sábado, 12 de abril de 2014

Cinco cambios, con dos regresos esperados, en procura de la segunda victoria en nuestro "mundial", frente a Colegiales.

Luego del debut con triunfo del "Tano" Salvador Antonio Aurelio Pasini, y la bocada de oxígeno que significaron los vitales tres puntos cosechados en Ezeiza (en la segunda alegría de 2014, con 8 unidades sobre 33, desde el reinicio del torneo, sumando la "era Grana", claro está...), el Deportivo Morón buscará consolidar una imprescindible remontada, con una segunda victoria en hilera, cuando este próximo domingo reciba a Colegiales, en el Nuevo Francisco Urbano, a partir de las 16 hs., con el arbitraje de Sebastián Mastrángelo y sin televisación en vivo, en el marco de la 34º fecha del torneo de la primera "B" Metropolitana, temporada 2013/2014.

En efecto, para enfrentar al "Tricolor" de Munro, a salvo matemáticamente en la actual campaña, pero que deberá "remarla" y mucho en la venidera 2014/2015, y que atraviesa una grave crisis económica y deportiva, con una racha negativa de siete derrotas consecutivas, el "Tano" Pasini ensayará cinco cambios, respecto de los titulares que iniciaran el encuentro frente a Tristán Suárez, en el "20 de Octubre", el pasado miércoles por la tarde.

Con el regreso del doble cinco habitual y de mejor rendimiento, conformado por Martín Rodrigo Granero y Dante Martín Zúñiga, ambos provenientes de purgar sendas suspensiones por expulsiones (de una y dos fechas, ante Fénix y Deportivo Merlo, respectivamente) y la ausencia obligada de Martín Gastón Sánchez, quien ante el "Lechero" recibiera la quinta tarjeta amarilla; el quinteto de modificaciones se completará con tres cambios de índole táctica, uno en la defensa y los dos restantes también en el medio, entre éstos últimos, el regreso desde el minuto cero, de Mariano Omar Barbieri, autor del golazo del triunfo ante Tristán Suárez.

Pasados en limpio: ingresarán Ariel Omar Berón en la extrema defensa, ante la floja labor de Gonzalo Nicolás Juárez ante el "Lechero"; Martín Rodrigo Granero y Dante Martín Zúñiga en lugar del doble cinco titular en Ezeiza, es decir, Hernán Gonzalo Parentini y Esteban Alberto González; quienes se sumarán a la vuelta de Luis Hernán Ferreyra, en lugar del "Polaco" Gastón Sánchez y, finalmente, el regreso al carril izquierdo de Mariano Omar Barbieri, que retornará a la titularidad desde el arranque (luego de superar un esguince de rodilla), en lugar de Matías Exequiel Orihuela, quien no conformara al DT del Gallo frente a Suárez, siendo reemplazado en el entretiempo.

En consecuencia, los once del Deportivo Morón que intentarán ganar su segundo partido consecutivo en la "gestión Pasini", serán los siguientes: Juan Cruz Leguizamón; Esteban Gabriel Giambuzzi, Ariel Omar Berón (cuatro amarillas), Ariel Otermín, Emiliano Jonathan Iván Mayola; Luis Hernán Ferreyra, Martín Rodrigo Granero (cuatro amarillas), Dante Martín Zúñiga, Mariano Omar Barbieri; Damián Emilio Akerman, Mariano Matías Martínez.

Completan el listado de convocados, uno de los cuales quedará fuera del banco de los suplentes, para recibir a Colegiales, mañana domingo, a partir de las 16, en un Nuevo Francisco Urbano, seguramente colmado: Fabián Zalazar, Gonzalo Nicolás Juárez, Matías Exequiel Orihuela, Rodrigo Basualdo, Hernán Gonzalo Parentini, Esteban Alberto González, Gerardo Daniel Martínez (cuatro amarillas) y Pablo David Vacaría.

Por la segunda final, de nuestro "mundial particular"... Todos a alentar al Gallo, hoy más que nunca.

Foto: Leonela Albañir. Departamento de Prensa y Comunicación del Club Deportivo Morón.

martes, 8 de abril de 2014

Con "Legui" por "Chiche" (y esa "maldita rodilla"), el "Tano" Pasini debutará ante Tristán, procurando "levantar vuelo" en Ezeiza.

