lunes, 31 de diciembre de 2018
sábado, 29 de diciembre de 2018
Se va otro "Martínez"
El defensor uruguayo, Sebastián Martínez Aguirre, se convertirá en la segunda baja del equipo que conduce la dupla técnica, conformada por Alejandro Julián Méndez y Walter Reinaldo Pico.
De esta manera, "Seba" Martínez se suma a otro "Martínez", Gerardo, entre quienes dejarán de vestir la camiseta del Gallo, en 2019, con la salvedad que en el caso de Gerardo Martínez, el pase pertenece al Deportivo Morón y su alejamiento será por seis meses, a préstamo, con nuevo destino en Tristán Suárez.
En números, el "oriental" Sebastián Rodrigo Martínez Aguirre, debutó en el Deportivo Morón, el sábado 3 de febrero de 2018, en el triunfo 1 a 0 del Gallo, en su visita a Brown de Adrogué, en el "Lorenzo Arandilla", con el gol de penal de Rodrigo Díaz, tras la infracción cometida a otro uruguayo, Mauricio Alonso.
El último cotejo oficial lo disputó el lunes 29 de octubre del actual, en el empate uno a uno con Defensores de Belgrano, en el Nuevo Francisco Urbano, con el tanto de Matías Pardo, en la tarde de la asunción de la dupla Méndez-Pico, luego del alejamiento de Walter Otta, una semana antes, tras la derrota por la mínima ante Arsenal, en el "Julio Humberto Grondona" de Sarandí.
Con temporada y media en la institución, puesto que arribaría como refuerzo para la segunda mitad de la 2017/2018 y disputaría buena parte de la actual campaña 2018/2019, incluyendo su presencia en la edición 2018 de "Copa Argentina", en la cual el Gallito resultara eliminado en 32avos, por Colón de Santa Fe, recién en los penales, al cabo de la igualdad en uno en los '90 (con el empate de Román Martínez), en el "Marcelo Bielsa" de Newell's Old Boys de Rosario, Sebastián Martínez totaliza 17 partidos jugados, todos ellos como titular, además de dos encuentros en que ocuparía un lugar en el banco de los suplentes, sin expulsiones y con un único gol, en la tarde de sábado del 24 de febrero de 2018, para el definitivo empate 3 a 3 frente a Aldosivi de Mar del Plata, en el Oeste, a los '32 del complemento.
Sin refuerzos confirmados, y en la búsqueda de un delantero, principalmente, el plantel se halla disfrutando de su merecida licencia de verano, hasta el próximo 3 de enero, fecha en que deberán regresar a los entrenamientos, para dos días más tarde, emprender el viaje a Santa Teresita, donde realizarán la etapa más exigente de la pretemporada, del 5 al 12 de enero próximo.
@elgallogustavo.
Los socios dijeron NO
En la Asamblea Extraordinaria, convocada el 28 de diciembre y constituida en segundo llamado, a las 19:17, en presencia de 260 socios (que más tarde llegarían a los 280), los socios del Deportivo Morón rechazaron enfática y rotundamente, por abrumadora mayoría, la propuesta de la Comisión Directiva de modificar los términos del contrato de fideicomiso, que permitiera el marco legal para el traslado del estadio, por 11 hectáreas en comodato, en la ex Base Aérea de Morón, para la instalación de un "Centro Recreativo y de Entrenamiento", entre otros puntos no aclarados debidamente y que forman parte de un proyecto de Ordenanza, del Ejecutivo comunal, que pretende prorrogar por diez años, la Ordenanza original de 2010, que habilitara el traslado, con la tercera etapa de obra en mora y faltantes en sus dos fases anteriores.
Con la notoria ausencia del presidente Alberto Meyer, la Asamblea conducida por el vicepresidente, Roque Labbozzetta, resultó un revés político muy duro para el oficialismo, que podría generar una "sangría" entre algunos de sus integrantes.
