lunes, 26 de febrero de 2024

El Gallo cantó en Resistencia

Luego del "golpazo" con Defensores de Belgrano, Morón debía recuperarse rápidamente y así lo hizo, repitiendo la resiliencia demostrada en las últimas temporadas, derrotando 2 a 0 y sin atenuantes, de principio a fin, a Chaco For Ever, para rubricar en la historia, además, el primer triunfo del Gallo en Resistencia.

Con la vuelta de Brian Machuca por Emilio Lazza y Gonzalo Berterame en lugar de Patricio Núñez, respecto de la fallida actuación ante el "Dragón", el equipo de Fabián Nardozza salió a ser protagonista desde el pitazo inicial de Fabricio Llobet, fiel a su costumbre, y en poco minutos de juego consiguió imponer condiciones y manejar las acciones, merced a un gran partido de Pablo Ferreira, esta vez mucho más acompañado por sus compañeros del mediocampo, con un gran despliegue y desdoble de Gastón González, Berterame y hasta Juan Manuel Olivares, todos de un enorme sacrificio, a pesar de los 33° grados de térmica, en la tarde-noche chaqueña.

Con el Gallo manejando la pelota, aunque sin profundidad y cerrado bien en defensa, tanto es así que al local sólo le quedaría la opción del remate desde afuera, precisamente por esa vía, Jonathan Dellarosa, el centrodelantero de For Ever, probaría de zurda, generando la primera gran atajada de Juan Martín Rojas, que no tuvo un trabajo a destajo en la noche de Resistencia, pero resultaría clave, con un par de intervenciones, en momentos determinantes del encuentro.

A los 30' de la etapa inicial, Morón tendría su primera doble chance nítida de gol, primero con un desborde desde la derecha de Gonzalo Berterame y el cabezazo a la carrera, de pique al piso, de Rescaldani, que tenía destino de red, de no mediar un "atajadón" de Gastón Canuto, el "1" local y en el rebote, el propio Berterame en inmejorable posición, de frente al arco, la elevaría por encima del travesaño.

Cuando el primer tiempo parecía extinguirse con un empate a cero, con sabor a poco para los merecimientos visitantes, de un rechazo largo de Agustín Gómez y el toque de Pablo Cáceres para abrir por derecha, Ezequiel Rescaldani, se aproximaría al arco y en lugar de buscar su remate, la cambiaría de lado para el ingreso de Gonzalo Berterame, que perfilándose para su diestra, sacaría un "latigazo" fuerte, bajo e inapelable, junto al poste zurdo, para el merecido 1 a 0 de Morón, a los 43' del primer tiempo.

Ya en el complemento, con Facundo López por derecha, en la defensa, reemplazando en el entretiempo a Rodrigo Arciero, en el local, Diego Osella probaría por la banda opuesta, con el desequilibrio de Marcos Giménez, para la cabeza del "grandote" Matías Quiroga y apenas un par de minutos después, una buena combinación entre el ingresado Giménez y el lateral derecho del "Negro", Agustín Bellone, terminaría con el primero de cara a Rojas, que enviaría por arriba del travesaño un remate fortísimo que tenía destino de inmerecido empate.

Más allá de ese sofocón inicial del segundo tiempo, Morón volvería a controlar las acciones del partido, más tarde con los ingresos de Matías Romero (un ex For Ever) por un lesionado Rescaldani y minutos después, con Mariano Bracamonte, Agustín Curruhinca y Santiago Sala, en lugar de Gastón González, Gonzalo Berterame y Pablo Cáceres, cambios a la postre fundamentales para cerrar el resultado del partido.

Por si fuera poco, para el local, su volante central, Maximiliano Romero, que venía "caminando por la cornisa", desde hacía algunos minutos, le puso una "murra" fenomenal desde atrás, a Curruhinca (que otra vez entró muy bien) y lógicamente se ganó la segunda amarilla y consecuentemente la expulsión de Fabricio Llobet, de correcto arbitraje, a los 32' de la etapa final.

Tres minutos más tarde, una gran combinación por derecha entre el mencionado Curruhinca y Mariano Bracamonte, terminaría con el ex UAI Urquiza, rematando seco y cruzado, al palo más lejano del arquero, para el 2 a 0 del Gallo, desde los pies de alguien que sin demasiadas chances en el pasado, supo ir a préstamo (al igual que Sala, otro de buen ingreso) para ganar minutos en una categoría inferior, para crecer como futbolista y volver mejor, con humildad y perseverancia.

