Morón no pierde (cinco partidos consecutivos sin caer), pero tampoco gana (con tres empates al hilo, luego de las dos victorias iniciales), lo que marca a las claras la irregularidad manifiesta de un equipo que no logra consolidar una identidad de juego y un rendimiento parejo en todas sus líneas, tanto es así que acumula igual cantidad de goles a favor y en contra, en los últimos '270 efectivos: es decir, UNO.
En este marco, el equipo de Blas Armando Giunta que, no obstante, registra dos encuentros fuera de casa sin conocer la derrota (el triunfo 2-1 ante Almirante y la igualdad en uno frente a Riestra), este sábado desde las 13.35, visitará a Barracas Central en el "Estadio Claudio 'Chiqui' Tapia", con arbitraje de Eduardo Gutiérrez y la televisación en vivo de TyC Sports, así como de "Pacífico TV Morón", a través de su exclusivo canal de YouTube, en el marco de la 28° fecha del torneo 2015 de la Primera "B".
Para enfrentar al "Camionero", en Olavarría y Luna, el Gallo brindará una variante obligada, respecto del once de inicio ante Acassuso, el último fin de semana, en virtud de la baja por lesión de Jonatan Páez, en la mitad del campo, quien sufriera una distensión ligamentatia de rodilla, como consecuencia del áspero 0 a 0 con el "Quemero", cuyo lugar en el "doble cinco" (junto a Cristian Lillo) será ocupado por Mauro Montenegro, permaneciendo el cordobés Federico Domínguez sobre el carril izquierdo, mientras que Adrián "Kily" Peralta (otro que regresa de un desgarro), ocupará un lugar en el banco de los suplentes.
En consecuencia, los titulares del Gallito que intentarán prolongar la racha positiva a seis sin derrotas y, de paso, retornar al sendero de la victoria, tras tres igualdades consecutivas, serán los siguientes: Carlos David Morel; Cristian Jesús Broggi, Nicolás Miguel Gásperi, Emiliano Jonathan Iván Mayola (capitán), Ariel Otermín (cuatro amarillas); Cristian Román Yassogna, Mauro Emiliano Montenegro, Cristian Damián Lillo (cuatro amonestaciones), Federico Domínguez; Junior Leandro Mendieta, Víctor Leonel Altobelli.
Completan el listado de convocados, con la ausencia de la reciente incorporación, el golero Lisandro Daniel Mendoza, que en el uno a uno "reservista" ante Acassuso, el último martes en Pontevedra, padeciera un desgarro en la zona inguinal (a quien, en las últimas horas, se le sumara el juvenil punta colombiano, Kevin López Arroyo, aquejado de una fuerte contractura): Cristian Pelozo, Carlos Alberto Ramos, Maximiliano Ezequiel Jerez, Lucas Sebastián Nanía, Adrián Maximiliano Peralta, Santiago De Ossa Tobón y Diego Alfonso Barrios Suárez.
Y que los tres puntos "viajen" en "Camión" para el Oeste.
Gustavo Adrián Requelme.
@elgallogustavo.
Foto: gentileza, Osvaldo Abades (h).
viernes, 31 de julio de 2015
domingo, 26 de julio de 2015
A los "tumbos"...
A los "tumbos"..., así es el andar de este Morón de Blas Armando Giunta, en el actual torneo de la "B" Metro, con una actuación para ilusionarse (no demasiado, pero sí lo necesario y suficiente), otra para decepcionarse (y feo...) y unas cuantas más donde la anomia y el interrogante dominan la escena y las sensaciones post partido.
A los "tumbos"..., así se manifiesta también este equipo dentro de la cancha, local o visitante, sin hallar a la fecha (y ya superamos la 27°), ni el equilibrio, ni la identidad imprescindibles para aspirar seriamente a un objetivo trascendente... Diga Ud. (y al mismo tiempo "agradezca", amigo lector), que el presente campeonato de la categoría resulta tan mediocre y parejo (siempre hacia "abajo"), que con una cuota de orden y una "pizca" de oportunismo y contundencia, cualquier conjunto "medio pelo" es capaz de tener aspiraciones de ascenso.
Y Morón sin dudas que constituye uno de ellos, a pesar de no sumar de a tres en las últimas tres fechas y de apenas convertir un gol en igual lapso, tríada de unidades que hoy lo posicionan octavo, es decir, en zona de clasificación al Reducido, habiendo "protagonizado" este último domingo, un auténtico "bodrio" futbolístico, en "complicidad" con su partenaire visitante, el siempre complicado y, sin embargo, limitado de "limitación insalvable", Acassuso de Walter Otta.
Ocurre que, en el empate cero a cero "co-estelarizado" con el "Quemero", habría de reflejarse la máxima boxística, de "cuando uno no quiere, dos no pueden" (recordada en alguna otra ocasión, durante la presente temporada), a partir de un Acassuso que jamás "quiso", más que el punto que por "reglamento" vino a buscar al Oeste, desde el minuto cero y un Gallo absolutamente impotente que nunca "pudo", ni mucho menos "supo" cómo, a pesar de merecer un poco más, en el balance general de los '90, más por voluntad, actitudes e intenciones de búsqueda, que por "realizaciones" o aciertos individuales y colectivos en el intransitable terreno del Nuevo Francisco Urbano, en su cumpleaños número dos como nueva "casa" del Deportivo Morón.
Así las cosas, y dentro de la auténtica "obra maestra del terror", plasmada para el aburrimiento y desencanto generalizado, del público presente en el estadio, Morón podría haberse alzado con los tres puntos, ante esta pobre actualidad de "Ssuso", de haber contado con una cuota mínima de fútbol y de desequilibrio y contundencia en los últimos metros, como para ser capaz de concretar en el arco rival, algo de lo muy poquito generado para preocupación de Julio Salvá (golero visitante), siempre desde los pies y las intenciones solitarias de Junior Mendieta.
Pero, como venimos advirtiendo desde hace unas cuantas fechas a esta parte, este Morón de Blas Armando Giunta carece fatalmente de fútbol en su línea media y, lo que es aún peor, de gol en las redes contrarias, algo que se refleja con claridad en sus últimos números, en presencia de un equipo que, si bien acumula ya cinco sin perder (con dos triunfos iniciales y luego, tres empates en fila), al mismo tiempo, este domingo habría de sumar su segunda igualdad consecutiva y en cero en el Nuevo Francisco Urbano (la anterior, ante Estudiantes de Caseros, esto es, cuanto menos, uno de los equipos que pelean "arriba), con un solo tanto anotado, en la jornada pasada, en cancha de Riestra, en los preexistentes '270 de juego efectivo.
Por desgracia, y luego de penar durante buena parte de este mismo torneo, por una defensa insegura y vulnerable, frente a casi todas las ofensivas rivales, constituyendo a la del Gallo, en una de las vallas más vencidas del campeonato, en los últimos tiempos la misma ha encontrado el equilibro y la estabilidad tantas veces deseada, a partir de una notable mejora en lo individual y también lo colectivo, con un Carlos Morel que cambiara dudas por seguridad desde los tres palos, una zaga de centrales compacta y sin fisuras, y dos laterales que hallaron a sus "legítimos dueños", en especial la banda derecha, con el asentamiento en su perfil natural, del juvenil y regular andar de Cristian Broggi.
Como contrapartida, la ofensiva de este equipo, que había sido capaz de erigirse en una de las delanteras más efectivas del certamen, hoy constituye la cara opuesta de la última línea, con una involución notable en su rendimiento y, por lógica consecuencia, en sus números contemporáneos, y eso que en la actualidad y desde lo táctico, ya no podemos responsabilizar de esta magro desenvolvimiento, al propio cuerpo técnico, cuando el 4-4-1-1 es un recuerdo y la soledad "formal" de Leonel Altobelli también, debiendo hallarse las razones en el opaco presente del propio ex "Llanero solitario" y en las actualidades divergentes de sus compañeros de ataque, pero fundamentalmente, en la "desconexión" de unos puntas del Gallo que lejos de procurar "sociedades", han de regirse por arrestos individuales e intenciones "espasmódicas", sin "sistema" alguno.
Claro que, en defensa de los extremos ofensivos del Gallito, debemos reconocer que este Morón de Blas Giunta, tiene una generación de fútbol cuantificada en números negativos, toda vez que la generación de juego se reduce, en la práctica, al aporte que pudiera realizar Adrián "Kily" Peralta, hoy fuera del once por lesión y, fundamentalmente, a partir de lo que pueda aportar Federico Domínguez, uno de los pocos capaces de comprender que este juego colectivo, requiere de pelota al piso y la conjunción con otros compañeros, los cuales necesitan de un pase a los pies y, de ser posible, con la suficiente ventaja en relación a la marca de sus rivales... Claro que, para que ello ocurra de manera efectiva, el propio Domínguez debería partir en su recorrido desde el centro del campo, casi en posición de "5", y no precisamente, desde las restricciones territoriales y posicionales del carril izquierdo del mediocampo..., algo que, en lo personal, seremos capaces de insistir y repetir hasta el cansancio, aunque el cuerpo técnico no coincida jamás con nosotros (cosa que, no está obligado en absoluto, dicho sea de paso).
