sábado, 29 de septiembre de 2018

Con Dálmine, en la "Fecha FIFA"

A consecuencia de las fuertes lluvias caídas en las últimas horas, el encuentro que esta tarde debían sostener Villa Dálmine y el Deportivo Morón en Campana, correspondiente a la quinta fecha del Torneo de la Primera "B" Nacional, temporada 2018/2019, ha sido suspendido.
De esta manera, el partido entre el "Violeta" y el Gallo se reprogramaría en la próxima "Fecha FIFA", es decir, durante el fin de semana del 13 de octubre.



viernes, 28 de septiembre de 2018

Por un "Campanazo", que nos despierte del letargo

Tras el empate en cero del último lunes, frente a Gimnasia de Mendoza, en un Nuevo Francisco Urbano a puertas cerradas, un Deportivo Morón necesitado de puntos (cosechó sólo dos sobre doce posibles), de goles (anotó uno al cabo de cuatro encuentros, con tres partidos en fila sin "gritos") y de mejorar ostensiblemente su pálida imagen individual y colectiva, en lo que va de la temporada, deberá trasladar todas esas urgencias a un compromiso siempre exigente y en un escenario históricamente esquivo, cuando este sábado, a partir de las 15:30, intente sumar su primer triunfo en el certamen, de visita a Villa Dálmine, en el "Coliseo de Mitre y Puccini", con el arbitraje de Yamil Possi, secundado por Maximiliano Castelli y Rubén Bustos (como asistentes uno y dos, respectivamente), más el concurso de Jorge Sosa, en rol de cuarto árbitro, en cotejo correspondiente a la quinta fecha del Torneo de la Primera "B" Nacional, temporada 2018/2019, y sin televisación de aire.

Con la probable vuelta de Gastón González, quien frente al "Lobo" mendocino purgara la jornada de suspensión, a raíz de su expulsión en la derrota 2 a 0 ante Platense, en Vicente López, y con la novedad de la convocatoria por primera vez entre los "18", del sobrino de Ezequiel Lavezzi, el "Pochito" Agustín Lavezzi, que parece tener los goles que sus compañeros delanteros no tienen, de acuerdo a lo demostrado en amistosos y encuentros de Tercera, el equipo de Walter Nicolás Otta precisa de manera imperiosa de una primera victoria en el campeonato, que calme los ánimos y silencie la usina de rumores, algunos de los cuales hasta deslizaron la posibilidad del alejamiento del cuerpo técnico más exitoso en la historia del club, en las últimas tres décadas.

Como contrapartida, sin Matías Pardo entre los citados para la concentración en el "Complejo Gabriel Calderón", en Mariano Acosta, habitual escenario de entrenamiento semanal del plantel del Gallo, un "Pichin" que el pasado miércoles integrara el once de Reserva que venciera 2 a 0 a Chacarita, en el Oeste, con tanto incluido para el conjunto entrenado por Carlos Aducci, la incógnita pasa por si el cuerpo técnico del Deportivo Morón conservará el esquema táctico bien ofensivo, con el que sorprendiera el lunes último, o volverá a un "dibujo" más cauteloso, a pesar de las urgencias referidas, teniendo en consideración la exigencia del rival, un "Violeta" al que el Gallito no logra vencer, en Campana, desde 1986.

En definitiva, con deudas futbolísticas varias, pendientes de "saldo" y poco tiempo de trabajo, entre el encuentro ante el "Lobo" mendocino y el equipo de Felipe De la Riva, el Deportivo Morón enfrenta uno de esos cotejos "bisagra", como en el torneo anterior, ante Brown de Puerto Madryn, en la última fecha de aquella primera rueda (antes del receso de verano), con el objetivo de "enderezar el rumbo" de un equipo que prometió mucho en la previa y demostró muy poco a la fecha, pero con el potencial y la capacidades de sobra para revertir este mal momento ("crisis" futboleras, al que los protagonistas nos desacostumbraran, para bien, en los últimos casi tres años), tanto dentro como fuera del rectángulo de juego.