Así las cosas, y luego de semanas en las que el NO a la propuesta de la directiva fuera creciendo en las redes sociales, a la par del silencio oficial y las esporádicas y poco claras exposiciones del presidente y vice, en contados medios partidarios, este viernes 28 de diciembre, nada menos que en el Día de los Santos Inocentes", tomaría forma la Asamblea Extraordinaria convocada para considerar, como único tema, la "conclusión de la tercera etapa de las obras", en una Orden del Día tan difusa como las explicaciones que sobrevendrían con el inicio de la cita societaria.
En concreto, y con la salvedad de haber recibido el "borrador" de Ordenanza, horas antes de la Asamblea, Roque Labbozzetta intentó explicar los alcances del nuevo acuerdo con el municipio y la empresa constructora (Bautec), que implica la prórroga por diez años de la Ordenanza original de 2010, que otorgara el marco legal para el traslado del estadio, en el contexto del "pomposo" plan "Morón 2020", que ambicioso y abarcativo, respecto del "Area central Morón", finalmente sólo concretaría, en los hechos, la construcción del Nuevo Francisco Urbano, en los terrenos de la ex "Textil Castelar", a cambio del inmejorable emplazamiento del "viejo" Francisco Urbano, en términos de desarrollo urbano e inversión inmobiliaria.
A grandes rasgos, las propuesta del Ejecutivo comunal, incluida en la nueva Ordenanza, a tratarse en 2019, año electoral y por lo tanto, de escasa a nula actividad legislativa, constaba de:
* La prórroga por diez años de la Ordenanza original, sancionada en 2010.
* Un plazo de 180 días (intuimos que desde la promulgación de la nueva norma) y de 360 días para la finalización de la tercera etapa -a cargo de la misma empresa, que jamás entregó una etapa conforme a la pautado y adeuda aún etapa y media de las tres, que constituían el proyecto acordado y suscripto oportunamente-.
* Dicha prórroga alcanzaba a las regalías del 5 por ciento a percibir por el club, sobre los impuestos municipales de los futuros inmuebles en el viejo emplazamiento.
* Dicha prórroga alcanzaba a las regalías del 5 por ciento a percibir por el club, sobre los impuestos municipales de los futuros inmuebles en el viejo emplazamiento.
* El aporte de un millón y medio de pesos, por parte del grupo inversor (vaya uno a saber en concepto de qué...).
* Un millón de pesos más, en cuotas de cien mil pesos, en concepto de publicidad del municipio.
* La recuperación de las once hectáreas en los terrenos de la ex Base Aérea de Morón, niveladas y alambradas, que habían sido otorgadas durante la gestión de Diego Spina, y según se dijera, luego "perdidas" por no haber hecho uso de las mismas. Terrenos que, en todo caso, pese a no haber sido debidamente aclarado, se otorgarían en comodato, por una cantidad determinada de años, puesto que dichos terrenos fueron concebidos con la única función de cumplir funciones de índole aeronáutica.
* La propuesta de "cambiarle" a la empresa constructora, Bautec, el "hotel" y concentración pautado en el bajo platea Ferrante, a cambio de un "Centro Recreativo y de Entrenamiento" en las once hectáreas de la ex Base Aérea, consistente en dos canchas profesionales y otras cuatro de entrenamiento.
* La designación de cuatro a seis socios para la conformación de la comisión de seguimiento y control del nuevo acuerdo, que en los hechos, se superpondría con las facultades otorgadas en su momento, a la Comisión Ad Hoc, "ausente" sin aviso desde hace un buen tiempo.
Acto seguido, mientras los escasos miembros de Comisión Directiva presentes (apenas superaban los diez, de un total de 24, tras las renuncias de Juan Carlos Pini y Ariel Remolina) pretendían mostrarle a los socios una serie de "filminas", que jamás verían la "luz", varios socios solicitaban la palabra, a fin de evacuar dudas, agudizadas ante una exposición que, lejos de aportar alguna certeza, generara más dudas e inconsistencias.
