jueves, 11 de agosto de 2016

LA “LEPRA” NO PUDO CON MORON Y EL GALLO CLASIFICO A OCTAVOS.

Corría el minuto 27 del segundo tiempo, en el estadio de Lanús, cuando Gerardo Martínez ejecutaría un tiro de esquina, desde la izquierda del ataque del Gallo, que antes de llegar hasta el botín zurdo de Nicolás Minici, hallaría la “peinada” precisa de Franco Racca, para que el balón aterrizara “mansito” en el empeine del lateral izquierdo de Morón, para empalmarla con alma y vida y poner el uno a cero, frente a Newell’s Old Boys, que a la postre desataría la algarabía en el Oeste y le permitiría al Deportivo Morón, avanzar a los octavos de final de la “Copa Argentina”.

En efecto, y luego de un primer tiempo donde no habrían de vislumbrarse diferencias ostensibles de categoría, el conjunto de Walter Otta le jugaría de igual a igual, a la “Lepra” rosarina, con una figura indiscutida por solidaridad, prodigalidad, concentración y temperamento: el equipo mismo, en su conjunto.
Con múltiples puntos altos, en la mayoría de sus titulares de inicio, con especial hincapié en un enorme partido del “Rengo” Rodrigo Díaz, en la generosidad de Javier Rossi (para bajar permanentemente a cubrir las subidas del lateral diestro), así como de Emmanuel Giménez y su quite con primer pase criterioso ofensivo, y del debutante Franco Racca, a quien le tocaría “bailar con la más fea”, al tener que contener a ese temible punta “Rojinegro”, llamado Ignacio Scocco, el Gallo controlaría a su rival lejos del arco defendido por Nicolás Angelotti, más allá de un predominio rosarino en el manejo del balón, merced al buen pie de jugadores de la categoría de Maximiliano Rodríguez y Mauro Formica.

Ya en el complemento, el predominio en el desarrollo del cotejo habría de alternarse, cada vez más lejos de los arcos, hasta que a los 27 de la etapa complementaria y luego de un córner ejecutado por Gerardo Martínez, Franco Racca habría de “peinarla” en el centro del área, para habilitar en soledad a Nicolás Minici quien, con un preciso remate de zurda, conseguiría la apertura del marcador y el delirio de miles de hinchas del Gallo que, frente al televisor, por la determinación de disputar el encuentro a puertas cerradas, comenzarían a soñar en grande con un triunfo y clasificación históricas, a poco más de quince minutos para el cierre del partido.

Con Damián Akerman en cancha, inaugurando su quinto período en el club que lo idolatra, este once maravilloso de Walter Otta, se retrasaría unos metros en el campo, procurando sostener la diferencia y de contra, sentenciar el pleito, algo de lo que a poco estuviera el mismo goleador histórico, de no mediar la salida oportuna del arquero, fuera del área, para impedir que Damián pudiese anticiparse con la punta de su botín y empujarla al gol.

Pese a sufrir un par de sofocones, como el pelotazo en el palo de Mauro Formica y la atajada monumental de Nicolás Angelotti, ante el remate a “quemarropas” de Scocco, en el área chica, el Deportivo Morón sostendría la diferencia hasta el final del encuentro, en base a una actuación formidable de todos sus intérpretes, para alzarse con un triunfo tan histórico como merecido, luego de ’90 brillantes en solidez, concentración y temperamento individual y de conjunto.

Con el pitazo final del árbitro, el festejo y desahogo de todo el plantel y cuerpo técnico, en un emotivo e interminable abrazo, se irradiaría más allá de la pantalla en miles de televisores, para llenar de lágrimas los rostros y de felicidad los corazones, de innumerables hinchas de Morón, que comienzan a soñar despiertos, con un equipo que juega bien, se prodiga los noventa minutos y que clasificó a octavos de final de “Copa Argentina”, para enfrentar al ganador de Atlético Rafaela y Rosario Central, nada menos que el antagonista histórico de Newell’s Old Boys, la nueva “víctima” del Gallo en este certamen.

Clasificó Morón y sueña de pleno derecho, por un equipo que contagia ilusión y retempla el alma.