Y es que el cero a cero de Morón y Acassuso, en el Nuevo Francisco Urbano, habría de resultar tan, pero tan mal jugado, intrascendente en acciones de riesgo y anodino en general, que nos permite buscar razones más allá de lo circunstancial, para comprender y explicar la actualidad de un equipo seguro en defensa, atento y efectivo en la contención en el medio, pero al mismo tiempo, incapaz de generar si quiera un poco de fútbol y, más allá de las búsquedas y las saludables intenciones, notablemente impotente a la hora de provocar desequilibrio en el área contraria.
Párrafo aparte para un vergonzoso arbitraje de Gonzalo López Aldazábal, quien facilitaría con su permisividad, la sistematización tácticas del juego brusco y la pérdida deliberada de tiempo en la visita, además de evidenciar una inclinación manifiesta en beneficio de Acassuso, ante cada acción de juego "dividida".
En definitiva, nada nuevo con López Aldazábal, y menos cuando se trata de enfrentar al "Quemero", y que aún así, no tendría una incidencia decisiva en el resultado final de un muy pobre encuentro, más allá de alguna jugada dudosa puntual que, quizás (y sólo quizás), con otro árbitro y ante cualquier otro rival, muy posiblemente hubiese terminado con la sanción de un penal favorable al Gallo.
A los "tumbos" andamos y, pese a ello, el equipo de Giunta se "sostiene" en zona de Reducido.
Cero a cero "soporífero" con "Ssuso" y...
... A los "tumbos".
Gustavo Adrián Requelme.
@elgallogustavo.
Foto: gentileza, Osvaldo Abades (h).
A los "tumbos"..., así se manifiesta también este equipo dentro de la cancha, local o visitante, sin hallar a la fecha (y ya superamos la 27°), ni el equilibrio, ni la identidad imprescindibles para aspirar seriamente a un objetivo trascendente... Diga Ud. (y al mismo tiempo "agradezca", amigo lector), que el presente campeonato de la categoría resulta tan mediocre y parejo (siempre hacia "abajo"), que con una cuota de orden y una "pizca" de oportunismo y contundencia, cualquier conjunto "medio pelo" es capaz de tener aspiraciones de ascenso.
Y Morón sin dudas que constituye uno de ellos, a pesar de no sumar de a tres en las últimas tres fechas y de apenas convertir un gol en igual lapso, tríada de unidades que hoy lo posicionan octavo, es decir, en zona de clasificación al Reducido, habiendo "protagonizado" este último domingo, un auténtico "bodrio" futbolístico, en "complicidad" con su partenaire visitante, el siempre complicado y, sin embargo, limitado de "limitación insalvable", Acassuso de Walter Otta.
Ocurre que, en el empate cero a cero "co-estelarizado" con el "Quemero", habría de reflejarse la máxima boxística, de "cuando uno no quiere, dos no pueden" (recordada en alguna otra ocasión, durante la presente temporada), a partir de un Acassuso que jamás "quiso", más que el punto que por "reglamento" vino a buscar al Oeste, desde el minuto cero y un Gallo absolutamente impotente que nunca "pudo", ni mucho menos "supo" cómo, a pesar de merecer un poco más, en el balance general de los '90, más por voluntad, actitudes e intenciones de búsqueda, que por "realizaciones" o aciertos individuales y colectivos en el intransitable terreno del Nuevo Francisco Urbano, en su cumpleaños número dos como nueva "casa" del Deportivo Morón.
Así las cosas, y dentro de la auténtica "obra maestra del terror", plasmada para el aburrimiento y desencanto generalizado, del público presente en el estadio, Morón podría haberse alzado con los tres puntos, ante esta pobre actualidad de "Ssuso", de haber contado con una cuota mínima de fútbol y de desequilibrio y contundencia en los últimos metros, como para ser capaz de concretar en el arco rival, algo de lo muy poquito generado para preocupación de Julio Salvá (golero visitante), siempre desde los pies y las intenciones solitarias de Junior Mendieta.
Pero, como venimos advirtiendo desde hace unas cuantas fechas a esta parte, este Morón de Blas Armando Giunta carece fatalmente de fútbol en su línea media y, lo que es aún peor, de gol en las redes contrarias, algo que se refleja con claridad en sus últimos números, en presencia de un equipo que, si bien acumula ya cinco sin perder (con dos triunfos iniciales y luego, tres empates en fila), al mismo tiempo, este domingo habría de sumar su segunda igualdad consecutiva y en cero en el Nuevo Francisco Urbano (la anterior, ante Estudiantes de Caseros, esto es, cuanto menos, uno de los equipos que pelean "arriba), con un solo tanto anotado, en la jornada pasada, en cancha de Riestra, en los preexistentes '270 de juego efectivo.
Por desgracia, y luego de penar durante buena parte de este mismo torneo, por una defensa insegura y vulnerable, frente a casi todas las ofensivas rivales, constituyendo a la del Gallo, en una de las vallas más vencidas del campeonato, en los últimos tiempos la misma ha encontrado el equilibro y la estabilidad tantas veces deseada, a partir de una notable mejora en lo individual y también lo colectivo, con un Carlos Morel que cambiara dudas por seguridad desde los tres palos, una zaga de centrales compacta y sin fisuras, y dos laterales que hallaron a sus "legítimos dueños", en especial la banda derecha, con el asentamiento en su perfil natural, del juvenil y regular andar de Cristian Broggi.
Como contrapartida, la ofensiva de este equipo, que había sido capaz de erigirse en una de las delanteras más efectivas del certamen, hoy constituye la cara opuesta de la última línea, con una involución notable en su rendimiento y, por lógica consecuencia, en sus números contemporáneos, y eso que en la actualidad y desde lo táctico, ya no podemos responsabilizar de esta magro desenvolvimiento, al propio cuerpo técnico, cuando el 4-4-1-1 es un recuerdo y la soledad "formal" de Leonel Altobelli también, debiendo hallarse las razones en el opaco presente del propio ex "Llanero solitario" y en las actualidades divergentes de sus compañeros de ataque, pero fundamentalmente, en la "desconexión" de unos puntas del Gallo que lejos de procurar "sociedades", han de regirse por arrestos individuales e intenciones "espasmódicas", sin "sistema" alguno.
Claro que, en defensa de los extremos ofensivos del Gallito, debemos reconocer que este Morón de Blas Giunta, tiene una generación de fútbol cuantificada en números negativos, toda vez que la generación de juego se reduce, en la práctica, al aporte que pudiera realizar Adrián "Kily" Peralta, hoy fuera del once por lesión y, fundamentalmente, a partir de lo que pueda aportar Federico Domínguez, uno de los pocos capaces de comprender que este juego colectivo, requiere de pelota al piso y la conjunción con otros compañeros, los cuales necesitan de un pase a los pies y, de ser posible, con la suficiente ventaja en relación a la marca de sus rivales... Claro que, para que ello ocurra de manera efectiva, el propio Domínguez debería partir en su recorrido desde el centro del campo, casi en posición de "5", y no precisamente, desde las restricciones territoriales y posicionales del carril izquierdo del mediocampo..., algo que, en lo personal, seremos capaces de insistir y repetir hasta el cansancio, aunque el cuerpo técnico no coincida jamás con nosotros (cosa que, no está obligado en absoluto, dicho sea de paso).
Y es que el cero a cero de Morón y Acassuso, en el Nuevo Francisco Urbano, habría de resultar tan, pero tan mal jugado, intrascendente en acciones de riesgo y anodino en general, que nos permite buscar razones más allá de lo circunstancial, para comprender y explicar la actualidad de un equipo seguro en defensa, atento y efectivo en la contención en el medio, pero al mismo tiempo, incapaz de generar si quiera un poco de fútbol y, más allá de las búsquedas y las saludables intenciones, notablemente impotente a la hora de provocar desequilibrio en el área contraria.
Párrafo aparte para un vergonzoso arbitraje de Gonzalo López Aldazábal, quien facilitaría con su permisividad, la sistematización tácticas del juego brusco y la pérdida deliberada de tiempo en la visita, además de evidenciar una inclinación manifiesta en beneficio de Acassuso, ante cada acción de juego "dividida".
En definitiva, nada nuevo con López Aldazábal, y menos cuando se trata de enfrentar al "Quemero", y que aún así, no tendría una incidencia decisiva en el resultado final de un muy pobre encuentro, más allá de alguna jugada dudosa puntual que, quizás (y sólo quizás), con otro árbitro y ante cualquier otro rival, muy posiblemente hubiese terminado con la sanción de un penal favorable al Gallo.