Por un "Campanazo", que nos despierte del letargo.



@elgallogustavo.



lunes, 24 de septiembre de 2018

"El Gallo, el 'Lobo' del Gallo"...

En un día y horario atípicos (lunes a las 15:30) y ante un escenario tan silencioso como desusado para el Deportivo Morón, acostumbrado siempre al aliento permanente de su fiel, seguidora y numerosa gente, el equipo de Walter Otta no pudo pasar del empate en cero ante Gimnasia y Esgrima de Mendoza, pese a jugar con un hombre más, desde los '35 del primer tiempo, y si bien contó con varias situaciones de riesgo para quedarse con el encuentro, su falta de ideas en la generación de juego, sumada a su preocupante anemia ofensiva (convirtió un solo gol en cuatro partidos, y hace tres que no grita uno), lo terminaron privando de un triunfo merecido en el balance final de los '90, más por prepotencia de intenciones y empuje anímico, que por razones futbolísticas convincentes.

En efecto, a puertas cerradas y con la urgencia numérica de no haber sumado de a tres en la temporada, el Gallo volvía al Oeste con la intención de comenzar a cancelar "deudas" futboleras y de imagen colectiva, recibiendo a un "Lobo" mendocino de juego atildado e interesantes individualidades, bien conducidas por un experimentado José María "Chaucha" Bianco y con seis unidades sobre nueve posibles.

Así las cosas, y pese a las previsiones, resultaría la visita quien asumiría el rol protagónico durante buena parte del primer tiempo, obligando al Deportivo Morón y sus necesidades a jugar de contra, tal vez e inconscientemente, ante la extraña sensación de un Nuevo Francisco Urbano despojado de color y de calor, y con un silencio "atroz", propio de cualquier estadio visitante.

Con el buen andar de Lucas Baldunciel, por el flanco derecho del ataque mendocino, bien acompañado en ofensiva por Mateo Acosta, su referencia de área y por Patricio Cucchi, en la elaboración de juego, el "Lobo" intentaría "comerse" al Gallo en aquellos primeros minutos, con la pelota parada como principal argumento y un remate en el palo, que habría de "salvar" providencialmente al arco de, precisamente, Julio (Salvá).

Como contrapartida, un Morón nervioso y hasta apurado, por intentar revertir el mal comienzo de temporada, sorprendía con el cambio de sistema táctico, hacia uno mucho más ofensivo del acostumbrado, con un solo volante central de contención, Matías Nizzo (de buen partido, en especial durante el lapso que estuvo en cancha, en el complemento), Román Martínez a su lado, alternando funciones de quite y primer pase ofensivo, según la ocasión, dos volantes externos rápidos y que se sumarían permanente al ataque por ambas puntas, como Nicolás Ramírez y Junior Mendieta (a la postre, el valor más destacado del equipo) y finalmente dos referencias en el área, con Facundo Pumpido y la vuelta a la titularidad, luego de largo tiempo, de Damián Akerman.

Superados aquellos primeros minutos de control de las acciones, por parte de la visita, el equipo de Walter Otta contaría con un par de oportunidades claras para abrir el marcador, alguna en los pies de Mendieta, alguna en la cabeza de Akerman, pero como producto de acciones individuales, en el primer caso y de pelota parada, en el segundo, ante la ausencia de juego asociado y de ideas en terreno rival.

Sobre los '35 de la etapa inicial, una acción circunstancial terminaría con la expulsión de Gabriel Fernández, el primer zaguero central visitante (en apariencia, ante una golpe a Facundo Pumpido, advertido por Luis Alvarez, árbitro del encuentro), lo que en definitiva le permitiría al Gallo terminar de asumir su rol de protagonista, a pesar de sus falencias, ante el inevitable retroceso de Gimnasia, al hallarse con un hombre menos.