A octavos…, a puertas cerradas, pero a “corazón abierto”.


@elgallogustavo.



                                      Foto: gentileza, Prensa Deportivo Morón.

domingo, 7 de agosto de 2016

UN GALLO DE FIESTA.

La historia comenzó bien temprano, cuando se abrieron las puertas del Nuevo Francisco Urbano y empezaron a desfilar por sus playones, chicas y chicos de todas las edades, ataviados con las mejores galas del Deportivo Morón, y ansiosos por pisar el césped de nuestro campo de juego, ante la mirada atenta y emocionada de sus familiares, ubicados en las distintas cabeceras del estadio.

Representantes de la casi veintena de disciplinas que componen la institución, nuestros héroes cotidianos y anónimos, aquellos que soportan con estoicismo y amor por la camiseta, los intensos calores de verano y los rigores del frío en invierno, además de convivir con una sonrisa, con la falta de espacios físicos disponibles, dentro de un estadio que, en plena crisis de crecimiento estructural y expansión continua deportiva, hace rato nos ha quedado chico, para la multiplicidad de actividades que se realizan a diario, y pese a la imponencia de un Nuevo Francisco Urbano al que, todos los que lo visitan por primera vez, quedan irremediablemente maravillados con una infraestructura física que, en rigor de verdad, no muchas entidades de primera división pueden ofrecer y disfrutar.

Tal el caso del “Bambino” Pons, destacado periodista y relator de nuestro medio, y actual conductor de la emblemática “Oral Deportiva”, por la no menos histórica “Radio Rivadavia”, quien se llegara hasta el Nuevo Francisco Urbano para conocerlo por vez primera y, al mismo tiempo, recibir a cada paso el afecto y reconocimiento de una parcialidad de Morón que lo admira y respeta.

Mientras avanzaba la jornada, bajo el sol espléndido de una tarde de sábado hermosa, los pibes de nuestro baby se divertían dentro de la cancha y nuestras orgullosas actividades desfilaban por el campo de juego, ante el reconocimiento unánime de los presentes, arribarían también por primera vez al Nuevo Francisco Urbano, la delegación de jugadores, cuerpo técnico y dirigentes del Club Atlético Lanús, último campeón del fútbol argentino, encabezados por su vicepresidente, Luis Chebel y la figura sobresaliente de un hijo dilecto de la Casa, como Román Martínez, quien a la postre y al cierre de la fiesta, se llevaría los mayores aplausos (además de una camiseta encuadra de Morón, con el número seis que lo identifica), junto a Damián Akerman, el ídolo del Gallo, recuperado para disputar el próximo campeonato de la “B” Metro.

Con tiempo para distinguir a los ilustres visitantes, en el centro del campo, por intermedio del presidente de la institución, Alberto Rubén Meyer, sería el momento de la “presentación en sociedad” del nuevo plantel del Deportivo Morón, con los “viejos” y queridos conocidos y la esperanzadora llegada de seis refuerzos de jerarquía, para solventar la ilusión de un próximo junio de fiesta, tal y cual nos merecemos desde hace eternos 26 años.

Luego llegaría el tiempo de los primeros cuarenta y cinco del “plato fuerte”, entre los titulares de ambos equipos, donde el once de Walter Otta le jugaría de igual a igual, a un equipo de enorme jerarquía individual y colectiva, para finalizar aquella primera etapa con un empate en cero meritorio, de un Deportivo Morón que sin dudas ilusiona y mucho.

Entre penales a Alejandro “Chiche” Migliardi, de parte de un puñado de afortunados que, entre alrededor de cinco mil personas presentes, tuvieron la dicha de concretar el “sueño del pibe”; la merecida distinción a Manuel Flores, maestro, ejemplo y ex jefe de prensa, al cumplir nada menos que dieciseis años dedicados al club desde el propio departamento, y en lo alto, en zona de cabinas, el justo reconocimiento a una programa radial emblema, como “Morón un Sentimiento”, con Alejandro Desco y todo su equipo, desde hace catorce años ininterrumpidos reseñando diariamente lo bueno, lo malo y lo feo de esta “pasión que nos une”, la fiesta comenzaría a tocar a su fin, con el segundo tiempo de un Morón “muleto” que le opondría seria resistencia a un Lanús con apenas unos cambios, manteniendo inalterable el cero a cero, y derivando la “Copa Manaos” en disputa, con destino al Sur del conurbano, de manos del gerente de la empresa y del presidente Alberto Meyer.