Tras la desazón por la suspensión del último sábado, a raíz de la copiosa lluvia caída durante la madrugada del viernes y la tarde del mismo 5 de abril pasado, la expectativa por el debut de Salvador Antonio Aurelio Pasini se postergó hasta este miércoles por la tarde, cuando desde las 15.30, el Deportivo Morón visite a Tristán Suárez en el "20 de octubre" de Ezeiza, sin televisación en vivo y el arbitraje de José Antonio Carreras, en el marco de la 33º fecha del torneo de la primera "B" Metropolitana, temporada 2013/2014.

Con relación al equipo que pensaba confrontar con Témperley (cotejo que se jugará el próximo miércoles 30 de abril, en horario a confirmar), el "Tano" Pasini aún mantiene la misma duda que lo aquejaba en la previa frente al "Gasolero" -esto es, el ingreso de Gonzalo Juárez o Ariel Berón en la última línea, hoy 70 por ciento en favor del ex Acassuso y 30 por ciento de chances para que lo haga el "Chulo"-, y sí se registrará un cambio más, esta vez en el arco: ante la certeza médica de un Alejandro Esteban Migliardi en inferioridad de condiciones físicas, nuevamente por la crónica lesión de su rodilla, el mismo le dejará su lugar a Juan Cruz Leguizamón, quien tan bien respondiese frente a Almagro y en especial, ante Chacarita, erigiéndose en la figura de la única alegría del Gallo en 2014.

En consecuencia, y con las ausencias confirmadas de Martín Rodrigo Granero (expulsado ante Fénix y sancionado con una fecha de suspensión) y de Dante Martín Zúñiga, quien por la roja al incio del cotejo con Deportivo Merlo, fuese castigado con dos jornadas de parate, y gracias a los tres días transcurridos desde el último sábado, las evoluciones favorables tanto de Mariano Omar Barbieri como de Gerardo Daniel Martínez, que le permitirá a Pasini poder contar con el primero de ellos, aunque sea partiendo desde el banco de los suplentes, el primer once del nuevo DT será el siguiente: Juan Cruz Leguizamón; Esteban Gabriel Giambuzzi, Gonzalo Nicolás Juárez, Ariel Otermín, Emiliano Jonathan Iván Mayola; Martín Gastón Sánchez (cuatro amarillas), Hernán Gonzalo Parentini, Esteban Alberto González, Matías Exequiel Orihuela; Damián Emilio Akerman, Mariano Matías Martínez.

Completan el primer listado de convocados del ciclo de Salvador Pasini, uno de los cuales quedará marginado del banco de los suplentes, con la novedad de la convocatoria del recién promovido, Marcos Vallejos (hijo del recordado, "Laucha" Vallejos), volante defensivo de la Cuarta división, categoría '94: Fabián Zalazar, Ariel Omar Berón (cuatro amarillas), Luis Hernán Ferreyra, Rodrigo Basualdo, Marcos Vallejos, Mariano Omar Barbieri, Mariano Messera y Pablo David Vacaría.
Por último, en la jornada del lunes se programó la 34º fecha de la "B" Metropolitana, en la que el Deportivo Morón recibirá a Colegiales, en el Nuevo Francisco Urbano, en principio, el venidero domingo 13 del corriente, a partir de las 16 hs., sin televisación en vivo.

viernes, 4 de abril de 2014

Por el partido inaugural, de nuestro "mundial", con Salvador Pasini y un Nuevo Urbano repleto: "HAGAN LIO".

Indudablemente, la llegada de Salvador Antonio Aurelio Pasini a la dirección técnica del Gallo, tras el alejamiento de Mario Darío Grana, una vez concluido el último cotejo con derrota, frente a Fénix en el "Carlos Barraza", ha retemplado los ánimos tanto dentro como fuera del plantel del Gallo, contagiando a jugadores, dirigentes e hinchas con el desbordante optimismo y la desenfadada verborragia que lo caracteriza, nunca tan necesaria en un Morón donde el clima era de auténtico "velatorio" anticipado, hace sólo unas pocas horas antes de su llegada.

