sábado, 7 de abril de 2018

Parte médico al día

En vísperas del trascendental encuentro frente a Quilmes, en el "Estadio Centenario", del próximo martes 10 de abril, a las 21:05, con el arbitraje de Héctor Paletta y la televisación en directo de TyC Sports, nada más oportuno que repasar la evolución de los futbolistas lesionados del primer equipo, gracias a la gentileza habitual del Dr. Mario Del Percio, responsable médico del plantel del Deportivo Morón:

* Franco Racca: De buena evolución, transita ya el cuarto mes de recuperación de su rotura de ligamentos cruzados. Demás está decir que se halla descartado para lo que resta del torneo.

* Maximiliano Paredes: Entrena de manera normal con sus compañeros y este domingo será probado por el cuerpo técnico, para comprobar la factibilidad de su presencia ante el "Cervecero".

* Sebastián Martínez Aguirre: De no mediar inconvenientes, tras el cotejo del martes comenzará a entrenar de manera normal con el resto de sus compañeros, dependiendo de su respuesta física, su regreso frente a Sarmiento de Junín.

* Mauricio Alonso: Con idéntico panorama al de Martínez Aguirre, de no surgir contratiempos, regresará a entrenar a la par de sus compañeros, luego del cotejo del próximo martes con Quilmes.


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miércoles, 4 de abril de 2018

Héctor Paletta, el elegido para dirigir al Gallo y el "Cervecero"

Luego del empate con sabor a poco, del último martes, entre el Deportivo Morón y Boca Unidos de Corrientes, en el Nuevo Francisco Urbano, dentro de una semana, más precisamente el próximo martes 10 de abril, a partir de las 21:05, el equipo de Walter Otta procurará terminar de cerrar su permanencia definitiva en la categoría, cuando regrese a "toparse" con Quilmes, en el "Estadio Centenario", un "Cervecero" que se halla muy comprometido con los promedios y de mediar un triunfo del Gallito, virtualmente condenará a un nuevo descenso (el segundo consecutivo), al equipo dirigido por Mario Sciacqua.

Para dicho compromiso, donde el Gallo podría alcanzar la tan ansiada línea de los 32 puntos, que le otorgaría la tranquilidad del "objetivo permanencia" cumplido, con independencia matemática de los puntos que sumen sus rivales en pugna, en las últimas cuatro jornadas del actual torneo 2017/2018 de la Primera "B" Nacional, el "bolillero" de la AFA determinó que Héctor Paletta será el responsable de dirigir un partido tan "sensible" para ambos, un oriundo de Longchamps que ya arbitrara al Deportivo Morón, en la presente temporada, nada menos que en el debut, ante Los Andes en el "Eduardo Gallardón", en el empate cero a cero ante el "Mirayitas", un 15 de septiembre de 2017, por la noche, que quedará en el recuerdo de los hinchas del Gallo, como la fecha del anhelado retorno a la "B" Nacional, tras 17 interminables años de fracasos y decepciones futbolísticas repetidas.

Más tarde, por la undécima fecha del actual torneo de la "B" Nacional, Héctor Paletta registraría su segundo antecedente de la temporada arbitrando al Gallo, en otro empate de visitante, aunque en este caso con goles, puesto que el 3 de diciembre de 2017, sería el encargado de dirigir la igualdad 2 a 2 del Deportivo Morón y Flandria, en el "Carlos V" de Jaúregui, con los tantos de Diego Medina y Luciano Pons para un "Canario" que se adelantaría dos a cero, y luego el Gallo se lo empataría en los últimos '20 de juego, merced a las conquistas de Javier Rossi y Valentín Perales, este último a siete minutos de cumplirse el tiempo reglamentario. En aquella tarde, Paletta amonestaría a Emiliano Mayola y Lautaro Formica en la visita.

Hermano de Gabriel Alejandro Paletta, defensor argentino, nacionalizado italiano, campeón del mundo Sub 20 en 2005, en Holanda, con la Selección Argentina juvenil y eliminado en primera ronda, con el representativo mayor italiano, en la Copa del Mundo "Brasil 2014" (con inicio en Banfield, y pasos por Boca Júniors, Liverpool de Inglaterra, Parma, Milan y Atalanta italianos, y de actualidad en el Jiangsu Suning del fútbol chino), Héctor Paletta tiene una larga trayectoria en el referato argentino, con 137 partidos arbitrados sólo entre la Primera "B" Nacional, la Primera División y la "Copa Argentina", con 559 amonestaciones y 44 expulsiones en las referidas tres categorías.

