martes, 21 de junio de 2016

Alberto Meyer se reunió con Juan Manuel Lugones

Este martes por la mañana, en La Plata, el presidente del Club Deportivo Morón, Alberto Meyer, acompañado del vicepresidente 1° de la institución, Leandro Sauk, así como del secretario del club, Dr. Fidel Manisse, del protesorero, Luciano Guaglianone y del jefe de seguridad, Sergio Ostrowsky, fueron recibidos por el secretario ejecutivo de la Agencia de Prevención de la Violencia en el Deporte (APreViDe), Juan Manuel Lugones, en procura de establecer pautas de trabajo conjuntas y de colaboración mutuas, a fin de regularizar la asistencia de público en general, en el Nuevo Francisco Urbano y, en definitiva, asumir un compromiso recíproco de colaboración entre club y organismo de seguridad deportiva, que garantice en el menor tiempo posible, el regreso pleno de la familia moronense a nuestro estadio.


MORON SOMOS TODOS.


Fuente: Departamento de Prensa y Comunicación, Club Deportivo Morón.



                                        Foto: www.aprevide.gba.gov.ar

                     

lunes, 13 de junio de 2016

Que el próximo festejo sea el nuestro...

Y Morón cerró el "Torneo de Transición 2016" de la Primera "B", tal vez de la manera más injusta, por una derrota en la jornada final, en su visita a Barracas Central, que nada tiene que ver con una cuarta posición muy meritoria, en atención a todos los avatares y contratiempos extra futbolísticos que plantel y cuerpo técnico debieran afrontar durante el último semestre.

En otro torneo de "Cenicientas", donde el único premio mayor se lo llevaría el humilde Flandria, conformado para engrosar su promedio y salvarse de un pronto retorno a la "C" y, en su defecto, al cabo de diecinueve fechas de un certamen mediocre y parejo hacia bajo, habría de alzarse con el ascenso a la "B" Nacional, clausurándole el "Griffo" de la ilusión a Atlanta, en su propia casa.

Con el regreso de su "Excursio", luego de largo tiempo, y el descenso de Deportivo Armenio, en la próxima temporada, a disputarse hacia principios de agosto, toda vez que para aquella época aún subsista la AFA o alguna clase de nucleamiento de clubes que la reemplace en los hechos, el Gallo habrá de cambiar los viajes a Ingeniero Maschwitz, para pisar por pimera vez el césped sintético del otro equipo del Bajo, que viene a reeditar viejos clásicos con Defensores de Belgrano.

En el balance de una temporada con demasiados problemas fuera de la cancha, y que sin embargo rindió hasta más de lo esperado en la previa y, de yapa, a poco estuvo de meterse en la pelea por el campeonato hasta la última fecha, el Morón de Walter Otta alternó buenas y malas, pero lo cierto es que se caracterizó por intentar imponer una propuesta generosa e interesante, y hasta desusada para la categoría, donde pretendiera con variado éxito, asumir el rol de protagonista en  todos los escenarios, con una clara predisposición y ambición ofensivas, lo que a veces lo llevara a desbalancearse en su última línea.

Con el goleador del campeonato en Javier Rossi (algo que no ocurría desde las épocas de Juan Ramón Corona y antes, de Atilio Romagnoli en la "C", en 1980), el buen torneo de Junior Mendieta, ya rumbo a Lanús, su nuevo club desde diciembre de 2015, y la generación de juego de un doble enganche (Gerardo Martínez y Rodrigo Díaz) que, gustos tácticos al margen, resultara un deleite para el maltratado ojo del hincha del Gallo, y del fútbol de ascenso en general, el Deportivo Morón finalizaría el certamen con una interesante cifra de 26 goles en 19 partidos, igualada por Colegiales (tercero por diferencia de gol) y sólo superada por Atlanta, con 28 tantos, lo que revela el "poder de fuego" que tuviera el equipo, más allá de algunos momentos de "sequía", lógicos en el transcurso de cualquier competencia.