Con menos de una semana de trabajo junto a sus nuevos dirigidos y no mucho más de cuatro prácticas informales de fútbol, el "Tano" Pasini en su ya conocido y repetido rol de "piloto de tormentas" y a la vez "bombero", supo desde su arribo que no podía perder tiempo y se dedicó a conocer la actualidad futbolística de cada uno de sus entrenados, probando a todos y cada uno de los futbolistas a disposición, con la salvedad de aquellos inhabilitados de jugar por suspensiones (Dante Martín Zúñiga y Martín Rodrigo Granero) o por diversas lesiones o molestias físicas, tales los casos de Gerardo Daniel Martínez y de Mariano Omar Barbieri.

De esta forma y tras dichos ensayos de fútbol, puestos en práctica casi como "evaluaciones de nivel", si de enseñanza se tratara, comenzarían a arrojar los primeros indicios del posible once de su debut en el banco, frente al "Gasolero", no exentos de sorpresas, ante la vuelta a la consideración de algunos jugadores marginados por el anterior cuerpo técnico (o por lo menos, poco utilizados) y en el caso particular de algunos de ellos, hasta de los más resistidos por la parcialidad del Gallo, y no si fundamento, dados sus bajísimos rendimientos cada vez que tuvieran la ocasión de mostrarse.

Puntualmente, llamaron la atención el interés inicial en Gonzalo Nicolás Juárez, y en menor medida, en otros futbolistas como Esteban Gabriel Giambuzzi y Claudio Martín Cabrera, indicadores que quizás tengan mayores chances en estos últimos partidos, que las que tuvieron durante los últimos meses con Mario Grana. Asimismo, las ausencias obligadas por suspensión, tanto de Dante Martín Zúñiga como de Martín Rodrigo Granero, obligaron al "Tano" Pasini a observar a algunos de los juveniles de que dispone la plantilla del Gallo y que, bajo la anterior gestión no habían tenido minuto alguno en cancha. Tal el caso, específicamente, de Leonardo Celín (volante central de 21 años, nacido el 19 de junio de 1992, en Capital Federal), quien en los últimos tiempos se viera imposibilitado de integrar siquiera el banco de los suplentes, a raíz de una importante lesión ligamentaria en su rodilla izquierda, por la cual fuese intervenido en mayo del año pasado, y que lo mantuviera alejado de los terrenos de juego y en recuperación durante un prolongado tiempo.

En consecuencia, tras varias pruebas y con más dudas que certezas (hasta la práctica del viernes a la tarde, tanto Gonzalo Juárez como el mismo Leonardo Celín eran titulares, relegando al banco de los suplentes a Ariel Berón y Esteban González), y en comparación con el último once de la era Mario Grana, serán tres los cambios que realizará Salvador Pasini, entre obligados por suspensiones y lesiones, y algunos otros tácticos. A saber: ingresarán desde el arranque, Esteban Giambuzzi, Martín Gastón Sánchez y Esteban Alberto González; en lugar de Luis Hernán Ferreyra, Martín Rodrigo Granero y Gerardo Daniel Martínez, respectivamente.

De este modo, el primer equipo titular que elegirá el nuevo entrenador del Gallo, para enfrentar a Témperley, el sábado desde las 17.05., con televisación en vivo de TyC Sports y el arbitraje de Pablo Germán Dóvalo (de muchos y malos antecedentes, salvo el último, en el único triunfo de 2014 ante Chacarita), en un Nuevo Francisco Urbano que volverá a cobijar al público del Deportivo Morón, tras cumplir las dos fechas de suspensión -frente a Almagro y Deportivo Merlo-, a raíz de la utilización de pirotecnia en ocasión del clásico ante Nuevo Chicago, será con: Alejandro Esteban Migliardi (capitán y con cuatro amarillas); Esteban Gabriel Giambuzzi, Ariel Omar Berón (cuatro amarillas), Ariel Otermín, Emiliano Jonathan Iván Mayola; Martín Gastón Sánchez (cuatro amarillas), Hernán Gonzalo Parentini, Esteban Alberto González, Matías Exequiel Orihuela; Damián Emilio Akerman, Mariano Matías Martínez.

