sábado, 10 de noviembre de 2018

Morón y Santamarina de Tandil, "pasado por agua"

A raíz de las inclemencias climáticas, el encuentro entre Deportivo Morón y Ramón Santamarina de Tandil, que debía disputarse en la fecha, en el Nuevo Francisco Urbano, correspondiente a la décima fecha de la Primera "B" Nacional, ha sido SUSPENDIDO.

El lunes, en la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), deberá decidirse la fecha de reprogramación del partido.



viernes, 9 de noviembre de 2018

La tercera..., ¿la "vencida"?

Tras el empate con "gusto a poco", por el buen rendimiento del equipo, en especial en el segundo tiempo, y fundamentalmente, por la igualdad más que agónica de los locales, 30 segundos antes del pitazo final del árbitro del encuentro, el Gallo procurará "cambiar el chip" de los dos puntos que se "escurrieran" injustamente en el descuento, frente al "Lobo" jujeño, para ganar su segundo encuentro en el campeonato, cuando este mismo sábado, a partir de las 14, el conjunto de Alejandro Méndez y Walter Pico reciba en el Nuevo Francisco Urbano a Ramón Santamarina de Tandil, con el arbitraje de Bruno Bocca, y secundado por Ernesto Callegari y Nadia Chiariotti, como asistentes uno y dos, respectivamente, sin televisación de aire, en el marco de la décima fecha del Torneo de la Primera "B" Nacional, temporada 2018/2019.

Con la urgencia de sumar de a tres, luego de dos partidos, desde la asunción de la nueva dupla técnica, frente a Defensores de Belgrano y Gimnasia y Esgrima de Jujuy, en los que el Deportivo Morón mereciera más que las sendas igualdades consecutivas, el Gallo se halla concentrado en el "Centro de Formación Gabriel Calderón", en Mariano Acosta, con la incógnita de Nicolás Ramírez, sin dudas la figura del equipo y el jugador más desequilibrante del Gallo, quien hiciera trabajos diferenciados en la semana, por una dolencia física, lo cual abre un enorme y preocupante signo de interrogación, respecto de su inclusión en el once para recibir a Santamarina.

Dentro de un plantel que, nuevamente, al igual que la temporada anterior, sufriera de un indeseado e inoportuno "mal de ausencias", con la sumatoria de bajas obligadas, que semana a semana se van incrementando, en esta oportunidad, habrá que agregarle a Agustín Lavezzi, quien debutara en el segundo tiempo del empate en Jujuy, y diera señales más que positivas en el juego, pero lamentablemente se resintiera, razón por la cual quedara marginado de los 19 concentrados en "Calderón", y cuyo lugar fuera ocupado por el juvenil, Mauro Frías, delantero categoría '97, que llegara de las inferiores de Almagro y hace tan sólo unos días, tuviera minutos en la victoria amistosa internacional, de la Tercera del Deportivo Morón, frente al Sub 20 de Gremio de Porto Alegre, en el Nuevo Francisco Urbano.

Así las cosas, con las ausencias confirmadas de Gastón González (con un traumatismo de tórax, desde el cotejo ante Arsenal), Sebastián Martínez, Facundo Pumpido y Nisim Vergara, ya marginados del viaje a San Salvador de Jujuy, afectados de diferentes lesiones en sus rodillas y, como quedara dicho, la baja reciente de Agustín Lavezzi, la ofensiva del Deportivo Morón prácticamente no tendrá variantes en el banco, más allá de los puntas en cancha, y eventualmente el ingreso del juvenil Mauro Frías entre los "18".

Entre las "buenas", se puede anunciar la vuelta de Gerardo Martínez, también ausente con el "Lobo" jujeño, cuyo dorsal dependerá de la evolución de Nicolás Ramírez, para saber si su retorno será entre los "11" o  los relevos.