Entre los hinchas del Gallo, será recordado por aquella inolvidable semifinal del torneo Reducido de la Primera "B" Metropolitana, en la noche del 24 de noviembre de 2015, cuando en el "Estadio Juan Pasquale" del barrio porteño de Núñez, el Deportivo Morón eliminaría al "candidato" a ascender (junto al campeón Brown de Adrogué), Defensores de Belgrano, por 2 a 1, a cuya finalización y en medio de un incidente entre los jugadores locales y la terna arbitral, Héctor Paletta habría de caer al piso, apuntando al siempre polémico defensor del "Dragón", Luciano Goux, como el responsable de propinarle un golpe de puño, debiéndose retirar del estadio acompañado por efectivos policiales, en medio de un escándalo que, para variar, no determinaría mayores sanciones en opinión de los integrantes del Tribunal de Disciplina de la AFA.

Así las cosas, el venidero martes 10 de abril, desde las 21:05, en el "Estadio Centenario, Ciudad de Quilmes", con televisación de TyC Sports, en el marco de la 22° fecha del Torneo de la Primera "B" Nacional, temporada 2017/2018, el Deportivo Morón volverá a visitar a Quilmes, reeditando inolvidables "choques" de los '80 y los '90, con el telón de fondo de la posibilidad cierta y tangible, victoria mediante (el equipo de Otta lleva once cotejos sin perder, con tres triunfos y un empate de visitante), condenar al viejo rival de la "cerveza" a su segundo descenso consecutivo y en el caso del Gallo, como contrapartida, asegurar su permanencia definitiva en la "B" Nacional.

Todo ello, con Héctor Paletta como árbitro de semejante y determinante encuentro para ambos.



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Suma y sigue, a un paso del objetivo

En la noche del martes y ante su público, el Deportivo Morón procuraba ganar por primera vez en el Nuevo Francisco Urbano, en lo que va de 2018, para asegurarse de una vez por todas ese objetivo que desvela desde principios de temporada a todo el Oeste: la permanencia en una categoría, cuyo regreso implicara una ingrata espera de 17 largos años.

De esta forma. y con 28 unidades en el torneo, en la previa del cotejo ante Boca Unidos, tres nuevos puntos le darían esa tranquilidad definitiva para respirar hondo y satisfecho ante el principal "norte" alcanzado, y a partir de allí, canalizar las energías en la clasificación al torneo Reducido y por qué no, soñar con el primer ascenso directo a la Superliga, puesto que con 31 puntos, este último anhelo quedaba a tan sólo tres del único líder, tras la jornada 21°, Aldosivi de Mar del Plata.

Y en esos términos soñaría todo el Oeste, en el Nuevo Francisco Urbano o frente al televisor, cuando a los '13 del primer tiempo, y tras un tiro de esquina en favor de la visita, el equipo de Walter Otta construyera una contra fantástica, a partir del rechazo defensivo de Cristian Lillo, la corrida y fenomenal primer pase ofensivo de Emmanuel Giménez, y la posterior asistencia "quirúrgica", sobre la derecha, de Rodrigo "Rengo" Díaz, para habilitar por el segundo palo de una defensa en retroceso, a un Javier Rossi que sólo debería empujarla a la red de Hilario Navarro, para desatar el "carnaval" en en Pueblo del Gallo.

Hasta ese momento, poco y nada había pasado en un partido parejo y sin emociones, con un ligero predominio del balón por parte del visitante, y un Morón que sin lucir, ni mucho menos, cada vez que conseguía hacerse del dominio de la pelota y "depositarla" en la suela diestra del "Rengo", daba la sensación de poder generar algo bueno, con la reaparición de Nicolás Ramírez por la derecha y la peligrosidad siempre latente del "Bicho" Rossi, que en un par de acciones demostraría hallarse físicamente al ciento por ciento, incluyendo la jugada del desnivel para los vestidos de "azul".

Luego de la ventaja parcial, Boca Unidos intentaría recomponerse y buscar el empate, aunque carente de fútbol e ideas, habría de resumirse a procurar el desnivel por la bandas (con Cristian Broggi por derecha y el regreso de Nicolás Martínez por el lateral zurdo), en búsqueda de "apuntar" sistemática y repetidamente a la cabeza de Pablo Vegetti, aquél "9" longilíneo que "sufriéramos" con la camiseta de Villa San Carlos (campeón de la "B" Metro, con "La Villa", en 2012/2013) y que más tarde tuviera pasos sin tanta trascendencia por Ferro, el fútbol chileno, Colón de Santa Fe y Gimnasia y Esgrima de La Plata.