Entre todas la preguntas, se destacó claramente aquella que refería a la posibilidad de un nuevo acuerdo, a cambio de la decisión del Ejecutivo comunal, de abandonar su rol histórico de "garante de obra", a través de un seguro de caución del grupo "Bapro Seguros", inquietud que resultaría desmentida por Roque Labbozzetta, pese a que el mismo vicepresidente lo asegurara con claridad meridiana, ante los micrófonos de "Morón un Sentimiento", en términos casi idénticos a los esgrimidos por el presidente Alberto Meyer, en ocasión de su última visita a "La Hora de Morón".
Frente a tanta contradicción y ausencia de claridad en la iniciativa puesta a consideración, algunos socios propusieron el rechazo a la propuesta apresurada y poco clara del municipio, hecha moción en términos de Luis "Cacha" Gambino, acompañada por el aplauso cerrado de los presentes y discursos enfáticos y encendidos, como el de la ex titular del Departamento de Cultura y Educación del club, Johanna Torres.
Los intentos por pasar la Asamblea a un cuarto intermedio, no harían más que crispar los ánimos de muchos, situación que pusiera de manifiesto Gabriel "Conejo" Mansilla, a fin de evitar que la situación se "desmadre" y terminara de la manera menos deseada por todos.
En consecuencia, y tras dos votaciones similares, el NO a la propuesta de la Comisión Directiva se impondría por amplia y contundente mayoría, generándole al oficialismo el peor revés político de su corta gestión, que seguramente determinará una "sangría" interna, que arrastre consigo a más de uno de sus integrantes.
Tal vez, con una cuota de grandeza y otra similar de inteligencia, la actual dirigencia tome nota del hartazgo terminal del socio, para "enterrar" esta propuesta "mal parida" entre "Gallos y Medianoche" pero, fundamentalmente, enderezar el rumbo de un "barco" institucional que parece a la "deriva", por el incomprensible silencio oficial autoimpuesto y sin sentido, el ensimismamiento en el que incurrieran varios de sus miembros (que pensaban que las cosas se estaban haciendo bien, mientras la realidad les demostraba todo lo contrario), y en definitiva, por la soberbia y la necedad en el obrar, de un Alberto Meyer, "desbocado" en su personalismo desmedido, y que por creerse el "dueño de la lapicera", también hubo de creerse el dueño del club, de sus socios y del destino común de la institución más grande del Oeste.
Por todo ello, el socio dijo NO, de una manera tan rotunda como aleccionadora.
Ahora la "pelota" está en terreno de la Comisión Directiva, y de sus buenas (o malas decisiones), dependerá en gran medida la "gobernabilidad" futura del oficialismo, con mandato hasta abril o mayo de 2020, margen escaso para corregir errores, con humildad y "cintura política", pero lapso de tiempo eterno y por demás traumático, de insistir en la repetición de yerros y de actitudes que pongan en riesgo los intereses comunes y supremos del Deportivo Morón.
@elgallogustavo.
miércoles, 19 de diciembre de 2018
El 28 de diciembre, Asamblea... ¿Que la "inocencia te valga?
La Comisión Directiva del Club Deportivo Morón realiza un llamado a Asamblea Extraordinaria, para el próximo 28 de diciembre a las 18 horas, en el salón de usos múltiples de la sede, con ingreso por Avenida Hipólito Yrigoyen 1770.
La Orden del Día incluye como único tema, tras la designación de los socios que firmarán el acta, tratar la conclusión de la tercera etapa de la obra.
Cabe recordar que, tal como estipula el Estatuto, las asambleas se constituirán en primera convocatoria con la asistencia de la mitad más uno de los socios con derecho a voto (el llamado de las 18 horas), o una hora después con la cantidad de socios habilitados que concurran siempre que su número sea el doble de los miembros de Comisión Directiva.