En una tarde fantástica e inolvidable por las variadas emociones, Morón vivió su fiesta de presentación de plantel profesional, con un amistoso oficial de jerarquía, además de disfrutar de los orgullos internos: los chicos y chicas de nuestras actividades.

UN GALLO DE FIESTA.

#MorónSomosTodos.


@elgallogustavo.




                                          Fotos: Prensa, Deportivo Morón.

domingo, 10 de julio de 2016

Rumbo a Mar de Ajó, con dos "pasajeros" nuevos.

A escasas horas de abordar el micro, que los trasladará hasta la balnearia localidad de Mar de Ajó, para afrontar la etapa más exigente de pretemporada, del 10 y hasta el 16 del corriente, el plantel de Walter Nicolás Otta se va reforzando de la manera que pretende el cuerpo técnico, con jugadores del gusto táctico y solicitados expresamente por el entrenador, en todos y cada uno de los casos.

Así las cosas, a la firma de Franco Emiliano Racca, central de 24 años, proveniente de Chacarita, que el sábado 9 de julio hubo de sumarse a las incorporaciones, pendientes de rúbricas, pero ya confirmadas, tanto de Valentín Perales, zaguero de 20 años, de último paso por Cipolletti de Río Negro, como de Mauricio Jordan Del Castillo, volante zurdo también de 20 "pirulos", a préstamo sin cargo ni opción de Independiente,  este domingo continúan las "firmas", con los arribos de un "viejo conocido" y un volante diestro de interesantes condiciones.

En efecto, y mientras se aguarda por la llegada de Sebastián Adolfo Ereros, delantero de 31 años, que se supone podrá sumarse a la pretemporada a partir del martes o miércoles, en virtud de tener que solucionar, primero, su desvinculación con Quilmes, último destino futbolístico, en la mañana de este domingo se producirá el regreso de Nicolás Martínez, "hijo dilecto de la casa" y que surgiera de las inferiores del Deportivo Morón, con debut oficial en el Gallo, un 19 de marzo de 2004, en el triunfo por dos a cero ante Flandria, en el marco de la octava fecha del "Torneo Clausura '04" de la Primera "B" Metropolitana.

"Nico" Martínez, permanecería en la institución hasta 2009, temporada en la que fuera transferido a Acassuso, para un año más tarde "mudarse" a Jáuregui, para vestir los colores del recientemente ascendido, Flandria, durante la temporada 2010/2011.

A comienzos de 2011 y en base a su gran rendimiento, logra lo que pocos en nuestro medio, esto es, subir dos categorías "sin escalas", para desempeñarse en Tigre, en la Primera División del fútbol argentino. En el conjunto de Victoria, obtendría el subcampeonato del "Clausura 2011/2012" y el segundo puesto de la "Copa Sudamericana" en 2012.

Tras su última temporada en el "Matador", en la 2012/2013, Nicolás Martínez, hermano de Román Martínez, figura de Lanús, último campeón del fútbol nacional y actual destino de Junior Leandro Mendieta, emigra rumbo a Tristán Suárez, en la 2013/2014, donde totalizaría 26 partidos jugados, 22 de ellos como titular, con 1921 minutos efectivos en cancha, un gol convertido y cinco tarjetas amarillas, sin expulsiones.

En 2014 se incorpora a Colegiales, durante el "Torneo de Transición" de la Primera "B" Metro, con 18 encuentros disputados con la camiseta del "Tricolor" de Munro, todos como titular, 1620 minutos de juego, un gol y nuevamente cinco amonestaciones, sin tarjetas rojas.

