lunes, 28 de agosto de 2023

El Oeste es todo mío y es una fiesta

En un partido "bisagra", no sólo por la rivalidad existente y por tratarse del líder de la zona, en su casa y ante su gente, Morón construyó una gran y merecida victoria frente a Almirante Brown, en Isidro Casanova, imponiéndose en el juego, pero fundamentalmente por inteligencia táctica y muchísima personalidad.

Luego del empate con sabor a poco ante Güemes, en el Nuevo Francisco Urbano y la fecha libre posterior, al Gallo de Fabián Nardozza le tocaba nada menos que visitar el "Fragata Presidente Sarmiento", con la necesidad de sumar de a tres, puesto que una derrota lo alejaba definitivamente de la lucha por el primer puesto y también, lo complicaba con la clasificación al Reducido, en un lote de equipos tan parejos como comprimidos en apenas un par de puntos, entre el segundo y el octavo lugar en la tabla de posiciones.

Por si fuera poco, la ausencia obligada por lesión de Brian Orosco, obligaba al cuerpo técnico a seguir probando variantes para suplir las bajas no previstas, con el aliciente, como contrapartida, de los regresos desde el inicio, tanto de Diego Sosa (por el referido Orosco) como de Leo Ramos, en lugar de Santiago Sala, un "Tanque" no disponible desde hace varios meses, por una molesta y recurrente fascitis plantar.

En los primeros instantes del duelo, Morón saldría a imponer condiciones como supo hacerlo en todas las canchas y ante cualquier rival, sorprendiendo al dueño de casa, tanto es así que al minuto de juego, una buena combinación entre Santiago Coronel y Diego Sosa, este último en un regreso de gran nivel, dejaría al ex San Martín de Tucumán de cara al arco, pero su remate "mordido" se perdería apenas desviado por el palo derecho del arquero de Brown.

Más allá de un susto de cabeza, por un centro cruzado, a la postre, el único recurso que tendría el líder dirigido por Darío Franco, para generarle peligro a un Morón que le ganaría en todos los aspectos del juego, salvo en las pelotas paradas y los envíos aéreos, en apenas un puñado de minutos el Gallo demostraría ser mucho más punzante y peligroso en ofensiva, tanto como para ponerse en ventaja a los cuatro de iniciado el cotejo.

De una infracción en tres cuartos, el "Topo" Coronel ensayaría un centro-pase gol a la cabeza de Franco García, para que el uruguayo con un gran anticipo en el área rival, la colocara lejos del alcance del arquero, junto al poste izquierdo del "1" de Almirante, Ramiro Martínez.

Con la tempranera diferencia a su favor, Morón podía ganar en tranquilidad para manejar los tiempos y trasladarle la obligación y la presión al dueño de casa, aunque también, con tanto partido por delante, se exponía a sostener el resultado cerca de su propia área, algo que no siempre le ha traído buenos dividendos en la temporada.

Sin embargo, aún cediendo lógicamente la iniciativa, el Gallo jugaría un partido fantástico desde lo táctico y lo actitudinal, maniatando a su rival en todos los sectores del campo de juego, reduciendo el potencial de un equipo con nombres de jerarquía, a lo que pudiesen hilvanar, tanto Santiago Vera como José Luis García, y la peligrosidad latente en la "cancha de arriba" de Germán Rivero, que minutos más tarde avisaría con una cabezazo "bombeado" al "techo" del arco de Bruno Galván.

Instalado en la banda izquierda, para encarar con su habilidad conocida, "Pomelo" Vera obligaría a que por primera vez en el torneo o, por lo menos, desde la llegada de Nardozza, Damián Adín no se adelantara en el campo, tal su saludable característica habitual, para controlar de cerca al jugador más desequilibrante del rival, lo cual lograría y con enorme acierto, a lo largo de los más de 90', con una actuación para el primer puesto del podio, con mucho más sacrificio y marca posicional de lo acostumbrado.

Sin mucho más en una entretenida primera etapa, más allá de una buena acción individual del mencionado Santiago Vera y una ocasión inmejorable para el 2 a 0, en los pies de otro de los destacados, Diego Sosa, cuyo remate con destino de red se iría al tiro de esquina, por el esfuerzo "in extremis" de Alan Barrionuevo, Morón se iría al descanso con una ventaja parcial justa, ya que puesto a jugar siempre fue más que su rival y a la hora de "bancar" el resultado, no sufrió demasiado el partido en su área, más allá de un par de envíos "venenosos" en forma de centros cruzados.