De allí en adelante, o mejor dicho, hacia "atrás", comenzarían los mayores desacoples de conjunto, con un mediocampo que destacaría la figura excluyente de un volante central de otra categoría, como Emmanuel Giménez, no siempre bien secundado por la irregularidad de Damián Toledo (quien pareciera haber pagado caro y prolongado "tributo" a la grave lesión ligamentaria en una de sus rodillas) y un Cristian Yassogna que comenzara con el nivel del campeonato pasado y, de unas cuantas fechas a esta parte, finalizara exhibiendo una imagen alejada de aquél jugador "todo terreno" y abanderado del sacrificio, la prodigalidad y la solidaridad dentro de la cancha. 

Padeciendo demasiado, otra vez, en general, la ausencia absoluta de carrileros naturales, algo que se viene arrastrando desde los desatinos en la conformación del plantel, en tiempos de Salvador Pasini, quien con su idea de jugar con tres volantes centrales y ningún externo, condicionara desde entonces la conformación de los planteles futuros, a caballo de una situación económica que impediría grandes erogaciones en épocas de Blas Giunta y en la llegada reciente de Walter Otta.

Ya en campo propio, el arco de Morón estaría muy bien cubierto, con el correcto rendimiento de Milton Alvarez, quien más allá de algún error aislado o falsa actuación, le devolvió al equipo las garantías perdidas bajo los tres palos, desde las mejores épocas de "Chiche" Migliardi, o el primer torneo del "Flaco" Peratta, tras su agridulce regreso al Gallo.

Hasta arribar a la defensa, sin dudas el "talón de Aquiles" de este conjunto, con actuaciones individuales muy desparejas, pero fundamentalmente sin haberse hallado jamás un rendimiento colectivo convincente, claramente reflejado en los diecinueve goles en contra, soportados en igual cantidad de encuentros, cuando en comparación, el campeón Flandria, hubo de recibir tan solo nueve tantos, con Leonardo Griffo en su arco.

Inmejorable lo del capitán Emiliano Mayola, importante lo demostrado por Nicolás Minici hasta su prolongada lesión, con altibajos de Cristian Broggi y Nicolás Gásperi, y un flojo torneo de Juan Gabriel Ferreira, Walter Otta no podría consolidar una última línea que transmitiera solidez, en muchas ocasiones potenciada por la recurrencia en la utilización del "achique", tal vez de discutible conveniencia, en presencia de arbitrajes tan paupérrimos como los que suelen "padecerse" en esta categoría, cada vez más lejos de una Primera "B" en serio, y cada año más cerca de una suerte de Primera "C" "premium" o de "lujo", por la existencia de grandes como Morón, Platense, Atlanta o Almirante.

En definitiva, con la derrota por dos a uno ante Barracas, en el "Claudio 'Chiqui' Tapia", el Gallo finalizaría de una manera injusta, una campeonato que hubiese merecido un cierre diferente, premio a un grupo de jugadores y cuerpo técnico que, pese a las adversidades del afuera, supieron sobreponerse para redondear una campaña destacable y con dignidad y verguenza deportiva, ganarse el respeto de la gente.

Ojalá, el campeonato venidero, con muchas continuidades y pocas incorporaciones (y buenas), logremos darle el adiós definitivo a una categoría que nos deprecia año a año y que, desde hace 16 temporadas, nos mantiene rehenes de una pesadilla en vigilia.

Y que el próximo festejo ya sea el nuestro.


Gustavo Adrián Requelme.
@elgallogustavo.



                                   Foto: gentileza, Vanesa Insfran.



                                    Foto: exclusiva, Osvaldo Abades (h).

viernes, 10 de junio de 2016

Alberto Meyer fue recibido por el intendente Tagliaferro.

Este viernes a media mañana, en el “Salón Mariano Moreno” del Palacio Municipal, el presidente del Deportivo Morón, Alberto Meyer, acompañado de casi la totalidad de sus pares de comisión directiva, fueron recibidos por el intendente de Morón, Lic. Ramiro Tagliaferro, acompañado en la ocasión por el Subsecretario Legal y Técnico, Dr. Cristian Herrera, en el marco de una amena reunión, de tono distendido, a fin de darle la bienvenida como nueva máxima autoridad de nuestra institución, “la más importante del Partido de Morón”, en opinión del responsable del ejecutivo comunal.

