos, convengamos..., se "acordaron" un poco tarde).

En este "punto", que remite a "punto muerto", más que a un "punto de partida", resulta interesante reproducir la opinión de Juan Carlos Nigrele, tal vez el máximo exponente de la Comisión Ad Hoc, en tanto referente del único grupo de anónimos luchadores por la defensa de los auténticos intereses del club, durante todos estos años de "pelea" desigual y en soledad, quienes seguramente no asistirán a una reunión solicitada con todos los actores involucrados y respondida de manera insultante y hasta provocadora, con una suerte de sinergia entre mitin político y "reunión de consorcio". Una verguenza y una falta de respeto..., otra más de tantas, una vez más.


"EL DIA QUE SE CAYERON LAS CARETAS" (por Juan Carlos Nigrele, extractado de su Facebook personal, el 12 de junio de 2015):

"Hace ya 10 años que un grupo de socios preocupados por el devenir de su institución, y en Asamblea Extraordinaria propuso la conformación de una Comisión de estudio, elaboración del proyecto y seguimiento de obras, ante la propuesta municipal de traslado del estadio del Deportivo Morón.

Muchas fueron las idas y venidas, conversaciones y discusiones para arribar a un proyecto integral de desarrollo sustentable y LLAVE EN MANO.

Pero como era de esperar, los enemigos casi siempre están adentro y no afuera, en el 2010 y mediante una asamblea apurada y realizada un 20 de diciembre, se deja de lado la llave en mano para pasar a un proyecto de tres etapas (...). Es verdad, esa asamblea también era soberana para aprobar dichos cambios, pero lamentablemente fue el origen de los problemas actuales en la continuidad de las obras.

También de apuro, a 48 hs. de firmarse el mentado Fideicomiso, este grupo de socios debió revisar contra reloj la totalidad de la documentación, encontrando faltantes y errores respecto de lo aprobado.

A partir de allí se cierra el círculo, tomando el Municipio la administración de la Institución de manera de salvaguardar y garantizar que nada se modifique a los intereses de los inversores. Así es, después de leer el comunicado de prensa de la Comisión Directiva, del día de la fecha, y siendo la misma respuesta a nuestra nota del 1 de junio próximo pasado, donde pedíamos una reunión urgente con todas las partes interesadas, sólo me queda pensar lo antedicho:

Señores, ¿para qué hacer una reunión entre nosotros, sin el desarrollador y el inversor? (...).

¿Qué cosas se han acordado a espaldas de los socios?.

Cuando la semana que viene llegue el material para el techo de chapa de los vestuarios, donde debería haber losa, ¿qué explicación nos dará el sr. presidente?.

¿Por qué no se denuncia al Fideicomiso la mora de las obras?.

(...) ¿Por qué no se resolvieron los errores y faltantes de la primera etapa?.

Personalmente creo que tarde pero al fin, se han caído las caretas, no he de concurrir a la invitación de esa "importante reunión", considerando que es vana e inútil al no asistir quienes tienen poder de decisión y respuesta a todos los interrogantes.

Lamentablemente las cartas están echadas y deberemos arbitrar todos los medios a nuestro alcance, para hacer cumplir a rajatablas lo firmado, le guste a quien le guste y le pese a quien le pese.

Por último, le solicitaría al sr. presidente que es hora de una ASAMBLEA, para explicar a TODOS los socios qué está pasando en DEPORTIVO MORON".

Ante todo ello y en definitiva..., nos, los socios e hinchas genuinos del Gallo, ¿seguiremos "durmiendo la siesta" y "aletargados", mientras afuera se juega el destino y futuro de NUESTRA INSTITUCION?.

Creemos que ha llegado la hora de movilizarse en defensa del Deportivo Morón, con las herramientas que otorga nuestro olvidado Estatuto: esto es, la convocatoria a una ASAMBLEA EXTRAORDINARIA YA, para impedir la consumación de otro atropello y despojo.

Mañana puede ser demasiado tarde, y habrá de condenarnos la historia.

No nos quedemos más de "brazos cruzados", observando pasivamente cómo entre unos cuantos, enajenan nuestro futuro e hipotecan nuestro destino.

