sábado, 12 de mayo de 2012

Volvió a perder Morón y ahora le rezamos a "San" Carlos...

Y este Morón lógico y previsible en materia de rachas negativas, regresó de Munro con el resultado y la performance esperada, por lo menos en la previa y en base a los antecedentes: cayó derrotado por 3 a 0, por un Colegiales muy superior desde lo individual y colectivo, con dos goles de uno de los máximos artilleros del campeonato, Angel Vildozo (uno de ellos de penal) y el restante de un ex Deportivo Morón, como Lucio Darío Ceresetto -fundamental, porque sería el de la apertura, en un partido hasta allí parejo-, en el marco de la 40° fecha del torneo de la primera “B” Metropolitana, temporada 2011/2012.

Tampoco pudo torcer otras dos campañas adversas, como la sequía en materia de triunfos fuera del Urbano, que ya suman 20 partidos y nada menos que once meses y 9 días sin sumar de a tres de visita, al mismo tiempo que seguimos “vírgenes” de triunfos bajo el arbitraje de Pablo Germán Dóvalo, con la séptima derrota en nueve cotejos dirigidos por el empleado público y diseñador gráfico.

Desde lo futbolístico, no hubo más que la repetición de lo poco y malo que este paupérrimo conjunto, que lamentablemente ha “desvestido” la maltratada camiseta del Gallo durante el presente torneo, ha sabido construir en la peor campaña de los últimos 25 años, tanto es así que ante el “Tricolor” cosechó su 21 derrota en 40 fechas, sumando la triste cifra de seis unidades de las últimas 33 puestas en disputa.

Un equipo con mal de ausencias, sin Cristian Leandro González (baja determinante en defensa), ni Leonardo Andrés Iglesias, suspendidos por una jornada tras llegar al límite de las cinco amarillas, así como Gerardo Daniel Martínez (expulsado ante Acassuso y parado provisionalmente por el Tribunal de Disciplina de la AFA, hasta que salga su sanción definitiva, en la próximo semana) y Hernán Franco Lillo, lesionado, supo salir bastante airoso en un primer tiempo que comenzara con el lógico y esperable dominio del local -acicateado por las noticias que provenían de Agronomía, con la derrota del líder, Sarmiento de Junín, a manos de Comunicaciones) y que con el trascurso del mismo el Deportivo Morón pudiera equilibrar tanto en el desarrollo del juego como en el número de chances de gol, pero que como ocurriese en la mayoría de los encuentros, en especial en las últimas jornadas, a la sazón pagara bien caro su anemia ofensiva y alarmante falta de efectividad en el arco contrario.

Ya el segundo tiempo nos devolvió a la realidad de un equipo sin alma ni recursos técnicos y que encima se empecina en reiterar los mismos y garrafales errores que tantos puntos le han restado durante el derrotero de esta penosa e insoportable campaña, no pudiendo sobrellevar la presión ejercida desde el inicio de la etapa, por un “Tricolor” que necesitaba ganar para mantener vivas sus esperanzas de salir campeón. Por eso no extrañaría la apertura del marcador (a los '23), a cargo de un conocido y menos reconocido en su estadía en el Gallito, como Lucio Darío Ceresetto, en un buen anticipo ofensivo, tras una eficaz desborde de ese buen jugador llamado Cristian Adrián Vergara.

Sin la cantidad ni la peligrosidad de las llegadas generadas en el primer tiempo, por ambos equipos, es cierto que Colegiales arribaba a la apertura del marcador quizá en el momento de mayor paridad y “chatura” de un cotejo, que terminaría de inclinar a su favor, a partir de otra supina estupidez compartida entre Sergio Ariel Viturro y Gastón Ada que, de un córner a favor y tras perder el balón de manera infantil y hasta amateur, de la eficaz y veloz réplica, un más que lento Cristian Oscar Ortíz no tendría más opción que bajar a Elías Borrego, en el área visitante, para impedir que la corrida del jugador de “Cole” finalizara con el balón dentro del arco del Gallo, en una corrida de toda la cancha y sin oposición (idéntico al segundo tanto de Platense, en el 2-3 en Vicente López, con penal y gol de César Lamanna).