Ya en el complemento, Almirante intentaría apretar a la visita contra Bruno Galván, pero sin suerte, porque Morón sienpre lo esperaría ordenado en el repliegue, cortando de "cuajo" los circuitos futbolísticos del líder de la zona "A".

Es más, de haber contado con una dosis de mayor velocidad en la contra y una cuota de eficacia, el partido se hubiera resuelto mucho antes, porque siempre el Gallo habría de insinuarse más criterioso con la pelota y peligroso en los metros finales del rival, como en aquella corrida por derecha e ingreso al área de Gonzalo Berterame, que de cara al arco, su remate con efecto demandaría una gran atajada del arquero, para evitar el 2 a 0 y mantener en partido a Almirante Brown.

En los 20' finales, con un Morón más cansado y sin tanta precisión para buscar el contragolpe, ni claridad para defenderse con la pelota, el equipo de Fabián Nardozza sacaría a relucir su personalidad, para seguir controlando al local, que únicamente podía soñar con una pelota parada o un tiro libre, como el que reventaría el travesaño de Bruno Galván, en la única que no llegara a cubrir el muy buen partido del "1" del Gallito, bien secundado por el sacrificio de todos sus compañeros de la defensa, en especial de la mejor versión de Maxi Coronel en la temporada, marcando el camino del carácter en esta clase de partidos "chivos", con uno de sus hombros lastimado, desde el inicio del partido.

Con un muy buen arbitraje de Sebastián Martínez, que jamás se dejaría influir por los reclamos reiterados de los locales, dentro y fuera de la cancha, en especial, ante cada contacto dentro del área de Galván, su pitazo final determinaría un enorme festejo de los protagonistas, tras un auténtico "triunfazo" en Isidro Casanova, para demostrar que el Gallo no se baja de la pelea grande por el campeonato, y hace "pata ancha" en cualquier escenario, como buen Gallo de "riña".

A cinco puntos de su derrotado, que queda libre en la próxima jornada, Morón va por más ilusión, el venidero domingo, en el Nuevo Francisco Urbano, ante Defensores de Belgrano, segundo en la zona. 

El Oeste es todo mío y es una fiesta.


@elgallogustavo.



     📸: Deportivo Morón.


jueves, 17 de agosto de 2023

Tarda, pero al final hay premio

Un Morón plagado de limitaciones, por ausencias obligadas y significativas de largo aliento y con la suerte esquiva en esos momentos determinantes de los partidos, pudo rescatar en el epílogo, un punto con sabor a poco, pero premio a la voluntad y la insistencia, ante un Güemes de Santiago del Estero que se había puesto en ventaja, en el "amanecer" del pleito, por una acción desafortunada que terminaría con el gol en contra de Damián Adín, que "quemaría" los planteos en la previa y condicionaría al equipo de Nardozza hasta el pitazo final de Lucas Comesaña.

Con el regreso de Santiago Coronel, tras purgar su fecha de suspensión, en reemplazo de Santiago Kubiszyn, que llegara al límite de amonestaciones frente a Patronato en Paraná, la estrategia diagramada por el cuerpo técnico del Gallo duraría apenas cuatro minutos de juego, hasta que en la primera aproximación ofensiva del visitante y tras un tiro de esquina a su favor, en su intento por evitar el anticipo de Lucas Cano, la pelota impactara en la cabeza de Damián Adín, con una potencia y dirección imposibles de controlar para Bruno Galván, y con ello, la sorpresiva ventaja parcial del "Gaucho" santiagueño en el Oeste.

Con el 1 a 0 abajo, antes de los cinco minutos del primer tiempo, Morón procuraría no perder la línea, repitiendo la fórmula del juego asociado y la paciencia, como el camino y las virtudes principales para llegar a un rápido empate, que permitiera soñar con tres puntos necesarios.

Con saludables intenciones y mucha convicción, pero escasas ideas, que para colmo se irían extinguiendo y repitiendo para su inevitable previsibilidad, con el paso de los minutos, Morón contaría con un puñado de ocasiones propicias para alcanzar la merecida igualdad en el primer tiempo, pero entre la falta de claridad ofensiva y contundencia que caracteriza a este equipo y la figura en aumento de Juan Mendonça, arquero visitante, ambos equipos se irían al entretiempo con la injusta victoria parcial de Güemes por la mínima, pese al asedio total de Moron en esa primera mitad, no sin alarmas en la contra santiagueña, que comenzarían a hacer lucir a Bruno Galván, que junto a su "colega" santiagueño, resultarían a la postre las figuras destacadas de la inestable tarde de miércoles en el Oeste.