Luego de abordar distintas problemáticas que atañen a ambos, como por ejemplo, la inconclusa obra de traslado del Nuevo Francisco Urbano, dentro de cuyo contrato, el municipio resulta garante de la misma, tanto el Lic. Tagliaferro como Meyer coincidieron en la necesidad de retomar una relación recíproca, entre Estado comunal y Club Deportivo Morón, que transite por senderos de cooperación y acompañamiento mutuos, pero definitivamente alejados de las intromisiones municipales en los asuntos internos de nuestra institución, que caracterizara a la gestión anterior, por lo menos, hasta diciembre de 2015.





Fotos: gentileza, Vanesa Insfran, para Departamento de Prensa y Comunicación del Club Deportivo Morón.

jueves, 9 de junio de 2016

ALBERTO MEYER, ES EL NUEVO PRESIDENTE DEL DEPORTIVO MORON

Este miércoles 8 de junio por la tarde, en la confitería del club, se llevó a cabo el acto formal de traspaso de mando, de la directiva saliente, encabezada por el ex vicepresidente primero, en ejercicio de la presidencia, Dr. Pablo Sauro, y la nueva comisión directiva, elegida con casi el 48 por ciento de los votos, el último domingo 5 del corriente, y que de esta manera determinara el regreso a la presidencia del Deportivo Morón, de Alberto Rubén Meyer, quien asumirá la máxima responsabilidad institucional por quinto mandato, luego de presidir al club durante cuatro períodos consecutivos y ocho años, entre el 2002 y el 2010.

En un acto sencillo y austero, tal una de las tres consignas de campaña enarboladas por Alberto Meyer (“Orden, Austeridad y Crecimiento”, han sido desde siempre sus premisas fundacionales para este nueva etapa), y sin embargo emotivo, en una confitería del club expectante por un nuevo ciclo que se inicia en la historia de nuestro querido Gallito, Alberto Meyer y Pablo Sauro suscribieron el acta de traspaso de mando correspondiente, que da comienzo a la presidencia del primero, durante el período 2016/2018, ante los demás candidatos de la Agrupación Resurgimiento Moronense y desde este miércoles, nuevos miembros de comisión directiva por idéntico lapso, y los flashes, micrófonos y cámaras de los medios partidarios gentilmente presentes en tal histórico acontecimiento.

“Agradezco infinitamente al socio de Morón, que haya depositado su confianza en este nuevo equipo dirigencial, dentro del cual y como máximo referente del mismo, me comprometo a cumplir con la palabra dada. Es un compromiso muy difícil, pero al mismo tiempo muy hermoso, potenciado por la gran cantidad de socios que han confiado en nosotros”, afirmó Alberto Meyer, en sus primeras declaraciones como flamante presidente del Deportivo Morón.

“Morón es de todos, acá no hay vencedores ni vencidos. Por eso sabemos del compromiso asumido por las demás agrupaciones y confiamos en que nos acompañarán y ayudarán durante esta nueva gestión, en este momento tan duro que atraviesa el club”, continuó el nuevo presidente, acompañado por Pablo Sauro y con candidatos de otras fuerzas electorales, entre los presentes al acto de traspaso de mando.

“Venimos por las obras terminadas y para garantizar la gesta del traslado tal como tiene que ser, así como reclamar todo lo que nos falta, para poder contar con la totalidad de nuestro patrimonio institucional, de la manera acordada oportunamente. No será una tarea fácil, pero tenemos muchísima confianza”, sintetizó Alberto Meyer, desde el último domingo, el nuevo presidente del Deportivo Morón, tras ser elegido con casi el 48 por ciento de los votos.