En consecuencia, un Gallo que precisa alcanzar su primera victoria en la "era Méndez-Pico", este sábado desde las 14, en el Oeste, procurará continuar con el "proceso de mejora continua" en el juego, consolidándolo con la mayor tranquilidad que pudiese seguramente ofrecer, un necesario triunfo ante Ramón Santamarina de Tandil, que cuenta con nueve puntos (uno más que Morón) y proviene de vencer de local, 2 a 0 a Chacarita, el lunes último.

Que la tercera sea la "vencida".



@elgallogustavo.



domingo, 4 de noviembre de 2018

La fatídica relación con los "descuentos", en otro capítulo

Y en la "ultima bola" de la tarde, en San Salvador de Jujuy, al Deportivo Morón se le "escapó" un triunfo histórico, por lo menos, hasta los '49 del segundo tiempo, en que Ignacio Bailone le bajara la pelota de cabeza a Sebastián Sánchez (el segundo marcador central, "estacionado" desde hacía minutos como punta, en búsqueda de la "heroica"), quien ingresando solo por derecha "fusilaría" a Bruno Galván, con un remate alto y seco, para empatar en uno, lo que era victoria del Gallo, apenas segundos antes del pitazo final de Rey Hilfer.

Ya en una jugada previa, también en el descuento, el mismo Bruno Galván había "sostenido" el triunfo parcial de la visita, con una atajada fenomenal ante Agustín Sufi, arrojándose hacia atrás, en una reacción y gesto técnicos para destacar, cuando el delantero sustituto del "Lobo" jujeño, impulsara una pelota con destino de gol, sorprendiendo de igual manera por la banda diestra del ataque local, que sólo los reflejos de Galván habrían de evitar su contacto con la red.

Antes de ello, y de la relación siempre fatídica del Deportivo Morón con los "descuentos" (a nivel histórico, no por lo visto en el presente torneo), el equipo de Alejandro Méndez y Walter Pico había consumado un buen partido, con especial hincapié en el segundo tiempo, donde apretaría al local contra su arco, generando la situación del gol de Cristian Lillo, y algunas otras más, además de justificar la ventaja parcial en el desarrollo, "maniatando" en el medio al buen equipo jujeño, manejándole pelota y trámite, sin pasar sobresaltos en su última línea, tal vez en uno de los partidos más "tranquilos" para Galván y la defensa del Gallo, claro está, hasta  el cuarto minuto adicionado, en que "pagaría" demasiado caro, una de las contadas distracciones en todo el cotejo.

Con varias ausencias obligadas, dadas las bajas por lesión de Sebastián Martínez, Nisim Vergara y Facundo Pumpido, sumadas a la falta de Gerardo Martínez por motivos particulares (su paternidad inminente), el Gallito volaría "remendado" hasta San Salvador de Jujuy, con los "debuts" en el banco de los juveniles, Matías Guayaré e Iván Alvarez, y la primera convocatoria entre los suplentes de Luciano Lapetina, quien finalmente habría de vivir su "estreno" oficial con la camiseta del Deportivo Morón, al igual que sucediera con Agustín Lavezzi, ambos ingresados en el complemento.

Asimismo, con Damián Akerman con la "nueve" en la espalda, luego de largo tiempo y el regreso de Franco Racca, de muy buen partido, en su festejado regreso, en los '45 iniciales el partido transitaría entre la monotonía y el "bostezo", entre un local incapaz de generar peligro, más allá de alguna pelota parada, y un Morón que desde el inicio controlaría las acciones, pero por aquél entonces, sin animarse a buscar con decisión el arco contrario, casi como en un "round de estudio", si nos remitiéramos al boxeo.

En el complemento, el equipo de la "dupla" asumiría el riesgo de buscar el triunfo, presionando bien arriba a un sorprendido Gimnasia y Esgrima, generándole un par de oportunidades claras de gol, antes del desnivel transitorio y volcando virtualmente el juego en terreno jujeño, manejando trámite y pelota, además de mantener bien controlados a los puntas locales.