Para la temporada 2015 continúa en "Cole", con asistencia nuevamente perfecta, de 29 cotejos sobre igual cantidad de fechas, además de 2525 minutos efectivos, dos tantos convertidos, tres tarjetas amarillas y una expulsión por roja directa.

Durante el pasado "Torneo de Transición 2016", Nicolás Martínez, lateral zurdo de 32 años, nacido en Morón, el 20 de junio de 1984, jugaría en Fénix, desde donde regresa a su "casa", disputando los 19 partidos del último campeonato corto, con 1710 minutos en cancha, un gol y tres amonestaciones, sin expulsiones.

En definitiva, "Nico" Martínez registra un total de 276 encuentros oficiales, con 275 disputados en nuestro medio y el restante por torneos continentales (más precisamente, la "Copa Libertadores" de 2013, con Tigre), con nueve tantos convertidos como profesional.

Al mismo tiempo, el segundo refuerzo acordado en horas de la tarde del sábado 9 de julio y que habrá de subirse al bus de la pretemporada invernal 2016, será el volante diestro, Leandro Esteban Guzmán, de 27 años, nacido el 19 de abril de 1989 en el Chaco, y que luego de desarrollar todas las inferiores en Atlanta, debutara en la primera del "Bohemio", en la Primera "B" Metropolitana, durante la temporada 2008/2009.

Volante derecho de interesantes condiciones técnicas, Leandro Guzmán resultaría pieza fundamental del ascenso de Atlanta a la "B" Nacional, en el campeonato 2010/2011, para afrontar el primer torneo en la categoría superior, con números destacados: 25 partidos disputados, 12 de ellos como titular, con 1197 minutos en cancha.

Para la temporada 2012/1013, de regreso en la "B" Metropolitana, "Lea" Guzmán jugaría 42 encuentros, 34 desde el arranque, con 2840 minutos en cancha, cuatro goles y una sola amarilla, sin expulsiones. En la 2013/2014, diría "presente" en 26 cotejos (14 como titular), con 1176 minutos efectivos de juego. 

Ya en 2014, durante el "Torneo de Transición", siempre con la camiseta del "Bohemio", Leandro Guzmán totaliza 9 encuentros (2 desde el comienzo), con 298 minutos en cancha. En 2015, último año en el club de Villa Crespo que lo viera nacer y desempeñarse por siete años, Guzmán jugaría 24 cotejos, 11 de ellos como titular, con 1174 minutos de juego y un gol convertido.

Finalmente, en enero de este año, Leandro Guzmán, volante diestro de 27 años y, desde este domingo, nueva incorporación del Deportivo Morón, emigraría con destino a Guillermo Brown de Puerto Madryn, en la Primera "B" Nacional, disputando seis partidos, con 117 minutos efectivos.

En definitiva, Leandro Esteban Guzmán registra un total de 223 partidos oficiales, con 14 goles como profesional.

Con dos "pasajeros" más, en el micro de la "esperanza", el Gallo se embarca rumbo al Partido de La Costa, en búsqueda del "sueño" que nos "desvela": el ascenso.

"La ilusión que nos condena".


@elgallogustavo.



                                   Infografía: gentileza, Prensa Deportivo Morón.

jueves, 7 de julio de 2016

Con la "base" y pocos refuerzos, el Gallo pone "primera" al "desvelo" del ascenso.

Con la vuelta del plantel del Gallo a los entrenamientos, el pasado lunes 4 de julio, de cara a la semana más exigente de pretemporada, en la "arena" del Partido de La Costa, más precisamente en Mar de Ajó y Santa Teresita (alojamiento en la primera ciudad balnearia y prácticas de fútbol en la segunda), del 10 al 16 del corriente, Walter Nicolás Otta suma motivos para estar satisfecho, en presencia de un equipo que lejos de diezmarse, como solía ocurrir ante cada fin de temporada, procura mantener la base que lo llevara a pelear el último campeonato, hasta una fecha antes de su epílogo, mientras se refuerza poco y bien, en los sectores del campo que menos recambio evidenciara, durante el último "Torneo de Transición" de la Primera "B".