Ya en el complemento, la visita retrasaría sus líneas hasta prácticamente el borde de su área grande, cediéndole a Morón pelota y espacio, control del desarrollo que el Gallo afrontaría con saludables intenciones y mucho vergüenza deportiva para empujar a su rival contra Tomás Marchioli, golero mendocino, aunque sin claridad, ni variantes, ni sorpresa, lo que iría en desmedro de su dominio territorial, al repetirse demasiado y en consecuencia, tonarse previsible en su ataque.

Por momentos, el manejo del balón, lento y lateralizado, asemejaría a aquellos movimientos más propios del hockey sobre césped, cuando un equipo maneja la "bocha" y la impulsa de un lado para otro de la cancha, fundamentalmente para ganar confianza en su dominio y sentirse seguro consigo mismo y su juego asociado.

Pese a la referida falta de ideas, de sorpresa y previsibilidad de sus movimientos ofensivos, el Deportivo Morón contaría con otras tantas posibilidades de obtener la ventaja, un par de ellas en los pies de Junior Mendieta (quien más desequilibrio generaría, en especial con sus diagonales desde la derecha) y otras tantas en sendos cabezazos de Facundo Pumpido, uno de ellos que habría de salir apenas ancho sobre el travesaño, y cuando Marchioli sólo podía observar y "rezar" para que no se cuele en el ángulo.

Con el correr de los minutos, y el cero inalterable en el arco de Gimnasia, un poco por falta de "liga" y mucho por la ausencia de ideas y variantes en ataque, Otta enviaría a Matías Pardo por Damián Akerman, para que desborde por el costado (corriendo a Junior hacia el centro, casi como "doble 9" junto a Pumpido), y más tarde a Gerardo Martínez y Nisim Vergara, en su debut absoluto en primera, en reemplazo de Nizzo y Nicolás Martínez, respectivamente, casi en un intento desesperado por "quemar las naves".

En esos últimos minutos, y a pesar de los nervios y la ausencia de respuestas futbolísticas, como ya ocurriera ante Platense en Vicente López, el ingreso de Gerardo Martínez (a los '20 del segundo tiempo) le daría al equipo esa cuota de fútbol de la que adoleciera en los restantes '75, generando una sociedad interesante con el otro Martínez aún en cancha, Román, e incluso "bancando" como único "volante central", un par de "estocadas" finales de la visita, en sus contadas incursiones en terreno contrario, durante todo el complemento.

Por desgracia, y a pesar de los intentos, aún repetidos y previsibles, Morón no lograría quebrar el cero en el arco de Gimnasia y terminaría quedándose con un punto, de inocultable sabor a poco, con el arco en cero propio y la actitud en el "haber", pero el fútbol asociado, las ideas y la contundencia, nuevamente en el "debe".

Con dos unidades sobre doce posibles, y un gol en cuatro partidos, con tres encuentros en fila sin "gritos", el Morón de Walter Otta necesita hallar respuestas concretas y urgentes, para el próximo compromiso ante Villa Dálmine en Campana (del sábado 29 del corriente a las 15:30), porque si bien recién trascurrieron cuatro fechas, en un torneo de 24 jornadas, el "tren" del campeonato pasa muy rápido y nadie quiere volver a mirar la tabla de los promedios, aunque en esta oportunidad (por fortuna) se trate de un solo descenso entre los directamente afiliados.

No nos "comió" el "Lobo"..., pero casi. Aunque, en este caso y parafraseando a Thomas Hobbes (filósofo del siglo XVIII)..., "el Gallo sea el Lobo del Gallo" ( y no sólo dentro de la cancha).



@elgallogustavo.



¿"Lobo" está?...

Tras la costosa derrota con Platense, con una actuación individual y colectiva francamente decepcionante y preocupante, incluso más que la registrada frente a Almagro, en el Nuevo Francisco Urbano, el equipo de Walter Otta regresa al Oeste con la necesidad imperiosa de ganar su primer partido en la temporada y, en segundo término, de ser posible, mejorar la pálida imagen futbolística evidenciada en la tormentosa noche de Vicente López.