Es de destacar que, en este quinto período a cargo del Gallo, Alberto Meyer estará acompañado por los siguientes miembros de comisión directiva:

Vicepresidente 1°: Leandro Sauk;
Vicepresidente 2°: Juan Carlos NIgrele;
Secretario: Fidel Manisse;
Prosecretario: Sergio Babino;
Tesorero: Silvana Reimunto;
Protesorero: Luciano Guaglianone;
Secretario de Actas: Gustavo Requelme;

Vocal Titular 1°: Juan Pablo Rochi;
Vocal Titular 2°: Luis Hernández;
Vocal Titular 3°: Daniel Santarelli;
Vocal Titular 4°: Marta Parisi;
Vocal Titular 5°: José Glusman;
Vocal Titular 6°: Germán Rivadeneira;
Vocal Titular 7°: Alejandro López;
Vocal Suplente 1°: Eduardo Suárez;
Vocal Suplente 2°: Eduardo Correa;
Vocal Suplente 3°: Omar Coda;
Vocal Suplente 4°: Mario Amalfi;
Vocal Suplente 5°: Mabel Peña;
Vocal Suplente 6°: Julio Mansilla;

Revisor de Cuentas Titular 1°: Fernando Bellido;
Revisor de Cuentas Titular 2°: Daniel Castillo;
Revisor de Cuentas Titular 3°: José Elizondo;
Revisor de Cuentas Suplente 1°: Jorge Gambin;
Revisor de Cuentas Suplente 2°: Claudio Paulluk.



                                   Foto: gentileza, Vanesa Insfran.



                                    Foto: gentileza, Osvaldo Abades (h).

miércoles, 8 de junio de 2016

"Deportivo Dignidad" y la entereza del "Bicho".

Deportivo Morón derrotó a San Carlos 1 a 0 y logró coronar la temporada como invicto de local. A pesar de no poder pelear por el torneo, los dirigidos por Otta dejaron una aceptable imagen y le regalaron a sus hinchas el triunfo. Conmovedora ovación para Javier Rossi en un momento muy doloroso.

El Gallo llegaba a la anteúltima fecha con la desazón lógica de haber quedado sin chances de ser campeón. Sin presiones y casi con el único compromiso de ganar por Rossi, jugó un "entrenamiento a puertas abiertas". Gerardo Martínez como figura y Javier Rossi como eje de todas las miradas, torcieron la balanza de un cotejo que parecía destinado a un empate sin pena ni gloria.

La gélida tarde de lunes, como tantas otras, se hacía eco del poco ambiente en las tribunas. La inmensidad del Nuevo Francisco Urbano lucía como un coloso sin alma ni vida. Y, como si el frío cemento no bastase, en el terreno de juego había un "león herido" (pero entero), llamado Rossi. La ocasión no admitía equívocos: el resultado era una anécdota, había alguien que necesitaba del calor humano. En un gesto plagado de tacto, "el Bicho" se llevó un minuto de ovación que, ante tanto dolor, llegó como un bálsamo sumamente oportuno.

El partido en sí fue un compendio de equívocos. San Carlos, de flojo torneo, apostó a defender y a la contra. Morón, casi siempre "ciego", buscó la manera de romper el marcador. Algún tiro libre ejecutado por Mendieta insinuó con romper el letargo. Finalmente, a los veintiseis minutos de la segunda mitad, llegó el centro de Martínez que interceptó Mayola con su cabeza y sentenció el asunto. San Carlos, estoico, resistió antes y después del gol para llegar a este momento. Su suerte en la tarde de ayer, como en el resto del torneo, parecía echada. El resto fue absolutamente previsible: pinceladas de Martínez, despliegue de Mendieta y un sinfín de centros para que Rossi se lleve todos los flashes. 

Llegó el pitazo final de Possi y se coronó el triunfo. Casi desde el inicio, quienes asistieron al estadio sabían que el partido estaba de más. La temporada, con muchos sinsabores, mostró a un plantel más unido que nunca y una hinchada que, a pesar de 26 años de frustraciones, se entregó por completo al amor propio brindado. A fin de cuentas, como reza la canción, "te alentaremos de corazón, PORQUE TE QUIERO Y SOY HINCHA DE MORÓN". Jugadores y cuerpo técnico, desde este humilde lugar, muchísimas gracias. 