Fuente: Departamento de Prensa y Comunicación, Club Deportivo Morón.
martes, 11 de diciembre de 2018
Despojo a la "santiagueña" (nos "durmieron"..., y no la siesta)
Corría el minuto 43 y "monedas" del segundo tiempo, bajo el calor abrumador de Santiago del Estero, a pesar de acercarse la medianoche, cuando Juan Celaya, quien ingresara al inicio del segundo tiempo, en reemplazo de Maximiliano Paredes, resultaba detenido con infracción, sobre el lateral derecho, metros delante del círculo central, tiro libre a cargo de Gerardo Martínez (sustituto de Cristian Lillo, también en el complemento), que iría en búsqueda de Junior Mendieta, el mejor del Gallo en la noche santiagueña, para de cabeza, casi en "palomita", impulsar el balón sobre el poste zurdo de Martín Perafan, para alcanzar un empate por el cual el visitante había acumulado sobrados méritos, tanto en el desarrollo del juego como en la cantidad de situaciones desperdiciadas frente al arco.
Sin embargo, cuando todas las miradas se "posaban" sobre el goleador de la noche, premio a su rendimiento a lo largo de los casi '90, entre Bruno Bocca, árbitro del encuentro, y José Del Fueyo, su asistente número uno, habrían de invalidar una conquista tan legítima como merecida, por un supuesto e inexistente off side, sólo percibido en las "usinas" de ciertas "plazas" provincianas, donde el fútbol suele mezclarse demasiado con el poder local, para trasladar la influencia y las presiones del "escritorio" al terreno de juego.
En un acto de despojo vergonzoso, como hacía tiempo no presenciábamos en "carne propia", a un Deportivo Morón que había esgrimido recursos valederos y destacables en todo el partido, pero en especial en los últimos '20 del encuentro, cuando habría de "apretar" a Mitre contra su arco y someterlo a un dominio constante, tal como si se estuviese jugando en el Nuevo Francisco Urbano, la impunidad de un par de "arrebatadores" vestidos de amarillo, permitirían que el resultado continuase uno a cero a favor de los "Aurinegros", con tal de complacer vaya uno a saber, qué intereses locales, los mismos que, en otra escala, como habríamos de contemplar en el "Superclásico" de final de Copa Libertadores, no hacen otra cosa más, que colocar "otro ladrillo en la pared", a la "lápida" con que el "negocio" del fútbol argentino, está "matando" con impiadosa crueldad, al deporte más hermoso del mundo.
Antes hubo un partido, es verdad, donde en el primer tiempo Morón contaría con un par de chances clarísimas para sacar ventaja, pero la falta de contundencia que ha venido demostrando y padeciendo a lo largo del semestre, habrían de repetirse en Santiago, con el cabezazo impreciso de Gastón González, ingresando libre por derecha, luego del centro "medido" de Mendieta por izquierda, y algunos minutos más tarde, la definición "mordida" e imperfecta de derecha, con que Matías Pardo dilapidara su mejor llegada, ingresando solo por el mismo sector diestro, en este caso luego de un centro enviado por González, desde el lateral opuesto.
Como contrapartida, Nicolás Martínez hubo de salvar al Gallo casi sobre la línea, cuando el centro de Daniel González, uno de los más destacados de Mitre, buscaba encontrarse con Pablo Ruiz, "relamiéndose" por detrás de "Nico" y un par de jugadas más tarde, Bruno Galván le sacara con una mano, de manera brillante, un cabezazo con destino de gol, a Ariel Coronel, el primer marcador central local, tras el tiro de esquina desde la derecha, ambas situaciones gestadas en los minutos finales de la etapa inicial.
En el complemento, la dupla Méndez-Pico harían ingresar a Juan Celaya, en lugar de un Maximiliano Paredes, que había tenido innumerables contratiempos en los primeros '45, tanto fuera para contener las llegadas profundas del mencionado Daniel González, el "11" de Atlético Mitre, como las "trepadas" de Franco Ferrari, el lateral zurdo del equipo dirigido por Alfredo Grelak.