En efecto, y con las únicas partidas de Junior Leandro Mendieta, transferido a Lanús en diciembre de 2015, pero retenido a préstamo por espacio de seis meses, así como las rescisiones de Emmanuel Francés y Federico Ezequiel Turienzo, en los últimos días, la dirigencia del Deportivo Morón ha logrado extender los vínculos contractuales de dos de las mayores "obsesiones" del cuerpo técnico, si es que se pretende aspirar a luchar por el ascenso, en el venidero torneo de la categoría, aún con fecha incierta de comienzo, en concordancia con el estado de acefalía en que se halla la propia AFA: hablamos de Javier Nicolás "Bicho" Rossi y Emmanuel Giménez.

Con el "Rengo", Rodrigo Ezequiel Díaz, confirmado por una temporada más (cuanto menos, de palabra), y Gerardo Daniel Martínez y el capitán Emiliano Mayola, con rumores de interés en varios equipos, pero puntales fundamentales del grupo y sin propuestas formales concretas de transferencias (aún), Walter Otta sólo necesitaba de un par de refuerzos en sectores clave, y de a poco, a horas de subirse al micro que los trasladará hacia la Costa, las incorporaciones comenzaron a llegar, para poder abordar con plantel completo, el bus de la esperanza de una nueva ilusión en proceso.

De esta manera, el primero en llegar al Oeste es Mauricio Jordan Del Castillo, quien por su apellido paterno seguramente no implicará significación especial alguna, aunque si le agregáramos el "Agüero" materno, nos daremos cuenta que se trata de uno de los hermanos menores del "Kun", Sergio Leonel Agüero Del Castillo, el punta estrella del Manchester City y la Selección mayor Argentina. 

Con tan sólo 20 años, volante zurdo y sin debut oficial en Primera, el "Kuncito" Del Castillo, nacido el 10 de marzo de 1996, proviene a préstamo por un año, sin cargo ni opción de compra, de Independiente (como no podía resultar de otra manera), para ganar en Morón los minutos que Gabriel Milito (entrenador del "Rojo") no le asegura en Avellaneda, en contrapartida con lo que ocurre con su otro hermano, Gastón Alexander, de 19, quien ya debutara en el primer equipo. Con todo, es de destacar que Mauricio Del Castillo registra pasos por las combinados Sub 15 y Sub 17 argentinos, además se constituir el ex yerno de Martín Palermo.

El segundo refuerzo en arribar será Franco Emiliano Racca (su demora en hacerse presente, radicaba en que primero debía rescindir su vínculo vigente con Chacarita), zaguero central surgido futbolísticamente de Sarmiento de Leones, Córdoba, en 2011, en el por entonces Torneo Argentino "B", y que dos años más tarde fuera transferido a Chacarita Júniors, desde donde proviene al Gallo, previa rescisión de su contrato.

Con 24 años, nacido el 15 de enero de 1992, Franco Racca cumpliría una gran primera temporada en el "Funebrero", durante el campeonato de la "B" Metropolitana 2013/2014, con 22 partidos jugados (todos como titular), 1870 minutos efectivos de juego, y ocho tarjetas amarillas, sin goles ni expulsiones.

Más tarde, en el "Torneo de Transición" de 2014, que a la postre consagraría el ascenso de Chacarita, en una final de "película" con Estudiantes de Buenos Aires, Racca mermaría notablemente su presencia en cancha, con diez partidos disputados (nueve de ellos como titular y el restante ingresando desde el banco) y 735 minutos jugados, además de un gol convertido, dos amonestaciones y una roja directa.

Lamentablemente, en febrero de 2015, a poco de iniciarse el torneo de la "B" Nacional, Franco Racca sufriría la rotura del ligamento cruzado anterior de una de sus rodillas, además de requerir la reparación quirúrgica del menisco interno, grave lesión que le demandaría casi nueve meses de recuperación definitiva.

A la vuelta de la misma, y como suele suceder en presencia de rehabilitaciones tan prolongadas, ya no sería lo mismo en el "Funebrero", en el pasado semestre, puesto que solamente registraría cinco partidos jugados, todos ellos como titular, con 393 minutos efectivos en cancha y una sola amarilla, sin goles ni expulsiones.