En el complemento y tras unos primeros minutos de asedio de Morón contra la valla de la visita, continuidad de lo visto durante los primeros 45', el incómodo y "bicho" equipo de Walter Perazzo, llevaría a Morón y al partido, al terreno de la cadencia y la "modorra", para evitar que el Gallo lo siga acorralando cerca de su área, pese a los problemas manifiestos del local para generar peligro, cuyas ideas y encuentros ofensivos se desvanecían en la última "puntada".

Para colmo, una vez más de contra, Bruno Galván mantendría a Morón en partido, salvando un par de oportunidades inmejorables de Güemes para definir el resultado, algo que pagaría en la última "bola" de la tarde-noche.

Con todo lo disponible en cancha y la presencia de varios "chicos", como Pablo Cáceres y Mauro Schönfeld, sumados a Santiago Sala, Franco García, Santiago Coronel, Brian Orosco y Gonzalo Salega, el "Pony" volvería a su nivel de "revulsivo", generando zozobras por ambas bandas, cuando el partido comenzaba a extinguirse.

Y en el tercer minuto agregado, el propio Salega ensayaría un centro largo y bien ubicado, que con pique "envenenado" en el área chica, permitiría al "frentazo" goleador de Agustín Gómez, por el segundo palo, para sellar el merecido 1 a 1, en el cierre del partido y darle algo de justicia a un Morón que sin jugar bien, por mero empuje y la decisión de ir e ir, una y mil veces, debió luchar demasiado para alcanzar cuanto menos el empate.

Sin margen de tiempo para más, con un correcto arbitraje de Lucas Comesaña, el equipo de Fabián Nardozza salvaría un punto sobre el final, que le permitiría mantener su tercer lugar en la tabla de su zona, a la espera de su fecha libre y a la vuelta, la visita determinante al líder, Almirante Brown, en el "Fragata Presidente Sarmiento".

Pese a las limitaciones, los imponderables y el "mal de ausencias", el Gallo mantuvo su invicto de nueve fechas en el Nuevo Francisco Urbano y no se baja de la pelea por el sueño de Liga Profesional.

Tarda, pero al final... Al final hay premio.


@elgallogustavo.



     📸: Deportivo Morón.


lunes, 7 de agosto de 2023

Perder, adentro y afuera

Sin Ezequiel Rescaldani, tras su fea lesión ante Gimnasia de Mendoza, ni Santiago Coronel, ausente por cinco amarillas, ni tampoco Diego Sosa, desgarrado luego de "clavarle" el empate al "Pituco", en el descuento, el Gallo llegaba a Paraná, para enfrentar a Patronato, con el interrogante grande de quién se haría cargo de la responsabilidad goleadora en el equipo de Fabián Nardozza.

Sin embargo, Morón lograría dos tantos, en los pies de Damián Adín y el debut en la red de Pablo Cáceres, aunque el obstáculo mayor para poder llevarse algo del estadio del "Patrón", radicaría en su fragilidad defensiva, que permitiera que Patronato lo venciera 3 a 2, además de generarle un par de "revolcones" más a Bruno Galván, para quedarse con tres puntos importantes y encender las alertas en el cuerpo técnico, con cinco goles en contra en los últimos dos partidos.

En el arranque, con Pablo Ferreira por Santiago Ubeda, Santiago Sala en lugar de Rescaldani y Santiago Kubiszyn en reemplazo del "Topo" Coronel, el Gallo se plantaría mejor en terreno rival, no sin sufrir el primer sofocón en el área propia, por un cabezazo con destino de gol, bien conjurado por Galván.

Pero a los 15', el Gallo avisaría con una buena entrada de Sala, con su remate apenas desviado y apenas un minuto más tarde, un pelotazo largo en búsqueda de Franco García, derivaría en un apoyo en Nicolás Henry, cuyo centro al área generaría un rechazo corto y centrado, bien aprovechado por Damián Adín para cambiarle el palo a Julio Salvá y adelantar 1 a 0 a la visita.

