jueves, 9 de junio de 2016

ALBERTO MEYER, ES EL NUEVO PRESIDENTE DEL DEPORTIVO MORON

Este miércoles 8 de junio por la tarde, en la confitería del club, se llevó a cabo el acto formal de traspaso de mando, de la directiva saliente, encabezada por el ex vicepresidente primero, en ejercicio de la presidencia, Dr. Pablo Sauro, y la nueva comisión directiva, elegida con casi el 48 por ciento de los votos, el último domingo 5 del corriente, y que de esta manera determinara el regreso a la presidencia del Deportivo Morón, de Alberto Rubén Meyer, quien asumirá la máxima responsabilidad institucional por quinto mandato, luego de presidir al club durante cuatro períodos consecutivos y ocho años, entre el 2002 y el 2010.

En un acto sencillo y austero, tal una de las tres consignas de campaña enarboladas por Alberto Meyer (“Orden, Austeridad y Crecimiento”, han sido desde siempre sus premisas fundacionales para este nueva etapa), y sin embargo emotivo, en una confitería del club expectante por un nuevo ciclo que se inicia en la historia de nuestro querido Gallito, Alberto Meyer y Pablo Sauro suscribieron el acta de traspaso de mando correspondiente, que da comienzo a la presidencia del primero, durante el período 2016/2018, ante los demás candidatos de la Agrupación Resurgimiento Moronense y desde este miércoles, nuevos miembros de comisión directiva por idéntico lapso, y los flashes, micrófonos y cámaras de los medios partidarios gentilmente presentes en tal histórico acontecimiento.

“Agradezco infinitamente al socio de Morón, que haya depositado su confianza en este nuevo equipo dirigencial, dentro del cual y como máximo referente del mismo, me comprometo a cumplir con la palabra dada. Es un compromiso muy difícil, pero al mismo tiempo muy hermoso, potenciado por la gran cantidad de socios que han confiado en nosotros”, afirmó Alberto Meyer, en sus primeras declaraciones como flamante presidente del Deportivo Morón.

“Morón es de todos, acá no hay vencedores ni vencidos. Por eso sabemos del compromiso asumido por las demás agrupaciones y confiamos en que nos acompañarán y ayudarán durante esta nueva gestión, en este momento tan duro que atraviesa el club”, continuó el nuevo presidente, acompañado por Pablo Sauro y con candidatos de otras fuerzas electorales, entre los presentes al acto de traspaso de mando.

“Venimos por las obras terminadas y para garantizar la gesta del traslado tal como tiene que ser, así como reclamar todo lo que nos falta, para poder contar con la totalidad de nuestro patrimonio institucional, de la manera acordada oportunamente. No será una tarea fácil, pero tenemos muchísima confianza”, sintetizó Alberto Meyer, desde el último domingo, el nuevo presidente del Deportivo Morón, tras ser elegido con casi el 48 por ciento de los votos.

Es de destacar que, en este quinto período a cargo del Gallo, Alberto Meyer estará acompañado por los siguientes miembros de comisión directiva:

Vicepresidente 1°: Leandro Sauk;
Vicepresidente 2°: Juan Carlos NIgrele;
Secretario: Fidel Manisse;
Prosecretario: Sergio Babino;
Tesorero: Silvana Reimunto;
Protesorero: Luciano Guaglianone;
Secretario de Actas: Gustavo Requelme;

Vocal Titular 1°: Juan Pablo Rochi;
Vocal Titular 2°: Luis Hernández;
Vocal Titular 3°: Daniel Santarelli;
Vocal Titular 4°: Marta Parisi;
Vocal Titular 5°: José Glusman;
Vocal Titular 6°: Germán Rivadeneira;
Vocal Titular 7°: Alejandro López;
Vocal Suplente 1°: Eduardo Suárez;
Vocal Suplente 2°: Eduardo Correa;
Vocal Suplente 3°: Omar Coda;
Vocal Suplente 4°: Mario Amalfi;
Vocal Suplente 5°: Mabel Peña;
Vocal Suplente 6°: Julio Mansilla;

Revisor de Cuentas Titular 1°: Fernando Bellido;
Revisor de Cuentas Titular 2°: Daniel Castillo;
Revisor de Cuentas Titular 3°: José Elizondo;
Revisor de Cuentas Suplente 1°: Jorge Gambin;
Revisor de Cuentas Suplente 2°: Claudio Paulluk.