En definitiva, los números de Franco Racca revelan un total de 71 encuentro oficiales, con cuatro tantos anotados como profesional.

El tercer refuerzo para el equipo de Walter Otta, también será central y llegará desde el Sur, más precisamente de Cipolletti de Río Negro: se trata del joven Valentín Perales, de sólo 20 años, nacido el 2 de agosto de 1995, en la misma ciudad rionegrina.

Con inferiores y debut oficial en Cipolletti, en julio de 2014, San Lorenzo de Almagro adquiere el 70 por ciento de su ficha en 120 mil dólares, aunque Edgardo Bauza jamás lo tendría en cuenta ni lo haría debutar en Primera División, razón que lo llevara a tomar la determinación de regresar a su "Cipo" natal, en febrero de 2015, en procura de la continuidad no obtenida en el "Ciclón", y recuperada en el conjunto de Río Negro, durante el pasado torneo del Federal "A".

La cuarta y última incorporación (por el momento), y seguramente la de mayor trayectoria y renombre, resultará la de Sebastián Adolfo Ereros, delantero de 31 años, nacido el 19 de abril de 1985, en Caseros, provincia de Buenos Aires, y que proviene de la Primera División, más precisamente de Quilmes, aunque sin minutos ni continuidad en la última temporada del "Cervecero".

Con inferiores y debut profesional en Vélez Sársfield, en octubre de 2005, frente al América de México, en tierra "Azteca", por Copa Sudamericana, permanecería en el "Fortín" hasta el 2007, año en que emigraría con destino a Tigre.

Un año más tarde, en 2008, Sebastián Ereros probaría suerte fuera del país, por primera vez en su carrera, al incorporarse al F.C. Asteras Trípolis de Grecia, desde donde retornaría en 2009 a la Argentina, más precisamente a Gimnasia y Esgrima La Plata.

En 2010 se mudaría a Paraguay, a Cerro Porteño, y de allí nuevamente a nuestro país, a All Boys, para jugar en Floresta el segundo semestre del mismo año. En la 2011-2012 recalaría en Chacarita, y luego en el Deportes Iquique de Chile (2012-2013), Instituto de Córdoba (2013-2014), Gimnasia y Esgrima de Jujuy (2014-2015), Talleres de Córdoba (2015-2016) y su último destino, desde donde procede, Quilmes, durante el primer semestre del presente año.

En definitiva, y hasta la fecha, Sebastián Adolfo Ereros registra un total de 237 partidos (171 en la Argentina, 44 en el exterior y 22 por competiciones continentales), con 24 goles, 13 de ellos en nuestro medio, cuatro en el extranjero y siete por copas (en 2006, con la casaca del "Fortín", se consagraría como goleador de la Copa Libertadores).

Con razones para ilusionarse, por los "viejos" conocidos y los refuerzos en "gateras" (incluidos el posible regreso de "Nico" Martínez y algún otro volante "mixto", de "resistir" el presupuesto), el Gallo inicia el camino de otra esperanza futbolística.

Que se nos de, de una vez por todas..., lo merecemos más que nadie en el fútbol argentino. 


@elgallogustavo.



                                              El "Kuncito", Mauricio Del Castillo.
                                         Foto: gentileza, Prensa del Deportivo Morón.

martes, 21 de junio de 2016

Alberto Meyer se reunió con Juan Manuel Lugones

Este martes por la mañana, en La Plata, el presidente del Club Deportivo Morón, Alberto Meyer, acompañado del vicepresidente 1° de la institución, Leandro Sauk, así como del secretario del club, Dr. Fidel Manisse, del protesorero, Luciano Guaglianone y del jefe de seguridad, Sergio Ostrowsky, fueron recibidos por el secretario ejecutivo de la Agencia de Prevención de la Violencia en el Deporte (APreViDe), Juan Manuel Lugones, en procura de establecer pautas de trabajo conjuntas y de colaboración mutuas, a fin de regularizar la asistencia de público en general, en el Nuevo Francisco Urbano y, en definitiva, asumir un compromiso recíproco de colaboración entre club y organismo de seguridad deportiva, que garantice en el menor tiempo posible, el regreso pleno de la familia moronense a nuestro estadio.