Así las cosas, a los '25 de la etapa final, y cuando el dominio del Deportivo Morón se había transformado en "monólogo", de un tiro de esquina ejecutado por Nicolás Ramírez, desde la derecha del ataque, un rechazo a medias en el centro del área, le dejaría el balón justo para el remate de primera, de Cristian Lillo, que el "jugador de los goles importantes", ahora con mayor continuidad, ensayaría una volea precisa y "preciosa" sobre el sector opuesto, para vencer las manos de Carlos De Giorgi y establecer el merecido uno a cero para Morón.

En los minutos siguientes, la visita no se retrasaría más de la cuenta y seguiría dominando a un "Lobo" jujeño, que basaría su búsqueda en el empuje sin profundidad, siempre bien controlado por un mediocampo eficaz y una defensa ordenada, en el contexto de un Deportivo Morón ya de muy buen segundo tiempo, y con los méritos acumulados suficientes para justificar la victoria parcial.

Sin embargo, a este Gallo al que todo le cuesta tanto, y que registra un sólo triunfo en el campeonato, el buen partido en Jujuy y los merecimientos para ganar el mismo, de poco servirían para darle valor a un punto que, de habernos sugerido la posibilidad de refrendarlo en la previa, más de uno de nosotros lo hubiese hecho con ambas manos.

Y es que Morón debió ganar, y estuvo a segundos de hacerlo y de traerse tres puntos históricos desde San Salvador, hasta que en el "tiro del final", el "Lobo" aprovechara una de los pocas distracciones del mejor rendimiento del fondo visitante, en lo que va del torneo, para "romperle" el arco a Bruno Galván, quien en la anterior se había vuelto a "vestir" de héroe", pero que en la última del partido, a los '49 del segundo tiempo, nada podría hacer ante la volea "furiosa", de un Sebastián Sánchez travestido de delantero, a pesar de tener la "6" en la espalda.

Y así el empate final en uno, resultaría un "castigo" excesivo para el Deportivo Morón, que dentro de la cancha habría de agarrársela con Rey Hilfer, árbitro del partido (por el descuento desmedido), porque a la "liga" o la "suerte" o la ausencia de ambas, resulta imposible de "rezongarles" frente a frente (más allá de las responsabilidades propias, que las hubo, puesto que de otro modo se hubiese consumado el triunfo). 

A pensar en Santamarina, "masticando" bronca por la histórica relación fatídica entre el Gallo y los "tiempos agregados" y su nuevo "capítulo".

Otra no queda.



@elgallogustavo.



sábado, 3 de noviembre de 2018

"Prueba de carácter", ante el "Lobo" jujeño

Luego del "estreno" con empate a uno, de la dupla técnica conformada por Alejandro Julián Méndez y Walter Reinaldo Pico, del último lunes en el Nuevo Francisco Urbano, frente a Defensores de Belgrano, que dejara un gran primer tiempo del equipo, con una justa ventaja parcial, y un complemento donde la merma física del Gallito, posibilitaría el crecimiento visitante, hasta tornar en merecido el 1  a 1 final, este domingo a partir de las 17, el Deportivo Morón tendrá una "prueba de fuego", cuando deba visitar a Gimnasia y Esgrima de Jujuy, en el "Estadio 23 de Agosto", con el arbitraje de Leandro Rey Hilfer, secundado por Gerardo Lencina y Christian Martínez Cuenca, como asistentes uno y dos, respectivamente, en cotejo correspondiente a la novena fecha del Torneo de la Primera "B" Nacional, temporada 2018/2019, sin televisación de aire.

Con la baja obligada del juvenil Nisim Vergara, quien ingresara en el segundo tiempo con "Defe", pero el pasado jueves, en el Oeste, debiera retirarse lesionado del encuentro amistoso entre la Reserva del Gallo y un combinado Sub 20 de Gremio de Porto Alegre, a causa de una dolencia ligamentaria en su rodilla derecha, que se suma a la de Gastón González, por segundo partido consecutivo (tras el traumatismo de tórax que sufriera ante Arsenal), la dupla Méndez-Pico tiene algunas dudas respecto del once inicial a "parar" en Jujuy, fundamentalmente, por el problema físico que sufre Facundo Pumpido, con líquido en una de sus rodillas y el bajo nivel que viene exhibiendo Sebastián Martínez en la zaga (más alguna molestia de arrastre), ambos también ausentes con el "Lobo" norteño.

