miércoles, 18 de abril de 2012

A SOLO 13 DIAS DEL TORNADO, EL GALLO OTRA VEZ ESTA DE PIE, GRACIAS A SU PUEBLO...

Para que el Gallito pueda regresar al Francisco Urbano, tras los destrozos del último miércoles 4 de abril, fecha en la cual un impiadoso y sorpresivo tornado arrasara con buena parte de nuestro club, y con él, con buena parte también de nuestra historia compartida, nuestros recuerdos más entrañables, nuestras alegrías más grandes y también las tristezas más profundas, hubo un grupo de socios e hinchas anónimos (la gran mayoría de ellos conocidos por todos, pero anónimos en cuanto a que jamás han querido figurar ni que trascendieran sus nombres) supieron sobreponerse con rapidez al estupor y el dolor de la devastación, para de inmediato dar una mano desinteresada por la reconstrucción de lo destruído, negándose a admitir una realidad que, en los días posteriores a la tragedia vivida en la institución, parecía cosa juzgada e inmodificable: que pasaría mucho, pero mucho tiempo, hasta que el Deportivo Morón pudiera volver a ejercer su localía en el golpeado Francisco Urbano, máxime teniendo en cuenta la pronta mudanza y demolición en aproximadamente año y medio.

Y ni hablar de las apocalípticas iniciales especulaciones sobre el básquet y las demás disciplinas deportivas que desarrollaban sus actividades en el desaparecido Microestadio “Rafael Grosso”, hasta aquella fatídica noche del 4 del corriente, en que a los socios e hinchas del Gallo se nos viniera el mundo abajo, junto con sus paredes y tinglado: hasta la construcción del nuevo gimnasio techado, en los terrenos de la ex “Textil Castelar”, durante un año y medio mínimo, estarían condenados a vagar de escenario en escenario, cual parias deportivos, resginando buena parte de su identidad, junto con la localía.

Sin embargo, entre las gestiones de una nueva presidencia muy activa, procurando con rapidez ingresos publicitarios muy importantes, así como lugares alternativos y transitorios de entrenamiento y competencia (hoy, el básquet del Gallo tiene dónde entrenar, de Primera a Pre Mini, en el Colegio José Hernández de Castelar y próximamente en dónde jugar de local, en el Colegio San José de Morón), a la par de apurar los tiempos de la demolición y posterior construcción del próximo microestadio, sumada a la voluntad inquebrantable de aquellos socios e hinchas anónimos que con sus propias manos y de lunes a lunes, desde las 8 de la mañana y hasta el anochecer, le regalaron todo su tiempo y esfuerzo al gran amor de sus vidas, para levantarlo de entre los escombros y luego, ladrillo a ladrillo (merced también a la donación solidaria de otros socios) reconstruirlo de tal y maravillosa manera que, A TAN SOLO 18 DIAS DEL PEOR VENDAVAL MATERIAL, ECONOMICO Y ANIMICO QUE DEBIERA SOPORTAR EL DEPORTIVO MORON EN SUS 65 AÑOS DE EXISTENCIA, PUEDA REGRESAR A DOTAR DE VIDA AL VIEJO Y QUERIDO FRANCISCO URBANO, DE LA MANERA QUE MEJOR LE CABE Y RECONOCE: CON LA PASION UNICA DEL GALLO EN CANCHA, SUMADO AL ALIENTO INCONDICIONAL E INIGUALABLE DE SU PUEBLO SIN PAR.

POR ESO, DESDE ESTE ESPACIO, NO PODEMOS MAS QUE RECONOCER Y AGRADECER INFINITAMENTE A TODAS ESAS ALMAS EN BLANCO Y ROJO QUE, EN SILENCIO, SIN DESCANSO Y DESINTERESADAMENTE, LOGRARON CUMPLIMENTAR EL SUEÑO COMPARTIDO DE PONER UNA VEZ MAS DE PIE AL DEPORTIVO MORON, POR UNA UNICA Y MARAVILLOSA RAZON: UN AMOR SIN IGUAL, QUE EMOCIONA, Y QUE POR LO TANTO, NO SABE DE CAIDAS, RENUNCIAMIENTOS, NI RESIGNACION ALGUNA.

A TODOS..., UN APLAUSO DE PIE Y ETERNAS GRACIAS!!....























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