Controlado hasta allí por la dupla central del Gallo, nuevamente conformada por Valentín Perales y Emiliano Mayola, ante la ausencia obligada y repetida del uruguayo Sebastián Martínez Aguirre, las pocas y claras opciones que habría de otorgar el primer tiempo, serían del Deportivo Morón, como aquél cabezazo inmejorable de Javier Rossi, sobre los '34, apenas sobre el travesaño, tras el tiro de esquina de Giménez, y otro remate desde afuera del propio Emmanuel, de lo mejor de Morón, mientras tuvo resto físico para correr, cortar y jugar la pelota con destino cierto.

En el complemento, uno de los cambios que mandaría al "billar" del "Carlos Castellón", Carlos Mayor, el técnico de los correntinos, resultaría decisivo para modificar la actitud de sus dirigidos en los primeros '20 del segundo tiempo y, en definitiva, constituiría el hecho "clave" para que la visita se llevara un empate final del Oeste, no tan alejado de la realidad desde los merecimientos, pero que nos dejara a todos un regusto amargo en la boca, teniendo en cuenta que, por lo menos ópticamente y desde la distancia de la observación, el trámite del encuentro parecía controlado, salvo alguna distracción defensiva, como ocurriera ante Mitre de Santiago del Estero..., y lamentablemente nos volvería a pasar.

En efecto, el ingreso del "Malevo" Osmar Ferreyra (ex River e Independiente, entre tantos otros clubes), le daría a Boca Unidos un mayor y mejor control del balón en el medio, propiciado por un Morón que tal vez si sintió cómodo con el trámite de un partido, donde los correntinos resultaban claramente incapaces de lastimar, salvo que la pelota le cayera en la "sien" a Vegetti para facturar, y por entonces el "lungo" centrodelantero visitante, andaba más en off side que habilitado.

Por desgracia, la única variable posible de empate para la visita, habría de confirmarse sobre los '17 de la etapa final, cuando luego de un buen desborde y mejor centro del referido "Malevo" Ferreyra, por izquierda, el balón le cayera en la cabeza a Pablo Vegetti, para que el "9" de los correntinos la ubicara bien lejos del alcance de Milton Alvarez.

Al igual que ocurriera frente a los santiagueños, la zaga del Gallo habría de perder la marca del único "marcable" de Boca Unidos, quien habría de cabecear con demasiada soledad, tranquilidad y facilidad dentro del área chica de Alvarez, estableciendo una igualdad "cara" en la única distracción importante de la última línea, que sin dudas extraña la solvencia de Sebastián Martínez Aguirre.

Los minutos siguientes al empate de Boca Unidos, mostrarían lo peor de Morón en el partido, puesto que la visita habría de detectar las señales de confusión local, para "apurarlo" como nunca antes en el encuentro y generarle alguna que otra situación de desequilibrio y zozobra, tal como el mano a mano que Milton Alvarez le ahogaría al propio Vegetti, en una de esas acciones que caracterizan al "uno" del Gallo en la categoría de gran arquero: ante un cotejo de poca exigencia, responde con acierto y reflejos para "salvar" a su equipo de una derrota impensada, sólo un par de minutos antes.

Los ingresos de Matías Pardo y Gerardo Martínez (el primero ausente desde el 20 de noviembre, recuperado de una fractura de peroné, y el segundo de regreso de una rotura del menisco externo, con cirugía incluida, desde el 28 de octubre pasado), además de constituir dos grandes y esperadas noticias en sí mismas, repercutieron en una actitud mucho más decidida y ofensiva del equipo, máxime con la posterior inclusión de Damián Akerman en cancha, sin embargo, más allá de algún nuevo cabezazo del "Bicho" que a punto estaría de volver a poner al Gallo en ventaja, la visita lograría aguantar el uno a uno hasta el final, aún con un hombre de menos (por la correcta expulsión de Tomás Charles, por doble amarilla, a los '15), igualdad que de poco le serviría a una visita que, debiendo aún quedar libre en dos jornadas, debe ganar los tres partidos que le restan y "rezar" para que aún así le alcance para conservar la categoría.

Por el lado del Gallo, y más allá del referido "sabor amargo", ante un partido que, de no mediar aquella distracción de los '17 del complemento, se encaminaba lenta y paulatinamente hacia la primera victoria en "casa" en 2018, la "bronca" lógica de los minutos posteriores al final del encuentro, no debe desenfocarnos de varios datos significativos de la realidad: con este empate, el equipo de Otta reúne 29 en el campeonato y se halla a sólo dos o tres del objetivo tan deseado de la permanencia, habiendo ya quedado libre y con cuatro cotejos por delante, mientras que lo ubica en la décima posición en la tabla, a sólo una unidad del último conjunto que hoy estaría clasificando al Reducido por el segundo ascenso, y por si fuera poco, habiendo hilvanado su undécimo juego consecutivo sin derrotas (seis empates y cinco triunfos), puesto que no pierde desde la novena fecha, el 20 de noviembre de 2017, en la caída por la mínima ante Juventud Unida en Gualeguaychú, hallándose asimismo invicto en lo que se lleva jugado de este año.