A los "tumbos" andamos y, pese a ello, el equipo de Giunta se "sostiene" en zona de Reducido.
Cero a cero "soporífero" con "Ssuso" y...
... A los "tumbos".
Gustavo Adrián Requelme.
@elgallogustavo.
Foto: gentileza, Osvaldo Abades (h).
sábado, 25 de julio de 2015
Contra "Susso" y "los sospechosos de siempre"..., y la vuelta de Domínguez.
En otra semana sin tiempos de recuperación, ni mucho menos para el descanso, el Gallo tratará de consolidar y profundizar la levantada evidenciada en las últimas fechas, tanto en el rendimiento como en los últimos resultados (acumula una racha de cuatro sin derrotas, con igual cantidad de triunfos y de empates), cuando este domingo, a partir de las 15.30, reciba en el Nuevo Francisco Urbano, la visita del siempre complicado Acassuso, con el arbitraje de Gonzalo López Aldazábal y la televisación en vivo de "Pacífico TV Morón", a través de su canal exclusivo de YouTube, en cotejo válido correspondiente a la 27° fecha del torneo 2015 de la Primera "B".
Con un solo cambio, respecto del once de inicio que proviene de igualar en uno con Deportivo Riestra, en el "Guillermo Laza", el pasado martes, Blas Armando Giunta ensayará una variante en el primer equipo, a partir del regreso de Federico Domínguez, por la banda izquierda del mediocampo (en reemplazo de Mauro Monte negro), quien ya cumpliera con la fecha de suspensión, por la quinta amarilla recibida frente a Estudiantes de Buenos Aires, en la 25°, a pesar de arrastrar molestias físicas que lo hacen arribar con lo justo, al encuentro frente a "Susso". En contrapartida, el que volverá a estar ausente de los dieciocho es Adrián "Kily" Peralta, desgarrado y con una semana más para su "alta".
En consecuencia, los titulares del Deportivo Morón que recibirán a sus pares del "Quemero", en un duelo que promete sacar "chispas" desde ambos cuerpos técnicos, si tenemos en cuenta el cotejo con polémica de la primera rueda, en el cual el Gallo cayera por dos a uno, y Blas Giunta fuera expulsado por José Carreras, árbitro de aquél encuentro, por mantener un duelo verbal en duros términos, fundamentalmente con el ayudante de campo de Walter Otta, Félix Benito, que a poco estuviese de terminar en una agresión física, serán los siguientes: Carlos David Morel; Cristian Jesús Broggi, Nicolás Miguel Gásperi, Emiliano Jonathan Iván Mayola (capitán), Ariel Otermín (cuatro amarillas); Cristian Román Yassogna, Jonatan Páez Carate, Cristian Damián Lillo (cuatro amonestaciones), Federico Domínguez; Junior Leandro Mendieta, Víctor Leonel Altobelli.
Completan el listado de convocados, uno de los cuales quedará marginado del banco de los suplentes: Lisandro Daniel Mendoza, Carlos Alberto Ramos, Maximiliano Jerez, Mauro Emiliano Montenegro, Lucas Sebastián Nanía, Kevin López Arroyo, Santiago De Ossa y Diego Alfonso Barrios Suárez.
Por tres puntos necesarios, para consolidar mejorías futbolísticas y sostener puestos de Reducido, contra "Susso", un rival complicado, más en los últimos tiempos, por los sistemas tácticos de Otta y sus dirigidos, dentro de la cancha, y la "sombra" omnipresente de "los sospechosos de siempre", en la previa y los "escritorios".
Como sea, hay que sobreponerse y ganarle a todos. Absolutamente a TODOS. A los "rivales" de adentro, y también a los de afuera.
Porque a las "dudas", se las despeja siempre dentro del terreno, a fuerza de buenos rendimientos y contundencia en el arco de enfrente. Esto es, a las "sospechas", se las enfrenta, combate y doblega con mejores fundamentos futbolísticos.
Porque "gambeta mata influencias".
Gustavo Adrián Requelme.
@elgallogustavo.
Foto: gentileza, Osvaldo Abades (h).
Con un solo cambio, respecto del once de inicio que proviene de igualar en uno con Deportivo Riestra, en el "Guillermo Laza", el pasado martes, Blas Armando Giunta ensayará una variante en el primer equipo, a partir del regreso de Federico Domínguez, por la banda izquierda del mediocampo (en reemplazo de Mauro Monte negro), quien ya cumpliera con la fecha de suspensión, por la quinta amarilla recibida frente a Estudiantes de Buenos Aires, en la 25°, a pesar de arrastrar molestias físicas que lo hacen arribar con lo justo, al encuentro frente a "Susso". En contrapartida, el que volverá a estar ausente de los dieciocho es Adrián "Kily" Peralta, desgarrado y con una semana más para su "alta".
En consecuencia, los titulares del Deportivo Morón que recibirán a sus pares del "Quemero", en un duelo que promete sacar "chispas" desde ambos cuerpos técnicos, si tenemos en cuenta el cotejo con polémica de la primera rueda, en el cual el Gallo cayera por dos a uno, y Blas Giunta fuera expulsado por José Carreras, árbitro de aquél encuentro, por mantener un duelo verbal en duros términos, fundamentalmente con el ayudante de campo de Walter Otta, Félix Benito, que a poco estuviese de terminar en una agresión física, serán los siguientes: Carlos David Morel; Cristian Jesús Broggi, Nicolás Miguel Gásperi, Emiliano Jonathan Iván Mayola (capitán), Ariel Otermín (cuatro amarillas); Cristian Román Yassogna, Jonatan Páez Carate, Cristian Damián Lillo (cuatro amonestaciones), Federico Domínguez; Junior Leandro Mendieta, Víctor Leonel Altobelli.
Completan el listado de convocados, uno de los cuales quedará marginado del banco de los suplentes: Lisandro Daniel Mendoza, Carlos Alberto Ramos, Maximiliano Jerez, Mauro Emiliano Montenegro, Lucas Sebastián Nanía, Kevin López Arroyo, Santiago De Ossa y Diego Alfonso Barrios Suárez.
Por tres puntos necesarios, para consolidar mejorías futbolísticas y sostener puestos de Reducido, contra "Susso", un rival complicado, más en los últimos tiempos, por los sistemas tácticos de Otta y sus dirigidos, dentro de la cancha, y la "sombra" omnipresente de "los sospechosos de siempre", en la previa y los "escritorios".
Como sea, hay que sobreponerse y ganarle a todos. Absolutamente a TODOS. A los "rivales" de adentro, y también a los de afuera.
Porque a las "dudas", se las despeja siempre dentro del terreno, a fuerza de buenos rendimientos y contundencia en el arco de enfrente. Esto es, a las "sospechas", se las enfrenta, combate y doblega con mejores fundamentos futbolísticos.
Porque "gambeta mata influencias".
Gustavo Adrián Requelme.
@elgallogustavo.
Foto: gentileza, Osvaldo Abades (h).
miércoles, 22 de julio de 2015
"En el camino" (correcto).
Morón llegaba al "Estadio Guillermo Laza", en el Bajo Flores, para visitar al Deportivo Riestra, luego de muchísimo tiempo, más precisamente desde los '80, cuando el Gallo se despidiera por vez definitiva de la primera "C" (por entonces, la tercera categoría de nuestro medio, al igual que ocurre hoy con la "B" Metro, en ausencia de una "B" Nacional, "inventada" varios años más tarde), con emblemas futbolísticos de la talla de Atilio Romagnoli (papá de Leandro, el "Pipi" de San Lorenzo), nacido en esa misma cancha y que luego se transformase en el goleador histórico del Gallito, hasta la llegada de Damián Akerman, y el último máximo artillero del Deportivo Morón, en un torneo oficial de AFA.
Al mismo tiempo, el equipo de Blas Armando Giunta llegaba al propio reducto del sorprendente Riestra, con un importante desgaste físico a cuestas, producto de un cronograma de encuentros innecesariamente "apretado", tanto es así que provenía de disputar tres partidos en una misma semana, desde el triunfo "especial" ante Almirante, en Isidro Casanova, hasta llegar al empate en cero frente al "Pincha" de Caseros, este último sábado por la mañana, en el Nuevo Francisco Urbano.
Sin embargo, con los ánimos retemplados y el envión de una mini-racha positiva de tres cotejos sin derrotas, el Gallo adoptaría desde el pitazo de inicio, a cargo de Lucas Di Bastiano, una actitud y predisposición de preeminencia en el campo de juego, a partir de la solidez confirmada de su última línea (la cual incluye al propio arquero), y el gran nivel que atraviesa Cristian Lillo y que, indudablemente contagia a sus compañeros de la línea de volantes, la cual contaría con el importante retorno de Jonatan Páez, aunque seguiría "extrañando" la restringida cuota de fútbol presente (a cuenta gotas) en este equipo, y que depende exclusivamente del aporte de Federico Domínguez y de Adrián Peralta (ambos ausentes "con aviso", por suspensión y lesión, respectivamente).