Así las cosas, con un comienzo de torneo de la "B" Nacional, tan impensado como inquietante, con apenas una unidad conseguida sobre nueve posibles y lo que es aún peor, que revela los grandes y a la fecha insolubles problemas registrados en todas sus líneas, pero en especial en la defensa y el ataque, con un solo tanto a favor en tres encuentros (el convertido por Román Martínez, en el debut ante Central Córdoba, en Santiago del Estero), contra cinco en contra en igual lapso, el Deportivo Morón recibe al recientemente ascendido del Federal "A", Gimnasia y Esgrima de Mendoza, que reúne seis puntos, producto de dos victorias y una caída, en el marco de la cuarta fecha del Torneo de la Primera "B" Nacional 2018/2019, con el arbitraje de Luis Alvarez, quien estará secundado por Mariano Viale y Mauricio Flores, como asistentes uno y dos, respectivamente.

Con las ausencias obligadas de Gastón González, expulsado ante el "Calamar" por cometer el segundo penal de la noche (aquél que habría de contener Julio Salvá) y que resultara sancionado con una fecha de suspensión, en aplicación de la regla internacional de la jugada brusca de último recurso, a quien se suma la lesión de Diego Cháves, desgarrado en el isquiotibial de su pierna derecha, el cuerpo técnico del Gallo deberá realizar modificaciones nominales, aunque quizá también de "dibujo" táctico, ante la imperiosa necesidad de ganar ante el "Lobo" mendocino, y de esta manera, detener la "hemorragia" de un Morón que apuntó para ser animador en la previa y hasta el momento sólo ofreció decepción tras decepción.

Sin la presencia de su público, a raíz de la insensata medida impuesta por la Agencia de Prevención de la Violencia en el Deporte (APreViDe), que comunicada el último viernes por la mañana, con escaso margen para negociar su términos y nula voluntad real de hacerlo, sólo procuró trasladar hacia el club, el "costo político" de la decisión de jugar el encuentro a puertas cerradas, realidad repetida e incontrastable del penoso organismo que encabeza Juan Manuel Lugones, más allá de los intentos también lamentables y "mercenarios", de algunos conocidos "operadores" comunicacionales locales, por deslindar al organismo que debiera velar por la seguridad en los espectáculos deportivos, de su responsabilidad primaria y su premeditación en la instauración de tal incómoda e injusta medida. 

Aunque qué podemos esperar de una APreViDe y de un Ministerio de Seguridad provincial (de quien depende el mismo Lugones, hoy "amo y señor" de la subsistencia y dignidad de los clubes de Ascenso, con la "venia" cómplice de una AFA vergonzosa, siempre a espaldas de la defensa de los verdaderos intereses de nuestras instituciones), incapaces e inoperantes de cumplimentar la seguridad en espectáculos deportivos, así como de garantizar la integridad ciudadana en general, y que en definitiva, sólo operan como meros agentes recaudadores de la ineficacia y corrupción policial, dentro del millonario negocio de los operativos policiales.

En este marco, futbolístico y político, el Deportivo Morón deberá dar la muestra de carácter que todos estamos esperando, no sólo para sumar su primera victoria en el campeonato, sino para demostrar que tanta ilusión en la previa no ha sido en vano.

¿"Lobo" está?..., sí, se lo comió el Gallo.



@elgallogustavo.



sábado, 22 de septiembre de 2018

"Sobre llovido, mojado": contra los mendocinos, a puertas cerradas

El último viernes 21 del corriente, por la mañana, la Agencia de Prevención de la Violencia en el Deporte (APreVide), enviaba al Deportivo Morón una cédula de notificación, dirigida al presidente de la institución, en la que ponía en conocimiento de los mismos una serie de resoluciones y decisiones tomadas arbitrariamente por el organismo que, en teoría, debería encargarse de garantizar la seguridad en los espectáculos deportivos, en el ámbito de la provincia de Buenos Aires, dentro de las cuales hacía constar la prohibición de la venta de localidades a no socios y, en especial, la clausura del sector popular local, en ocasión del encuentro del próximo lunes frente a Gimnasia de Mendoza, lo que en la práctica implicaba la prohibición de ingreso para los socios de dicho sector.