TODOS SOMOS EL GALLO, hoy más que nunca. Después..., ya después no habrá reclamos.


Gustavo Adrián Requelme.
@elgallogustavo.


miércoles, 10 de junio de 2015

Sin "chiste" de "Gallegos", recuperamos la sonrisa.

Y una fría tarde de junio, en día de semana, el Gallo volvió a "cacarear" fuerte, y a sumar de a tres, algo que tanto necesitaba, luego de una "sequía" hecha racha, de seis encuentros sin sonrisas, con dos derrotas y cuatro empates.

Y en esa misma tarde de junio, por el recupero de la 16° fecha de la Primera "B", frente al "Gallego", el Morón de Blas Giunta recuperó algo de memoria emotiva y se hizo nuevamente fuerte de local, tras tres cotejos sin alegrías, dos de ellos con derrotas incluidas, como la del último sábado, ante el "Bohemio".

Por si fuera poco, en la referida jornada de miércoles, en el Nuevo Francisco Urbano, el Gallito se reencontró con algo de la contundencia perdida en las últimas fechas, tanto es así que sólo había podido hacer vibrar la "gola" de sus hinchas, en dos de los pasados seis encuentros, convirtiendo nada menos que tres goles, luego de una prolongada espera, más precisamente desde la séptima jornada, ocasión en la que el Deportivo Morón derrotara 3 a 2 a Barracas Central, en el mismo escenario de la víspera.

Y desde lo futbolístico, fundamentalmente, este Morón de Giunta retomó el protagonismo resignado (¿vaya uno a saber bien por qué?...) durante demasiado tiempo y recuperado recién el último sábado, en oportunidad del choque con derrota, injusta pero caída al fin, frente al pragmático Atlanta de "Cacho" Sialle.

También quizá, a expensas de una muy pobre expresión futbolera del Deportivo Español, el esquivo e indescifrable destino lo compensó, con diferencia de escasos días, y el Gallo "ligó" algo de lo mucho que generó y dilapidó, una y otra vez, ante el "Bohemio", como para alcanzar al menos un empate, trajinado y merecido con creces.

Asimismo, y como refiriéramos más arriba, tal vez el Gallito haya comenzado a experimentar la recuperación progresiva de la memoria futbolística, en especial en suelo propio, retrotrayéndonos hacia aquellos encuentros en el Nuevo Francisco Urbano que, lejos, muy lejos de brillar, cuanto menos resultaba capaz de acumular los méritos necesarios para ganar los partidos y, al mismo tiempo, hacía gala de una contundencia importante, en la relación matemática, llegadas-goles.

Y esa quizá haya sido una de la principales razones que cimentaron el 3 a 0 de Morón sobre el "Gallego", a caballo de un equipo que logró capitalizar las pocas opciones de gol generadas (que, en riguroso análisis, no fueron más de tres o cuatro en '90), retomando el camino de la "pelota parada" como argumento válido para, en primera instancia, el "destrabe" de un partido parejo y regular en el trámite y, en segundo término, la consolidación de un resultado positivo, por vía del tiro libre directo, aún sin Gerardo Martínez desde el arranque (luego ingresaría, sin gravitar, en una de sus tardes "grises").

Así las cosas, el Deportivo Morón hallaría su primera ventaja a los '16 del primer tiempo, cuando poco y nada habían hecho ambos contendientes para merecer "algo", merced a un preciso tiro de esquina, ejecutado desde la izquierda por el retornado Adrián Peralta (que reemplazara a un Rodrigo Lemos lesionado), y que sobre el segundo palo, encontrara la cabeza goleadora de Emiliano Mayola, capitán del equipo y flamante papá en las últimas horas.

Menos de veinte minutos más tarde, sobre los '35 de la etapa de inicio, Jonathan Páez recuperaría un balón importante en tres cuartos visitantes, y derribado con falta grosera por Sergio López, el "ocho" "Gallego", generaría un tiro libre desde la derecha, que un inspirado "Kily" Peralta la ubicaría a media altura, bien cerca del poste derecho de Carlos De Maneses y muy lejos del alcance de sus manos, para clavar un auténtico golazo y decorar la mejor actuación del volante externo zurdo, desde su arribo al Gallo, para la presente temporada.

