domingo, 24 de septiembre de 2023

Punto "clásico" que suma y mantiene la ilusión

En un clásico jugado como tal, con dientes apretados, pierna fuerte y mucho carácter, el Gallo se trajo un punto importante del "República de Mataderos", ante un Nueva Chicago que manejó más tiempo la pelota, a lo largo de los 90' y agregados, pero sin embargo, las mejores opciones de gol las tuvo Morón, que de haber estado un poco más fino en la última "puntada", bien pudo traerse los tres puntos para el Oeste.

En efecto, tras algunos minutos iniciales de "estudio", Chicago se hizo cargo del protagonismo, empujado por su gente, pero con escasas ideas a la hora de generar juego, más allá del desequilibrio que generaba Agustín Curruhinca, el "diez" y más claro del local, y el peligro latente que encerraba la presencia en el aérea de Ezequiel Naya, bien controlado durante todo el partido por Agustín Gómez, uno de los mejores del Gallo, junto a Damián Adín (también en el "podio") y un buen y prolijo rendimiento de Facundo López.

Con el cambio obligado de Facundo Leiva por el suspendido Nicolás Henry y la variante táctica de Diego Sosa en lugar de Santiago Kubiszyn, para suplir la última jornada de sanción a Santiago Coronel, Morón era mucho más "directo" para llegar hasta el arco de Monllor, tanto es así que contaría en ese primer tiempo, con las dos llegadas más claras de la etapa, una en los pies de Gonzalo Berterame (de buen partido, en especial en dicha primera parte), que bien pudo ceder al medio, en lugar de rematar alto y desviado, ingresando libre por la derecha y minutos más tarde, el intento apenas desviado de Brian Orosco, de derecha, que parecía tener destino de red.

Como contrapartida, el "Torito" procuraba el desborde por la bandas, en especial por el sector de Facundo Leiva, en búsqueda de la cabeza de Naya o la segundo jugada con la llegada de algún volante, pero la defensa visitante resistió bien a "pie firme" y casi sin sufrir el partido, sin distracciones y con una muy buena tarea en el juego aéreo, uno de los puntos más flojos de la última línea a lo largo de todo el presente torneo.

En el complemento, con Pablo Calderón en lugar de Leiva, Morón ajustó aún más su correcta labor defensiva, apostando a una contra bien hilvanada, para llevarse el triunfo a "casa", aunque más allá del buen partido de Orosco, Diego Sosa no lograría cumplir la función de acompañante en la gestación de juego, algo que Fabián Nardozza intentaría corregir, primero con el ingreso de Gonzalo Salega y más tarde de Santiago Sala.

Por el lado del local, seguiría insistiendo con la fórmula de búsqueda a su referencia de área, sumándole la buena labor de su joven lateral zurdo, Diego Arroyo, aunque la más clara del segundo tiempo, derivaría casi de una jugada fortuita en el área de Morón, que por fortuna para la visita, Tomás Rodríguez, solo por el medio, no haría otra cosa que "alcanzarle" la pelota a Bruno Galván.

De contragolpe, Morón tuvo otra vez las más claras, primero con un desborde por izquierda y de rebote, el remate increíblemente desviado de Pablo Calderón, cuando tenía todo el arco a su disposición para vencer a Daniel Monllor, el arquero de Chicago protagonista de una gran atajada sobre el vértice derecho de su arco, ante un zurdazo precioso de Brian Orosco y en el descuento, en la última "bola" de la tarde en Mataderos, el derechazo apenitas ancho sobre el palo izquierdo, ante el derechazo de Santiago Kubiszyn, que bien pudo ser el triunfo en el último "suspiro" del encuentro.

Con una buena tarea colectiva, mucho mejor que lo demostrado en el segundo tiempo frente a All Boys, el Gallo terminó invicto en los duelos clásicos de la temporada y sumó un punto que lo mantiene dentro del Reducido y expectante aún respecto del primer puesto de la zona.

Ahora viene San Martín de Tucumán, el venidero lunes 2 de octubre por la noche, en otro duelo vital entre rivales directos (con el regreso del "Topo" Coronel y Nicolás Henry, pero sin Ezequiel Rescaldani, que llegó a la quinta amarilla).

Un punto "clásico" que suma y mantiene la ilusión.