De allí y hasta el final, Rojas no pasaría zozobras, con una buena tarea de la defensa en general y del propio "Yacaré" y Brian Machuca en particular, con un auténtico partidazo de Pablo Ferreira, la figura de la noche, esta vez no tan solo como una semana atrás.

Ganó muy bien, Morón en Chaco y se recuperó rápidamente del "golpazo" con Defensores.

Solvente en el juego, minimizando errores y resiliente, que no es poco.

Ahora, a devolver el "Candombe", de la última fecha de la temporada 2023.

El Gallo cantó en Resistencia.


@elgallogustavo.



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domingo, 18 de febrero de 2024

Triste (muy)

Tristeza.

Entre tantos adjetivos que se vienen a la mente, tras un 0-4 de local, el que predomina y se instala en el ánimo, con mayor fuerza, es el de: tristeza.

Y es que Morón fue una “lágrima”, a lo largo de los 90’, sin fútbol (que, aunque parezca contradictorio, resultaría lo menos grave), pero también sin actitud ni rebeldía, ni vergüenza deportiva para emparejar las diferencias con su contrincante, que tampoco se trata del Real Madrid, sino de un módico aunque bien trabajado Defensores de Belgrano, y que además disputó cada pelota como si fuese la última y el partido se jugase en el “Juan Pasquale”.

Con los cambios iniciales de Emilio Lazza en lugar de un lesionado (¿) Brian Machuca en defensa, de Patricio Núñez por Gonzalo Berterame en el medio y de Pablo Cáceres en reemplazo de Santiago Sala (con los refuerzos, Jonathan Cañete y Matías Romero en el banco), Morón no encontró jamás el rumbo del partido, tanto es así que hasta la apertura del marcador, a los 37’ de la primera etapa, la visita nos “hacía precio”, con un remate en el travesaño y otro despejado por Juan Martín Rojas, además de un claro penal no cobrado por Emanuel Ejarque, de Agustín Gómez a Ezequiel Aguirre y hasta un gol anulado por un off side más que dudoso.

Con una defensa dubitativa e insegura, mucho peor que lo evidenciado por momentos frente a Almagro, un mediocampo frágil en la contención, con un solitario y desbordado volante central (Pablo Ferreira) y algunos medios de buen pie, pero que si no se hacen de la pelota, el equipo no sólo se resiente en la creación, sino también en el retroceso, el Gallo le facilitó las cosas muchísimo a su rival, que además le impuso una intensidad y convicción de la que careció el elenco de Fabián Nardozza.

Apenas una escapada de Cáceres, que definiría al cuerpo de Ignacio Pietrobuono, resultaría lo mejor de un Morón “largo” e inconexo entre líneas, apenas con el aporte impreciso de Gastón González, y la ausencia sin aviso de Juan Manuel Olivares, sumado a la magra presentación desde el inicio del “Pato” Núñez, en la derecha, sin desborde en ataque ni oficio en la marca.

Un empujón no sancionado en perjuicio de González, en el círculo central, derivaría en el desequilibrio por derecha de Aguirre y el centro preciso para la cabeza de David Sayago, en el punto del penal, que beneficiado por un Agustín Gómez que en lugar de atender la trayectoria de la pelota, se daría vuelta para ver la ubicación del delantero, perdiendo por completo la ubicación de una y otro, para que el “9” tuviese tiempo de colocarla bien lejos de Rojas, para el 1 a 0 de “Defe”.

Por si fuera poco, a los 44’ de la primera etapa, entre Rodrigo Arciero y Gómez no podrían evitar una pared en el ingreso al área, fallando en todos los intentos de quite, tanto es así que, pese a caerse unos segundos antes, Patricio Moyano tendría la chance de dar el pase desde el piso, levantarse e ir a buscar la descarga de Aguirre, para quedar solo y mano a mano con Rojas, venciéndolo con un remate bajo y cruzado al palo izquierdo, para el 2 a 0, que era justo.