A todos ellos, debe sumársele la ausencia de Gerardo Martínez, por motivos particulares (será papá por estas horas), lo que determinara la primera convocatoria entre los suplentes, de Luciano Lapetina, el joven lateral zurdo rosarino, proveniente de la Reserva de Godoy Cruz de Mendoza, de buen rendimiento en Tercera (incluso convirtió un gol, ante Arsenal en el Oeste), tanto como marcador de punta, como volante externo por izquierda.

Lo que sí está confirmado, es la convocatoria de dos valores juveniles, que "debutarán" en el banco de los suplentes ante el "Lobo" jujeño: se trata de Iván "Pachu" Alvarez y de Matías Guayaré, el primero, volante creativo con características similares a las de Gerardo Martínez, y el segundo, mediocampista de contención, ambos de buenas actuaciones en Reserva y a quienes Alejandro Méndez, conoce perfectamente, de su paso reciente como coordinador general de las inferiores.

Así las cosas, con la sospecha de un par de cambios nominales, entre los once de arranque, pero no respecto del sistema táctico utilizado ante el "Dragón", y que tan buenas sensaciones generara en el primer tiempo y hasta el cuarto de hora inicial del complemento (el 4-2-3-1, con el "trío virtuoso" de Pardo-Ramírez-Mendieta, por delante del doble cinco y detrás de la referencia de área), el Deportivo Morón buscará sumar en su "excursión jujeña", para consolidar ideas y sistemas de juego, pero fundamentalmente, retemplar el ánimo de conjunto, dentro y fuera de la cancha, sumando puntos que tranquilicen y permitan alejarse del descenso, para recién luego, volver a soñar con objetivos e ilusiones que se fueran desvaneciendo con el correr de los partidos y las "crisis" que soportara el Gallo en los últimos tiempos.


A Jujuy, por una auténtica "prueba de carácter", ante el "Lobo" norteño.




@elgallogustavo.



lunes, 29 de octubre de 2018

"Estreno" con empate

En el "estreno" de la dupla técnica conformada por Alejandro Julián Méndez (en su segundo ciclo, en el banco del Gallo, luego de ocho años) y Walter Reinaldo Pico, el Deportivo Morón se mostró de mayor a menor, en los '90 frente a Defensores de Belgrano, y tras irse al descanso con una ventaja merecida por la mínima, y hasta exigua en los números, dadas las ocasiones que generara en el arco rival, en el complemento se replegaría demasiado y permitiría que la visita, primero controlara el desarrollo del juego, para más tarde justificar la igualdad en el marcador, y en los minutos finales, de no ser nuevamente por la figura emergente de Bruno Galván, hasta podría haberse quedado con los tres puntos, en un partido que, en líneas generales, coincidiera en el uno a uno definitivo, en base a los merecimientos de uno y otro, cada cual en su "etapa" de predominio y desequilibrio.

Con la vuelta de Nicolás Martínez sobre el lateral zurdo de la defensa, en lugar de un Juan Celaya que terminaría afuera de los primeros "18" de Méndez-Pico, y el ingreso desde el inicio de Matías Pardo, por la ausencia obligada de Gastón González, con un traumatismo de tórax, como "saldo" indeseado de la visita del Gallo en Sarandí, desde lo nominal, el Morón de la nueva dupla técnica no ofrecería, como se aprecia, demasiadas diferencias con el último "once" en cancha de Walter Otta, en la previa de su renuncia post Arsenal, aunque sí las evidenciaría desde el planteo táctico con un dibujo que habría de oscilar, entre el 4-4-3 y el 4-2-3-1, pero más allá de lo "numérico", mostraría a un Deportivo Morón mucho más ambicioso y vertical en la búsqueda del arco contrario, con mayor vocación ofensiva, desde lo conceptual, como así también en la cantidad de protagonistas involucrados en ataque, a partir de la utilización integral de las bandas, con laterales que habrían de incursionar permanentemente en terreno contrario, hasta finalizar la jugada en el área rival, y volantes externos rápidos y participativos, iniciando las "excursiones" ofensivas desde más adelante y con mayor grado de compañía, además de cumplir menos obligaciones de cobertura defensiva.