MORON SOMOS TODOS.


Fuente: Departamento de Prensa y Comunicación, Club Deportivo Morón.



                                        Foto: www.aprevide.gba.gov.ar

                     

lunes, 13 de junio de 2016

Que el próximo festejo sea el nuestro...

Y Morón cerró el "Torneo de Transición 2016" de la Primera "B", tal vez de la manera más injusta, por una derrota en la jornada final, en su visita a Barracas Central, que nada tiene que ver con una cuarta posición muy meritoria, en atención a todos los avatares y contratiempos extra futbolísticos que plantel y cuerpo técnico debieran afrontar durante el último semestre.

En otro torneo de "Cenicientas", donde el único premio mayor se lo llevaría el humilde Flandria, conformado para engrosar su promedio y salvarse de un pronto retorno a la "C" y, en su defecto, al cabo de diecinueve fechas de un certamen mediocre y parejo hacia bajo, habría de alzarse con el ascenso a la "B" Nacional, clausurándole el "Griffo" de la ilusión a Atlanta, en su propia casa.

Con el regreso de su "Excursio", luego de largo tiempo, y el descenso de Deportivo Armenio, en la próxima temporada, a disputarse hacia principios de agosto, toda vez que para aquella época aún subsista la AFA o alguna clase de nucleamiento de clubes que la reemplace en los hechos, el Gallo habrá de cambiar los viajes a Ingeniero Maschwitz, para pisar por pimera vez el césped sintético del otro equipo del Bajo, que viene a reeditar viejos clásicos con Defensores de Belgrano.

En el balance de una temporada con demasiados problemas fuera de la cancha, y que sin embargo rindió hasta más de lo esperado en la previa y, de yapa, a poco estuvo de meterse en la pelea por el campeonato hasta la última fecha, el Morón de Walter Otta alternó buenas y malas, pero lo cierto es que se caracterizó por intentar imponer una propuesta generosa e interesante, y hasta desusada para la categoría, donde pretendiera con variado éxito, asumir el rol de protagonista en  todos los escenarios, con una clara predisposición y ambición ofensivas, lo que a veces lo llevara a desbalancearse en su última línea.

Con el goleador del campeonato en Javier Rossi (algo que no ocurría desde las épocas de Juan Ramón Corona y antes, de Atilio Romagnoli en la "C", en 1980), el buen torneo de Junior Mendieta, ya rumbo a Lanús, su nuevo club desde diciembre de 2015, y la generación de juego de un doble enganche (Gerardo Martínez y Rodrigo Díaz) que, gustos tácticos al margen, resultara un deleite para el maltratado ojo del hincha del Gallo, y del fútbol de ascenso en general, el Deportivo Morón finalizaría el certamen con una interesante cifra de 26 goles en 19 partidos, igualada por Colegiales (tercero por diferencia de gol) y sólo superada por Atlanta, con 28 tantos, lo que revela el "poder de fuego" que tuviera el equipo, más allá de algunos momentos de "sequía", lógicos en el transcurso de cualquier competencia.

De allí en adelante, o mejor dicho, hacia "atrás", comenzarían los mayores desacoples de conjunto, con un mediocampo que destacaría la figura excluyente de un volante central de otra categoría, como Emmanuel Giménez, no siempre bien secundado por la irregularidad de Damián Toledo (quien pareciera haber pagado caro y prolongado "tributo" a la grave lesión ligamentaria en una de sus rodillas) y un Cristian Yassogna que comenzara con el nivel del campeonato pasado y, de unas cuantas fechas a esta parte, finalizara exhibiendo una imagen alejada de aquél jugador "todo terreno" y abanderado del sacrificio, la prodigalidad y la solidaridad dentro de la cancha. 

Padeciendo demasiado, otra vez, en general, la ausencia absoluta de carrileros naturales, algo que se viene arrastrando desde los desatinos en la conformación del plantel, en tiempos de Salvador Pasini, quien con su idea de jugar con tres volantes centrales y ningún externo, condicionara desde entonces la conformación de los planteles futuros, a caballo de una situación económica que impediría grandes erogaciones en épocas de Blas Giunta y en la llegada reciente de Walter Otta.