De este modo, y como ocurriera en Jáuregui, Casanova y hasta en Adrogué (más allá de la derrota final, en el último caso), el Gallo volvería a erigirse rápidamente en dominador de las acciones, superando paulatinamente al dueño de casa, haciéndose "patrón" de balón y territorio, a partir de un renovado sector medio del equipo, compacto, batallador y solidario en lo individual y colectivo, permitiendo al mismo tiempo, el asentamiento de una línea defensiva, que nuevamente habría de "disfrutar" de otra tarde controlada, tranquila y sin sobresaltos significativos.
Sin embargo, este buen momento de conjunto, tanto de los defensores como de los volantes del Gallito, no viene siendo acompañado por un rendimiento parejo de sus delanteros, que a pesar de manifestarse inconexos entre ellos, durante los cotejos pasados hubo de disimularse y en gran medida, en virtud de la sorprende actualidad de Junior Mendieta, principal factor de desequilibrio ofensivo en los últimos encuentros.
Por desgracia, frente a Riestra, el chajariense no repetiría actuaciones precedentes, lo cual no implica que halla jugado un mal partido, sino que la merma en su rendimiento, tal vez por razones físicas ante la seguidilla de partidos, hubo de evidenciar con meridiana claridad, el magro momento de una delantera del Gallo incapaz de generar acciones de riesgo ante el arco rival, salvo por alguna iniciativa individual, en especial de sus medios y en particular de Cristian Lillo o Cristian Yassogna, en alarmante ausencia de encuentros hilvanados y sociedades ofensivas.
Así las cosas, y a pesar de los enormes inconvenientes manifestados para arribar peligro concreto al arco de enfrente, durante el primer tiempo, el Deportivo Morón se las arreglaría para generar aproximaciones en ataque, haciéndose merecedor de alguna diferencia a su favor, al cabo de la etapa.
Por si fuera poco, a dos minutos del final de los primeros '45, la expulsión del volante central local, por una agresión sin pelota en perjuicio de Emiliano Mayola, hacían preveer la posibilidad de un complemento muy favorable para los intereses del Gallo, que habiendo sido superior a su rival, once contra once, bien podría terminar de inclinar la balanza del partido a su favor, en superioridad numérica.
Al reinicio del juego, y con una lectura similar desde el banco, Blas Armando Giunta haría ingresar a Santiago De Ossa, en reemplazo de Cristian Broggi (quien, además, estaba amonestado), evidenciando una ambición ofensiva y pretensión de llevarse los tres puntos del "Guillermo Laza", no tan presente en los encuentros anteriores, donde sin ir demasiado lejos y con el mismo protagonista de por medio, el propio DT hubo de hacerlo ingresar en tiempo de descuento, cuando el equipo necesita vencer a Estudiantes de Caseros, el último sábado y frente a su público.
Apostando decididamente a ganador, con línea de tres en el fondo y otros tantos puntas en los últimos metros (Leonel Altobelli, Junior Mendieta y el mismo De Ossa), contrariamente a las intenciones y las saludables búsquedas, lejos de arrimar peligro al arco contrario, las zozobras habrían de sufrirlas los defensores visitantes, a partir de rápidas contras encabezadas por los hábiles e interesantes delanteros locales, valiéndose para ello, del adelantamiento posicional de la última línea del Gallo, ya decididamente instalada en inmediaciones del círculo central.
Precisamente, en uno de esos contragolpes, sobre los '18 del complemento, Jonathan Herrera, ese prometedor atacante que defiende la camiseta negra de Deportivo Riestra, terminaría con su incontrolable carrera y posterior remate en el palo, cuyo rebote Mauricio Soto capitalizaría con oportunismo, para determinar la injusta apertura del marcador, en favor del local, aún con un jugador menos.
Redoblando la apuesta desde el banco, Blas Giunta dispondría primero, el ingreso de Diego Barrios Suárez, por un Jonatan Páez también amonestado, y con inminente peligro de doble amarilla, dentro del partido físico y friccionado (al límite del reglamento), que evidentemente propone siempre el equipo del Bajo Flores, y minutos más tarde la salida de un recuperado Mauro Montenegro, para permitir la entrada al juego de Lucas Nanía, quien en su mejor rendimiento desde que llegara al Gallo, habría de aportar el poco fútbol disponible y un pase en cortada "Riquelmeano", para que el propio paraguayo defina con precisión ante la salida del arquero, a los '25 del segundo tiempo.
De allí y hasta el final del encuentro, el trámite del partido habría de tornarse abierto y atractivo, con un Morón empeñado en llevarse los tres puntos, aunque no sabiendo bien el cómo, y un Riestra siempre inquietante en las contras, con sus veloces y potentes hombres de ataque.
En dicho lapso, el Gallo sería incapaz de usufructuar el hombre de más, desde los '43 del primer tiempo, tanto es así que generaría solo un par de jugadas de peligro, en especial, a poco del final del partido, cuando de una asistencia de Cristian Lillo, Junior Mendieta quedara mano a mano con Gustavo Ruhl, golero local, pero entre un control complicado y un pase un tanto exigido, el entrerriano terminaría por definir incómodo y muy paralelo a la línea de meta, facilitando el despeje de los defensores locales a metros de un arco desguarnecido, que a poco estuviera Barrios Suárez de empujarla y festejar por duplicado.
En definitiva, el Gallo habría de traerse para el Oeste un punto que, a priori, no hubiese resultado nada despreciable, pero que en virtud del desarrollo de los '90, de su dominio en casi todo el encuentro y de su superioridad numérica, por algo más de un tiempo, sin dudas que provocaría una sensación generalizada de "sabor a poco".
Como sea, este Morón de Giunta que, indudablemente y fecha tras fecha, viene "levantando puntería", volvió a merecer más de lo obtenido y a redondear otro rendimiento para el "aprobado", al tiempo de sobreponerse a una inmerecida desventaja, factor que en otro momento de este mismo campeonato, hubiese sin dudas condenado la suerte final de un resultado adverso.
Una actuación convincente y "energizante", en especial en lo colectivo, aunque el triunfo no haya viajado finalmente para el Oeste.
"En el camino" (correcto).
Gustavo Adrián Requelme.
@elgallogustavo.
Foto: gentileza, Osvaldo Abades (h).
Al mismo tiempo, el equipo de Blas Armando Giunta llegaba al propio reducto del sorprendente Riestra, con un importante desgaste físico a cuestas, producto de un cronograma de encuentros innecesariamente "apretado", tanto es así que provenía de disputar tres partidos en una misma semana, desde el triunfo "especial" ante Almirante, en Isidro Casanova, hasta llegar al empate en cero frente al "Pincha" de Caseros, este último sábado por la mañana, en el Nuevo Francisco Urbano.
Sin embargo, con los ánimos retemplados y el envión de una mini-racha positiva de tres cotejos sin derrotas, el Gallo adoptaría desde el pitazo de inicio, a cargo de Lucas Di Bastiano, una actitud y predisposición de preeminencia en el campo de juego, a partir de la solidez confirmada de su última línea (la cual incluye al propio arquero), y el gran nivel que atraviesa Cristian Lillo y que, indudablemente contagia a sus compañeros de la línea de volantes, la cual contaría con el importante retorno de Jonatan Páez, aunque seguiría "extrañando" la restringida cuota de fútbol presente (a cuenta gotas) en este equipo, y que depende exclusivamente del aporte de Federico Domínguez y de Adrián Peralta (ambos ausentes "con aviso", por suspensión y lesión, respectivamente).
De este modo, y como ocurriera en Jáuregui, Casanova y hasta en Adrogué (más allá de la derrota final, en el último caso), el Gallo volvería a erigirse rápidamente en dominador de las acciones, superando paulatinamente al dueño de casa, haciéndose "patrón" de balón y territorio, a partir de un renovado sector medio del equipo, compacto, batallador y solidario en lo individual y colectivo, permitiendo al mismo tiempo, el asentamiento de una línea defensiva, que nuevamente habría de "disfrutar" de otra tarde controlada, tranquila y sin sobresaltos significativos.
Sin embargo, este buen momento de conjunto, tanto de los defensores como de los volantes del Gallito, no viene siendo acompañado por un rendimiento parejo de sus delanteros, que a pesar de manifestarse inconexos entre ellos, durante los cotejos pasados hubo de disimularse y en gran medida, en virtud de la sorprende actualidad de Junior Mendieta, principal factor de desequilibrio ofensivo en los últimos encuentros.