                                   Foto: gentileza, Vanesa Insfran.



                                    Foto: gentileza, Osvaldo Abades (h).

miércoles, 8 de junio de 2016

"Deportivo Dignidad" y la entereza del "Bicho".

Deportivo Morón derrotó a San Carlos 1 a 0 y logró coronar la temporada como invicto de local. A pesar de no poder pelear por el torneo, los dirigidos por Otta dejaron una aceptable imagen y le regalaron a sus hinchas el triunfo. Conmovedora ovación para Javier Rossi en un momento muy doloroso.

El Gallo llegaba a la anteúltima fecha con la desazón lógica de haber quedado sin chances de ser campeón. Sin presiones y casi con el único compromiso de ganar por Rossi, jugó un "entrenamiento a puertas abiertas". Gerardo Martínez como figura y Javier Rossi como eje de todas las miradas, torcieron la balanza de un cotejo que parecía destinado a un empate sin pena ni gloria.

La gélida tarde de lunes, como tantas otras, se hacía eco del poco ambiente en las tribunas. La inmensidad del Nuevo Francisco Urbano lucía como un coloso sin alma ni vida. Y, como si el frío cemento no bastase, en el terreno de juego había un "león herido" (pero entero), llamado Rossi. La ocasión no admitía equívocos: el resultado era una anécdota, había alguien que necesitaba del calor humano. En un gesto plagado de tacto, "el Bicho" se llevó un minuto de ovación que, ante tanto dolor, llegó como un bálsamo sumamente oportuno.

El partido en sí fue un compendio de equívocos. San Carlos, de flojo torneo, apostó a defender y a la contra. Morón, casi siempre "ciego", buscó la manera de romper el marcador. Algún tiro libre ejecutado por Mendieta insinuó con romper el letargo. Finalmente, a los veintiseis minutos de la segunda mitad, llegó el centro de Martínez que interceptó Mayola con su cabeza y sentenció el asunto. San Carlos, estoico, resistió antes y después del gol para llegar a este momento. Su suerte en la tarde de ayer, como en el resto del torneo, parecía echada. El resto fue absolutamente previsible: pinceladas de Martínez, despliegue de Mendieta y un sinfín de centros para que Rossi se lleve todos los flashes. 

Llegó el pitazo final de Possi y se coronó el triunfo. Casi desde el inicio, quienes asistieron al estadio sabían que el partido estaba de más. La temporada, con muchos sinsabores, mostró a un plantel más unido que nunca y una hinchada que, a pesar de 26 años de frustraciones, se entregó por completo al amor propio brindado. A fin de cuentas, como reza la canción, "te alentaremos de corazón, PORQUE TE QUIERO Y SOY HINCHA DE MORÓN". Jugadores y cuerpo técnico, desde este humilde lugar, muchísimas gracias. 

Durante seis meses fueron "Deportivo Dignidad". Ojalá que de ahora en adelante volvamos a ser Deportivo Morón.


Matías Andrés Colinas.



                                                   Foto: gentileza, Vanesa Insfran.



                                     Foto: exclusiva, Osvaldo Abades (h).

martes, 31 de mayo de 2016

Del infierno a la esperanza..., sin escalas.

En la foto alusiva, del abrazo bien apretado de los jugadores de Morón, luego del gol del trabajoso triunfo del Gallo, frente a Acassuso en el "Ciudad de Vicente López", por obra de una gran diagonal y mejor definición desde afuera del área, de Junior Leandro Mendieta, una de las figuras del partido, se sintetizan muchas sensaciones y emociones, pero fundamentalmente, constituye el símbolo exacto de un plantel que supo sobreponerse a infinidad de contratiempos en los últimos seis meses, y en definitiva, que logró hacerse fuerte en la adversidad límite del caos institucional y mafioso, para vencer al chantaje de los violentos y al amedrentamiento delictivo, de aquellos simples delincuentes travestidos de socios e hinchas.