Completan el primer listado de convocados del ciclo de Salvador Pasini, uno de los cuales quedará marginado del banco de los suplentes: Juan Cruz Leguizamón, Gonzalo Nicolás Juárez, Luis Hernán Ferreyra, Rodrigo Basualdo, Leonardo Celín, Víctor David López, Mariano Messera y Pablo David Vacaría.

En el marco de la 32º fecha del torneo de la primera "B" Metropolitana, temporada 2013/2014 y, en los términos casi de arenga del nuevo técnico: por el partido inaugural, de la fase inicial, del "mundial" particular y de mayor trascendencia en los últimos 34 años del Deportivo Morón.

Y en el debut de "Salvador"..., es LA hora de los protagonistas.

"HAGAN LIO".

martes, 1 de abril de 2014

Un "Salvador" para el Gallo...

Tras la derrota en el “Carlos Barraza” de Pilar y el alejamiento innecesariamente demorado de Mario Darío Grana, en una agitada jornada de domingo, la dirigencia del Gallo que volvió a reunirse luego de largo tiempo, y no sin debate (una buena noticia, en procura de recuperar algo de democracia interna), decidió elegir a Salvador Antonio Aurelio Pasini como el nuevo director técnico del Deportivo Morón, de cara a los próximos dos meses más trascendentales y angustiantes de su rica y maltratada historia futbolística.

El “Tano” Pasini, tanta veces enfrentado por el Gallo, defendiendo los intereses de otras divisas y un viejo conocedor de las divisionales de ascenso, pero en particular de la “B” Metropolitana, tendrá la nada sencilla tarea de intentar salvar al Gallo de un descenso impensado, pero hoy dolosamente posible, a partir de la recuperación anímica y futbolística de un plantel que, desde que comenzara el 2014, jamás pudo redondear una actuación satisfactoria y convincente, más allá del primer tiempo frente a Los Andes y pasajes del complemento ante Chacarita.

De último paso por el Deportivo Merlo, durante el primer semestre del actual torneo, logró sacar adelante un plantel tan módico en presupuesto, como en cantidad y calidad de jugadores, sembrando la base del sólido conjunto que nos superara ampliamente en el Nuevo Francisco Urbano, hace tan sólo un par de jornadas mediante (desde este año, conducido por el sorprendente Marcelo Straccia), y del que debiera alejarse por la deuda que la institución del Parque San Martín acumulaba con sus dirigidos de entonces, sin soluciones posibles a la vista.

De reconocidos pergaminos como “piloto de tormenta”, en la temporada 2002/2003 de la “B” Metro, supo jugar la promoción y ganarla con Atlanta, frente a Argentino de Merlo (con un global a favor de 2 a 1), para la siguiente temporada y con la misma base de jugadores, llevar al “Bohemio” al título del Apertura 2003/2004, que sin embargo no redundaría en un ascenso a la “B” Nacional, al perder la final con el campeón del Clausura, Sarmiento de Junín, quien lo superaría en ambos partidos (2-1 y 1 a 0). Desde lo estadístico y en dicha campaña, el Atlanta de Salvador Pasini quedaría en la historia de la institución de Villa Crespo, a partir de la concreción de varios récords: acumuló 18 partidos sin ser derrotado en condición de visitante y una racha general de 23 encuentros sin caídas, además de hilvanar 10 triunfos consecutivos en el “León Kolbovsky”, y establecer la mejor marca al inicio de una temporada, al permanecer invicto las primeras 20 fechas del torneo.