A la vuelta del entretiempo, Nardozza intentaría “quemar las naves”, partiendo al equipo más de lo que ya estaba, haciendo ingresar a Agustín Curruhinca por Núñez y a Sala en lugar de Ferreira.

Lástima que el intento no tuviese siquiera tiempo de ser puesto en práctica, puesto que en un par de minutos del complemento, los “horrores” defensivos, sumados a la ausencia de medios, harían que el “Dragón” se pusiera 4 a 0 en un suspiro.

Primero a los 5’, luego de un cambio de frente de Ezequiel Aguirre, que hallaría solo a Patricio Moyano por el sector opuesto y su centro, rechazado hacia dentro del arco por Lazza y el rebote en Rojas, le quedaría “servida” a David Sayago para “puntear” el tercer gol de la visita y el segundo de la cuenta personal del ex Independiente de Avellaneda.

Y sólo tres minutos más tarde, a los 8 del complemento, una “peinada” que deja al “Topo” Aguirre (una de las figuras de la cancha, junto a Moyano y Sayago, todos en la visita, lógico) mano a mano con Agustín Gómez, por derecha, para que el capitán de Defensores se anticipe y con la punta del botín la impulse junto al palo, con una reacción escasa de Juan Martín Rojas… para el 0-4 con 37 minutos por delante.

De allí y hasta el final (con Jonathan Cañete y Martín Romero en lugar de Olivares y Cáceres), Morón tendría un par de tiros libres en los pies de Ezequiel Rescaldani y Gastón González, gracias al “atrevimiento” y verticalidad de Curruhinca, más una muy clara de Santiago Sala, casi en el epílogo, que Pietrobuono evitaría con una gran atajada.

Muy, pero muy poco para un equipo que fue una “sombra” dentro del campo de juego, cayendo con Defensores de Belgrano tras diez años y generando la derrota más abultada en el Nuevo Francisco Urbano: nunca, desde su inauguración en 2013, Morón había sufrido una derrota por cuatro goles de diferencia, en su nueva “casa”.

Tristeza.

Y no sólo por lo que ocurrió (o mejor dicho, no ocurrió dentro del campo de juego), sino por situaciones del afuera, que siempre, de una u otra manera terminan repercutiendo en el “ambiente”, como el repetido atraso en los sueldos, medio aguinaldo y vacaciones de los empleados (que además están sin obra social y perdieron el acceso a ayudas oficiales, como el salario familiar), además de medidas tan insólitas como arbitrarias e ilegales, tal como exigir que los periodistas de medios partidarios que ocupan cabina, tengan que asociarse a partir de marzo, para poder cumplir con su función profesional y su labor de informar.

Triste. Muy.

 

@elgallogustavo.



      📸: Deportivo Morón.


domingo, 11 de febrero de 2024

Derrota y "deja vu"

Tras el categórico 3 a 0 en el debut, Morón tenía la chance de revalidar sus buenas sensaciones de la fecha inaugural, visitando a Almagro en el “Tres de Febrero”.

Sin embargo, en una suerte de “deja vu” de la temporada pasada, el Gallo pagó caro errores defensivos no evidenciados una semana atrás, cayendo 2 a 1 con el “Tricolor” de Villa Raffo, en un partido que bien pudo y mereció empatar, pero la solvencia del veterano Nereo Champagne, resultaría fundamental para que el local festeje su primer triunfo en el campeonato.

Repitiendo el once inicial frente a Brown de Adrogué, en los primeros minutos el equipo de Fabián Nardozza intentaría imponer condiciones, a partir de sus “sociedades” en el medio, con Gastón González y Juan Manuel Olivares como “abanderados”, frente a lo cual Almagro opondría la superioridad numérica de su “doble cinco” de marca, con la actuación sobresaliente de la figura de la cancha: el “inoxidable” volante central, Luis Jerez Silva.

En un primer tiempo parejo y disputado, el local hallaría algunos “huecos” por la banda izquierda de su ataque, a espaldas de un Gonzalo Berterame que sorprendería “recortando” hacia el centro, para dejar el andarivel diestro en los pies de Gastón González, a la postre el mejor de la visita y autor de un golazo para el empate transitorio.