De allí y hasta el final de la etapa, el desarrollo del encuentro ingresaría en una "meseta", por el conformismo de Morón con el 2 a 0 y la falta de fútbol e ideas en la visita para intentar arrimar algo de peligro, a una defensa local que, sinceramente, no sabemos si mejoró sustancialmente su nivel, o si la oposición "española" resultó tan insuficiente que, desde lo práctico dentro de la cancha, y lo "óptico" fuera de ella, habría de potenciar la performance de la última línea del Gallito y disimular sus yerros.

En el "desagregado", podríamos destacar las actuaciones de Carlos Ramos y Emiliano Mayola, ambos muy correctos y seguros, una actuación desigual de Nicolás Gásperi, con alternancia de buenas y malas, pero sin grandes desaciertos y la floja labor (una vez más) de Ariel Otermín, permeable en la marca y lento en los "mano a mano". Por el lado de Sebastián Peratta, tendría un muy buen primer tiempo, con algunas intervenciones importantes, que venían a confirmar su notoria mejoría de los últimos partidos, aunque luego habría de desdibujarse, en el segundo tiempo, con algunas dudas en un par de centro y el regreso de su tendencia a quedarse "parado", en lugar de ir en búsqueda del envío para "atenazarlo".

En el medio, la vuelta de una de las mejores versiones de Federico Domínguez, esta vez, como dueño absoluto del círculo central, quizá por imperio del número "cinco" que llevaría en su espalda, con una dosis mayor de sacrificio y hasta de timming para el quite, clarificando el primer pase ofensivo, en esta oportunidad, jugándola de primera y sin "engolosinarse" con la pelota. A su lado, un Jonathan Páez que comenzaría muy errático (perdiendo algunas pelotas en lugares inadecuados del campo) y que más tarde habría de ir asentándose, hasta encontrar un rendimiento de "aprobado". Por las bandas, al muy buen partido de Peralta (sin dudas, la figura por claridad, mientras le durase la "nafta"), hubo de contraponérsele un "embarullado" Cristian Yassogna, aunque como siempre, erigiéndose en el "abanderado" del sacrificio y el despliegue.

En ofensiva, por su parte, Leonel Altobelli habría de "chocar" demasiado con sus rústicos, aunque ásperos marcadores, desgastándose en roces inconducentes, que destiñeron su desempeño, siempre matizado por una prodigalidad innegociable. A su vez, su compañero desde el inicio, Diego Barrios Suárez ofrecería una imagen bastante mejorada, de lo muy poco ofrecido a la fecha, con algunos buenos arranques y el regreso de esa voluntad y despliegue, tal vez propios de su sangre "guaraní".

Tómese en cuenta que ni siquiera mencionamos la existencia de un segundo tiempo "soporífero" y que acabaría decididamente de más, entre la peligrosa sensación de seguridad (tantas veces padecida, esta misma temporada) y de partido concluido, por parte de Morón, y la incapacidad manifiesta de Español para, siquiera, acercar algo de peligro al arco de Peratta.

Para destacar de esta etapa, el debut en la red del joven punta colombiano, Santiago De Ossa, quien anotaría el tercero en tiempo cumplido, luego de una gran habilitación de un extenuado Domínguez ("taco" incluido de Páez), y una definición fría y eficaz de un oriundo de Medellín que a cada nuevo paso, ilusiona con grandes condiciones técnicas y un temperamento desusado, para un "prospecto" con edad de juvenil.

En definitiva, en una fría tarde de junio, en el Nuevo Francisco Urbano, el Deportivo Morón dio señales de vida y volvió a triunfar, luego de seis "eternas" fechas.

Sin brillar, pero consolidando las muestras de mejora ofrecidas frente a Atlanta, este vez "ligó", tuvo contundencia, minimizó los errores y mereció la victoria y hasta la diferencia.

Ahora, será de tiempo de profundizar la mejoría, ponerla en práctica y medirla, frente a un rival duro y de mayor jerarquía, como lo es el Flandria de Felipe De La Riva, ya el próximo domingo, al mediodía, en el siempre difícil "Carlos V".