Conclusión: penal convertido por Angel Vildozo, y amarilla para el mismo Ortíz, que sumó la quinta y se perderá el clásico de la semana próxima con Nueva Chicago (ausencia que se sumará a la Julián Luciano Bogao, también amonestado con su quinto cartón amarillo).

Allí concluiría lo poco que restaba de partido, en términos de igualdad relativa de fuerzas entre dos conjuntos en pugna, cerrándose con el tercero del “Tricolor” también a cago de ese goleador implacable que sabe de lastimarnos desde sus orígenes en All Boys, previo a su paso por el fútbol internacional, para mantener a Colegiales en la lucha por el ascenso y de paso, regalarle a su gente la segunda victoria ante el Deportivo Morón, en el historial general, tras 27 partidos dsiputados entre ambos (otro de los récord negativos, alimentados por este desastroso plantel, con las excepciones ya varias veces referidas)

Más allá de lo futbolístico, y de cara al próximo compromiso del Gallo, nada manos que en el clásico ante Mataderos, aún sin fecha ni horario confirmados (aunque todo haría indicar que se jugaría el domingo 20 del corriente, a las 11 de la mañana, en el Francisco Urbano), este Morón incapaz de conseguir por sí mismo lo poco que necesita para salvarse por completo de la promoción, deberá depositar sus necesidades en manos ajenas, comenzando por esta misma noche, cuando Villa San Carlos visite a uno de nuestros rivales directos, el Sportivo Italiano de Alberto Pascutti, en Ciudad Evita (el tercero en discordia es San Telmo, que ayer venció 2 a 1 al descendido General Lamadrid en su estadio de la Isla Maciel).

EN TERMINOS PRACTICOS: SI EL “ACCIA” HOY NO VENCE A SAN CARLOS (EMPATA O PIERDE), EL GALLO SE SALVARIA DE TODO, AUNQUE PERDIESE LOS PROXIMOS DOS PARTIDOS (CON NUEVA CHICAGO EN EL URBANO Y TRISTAN SUAREZ EN EL “20 DE OCTUBRE” DE EZEIZA, POR LA FECHA 41° Y ULTIMA DE ESTE LAMENTABLE E INTERMINABLE TORNEO).

POR EL CONTRARIO, SI HOY EL “TANO” VENCIERA A LOS DE BERISSO, EL GALLITO ESTARIA OBLIGADO A GANAR POR LO MENOS UN ENCUENTRO DE LOS DOS QUE LE RESTAN, SIEMPRE Y CUANDO ITALIANO GANE LOS NUEVE PUNTOS EN JUEGO. PORQUE, DE LO CONTRARIO, SI NO PUDIESE GANAR LOS TRES PARTIDOS, CON PRESCINDENCIA DE LO QUE SUME EL DEPORTIVO MORON, LA REVALIDA LA JUGARIA EL EQUIPO DE PASCUTTI, AUNQUE MORON PIERDA ANTE CHICAGO Y TRISTAN SUAREZ.

DE PENA Y BRONCA DECIRLO Y ADMITIRLO, PERO ESTA NOCHE ESTAREMOS TODOS FRENTE AL TELEVISOR, VIENDO SPORTIVO ITALIANO Y VILLA SAN CARLOS, REZANDO POR NUESTRO SANTO FAVORITO EN ESTE DIFICIL E IMPENSADO TRANCE: “SAN” CARLOS.