Por desgracia, la ausencia de un reemplazante natural para "Maxi" Paredes, habría de determinar la suerte de la jugada que definiría el pleito, a los '7 del segundo tiempo, cuando la falta de "perfil", de un zurdo cerrando sobre el lateral derecho, terminaría con una falta innecesaria de Celaya, a centímetros del área, en una jugada previa intrascendente, infracción resuelta de manera notable por Pablo Ruiz, con un golazo de tiro libre, sobre el palo izquierdo de Bruno Galván, imposible de atajar para el "1" del Gallo.
"Mudos", nosotros, ante el zapatazo letal del ex Chicago y Platense, entre varios otros equipos, resultaría premio excesivo para un local, que había manejado más la pelota, pero sin generar mayor peligro a Galván, más allá de las jugadas referidas del final del primer tiempo, y castigo desmedido para un Morón de buen andar y dueño de las opciones más claras de gol, en la etapa de inicio.
Con la desventaja parcial, la visita se arriesgaría a buscar el empate con mucha gente en ofensiva, a riesgo de sufrir las contras santiagueñas, que por poco no ampliarían el marcador, en un par de oportunidades, en una de ellas, despilfarrada de forma increíble por el ingresado Joaquín Quinteros, cara a cara con Galván y mientras los defensores de Morón se resignaban a sacar nuevamente del medio y, en otra, con una salvada providencial del "1" del Gallo, a puro reflejo, ante Ismael Blanco, atorándolo y quitándole ángulo, para contener el mano a mano.
De allí en adelante, Morón sometería al local, desperdiciando un par de ocasiones más, que habrían de sumarse a las ya descriptas, como aquél centro preciso de Celaya, a espaldas del defensor, para que Damián Akerman cruzara el remate bajo, contra el "caño" más lejano de Martín Perafan, cuando el buen arquero de Mitre, no podía hacer otra cosa que "implorar" en silencio, para que la pelota se fuera ancha, como finalmente ocurriera.
Y sobrevendría un tiro libre desde lejos, de los que nos tiene acostumbrados Gerardo Martínez, que Perafan debería exigirse, arrojándose hacia atrás, para lograr controlar un balón que venía con tanta potencia como efecto.
Y la jugada del despojo, aquella inaudita del minutos 43 y "monedas", en que Junior Mendieta, otra vez de gran partido, "clavara" el cabezazo bien lejos del arquero, pero los "arrebatadores" de amarillo, tenían la consigna precisa de "garantizar" el triunfo local, aunque constituyera otro "ladrillo" más, en la "lápida" de un fútbol "herido" de manera "mortal", por los intereses de "escritorio", lo más "Federal" que hoy demuestra este sospechado Torneo Nacional.
Hasta contaría con dos chances más en el descuento, donde allí sí, volvería a evidenciarse con fuerza, la falta de contundencia que arrastrara este equipo a lo largo de todo el semestre que se cierra, con el cabezazo solitario de Valentín Perales (reemplazante de Emiliano Mayola, ausente por acumulación de amarillas), elevado de manera increíble sobre el travesaño, habilitado solo y a pasos del arco, por otra asistencia de Celaya, también de "testa", así como la buena maniobra individual de Mendieta, que finalizaría con un remate cruzado y apenas desviado sobre el poste izquierdo, cuando el reloj consumía los últimos segundos del agregado.
Y el final del encuentro, por supuesto, con el festejo local, ante el sexto triunfo en "casa", en siete partidos ganados, y como contrapartida, los reclamos de jugadores y cuerpo técnico de Morón, ante un partido que debió haber sido empate..., pero que en Santiago del Estero, y de acuerdo a lo visto... en Mitre no sólo "duermen la siesta".