De 62 años (nacido el 9 de febrero de 1952, y delantero de nacimiento, con origen futbolístico en San Lorenzo de Almagro, en 1970, y retiro en 1984, con la camiseta de Almirante Brown; con un total como jugador de 76 goles en 289 cotejos, además de una vuelta olímpica con Tigre, en la vieja Primera “B”, allá por 1979), en 2012, el “Tano” asumió el compromiso de intentar mantener en la “B” Nacional a un Chacarita prácticamente descendido, reemplazando a Luis Marabotto, hecho que casi concreta, en menos de tres meses de gestión, al evitar el descenso directo, pero no así la promoción frente a Nueva Chicago. En efecto, en una de las definiciones más dramáticas de las que se tenga memoria, el “Funebrero” de Salvador Pasini caería en el cotejo de ida por la mínima e igualaría en uno el encuentro de vuelta, aunque contaría con la posibilidad inmejorable de ganar el partido en el final y con ello, conservar la categoría, de no ser por las providenciales manos de Daniel Monllor, arquero del “Torito”, quien contendría el penal ejecutado por Damián Toledo, para cristalizar el descenso de Chacarita y el consecuente ascenso del conjunto de Nueva Chicago.

Verborrágico, extravertido y desmesurado en sus gestos, tanto dentro como fuera de un terreno de juego, ya tuvo su primer contacto con este alicaído plantel del Gallo, dejando su impronta en sus primeras declaraciones públicas, que lo pintan de cuerpo entero en su personalidad y todo aquello que pretende transmitir a sus nuevos dirigidos, con el objetivo de salir de este penoso y traumático momento:

"Lo primero que le dije al presidente fue que la plata no me interesaba. ¿Por qué? Porque mi compromiso era otro".



“Vine a poner el pecho. Me importa sólo la gloria”.



"Soy entusiasta, hago todo 'a full' y eso me lleva a ser frontal. Yo digo lo que siento, son 10 finales MUY difíciles".



"Esto es un mundial, dos meses antes, y que dura mes y medio. Primera etapa, partido a partido. Si llegamos a cuartos será un GRAN mundial".



“Si llegamos a últimas instancias, iremos por la ilusión. Primero hay que meter el primero, antes del segundo. Estoy ilusionado".



"Los jugadores deben crecer, hablé MUCHO con ellos. Tienen que saber donde están, es una institución RICA en gente. Soy uno más".



“Yo quisiera el equipo aparezca el sábado. Y sí, soy loco. No me trazo objetivos pequeños. No me sirve. Está comprobado".



"Lo único que no me gusta es jugar tres partidos seguidos (Témperley, el sábado 5 de abril, a las 20.35, por TV, en el Nuevo Francisco Urbano, con público y Pablo Germán Dóvalo como árbitro; Tristán Suárez, el miércoles 9 del corriente, desde las 15.30, sin TV y el arbitraje de José Antonio Carreras, y más tarde, Colegiales). Pero no hay 'peros', a VIVIR por Morón".



"Tenemos buen plantel, NO equipazo. Hay que lograr EQUIPO. Es la clave. Hoy Morón es la prioridad N °1, ni mis hijos ni mujer".



“El más comprometido jugará. Quiero que me defiendan en el campo de juego, AFUERA NO. Se ponen la camiseta y jueguen a muerte".



“El que se quede quieto, no juega. Los quiero solidarios. Necesitamos que entiendan el objetivo”.



“Debemos bajar las expulsiones [...]. Siempre sentí cariño cuando iba a cancha de Morón. Tengo una anécdota al respecto". “Mirame que te quiero mucho, me repitió un plateísta varias veces. Creo estaba con Atlanta. Yo ni lo miraba hasta que me di vuelta". "Y el plateísta me gritó que vomite el FIAT 600 que me comí. Siempre cuento esa anécdota y felicito a ese tipo".



"A la gente, cada vez más cuantiosa y con gran estadio, le digo que NECESITO DE ELLOS. Crean en nosotros, les responderemos". "Hay que aprovechar a la gente, nos tiene que dar ánimo. Nada más horrible que escuchar a cuatro solos. Acá hay una multitud".



"Siempre tuve palabras buenas para con Morón y su gente. Me interiorizaba de por qué Morón no despegaba. Merece otra categoría". "Y hoy la gente merece salir de esta angustia”.



"Mi cuerpo técnico se compone de 6. Contraté a uno que se encarga de pases, graba partidos y luego analizamos la planilla". Quienes me acompañan son: mi hijo, Mariano Pasini como ayudante de campo Nº 1, Néstor Caggiano como ayudante de campo Nº 2. Pablo Rótolo será el preparador físico y Sergio "Araña" Maciel, el entrenador de arqueros”.