Porque este plantel y cuerpo técnico, que jamás supieron lo que es cobrar un mes de sueldo entero, en una sola "cuota" y en efectivo, debió sufrir el miércoles pasado la última frontera de la irracionalidad humana, poniendo en juego la vida y la integridad física de todos sus integrantes, a merced de un club decididamente a la deriva y coptado por los violentos, aquellos que todo el mundo conoce y reconoce a diario, transitando por sus pasillos, como si se tratara de sus legítimos dueños, salvo a la hora de responder a las requisitorias judiciales y las declaraciones públicas a los medios.  

Pues bien, esos mismos muchachos, hartos de andar hartos de escuchar promesas dirigenciales vacías, salieron este lunes nuevamente a la cancha, con toda esa carga de temor y cansancio moral a cuestas, para demostrar una vez, como la han hecho tantas veces a lo largo de este semestre, que los une y potencia una fortaleza individual y de conjunto admirables, la misma que los mantiene "vivos" en la pelea de fondo por el campeonato, a pesar de todo lo que les ha tocado vivir, por imperio de una entereza única en su tipo, propia de los hombres ejemplares y los grandes grupos, y del respeto a sí mismos, a sus afectos y a cada una de aquellas almas que, con idéntico escudo sobre el pecho, valoran y aplauden su esfuerzo, más allá del resultado final que les depare el destino venidero.

Por eso Morón salió decidido a ganar el partido en Vicente López, como lo ha hecho desde el comienzo de temporada, en todas las canchas que ha transitado, con variada fortuna futbolera, gracias a la propuesta generosa de Walter Otta, quien además ha demostrado tener una cuota de humildad importante, para reveer sobre la marcha y pese a sus convicciones, aspectos de juego que pudieran resultar contraproducentes para la consecución exitosa del objeto supremo de grupo.

Dentro de un primer tiempo donde se prestarían la pelota, y los pocos encuentros virtuosos se agotarían lejos de los arcos, el Gallo intentaría asumir el rol de protagonista, tal cual sabe hacerlo y se siente cómodo de esa manera, aunque se toparía con su falta de fútbol (habría de sentirse la ausencia de Rodrigo Díaz, y la consecuente soledad creativa de Gerardo Martínez), así como con la carencia de profundidad ofensiva, con Javier Rossi aguardando en el banco, más allá de las buenas intenciones de Javier Pérez y el muy buen partido de Junior Mendieta, quien más tarde hallaría el premio merecido.

Al cabo de esos primeros '45, con una muy clara del propio Javier Pérez, desviada apenas por encima del travesaño de Julio Salvá, y una etapa más que tranquila para Milton Alvarez, en el complemento se impondría la lógica de la necesidad numérica y, en ese mismo instante, el momento emotivo y esperado del regreso del "Bicho" Rossi, en la lluviosa tarde de lunes de Vicente López, con la "18" en la espalda, para terminar de sintetizar el triunfo de la razón sobre la sinrazón y del fútbol sobre la violencia.

En ese segundo tiempo, el Gallo se jugaría el resto, en procura del triunfo que lo mantuviera con chances en la lucha por el ascenso, generando cuatro o cinco situaciones claras de gol, que comenzarían a inclinar la balanza de los merecimientos en favor de la visita, aunque, al mismo tiempo, a exponerse a la contra de un Acassuso que jugaría el encuentro, como si se tratase de la final de la Champions, cuando en definitiva se tratara de un cotejo para cumplir con el calendario.

Con un muy buen partido de la defensa, en especial de Juan Ferreira (que prolongara su buena producción del último martes, frente a Colegiales, con el plus extra de la peligrosidad de sus laterales-centros al "corazón" del área), y principalmente de Cristian Broggi, de impecable segundo tiempo, sumados al talento y sacrificio de Emmanuel Giménez y el desequilibrio de Junior Mendieta, a falta de seis para el final del partido y cuando la victoria necesaria parecía alejarse, de un quite fantástico de Broggi, Giménez iniciaría el circuito ofensivo con destino a Gerardo, que picando el balón dejaría en el camino a su marca y al mismo tiempo habilitaría a Mendieta, quien con una gran diagonal se haría el espacio suficiente para sacar un derechazo potente y bajo, que se "colaría" pegado al palo derecho de Salvá, para el uno a cero parcial, justificado y festejado de todo el Pueblo de Morón.