Durante seis meses fueron "Deportivo Dignidad". Ojalá que de ahora en adelante volvamos a ser Deportivo Morón.


Matías Andrés Colinas.



                                                   Foto: gentileza, Vanesa Insfran.



                                     Foto: exclusiva, Osvaldo Abades (h).

martes, 31 de mayo de 2016

Del infierno a la esperanza..., sin escalas.

En la foto alusiva, del abrazo bien apretado de los jugadores de Morón, luego del gol del trabajoso triunfo del Gallo, frente a Acassuso en el "Ciudad de Vicente López", por obra de una gran diagonal y mejor definición desde afuera del área, de Junior Leandro Mendieta, una de las figuras del partido, se sintetizan muchas sensaciones y emociones, pero fundamentalmente, constituye el símbolo exacto de un plantel que supo sobreponerse a infinidad de contratiempos en los últimos seis meses, y en definitiva, que logró hacerse fuerte en la adversidad límite del caos institucional y mafioso, para vencer al chantaje de los violentos y al amedrentamiento delictivo, de aquellos simples delincuentes travestidos de socios e hinchas.

Porque este plantel y cuerpo técnico, que jamás supieron lo que es cobrar un mes de sueldo entero, en una sola "cuota" y en efectivo, debió sufrir el miércoles pasado la última frontera de la irracionalidad humana, poniendo en juego la vida y la integridad física de todos sus integrantes, a merced de un club decididamente a la deriva y coptado por los violentos, aquellos que todo el mundo conoce y reconoce a diario, transitando por sus pasillos, como si se tratara de sus legítimos dueños, salvo a la hora de responder a las requisitorias judiciales y las declaraciones públicas a los medios.  

Pues bien, esos mismos muchachos, hartos de andar hartos de escuchar promesas dirigenciales vacías, salieron este lunes nuevamente a la cancha, con toda esa carga de temor y cansancio moral a cuestas, para demostrar una vez, como la han hecho tantas veces a lo largo de este semestre, que los une y potencia una fortaleza individual y de conjunto admirables, la misma que los mantiene "vivos" en la pelea de fondo por el campeonato, a pesar de todo lo que les ha tocado vivir, por imperio de una entereza única en su tipo, propia de los hombres ejemplares y los grandes grupos, y del respeto a sí mismos, a sus afectos y a cada una de aquellas almas que, con idéntico escudo sobre el pecho, valoran y aplauden su esfuerzo, más allá del resultado final que les depare el destino venidero.

Por eso Morón salió decidido a ganar el partido en Vicente López, como lo ha hecho desde el comienzo de temporada, en todas las canchas que ha transitado, con variada fortuna futbolera, gracias a la propuesta generosa de Walter Otta, quien además ha demostrado tener una cuota de humildad importante, para reveer sobre la marcha y pese a sus convicciones, aspectos de juego que pudieran resultar contraproducentes para la consecución exitosa del objeto supremo de grupo.

Dentro de un primer tiempo donde se prestarían la pelota, y los pocos encuentros virtuosos se agotarían lejos de los arcos, el Gallo intentaría asumir el rol de protagonista, tal cual sabe hacerlo y se siente cómodo de esa manera, aunque se toparía con su falta de fútbol (habría de sentirse la ausencia de Rodrigo Díaz, y la consecuente soledad creativa de Gerardo Martínez), así como con la carencia de profundidad ofensiva, con Javier Rossi aguardando en el banco, más allá de las buenas intenciones de Javier Pérez y el muy buen partido de Junior Mendieta, quien más tarde hallaría el premio merecido.

Al cabo de esos primeros '45, con una muy clara del propio Javier Pérez, desviada apenas por encima del travesaño de Julio Salvá, y una etapa más que tranquila para Milton Alvarez, en el complemento se impondría la lógica de la necesidad numérica y, en ese mismo instante, el momento emotivo y esperado del regreso del "Bicho" Rossi, en la lluviosa tarde de lunes de Vicente López, con la "18" en la espalda, para terminar de sintetizar el triunfo de la razón sobre la sinrazón y del fútbol sobre la violencia.

