domingo, 2 de agosto de 2026

"Bipolaridad" futbolera

Y en este "sube y baja" futbolístico, al que ya nos tiene acostumbrados Morón, después de apabullar, golear y quitarle un invicto de once partidos, al líder de la zona, Ferro, una semana más tarde, otra vez el equipo de Walter Otta vuelve a decepcionar, mostrando su peor versión, esa que suele aparecer cada vez que juega lejos de "casa", preferentemente en alguna provincia.

Y es que el Gallo jugó mal y perdió bien, en su visita a Chaco For Ever, que pese a "habitar" el fondo de la tabla, desde el regreso al banco de los suplentes, de Daniel Cravero, logró hilvanar una seguidilla de cinco partidos sin perder, con cuatro victorias, incluida la última, antes de Morón, en la que venció a Colón en Santa Fe, y gracias al 2 a 0 de esta tarde ante el Gallito (que pudieron ser más), por primera vez en todo el torneo pudo salir de la zona de descenso directo.

Con una defensa "remendada", dada la pérdida inesperada y determinante de Franco Vázquez, por lejos el mejor de la última línea de Morón, "repescado" en la semana por Argentinos Juniors, dueño de su pase a préstamo, y además, sin Braian Salvareschi, que frente a Ferro alcanzara el límite disciplinario de las cinco amarillas acumuladas, Francisco Flores regresó como titular, después de largo tiempo y no por casualidad, sino porque cada vez que le tocó ingresar, nunca lo hizo con solidez, con Leonel Cardozo por izquierda, cuando es diestro y se nota en su flojo desempeño, más la tarde para el olvido de ambos laterales, Emanuel Iñíguez por derecha, desbordado permanentemente por el Leandro Fernández, el "10" rival y Joaquín Livera por izquierda, en otro de esos partidos en los que ni ataca, ni mucho menos defiende con acierto.

Para colmo, el rendimiento del mediocampo, tampoco fue el mismo que hiciera "desaparecer" al líder, la semana pasada, con flojos desempeños de Mauro Burruchaga y Santiago Kubiszyn, y aún menos por la bandas, con malos partidos de Elías Contreras, por derecha y la novedad del ingreso de Matías Benítez por izquierda (en lugar del lesionado Juan Cruz Esquivel), sin sorpresa en ataque e imprecisos para el retroceso defensivo.

Y por si fuera poco, ni Franco Fagundez, ni Mateo Levato pudieron hacer pie en territorio chaqueño, sin nadie que los asistiera con la pelota "redonda" y al pie, para intentar generar algo de peligro.

Tanto es así, que Morón no pateó al arco en todo el primer tiempo y recién con el resultado adverso, ya en el complemento, recién allí cambió su parsimonia y se decidió a atacar, provocando apenas un poco de zozobra a la tranquila tarde de Gastón Canuto, arquero local, con un remate desde afuera, del ingresado Gonzalo Berterame (irreconocible, lejísimo de su nivel) y algún que otro centro, siempre bien resueltos por la defensa de For Ever.

Y así llegó el 1 a 0 de Chaco, casi por lógica decantación, al inicio del segundo tiempo, con un penal complejo, porque desde lejos, parece que Flores no logra tocar la pelota con su mano, pero si confiamos en un mal árbitro y poco confiable (pero mejor ubicado) como Alvaro Carranza, y realmente fue penal, entonces no se entiende para qué el "2" de Morón tenía el brazo en alto. 

Matías Romero que lo ejecuta, Federico Díaz que le adivina el palo y lo contiene sobre su derecha, pero el rebote le queda "servido" al propio Romero para empujarla al gol, con mucha fortuna y en segunda instancia.

Párrafo aparte para este muchacho, Matías Romero, que en su penoso paso por Morón, apenas si dijo presente, además de errar un penal increíble con Chicago en Mataderos y convertir un solo gol, que en realidad fue en contra del arquero, pero se dio el lujo de gritarle el tanto del rebote del penal (porque también lo marró), en la cara del banco y los suplentes del Gallo, lo que podría haber originado un problema, si alguno hubiera reaccionado, para luego "trabajar" de bueno y agradecido ante las cámaras, post partido. Un triste recuerdo para un desagradecido.

De regreso al partido, recién allí, a los 10' del complemento y con el resultado adverso, Morón se acordó de atacar (mal, sin ideas ni fútbol, pero por lo menos se acordó) y consecuentemente, permitió que Chaco For Ever "coqueteara" en varias oportunidades con el 2 a 0, con el partido "roto" (Morón ya no tenía medios, reemplazados lógicamente por delanteros) y la defensa visitante hecha un auténtico "tembladeral".

El segundo tanto de Chaco es una sucesión de "horrores", primero con Livera marcando flojo y perdiendo fácil, el mano a mano con el punta local y luego de Cardozo, que se apuró en controlar al quien no pudo contener su compañero, sin ver que a sus espaldas llegaba solo, el ingresado Mateo Díaz Chávez, para cruzarle el remate al gol a Federico Díaz (que tuvo buenas intervenciones, pero no logra transmitir seguridad), con Iñíguez y Flores fuera de "cuadro", a los 37' del segundo tiempo.

En definitiva, perdió Morón en su visita a Chaco, y también dilapidó otra chance de acercarse aún más a Ferro, que el sábado también cayó, de local frente a Godoy Cruz.

Pero más importante que ello, resulta que el Gallo logre alguna vez solucionar su "bipolaridad" futbolera, para ser el mismo (o por lo menos, pretender serlo) en juego e intenciones, tanto de local como de visitante, o deberemos esperar algún torneo que se dispute sólo en el Nuevo Francisco Urbano.

Deseo y decepción, capítulo mil.


@elgallogustavo.



       📷: Deportivo Morón.




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