Mientras tanto, se volvió al triunfo, que era tan necesario y se ganó sin sobresaltos, ni goles en contra, que no es poca cosa.

Como sea, y ante todo, recuperamos la sonrisa..., sin "chiste" de "Gallegos" mediante.


Gustavo Adrián Requelme.
@elgallogustavo.



                        Foto: gentileza, Osvaldo Abades (h).

martes, 9 de junio de 2015

Frente al "Gallego", con un cambio, por una "buena" dentro y fuera de la cancha.

Sin tiempo para el descanso, y aún bajo los ecos de la "doble derrota" del último sábado, dentro de la cancha, frente a Atlanta y, fuera de ella, por los lamentables incidentes registrados entre un grupo de dirigentes y la seguridad del club, luego apoyados por el accionar siempre desmedido e ineficaz de la Guardia de Infantería de la Policía Bonaerense, este miércoles, desde las 15, el Deportivo Morón intentará cortar una racha negativa de seis sin ganar, cuando reciba a Deportivo Español, en el Nuevo Francisco Urbano, con el arbitraje de Gonzalo López Aldazábal y la televisación en vivo de "Pacífico TV Morón" (a través de su canal exclusivo de YouTube), en cotejo postergado correspondiente a la 16° fecha del torneo de la Primera "B", temporada 2015.

Con un solo cambio, respecto del once inicial ante el "Bohemio", a partir del ingreso de Adrián Maximiliano Peralta, en lugar del lesionado Rodrigo Lemos (quien fuera reemplazado antes del final, el sábado pasado, con visibles molestias propias de la pubialgia), corriéndose nuevamente hacia el sector derecho del mediocampo, el "todo terreno" del Gallo, Cristian Román Yassogna, los titulares del Gallito para enfrentar al "Gallego" serán: Sebastián Darío Peratta; Carlos Alberto Ramos, Nicolás Miguel Gásperi, Emiliano Jonathan Iván Mayola (capitán y flamante papá, en las últimas horas), Ariel Otermín; Cristian Román Yassogna, Jonathan Páez, Federico Domínguez, Adrián Maximiliano Peralta; Diego Alfonso Barrios Suárez, Víctor Leonel Altobelli (cuatro amarillas).

Completan el listado de concentrados, uno de los cuales quedará al margen de los dieciocho definitivos: Carlos David Morel, Cristian Federico Broggi, Maximiliano Jerez, Lucas Sebastián Nanía, Imanol Varela, Gerardo Daniel Martínez, Junior Leandro Mendieta y Santiago De Ossa.

Por una buena noticia, dentro y fuera de la cancha.


Gustavo Adrián Requelme.
@elgallogustavo.



lunes, 8 de junio de 2015

Mentiras que "matan": un relato de llamativas coincidencias históricas.

Repasando mentalmente las imágenes que nos dejara otra tarde de vergüenza en la historia demasiado reciente, del Nuevo Francisco Urbano, habríamos de quedarnos con una en particular que, luego de pasar inicialmente inadvertida (por lo menos, en nuestro caso), con el paso de la horas comenzaría a cobrar mayor significación simbólica y hasta fuerza de pregunta, en una suerte de "deja vú" nefasto, de sinsabores repetidos y "desgracias" ya vividas en el pasado reciente.

En concreto, nos preguntamos: ¿qué hacía un patrullero, perteneciente al llamativamente numeroso operativo policial, del último sábado 6 de junio, DENTRO de los límites del estadio, y más precisamente, en los playones contiguos a la Platea Oficial, es decir, a escasos metros del epicentro de violencia al término del encuentro con Atlanta?.

En simultáneo, y apelando a la memoria emotiva, individual y de conjunto, ¿en cuántas canchas de nuestro medio, habrían de repetirse situaciones de este tipo, con móviles policiales involucrados, ubicados dentro o en las adyacencias de los accesos populares, pero en definitiva, siempre apostados en lugares inadecuados y hasta insólitos, desde la óptica de los protocolos de seguridad y el sentido común más elemental y prosaico?.