En un claro acto de discriminación, respecto de aquellos socios con cuota al día que concurren habitualmente a la cabecera "Dr. Virgilio Machado Ramos", respecto de quienes lo hacen en ambos sectores de plateas ("General Lorenzo Capelli" y "Oficial Filiberto Ferrante"), que sí estaban habilitados para asistir al partido frente a los mendocinos, correspondiente a la cuarta fecha del Torneo de la Primera "B Nacional, temporada 2018/2019, de acuerdo a las mismas imposiciones en materia de seguridad, contenidas en la cédula de notificación de la APreViDe, el club decidiría finalmente que el cotejo del próximo lunes 24 del corriente, a jugarse en el Nuevo Francisco Urbano, a partir de las 15:30, se dispute finalmente a puertas cerradas, a fin de evitar nuevos inconvenientes en los accesos, que devengan en futuras y peores sanciones económicas y deportivas, y fundamentalmente, para no convalidar la vergonzosa, arbitraria y lamentable decisión del organismo provincial de seguridad deportiva, de discriminar a los socios de la cabecera local del Deportivo Morón, quienes se verían imposibilitados de ingresar ante la clausura de su sector.

Así las cosas, en otro "capítulo" más de las insensateces de APreVide, que atentan contra la integridad y dignidad de los clubes de Ascenso en la provincia de Buenos Aires, con el visto bueno inequívoco del ministerio de seguridad provincial, encabezados por Juan Manuel Lugones y Cristian Ritondo, respectivamente, el Deportivo Morón, ya habiendo sido sancionado días atrás por el Tribunal de Disciplina Deportiva de la AFA, con la pérdida del encuentro ante Almagro (cuando aún restaban jugarse 16 minutos) y una multa económica consistente en el equivalente a 100 entradas generales de la categoría, vuelve a ser penado por los lamentables y costoso incidentes registrados en la noche del 3 de septiembre pasado, debiendo asumir en los hechos, el "costo político" ante sus socios de la decisión lamentable de jugar el partido a puertas cerradas, ante la inoperancia e intransigencia vergonzosas de la Agencia de (in) Seguridad de la Violencia en el Deporte, APreVide, de la provincia de Buenos Aires.

En definitiva, y mientras el Deportivo Morón y sus socios reciben una doble sanción, en la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), se "escucha" un "silencio atroz", cuando de defensa de los intereses de los clubes de Ascenso se trata.

A continuación, reproducimos el comunicado oficial emitido en la fecha por la institución:

"El día 21 de Septiembre la APREVIDE comunicó al Deportivo Morón la sanción por los incidentes ocurridos durante la Fecha 2, que consiste en la inhabilitación de la tribuna popular local, prohibición de venta de entradas a invitados y PROHIBICION DE INGRESO AL ESTADIO DE SOCIOS DEL SECTOR POPULAR, lo que en la práctica significaría que sólo algunos socios pudieran ingresar, haciendo diferencias entre unos y otros, ante la negativa de la APREVIDE a reveer esta decisión la Comisión Directiva decide que el partido de este lunes se realice a puertas cerradas.Esta decisión se toma tras analizar la sanción del Organismo de Seguridad que determina inequidad entre los socios que esta Comisión Directiva no está dispuesta a avalar, habiendo agotado todas las instancia de negociación con el organismo de Seguridad.

El partido previsto para las 15.30 Hs, en el Nuevo Francisco Urbano, recibiendo a Gimnasia y Esgrima de Mendoza contará con la cobertura habitual de los medios de prensa, que permitirá informar y transmitir a los hinchas el desarrollo del cotejo".




