Morón debía volver al triunfo, luego de las dos derrotas consecutivas, frente a Godoy Cruz en el Oeste y Los Andes en Lomas de Zamora y máxime ante la posiblidad de recortar distancias con el líder, teniendo en cuenta la caída previa, de Ferro en Caballito, ante Deportivo Madryn.
Y así lo hizo, en un partido que no le resultaría para nada sencillo, un poco por la urgencia de ganar referida y otro poco por la oposición de un All Boys "rocoso", como todos los equipos dirigidos por Fabián Nardozza, que por si fuera poco está peleando la permanencia en la categoría.
Con los ingresos de Leonel Cardozo por Francisco Flores (de responsabilidad directa en el gol del triunfo de Los Andes, en el tiempo agregado), de Maximiliano González en lugar del suspendido Mauro Burruchaga (que frente al "Milrayitas" llegó a las diez amarillas) y la modificación táctica de Juan Manuel Olivares en reemplazo de Gonzalo Berterame, respecto del once de inicio de hace una semana atrás, Morón intentó desde el pitazo inicial llevarse por delante al "Albo", con más empuje y decisión que fútbol asociado, generando de todas maneras algunas aproximaciones al arco defendido por Juan Pablo Noce, como en un cabezazo de Braian Salvareschi, luego de un tiro de esquina desde la izquierda y a partir de un par de desbordes a cargo de Franco Fagundez, haciendo "equilibrio" en un sector de la cancha con bastante agua acumulada, dada la persistente lluvia caída desde la madrugada y hasta algunas horas antes del comienzo del partido, pero que sin embargo soportaría demasiado bien, en general, la previa meteorológica y luego el trajín de un cotejo luchado en cada centímetro de terreno.
Sin grandes chances de gol, de ambos lados, el Gallo lograría abrir un partido más que cerrado y parejo, con la novena asistencia del goleador del campeonato, el propio uruguayo Fagundez, que enviaría un centro con "rosca" al segundo palo, y entre un fallido intento de corte por parte del "1" visitante y el resbalón conjunto, en plena disputa del balón, tanto del defensor como de Mateo Levato, la pelota impulsada desde el piso, en última instancia por el "9" de Morón, le permitiría ponerse en ventaja al equipo de Walter Otta, a los 28' del primer tiempo, para darle un poco de tranquilidad al local, dentro y fuera la cancha, si es que eso resulta posible, en cualquier momento de juego, con este Gallo acostumbrado a "destrabar" los encuentros y más tarde a sufrirlos, si no los cierra a tiempo.
Dentro de una primera etapa de demasiado roce y pocas virtudes, Morón habría de llevarse la ventaja mínima al entretiempo, de manera merecida, sin sufrir el trámite en su arco, pero con escasas oportunidades de ampliar la diferencia a su favor.
Ya en el complemento, ahora sí el Gallo comenzaría a llevar verdadero peligro al arco visitante, provocando con el correr de los minutos, que el golero "Albo" se convierta en una de las figuras destacadas de un encuentro siempre áspero y friccionado, acumulando situaciones muy claras para el 2 a 0, en los pies de Fagundez, Joaquín Livera en un par de ocasiones (una de ellas, con rebote en el travesaño incluido), Olivares y Bíttolo de cabeza, mientras All Boys parecía incapaz de llevar preocupación a Julio Salvá.
Sin embargo, como suele pasar con este Morón, y de igual modo que ocurriese el fin de semana último, durante el segundo tiempo en el "Eduardo Gallardón", cuando menos lo merecía, la visita encontraría un empate impensado, a falta de once minutos para el final del partido, luego de un nuevo error compartido en la marca y en la cobertura del lateral izquierdo del ataque "Albo" (jugada casi de idénticas características a la desafortunada acción previa al penal y empate de Los Andes, la fecha pasada), que derivaría en un ingreso al área solitario de Lucas Cano, que contrariamente a lo que cualquiera esperaría de un goleador, no intentaría rematar al arco, ante el "achique" de Salvá, sino que asistiría con inteligencia y por el centro, para la llegada del ingresado Matías Nouet, con toda la defensa a sus espaldas, para marcar el 1 a 1 y empezar a dibujar gestos de preocupación repetidos en el público del Gallito.
Con poco más de diez minutos por delante, Morón no tenía más opción que jugarse el resto, para lograr un triunfo imprescindible y que minutos antes no lo tenía asegurado en el resultado, pero que parecía controlado desde el trámite del partido.
Y casi en tiempo cumplido, a partir de un tiro libre un poco más allá del borde derecho del área grande, Gastón González, ingresado en el segundo tiempo, lanzaría un centro medido, con la "comba" justa para beneficiar a los delanteros que llegaban de frente, para que justamente, la "frente" de otro de los ingresados, Franco Toloza, impulsara la pelota con precisión y violencia, junto al poste derecho del arco de All Boys, para que explote el Nuevo Francisco Urbano, con el agónico y más que merecido 2 a 1 del Gallo.
Y también para que Morón se coloque nuevamente en carrera por la final por el primer ascenso, segundo a sólo tres puntos de Ferro y con doce puntos por delante, en este "sube y baja" de emociones y palpitaciones, que ofrece un torneo de la Primera Nacional, tan parejo como cambiante.
Ahora será tiempo de visitar a un "dueño de casa" no siempre "amable", como lo es Estudiantes en Caseros, pero los de Caballito no la tendrán tampoco fácil, visitando a Central Norte en el "Padre Martearena" salteño.
En carrera... Otra vez.
@elgallogustavo.
📷: Deportivo Morón.