En una semana, el martes 10 de abril, a las 21:05, el Deportivo Morón tendrá la ocasión de sumar los tres puntos (o menos) que le restan para consolidar matemáticamente su salvación definitiva, cuando visite a un más que comprometido Quilmes, en el "Estadio Centenario", para tal vez, triunfo mediante, virtualmente condenar al "Cervecero" a su segundo descenso consecutivo.

Más allá de la bronca..., lo importante es sumar, y máxime cuando el objetivo se halla tan cerca que comienza a reconfortar.

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lunes, 2 de abril de 2018

Tres puntos y a soñar en grande

A un paso de acceder al objetivo inicial y primordial de asegurar la permanencia en la categoría, este martes 3 de abril, a partir de las 21:05, el Deportivo Morón recibirá a Boca Unidos de Corrientes, en el Nuevo Francisco Urbano, en procura de revalidar el importante punto conseguido en Rafaela, una semana atrás, y en definitiva, con tres unidades más, olvidarse por completo de la tabla de los promedios, para concentrarse con exclusividad en la búsqueda de su clasificación al torneo Reducido y, por qué no, intentar pelear mano a mano por el campeonato y el ascenso directo a la Superliga, en un final de torneo que adelanta un desenlace cerrado y de conclusión incierta, como parejo ha sido su desarrollo durante el transcurso de la actual temporada.

En efecto, y en la búsqueda de alcanzar la línea de los 31 puntos, que matemáticamente haría imposible cualquier complicación con los seis descensos en juego, en las últimas cinco jornadas del torneo y con independencia de resultados ajenos, el Gallo "jugará" con la necesidad extrema de los correntinos, quienes seriamente comprometidos en la tabla de los promedios, provienen de perder como local, una auténtica "final" anticipada con un rival directo, como Mitre de Santiago del Estero, por lo que se supone, la visita deberá venir al Oeste por algo más que un punto, lo que puede facilitar y abrirle los caminos al once de Walter Otta para sumar de a tres, por primera vez en el Nuevo Francisco Urbano, en lo que va de 2018.

Con el arbitraje del bahiense Bruno Bocca (quien ya lo dirigiera, durante la presente temporada, en el empate uno a uno frente a San Martín de Tucumán y en el triunfo 2 a 1 ante Agropecuario, ambos en el Oeste), acompañado por Ramiro Cabrera y Martín Saccone como asistentes uno y dos, respectivamente, más Yamil Possi en rol de cuarto árbitro, en cotejo televisado por TyC Sports, correspondiente a la 21° fecha del Torneo de la Primera "B" Nacional, temporada 2017/2018, por estas horas, las mayores preocupaciones del cuerpo técnico de Morón, pasan por intentar recuperar la mayor cantidad de "soldados" posibles, en especial en defensa, teniendo en cuenta la última línea de "emergencia" que debió presentar en la fecha pasada, nada menos que frente al líder Atlético de Rafaela, en "La Perla del Oeste" santafesina, con el capitán Emiliano Mayola como único "sobreviviente" de los habituales titulares en esa delicada línea de fondo.

Precisamente Mayola, junto a Nicolás Martínez, en el caso que este último esté en condiciones de retornar, serán quienes deberán cuidarse de ser amonestados ante Boca Unidos, ya que al límite ambos en materia de amarillas, corren el riesgo de perderse el pleito de la jornada 22, frente a Quilmes en el "Estadio Centenario", pautado para el venidero martes 10 de abril, a las 21:05, con televisación de TyC Sports, y de vital trascendencia para las chances de "supervivencia" en la categoría, de un "Cervecero" cada vez más complicado y que, en el caso de un triunfo del Gallo, lo dejaría virtualmente a las puertas de su segundo descenso consecutivo.

Así las cosas, sin once confirmado y como quedara dicho, a la espera de la recuperación de algunos jugadores fundamentales en el esquema habitual de Walter Otta, tales como Maximiliano Paredes, Sebastián Martínez Aguirre, Nicolás Martínez, Gerardo Martínez, Matías Pardo, Mauricio Alonso y Nicolás Ramírez, el Deportivo Morón se encamina a conseguir ese "norte" tan querido, desde principios de temporada, para con tres nuevos puntos en sus "alforjas" y la salvación definitiva en el bolsillo, comenzar a pensar de lleno en la "yapa", esto es, ese anhelo enorme de volver a Primera, justo en este año, en que se cumplen (¿casualmente?) cincuenta años de nuestro único ascenso a la máxima categoría de nuestros sueños.