Y OJALA GRITANDO UN GOL AJENO, AUNQUE NOS GENERE HASTA vergüenza..., PERO HASTA ESTE PUNTO NOS HAN ARRASTRADO ESTE CONJUNTO DE INEPTITUDES E IMBECILIDADES PROPIAS, ATAVIADOS CON LA CASACA DE MORON, QUE HEMOS TENIDO QUE DEPOSITAR EN MANOS EXTRAÑAS, LA FE Y LA ESPERANZA EN UNA SALVACION DEFINITIVA Y MANTENIMIENTO DE CATEGORIA SIN RIESGOSAS REVALIDAS...,QUE LA INCAPACIDAD SIN LIMITES DE LOS NUESTROS NOS HAN ARREBATADO.


Amplia superioridad del Gallo, en el historial ante "Cole", que sólo pudo ganarnos una vez.

El Gallito y el "Tricolor" se vieron las caras en 26 ocasiones. El Gallo ganó 14 y convirtió 39 goles, los de Munro ganaron 1 vez y convirtieron 18 goles, los restantes 10 fueron empate.

Siendo local el "Tricolor", se vieron las caras en 13 oportunidades, el Gallo ganó 4 con goles 15, "Cole" ganó 1 con 9 goles y los restantes 6 fueron pardas.  

En condición de local el Gallo, se vieron las caras 13 veces, Morón ganó 9 con 24 goles y los restantes 4 fueron empates. "Cole" convirtió 9 goles.

Ultimos enfrentamientos:

07-09-2008 Temporada 2008/09 Deportivo Morón 1-0 Colegiales
28-02-2009 Temporada 2008/09 Colegiales 0-0 Deportivo Morón
15-09-2009 Temporada 2009/2010 Colegiales 0-0 Deportivo Morón
09-02-2010 Temporada 2009/2010 Deportivo Morón 0-0 Colegiales
08-08-2010 Temporada 2010/2011 Colegiales 0-0 Deportivo Morón
06-02-2011 Temporada 2010/2011 Deportivo Morón 0-0 Colegiales
04-12-2011 Temporada 2011/2012 Deportivo Morón 1-0 Colegiales.

Gentileza: El Espolón del Gallo.

viernes, 11 de mayo de 2012

Los once para salvarse de la promoción, de cara al partido con Chicago.

Para el trascendental partido de mañana sábado, desde las 14, visitando a Colegiales, sin tv y con el arbitraje de Pablo Dóvalo, Norberto Salvador Daniele eligió a estos once: Alejandro Esteban Migliardi (capitán); Sebastián Antonio Pérez, Hernán Gonzalo Bruno, Julián Luciano Bogao; Luis Ferreyra, Manuel René Rodas, Cristian Oscar Ortíz, Juan Pablo Rochi; Sergio Ariel Viturro; Gustavo Britos, Damián Emilio Akerman.

Se quedaron afuera: Gerardo Daniel Martínez, expulsado frente a Acasusso; Leonardo Andrés Iglesias, que recibió la quinta amarilla, al igual que Cristian Leandro González, y Hernán Franco Lillo, presumiblemente desgarrado.

Asimismo, se hallan con cuatro tarjetas amarillas y deberán cuidarse ante el "Tricolor": Sebastián Antonio "Mono" Pérez, Julián Luciano Bogao y Cristian Oscar Ortíz, de los que saldrán al terreno de juego en Munro, a los que se suman Gerardo Daniel Martínez, expulsado ante Acassuso y suspendido provisionalmente (está citado a declarar ante el Tribunal de Disciplina de la AFA, el próximo martes 15 de mayo) y Hernán Franco Lillo, lesionado.

Hace 19 partidos que Morón no gana de visitante y esta puede ser la oportunidad para quebrar el maleficio y traerse los tres puntos para olvidarse de la promoción, al menos por esta temporada.

Un poco de historia: El Gallito y el "Tricolor" se vieron las caras en 26 ocasiones. El Gallo ganó 14 y convirtió 39 goles, los de Munro ganaron 1 vez y anotaron 18 goles, los restantes 10 fueron empate. 