Ya en campo propio, el arco de Morón estaría muy bien cubierto, con el correcto rendimiento de Milton Alvarez, quien más allá de algún error aislado o falsa actuación, le devolvió al equipo las garantías perdidas bajo los tres palos, desde las mejores épocas de "Chiche" Migliardi, o el primer torneo del "Flaco" Peratta, tras su agridulce regreso al Gallo.

Hasta arribar a la defensa, sin dudas el "talón de Aquiles" de este conjunto, con actuaciones individuales muy desparejas, pero fundamentalmente sin haberse hallado jamás un rendimiento colectivo convincente, claramente reflejado en los diecinueve goles en contra, soportados en igual cantidad de encuentros, cuando en comparación, el campeón Flandria, hubo de recibir tan solo nueve tantos, con Leonardo Griffo en su arco.

Inmejorable lo del capitán Emiliano Mayola, importante lo demostrado por Nicolás Minici hasta su prolongada lesión, con altibajos de Cristian Broggi y Nicolás Gásperi, y un flojo torneo de Juan Gabriel Ferreira, Walter Otta no podría consolidar una última línea que transmitiera solidez, en muchas ocasiones potenciada por la recurrencia en la utilización del "achique", tal vez de discutible conveniencia, en presencia de arbitrajes tan paupérrimos como los que suelen "padecerse" en esta categoría, cada vez más lejos de una Primera "B" en serio, y cada año más cerca de una suerte de Primera "C" "premium" o de "lujo", por la existencia de grandes como Morón, Platense, Atlanta o Almirante.

En definitiva, con la derrota por dos a uno ante Barracas, en el "Claudio 'Chiqui' Tapia", el Gallo finalizaría de una manera injusta, una campeonato que hubiese merecido un cierre diferente, premio a un grupo de jugadores y cuerpo técnico que, pese a las adversidades del afuera, supieron sobreponerse para redondear una campaña destacable y con dignidad y verguenza deportiva, ganarse el respeto de la gente.

Ojalá, el campeonato venidero, con muchas continuidades y pocas incorporaciones (y buenas), logremos darle el adiós definitivo a una categoría que nos deprecia año a año y que, desde hace 16 temporadas, nos mantiene rehenes de una pesadilla en vigilia.

Y que el próximo festejo ya sea el nuestro.


Gustavo Adrián Requelme.
@elgallogustavo.



                                   Foto: gentileza, Vanesa Insfran.



                                    Foto: exclusiva, Osvaldo Abades (h).

viernes, 10 de junio de 2016

Alberto Meyer fue recibido por el intendente Tagliaferro.

Este viernes a media mañana, en el “Salón Mariano Moreno” del Palacio Municipal, el presidente del Deportivo Morón, Alberto Meyer, acompañado de casi la totalidad de sus pares de comisión directiva, fueron recibidos por el intendente de Morón, Lic. Ramiro Tagliaferro, acompañado en la ocasión por el Subsecretario Legal y Técnico, Dr. Cristian Herrera, en el marco de una amena reunión, de tono distendido, a fin de darle la bienvenida como nueva máxima autoridad de nuestra institución, “la más importante del Partido de Morón”, en opinión del responsable del ejecutivo comunal.

Luego de abordar distintas problemáticas que atañen a ambos, como por ejemplo, la inconclusa obra de traslado del Nuevo Francisco Urbano, dentro de cuyo contrato, el municipio resulta garante de la misma, tanto el Lic. Tagliaferro como Meyer coincidieron en la necesidad de retomar una relación recíproca, entre Estado comunal y Club Deportivo Morón, que transite por senderos de cooperación y acompañamiento mutuos, pero definitivamente alejados de las intromisiones municipales en los asuntos internos de nuestra institución, que caracterizara a la gestión anterior, por lo menos, hasta diciembre de 2015.





Fotos: gentileza, Vanesa Insfran, para Departamento de Prensa y Comunicación del Club Deportivo Morón.