Como contrapartida, un Morón demasiado “largo” entre líneas, aún así desnudaría debilidades defensivas de su rival, como sucediera promediando la etapa inicial, en la más clara del partido hasta ese momento, a partir de un desborde y buen centro desde la derecha de González y el cabezazo solo, en el punto del penal, de Santiago Sala a las manos de Nereo Champagne.

Así las cosas y cuando Morón parecía ir inclinando poco a poco el desarrollo a su favor, Franco Vedoya ganaría el andarivel zurdo, para habilitar por el centro la diagonal del “10”, Juan Sebastián Mendoza, que apareado en la carrera por Agustín Gómez y ante la “barrida” imprudente del capitán del Gallo, en plena área y cuando el volante local se alejaba cada vez más del arco de Rojas, simularía un contacto inexistente, “comprado” por Felipe Viola, el ignoto árbitro del encuentro.

Un par de minutos más tarde, a los 35 de la primera mitad, el mismo Mendoza se haría cargo del penal, colocando la pelota sobre el palo diestro, de un Juan Martín Rojas que se jugaría sobre su izquierda, para adelantar en el marcador a Almagro, en el mejor momento de Morón en aquél primer tiempo.

Camino al entretiempo, quedaría la polémica por la no expulsión del autor del gol, que estando amonestado, debió haber recibido la segunda amarilla y en consecuencia la expulsión, tras su festejo trepándose al alambrado de la tribuna local.

Al regreso de las duchas, en otra tarde “infernal” de calor, Nardozza metería mano en el equipo y haría ingresar a Matías Romero en lugar de Sala y Patricio Núñez por Berterame, siendo está última modificación fundamental para cambiarle la fisonomía al equipo, ya que el “Pato” se asociaría a González y Olivares, para que la visita comenzara a inclinar la cancha en procura del empate.

Algo que conseguiría a los 13 del complemento, ya con sobrados merecimientos acumulados, luego de una buena jugada de Núñez, la habilitación y el desborde por izquierda de Nicolás Henry, su centro que resultaría rechazado sobre la derecha, fuera del área, para que Gastón González la parase de pecho y con un derechazo magnífico la “colgara” del ángulo superior izquierdo del arco de Nereo Champagne, para el 1 a 1 de la visita.

Pero… (y es que con Morón, siempre parece haber un “pero”), cuando parecía que el partido estaba “a pedir” de Gallo, cinco minutos más tarde, a los 18 de la etapa final, Nahuel Basualdo, el lateral derecho de Almagro, se vestiría de Javier Zanetti o de Nahuel Molina, en los cuartos de Qatar, frente a Holanda, para recoger la pelota en el medio, ganarle en la corrida a Olivares y aprovechando un “cajón del medio” sin oposición a la vista, encarar con pelota dominada rumbo al área, eludir con caño incluido la salida intempestiva y lejana de Brian Machuca, y mano a mano con Rojas, ubicarla con clase junto al caño zurdo, para coronar una auténtico golazo para el 2 a 1 de Almagro.

Con la necesidad de ir a buscar otra vez el empate, Nardozza mandaría a la cancha a Agustín Curruhinca (otra vez, encarador y de buen rendimiento), sacrificando a Pablo Ferreira en el medio, y sobre los 27 de la etapa complementaria, David Puca le metería un “patadón” tremendo a Gastón González, para recibir la roja directa y permitirle a Morón ilusionarse con llevarse un punto.

Y podría haberlo logrado, de no mediar un par de intervenciones fundamentales de Champagne o la escasa fortuna (por centímetros) en remates desde afuera del área, puesto que el “1” local se lo negaría a Rodrigo Arciero y Curruhinca, y las voleas y remates de González y Núñez se irían sacándole “astillas” a los postes locales.

Con Mauro Schönfeld y el debut de Jonathan Cañete, de interesantes movimientos, por Brian Machuca y Nicolás Henry, en los minutos finales, dejarían a Almagro la posibilidad de sentenciar el resultado en un par de contras, con un Morón jugado en ataque, las más claras en los pies del ingresado Juan Cruz Giacobe, una mal definida y la otra bien contenida por Juan Martín Rojas.

Sin tiempo para más, Morón se iría del “Tres de Febrero “ con las manos vacías, cuando bien pudo y mereció traerse al menos al punto, pero errores defensivos puntuales, a diferencia del buen rendimiento de su última línea en el debut, lo privaron de sumar en su primer duelo de visitante.