“El que diga que no quiere dirigir MORON es un estúpido. Hay clubes que son así. No quiero quedar bien con nadie”.

Con 12 clubes transitados como jugador y 14 como entrenador (incluido desde ayer, el Deportivo Morón), este lunes dio comienzo formalmente la “era Pasini” en el Gallo, que puede constituir un “período de prueba” de dos meses o una estadía prolongada, dependiendo de la respuesta inmediata de sus dirigidos y la urgencia con que se sucedan los primeros resultados positivos.

Con diez finales por delante (nuestro “mundial” particular, de acuerdo a sus definiciones), arribó el “Tano” Pasini...

Ojalá que más “Salvador” que nunca.


Foto: Osvaldo Abades. Agradecemos los tweets de @CDMORON, "Pasión Por Morón", sobre un reportaje de "La 94 Sport".

domingo, 30 de marzo de 2014

A diez pasos del “patíbulo”…

A diez pasos del “patíbulo”de la “C", y tan cerca del “infierno tan temido”, que resulta inverosímil estar viviendo este calvario, inimaginable a comienzos de temporada.

Por lo general, suele afirmarse que el “triunfo” tiene muchos “padres” y que, en contraposición, la “derrota” suele ser “huérfana”. En contraste, en nuestro anunciado y particular suplicio, la increíble debacle cuenta con varios progenitores, biológicos y “putativos” (fundamentalmente, reverenciales hijos de éstos últimos), y de las bondades de la victoria no podemos hablar demasiado, puesto que brillan por su ausencia desde hace 24 años.

En rigor de verdad, el Deportivo Morón no llega a este indeseado y traumático sprint final, por mera obra de la casualidad o la impredecibilidad de los resultados deportivos, sino por la nefasta concurrencia de imbecilidades, incapacidades, egocentrismos miserables y desatinos repetidos, a lo largo de sus últimos 20 años de historia.

Ya sea por la alternancia en la gestión, de dirigencias tan obsoletas como ineficaces, proclives a manejar el club como un coto personal de caza; como por el advenimiento de falsos mesías de la renovación, el desarrollo y la apertura, portadores de vacías promesas, tangibles como el “humo de los choripanes” y fraudulentos cual “moneda de tres pesos”.

En este contexto, no exento de algún que otro ejemplo (contado con los dedos de la pata del Gallo) de correcta administración institucional y relativo éxito deportivo, no podía resultar nada diferente a los vivido (y muchas veces padecido) en las últimas dos décadas, caracterizadas por el deterioro constante y paulatino de nuestro prestigio, respeto y predicamento, como entidad señera de todo el Oeste metropolitano, desde Flores o Liniers y hasta Luján o Mercedes.

En efecto, sin los necesarios procesos de genuina renovación dirigencial y entretenidos en sempiternas luchas intestinas, tan repetidas y previsibles como los gags de “Los Tres Chiflados”, los sueños de grandeza de nuestros inolvidables padres fundacionales, resultarían reemplazados por las miserias y bajezas de los “caballeros del fracaso”, de las deudas y los juicios, de los estados contables poco claros y la pérdida de patrimonio y bienes inmuebles.

Sin aprender lección alguna del pasado, aún de los años más institucionalmente oscuros, hemos asistido al apogeo y caída de Roma, tantas veces como pudiese registrar nuestra memoria, a pesar del bloqueo y negación a los que debemos haber tenido que recurrir necesariamente para, de manera inconsciente e involuntaria, ser capaces de sobrevivir a  tamaña y contumaz estupidez, sin enloquecer en el intento, ni romper en mil pedazos el carnet.

De dejar en libertad de acción a todo un plantel completo, por el olvido administrativo de remitir en tiempo y forma los telegramas de renovación de los vínculos contractuales, pasando por la acumulación de meses de atraso en el pago de los sueldos de jugadores y salarios de los trabajadores, con algún que otro intento de “abonar” los emolumentos profesionales, a partir de colaboraciones solidarias entre los socios y simpatizantes, urnas mediante y en plena calle, hasta llegar al bizarro recurso de ofrecer docenas de empanadas en ausencia de efectivo; evidentemente, de aquellos improvisados tiempos a esta parte, pareciera que no hubiésemos aprendido enseñanza alguna.

