sábado, 25 de agosto de 2018

A alterar la "siesta" santiagueña, en el debut 2018/2019

Y la espera llegó a su fin, junto con el momento de la verdad por el campeonato y el puntapié inicial de una nueva ilusión.

En efecto, este domingo 26 de agosto, desde las 16, el Deportivo Morón de Walter Nicolás Otta saldrá nuevamente a la cancha, en su segundo encuentro oficial de la temporada (el primero fue por "Copa Total Argentina", con empate en uno ante Colón de Santa Fe, en los '90 y posterior eliminación en los penales), para dar inicio formal a la campaña 2018/2019 en la Primera "B" Nacional, la segunda consecutiva desde el regreso a la categoría luego de 17 años, nada menos que en Santiago del Estero y ante el recientemente ascendido del Federal "A", Central Córdoba, una prueba de exigencia desde lo futbolístico, pero también desde lo anímico.

Con un plantel renovado, ya sin varios de los "actores" fundamentales del campeón 2017 y el primer torneo en el "Nacional", tales los casos de Javier Rossi (precisamente en el "Ferroviario" santiagueño), Milton Alvarez, Emmanuel Giménez, Rodrigo Díaz y Leandro Guzmán, entre otros, pero con los arribos de refuerzos de renombre y categoría, como Román Martínez, Gastón González, Diego Cháves, Matías Nizzo, Abel Casquete, Juan Celaya, Bruno Galván y el retorno de Junior Mendieta, el Gallo se perfila como un serio candidato a pelear por el sueño mayor del ascenso a la Superliga, nada menos que en el año en se cumplen las "bodas de oro" del único ascenso a Primera, del Deportivo Morón en su historia, allá por el lejano y glorioso 1968.

Así las cosas, con la consolidación en el arco de Julio Salvá, el "heredero" de los "tres palos" del Gallito, ante la partida del inolvidable Milton Alvarez a Independiente de Avellaneda, la defensa de este remozado Morón constituye el sector donde menos modificaciones se produjeron, lo que debería implicar una ventaja respecto de varios de sus rivales, en especial durante las primeras fechas, de las 24 que conformarán un torneo corto, a una sola rueda, todos contra todos, con una fecha libre, un ascenso directo (el campeón) y otro mediante Reducido (entre los clasificados del segundo al noveno puestos), además de dos descensos por promedio, uno a la Primera "B Metro, entre los equipos directamente afiliados y el restante al Federal "A", entre los conjuntos indirectamente afiliados.

De tres cuartos en adelante, y en atención a lo observado en el partido que el Gallo le planteara a un buen exponente de la Superliga, como el "Sabalero" santafesino, por "Copa Argentina", este nuevo Morón ha ganado en volumen de juego y en variantes en el medio, constituyendo la incógnita mayor la ausencia del "Bicho" Rossi y su capacidad goleadora, responsabilidad que ahora recaerá sobre el ex Arsenal de Sarandí, Diego Cháves, además del aporte que generarán desde el banco, Facundo Pumpido y el "inolxidable" Damián Akerman, además de las alternativas ofensivas que representan Nicolás Ramírez, Matías Pardo, el juvenil "riverplatense" Abel Casquete y el "repatriado" Junior Mendieta, en un plantel que, por lo menos a priori, tal vez no prometa un "goleador" de diez tantos en la temporada, pero sí un "goleo" más repartido, entre volantes de buen pie y con llegada al área (comenzando por el propio Román Martínez, el pase más significativo de todo el fútbol de ascenso, en el mercado de transferencias de invierno que acaba de cerrar y prosiguiendo por Gastón González) y hasta de los defensores, con la renovación de los préstamos de Maximiliano Paredes y el uruguayo Sebastián Martínez, además de la recuperación de Franco Racca (otro "refuerzo", superada la rotura de ligamentos de su rodilla izquierda), y lo que siempre aportan desde el rendimiento parejo y la presencia en ambas áreas, el gran capitán Emiliano Mayola y Nicolás Martínez, visiblemente potenciado en presencia de su hermano, Román.

En consecuencia, un Deportivo Morón renovado, con nombres de peso para la categoría y que ilusionan con objetivos trascendentes, desde este domingo a las 16, ante Central Córdoba de Santiago del Estero, sin televisación en vivo y con el arbitraje de Gerardo Méndez Cedro, más el concurso de Pascual Fernández y Hernán Salado Paz, como asistentes uno y dos, respectivamente, comenzará a desandar bien lejos del Oeste, el camino que puede depositarlo, allá por mayo del año próximo, en una Superliga que constituye el desvelo máximo del Pueblo de Morón, pero en esta oportunidad, asentado en bases sólidas futbolísticas, que reafirman el anhelo y lo convierten en objetivo posible.

A alterar la "siesta" santiagueña, en el debut 2018/2019.

#1de24.



@elgallogustavo.




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