Ultimo enfrentamiento: 04-12-2011, Temporada 2011/2012: Deportivo Morón 1 (Cristian Leandro González)- Colegiales 0.

Cristian González, autor del gol del triunfo en la ida, será baja en Munro.

jueves, 10 de mayo de 2012

Por la salvación definitiva, contra "Cole" en Munro, el sábado a las 14, sin TV y el arbitraje de Dóvalo.

Sin demasiado tiempo para recuperarse anímica y futbolísticamente de una nueva caída en el presente torneo de la "B" Metropolitana, temporada 2011/2012 (la vigésima en 39 partidos jugados a la fecha), tras el 1-3 del último miércoles ante Acassuso y en el Urbano, en el postergado de la jornada 35°, suspendido en la ocasión por los destrozos que ocasionara en el club el feroz tornado del miércoles 4 de abril del corriente, el Deportivo Morón tendrá otra posibilidad de sumar de a tres para olvidarse por completo del fantasma de la promoción, independientemente de lo que sumen sus rivales en esta disputa (principalmente, Sportivo Italiano y San Telmo, los más complicados en los promedios, junto con el Gallo), quizá en la parada más difícil en lo previo, de todos los partidos en los que ha intentado cosechar los puntos suficientes para escapar de una reválida: en efecto, en el marco de la 40° fecha de la "B" Metro, deberá viajar hasta el difícil reducto del "Tricolor" de Munro, para enfrentar a un Colegiales que aún mantiene chances matemáticas de consagrarse campeón, cuando se enfrenten el próximo sábado, desde las 14 hs., sin TV en vivo y el arbitraje de Pablo Dóvalo (y sin Cristian González ni Leonardo Iglesias, suspendidos por llegar al límite de las cinco amarillas, ante "Susso", quienes se agregan a las ausencias de Gerardo Martínez, expulsado con el "Quemero" y de Hernán Lillo, presumiblemente desgarrado)

Claro que, para sumar de a tres, habrá que ganar de visitante, cosa que no se logra desde hace 19 partidos, o lo que es lo mismo, en tiempo, desde el viernes 3 de junio de 2011, ocasión en la que el Gallo derrotara en los últimos '15 de partido a Defensores de Belgrano, en el "Juan Pascuale", con goles de Damián Emilio Akerman y Diego Alfonso Barrios Suárez, para clasificar agónicamente, en la fecha 42° y última del torneo 2010/2011, al torneo reducido de la pasada temporada. Y para complicar aún más desde lo previo, la necesidad imperiosa de Morón de sumar en suelo ajeno, encima deberá hacerlo con Pablo Dóvalo como árbitro, con quien aún no registra victoria alguna.

Sobre el mismo Pablo Germán Dóvalo, nacido un 12 de mayo de 1976 (diseñador gráfico y empleado público), reza la estadística particular con el Gallo, que nuestro Deportivo Morón jamás pudo conseguir los tres puntos bajo su arbitraje, con 2 empates y 6 derrotas, tras 8 cotejos en dos temporadas.

De los ocho encuentros referidos, cinco de ellos tuvieron lugar durante el presente campeonato, con cuatro caídas y un empate, en el caso de ésta única igualdad, registrándose el pasado 10 de marzo del corriente y por la fecha 30°, cuando el Gallo visitara Ingeniero Maschwitz, trayéndose del "Estadio Armenia" un empate a uno, con el local, con tantos de Sergio Ariel Viturro para el Gallito y de Diego Medina, para el Deportivo Armenio.