@elgallogustavo.



       📸: Deportivo Morón.

lunes, 18 de septiembre de 2023

"Estados alterados"

Morón jugó mal, nervioso, impreciso y apurado y no sólo no pudo pasar de un pálido empate en cero, frente a un All Boys de mediocre torneo, sino que además no pudo recuperarse de la costosa caída en Córdoba y desaprovechó una oportunidad inmejorable para recortar distancias significativas con Almirante Brown, derrotado en la víspera por el propio Estudiantes de Río Cuarto.

Con el regreso de Damián Adín, por Pablo Calderón (que llegó al límite de amarillas), en el lateral derecho y las ausencias obligadas de Maxi Coronel (por una lesión que lo mantendrá afuera por el resto del campeonato), Leo Ramos, expulsado el pasado lunes y Santiago Coronel (informado por Emanuel Ejarque, al término del partido en Río Cuarto y sancionado con dos fechas, al igual que Juan Martin Rojas, que recibiriera cuatro jornadas de suspensión), el equipo de Fabián Nardozza contaría con la vuelta esperada de Ezequiel Rescaldani (tras superar su fractura orbital), sumados a los ingresos de Facundo López y Santiago Kubiszyn para suplir el "mal de ausencias" que dejara la malograda "excursión" cordobesa.

En una jornada fría y destemplada, con mucho viento y una constante amenaza de lluvia, el "calor" supo ponerlo como siempre, la multitud del Gallo que se acercara al Nuevo Francisco Urbano, para irse a casa, al cabo de uno de los partidos más flojos de la "era Nardozza", con el "sabor amargo" de un empate a cero que califica la pobre actuación individual y de conjunto, frente a un All Boys que jugó mejor, manejó la pelota con mayor criterio y de haber contado con mayor efectividad, hasta podría haberse llevado los tres puntos para Floresta.

Y es que Morón jamás haría pie en el terreno de juego, y no por el estado del mismo, que evidencia mejoras fechas tras fecha, sino porque la ausencia del "Tipo" Coronel se haría manifiesta (pese a que no venía en su mejor versión, en los últimos cotejos), para dotar a Morón de esa cuota de pausa y claridad que no pudo hablar, ni en Brian Orosco y Kubiszyn, en el primer tiempo y parte del segundo, ni en Diego Sosa, Santiago Sala y Gonzalo Salega, en el complemento, ni mucho menos profundidad en un desconocido Franco García, que tuvo una tarde gris como el resto de sus compañeros y un Rescaldani que pese al tiempo alejado de las canchas, supo arreglárselas para "pivotear" e intentar juntarse con sus mediocampistas.

Así las cosas, un Morón apurado, impreciso y visiblemente nervioso en todos sus protagonistas, sólo por momentos pudo "empujar" a All Boys contra su arco, como en ese par de minutos, promediando la primera etapa, en que Orosco estrellara un tiro libre contra el palo, o aquella en que Gonzalo Berterame (otro de bajo nivel en los últimos tiempos) desbordara por derecha y su remate fuese contenido a medias por Lisandro Mitre, arquero visitante y su rebote capturado por Franco García, cuyo derechazo con destino de gol, terminara rechazado por el brazo válido de un defensor, casi en la línea de gol, apenas por delante de su propio golero.

Como contrapartida, casi sin proponérselo, el equipo de Norberto Paparatto fue capitalizando el descontrol (emocional y táctico) de Morón, para animarse a jugar unos metros más arriba y comenzar a usufructuar las dudas defensivas del Gallo, generando un par de chances inmejorables para ponerse en ventaja, a través de Facundo Butti, el primer zagueto central y en especial, por Franco Toloza, el delantero más punzante de la visita.

En el complemento, tras un pálido primer tiempo, era de suponer que Morón se iría con todo contra el arco de Lisandro Mitre, para conseguir un triunfo clave, en un partido vital, a falta de cuatro fechas para el final del torneo, pero sin embargo, el que sorprendería animándose a arrinconar a su rival contra su arco, sería la visita, que presionaría con éxito en el medio, para hacerse del balón y con él, complicar a Morón de abajo y de arriba, pero siempre desde las bandas.