En el medio, con Matías Nizzo y Cristian Lillo, como ejes de la contención, el primero con un recorrido más vertical (hacia adelante y atrás, según quién ostentaba la posesión de la pelota) y el segundo con mayor trayecto hacia los costados, cubriendo las subidas de volantes y laterales, otra de las diferencias más marcadas, en lo táctico, resultaría la posición de Nicolás Ramírez, "flotando" mucho más suelto por delante de los mencionados y sin necesidad de "hacer la banda" como rol principal, quien habría nuevamente de transformarse, en apenas un par de minutos e intervenciones, en el jugador más determinante de aquél primer tiempo, donde volvería a erigirse en figura y a "enloquecer" a los volantes y defensores rivales, con su gambeta indescifrable en velocidad y su panorama para levantar la cabeza y ver al compañero libre o mejor ubicado.

Así las cosas, "Nico" Ramírez, con la "diez" en la espalda, comenzaría a gestar desequilibrio, asistido, unos metros más adelante y sobre la derecha, por Matías Pardo, otro de buen retorno, en especial en esa primera etapa, del mismo modo que Junior Mendieta habría de mostrarse como descarga por el andarivel zurdo, "triangulando" a uno o dos toques, como máximo, en ese "circuito" de virtuosos con Ramírez y Pardo, para la llegada siempre franca y alternada de Junior o "Pichin", en el área rival, donde habría de aguardarlos un Facundo Pumpido, sin necesidad de retroceder tantos metros para tomar contacto con la pelota.

En los primeros '30 de la etapa de inicio, el Gallo mostraría lo mejor de su repertorio, con un buen juego de conjunto en el medio y mucha profundidad en el área de Defensores, creando no menos de cinco o seis situaciones manifiestas de gol, en los pies de Pardo, Ramírez, Pumpido y Mendieta en dos ocasiones, hasta el gol de "Pichin", sobre los '36 del primer tiempo, a partir de una pelota recuperada por Junior, extendida luego a Ramírez (lo dicho, con rapidez y precisión, a un toque), para que el jugador más destacado del partido, el nuevo "diez" del Gallito, desbordara, levantara la cabeza y observara la llegada solitaria de Pardo, por el centro del área, que con un "puntazo" justo superaría al arquero, para marcar la merecida diferencia parcial en favor del equipo de Mendez-Pico.

Como contrapartida, los errores defensivos ya conocidos y repetidos, en especial en la zaga, y dentro de la misma, en particular de un Sebastián Martínez que no logra "remontar la cuesta" de sus flojos rendimientos en el presente torneo, le generarían a Bruno Galván un par de "sustos", en ambos, cuando la velocidad de Ezequiel Aguirre le ganara a la falta de "timming" del uruguayo, para dejarlo mano a mano con el "uno" del Gallo, resolviendo con escasa puntería, para fortuna transitoria de Morón.

En el complemento, las urgencias de la visita, en la búsqueda del empate, lo llevarían a adelantarse unos metros en el campo, aunque fundamentalmente, resultaría el propio Deportivo Morón, quien le permitiría primero controlar el juego, y más tarde justificar el empate, a partir de un repliegue sostenido y permisivo, que convertiría al Gallito del segundo tiempo, en una auténtica "sombra" del que ilusionara en los primeros '45 (quizá producto de la "asfixiante" presión alta que ejerciera en la primera etapa, que le pasara "factura" física en los segundos '45) .