En ese segundo tiempo, el Gallo se jugaría el resto, en procura del triunfo que lo mantuviera con chances en la lucha por el ascenso, generando cuatro o cinco situaciones claras de gol, que comenzarían a inclinar la balanza de los merecimientos en favor de la visita, aunque, al mismo tiempo, a exponerse a la contra de un Acassuso que jugaría el encuentro, como si se tratase de la final de la Champions, cuando en definitiva se tratara de un cotejo para cumplir con el calendario.

Con un muy buen partido de la defensa, en especial de Juan Ferreira (que prolongara su buena producción del último martes, frente a Colegiales, con el plus extra de la peligrosidad de sus laterales-centros al "corazón" del área), y principalmente de Cristian Broggi, de impecable segundo tiempo, sumados al talento y sacrificio de Emmanuel Giménez y el desequilibrio de Junior Mendieta, a falta de seis para el final del partido y cuando la victoria necesaria parecía alejarse, de un quite fantástico de Broggi, Giménez iniciaría el circuito ofensivo con destino a Gerardo, que picando el balón dejaría en el camino a su marca y al mismo tiempo habilitaría a Mendieta, quien con una gran diagonal se haría el espacio suficiente para sacar un derechazo potente y bajo, que se "colaría" pegado al palo derecho de Salvá, para el uno a cero parcial, justificado y festejado de todo el Pueblo de Morón.

Con tiempo para sufrir de más, fiel a la costumbre de tantos años a esta parte, con el pitazo final de un horrendo arbitraje de Gastón Meineri, el Deportivo Morón se alzaría con una victoria tan justificada como trabajada, para quedar a tiro del "milagro", con cuatro de distancia respecto de Flandria, con seis unidades en juego, si es que la crisis e intervención escandalosa de la AFA, permitirán el desenlace normal de los torneos de ascenso.

Ganó Morón y esta vez sí es lo importante, porque afortunadamente y gracias a este plantel y cuerpo técnico de "gladiadores", pudimos volver a hablar sencillamente de fútbol.

Y nos devolvieron la esperanza del triunfo..., del necesario triunfo de los hombres y mujeres de bien, por sobre los cobardes y los matones a punta de pistola. 

PORQUE ESTO ES MORON, CARAJO!!.


Gustavo Adrián Requelme.
@elgallogustavo.




                                        Foto: gentileza, Vanesa Insfran.



                                     Foto: exclusiva, Osvaldo Abades (h).


domingo, 29 de mayo de 2016

De vuelta del "infierno tan temido"..., por el sueño en paz y compartido.