Tres puntos más..., y TODO lo imaginado es posible.

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lunes, 26 de marzo de 2018

El 3 de abril, ante Boca Unidos, con la "salvación" definitiva a pedir de "Bocca"

A un paso de lograr el primer gran objetivo de la temporada, como lo fuera la permanencia en la categoría, trazado desde el último 15 de septiembre de 2017, noche del debut del Deportivo Morón en su regreso a la "B" Nacional, frente a Los Andes en Lomas de Zamora, tras 17 años de ausencia en la divisional más importante del Ascenso local, el equipo de Walter Nicolás Otta recibirá este martes 3 de abril, a partir de las 21.05, a Boca Unidos de Corrientes, en el Nuevo Francisco Urbano, con la televisación de TyC Sports y el arbitraje de Bruno Bocca como árbitro principal, más Ramiro Cabrera y Martín Saccone como asistentes uno y dos, y Yamil Possi en rol de cuarto árbitro, en encuentro correspondiente a la 21° fecha del Torneo de la Primera "B" Nacional, temporada 2017/2018.

En el caso del bahiense Bruno Bocca, será la tercera vez en el presente torneo Nacional que arbitre al Gallo, con un balance de un empate y un triunfo para Morón, casualmente ambos partidos disputados en el Oeste, del mismo modo que ocurrirá el venidero martes 3 de abril, a partir de las 21.05.

En efecto, por la sexta jornada del campeonato, el pasado 28 de octubre de 2017, Bruno Bocca dirigiría el empate uno a uno frente a San Martín de Tucumán, con el golazo de Gerardo Daniel Martínez para abrir la cuenta, a los '3 del segundo tiempo (el último partido que disputaría el "10" del Gallo, puesto que en la semana posterior se le detectaría la rotura de menisco externo y tiempo después sería intervenido, lesión de la cual ya se halla de alta, aunque aún no ha podido volver a jugar un solo minuto de manera oficial) y el empate de Sergio González para el "Santo" tucumano, a los '13 del complemento. Sin expulsiones, el único amonestado por el lado del Deportivo Morón, también resultaría Gerardo Martínez.

Casi un mes más tarde, en la jornada nocturna del 27 de noviembre del año pasado, y al regreso de la eliminación por "Copa Total Argentina", a manos de River Plate, en el "Malvinas Argentinas" de Mendoza, un Deportivo Morón de histórica actuación "copera", pero flojo rendimiento en el torneo de la "B" Nacional, necesitaba imperiosamente volver a sumar de a tres, ante Agropecuario Argentino de Carlos Casares, a quien derrotaría por dos a uno, revirtiendo un resultado adverso casi desde los "vestuarios", con el gol de Brian Blando para la visita, a los '5 de iniciado el juego, y la remontada del Gallo, con los tantos de Cristian Lillo a los '20 y Maximiliano Brito a los '29, todos en la etapa inicial. También sin expulsados, los únicos amonestados (dos) correrían por cuenta del "Sojero".

Con pasado en la Liga de Bahía Blanca, de donde es oriundo, y en los Torneos Federal "A" y "B", Bruno Bocca, enrolado en el SADRA (Sindicato de Arbitros Deportivos de la República Argentina), luego sería promovido a la Primera "B" Nacional, teniendo en su haber más de medio centenar de partidos entre el torneo Nacional y "Copa Argentina", y en dicho lapso, casi 200 amonestaciones y una veintena de expulsiones.

El último fin de semana, fue el encargado de arbitrar el triunfo de Los Andes sobre Brown de Adrogué, con sendos goles de un "viejo conocido" del Gallito, como Fabricio Lenci, debiendo decidir sobre la continuidad de un encuentro que habría de suspenderse por espacio de 11 minutos, apenas superado el primer cuarto de hora de juego, ante los gravísimos incidentes que se sucederían entre dos facciones antagónicas de la barra brava del "Milrayitas".

En definitiva, este lunes 3 de abril, desde las 21.05, Bruno Bocca arbitrará su tercer encuentro en el Nuevo Francisco Urbano, partido que podría significar para el Gallo acceder a la tranquilidad de asegurarse la permanencia en la categoría, para superado el objetivo principal de principios de temporada, apostar a soñar con acceder al Reducido y, ¿por que no?, procurar meterse de lleno en la pelea por el campeonato y el ascenso directo a la Superliga, a falta de cinco encuentros para el cierre de la competencia oficial.

Ante Boca Unidos, en el Oeste, con la "salvación" definitiva a pedir de "Bocca".