Con tiempo para sufrir de más, fiel a la costumbre de tantos años a esta parte, con el pitazo final de un horrendo arbitraje de Gastón Meineri, el Deportivo Morón se alzaría con una victoria tan justificada como trabajada, para quedar a tiro del "milagro", con cuatro de distancia respecto de Flandria, con seis unidades en juego, si es que la crisis e intervención escandalosa de la AFA, permitirán el desenlace normal de los torneos de ascenso.

Ganó Morón y esta vez sí es lo importante, porque afortunadamente y gracias a este plantel y cuerpo técnico de "gladiadores", pudimos volver a hablar sencillamente de fútbol.

Y nos devolvieron la esperanza del triunfo..., del necesario triunfo de los hombres y mujeres de bien, por sobre los cobardes y los matones a punta de pistola. 

PORQUE ESTO ES MORON, CARAJO!!.


Gustavo Adrián Requelme.
@elgallogustavo.




                                        Foto: gentileza, Vanesa Insfran.



                                     Foto: exclusiva, Osvaldo Abades (h).


domingo, 29 de mayo de 2016

De vuelta del "infierno tan temido"..., por el sueño en paz y compartido.

Al término de la semana más triste y conmocionante en la historia institucional del Deportivo Morón, con una frenética sucesión de hechos, primero futbolísticos, con el trascendente triunfo ante Colegiales (remontando un resultado adverso, en un partido más que "chivo", ante el escolta del líder, para quedar entonces a cuatro de la cima, con nueve puntos por delante), luego extra deportivos y propios del estado de caos económico del club, con las declaraciones "a corazón abierto" de Javier Rossi, (figura indiscutida y autor de los dos goles ante el "Tricolor" de Munro, para sumar diez y erigirse además en el goleador absoluto del torneo), emergentes de un plantel desesperado ante una deuda salarial  insostenible y la falta de respuestas "efectivas" de una dirigencia que ha hecho de la evasiva y el incumplimiento su forma de "hacer política"; para más tarde pasar a la mañana lamentable del 25 de mayo, con Asamblea de Socios mediante, y el estupor generalizado ante el acto delictivo y vandálico de un grupo de cobardes disfrazados de socios de Morón, quienes en su intento de poner de rodillas al "Bicho" Rossi, a punta de pistola y en la antesala del vestuario, previo a un entrenamiento que jamás habría de realizarse, intentaran "poner de rodillas" a toda la institución, ante la sinrazón de los violentos sin camiseta y mercenarios al mejor postor, y que además de colocar al club en la primera plana de todos los medios nacionales, por imperio de la delincuencia común travestida de Deportivo Morón, no obtuvieran más que el repudio generalizado de todo el "Mundo Morón" de bien, aquél que con un inmenso dolor en el alma y el corazón de Gallo destrozado, manifestó una y otra vez, por todos los canales públicos a disposición, la solidaridad con el goleador brutalmente "apretado" simplemente por decir la verdad... Y a partir de allí, con las garantías institucionales del caso (Fiscalía, organismos de seguridad pública y deportiva, etc), más el concurso de las demás agrupaciones políticas que se presentarán a elecciones el 5 de junio (quienes, a la sazón, resultarían fundamentales para afrontar la deuda económica con el plantel y brindarles las seguridades profesionales y deportivas, que desde hace tiempo la dirigencia es incapaz de hacerlo), más el cariño incondicional de los hinchas y socios auténticos del Gallito, permitir el retorno de Javier Rossi para intentar lograr el sueño del ascenso, para en definitiva y entre todos, comenzar a "torcerles el brazo" a los delincuentes, los violentos, los "cánceres" de nuestro club y sus "metástasis" dentro y fuera del Deportivo Morón.

Afortunadamente, y casi cinco días después de transitar por la "cornisa" de la "locura mafiosa", y la desintegración institucional sin retorno, otra vez podemos volver a hablar simplemente de fútbol, de cara al decisivo encuentro de este lunes, a partir de las 15.30, frente a Acassuso, en el "Estadio Ciudad de Vicente López", con el arbitraje de Gastón Meineri, y la televisación de las señales amigas de "Pacífico TV Morón", "La 94 Sport", "Aguante Gallo" y "Morón En Vivo", donde el equipo de Walter Nicolás Otta procurará sumar tres puntos que, además de demostrar una vez más, la entereza profesional y personal de este grupo, le permitirá al Gallo situarse a sólo dos unidades del único nuevo líder, Atlanta (por lo menos, hasta el momento, y dependiendo del resultado que obtenga Flandria, en la misma jornada y hora, visitando a la UAI Urquiza).