"Sepultado" el "sueño copero" en 2019, ahora es tiempo de descansar y pensar en la vuelta, allá por el 3 de enero, para emprender la etapa más exigente de la próxima pretemporada, del 6 al 12 del mismo mes, en Santa Teresita.
De un torneo "Federal" sólo en influencias y "comprometido" en el objetivo conjunto, de buena parte de la dirigencia de nuestro medio, en "matar" definitivamente al fútbol, el deporte más hermoso del mundo, rehén del "negocio" en todas sus escalas, desde el club, pasando por la AFA y el Colegio de Arbitros, hasta desembocar en las instancias supranacionales, como la CONMEBOL y la FIFA.
Y "que siga la fiesta" (de y para unos pocos).
@elgallogustavo.
domingo, 9 de diciembre de 2018
A "coparse" en Santiago
Luego de la primera derrota en el ciclo de la dupla conformada por Alejandro Julián Méndez y Walter Reinaldo Pico, el Deportivo Morón ya se halla alojado en Santiago del Estero, agotando las horas que median hasta el compromiso de este lunes, desde las 22, cuando visite a un Atlético Mitre de buen andar, en su primer año en la categoría (se ubica séptimo con 20 unidades), en cotejo correspondiente a la 13° fecha del Torneo de la Primera "B" Nacional, última previa al receso de verano, con el arbitraje de Bruno Bocca, secundado por José Del Fueyo y Federico Pomi, como asistentes uno y dos, respectivamente, sin televisación de aire.
Con la premisa de volver a sumar, tras la caída con Temperley en el Oeste, el Gallo irá por el objetivo máximo de mitad de temporada, esto es, ingresar a la Fase Final de la edición 2019 de la "Copa Total Argentina", algo que sólo podrá garantizarlo, derrotando a los santiagueños en su propio terreno, para reunir 17 unidades en 13 encuentros y, de esta manera, desplazar a Ferro, que con 16 en 13 partidos, a la fecha ocupa la decimosegunda y última plaza a la próxima cita "copera".
Respecto del equipo que pondrán en cancha, Méndez y Pico, las dudas pasan por la defensa, en atención a quién reemplazará al capitán Emiliano Mayola, que frente al "Gasolero" llegara a la quinta tarjeta amarilla, con Sebastián Martínez y Valentín Perales, como las alternativas posibles de recambio.
Asimismo, ausente con el "Celeste", Nicolás Ramírez se halla entre los convocados que viajaran a Santiago, pero "entre algodones", desde su traumatismo en el gemelo derecho (casi desgarro), ante el "Lobo" jujeño, y habrá que ver si los técnicos del Gallito, optan por hacerlo ingresar desde el inicio, o mantienen de entrada a Gastón González, como frente a Instituto y Temperley, con la alternativa de confirmar a Gerardo Martínez entre los once, en una "abanico" de posibilidades que dependerá de la idea de juego que privilegie el Deportivo Morón en su complicada y segunda visita a Santiago del Estero (luego del debut en el torneo, con empate a uno, ante Central Córdoba de aquella provincia, con el gol de Román Martínez).
Así las cosas, casi sin delanteros, a excepción de Damián Akerman, que volviera al gol en la fecha pasada, y Junior Mendieta o Matías Pardo, hoy devenidos en volantes con llegada, Morón volverá a sufrir el "mal de ausencias" entre sus puntas, con Diego Cháves, Facundo Pumpido y hasta Agustín Lavezzi, ausentes hasta el regreso de las "vacaciones", allá por el 3 de enero, para emprender el viaje a Santa Teresita, del 6 al 12 del mismo mes, con el objeto de afrontar la etapa más físicamente exigente de la futura pretemporada.
En definitiva, con la necesidad de sumar, más allá de las bajas y los presentes, pero "tocados", el Gallo irá por el sueño de volver a decir "presente" en la venidera "Copa Argentina", para lo cual sólo sirve ganar en Santiago del Estero.
A "coparse" en Santiago.