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A un paso del objetivo y a cinco fechas del desenlace soñado

Tras el descanso obligado de la fecha libre, el último fin de semana, el Deportivo Morón debía volver a la actividad del certamen de la Primera "B" Nacional, nada menos que visitando a uno de los líderes del torneo, Atlético de Rafaela, y tal vez el aspirante más serio al campeonato y por ende, al primer ascenso a la Superliga 2018/2019, por la calidad de un plantel que trasunta nombres propios de Primera División, más que de Nacional "B".

Así las cosas, y pese a que la "Crema" no se halla atravesando uno de sus mejores momentos en este corto y parejísimo campeonato, al igual que su inmediato perseguidor y principal oponente, por lo menos desde la potencia de los apellidos, a dicho ascenso directo a la referida Superliga, como lo es el súper competitivo Aldosivi de Mar del Plata, el equipo de Walter Otta sin dudas que asumía el viaje más riesgoso desde el reinicio de la competencia en 2018, y sin lugar a dudas uno de los desafíos más comprometidos de todo el fixture, una vez conocido el mismo, allá por julio del año pasado.

En consecuencia, y a sabiendas de constituir uno de esos cotejos eventualmente "perdibles", a la hora de las especulaciones a priori sobre el calendario por venir, este plantel del Deportivo Morón capaz de alcanzar cualquier proeza o "batacazo" futbolístico, por imperio de una carácter sin igual, cuanto menos desde 1990 a esta parte, y una actitud innegociable a la hora de calzarse la camiseta, debía por si fuera poco, enfrentar al líder del campeonato visiblemente disminuido en sus potencialidades reales, debido a una serie inacabable de lesiones que afectan a sus mejores y más imprescindibles "soldados", y que lejos que permitir la recuperación de aquellos que se hallan en la última etapa de puesto a punto, va sumando semana a semana, nuevas "camas" a una "enfermería" que parece un mal designio del destino, desde finales de 2017.

Con la vuelta de Milton Alvarez, tras purgar ante Mitre de Santiago la jornada de suspensión, por haber alcanzado en Floresta el límite de cinco amarillas acumuladas, el único "sobreviviente" titular de la última línea que habitualmente suele plantar Walter Otta, sería el capitán, Emiliano Mayola, a la postre y junto al propio y enorme "uno" del Gallo, de las figuras descollantes de la "resistencia" moronense en territorio de la "Crema".

En efecto, sin Maximiliano Paredes, ni Sebastián Martínez Aguirre (bastión de la defensa desde su arribo, en el último mercado de pases), ni Nicolás Martínez, Cristian Broggi ocuparía el lateral derecho, y Valentín Perales el puesto de primer zaguero central, con muy buenos rendimientos de ambos, en especial del rionegrino, de gran partido, detrás de los mencionados Alvarez y Mayola en un imaginario "podio" en la noche de Rafaela.

Por el lateral zurdo, Lautaro Formica seria el designado para reemplazar al silencioso y rendidor Nicolás Martínez, consituyendo el rosarino la pieza más floja del andamiaje de emergencia ideado por el cuerpo técnico del Gallo, puesto que errático en los pases y a destiempo en la marca, por su banda los volantes locales, en especial Enzo Gaggi, hallarían las vulnerabilidades necesarias para llegar hasta el fondo y desbordar al ex Villa Dálmine, propiciando la acciones de mayor riesgo para una defensa de Morón que, en líneas generales, sufriría con los centros cruzados al área, ya sea en movimiento o a partir de pelotas paradas.

En el mediocampo, ante la inasistencia a último momento de un recuperado y desequilibrante Nicolás Ramírez, Walter Otta y Félix Benito apostarían a una zona de volantes con menos generación de juego, pero mayor capacidad de quite y lucha, con Emiliano Méndez nuevamente desde el inicio (de buen rendimiento, en especial en el complemento, luego de algunas dudas en el primer tiempo), Cristian Lillo y Emmanuel Giménez, para que éste último se desdoblase, cuando la situación lo permitiese, para aportar su buen pie en ayuda de Leandro Guzmán, el encargado de romper líneas y generar desequilibrios ofensivos, algo que lograría y con acierto, en especial en el primer tiempo, y en el lapso del complemento en que aún conservara energías, puesto asimismo a retroceder y colaborar en la contención, ante cada posesión rival.

En ofensiva, con Javier Rossi unos metros más atrasado, intentando colaborar con sus medios y desde allí emprender las embestidas ofensivas, nuevamente Facundo Pumpido habría de quedar como una suerte de "llanero solitario", debatiéndose con la firme defensa del líder del torneo y, sin embargo, ganando una vez más todo lo que le "tiraran" por arriba, "pivoteando" y preocupando constantemente a la última línea de Rafaela, redondeando otra actuación para el aplauso, por su voluntad, su generosidad y lo que "obliga" a sus marcadores, aún como única referencia ofensiva y lejos de su mejor hábitat, el área rival.