Respecto del posible once para visitar al "Quemero", con la incógnita de la situación del "Bicho" Rossi (con lógica licencia desde aquél fatídico miércoles y que habrá de incorporarse directamente para el partido), quien luego de mantener una charla con Otta, se decidirá en conjunto se incorporación como titular o desde el banco, Emmanuel Francés ingresará en lugar de Nicolás Miguel Gásperi y Cristian Damián Lillo en reemplazo de Damián Ezequiel Toledo, lesionado durante el entrenamiento de fútbol, posterior al "caos", del pasado sábado.

Para el supuesto que Javier Nicolás Rossi no ingrese de entrada, el cuerpo técnico del Gallo evalúa por estas horas dos opciones posibles, con Federico Ezequiel Turienzo desde el comienzo, en ataque, y Cristian Román Yassogna como volante diestro o, en su defecto, con la alternativa de Rodrigo Fernando Basualdo desde el minuto cero, en el medio, lo que permitiría el adelantamiento ofensivo del propio "Loco" Yassogna, para acompañar a Junior Leandro Mendieta en los últimos metros del campo de juego de Platense.

En definitiva, y en base a una mixtura de información (escasa) y pálpito/deseo (bastante), el probable equipo para enfrentar a "Ssuso", podría ser con: Milton David Alvarez; Juan Gabriel Ferreira, Cristian Jesús Broggi, Emmanuel Francés, Jonatan Emiliano Iván Mayola (capitán); Cristian Román Yassogna, Emmanuel Giménez, Cristian Damián Lillo; Gerardo Daniel Martínez; Junior Leandro Mendieta, Javier Nicolás Rossi.

De vuelva del "infierno tan temido"..., por el sueño en paz y compartido.


Gustavo Adrián Requelme.
@elgallogustavo.



                                     Foto: gentileza, Vanesa Insfran.

miércoles, 25 de mayo de 2016

Ganó Morón y, sin embargo..., el "infierno tan temido".

"Estamos masticando mierda hace mucho tiempo, estoy tremendamente podrido de llegar a mi casa y que no haya nada, que nadie te responda, que nadie te golpee la puerta. Tengo una bronca bárbara porque nadie te responde. Las cosas que suceden acá y que pasen por alto, no me gusta nada en lo personal, porque la estamos pasando muy mal..., que quede todo como si no hubiera pasado nada da mucha bronca, porque se ganó un partido con uno menos y que uno llegue a casa y que no te respondan, da mucha bronca".

"Estoy tremendamente dolido, esa es la palabra, por eso también la mezcla entre la alegría por el triunfo y la tristeza, porque más allá de todo se la está pasando mal, y parece que a nadie le importa. Uno se cansa..., uno se cansa de dejar todo y que del otro lado no respondan y pareciera que no pasara nada, que está todo ok".

"Con una mano en el corazón, Dios quiera que sea lo mejor para nosotros y para la institución, nada más... Después, que lo manejen bien o mal, no me corresponde a mí decirlo, pero es claro que lo están haciendo muy mal y la estamos pasando mal... Entonces esperemos que nos respondan, porque estamos dolidos y en mi caso, cansado..., realmente cansado de llegar a mi casa con las manos vacías".

"Se dicen muchas cosas, pero se cumplen nada. Esperemos que el presidente empiece a poner no la "carita", sinó la plata..., a nosotros que nos vengan a decir que está y no está, ya no nos sirve. A mi hija eso no le puedo decir, ni le puedo dar de comer con palabras...".