Al término de la semana más triste y conmocionante en la historia institucional del Deportivo Morón, con una frenética sucesión de hechos, primero futbolísticos, con el trascendente triunfo ante Colegiales (remontando un resultado adverso, en un partido más que "chivo", ante el escolta del líder, para quedar entonces a cuatro de la cima, con nueve puntos por delante), luego extra deportivos y propios del estado de caos económico del club, con las declaraciones "a corazón abierto" de Javier Rossi, (figura indiscutida y autor de los dos goles ante el "Tricolor" de Munro, para sumar diez y erigirse además en el goleador absoluto del torneo), emergentes de un plantel desesperado ante una deuda salarial  insostenible y la falta de respuestas "efectivas" de una dirigencia que ha hecho de la evasiva y el incumplimiento su forma de "hacer política"; para más tarde pasar a la mañana lamentable del 25 de mayo, con Asamblea de Socios mediante, y el estupor generalizado ante el acto delictivo y vandálico de un grupo de cobardes disfrazados de socios de Morón, quienes en su intento de poner de rodillas al "Bicho" Rossi, a punta de pistola y en la antesala del vestuario, previo a un entrenamiento que jamás habría de realizarse, intentaran "poner de rodillas" a toda la institución, ante la sinrazón de los violentos sin camiseta y mercenarios al mejor postor, y que además de colocar al club en la primera plana de todos los medios nacionales, por imperio de la delincuencia común travestida de Deportivo Morón, no obtuvieran más que el repudio generalizado de todo el "Mundo Morón" de bien, aquél que con un inmenso dolor en el alma y el corazón de Gallo destrozado, manifestó una y otra vez, por todos los canales públicos a disposición, la solidaridad con el goleador brutalmente "apretado" simplemente por decir la verdad... Y a partir de allí, con las garantías institucionales del caso (Fiscalía, organismos de seguridad pública y deportiva, etc), más el concurso de las demás agrupaciones políticas que se presentarán a elecciones el 5 de junio (quienes, a la sazón, resultarían fundamentales para afrontar la deuda económica con el plantel y brindarles las seguridades profesionales y deportivas, que desde hace tiempo la dirigencia es incapaz de hacerlo), más el cariño incondicional de los hinchas y socios auténticos del Gallito, permitir el retorno de Javier Rossi para intentar lograr el sueño del ascenso, para en definitiva y entre todos, comenzar a "torcerles el brazo" a los delincuentes, los violentos, los "cánceres" de nuestro club y sus "metástasis" dentro y fuera del Deportivo Morón.

Afortunadamente, y casi cinco días después de transitar por la "cornisa" de la "locura mafiosa", y la desintegración institucional sin retorno, otra vez podemos volver a hablar simplemente de fútbol, de cara al decisivo encuentro de este lunes, a partir de las 15.30, frente a Acassuso, en el "Estadio Ciudad de Vicente López", con el arbitraje de Gastón Meineri, y la televisación de las señales amigas de "Pacífico TV Morón", "La 94 Sport", "Aguante Gallo" y "Morón En Vivo", donde el equipo de Walter Nicolás Otta procurará sumar tres puntos que, además de demostrar una vez más, la entereza profesional y personal de este grupo, le permitirá al Gallo situarse a sólo dos unidades del único nuevo líder, Atlanta (por lo menos, hasta el momento, y dependiendo del resultado que obtenga Flandria, en la misma jornada y hora, visitando a la UAI Urquiza).

Respecto del posible once para visitar al "Quemero", con la incógnita de la situación del "Bicho" Rossi (con lógica licencia desde aquél fatídico miércoles y que habrá de incorporarse directamente para el partido), quien luego de mantener una charla con Otta, se decidirá en conjunto se incorporación como titular o desde el banco, Emmanuel Francés ingresará en lugar de Nicolás Miguel Gásperi y Cristian Damián Lillo en reemplazo de Damián Ezequiel Toledo, lesionado durante el entrenamiento de fútbol, posterior al "caos", del pasado sábado.

Para el supuesto que Javier Nicolás Rossi no ingrese de entrada, el cuerpo técnico del Gallo evalúa por estas horas dos opciones posibles, con Federico Ezequiel Turienzo desde el comienzo, en ataque, y Cristian Román Yassogna como volante diestro o, en su defecto, con la alternativa de Rodrigo Fernando Basualdo desde el minuto cero, en el medio, lo que permitiría el adelantamiento ofensivo del propio "Loco" Yassogna, para acompañar a Junior Leandro Mendieta en los últimos metros del campo de juego de Platense.

En definitiva, y en base a una mixtura de información (escasa) y pálpito/deseo (bastante), el probable equipo para enfrentar a "Ssuso", podría ser con: Milton David Alvarez; Juan Gabriel Ferreira, Cristian Jesús Broggi, Emmanuel Francés, Jonatan Emiliano Iván Mayola (capitán); Cristian Román Yassogna, Emmanuel Giménez, Cristian Damián Lillo; Gerardo Daniel Martínez; Junior Leandro Mendieta, Javier Nicolás Rossi.

De vuelva del "infierno tan temido"..., por el sueño en paz y compartido.


Gustavo Adrián Requelme.
@elgallogustavo.



                                     Foto: gentileza, Vanesa Insfran.