Del preanunciado descenso a la “B” Metropolitana (tras una década de militar en la “B” Nacional), la quiebra y convocatoria de acreedores, los empresarios cárnicos y su nulo aporte, el club concursado, los jueces y síndicos, la institución intervenida y sin decisión propia y soberana (de no mediar la determinación de la justicia competente), los embargos y las inhibiciones de los refuerzos, tanto sea por el atraso en la liquidación final a los futbolistas prescindidos, como por la demora de los funcionarios judiciales en la aprobación de los nuevos contratos; pues de ésta otra época convulsionada, se desprende que tampoco hemos acusado verdadero recibo.

De los mismos nombres y apellidos “vitalicios” en la neurálgica y siempre errática subcomisión de fútbol, de las concesiones “sui géneris” sin licitaciones, ni bases ni muchos menos condiciones, ni habilitaciones ni baños con agua, de los recitales en el viejo gimnasio con la organización de los “buenos muchachos” sin participación ni control de las autoridades del club, de los asados los jueves por la noche aunque el humo de los chorizos entorpeciera el normal desarrollo de un encuentro de básquet, de las intimaciones de la misma municipalidad cuyos representantes se hallan hoy en nuestra directiva, para que reparemos las veredas y las luminarias del “viejo” Urbano, tampoco pareciera que tuviésemos un mínimo registro.

De los desmanes que supimos conseguir, con complicidad invalorable de la histórica e interesada inoperancia policial que, fogoneada desde el tradicional nucleamiento de comerciantes e industriales de la zona, con el inestimable visto bueno y auspicio de la referida comuna local, los mismos que también hoy se sientan al lado nuestro en la Platea Oficial del Nuevo Francisco Urbano, o participaron de su acto inaugural como un hincha de toda la vida más (sin que a muchos se los haya visto jamás por Brown y Juan José Valle), que precipitaran el principio del fin del eterno y entrañable Francisco Urbano, con las dudas sobre el origen de los disturbios dentro del “viejo” estadio y las sospechas sobre el humo previo al final del encuentro (y el humo…, siempre el humo…, tal vez como presagio de lo por venir) de un patrullero incendiando en una ubicación inusitada sobre el acceso a plateas, casi sobre La Roche.

De nuestra incapacidad manifiesta para autogestionarnos y administrarnos con eficiencia e idoneidad, tanto en lo deportivo como institucional, que determinaran el “salvataje”  expeditivo de aquellos mismos que históricamente nos dieran la espalda, (durante años de ejecutivo y sin el más mínimo disimulo), formalizado a partir de la imposición de una “lista de unidad” tan ficticia como cualquier “matrimonio por conveniencia”, con tal de asegurar la consecución exitosa del proyecto de infraestructura física más trascendente del distrito en los últimos quince años, además de una oportunidad de negocios inmobiliarios sin precedentes y de alcances varias veces millonarios, y hasta de plataforma política para la instalación de un candidato a la intendencia con chances reales de triunfo, en un objetivo de continuidad de intereses creados, tan por fuera y alejados de los institucionales, como “prendas de cambio” previsibles y tolerables a la hora crítica de los balances en rojo, el cierre de las cuentas bancarias y la clausura del crédito externo, por deméritos propios.

De jóvenes líderes con aires de renovación y cambio, portadores de promesas de grandeza a plazo fijo y éxito inmediato, tan convincentes y vacías cual mercader callejero o “encantador de serpientes”, para más tarde abdicar de todas y cada una de ellas, a través de la instauración de un tipo de liderazgo personalista, obstinado y errático, en el marco de un sistema de gestión basado en el amiguismo, la división entre “hermanos de sentimiento”, la institucionalización de la obsecuencia como malla de contención y la difamación sistémica del crítico, en quien trasladar la responsabilidad y las culpas de la inexperiencia e inoperancia propias, bajo la cosmética dialéctica de los enemigos y desestabilizadores del ignoto “proyecto”; en la sospecha permanente del entretejido de intrigas y operaciones políticas subterráneas, sólo propias de aquél que se halla acostumbrado a realizarlas en lo cotidiano, como justificación o simple manifestación de impotencia ante la crisis y la imposibilidad manifiesta de generar respuestas positivas y eficaces, capaces de revertir resultados y procesos adversos.