@elgallogustavo.




miércoles, 19 de septiembre de 2018

Nos "tapó el agua"

En una destemplada noche de septiembre, en la que regía desde horas antes un alerta meteorológico para el Area Metropolitana, con abundante cantidad de lluvias, tormentas eléctricas, fuertes ráfagas de viento y hasta la posibilidad de caída de granizo, el alerta más inquietante lo daría el Deportivo Morón dentro del campo de juego, "ausente sin aviso" del "Ciudad de Vicente López", con una de esas derrotas que calan profundo y duelen, en presencia de un equipo sin respuestas futbolísticas ni rebeldías anímicas.

En efecto, y cuando creíamos que habíamos "tocado fondo", en la caída dentro y fuera del Nuevo Francisco Urbano, ante Almagro, el último 3 del corriente, nos equivocamos feo, porque este equipo de la ilusión en la previa y la decepción hasta el momento, resultaría capaz de jugar aún peor que frente al "Tricolor" de Villa Raffo, profundizando el desorden, el desconcierto y la falta de ideas individuales y colectivas, que encendieran las alarmas hace quince días en el Oeste, y que en la noche de Vicente López, los malos presagios meteorológicos nos "taparan de agua", de lluvia y de la que generan en la esperanza, la falta de certezas de un equipo apático, abúlico y perdido dentro de la cancha.

Luego de la imagen desdibujada con Almagro, el exigente desafío de un rival y un escenario siempre esquivos, como Platense en su casa, podían resultar el compromiso ideal para empezar a relucir la "chapa" de candidato, adquirida en la previa a fuerza de nombres propios, mostrando un funcionamiento más "aceitado", luego de quince días de preparación entre un partido y otro, debido a la "fecha FIFA" del pasado fin de semana, y al parate oficial que obligara la misma.

Sin embargo, y más allá de unos primeros minutos en los que el once de Walter Otta (con Junior Mendieta de arranque, en lugar de Matías Pardo), intentara presionar a su rival más arriba y le disputara "mano a mano" el control del mediocampo, evidentemente, Fernando Ruiz, técnico local, habría de tomar debida nota de las debilidades desnudadas por el "Tricolor",  hace dos semanas en el Nuevo Francisco Urbano, puesto que aplicaría la misma "receta" sin solución, a partir de la cual Almagro comenzara a llevarse el pasado encuentro, utilizando la franja derecha de su ataque, duplicando la atención de Nicolás Martínez, entre el desequilibrio de Cristian Amarilla y las punzantes subidas del lateral diestro, Nicolás Morgantini.

Así las cosas, cuando poco y nada había pasado en el desarrollo, aunque Platense asomara más ordenado y convencido de su "libreto", a los '22 de la etapa inicial, el referido Morgantini habría de desbordar a "Nico" Martínez (muy solo en la contención de su punta y constantemente sometido al "2-1" rival), para habilitar el ingreso al área de Agustín Palavecino, detenido en su carrera de manera imprudente, por un Emiliano Mayola que lisa y llanamente se lo "llevaría puesto". Primer penal de la noche, bien sancionado por Yael Falcón Pérez, que el  "eterno" Daniel Vega cambiaría por el 1 a 0 de Platense.

Y a partir de ese momento, el rumbo del partido cambiaría totalmente, dado que la poca e inicial oposición exhibida por la visita, habría de ir desapareciendo paulatina e irremediablemente, sumergida otra vez, como ante Almagro, en el "mar de dudas" que provocaría la apertura del marcador en favor del rival, que con poco, pero muy poco, más que una cuota de orden y otra de paciencia y tranquilidad, habría de justificar el triunfo parcial al cierre de la primera etapa.

Ya en el complemento, y mientras en el cielo arreciaba la lluvia y fulguraban los rayos, hasta hacer iluminar el "Ciudad de Vicente López" y sus alrededores, a contramano, dentro del campo de juego, el Gallo se iría apagando con el correr de los minutos, evidenciando nuevamente, al igual que en varios pasajes ante Almagro, un equipo carente de "brújula", deambulante  y sin rumbo, ni mucho menos rebeldía, para suplir su alarmante falta de fútbol e ideas, con una dosis mínima de arrebato emocional, como para apurar a su oponente y cuanto menos, ponerlo en apuros.