Por desgracia, frente a Riestra, el chajariense no repetiría actuaciones precedentes, lo cual no implica que halla jugado un mal partido, sino que la merma en su rendimiento, tal vez por razones físicas ante la seguidilla de partidos, hubo de evidenciar con meridiana claridad, el magro momento de una delantera del Gallo incapaz de generar acciones de riesgo ante el arco rival, salvo por alguna iniciativa individual, en especial de sus medios y en particular de Cristian Lillo o Cristian Yassogna, en alarmante ausencia de encuentros hilvanados y sociedades ofensivas.
Así las cosas, y a pesar de los enormes inconvenientes manifestados para arribar peligro concreto al arco de enfrente, durante el primer tiempo, el Deportivo Morón se las arreglaría para generar aproximaciones en ataque, haciéndose merecedor de alguna diferencia a su favor, al cabo de la etapa.
Por si fuera poco, a dos minutos del final de los primeros '45, la expulsión del volante central local, por una agresión sin pelota en perjuicio de Emiliano Mayola, hacían preveer la posibilidad de un complemento muy favorable para los intereses del Gallo, que habiendo sido superior a su rival, once contra once, bien podría terminar de inclinar la balanza del partido a su favor, en superioridad numérica.
Al reinicio del juego, y con una lectura similar desde el banco, Blas Armando Giunta haría ingresar a Santiago De Ossa, en reemplazo de Cristian Broggi (quien, además, estaba amonestado), evidenciando una ambición ofensiva y pretensión de llevarse los tres puntos del "Guillermo Laza", no tan presente en los encuentros anteriores, donde sin ir demasiado lejos y con el mismo protagonista de por medio, el propio DT hubo de hacerlo ingresar en tiempo de descuento, cuando el equipo necesita vencer a Estudiantes de Caseros, el último sábado y frente a su público.
Apostando decididamente a ganador, con línea de tres en el fondo y otros tantos puntas en los últimos metros (Leonel Altobelli, Junior Mendieta y el mismo De Ossa), contrariamente a las intenciones y las saludables búsquedas, lejos de arrimar peligro al arco contrario, las zozobras habrían de sufrirlas los defensores visitantes, a partir de rápidas contras encabezadas por los hábiles e interesantes delanteros locales, valiéndose para ello, del adelantamiento posicional de la última línea del Gallo, ya decididamente instalada en inmediaciones del círculo central.
Precisamente, en uno de esos contragolpes, sobre los '18 del complemento, Jonathan Herrera, ese prometedor atacante que defiende la camiseta negra de Deportivo Riestra, terminaría con su incontrolable carrera y posterior remate en el palo, cuyo rebote Mauricio Soto capitalizaría con oportunismo, para determinar la injusta apertura del marcador, en favor del local, aún con un jugador menos.
Redoblando la apuesta desde el banco, Blas Giunta dispondría primero, el ingreso de Diego Barrios Suárez, por un Jonatan Páez también amonestado, y con inminente peligro de doble amarilla, dentro del partido físico y friccionado (al límite del reglamento), que evidentemente propone siempre el equipo del Bajo Flores, y minutos más tarde la salida de un recuperado Mauro Montenegro, para permitir la entrada al juego de Lucas Nanía, quien en su mejor rendimiento desde que llegara al Gallo, habría de aportar el poco fútbol disponible y un pase en cortada "Riquelmeano", para que el propio paraguayo defina con precisión ante la salida del arquero, a los '25 del segundo tiempo.
De allí y hasta el final del encuentro, el trámite del partido habría de tornarse abierto y atractivo, con un Morón empeñado en llevarse los tres puntos, aunque no sabiendo bien el cómo, y un Riestra siempre inquietante en las contras, con sus veloces y potentes hombres de ataque.
En dicho lapso, el Gallo sería incapaz de usufructuar el hombre de más, desde los '43 del primer tiempo, tanto es así que generaría solo un par de jugadas de peligro, en especial, a poco del final del partido, cuando de una asistencia de Cristian Lillo, Junior Mendieta quedara mano a mano con Gustavo Ruhl, golero local, pero entre un control complicado y un pase un tanto exigido, el entrerriano terminaría por definir incómodo y muy paralelo a la línea de meta, facilitando el despeje de los defensores locales a metros de un arco desguarnecido, que a poco estuviera Barrios Suárez de empujarla y festejar por duplicado.
En definitiva, el Gallo habría de traerse para el Oeste un punto que, a priori, no hubiese resultado nada despreciable, pero que en virtud del desarrollo de los '90, de su dominio en casi todo el encuentro y de su superioridad numérica, por algo más de un tiempo, sin dudas que provocaría una sensación generalizada de "sabor a poco".
Como sea, este Morón de Giunta que, indudablemente y fecha tras fecha, viene "levantando puntería", volvió a merecer más de lo obtenido y a redondear otro rendimiento para el "aprobado", al tiempo de sobreponerse a una inmerecida desventaja, factor que en otro momento de este mismo campeonato, hubiese sin dudas condenado la suerte final de un resultado adverso.
Una actuación convincente y "energizante", en especial en lo colectivo, aunque el triunfo no haya viajado finalmente para el Oeste.
"En el camino" (correcto).
Gustavo Adrián Requelme.
@elgallogustavo.
Foto: gentileza, Osvaldo Abades (h).
martes, 21 de julio de 2015
Volvieron las obras..., pero se multiplican los interrogantes.
Como suele suceder en la mayoría de las "historias", a la hora de ser contadas por primera vez, o bien actualizadas en su situación, tiempo después, por lo general existen noticias "buenas" y novedades que no lo son tanto, ante lo cual el interlocutor tiende a elegir a cual de las dos prefiere escuchar primero.
En este contexto, casi lúdico por necesidades "arteriales" e intenciones editoriales de contar la verdad de la manera más "amigable" y "agradable" posible, sin por ello obviar la revelación de la propia "verdad", que en definitiva constituye lo verdaderamente importante y el eje fundacional de nuestra labor profesional, y con relación a la actualidad pertinente a la segunda etapa de obra de nuestro estadio, debemos advertir que contamos en la fecha, con una noticia "buena" y otra no tanto.
Si comenzáramos por la "buena" nueva, es dable destacar la reanudación de las obras correspondientes a la segunda etapa de construcción de nuestro nuevo estadio, dentro de un avance de obra lento, bien lento..., pero avance al fin.
En este punto, y en las imágenes que acompañan a la presente, por labor y gentileza, como siempre, de nuestro amigo Osvaldo Abades, pueden apreciarse los avances en materia de vestuarios, pileta y locales comerciales, fotos que sin dudas y por sí mismas, resulta indudable que constituyen demoradas y ansiadas confirmaciones positivas y, por ende, buenas noticias.
Sin embargo, la contracara casi ineludible de aquellas esperadas buenas noticias, se ve encarnada en la divulgación de un nuevo cronograma de fechas límites, por definirlo de alguna manera, para la finalización de obra de los faltantes correspondientes a esta segunda etapa que, insistimos en recordar y subrayar, debió completarse en su totalidad, el pasado 1° de junio del corriente, esto es, hace ya un mes y veinte días, exactamente.
De esta manera, las nuevas fechas establecidas para la finalización de las obras en falta, y sin embargo en curso, sin referencia alguna a la consumación de las penalidades económicas contempladas para estos incumplimientos de parte, en el propio contrato de fideicomiso que enmarca los derechos y obligaciones legales de todos los actores intervinientes en el emprendimiento del Nuevo Francisco Urbano, son en definitiva, las que siguen:
30 de septiembre de 2015: nuevo plazo previsto para la finalización de vestuarios y locales comerciales.
15 de noviembre de 2015: nuevo plazo previsto para la finalización de la pileta y las áreas parquizadas, correspondientes a la segunda etapa.
30 de noviembre de 2015: nuevo plazo previsto para la finalización de la sede social definitiva, sobre la Av. Hipólito Yrigoyen.
Ante la evidencia de un novel "acuerdo" no contemplado en la letra del fideicomiso y, al mismo tiempo, una vez más y como ocurriera en incontables ocasiones, para los más variados temas (cerramiento del bajo Capelli; permiso para el uso público de las instalaciones del estadio, incluido su campo de juego; autorización para la realización de toda clase de eventos, en términos de alquiler de los espacios físicos y su explotación comercial, con la consecuente depreciación de los bienes societarios, etc), mediante decisiones tomadas "en silencio", subrepticiamente y olímpicamente a espaldas de la masa societaria de nuestra institución, es aquí que nos preguntamos, en reiterada ausencia de la más mínima, elemental y considerada explicación oficial:
1) ¿Cuándo fue que se llegó a un nuevo acuerdo para la ampliación de los plazos de finalización de obras, correspondientes a la incumplida segunda etapa del emprendimiento?. Máxime, teniendo en cuenta que, de manera pública, la última información con que se contaba, era la postergación de la reunión pautada con los funcionarios municipales encargados del tema, en virtud y siempre de acuerdo a las propios términos oficiales, vertidos vía comunicado oficial de la institución, dicho cónclave NO se había realizado por la negativa de los miembros de la Comisión Ad Hoc, a participar de la misma, debido a la ausencia preanunciada, tanto del inversor como de la empresa constructora encargada de las obras.