Ahora, a ajustar “clavijas”, pensando en la recuperación ante Defensores de Belgrano, en el Oeste, dentro de una semana.

Derrota y “deja vu”.

 

@elgallogustavo.


      📸: Deportivo Morón.



domingo, 4 de febrero de 2024

"Trico...ta" en el debut

Y después de tanto tiempo, Morón justificó la espera, con un debut "soñado", como hace muchos años el Gallo no registraba en una fecha inaugural, en condición de local.

Y no sólo por el 3 a 0 final, a un siempre "chivo" e incómodo Brown de Adrogué, sino por una actuación sólida, convincente y contundente, tanto en lo individual como en lo colectivo, que más allá de la tempranera ventaja inicial, hicieran que el partido sea casi un monólogo del equipo de Fabián Nardozza.

Con Juan Martín Rojas en el marco, Rodrigo Arciero, Brian Machuca, el capitán Agustín Gómez y Nicolás Henry en defensa, Pablo Ferreira (de gran partido, confirmando una vez más su enorme proyección) unos metros por delante de una línea de medios conformada por Gonzalo Berterame por derecha, Gastón González en el centro y Juan Manuel Olivares por izquierda (aunque cambiando posiciones con el regresado "Melli") y Santiago Sala y Ezequiel Rescaldani en ofensiva, Morón intentó imponer condiciones desde el inicio, a partir de la presión alta y la vocación por el arco de enfrente.

Así las cosas, apenas iniciadas las acciones, un remate al arco de Olivares (intacto en su categoría), rebotaría en la defensa y tras el intento fallido de rechazo, con "pifia" incluida de Mauro Luque, el lateral diestro visitante, la pelota le quedaría servida a su "colega", Rodrigo Arciero, que definiría como delantero, para el 1 a 0 de Morón, que comenzaba el torneo con el "pie derecho" (del "4" del Gallito).

Tras la ventaja del Deportivo Morón en el "amanecer" del encuentro, lejos de replegarse y propiciar que la necesidad del visitante manejase los tiempos del partido, en una tarde insoportable de calor, pese a ello y como siempre, a estadio lleno, el "Tricolor" de Adrogué jamás hallaría los caminos para complicar a una segura defensa local, más aún, siendo el Gallo quien comenzaría a acumular situaciones de gol para aumentar el resultado, en los pies de Berterame, de González, de Olivares y de Santiago Sala.

El conjunto de Pablo Vicó, sólo podría asumir el protagonismo de las acciones, en el último tercio del primer tiempo, más por acción del calor y el lógico cansancio local, que por méritos futbolísticos propios, generando apenas un par de centros, bien conjurados por Rojas o los defensores o, en un par de ocasiones, mal definidos por los delanteros visitantes.

Ya en el complemento, Morón volvería a tomar las "riendas" del cotejo, provocando en un puñado de minutos, más zozobra que la visita en su mejor cierre de la primera etapa, hasta que a los doce del segundo tiempo y tras una infracción a Olivares en el borde del área grande, un Rescaldani "vestido de Messi", colocaría la pelota como con la mano, lejos de la mirada del arquero, para marcar un golazo de tiro libre y empezar a sentenciar en el resultado, un triunfo justificado mucho tiempo antes en el desarrollo.

El 2 a 0 terminaría por desarticular las escasas intenciones de la visita y era cuestión de "ajustar la mira" para que el partido comience a dibujar una goleada.

Los ingresos de Matías Romero, Agustín Curruhinca (de promisorio debut, encantador y desequilibrante), Emilio Lazza y Patricio Núñez terminarían por evidenciar una supremacía futbolística de Morón, por momentos abrumadora, tanto es así que en tiempo adicionado, de otra infracción en perjuicio del "Mago" Olivares, su centro y rechazo imperfecto inicial, derivaría en el capitán, Agustín Gómez, que de derecha y al palo más lejano del arquero, definiría también con la tranquilidad de un delantero, para el 3 a 0 final de Morón sobre Brown de Adrogué.

La espera valió la pena.

"Trico...ta" en el debut e ilusión más que en marcha.


@elgallogustavo.



       📸: Eduardo Fabián Acuña.