Los presentes "textuales", autoría de Javier Nicolás Rossi, figura del encuentro y autor de los dos goles para el trascendente triunfo del Gallo frente a Colegiales, en el Nuevo Francisco Urbano, revirtiendo un parcial adverso y con un hombre de menos, por algo más de '55, para introducir de lleno al equipo de Walter Otta en la lucha por el título, distante a cuatro puntos de la cima, con nueve en juego, no hacen más que modificar el enfoque de una nota que debió hablar de fútbol y referirse al 2-1 de Morón ante el "Tricolor" de Munro y, sin embargo, virar necesaria y dolorosamente hacia la realidad más evidente de un club "en llamas", incapaz de hacerse cargo de sus obligaciones contractuales más elementales y que somete a sus "empleados", a situaciones de indignidad personal y profesional intolerables e insultantes para propios y extraños.

Porque, si bien desde lo futbolístico, el Deportivo Morón alcanzó una victoria fundamental, trabajosa y sufrida, frente al duro conjunto de Juan Carlos Kopriva, que enciende de pleno derecho la ilusión de un campeonato que parecía perdido, hace tan sólo quince días, la felicidad ante la posibilidad de acceder al sueño tan anhelado, se topa irremediablemente con la realidad incontrastable de una institución a la deriva, sostenida desde lo formal, por el "relato" inverosímil y la obstinación inaudita de una dirigencia que subestima a los socios e hinchas, al tiempo que desatiende los compromisos más elementales y deposita el futuro colectivo en manos de la improvisación, la desidia y la impericia manifiesta y recurrente, para hallar las soluciones inmediatas que nos alejen del abismo.

Ya que, si lo de este grupo de jugadores y cuerpo técnico reviste la categoría de epopéyico (más allá del resultado final, al término del torneo), por todo lo que han tenido que soportar y continúan afrontando semana tras semana, en contraste, lo de esta dirigencia adquiere visos de vergonzoso, calamitoso y bochornoso, toda vez que incapaces de solucionar problemas de todo tipo, aún así y pese a ello, se muestran desafiantes, confrontativos y reincidentes en la mentira más indignante e injuriante para la inteligencia, la profesionalidad y la hombría de bien de todo asalariado: "jugar"  a la promesa vacía, con el pan de cada día de los hijos.

Ganó Morón y es lo de menos, aunque parezca mentira... Desde aquí, vaya nuestra solidaridad y agradecimiento con un plantel y cuerpo técnico ENORMES, para una dirigencia demasiado PEQUEÑA.



Gustavo Adrián Requelme.
@elgallogustavo.



                                      Foto: gentileza, Vanesa Insfran.




                                   Foto: exclusiva, Osvaldo Abades (h).



N. de R.: Los textuales corresponden a "Morón Un Sentimiento" y "Pacífico TV Morón".

martes, 24 de mayo de 2016

Por un triunfo que nos mantenga en "carrera".

De nuevo en "carrera" por el campeonato, casi de manera impensada, hace sólo un par de semanas atrás, luego de la derrota en el descuento frente a Defensores en el Bajo, el Deportivo Morón necesita imperiosamente de un nuevo triunfo, ante el escolta Colegiales, en el Nuevo Francisco Urbano, este martes desde las 15.35, para situarse a cuatro unidades del único líder, Flandria, con nueve puntos en juego hasta el final del torneo.

Con el arbitraje de Hernán Mastrángelo y la televisación en vivo de TyC Sports, así como de las señales amigas de "Pacífico TV Morón", "La 94 Sport" y "Aguante Gallo" (las dos primeras, a través de sus respectivos canales de YouTube y la tercera, por intermedio de su sitio web), en el marco de la 16° jornada del actual "Torneo de Transición 2016" de la Primera "B", el once de Walter Nicolás Otta no registrará modificaciones, respecto del elenco de inicio ante Deportivo Español, en el Oeste, el miércoles último, en cotejo recuperado de la undécima fecha, de igual modo que ocurrirá entre los suplentes, puesto que también reiterará relevos.

En consecuencia, los titulares del Gallo que intentarán alzarse con tres puntos que le permitan seguir soñando una semana más, ante el siempre difícil conjunto de Juan Carlos Kopriva, serán: Milton David Alvarez; Juan Gabriel Ferreira, Cristian Jesús Broggi, Nicolás Miguel Gásperi, Jonatan Emiliano Iván Mayola (capitán); Cristian Román Yassogna, Damián Ezequiel Toledo, Emmanuel Giménez; Gerardo Daniel Martínez; Junior Leandro Mendieta, Javier Nicolás Rossi.