En resúmen, éstos han sido los partidos en que Pablo Germán Dóvalo dirigiera al Gallo, en el presente torneo, con un resultado más que magro, que esperemos se revierta el próximo sábado, frente a Colegiales en Munro, para cortar varias rachas negativas, salvarse por completo de la promoción y esperar con mayor tranquilidad el clásico ante Nueva Chicago, de la jornada 41° en el Francisco Urbano:

31/03/2012, fecha 33°, en el Francisco Urbano: Deportivo Morón 1 ('85, Damián Emilio Akerman) - Estudiantes de Buenos Aires 2 ('16, Germán Ezequiel Scamporrino, '28, Cristian Yassogna);

21/10/2011, fecha 13°, en el Francisco Urbano: Deportivo Morón 1 ('46, Cristian Oscar Ortíz) - Los Andes 4 ('17 y '71, Leonardo Romero; '51, Maximiliano Castano; '52, José Luis Gómez);

26/09/2011, fecha 9°, en el Francisco Urbano: Deportivo Morón 1 ('42, Juan Pablo Peralta) - Deportivo Armenio 3 ('27, '53 y '90, Cristian Hernán Quiñonez);

05/08/2011, fecha 1°, en el "Estadio Tres de Febrero": Almagro 2 ('21, Lucas Crespín; '65, Raúl Becerra) - Deportivo Morón 0;

10/03/2012, fecha 30°, en el "Estadio Armenia": Deportivo Armenio 1 ('33, Diego Medina) - Deportivo Morón 1 ('25, Sergio Ariel Viturro).


Final caliente en la caída ante el "Quemero".

"Susso" nos volvió a "quemar" la cabeza..., faltan tres puntos.

Así como existen jugadores que definen partidos, también existen jugadas que definen a los jugadores. Y en ambos casos, Gerardo Daniel Martínez es uno de ellos, para bien y para mal. Gerardo, el “Martínez” que surgiera tras la consagración de su homónimo, Román, y que por esa misma coincidencia ocasionara en más de uno la confusión sobre algún tipo de familiaridad entre ellos que no existe, más allá del apellido que comparten, es sin dudas la mejor expresión futbolistica nacida de la cantera del Gallo, en no menos de cinco años a esta parte. Con un potencial enorme, gracias a un talento indiscutible y un físico privilegiado para su original función de enganche, hace varias temporadas atrás, cuando surgiera a la consideración pública, hizo pensar en la posibilidad de volver a contar con uno de esos “diferentes”, que rara vez habitan una cancha de fútbol, y más en nuestra mediocre primera “B” y en una proyección hasta internacional y un valor de reventa significativos, una vez consolidado en el primer equipo y con la experiencia necesaria para transformar todo lo bueno que prometía, en realidades de tacos y gambetas lujosas.

Sin embargo, pasó el tiempo, y aquél lungo y desgarbado Gerardo, que alguna vez fuera comparado con Juan Román Riquelme, por su parecido físico y su similitud en el tranco y la forma de jugar y hasta de defender la pelota con el cuerpo, comenzaría a dar señales poco agradables, para los muchos que habíamos depositado serias esperanzas en sus grandes condiciones naturales: faltazos reiterados sin aviso a los entrenamientos, escaso apego al cuidado del estado físico y hasta la manifestación increscente de graves problemas de conducta dentro y fuera del campo del juego, con extraños y también con propios, incluyendo peleas a golpes de puño con algunos compañeros de turno, con las consecuentes sanciones disciplinarias de rigor, tanto desde el Tribunal de Disciplina de AFA, en el caso de sus varias expulsiones en partidos oficiales, como de sus sucesivos cuerpos técnicos, ante la reiteración de actos de indisciplina y como quedara dicho, hasta de violencia física con sus propios colegas de vestuario.