Dentro de un primer tiempo donde Morón se le plantaría "mano a mano" al puntero, apretándolo desde la salida y en cada rincón del terreno, mientras le durase a los intérpretes el oxígeno necesario para ponerlo en práctica, el conjunto dirigido por Lucas Bovaglio se mostraría confuso y perdido en el campo de juego, claro que con puntas como Manuel Bustos y Mauro Albertengo, el Gallo no se podía dar el lujo de descuidarse ni siquiera un segundo, tanto es así que en las dos que los delanteros locales pudieron vulnerar la línea de fondo visitante, el propio Bustos, en ambas, habría de desperdiciar dos chances inmejorables, sólo en el área chica y frente a un desguarnecido Milton Alvarez.

Con el cierre de una primer mitad pareja, donde Morón había logrado suplir su "mal de ausencias" y su falta de juego de asociado, en la solidaridad y el sacrificio de sus once "guerreros", el local se retiraba a vestuarios sin haber jugado para nada bien, pero aportado las situaciones de riesgo más notorias, más allá que el Gallo contaría con la suya, y bien clara, en los segundos previos al pitazo del árbitro, cuando Cristian Lilllo capitalizaría una pelota inmejorable bajada de cabeza por Pumpido, para desviarla apenas por encima del parante zurdo de un atónito Ramiro Macagno, arquero de la "Crema".

En el complemento, la sabiduría y madurez de un Deportivo Morón que sabe perfectamente lo que le conviene y en consecuencia propone, desde su banco de suplentes, habría de "enredar" aún más a los locales en el juego que mas le convenía a un diezmado Gallito, emparejando las acciones en mitad del campo y extinguiendo cada intento ofensivo de los locales, minutos tras minuto más confundidos y sin "brújula" ante el murmullo ensordecedor de una parcialidad local que no observaba respuestas en sus jugadores.

Hasta que el ingreso de Rodrigo Depetris, a falta de media hora para el final del encuentro, actuaría de "revulsivo" en propios y extraños, puesto que en un par de acciones demostraría bastante más que el resto de los puntas locales, generado dos jugadas casi "calcadas", entre los '25 y los '35 de la etapa final, primero despilfarrando un cabezazo solitario en el área chica y sin marcas y más tarde, ante el desborde por izquierda de Mauro Albertengo, el balón en centro al área del Gallo viajaría hacia el segundo palo, donde el propio Depretis le asestaría un cabezazo goleador al balón que, de no mediar la atajada "Monumental" del enorme "uno" de Morón (tal vez, en "honor" al nombre del escenario del cotejo), debió haberse convertido en el uno a cero de Rafaela, pero para eso el Gallo tiene un arquero como hace tiempo que no se ve en el Oeste, desde los tiempos del gran "Chiche" Migliardi.

De allí y hasta el final del encuentro, el equipo de Bovaglio intentaría torcer a un Morón agotado físicamente, por un desgaste superlativo, pero imposible de doblegar desde el corazón y la entrega, y las veces que tuvo que sufrir al menos un poco, habría de aflorar la figura indiscutida de Milton Alvarez para agigantar su estatura y minimizar las dimensiones reales del arco visitante.

Y si hasta se contó con un par de contras letales que podrían haberle dado el triunfo al Deportivo Morón, una encabezada por Rodrigo Díaz, ya con el "cumpleañero" Damián Akerman en cancha, y la más nítida de todas, en los pies de Maximiliano Jerez, quien ingresando sólo por la banda derecha, casi en tiempo cumplido y desde inmejorable posición, no podría darle violencia a un balón que terminaría mansamente en las manos de Macagno.

Con el pitazo final de un Sebastián Ranciglio demasiado "celoso" a la hora de sancionar las faltas visitantes (habría de amonestar a tres jugadores del Gallo, Formica, Mayola y Méndez, entre el minuto uno y el '21 del primer tiempo), no justipreciando con la misma vara las infracciones de los "dueños de casa", un Deportivo Morón diezmado por un mal de ausencias que parece interminable y en el desafío más exigente tal vez del calendario, habría de llevarse un "puntazo de oro" de Rafaela, para quedar a sólo un paso de concretar el objetivo primero de la permanencia en la categoría, algo que virtualmente podría lograrlo el próximo lunes 3 de abril, en el Oeste y frente a Boca Unidos, para consumado tal trascendente logro, comenzar a pensar en otros anhelos, como el regreso a la zona de los clasificados al Reducido (hoy se halla décimo, a un punto del noveno y último cupo) y por qué no, soñar con pelear palmo a palmo por el campeonato y primer ascenso a la Superliga, sabiéndose a escasas cuatro unidades del único líder, precisamente Atlético de Rafaela, quien en la próxima jornada deberá quedar libre, con tan sólo cinco fechas por disputarse hasta el final del certamen.