Completan el listado de convocados, quienes conformarán el banco de los suplentes: Nicolás Roberto Angellotti, Emmanuel Francés, Maximiliano Ezequiel Jerez, Rodrigo Fernando Basualdo, Cristian Damián Lillo, Javier Emmanuel Pérez y Federico Ezequiel Turienzo.

Por otra victoria que nos mantenga "vivos", y que haga de la ilusión colectiva un sueño posible.


Gustavo Adrián Requelme.
@elgallogustavo.



                                      Foto: gentileza, Vanesa Insfran.

jueves, 19 de mayo de 2016

"Plata o mierda"..., "Dr. Jekyll" o "Mr. Hyde".

Y en este campeonato raro, irregular y hasta, por momentos, descabellado, una derrota te saca de competencia y sólo setenta y dos horas más tarde, un triunfo reanima la flama de la ilusión matemática y te mantiene probabilísticamente en carrera.

En efecto, y luego de la derrota postrera, frente a Defensores de Belgrano, en el "Juan Pasquale", el último domingo, el Gallo volvió a sumar de a tres, en el postergado de la fecha 11, ante Español en el Nuevo Francisco Urbano, para quedar a seis de Colegiales, co-líder del certamen, junto a Flandria, con doce puntos por disputar, y con el aliciente extra de recibir al "Tricolor" de Munro, en el Oeste, el próximo martes a partir de las 15.35.

Con las ausencias obligadas del "Rengo" Rodrigo Díaz, lesionado ante el "Dragón" y de Matías Pardo, expulsado ante "Defe", sumada a la variante táctica de Juan Ferreira por Emmanuel Francés, Walter Otta apostaba a los regresos desde el inicio, tanto de Cristian Yassogna como de Gerardo Martínez, y precisamente este último, duramente criticado días atrás, por la jugada del balón perdido, que determinara el tanto de la derrota de Lucas Buono, en la tarde del miércoles y unos metros más adelante, en decidida posición de enganche, Gerardo se reivindicaría con propios y extraños, jugando un gran partido y erigiéndose en la figura del encuentro.

De entrada, el Gallo asumiría el rol de protagonista que le gusta adoptar y tácticamente mejor le calza, intentando presionar bien alto a la defensa rival, en búsqueda del error, que rápidamente y a los cinco minutos de juego, a punto estaría de redituarle la primera ventaja, cuando Emmanuel Giménez quedara mano a mano con Xavi Pascual, arquero "Gallego", y el talentoso volante central de Morón, devenido en extremo zurdo, se sorprendería tanto de su soledad en ofensiva, casi en el punto del penal, que remataría "mordido" sobre el travesaño.

Con el correr de aquellos primeros minutos, quedaría expuesta con meridiana claridad y crudeza, cómo durante la totalidad del presente torneo, este Morón de Walter Otta ha sido demasiadas veces, salvo honrosas excepciones, una suerte de versión futbolera de "Dr. Jekyll y Mr. Hyde": a todo lo bueno que genera en ofensiva, con el gran campeonato de Rossi, el desequilibrio atado a lesiones de Mendieta y la calidad indiscutible del doble enganche, Díaz-Martínez, más Giménez, como contrapartida y cerca de su arco, hubo siempre de otorgar demasiadas ventajas, muchas de ellas determinantes en los numerosos goles en contra soportados, errores y desacoples aumentados y potenciados por la tendencia recurrente del uso del "achique", de indudable ineficacia por lo visto a lo largo del actual campeonato.

En ese contexto ya habitual de desequilibrio colectivo entre sus líneas, el partido con Español registraría una de las versiones defensivas más flojas del certamen, en especial, durante el primer tiempo, donde a cada ataque de Morón, de peligro real e inminente para los dirigidos por Salvador Antonio Aurelio Pasini, del medio hacia atrás, cada contra del "Gallego" generaría zozobra permanente a una endeble última línea del Gallo, con muchísimos problemas para tomar las marcas y peores síntomas en el retroceso.