En uno de esos retrocesos apresurados y en desventaja numérica, Nicolás Henry cometería una infracción de segunda amarilla, a los 26' de la etapa final, y si el cotejo le había resultado esquivo a Morón, once contra once, con un jugador de menos el arco de enfrente le quedaría "lejísimo".

Y el ingreso en la visita de Joaquín Ibáñez, terminaría por complicar una tarde compleja, aprovechando con su velocidad el adelantamiento de Damián Adín, por la banda diestra de la defensa, para desbordar y provocar más de un "sofocón" en el arco de Bruno Galván, por suerte nunca bien capitalizado por Franco Toloza y sus compañeros del "Albo".

El pitazo final de Pablo Dóvalo, de correcto arbitraje, dejaría con mejor semblante a la visita, a quien el punto le sirve e incluso mereció un poco más, pero con gestos de preocupación a un Morón que no supo controlar sus nervios, que jugó apurado, buscando el segundo gol, antes que el primero y no tuvo la precisión ni la claridad para imponer lo que mejor supo hacer durante el actual torneo: jugar con la pelota al pie y buscar las "sociedades" de sus mejores intérpretes.

Con cuatro "finales" por delante y a cuatro unidades del líder zonal, Almirante, el Gallo deberá afrontar una prueba de carácter, el venidero domingo, cuando visite a Nueva Chicago en el "República de Mataderos".

Entre el "mal de ausencias" y los nervios, Morón dejó escapar otra gran oportunidad de acercarse al sueño mayor, ese de pelear por clasificar no ya al Reducido, sino a la final por el primer ascenso.

En una zona tan pareja, todo es posible, pero Morón además de ajustar sus razones futbolísticas, deberá solucionar los "estados alterados", tan costosos en Río Cuarto y que lo "maniataran" contra el "Albo".

A falta de todos los "soldados" disponibles, a recuperar por lo menos la "memoria", en aquellos que tendrán el desafío de enfrentar la "final del mundo" en los cuatro próximos partidos.


@elgallogustavo.




martes, 12 de septiembre de 2023

Renegó de su esencia y lo pagó caro

Al término del primer tiempo, Morón se imponía 1 a 0 en Río Cuarto y accedía a la primera posición en la tabla, junto a Almirante Brown, que por entonces igualaba con Defensores en el Bajo Núñez.

Sin embargo, en el complemento, el Gallo equivocaría todos los caminos y dejaría de hacer lo que mejor le sale: defenderse con la pelota y buscar definir el partido de contra, para refugiarse demasiado cerca de su última línea, hacer todo el tiempo posible desde su arquero y resignar cualquier pretensión ofensiva, incluso antes de quedarse con un hombre de menos, tanto es así que en el segundo tiempo, Morón no registraría llegadas de riesgo sobre el arco de Estudiantes de Río Cuarto.

Con la vuelta de Nicolás Henry, en lugar de Facundo Leiva, la ausencia obligada de Damián Adín (que ante Defensores llegara al límite de tarjetas amarillas) reemplazado por Pablo Calderón y el regreso, tras su desgarro, de Brian Orosco por Santiago Kubiszyn, Morón se mostraría contundente en los primeros 45', llegando en tres ocasiones y conviertiendo el gol de la ventaja inicial,  a los 26' de la primera etapa, luego de una buena recuperación en tres cuartos y una mejor habilitación de Orosco, para que dentro del área, Leo Ramos vuelva al gol tras largo tiempo, definiendo con jerarquía, de derecha y de "cachetada", para superar el achique del arquero y poner en ventaja a la visita, que justificaría la diferencia por su inteligencia y profundidad, más que por su mejor juego.

Antes de eso, un remate de Henry, pisando el área, se perdería apenas sobre el travesaño y un cabezazo de Calderón, sobre el segundo palo, se escaparía apenas ancho por el poste opuesto, luego de un tiro de esquina de Santiago Coronel.

Estudiantes de Río Cuarto, como contrapartida, sólo acercaría algo de peligro con pelotas paradas y centros cruzados, que en un puñado de ocasiones generarían un par de respuestas para el aplauso de Bruno Galván, principal sostén de la victoria parcial de Morón, al término de un primer tiempo sin brillantez, pero trabajado con criterio y definido con contundencia.