Con Facundo Pumpido en cancha, desde final del primer tiempo, por la salida de un lesionado Diego Cháves (presumiblemente desgarrado en su posterior derecho) y en franca deuda futbolera desde su arribo, Morón volvería a mostrarse endeble y permeable en defensa, con otro partido para el olvido de Sebastián Martínez y Emiliano Mayola, y apenas discreto de Nicolás Martínez y Maximiliano Paredes, prolongado en una línea de medios sin quite ni juego, con un aporte de escaso a nulo en todos sus protagonistas, desde Matías Nizzo, pasando por Gastón González y Junior Mendieta, hasta llegar a un desconocido Román Martínez, de quien más depende este equipo y consecuentemente, del que más se espera, y pese a tener la situación más clara y esporádica para el empate, volviera a mostrarse incómodo y "ausente" en el campo de juego.

Sólo Nicolás Ramírez habría de salvarse del "naufragio", aunque sin el nivel de otros encuentros, emparejado "para abajo" en el andar "a tientas" de un Morón impensado y sorpresivo (para mal), que parece además de todos sus problemas tácticos e individuales, no encontrarle la vuelta al arco de enfrente, mostrando hasta la fecha una ofensiva tan improductiva y falta de variantes, como elocuente en sus números: un gol en tres partidos, el del debut, de Román Martínez.

En ese contexto, a falta de '10 y con el conjunto de Otta jugado en ataque, con vergüenza y sin fútbol, no sería de extrañar que tras un tiro de esquina a favor, de la contra surgiera la corrida de Cristian Amarilla, rumbo al mano a mano con Julio Salvá, que un empujón  ("finito" e imprudente, pero empujón al fin) de Gastón González, determinase la acertada sanción del segundo penal de la noche y la expulsión por último recurso del volante visitante, remate que ejecutaría Cristian Tarragona, para el lucimiento personal del arquero del Gallo, tal vez el único punto destacable de otra noche "oscura", donde el "1" de Morón, con el penal contenido y alguna otra atajada, pareciera haber comenzado el camino de retorno de la confianza, rumbo a su mejor nivel de "Copa Argentina" en 2017. 

Ya en el descuento, otra réplica letal de Platense, pero con los protagonistas invertidos, respecto de la jugada anterior, terminaría con otro penal (el tercero y bien cobrado, mal que nos pese), entre burdo e infantil de Sebastián Martínez, en perjuicio de Cristian Tarragona (se le "colgó" en el área, propio de la impotencia), para que esta vez, Cristian Amarilla, quizá el mejor de la noche de Vicente López, convirtiese el 2 a 0 y sentenciase la historia.

Con el pitazo final de Yael Falcón Pérez, se generarían algunas escaramuzas entre los jugadores visitantes y algún integrante del cuerpo técnico local, en un incidente no demasiado claro, que más allá de cualquier situación puntual, no hiciera más que poner en evidencia, la impotencia de un Morón, "peleado" consigo mismo e incapaz de hallar respuestas a su múltiples dudas, errores y defectos.

Con Gimnasia de Mendoza por delante, el próximo lunes 24 del actual, a las 15:30, en el Nuevo Francisco Urbano, todo haría indicar que no queda más que mejorar, luego de una actuación tan decepcionante, aunque visto la transición de Almagro a Platense, no estamos tan seguros si no sería posible empeorar aún más.

En una noche de alertas meteorológicas, las alarmas más inquietantes se encendieron en el campo de juego y al Gallo en definitiva, "lo tapó el agua" (y no de lluvia, precisamente).