@elgallogustavo.
sábado, 8 de diciembre de 2018
Despierta, Morón...
El pasado viernes 30 de noviembre, las celebraciones ya tradicionales por el "Día del Hincha de Morón", contarían con un "invitado sorpresa", quien llegaría "apadrinado" por el propio presidente de la institución: Daniel Bellini.
En efecto, mientras los organizadores del evento, socios nucleados desde hace un tiempo, bajo la figura de la Subcomisión de Socios, nunca reconocida del todo, por la actual comisión directiva, al igual que sucede con una iniciativa similar, el Departamento de Socios, impulsada inicialmente por Gastón Capurro, se hallaban abocados a las tareas propias de la continuidad de la fiesta, el presidente del club, Alberto Meyer, habría de tomar la palabra en el escenario (hecho que sorprendería a los "ingenieros" del evento", puesto que no estaba pautada su alocución), y luego de unas breves consideraciones, en el marco de una celebración que conmemoraba, nada menos, que los 50 años del único ascenso a Primera, en 1968, cedería el micrófono a un "gran colaborar del club" (en los propios términos introductorios del presidente), haciendo uso de la palabra, ante una concurrencia atónita, el emblemático empresario de la "noche" y dueño histórico de la disco "Pinar de Rocha", quien había recuperado su libertad sólo días antes, al cumplir las dos terceras partes de su condena a quince años, por el asesinato de su entonces pareja, Morena Pearson, allá por marzo de 2008.
Con un frondoso prontuario judicial, Daniel Bellini comenzaría a tener "dificultades" con las autoridades, en 1985, en una causa por falsificación de instrumento público, estafas reiteradas y asociación ilícita. En 1987 se lo procesó por tenencia de arma de guerra y al año siguiente por defraudación, obteniendo el beneficio de condenas menores, que lo librarían de pasar demasiado tiempo "a la sombra".
Ya en los '90, durante un allanamiento en una casa de su propiedad, en Castelar, la policía le secuestraría una imprenta y 25 mil billetes de 100 dólares (apócrifos, claro está), a medio terminar, causa que interesaría a las autoridades de los Estados Unidos, más precisamente de la Reserva Federal, quienes sorprendidos ante la calidad de la falsificación, le otorgarían el dudoso "mérito" de ser el responsable de la confección, de los mejores dólares falsos vistos hasta aquél momento.
Ante ello, el entonces "Rey de la noche" se profugaría con destino a Paraguay, permaneciendo en un lujoso country "guaraní", entre 1991 y 1994, bajo la identidad falsa de Albino Vega, hasta que en ocasión de su nueva detención y extradición, su entonces joven abogado, Víctor Stinfale (hoy gerenciador de Deportivo Riestra), lograría un cambio en su carátula, a "tentativa de falsificación de moneda", para bajar su condena a siete años de prisión y con ello, acceder a su excarcelación automática.
En una década del '90 de alta exposición y expansión comercial, a Daniel Bellini se lo relacionaría (aunque jamás se comprobara su responsabilidad) con el asesinato nunca esclarecido de Leopoldo "Poli" Armentano, dueño de la emblemática disco "El Cielo" y ultimado por sicarios, el 20 de abril de 1994 (falleciendo tras dos días de agonía), como con la causa que llevaría a la cárcel a Diego Maradona y su entonces representante, Guillermo Cóppola, por presunta venta de cocaína, investigación encabezada por el ex juez federal de Dolores, Hernán Bernasconi, de estrechos vínculos con el "Rey de la noche" y que, tiempo después, implicaría la ruina pública y profesional del otrora mediático magistrado.