2) En virtud de lo referido anteriormente, ¿cuándo hubo de concretarse una nueva reunión, que evidentemente permitiese a la partes arribar a un acuerdo renovado sobre plazos de finalización de obras inconclusas y, al mismo tiempo, por qué no se dieron a conocer públicamente sus alcances y términos, de igual modo que se hiciera al momento de la suspensión de aquél primer cónclave?.
3) En este caso, y de haberse concretado la precitada reunión (puesto que, de algún lado hubieron de surgir estas nuevas fechas, a fin de facilitar el novel "entendimiento"), ¿en esta ocasión finalmente sí, acudieron al cónclave los representantes de la empresa "Bautec" y del "Grupo Desarrollador Morón", o fue el municipio quien articuló el acuerdo de partes y "representó" en los hechos, las intenciones, decisiones y propuestas, tanto del constructor como del inversor?. Y en el primero de los supuestos, ¿por qué no se cursaría invitación formal o informal a los miembros de la Comisión Ad Hoc, dado el interés manifiesto de los mismos, en entrevistarse personalmente y escuchar de propia boca de unos y otros (constructora e inversores), las razones de la demora y de los faltantes de obra, correspondientes a la primera etapa, y relevados oportunamente por la propia Ad Hoc?.
4) Ante cualquiera de los supuestos anteriores, del punto 3, ¿por qué no se comunicó oficialmente a la masa societaria, la realización, términos y acuerdos alcanzados en dicha reunión?.
5) ¿Este nuevo cronograma inconsulto (de prórroga encubierta) se halla contemplado en el contrato de fideicomiso vigente?.
6) ¿Se realizó, por parte del club, alguna denuncia o reclamo formal, por ante el administrador fiduciario (el Grupo Banco Provincia), para la efectivización de las moras por incumplimiento, estipuladas en el mismo contrato o, por el contrario, este nuevo acuerdo y plazos de finalización de obras inconclusas, extiende en los hechos, los términos para el reclamo de dichos punitorios, del 1° de junio al 30 de noviembre venidero?.
7) En el caso de ser esto último correcto, ¿por qué no se hizo público a los socios, por las vías de comunicación institucionales habituales o, incluso, mediante la convocatoria a una Asamblea Extraordinaria de Socios, de conformidad con nuestro Estatuto Social?.
8) ¿Este nuevo cronograma de fechas, para la finalización de los faltantes de obra de la segunda etapa, implicará también una extensión del plazo máximo correspondiente a la tercera y última etapa del emprendimiento, puesto que dicho lapso de 18 meses, corría original y contractualmente a partir del pasado 1 de junio del corriente, y no del venidero 30 de noviembre de este año?.
En definitiva y como suele suceder en toda "historia", existen "buenas" nuevas y otras no tanto, a la hora de relatar los hechos desde el comienzo, o bien referirse a las actualizaciones circunstanciales de sus avances.
Y en el caso puntual de la continuidad en la construcción del Nuevo Francisco Urbano, la "buena", sin dudas, es que se reanudaron las obras, y como contrapartida casi insoslayable, es que las mismas se hallan cubiertas de un "manto de duda" cada vez más grande y que, desde octubre de 2014 a esta parte, el SILENCIO ha sido el ARQUITECTO predilecto elegido por la gestión de Diego Spina.
Gustavo Adrián Requelme.
@elgallogustavo.
Fotos: gentileza, Osvaldo Abades (h).
En este contexto, casi lúdico por necesidades "arteriales" e intenciones editoriales de contar la verdad de la manera más "amigable" y "agradable" posible, sin por ello obviar la revelación de la propia "verdad", que en definitiva constituye lo verdaderamente importante y el eje fundacional de nuestra labor profesional, y con relación a la actualidad pertinente a la segunda etapa de obra de nuestro estadio, debemos advertir que contamos en la fecha, con una noticia "buena" y otra no tanto.
Si comenzáramos por la "buena" nueva, es dable destacar la reanudación de las obras correspondientes a la segunda etapa de construcción de nuestro nuevo estadio, dentro de un avance de obra lento, bien lento..., pero avance al fin.
En este punto, y en las imágenes que acompañan a la presente, por labor y gentileza, como siempre, de nuestro amigo Osvaldo Abades, pueden apreciarse los avances en materia de vestuarios, pileta y locales comerciales, fotos que sin dudas y por sí mismas, resulta indudable que constituyen demoradas y ansiadas confirmaciones positivas y, por ende, buenas noticias.
Sin embargo, la contracara casi ineludible de aquellas esperadas buenas noticias, se ve encarnada en la divulgación de un nuevo cronograma de fechas límites, por definirlo de alguna manera, para la finalización de obra de los faltantes correspondientes a esta segunda etapa que, insistimos en recordar y subrayar, debió completarse en su totalidad, el pasado 1° de junio del corriente, esto es, hace ya un mes y veinte días, exactamente.
De esta manera, las nuevas fechas establecidas para la finalización de las obras en falta, y sin embargo en curso, sin referencia alguna a la consumación de las penalidades económicas contempladas para estos incumplimientos de parte, en el propio contrato de fideicomiso que enmarca los derechos y obligaciones legales de todos los actores intervinientes en el emprendimiento del Nuevo Francisco Urbano, son en definitiva, las que siguen:
30 de septiembre de 2015: nuevo plazo previsto para la finalización de vestuarios y locales comerciales.
15 de noviembre de 2015: nuevo plazo previsto para la finalización de la pileta y las áreas parquizadas, correspondientes a la segunda etapa.
30 de noviembre de 2015: nuevo plazo previsto para la finalización de la sede social definitiva, sobre la Av. Hipólito Yrigoyen.
Ante la evidencia de un novel "acuerdo" no contemplado en la letra del fideicomiso y, al mismo tiempo, una vez más y como ocurriera en incontables ocasiones, para los más variados temas (cerramiento del bajo Capelli; permiso para el uso público de las instalaciones del estadio, incluido su campo de juego; autorización para la realización de toda clase de eventos, en términos de alquiler de los espacios físicos y su explotación comercial, con la consecuente depreciación de los bienes societarios, etc), mediante decisiones tomadas "en silencio", subrepticiamente y olímpicamente a espaldas de la masa societaria de nuestra institución, es aquí que nos preguntamos, en reiterada ausencia de la más mínima, elemental y considerada explicación oficial:
1) ¿Cuándo fue que se llegó a un nuevo acuerdo para la ampliación de los plazos de finalización de obras, correspondientes a la incumplida segunda etapa del emprendimiento?. Máxime, teniendo en cuenta que, de manera pública, la última información con que se contaba, era la postergación de la reunión pautada con los funcionarios municipales encargados del tema, en virtud y siempre de acuerdo a las propios términos oficiales, vertidos vía comunicado oficial de la institución, dicho cónclave NO se había realizado por la negativa de los miembros de la Comisión Ad Hoc, a participar de la misma, debido a la ausencia preanunciada, tanto del inversor como de la empresa constructora encargada de las obras.
2) En virtud de lo referido anteriormente, ¿cuándo hubo de concretarse una nueva reunión, que evidentemente permitiese a la partes arribar a un acuerdo renovado sobre plazos de finalización de obras inconclusas y, al mismo tiempo, por qué no se dieron a conocer públicamente sus alcances y términos, de igual modo que se hiciera al momento de la suspensión de aquél primer cónclave?.
3) En este caso, y de haberse concretado la precitada reunión (puesto que, de algún lado hubieron de surgir estas nuevas fechas, a fin de facilitar el novel "entendimiento"), ¿en esta ocasión finalmente sí, acudieron al cónclave los representantes de la empresa "Bautec" y del "Grupo Desarrollador Morón", o fue el municipio quien articuló el acuerdo de partes y "representó" en los hechos, las intenciones, decisiones y propuestas, tanto del constructor como del inversor?. Y en el primero de los supuestos, ¿por qué no se cursaría invitación formal o informal a los miembros de la Comisión Ad Hoc, dado el interés manifiesto de los mismos, en entrevistarse personalmente y escuchar de propia boca de unos y otros (constructora e inversores), las razones de la demora y de los faltantes de obra, correspondientes a la primera etapa, y relevados oportunamente por la propia Ad Hoc?.
4) Ante cualquiera de los supuestos anteriores, del punto 3, ¿por qué no se comunicó oficialmente a la masa societaria, la realización, términos y acuerdos alcanzados en dicha reunión?.
5) ¿Este nuevo cronograma inconsulto (de prórroga encubierta) se halla contemplado en el contrato de fideicomiso vigente?.