En la primera acción polémica de la tarde-noche paranaense, Brian Orosco encararía con decisión el arco contrario y lo que pareció una infracción de penal, para Sebastián Zunino no resultaría nada, negándole a Morón la posibilidad de ponerse dos goles arriba, antes de la media hora de juego.

Como contrapartida, justo a los 30' de la primera parte, Nazareno Solís (de los más destacados del partido) desbordaría a Henry y con la defensa demasiado pasada y encimada contra su arco, permitiría que Damián Arce, aún con la de "palo", metiera el derechazo bajo y rasante, junto al palo zurdo de Bruno Galván.

En un desarrollo de ida y vuelta, con transiciones rápidas en el mediocampo, las ocasiones se sucederían en ambos arcos, aunque el local volvería a "golpear" con mayor contundencia, casi en el epílogo de la primera etapa, cuando Maxi Coronel se quedara "enganchado" y habilitara a Enzo Díaz, que perdido en la marca por Agustín Gómez, tras una excelente cesión de Ojeda, le permitiera a Patronato irse al vestuario con una impensada ventaja de 2 a 1.

Ya en el complemento, con Gonzalo Salega y Pablo Cáceres en cancha, en lugar de Gonzalo Berterame y Santiago Kubiszyn, Morón intentaría adelantarse en procura del empate, pero sin embargo, la pasaría mal en su área, con una ráfaga de tres o cuatro llegadas a fondo del "Patrón", bien resueltas por Galván.

Y en el mejor momento del local, un gran quite de Pablo Ferreira en el medio, derivaría en una habilitación larga a Brian Orosco por derecha, que encarando y dejando en el camino a un ex Morón, como Cristian González, ensayaría un centro con "rosca" al centro del área, que Salega no podría desviar al gol, pero la rozaria, para que por el sector opuesto, le quedara en soledad a Pablo Cáceres y el pibe del Gallo la cruzara al gol, lejos del alcance de nuestro conocido Julio Salvá, que ya le había negado el tanto al mismo Cáceres, unos minutos antes, en un cabezazo con destino de red.

Con el 2 a 2 antes de los 15' del segundo tiempo, el Gallo se animaría a ir por más, teniendo en cuenta las "licencias" que ofrecía la defensa de su rival, con un buen ingreso y mal definición cruzada de Gonzalo Salega, aunque no repararía en sus propias vulnerabilidades en la última línea, que permitirían otro desborde de Nazareno Solís, en este caso ganándole en velocidad a Adín y su centro al punto del penal, hallaría la buena repentización de Ignacio Russo, que de "palomita" se anticiparía a la tardía reacción de Agustín Gómez y en este caso, la floja reacción de Galván, para ponerla pegada al poste derecho y adelantar a Patronato 3 a 2, a los 28' del segundo tiempo, tal vez en el mejor momento de la visita.

Morón intentaría reaccionar y minutos más tarde, en la segunda polémica de la ya noche en Paraná, tras un tiro de esquina, Maxi Coronel caería por un agarrón evidente para todo el mundo, en el estadio y por televisión, menos para Sebastián Zunino que aplicaría el ya conocido "siga siga!".

Cuando el partido se extinguía, una mano de Nicolás Domingo, impediría el remate al arco de Pablo Cáceres y esta vez sí, Zunino sancionarla el penal para Morón?... Nada que ver... Se haría el distraído como cada vez que dirige al Gallo, que no por casualidad registra con la de esta noche, seis derrotas en siete cotejos dirigidos por este personaje incalificable, sólo avalado (como muchos otros) por la vergonzosa gestión de Federico Beligoy en el Colegio de Árbitros y el silencio permisivo de los dirigentes de la categoría, que permiten que les "metan la mano en el bolsillo" impune y repetidamente, y cada vez que se cruzan con el mandamás de AFA, repiten a voz en coro: "yes, Chiqui".

Y así perdió Morón 3 a 2 en su visita a Patronato, en Paraná, por el despojo previsible de Zunino, sin dudas, pero también por su fragilidad defensiva que hace que todo sea más difícil.

Ahora, con unos días más de descanso, por las PASO del próximo domingo, a pensar en Güemes, el venidero miércoles 16 del corriente, antes de quedar libres y volver con Almirante en Casanova, nada menos.

Se define el torneo y los factores de poder juegan su propio partido, mientras Morón la ve (y padece) desde afuera.


@elgallogustavo.