Ya en el complemento, de manera inexplicable, el equipo de Fabián Nardozza dejaría de hacer lo que mejor sabe, que es manejar la pelota lejos de su arco y buscar defjnir el pleito de contra, para dejarse "arriar" contra Galván, por un local con muchas ganas y coraje, pero casi sin ideas, que el propio Morón dejara "agrandar", cedièndole balón y terreno para que probase una y otra vez, con envíos aéreos, a una defensa visitante que no se caracteriza por su solvencia ante los intentos en la "cancha de arriba".

Cuando Morón parecía empezar a aquietar a su rival, dos jugadas terminarían por desencadenar el desenlace posterior: primero, una mano inexistente cobrada por Emanuel Ejarque, cuando Gonzalo Berterame emprendía un contrataque con "aroma" a segundo gol y sobre los 20' de la etapa final, el "manotazo" innecesario de Leo Ramos, que determinaría su segunda amarilla y con ella su lógica expulsión.

Apenas seis minutos más tarde, de un centro desde la izquierda y un rechazo defectuoso, Gastón Arturia vencería la resistencia de Bruno Galván, con un remate fuerte y contra el palo derecho del "1" de Morón, para igualar la cuenta y darle un empuje extra, a un Estudiantes "agrandado" por su público, los fallos de un Ejarque localista y fundamentalmente, un visitante que resignaría por completo su esencia y se limitaría a "aguantar" el partido cerca su defensa.

Como era de esperar, a falta de diez minutos para el final, Luis Silba cambiaría por gol, un penal a pedido del local y del árbitro del encuentro, por una mano evitable de Kubiszyn, con un remate seco y pegado al poste diestro de Galván, que adivinó la intención, pero no pudo meter el "puñetazo" que desviara el destino de red del remate.

Entre multiplicidad de tarjetas amarillas y quejas dentro y fuera de la cancha, Morón se iría de Río Cuarto con las "manos vacías", por cambiar su "libreto" habitual, de búsqueda permanente y en cualquier escenario, para adoptar el camino de hacer tiempo y "regalar" la iniciativa, el terreno y la pelota a su rival, algo que no siente y que jamás le generara dividendos en las 30 fechas precedentes.

A cinco de Almirante, con otros tantos partidos por delante, el Gallo se quedó sin margen de error para seguir en la lucha por el primer puesto, con All Boys en el horizonte más cercano.

En Córdoba, Morón renegó de su esencia, lo pagó caro y perdió una gran oportunidad.

A recuperar la memoria con el "Albo".


@elgallogustavo.



lunes, 4 de septiembre de 2023

Morón es cosa seria

En otra "final" de este auténtico "mundial" de siete partidos (ahora seis), que es la apasionante definición del Torneo Nacional, el Gallo se quedó con tres puntos vitales, en un partido vibrante y cambiante ante Defensores de Belgrano, que venía segundo y en racha, para arrebatarle a su vencido el puesto de escolta, a sólo dos unidades del líder zonal, Almirante Brown, que quedara libre en la misma jornada.

Haciendo "equilibrio" entre sus debilidades defensivas y sus fortalezas en ofensiva, Morón supo "regresar" de una ventaja inicial y justificada a los 15' de juego, que habría de "diluirse" antes del entretiempo, por una combinación de virtudes ajenas y desatenciones propias, y en otra verdadera prueba de carácter, volver a tomar ventaja, en un gran segundo tiempo, haciendo que el resultado coincida con los merecimientos y el trámite general del partido.

Con la ausencia obligada de Nicolás Henry, por haber llegado al límite de tarjetas amarillas en Casanova, reemplazado por el debutante Facundo Leiva (de interesante vocación ofensiva, pero con algunos problemas en la marca) y el ingreso desde el arranque de Santiago Kubiszyn en lugar del lesionado Diego Sosa, Morón salió a imponer condiciones frente a Defensores (24 horas más tarde, de la cita inicial del duelo, suspendido en la tarde del domingo), ejerciendo una presión alta que lo llevaría a manejar desde el inicio el trámite del partido, además de generar las primeras acciones de peligro frente al arco de Ignacio Pietrobono.