A un paso del objetivo y a cinco fechas del desenlace tan soñado.

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sábado, 24 de marzo de 2018

En la "Crema" de la pelea por el ascenso, el Gallo se la juega en Rafaela

Luego de la jornada libre, que pensada para recuperar "soldados averiados", lejos de cumplimentar dicho cometido, por desgracia aumentaría las "camas" en la "enfermería" del Gallo (si bien, contra Boca Unidos, el próximo martes 3 de abril, desde las 21.05, se anuncian varios regresos esperados, de no mediar nuevos y renovados inconvenientes físicos), un Gallo "remendado" afrontará uno de los compromisos más complicados, de acá y hasta el final del actual campeonato, al tener que visitar a uno de los líderes del certamen, Atlético de Rafaela, en el "Estadio Nuevo Monumental" de la ciudad santafesina, desde las 19.05, con la televisación de TyC Sports y el arbitraje de Sebastián Ranciglio, acompañado de Alejandro Mazza y Mauricio Flores como asistentes uno y dos, respectivamente, más Guillermo González como cuarto árbitro, en encuentro correspondiente a la vigésima fecha del Torneo de la Primera "B" Nacional, temporada 2017/2018.

Con la vuelta de Milton Alvarez al arco del Deportivo Morón, tras cumplir ante Mitre de Santiago del Estero, la fecha de suspensión por haber alcanzado el límite de cinco amonestaciones acumuladas, seguramente la defensa del Gallo contará con la mayor cantidad de bajas, teniendo en cuenta que ni Maximiliano Paredes, ni Sebastián Martínez Aguirre, ni Nicolás Martínez, todos con distintas molestias físicas, han sido convocados para integrar la "planilla" de los dieciocho que saldrán a la cancha para enfrentar a la "Crema".

Ya arribados a Rafaela, luego del último entrenamiento matinal de este sábado y el posterior viaje hacia la provincia de Santa Fe, el cuerpo técnico del Gallito deberá armar un auténtico "rompecabezas" para formar los once de inicio, dentro de un panorama donde sobran las ausencias y faltan jugadores de peso y rendimiento en los últimos tiempos.

Sin embargo, este plantel del Deportivo Morón ha dado muestras acabadas de carácter para enfrentar todo tipo de rivales y contingencias negativas, en especial lesiones, desde fines del año pasado, y desde que se reiniciara el torneo en 2018, ha ganado todo lo que ha jugado de visitante, triunfando en terrenos complicados como Adrogué, Mendoza y Floresta.

Con el agravante del regreso demorado, aunque inminente, de Gerardo Martínez y Matías Pardo, más la ausencia renovada de Mauricio Alonso y en las horas previas a embarcar rumbo a Rafaela, también de Nicolás Ramírez, la zona media y el ataque del Gallo también dependerán de confirmaciones que seguramente habrán de darse en la jornada de mañana, momentos antes del inicio del partido.

Desde lo numérico, a escasos cuatro o cinco unidades de los 32 puntos que le aseguran matemáticamente la permanencia en la categoría, sin depender de resultados ajenos, también con las dos derrotas consecutivas de Aldosivi de Mar del Plata (en la fecha 19, en el "Minella" ante Quilmes y este mismo sábado, por la vigésima jornada, frente a Sarmiento en Junín), una victoria de Morón lo depositaría a sólo una unidad de la punta, hoy compartida por el mencionado "Tiburón" y el rival del domingo, que también procede de una caída en la decimonovena, con Mitre en Santiago del Estero, por lo que el equipo de Walter Otta podrá "jugar" con la necesidad, el apuro y las urgencias locales, para alcanzar tres puntos que además de meterlo de nuevo en el grupo de clasificados al Reducido, lo dejarían en el umbral del objetivo primero de mantener la categoría y de cara al sueño mayúsculo de pelear palmo a palmo, en las últimas cinco fechas, incluso por el campeonato y el ascenso directo a la Superliga.

Con varias complicaciones, pero con la motivación en su punto más alto, el Gallo se juega ante Atlético de Rafaela tres puntos que lo colocarían en la "Crema" de la lucha por ser de Primera.

Y el corazón de estos "guerreros" todo lo puede.

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@elgallogustavo.