Sin ir más lejos, a los '10 de aquella primera etapa, una corrida sencilla de la visita, luego de cortar un buen avance de Morón, terminaría con Cristian Amarilla, el diez de Español, ganándole a toda la defensa, para encarar solo y de cara al gol, apenas superado el círculo central, intento que resultaría abortado por Milton Alvarez, obligado a salir bien lejos de su arco, para frenar la jugada con una mano grosera, fuera del área y como inocultable último recurso, que indudable roja directa, Julio Barraza decidiría "perdonarle la vida" al "uno" del Gallo, para sancionarlo con apenas una amarilla, "oferta" impensada por "fin de temporada".

Sin embargo, y en uno de esos espóradicos guiños cómplices del destino, más que elusivos en los últimos 26 años, tras una fenomenal corrida por la banda izquierda de Emiliano Mayola, de desconocida velocidad en faz ofensiva, descubierta recién en el complemente del partido ante Defensores, finalizaría con el desborde y preciso centro al "corazón" del área chica, del gran capitán de Morón, para que Leandro Lugarzo, segundo zaguero central de Español, en su desesperado intento por anticipar al "Bicho" Rossi, quien llegaba de cara al gol, no haría más que "puntearla" al fondo de su propio arco, para el primero del Gallo y el festejo de la concurrencia.

De allí y hasta el final de la etapa, el Deportivo Morón gozaría de tantas chances para ampliar el marcador, con el remate al palo de Junior Mendieta, sobre los '38, y de cuyo rebote no podría sacar provecho, por dos veces, Nicolás Gásperi, como de sobresaltos en su propio arco, dado que Gregorio Abregú se "comería" un gol increíble, a los '33, rematando fuerte, cruzado y desviado, solo en el vértice derecho del área chica, y cinco minutos más tarde, esta vez sería Milton Alvarez, el protagonista y responsable de mantener la ventaja, luego de sacarle un remate fortísimo a Agustín Laviano, que tenía claro destino de empate.

En el complemento, entre el cansancio y la falta de ideas de la visita, y un paulatino mejoramiento de la última línea del Gallito, el partido dejaría de convertirse en un ida y vuelta constante, para anclarse dentro de un desarrollo más chato y previsible, a pedir de un Morón que podría comenzar a administrar su pequeña y fortuita (aunque merecida  y justificada) ventaja, gracias al buen trabajo de Emmanuel Giménez en la contención y el primer pase ofensivo, y fundamentalmente de Gerardo Martínez, para manejar el balón y con ella, el monopolio de las acciones y el desarrollo del cotejo.

Y precisamente de la rapidez mental y picardía de "potrero" de Gerardo, nacería el segundo tanto del Deportivo Morón, cuando a los '23 del segundo tiempo y tras apurar los tiempos de un tiro libre en tres cuartos de cancha, la pelota sorprendería a todos en el área, incluso a Javier Rossi, quien debería dar un rodeo por la misma para dominarla y, cuando parecía que la jugada se extinguía en un centro sin consecuencias, el nueve del Gallo ensayaría un remate formidable, aprovechando el adelantamiento apenas esbozado de Xavi Pascual, para colocarla con un "guante" por encima del cuerpo del golero, con una "vaselina" admirable, y "colgarla" de un ángulo para sentenciar la suerte final del encuentro, con un dos a cero ya inmodificable.

Antes del final del partido, a dos del tiempo reglamentario, el "Bicho" Javier Rossi, uno de los goleadores del torneo con ocho tantos, junto a Luciano Pons de Atlanta (hoy lesionado), tendría la chance de anotar el tercero del Gallo y el segundo de su cuenta personal, pero su remate en soledad, en el punto del penal, luego de una pelota "peinada" por Federico Turienzo, se iría demasiado ancho por sobre el horizontal de Pascual.

Es que en este torneo raro, irregular y hasta descabellado de la "B" Metro, una derrota te deja fuera de carrera y, sólo setenta y dos horas más tarde, un nuevo triunfo te retempla el ánimo y te reposiciona en la lucha por el campeonato, a falta de cuatro fechas para el final.

Entre la dicotomía fatal de "Dr. Jekyll" y "Mr. Hyde", el Gallo intenta dar pelea hasta el final, y para ello, el martes por la tarde, frente a Colegiales, se juega su última carta de éxito.

"Plata o mierda"..., dentro y fuera de la cancha.


Gustavo Adrián Requelme.
@elgallogustavo.




                                       Foto: exclusiva, Osvaldo Abades (h).