6) ¿Se realizó, por parte del club, alguna denuncia o reclamo formal, por ante el administrador fiduciario (el Grupo Banco Provincia), para la efectivización de las moras por incumplimiento, estipuladas en el mismo contrato o, por el contrario, este nuevo acuerdo y plazos de finalización de obras inconclusas, extiende en los hechos, los términos para el reclamo de dichos punitorios, del 1° de junio al 30 de noviembre venidero?.
7) En el caso de ser esto último correcto, ¿por qué no se hizo público a los socios, por las vías de comunicación institucionales habituales o, incluso, mediante la convocatoria a una Asamblea Extraordinaria de Socios, de conformidad con nuestro Estatuto Social?.
8) ¿Este nuevo cronograma de fechas, para la finalización de los faltantes de obra de la segunda etapa, implicará también una extensión del plazo máximo correspondiente a la tercera y última etapa del emprendimiento, puesto que dicho lapso de 18 meses, corría original y contractualmente a partir del pasado 1 de junio del corriente, y no del venidero 30 de noviembre de este año?.
En definitiva y como suele suceder en toda "historia", existen "buenas" nuevas y otras no tanto, a la hora de relatar los hechos desde el comienzo, o bien referirse a las actualizaciones circunstanciales de sus avances.
Y en el caso puntual de la continuidad en la construcción del Nuevo Francisco Urbano, la "buena", sin dudas, es que se reanudaron las obras, y como contrapartida casi insoslayable, es que las mismas se hallan cubiertas de un "manto de duda" cada vez más grande y que, desde octubre de 2014 a esta parte, el SILENCIO ha sido el ARQUITECTO predilecto elegido por la gestión de Diego Spina.
Gustavo Adrián Requelme.
@elgallogustavo.
Fotos: gentileza, Osvaldo Abades (h).
lunes, 20 de julio de 2015
De visita a Riestra, con un cambio, por un triunfo "energizante".
Sin solución de continuidad y sin tiempo ni espacio para el descanso suficiente y la recuperación de lesionados o desgastados físicamente, tras el empate en cero frente a Estudiantes de Caseros, el Deportivo Morón volverá al "ruedo" con escasas 72 horas de diferencia, cuando este martes visite a Deportivo Riestra en el Bajo Flores, a partir de las 15, con arbitraje de Lucas Di Bastiano y la televisación en vivo de "Pacífico TV Morón", a través de su canal exclusivo de YouTube, en cotejo válido por la 27° fecha del torneo de la Primera "B", temporada 2015.
Con la ausencia obligada de Federico Domínguez, quien ante el "Pincha" recibiera la quinta amarilla acumulada, razón por la cual el volante cordobés deberá purgar una fecha de suspensión, y en contrapartida, el regreso al primer equipo de Jonatan Páez, que resultara baja a último momento, en el pasado encuentro ante Estudiantes de Buenos Aires, debido a una molestia muscular, afortunadamente ya superada, un solo cambio registrará el once titular de Blas Armando Giunta, para volver a un "Estadio Guillermo Laza" (con capacidad para apenas 800 personas), el cual no frecuenta desde 1980, año del último enfrentamiento oficial con Riestra local, en ocasión del campeonato de la "C" que obtuviera aquél equipo maravilloso del Gallo, con los "mellizos" Atilio y Argentino Romagnoli, el doctor Roberto Peidró, el "Lobo" Carlos Pinasco, el "Negro" Héctor Milano y el "Tano" José Vicente Stagliano, entre tantos otros valores icónicos e inoxidables de nuestra rica historia.
De regreso al presente, y luego del "revival" impensado, y mucho menos planeado, producto seguramente de la melancolía repentina de tiempos idos y añorados, los once del Gallito que intentarán traerse tres puntos importantes, para consolidar ubicaciones de Reducido, serán: Carlos David Morel; Cristian Jesús Broggi, Nicolás Miguel Gásperi, Emiliano Jonathan Iván Mayola (capitán), Ariel Otermín (cuatro amarillas); Cristian Román Yassogna, Jonatan Páez Carate, Cristian Damián Lillo (cuatro amonestaciones), Mauro Emiliano Montenegro; Junior Leandro Mendieta, Víctor Leonel Altobelli.
Completan el listado de convocados, quienes se reunirán en el estadio, un rato antes del mediodía, para desde allí partir todos juntos rumbo al Bajo Flores: Lisandro Daniel Mendoza, Carlos Alberto Ramos, Maximiliano Jerez, Imanol Varela, Lucas Sebastián Nanía, Kevin López Arroyo, Santiago De Ossa y Diego Alfonso Barrios Suárez, uno de los cuales quedará finalmente marginado de los dieciocho.
A visitar a Riestra, tras largo tiempo..., por un triunfo "energizante".
Gustavo Adrián Requelme.
@elgallogustavo.
Foto: gentileza, Osvaldo Abades (h).
Con la ausencia obligada de Federico Domínguez, quien ante el "Pincha" recibiera la quinta amarilla acumulada, razón por la cual el volante cordobés deberá purgar una fecha de suspensión, y en contrapartida, el regreso al primer equipo de Jonatan Páez, que resultara baja a último momento, en el pasado encuentro ante Estudiantes de Buenos Aires, debido a una molestia muscular, afortunadamente ya superada, un solo cambio registrará el once titular de Blas Armando Giunta, para volver a un "Estadio Guillermo Laza" (con capacidad para apenas 800 personas), el cual no frecuenta desde 1980, año del último enfrentamiento oficial con Riestra local, en ocasión del campeonato de la "C" que obtuviera aquél equipo maravilloso del Gallo, con los "mellizos" Atilio y Argentino Romagnoli, el doctor Roberto Peidró, el "Lobo" Carlos Pinasco, el "Negro" Héctor Milano y el "Tano" José Vicente Stagliano, entre tantos otros valores icónicos e inoxidables de nuestra rica historia.
De regreso al presente, y luego del "revival" impensado, y mucho menos planeado, producto seguramente de la melancolía repentina de tiempos idos y añorados, los once del Gallito que intentarán traerse tres puntos importantes, para consolidar ubicaciones de Reducido, serán: Carlos David Morel; Cristian Jesús Broggi, Nicolás Miguel Gásperi, Emiliano Jonathan Iván Mayola (capitán), Ariel Otermín (cuatro amarillas); Cristian Román Yassogna, Jonatan Páez Carate, Cristian Damián Lillo (cuatro amonestaciones), Mauro Emiliano Montenegro; Junior Leandro Mendieta, Víctor Leonel Altobelli.
Completan el listado de convocados, quienes se reunirán en el estadio, un rato antes del mediodía, para desde allí partir todos juntos rumbo al Bajo Flores: Lisandro Daniel Mendoza, Carlos Alberto Ramos, Maximiliano Jerez, Imanol Varela, Lucas Sebastián Nanía, Kevin López Arroyo, Santiago De Ossa y Diego Alfonso Barrios Suárez, uno de los cuales quedará finalmente marginado de los dieciocho.
A visitar a Riestra, tras largo tiempo..., por un triunfo "energizante".
Gustavo Adrián Requelme.
@elgallogustavo.
Foto: gentileza, Osvaldo Abades (h).
sábado, 18 de julio de 2015
Cien por ciento "lucha".
Morón llegaba a la fresca mañana del Nuevo Francisco Urbano, con el aliciente de sus dos victorias en fila, pero fundamentalmente con el envión anímico de la última, conseguida ante su "vecino" histórico de Isidro Casanova, en el propio "Fragata Presidente Sarmiento", con el objetivo de prolongar dicha mini-racha positiva, con un nuevo triunfo frente al siempre difícil Estudiantes de Buenos Aires, máxime desde el arribo a Caseros de Juan Carlos Kopriva, con quien ostentaba un invicto de trece fechas, que lo encumbrara como único escolta de Defensores de Belgrano.
Sin embargo, el partido carecería del "calor" necesario, dentro del campo de juego, para "abrigar" a una parcialidad del Gallo que, sin dudas, fue en búsqueda de bastante más que lo poquito ofrecido en el desparejo "verde césped", entre dos equipos que privilegiaron la previsión de conservar el cero en el arco propio, antes de "arriesgarse" en terreno ajeno a perder vía contra, el punto que otorga la AFA por presentarse en escena; debatiéndose el nudo de la "lucha", por la tenencia del balón y el control de las (pocas) acciones, en el "teatro de operaciones" de un mediocampo que, en el caso del local, volvería a contar con otra buena actuación de Cristian Lillo, aunque habría de resentirse a última hora, por la ausencia obligada de Jonatan Páez, otro de los puntos altos del equipo en los últimos partidos.