Con los ingresos de Diego Dorregaray y Gustavo "Tortuga" Fernández, Fabián Nardozza se la jugaría a "igualar o morir", en presencia de estatismo local y la preeminencia en el juego de sus dirigidos, hasta que sobre los '23 de la etapa final, una de las tantas aproximaciones de Defensores, terminara con un centro desde la izquierda de la defensa del Gallo, con destino al "corazón" del área, donde Gustavo Fernández, entre Sebastián Martínez y Maximiliano Paredes (de buen partido en terreno ajeno, pero otorgando ciertas ventajas en el retroceso defensivo), se elevara más que todos, con la comodidad suficiente para el elegir el palo zurdo, bien lejos del alcance de Bruno Galván.

Con el partido igualado, acorde a un segundo tiempo en el que el "Dragón" justificaría el resultado, ante el "quedo" pronunciado de Morón, la dupla Méndez- Pico buscarían retomar las "riendas" del desarrollo, con los ingresos de Damián Akerman y Gerardo Martínez (por Facundo Pumpido y Matías Pardo) y más tarde, de Nisim Vergara por el mejor de la tarde, un agotado Nicolás Ramírez, pero más allá de alguna aproximación aérea y en especial, un tiro libre de Gerardo, no contaría con la chances netas, ni mucho menos con la claridad en el juego del primer tiempo, para hallar un nuevo y definitivo desnivel.

Por el contrario, en aquellos minutos finales del encuentro, quien contaría con las opciones más claras de desequilibrio, resultaría la visita, emergiendo una vez más, como desde su debut en el arco del Gallo, en el cierre del primer tiempo con Agropecuario, la figura de un "enorme" Bruno Galván, para "ahogar" el grito de gol en un par de ocasiones, en especial, una cabezazo a "boca de jarro" de Luciano Goux, luego de un tiro de esquina desde la izquierda, "atajadón" que habría de repetir apenas segundos después, ante el rebote de la propia jugada.

El pitazo de Yamil Possi, de buen arbitraje, marcaría un final con empate 1 a 1, que se ajustaría a un desarrollo con dos tiempos bien marcados y distintos, uno con notorio predominio del Gallo y otro, con el "quedo" local y el aprovechamiento integral del "Dragón" (tanto es así, que "Nico" Ramírez resultaría el más destacado del primer tiempo, y el propio Bruno Galván, la figura decisiva de Morón en el complemento).

Con buenas sensaciones colectivas y sanas intenciones conceptuales, este Deportivo Morón de Alejandro Méndez y Walter Pico, deberá consolidar lo bueno de los '45 iniciales, procurando extenderlo o por lo menos sostenerlo, en el resto del tiempo, además de "atacar" el problema reiterado y a la fecha insoluble, de una defensa que ofrece ventajas en cada partido, que a la postre se "pagan" caro en el resultado.

Y a pensar en Gimnasia y Esgrima, en Jujuy, el próximo domingo desde las 17, en un compromiso tan complicado como importante, para ponerse a prueba con un rival exigente, pero también ante las propias dudas y errores recurrentes, de un Morón que necesita ganar solidez y convicción en sus nuevas ideas, para consolidarse como equipo y cerrar los partidos, por lo menos aquellos que "despuntan" favorables.



@elgallogustavo.



domingo, 28 de octubre de 2018

"Técnico que debuta..."

Luego de tres semanas complicadas para el Deportivo Morón, primero con el conflicto y posterior rescisión de contrato de Román Martínez, más tarde, al término del encuentro con derrota ante Arsenal en Sarandí, la renuncia de Walter Nicolás Otta, que se oficializaría horas más tarde, en conferencia de prensa de despedida, y la posterior designación de un histórico del club, como Alejandro Julián Méndez, a cargo de la dirección técnica del primer equipo, en su segundo ciclo (el primero fue en 2010), en compañía de Walter Reinaldo Pico, el Gallo buscará trasladar la tranquilidad ganada recién en los últimos días, al campo del juego del Nuevo Francisco Urbano, para volver a sumar de a tres, por segunda vez en el campeonato, este lunes a partir de las 15:30, ante Defensores de Belgrano, con el arbitraje de Yamil Possi (secundado por Gastón Rallo y José Del Fueyo, como asistentes uno y dos, respectivamente, más Mauro Biasutto de Vicenzo, en rol de cuarto árbitro), sin televisación de aire, en cotejo correspondiente a la octava fecha del Torneo de la Primera "B" Nacional, temporada 2018/2019.