Sin respuestas concretas para el primer interrogante, la segunda respuesta tiene nombre propio y hasta fecha: tan sólo en el Deportivo Morón, habría de reproducirse una situación inaudita de esta naturaleza, más precisamente el 10 de diciembre de 2006, cuando al término del fatídico cotejo con Social Español, en dicha jornada, la victoria insospechada del "Gallego", nos arrebatara la posibilidad de alzarnos con el Torneo Apertura y, lo que sería más costoso a futuro, los gravísimos incidentes post partido, condenarían para siempre la "suerte" de nuestro viejo y recordado "Francisco Urbano".

En efecto, en aquella tarde, otro patrullero habría de arder en llamas, justo frente al portón de acceso a la platea (por entonces, la única), en la intersección de Almirante Brown y La Roche, fuego que resultara atribuido a los desmanes posteriores, ya fuera del estadio y que, en contrapartida, documentos fotográficos del momento, demostraran que el incendio del móvil policial siniestrado, había de comenzar antes de finalizado el encuentro, aún con los portones de acceso herméticamente cerrados.

Aquella nefasta tarde, sumada a la negativa recurrente de poder jugar durante años, en sábado por lo tarde, de conformidad a la negativa del comercio céntrico de nuestra ciudad, siempre de acuerdo al relato de las autoridades institucionales y comunales de entonces, abrirían definitivamente las puertas a la concreción del proyecto de infraestructura física más importante en la historia del municipio y que, pese a hallarse enmarcado dentro de un plan estratégico más integral y abarcativo, denominado pomposamente "Morón 2020", en rigor de verdad, el único presupuesto que habría de perseguirse con obsesión, hasta su efectivo cumplimiento, no sería otro que el traslado hacia una nueva locación, de nuestra "segunda casa" y entrañable Urbano.

Demás está decir que, muchos de los principales actores comunales, con mayor interés en la concreción del proyecto millonario de traslado del estadio, hoy dirigen (o deberían hacerlo) los destinos del Deportivo Morón, registrándose situaciones insólitas, a lo largo de ese largo y penoso camino, que derivara en nuestra intervención municipal (no sin culpas propias, al no haber sido capaces de administrarnos correctamente por nosotros mismos, para evitar el "desembarco"), donde el actual presidente del club, de conformidad al momento histórico que se tome como referencia, habría de sentarse de uno u otro lado del "mostrador", a la hora de las negociaciones, defendiendo (o por lo menos, declamar hacerlo) los intereses de una u otra parte, cambiando raudamente de "camiseta", durante los últimos tres años a esta parte.

Una porción de la historia más reciente y conocida, caracterizada por la pérdida progresiva del prestigio futbolístico e institucional alcanzado en toda una vida de esfuerzos compartidos, la debacle económica más grave, negligente y formidable, desde los tristes tiempos de otra intervención, la síndico-financiera y su quiebra y convocatoria de acreedores, y la división más profunda que jamás se haya visto entre "compañeros de sentimiento", hoy fatalmente enfrentados por aspiraciones políticas, obligaciones contractuales y compromisos o "favores" varios, dentro de un club desconocido para nuestros "padres" fundadores, coptado por un internismo despiadado y mediatizado por operaciones político-partidarias cruzadas, en las que los socios e hinchas resultamos rehenes indefensos de intereses extraños, mientras nos "desangramos" en luchas intestinas y fraticidas.

Porque en definitiva, y de regreso al eje de este relato, tantas coincidencias históricas y tanto patrullero repetido, en ubicaciones insólitas para la razonabilidad de la seguridad y hasta del sentido común más elementales, como suele afirmarse en el derecho penal, suena a "prueba plantada" o, de manera más prosaica, a "cama" bien tendida.

Y por si fuera poco, a la reiteración sospechosa de patrones desgraciados, debemos sumarle invariablemente, la persistencia (en funciones diferentes) de varios de los mismos protagonistas de aquél 10 de diciembre de 2006.

¿ Cuál sería la búsqueda de hoy, en todo caso, el "salvataje del salvataje"?. Tal vez nunca lo sepamos..., o quizás sí, y eso es aún más inquietante.



Gustavo Adrián Requelme.
@elgallogustavo.