Y así, aquél proyecto de jugadorazo que irrumpiera como la mayor promesa del club de los últimos tiempos, comenzó a perder lógico terreno y consideración entre sus entrenadores, ya hartos de estar hartos de sus malos humores, su anarquía dentro y fuera del césped y su incomprensible e imperdonable falta de profesionalismo en el obrar diario. Y así también habría de estar relegado durante un largo período de tiempo, hasta que las herejes necesidades del fútbol le dieran una y mil nuevas oportunidades de redemirse y comenzar de nuevo, a lo que una y otra vez, lamentablemente para todos lo que alguna vez confiamos en sus condiciones, pero fundamentalmente para él, respondiera de la misma errónea manera: con nuevos actos de indisciplina hacia adentro, con la multiplicación de expulsiones absurdas y hasta infantiles y con el progresivo agotamiento de la paciencia del público de Morón que, lejos de asistir a la consolidación de un crack, paulatinamente fueron testigos de quizá, el mayor suicidio futbolístico en la historia reciente de los jóvenes valores que sugieran de las entrañas mismas de la institución.

Porque además, si de algo no podrá quejarse jamás, Gerardo Daniel Martínez, es de no haber tenido el suficiente apoyo público y dirigencial para esperarlo, para darle siempre una nueva oportunidad y hasta para asistirlo y contenerlo desde lo personal, lo ecónomico y emocional (aún antes de convertirse en profesional, por lo menos desde lo contractual), apoyo y consideración que muchísimos jóvenes valores también originados en nuestras inferiores, no tuvieron ni han tenido en igual proporción, debiendo por lo tanto que emigrar no sin dolor, hacia otros destinos futbolísticos, dado que la “inversión” y la promesa de triunfo local y posterior venta, estaban depositados en aquél díscolo volante de tranco largo y gambeta empecinada, de apellido Martinez.

Y a qué vendrá todo esto, se preguntarán ustedes?..., a que frente a Acassuso, en una nueva derrota del Gallo por 3 a 1 en el Urbano, que nos devuelve a las precupaciones por el mantenimiento de la categoría y el futuro cercano, Gerardo Martínez creemos que agotó la última cuota de confianza de espectadores, dirigentes y cuerpo técnico, con el final y desacertado episodio de una historia que pudo ser de ensueño y terminó siendo una pesadilla.

Porque como muchos dotados, evidentemente Gerardo jamás logró valorar ni tomarse en serio la habilidad única que naturalmente genera desde sus pies, pero que por desgracia nunca pudo consolidarlo con el talento que debiera haber acompañado desde su cabeza.

Por eso en sólo dos minutos de juego, de un partido determinente ante el “Quemero”, cometió por enésima vez su recurrente pecado de no saber discernir cuándo “guardarse” la pelota para sí o cuándo desprenderse rápidamente del balón con destino al compañero mejor ubicado, para regalarle el esférico a un regordete pero vigente Sebastián Cobelli que, con un potente y difícil remate desde fuera del área, complicara la contención de un “Chiche” Migliardi, que alguna vez debía demostrar que es humano cometiendo un error, de cuyo rebote largo y hacia adelante nacería el primero de “Susso”, casi desde el mismo pitazo inicial de otro flojísimo árbitro como José Antonio Carreras.

De allí en adelante y gracias al primer eslabón en la cadena de errores que terminaría de hilvanar Gerardo Martínez, en la tarde de “miércoles” del Urbano, a partir de su primera pelota mal jugada y despilfarrada en tres cuartos, todo lo mucho o poco que habrán planeado el “Gato” Norberto Salvador Daniele y sus dirigidos, en la concentración de Moreno, desde el sábado último a esta parte, para intentar ganarle al Acassuso de Oscar “Cachín” Blanco, pasaba a mejor vida ante la derrota parcial por uno a cero, ni bien comenzado el encuentro.

Justo es subrayar que, obviamente, Martínez no constituyó el único responsable de otra fallida performance de un Morón que volvió a mostrar una de sus peores caras, pero también es cierto que aquél yerro infantil inicial, producto de su empecinamiento contumaz en la gambeta exagerada e intrascendente, condicionaría y agudizaría los nervios y la ansiedad de un equipo al que, si le cuesta horrores imponerse en el trámite y el resultado, partiendo del cero a cero, imaginable es la tarea casi ímproba intentando dar vuelta un resultado desfavorable por segunda vez en todo el torneo (la anterior, en el 3 a 2 ante Defensores de Belgrano, en el propio Francisco Urbano, en el inicio de aquél lejano “veranito” que nos esperanzara falsa y cruelmente con cinco partidos consecutivos sin perder).