Todo ello, claro está, con la imprescindible e invalorable colaboración de los “caballeros vitalicios del fracaso” y de sus históricos adláteres, así como de los “ciegos” por conveniencia, los “mudos” por interés y los “sordos” por cobardía, sin olvidarnos de los genuflexos por definición y los oportunistas por convicción, sin más “camiseta” que la suya propia.

A diez pasos del “patíbulo” de la “C”…, no por casualidad.

RECEN POR MI (Hoy más que nunca).

viernes, 28 de marzo de 2014

Con dos modificaciones, para una excusión a Pilar, en procura de la dignidad perdida.

Luego de una nueva y dolorosa derrota (la sexta en nueve encuentros disputados, desde el reinicio del torneo), el pasado martes por la noche, frente a Deportivo Merlo, en el segundo cotejo consecutivo a puertas cerradas en el Nuevo Francisco Urbano, un Mario Darío Grana envuelto en críticas y versiones de renuncias no concretadas, afrontará esta vez sí, su partido más definitorio al frente del Gallo, cuando este sábado visite a la revelación de la "B" Metro, al "Cuervo" de Pilar, desde las 20.35, con arbitraje de Yamil Possi y televisación en vivo de TyC Sports, en el marco de la 31º fecha de la primera "B" Metropolitana, temporada 2013/2014.

Con la modificación obligada del ingreso de Ariel Omar Berón, en lugar del suspendido Dante Martín Zúñiga, para ocupar un lugar en la última línea, propiciando el regreso de Hernán Gonzalo Parentini al centro del campo, para volver a su puesto habitual y acompañar a Martín Rodrigo Granero, quien se halla "entre algodones" pero será de la partida de todos modos; así como de Gerardo Daniel Martínez, en sustitución del lesionado Mariano Omar Barbieri (actuando Gerardo como enganche y pasando Luis Hernán Ferreyra como carrilero por derecha), el cuerpo técnico vuelve a confiar en su esquema táctico favorito, el 3-4-1-2, en procura de un resultado positivo y, fundamentalmente, un rendimiento individual y colectivo acorde a lo requerido, en atención a la paupérrima actuación ante el "Charro", con caída final por 2 a 0 y con cierto "precio" de acuerdo al siempre desfavorable desarrollo del encuentro.

En consecuencia y con la ratificación del capitán, Alejandro Esteban Migliardi en el arco del Gallo (de correcta actuación ante Merlo y sin responsabilidad alguna en ambos goles), tras la polémica que generara su regreso a la titularidad, en lugar de un Juan Cruz Leguizamón figura excluyente en el único triunfo del año, frente a Chacarita en San Martín y de indudable mejor actualidad, los once del Deportivo Morón que necesitan sumar de a tres "a como de lugar", en su excursión a Pilar, para enfrentar al "Cuervo Negro", serán los siguientes: Alejandro Esteban Migliardi (con cuatro amarillas); Ariel Otermín, Ariel Omar Berón (cuatro amarillas), Emiliano Jonathan Iván Mayola; Luis Hernán Ferreyra, Martín Rodrigo Granero (cuatro amarillas), Hernán Gonzalo Parentini, Víctor David López; Gerardo Daniel Martínez; Damián Emilio Akerman, Mariano Matías Martínez.

Completan el listado de concentrados, quienes integrarán el banco de los suplentes: Juan Cruz Leguizamón, Matías Exequiel Orihuela, Claudio Martín Cabrera, Martín Gastón Sánchez (cuatro amarillas), Esteban Alberto González, Ezequiel Adrián Cérica (cuyo único tanto en el Gallito, lo convirtiese precisamente ante Fénix, en el Nuevo Francisco Urbano, por la 10º fecha, el pasado 30 de septiembre de 2013, para el empate parcial en dos, que luego finalizaría 2-3, para la entonces sorpresiva victoria de los "rosados") y Pablo David Vacaría.