Así las cosas, sin sufrir el partido en defensa, ante un "Pincha" peligroso de tres cuartos en adelante, la última línea de Morón ofrecería otra sólida tarea de conjunto, más allá de un puñado de ocasiones en que se lo notara desbordado por las bandas, hasta que se ajustaran las marcas de dos de los "Benítez" de Caseros, Nahuel y fundamentalmente Guillermo (de interesante encuentro) y se controlaran los intentos del generador de juego visitante, Diego Torres, aciertos tácticos e individuales que minimizarían los sobresaltos defensivos, a las pelotas paradas del propio homónimo del cantante, siempre bien controlados por un seguro Carlos Morel.
En el mediocampo, como dijerámos previamente, la "pelea de fondo" resultaría más pareja y hasta favorable en varios pasajes, en unas imaginarias "tarjetas" boxísticas, a los volantes de contención de Estudiantes, quienes prevalecerían levemente a la hora del dominio del balón, a pesar de los esfuerzos de una línea de medios local "remendada", a partir de la salida no planeada y a último momento de Páez y la encomiable tarea de un Federico Domínguez al borde de sus posibilidades físicas, al igual que ante Almirante (máxime, confirmado el desgarro del "Kily" Adrián Peralta), y sin embargo, "empardados" en la lucha por la prodigalidad de Mauro Montenegro y el buen presente de Cristian Lillo.
Pese a ello, y a la solidaridad colectiva y la actitud permanentes, los mayores problemas del equipo de Blas Giunta se manifestarían en los últimos metros de la cancha, donde Junior Mendieta volvería a erigirse en la figura indiscutida de Morón y del partido; lástima que todo lo bueno que genera y obliga a los defensores rivales (a quienes "enloqueciera", como en Casanova), para ganar además infinidad de pelotas paradas en las cercanías del área contraria (por la reiteración de infracciones en su contra), aún no puede ser capitalizado en situaciones manifiestas frente al arco, dado su soledad en ataque, ante un Leonel Altobelli que no conecta "sintonía" futbolística con el veloz y encarador entrerriano, y unos medios del Gallo que, a excepción de Lillo, no resolverían "soltarse" y sumarse como alternativas de descarga ofensiva.
En este contexto general, de tanta precaución defensiva y tan poco atrevimiento en ataque, en ambos equipos, el único "insolente" que habría de salirse de "libreto" para buscar algo más que el punto que asegura la AFA, resultaría precisamente el propio Mendieta, que contaría con la más clara del primer tiempo, sobre la media hora de juego, rematando débil y a las manos del arquero, desde buena posición de "impacto".
En el "desagregado" de los '90, y a pesar de las referidas previsiones de los dos cuerpos técnicos, sería el Gallo quien habría de contar con los mejores opciones, a partir de un par de cabezazos apenas desviados y, fundamentalmente, con la más clara del encuentro, nuevamente en los pies de un Lillo enfocado en frecuentar el área de enfrente, y que reventara el travesaño desde afuera, a menos de quince para el final de un pobre, friccionado y mal jugado cotejo.
Con el "pitazo" de cierre, de un regular Carlos Stoklas (en rigor de verdad, jamás lo hemos visto dirigir para el "bueno"), tanto Morón como el "Pincha" se retirarían conformes con el empate, del lado de la visita por la prolongación del invicto y el mantenimiento de su ubicación expectante, mientras que el caso del Gallo, el punto le permitiría estirar la mini-racha positiva a tres encuentros (dos triunfos y una igualdad), a la vez de permanecer por algunos días más, al menos, en puestos de Reducido.
"Cuando uno no quiere, dos no pueden", advierte un inoxidable precepto boxístico... Pues imaginemos entonces lo que suele ocurrir en materia futbolística, cuando ambos "contendientes" se animan poquito y nada, en '90 de infructuosa "lucha".
Y con un solo "atrevido" como Mendieta, convengamos que no alcanza para pretender quedarse con los tres puntos.
Ojalá Junior "contagie" con su "insolencia" a algunos de sus compañeros, pero fundamentalmente al cuerpo técnico del Deportivo Morón.
Gustavo Adrián Requelme.
@elgallogustavo.
Foto: gentileza, Osvaldo Abades (h).
Sin embargo, el partido carecería del "calor" necesario, dentro del campo de juego, para "abrigar" a una parcialidad del Gallo que, sin dudas, fue en búsqueda de bastante más que lo poquito ofrecido en el desparejo "verde césped", entre dos equipos que privilegiaron la previsión de conservar el cero en el arco propio, antes de "arriesgarse" en terreno ajeno a perder vía contra, el punto que otorga la AFA por presentarse en escena; debatiéndose el nudo de la "lucha", por la tenencia del balón y el control de las (pocas) acciones, en el "teatro de operaciones" de un mediocampo que, en el caso del local, volvería a contar con otra buena actuación de Cristian Lillo, aunque habría de resentirse a última hora, por la ausencia obligada de Jonatan Páez, otro de los puntos altos del equipo en los últimos partidos.
Así las cosas, sin sufrir el partido en defensa, ante un "Pincha" peligroso de tres cuartos en adelante, la última línea de Morón ofrecería otra sólida tarea de conjunto, más allá de un puñado de ocasiones en que se lo notara desbordado por las bandas, hasta que se ajustaran las marcas de dos de los "Benítez" de Caseros, Nahuel y fundamentalmente Guillermo (de interesante encuentro) y se controlaran los intentos del generador de juego visitante, Diego Torres, aciertos tácticos e individuales que minimizarían los sobresaltos defensivos, a las pelotas paradas del propio homónimo del cantante, siempre bien controlados por un seguro Carlos Morel.
En el mediocampo, como dijerámos previamente, la "pelea de fondo" resultaría más pareja y hasta favorable en varios pasajes, en unas imaginarias "tarjetas" boxísticas, a los volantes de contención de Estudiantes, quienes prevalecerían levemente a la hora del dominio del balón, a pesar de los esfuerzos de una línea de medios local "remendada", a partir de la salida no planeada y a último momento de Páez y la encomiable tarea de un Federico Domínguez al borde de sus posibilidades físicas, al igual que ante Almirante (máxime, confirmado el desgarro del "Kily" Adrián Peralta), y sin embargo, "empardados" en la lucha por la prodigalidad de Mauro Montenegro y el buen presente de Cristian Lillo.
Pese a ello, y a la solidaridad colectiva y la actitud permanentes, los mayores problemas del equipo de Blas Giunta se manifestarían en los últimos metros de la cancha, donde Junior Mendieta volvería a erigirse en la figura indiscutida de Morón y del partido; lástima que todo lo bueno que genera y obliga a los defensores rivales (a quienes "enloqueciera", como en Casanova), para ganar además infinidad de pelotas paradas en las cercanías del área contraria (por la reiteración de infracciones en su contra), aún no puede ser capitalizado en situaciones manifiestas frente al arco, dado su soledad en ataque, ante un Leonel Altobelli que no conecta "sintonía" futbolística con el veloz y encarador entrerriano, y unos medios del Gallo que, a excepción de Lillo, no resolverían "soltarse" y sumarse como alternativas de descarga ofensiva.
En este contexto general, de tanta precaución defensiva y tan poco atrevimiento en ataque, en ambos equipos, el único "insolente" que habría de salirse de "libreto" para buscar algo más que el punto que asegura la AFA, resultaría precisamente el propio Mendieta, que contaría con la más clara del primer tiempo, sobre la media hora de juego, rematando débil y a las manos del arquero, desde buena posición de "impacto".
En el "desagregado" de los '90, y a pesar de las referidas previsiones de los dos cuerpos técnicos, sería el Gallo quien habría de contar con los mejores opciones, a partir de un par de cabezazos apenas desviados y, fundamentalmente, con la más clara del encuentro, nuevamente en los pies de un Lillo enfocado en frecuentar el área de enfrente, y que reventara el travesaño desde afuera, a menos de quince para el final de un pobre, friccionado y mal jugado cotejo.
Con el "pitazo" de cierre, de un regular Carlos Stoklas (en rigor de verdad, jamás lo hemos visto dirigir para el "bueno"), tanto Morón como el "Pincha" se retirarían conformes con el empate, del lado de la visita por la prolongación del invicto y el mantenimiento de su ubicación expectante, mientras que el caso del Gallo, el punto le permitiría estirar la mini-racha positiva a tres encuentros (dos triunfos y una igualdad), a la vez de permanecer por algunos días más, al menos, en puestos de Reducido.
"Cuando uno no quiere, dos no pueden", advierte un inoxidable precepto boxístico... Pues imaginemos entonces lo que suele ocurrir en materia futbolística, cuando ambos "contendientes" se animan poquito y nada, en '90 de infructuosa "lucha".
Y con un solo "atrevido" como Mendieta, convengamos que no alcanza para pretender quedarse con los tres puntos.
Ojalá Junior "contagie" con su "insolencia" a algunos de sus compañeros, pero fundamentalmente al cuerpo técnico del Deportivo Morón.
Gustavo Adrián Requelme.
@elgallogustavo.
Foto: gentileza, Osvaldo Abades (h).
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