Sin suspendidos y con Gastón González fuera de los convocados, como consecuencia del golpe en el tórax sufrido en el "Viaducto" (más allá de los convalecientes de larga data, ambos uruguayos, Mauricio Alonso y Diego Cháves, en diferentes fases de sus rehabilitaciones, el segundo mucho más cerca que el primero de la vuelta), y con las ausencias contractuales del referido Román Martínez y del ecuatoriano Abel Casquete, por estas horas resulta una incógnita el primer once que dispondrá la dupla del "Cabezón" Méndez y Walter Pico, quienes apenas contaran con cinco prácticas para presentarse y auscultar de cerca al plantel, más allá del conocimiento previo que ambos tenían del mismo.

En este marco, a priori, no parece que el socio e hincha del Gallito se encuentre con demasiados cambios nominales (subrayada la ausencia obligada de Gastón González), respecto del último partido con Otta en el banco, y nos referimos a los contados fanáticos que logren asistir al compromiso con el "Dragón", en otro día y horario imposible para cualquier trabajador normal, propio de las arbitrarias, autoritarias y ridículas imposiciones de un APreViDe, que lejos de procurar la seguridad de los asistentes a los espectáculos deportivos, en el ámbito de la provincia de Buenos Aires, a partir de las decisiones insólitas y las actitudes provocativas de su titular, Juan Manuel Lugones, en el caso del Deportivo Morón y de algunas otros clubes de nuestro Ascenso, parece dispuesto a crispar los ánimos de los espectadores comunes y en definitiva, a afectar gravemente la economía y la estabilidad institucional de un Morón, virtualmente perseguido y acosado por el organismo que debería velar por su integridad y que, en los hechos, procura y genera, semana tras semana, exactamente lo contrario.

De regreso al fútbol, sí resultará posible que varíe el dibujo táctico del equipo, a partir de una actitud más ofensiva en todas sus líneas, con laterales que llegarán al área contraria, buscando el desequilibrio por las bandas, al igual que a través de los volantes externos, para terminar en un ataque propio con dos delanteros netos, bien cerca del arco rival.

Así las cosas, este lunes desde las 15:30, será el momento del estreno oficial de Alejandro Julián Méndez y Walter Reinaldo Pico, en un Deportivo Morón que precisa con urgencia de un triunfo que lo revitalice, tanto dentro como fuera de la cancha.

Porque, como "reza" una "máxima" histórica futbolera..., "técnico que debuta...".

Ojalá así sea, y resulte sólo el comienzo de un futuro mejor.



@elgallogustavo.



miércoles, 24 de octubre de 2018

Comenzó la era Méndez - Pico

En la tarde del miércoles y luego de la formalidad necesaria de la firma del contrato, pasadas las 15:30, en las canchas de fútbol sintético del Nuevo Francisco Urbano, se produjo la presentación de la nueva dupla técnica del Gallo, conformada por Alejandro Julián Méndez y Walter Reinaldo Pico, quienes se hicieran cargo del plantel profesional por el término de un año, tras la partida de Walter Nicolás Otta, quien renunciara al cabo del encuentro con derrota frente a Arsenal, en Sarandí, del último viernes.

Ambos entrenadores, estarán acompañados por Cristian Cetrángolo en la preparación física y Joaquín Iturrería como instructor alterno, además de Marcelo Matías Villasanti como nuevo entrenador de arqueros.



@elgallogustavo.