Porque habría de darse la lógica, en todos los sentidos, con un Deportivo Morón que debió soportar un gol en contra más (penal de Cristian González a Sebastián Cobelli, convertido por el propio marido de Fernanda Vives), antes de despertarse y decidirse con algo de vergüenza deportiva a intentar el milagro, en un encuentro de tamaña importancia en su lucha por zafar de manera definitiva del fantasma de una promoción indeseable, tan previsible como la primera tarjeta amarilla para Gerardo Daniel Martínez, que a esa altura ya se perdía el próximo compromiso del Gallito, ante Colegiales en Munro, al acumular la quinta amonestación, al igual que el propio autor de la infracción sancionada con penal.

Perdido por perdido, y con el detalle inédito de sus cuatro delanteros en cancha (Akerman y Britos, los del inicio, más los ingresos de Leonardo Iglesias y Juan Pablo Peralta), un Morón desesperado y empujado por su gente, que ya alternaba cantos de aliento con insultos y amenazas varias, de no ganarle a Nueva Chicago en dos jornadas, Morón a base de centros y sin más ideas que la acumulación de jugadores en ofensiva, conseguiría el descuento a falta de cinco, a través de un golazo de Gustavo Britos (el sexto en la campaña y el segundo consecutivo), siendo el “Melli” uno de los principales abanderados del sacrificio, la actitud y la voluntad al servicio del equipo.

Y si hasta lo pudo empatar, a través de un cabezazo de Leonardo Iglesias y un anticipo de Juan Pablo Peralta, que en otros mejores tiempos del punta, sin lugar a dudas hubiera terminado en gol. Pero en la contra y ya en el descuento, y cuando el Urbano se había convertido en una auténtica olla a presión, por la mixtura de aliento e insultos de una concurrencia que veía que, a pesar de este pobre Morón, el empate era posible, volvió a repetirse la historia de forma previsible, nuevamente en ambos sentidos: por un pase corto en mitad de cancha, del “Gringo” Hernán Bruno, y la falta de timming del resto de sus compañeros de zaga para frenar el contraataque, el “Quemero” alcanzaría el tercero, al tiempo que Gerardo Daniel Martínez resultaba otra vez expulsado, por una actitud infantil de su genio intolerante, al borrar con el botín la marca de aerosol hecha por el árbitro, ante un tiro libre a favor del Gallo, hecho que quizá precipitadamente, pero no sin razón, determinase la sanción con una segunda amarilla y con ella su exclusión del campo de juego.

Final de encuentro, en medio de un clima enrarecido, con versiones de renuncia de Daniele, más tarde desmentidas oficialmente por el presidente del club, Diego Spina, consecuencia directa de un equipo que vuelve a comprometerse solo en la zona caliente de la promoción, al volver a caer tras el corto alivio de la victoria ante Comunicaciones, y que acumula una triste cosecha de sólo 6 puntos de los últimos 30 puestos en juego.

El sábado sera el turno el Colegiales, en Munro, luego de Nueva Chicago en el Francisco Urbano y finalmente de Tristán Suárez en el “20 de octubre” de Ezeiza, nueve unidades de las cuales estamos obligados a conseguir por lo menos tres, para no depender de resultados ajenos y no prolongar esta agonía que ya se torna insoportable para los corazones y el ánimo de todos los hinchas del Gallo.

Y veremos, en definitva, qué termina de ocurrir con un tal Martínez..., aquél que pintaba para Riquelme y que hoy futbolísticamente, está más cerca de un Mauro Bustos. Y con eso lo decimos todo....


Instantáneas de otra derrota que vuelve a complicar...