Hasta el minuto 24 del segundo tiempo, Morón ganaba 2 a 0 y tenía (o parecía tener) el partido controlado, frente a un Deportivo Madryn que hasta allí, no le había generado peligro, más allá de algún centro cruzado, uno en cada tiempo, mal resueltos por los delanteros visitantes.
Pero para este equipo de Walter Otta, con poder de "fuego" en el arco rival, pero muchísimas y repetidas dificultades para defender en el área propia, en apenas dos jugadas aisladas y en cierta medida, autoinfligidas por errores o desatenciones propias, el Gallo terminó resignando dos puntos increíbles, en un 2 a 2 final de otro partido.
Porque si bien no había jugado su mejor encuentro, ni desarrollado su mejor fútbol, como en otras tardes, más en el Nuevo Francisco Urbano, Morón había controlado desde el minuto cero a Deportivo Madryn, pudo haberlo "lastimado" en el primer tiempo y en el complemento, entre los 8' y los 19', logró sacar una diferencia que parecía indescontable, primero con un buen anticipo de cabeza, de Mauro Burruchaga, tras un tiro de esquina/pase gol de Juan Manuel Olivares y luego, a través de una "apilada" fenomenal del uruguayo Franco Fagundez, autor de un auténtico GOLAZO, encarando de derecha hacia el centro y tras sacarse de encima a dos rivales, en la medialuna del área, sacar un zurdazo hermoso, pegado al poste derecho del arquero visitante, para un 2 a 0 que resultaba justo y definitivo.
Pero para este Morón, con tanto poder de "fuego" ofensivo, nada resulta definitivo, cuando cada pelota rival que cae en área propia, de una u otra manera, por méritos ajenos o deméritos propios, parece terminar irremediablemente en gol del adversario.
Y así llegó el descuento, en la segunda jugada de peligro rival, en todo el partido, con un pelotazo despejado a medias y hacia adentro, con toda la defensa de Morón "corrida" hacia su derecha, tanto es así que el rebote le quedaría tan sencillo al ingresado Camilo Machado, para poner el impensado descuento, a los 25' del segundo tiempo, que de haber errado el remate, por alguna razón, el autor del gol, detrás suyo llegaba otro compañero para empujarla, con Federico Díaz y los defensores locales volviendo a cubrir desesperados el arco desguarnecido.
Y quince minutos más tarde, el insólito empate 2 a 2, a falta de cinco minutos para cumplirse el tiempo reglamentario y decimos "insólito" por el desarrollo favorable del partido, hasta apenas un rato antes y por la naturaleza de la jugada de la igualdad definitiva de Deportivo Madryn, con un pelotazo al punto del penal, buscando a los otros ingresados, Nicolás Servetto y Gabriel Gudiño, el "taco" del primero que rompe la jugada "normal" en estos casos y que permite que el segundo se haga del balón y empiece a buscar el "hueco" para el remate al arco, que finalmente enviaría entre una maraña de piernas de Morón, en una de las cuales rozaría para complicar la respuesta de Federico Díaz, que sin embargo pareció que podría haber hecho más para evitar un gol en "slow", con una pelota que ingresó "pidiendo permiso" junto al poste derecho.
Deportivo Madryn aprovechó las facilidades de la defensa de Morón y se llevó del Oeste un punto impensado, por lo menos hasta que se animaron a poner a prueba la endeble resistencia de la última línea local.
Tres sin ganar, con dos derrotas (Ferro y Defensores de Belgrano, la fecha pasada, de la que no hubo comentario, gracias a las dificultades que presenta una app de AFA deplorable) y ahora el empate con sabor a nada, contra Madryn, para alejar a Morón de la punta, distante ahora a cinco puntos del "Verde" de Caballito, que visitará el Nuevo Francisco Urbano, en un par de semanas, con público visitante.
Será cuestión de redoblar esfuerzos para solucionar los serios conflictos defensivos, para seguir teniendo chances de luchar por el sueño grande del ascenso.
De lo contrario, está claro que será muy difícil, tirando a imposible.
Elijo creer.
@elgallogustavo.
📸: Deportivo Morón.