Así las cosas, antes del primer cuarto de hora, una pelota recuperada en el medio, sobre la banda derecha, gracias a esa presión asfixiante del comienzo, permitiría que Leo Ramos (otra vez importante en el "desgaste", como en Isidro Casanova) habilitara por el medio a Santiago Kubiszyn y el "10" del Gallo, primero enganchando para su izquierda y luego acomodándose para la diestra, sacaría un remate preciso y precioso, a media altura, que dejaría virtualmente parado y sin reacción al "1" visitante, para "clavar" un golazo y poner a Morón en ventaja de manera más que merecida.

En los minutos siguientes, un poco porque Defensores comenzaría a asentarse mejor en el campo de juego y otro poco, porque el propio Morón se lo permitiría, aflojando la tensión y la presión en terreno contrario, el equipo de Carlos Mayor demostraría su peligrosidad de tres cuartos en adelante, con Claudio Salto como estratega y Ezequiel Aguirre y Nicolás Benegas como "ejecutores", de una dupla ofensiva de las mejores del torneo, facilitada por los ya acostumbrados "lapsus" en defensa, que harían que la ventaja inicial del Gallo se "esfumara" antes del descanso de medio tiempo.

Primero, a los 25', de un tiro de esquina desde la izquierda del ataque visitante, el envío corto terminaría en un centro a la altura del vértice del área, que Rodrigo Moreira, en el primer palo y anticipándose a todos, la cabecearía al gol del empate, sobre el poste derecho de Bruno Galván. 

Y a los 41' de la primera etapa, Ezequiel Aguirre desbordaría por el lateral izquierdo, enviando un centro "venenoso" y bien colocado a espaldas de Damián Adín, para que el 'Tanque" Benegas tuviese tiempo de controlar la pelota por el lado opuesto y empujarla en soledad, casi debajo del arco, para el 2 a 1 sorpresivo de un visitante incómodo y efectivo: dos llegadas, dos goles.

En el complemento, con Santiago Sala y Gonzalo Salega en cancha, en lugar de Gonzalo Berterame y Santiago Ubeda, el Gallo encontraría rápidamente el gol tranquilizador del empate, a los 6' de reiniciado el juego, con una buena trepada ofensiva de Adín sobre derecha, que la impulsaría al área, para que Franco García (otro de los destacados y que estuvo cerca de marcar por segunda fecha consecutiva) la "rebotara" hacia afuera y sin dejarla picar, con una remate seco, potente y esquinado, Santiago Sala la mandara a "guardar", bien abajo junto al poste diestro de Pietrobono para el 2 a 2, en lo que ya era un partidazo, acorde a los antecedentes y lo que se jugaban ambos conjuntos.

Sin desesperarse, pero tampoco permitiendo que el "Dragón" se le venga encima, como en el primer tiempo, el equipo de Fabián Nardozza siguió buscando el gol del triunfo resonante y merecido, con Pablo Calderón por el amonestado Leiva, hasta que a los 25 del segundo tiempo, de un intento por derecha de Santiago Coronel, el rebote le quedaría a Sala, que habilitando por el centro del área a Ramos, de espaldas al arco, generaría un gran pase gol a Gonzalo Salega, que ingresando solo y cara a cara con Pietrobono, no perdonaría para el 3 a 2 del Gallito, en la culminación de una magnífica jugada colectiva.

Nuevamente en ventaja y con Pablo Ferreira en lugar del uruguayo García, para equilibrar el mediocampo y volver a dotarlo de una mayor cuota de marca, Morón bien pudo ampliar el marcador (ya con Pablo Cáceres reemplazando a Kubiszyn, otro destacado) en un par de contras, pero no tuvo la eficacia necesaria para evitar el "sufrimiento" hasta el final del encuentro.

Como contrapartida y más allá de alguna buena intervención de Galván, Morón no debió padecer más de la cuenta en su propia área, aunque cada pelota parada o centro cruzado obligaba a que el hincha de Morón, en la cancha y a la distancia, mirara para otro lado.

Ariel Penel de mal arbitraje, amonestaría también mal a Damián Adín, dejándolo afuera del cotejo en Río Cuarto, del próximo lunes por la noche.

Quedan seis finales de este "mundial" particular y Morón, pese a sus vaivenes, llega con la moral tan alta como la ilusión de todo el pueblo moronense.

El Gallo "apagó" el "fuego" del Dragón en un partidazo, que tuvo de todo, en especial, la confirmación de un carácter y una personalidad que lo convierten en cosa seria.


@elgallogustavo.