@elgallogustavo.



martes, 18 de septiembre de 2018

A rehabilitarse con el "Marrón", para que el panorama no pase a "oscuro"

Luego de la confirmación de la derrota frente a Almagro, tras hacerse pública la resolución del Tribunal de Disciplina Deportiva de la AFA, quien le diera por perdido el encuentro al Deportivo Morón, con el resultado final de 2 a 0 en favor del "Tricolor", "chapa" parcial al momento de la suspensión del juego por parte del árbitro, Ramiro López, ante los graves incidentes que se produjeran primero fuera del Nuevo Francisco Urbano y unos minutos más tarde (con el cotejo ya malogrado, ante la ausencia de garantías para su prosecución, de acuerdo al encargado del operativo policial) también dentro del estadio, en la general local, el equipo de Walter Otta suma sólo una unidad de seis, producto de la igualdad en uno del debut, ante Central Córdoba en Santiago del Estero, razón que lo obliga a sumar de a tres con urgencia, nada menos que en su visita a Platense en Vicente López, un rival y reducto históricamente esquivos para el Gallo.

En efecto, un Deportivo Morón de nombres importantes para la categoría, encabezados por Román Martínez, pero de rendimiento en deuda hasta el momento, procede de un auspicioso primer tiempo en Santiago, y un complemento donde se replegara demasiado y permitiera un empate del "Ferroviaro", con "sabor a poco", pero de buenas sensaciones como saldo de los '90. Sin embargo, aquellas primeras impresiones positivas, en la calurosa tarde santiagueña, se desvanecerían ante una opaca actuación individual y colectiva con Almagro, en su "estreno" de local, donde jamás se sintiera cómodo en el partido ni pudiera dominar las acciones, aún en desventaja parcial, con problemas en todas sus líneas, pero especialmente en su permeable defensa y su improductiva ofensiva, además de la repetición de las dudas que dejara Julio Salvá, ante Central Córdoba y que se profundizaran en la caída con desmanes ante los de Villa Raffo.

Con este panorama de inicio, impensado en la previa del actual Torneo de la Primera "B" Nacional, Walter Otta y su cuerpo técnico deberán ajustar las "piezas" de un "rompecabezas" de innegable calidad individual, pero al cual aún le falta bastante para su "ensamble" ideal, y el duro compromiso frente al "Calamar", en el "Ciudad de Vicente López, de este martes a las 21:05, constituye una inmejorable ocasión para mejorar la imagen y comenzar a sumar de a tres y a ganar en confianza y funcionamiento.

Con el arbitraje de un joven Yael Falcón Pérez, debutante arbitrando al Gallo, quien estará acompañado de Leandro Núñez y Matías Bianchi, como asistentes uno y dos, respectivamente, en cotejo televisado por TyC Sports, un once de Morón sin confirmación, fiel a la costumbre del entrenador del Deportivo Morón, parecería en principio no contar con demasiados cambios nominales, respecto de la magra noche ante el "Tricolor", a excepción de un probable ingreso desde el arranque de Junior Leandro Mendieta, en su vuelta a la institución, en reemplazo de Matías "Pichin" Pardo que ocuparía un lugar en el banco de los suplentes, en un "enroque" de los "18" que salieran al "Carlos Castellón" del Nuevo Francisco Urbano, el último 3 de septiembre por la noche.

En definitiva, con la urgencia de cambiar la imagen, para lo cual, previamente deberá mejorar ostensiblemente su funcionamiento, el Gallo se apresta a un compromiso tan complicado como vital, para poner en marcha al equipo que tanto ilusiona desde los nombres, pero que a la fecha a "brillado por su ausencia", en gran parte de las primeras dos jornadas de la temporada 2018/2019.

Por tres puntos de "oro", en Vicente López, el Gallo busca rehabilitarse ante un Platense recién ascendido y cuya eliminación ante River, por los octavos de "Copa Total Argentina", le significara una derrota mucho más costosa de lo normal y esperable, ante la grave lesión sufrida por Facundo Curuchet (fractura de peroné), su principal pieza ofensiva en el ascenso al Nacional y en los desafíos "coperos".

Es hora de ganar. O del "Marrón" pasaremos al "oscuro".




@elgallogustavo.