También apuntado en el incendio intencional de la ex disco de Haedo, "Mall", pero sin indicios suficientes para llevar el caso a una denuncia formal, el 21 de marzo de 2008, Daniel Bellini ultimaría a sangre fría, de un balazo letal en la cabeza, a la joven Morena Pearson, por entonces de 23 años y pareja del empresario, hecho que en principio el imputado intentaría "disfrazar" como un suicidio de quien alguna vez, participara como modelo de la presentación de camiseta y plantel del Deportivo Morón, (casualmente en tiempos de Alberto Meyer como presidente, pero en sus ocho años de gestión precedente, antes de su vuelta el 8 de junio de 2016), aunque la ausencia de rastros de pólvora en las manos de la víctima, darían por tierra con las intenciones de librarse del asesinato de la madre de su pequeña hija.
Condenado a 15 años de prisión por dicho femicidio (con condena firme desde el 6 de octubre de 2015 y que en la actualidad, con una nueva legislación vigente al respecto, le hubiese correspondido perpetua), en 2013 y tras permanecer cinco años en la cárcel, Bellini (de 68 años) obtiene el beneficio de la prisión domiciliaria, a raíz de padecer Mal de Parkinson, enfermedad que no le impediría manejar su auto particular y en 2016 ser sorprendido en un operativo vehicular de rutina, perdiendo momentáneamente el beneficio de las salidas laborales, hasta que Casación revocara la medida y le permitiera regresar a ocuparse de sus asuntos comerciales.
Con libertad condicional desde noviembre de este año, Daniel Bellini comenzó su relación con el Deportivo Morón, en tiempos de Diego Spina, quien dada su amistad personal con el empresario de la "noche", y cuando el "grifo" (y no Leonardo, el ex arquero del Gallo, precisamente) de los "dineros" comunales comenzaban a escasear, en un Morón que implicara una fuerte y fallida apuesta política para la administración comunal de Nuevo Encuentro, el empresario comenzaría a prestar dinero para el pago del plantel y otros gastos corrientes, generando una deuda, en poco tiempo, que nadie puede hoy cuantificar con certeza, pero que se ubicaría en nos menos de un millón de pesos, o tal vez el doble, con cheques de la institución, en blanco, en manos de terceros ajenos al club.
De allí surgiría el proyecto de construir un cerramiento, en el bajo Platea Capelli, que aprobado en el más absoluto silencio por la gestión Spina, intentaría "pagarle" la deuda a Bellini con una "bailanta" en dicho sector del estadio, iniciativa que resultaría abortada por los propios socios del club, autoconvocados mediante las redes sociales y plasmada su rotunda negativa, en una Reunión Informativa que implicaría un revés jamás remontable para la administración "spinista".
En 2016, y tras el regreso de Alberto Meyer a la presidencia, luego de una prolongada ausencia del club, la necesidad de recuperar los originales de documentos necesarios para la gestión del club, como los contratos de concesión y de publicidades, todos ellos "ausentes" de la secretaría y presidencia de la institución, pero obrantes en la oficina particular del propio Spina, en las inmediaciones del Palacio Municipal, "favor con favor" habría de saldarse, y Meyer asumiría la "romana" de cancelar la mora con Bellini, ofertando para ello las concesiones de la confitería del Nuevo Francisco Urbano y más tarde el restaurante en el nuevo sector social, a quienes se le agregaría a último momento, el Salón de Usos Múltiples contiguo a la secretaría administrativa.
Tiempo después, en agosto de 2017, Alberto Meyer iría un paso más allá, de lo que ofrecería Diego Spina, en su momento, para compensar al empresario de la "noche", al cederle erróneamente sectores internos de la institución, como un pseudo Departamento de Marketing, que recalaría en manos del encargado de la confitería del estadio, mano derecha operativa de Daniel Bellini, pero con cero conocimiento e idoneidad profesional en la materia.
No satisfechos con ello, los emisarios de Pinar de Rocha, ya dentro del club (organizadores de la denominada "Cena de los Campeones", tras la obtención del título el 6 de junio de 2017) "arremeterían" con la intención de adueñarse también de Prensa y Comunicación del club, intención resistida por quien suscribe, entonces secretario de actas y jefe de prensa del Deportivo Morón, negativa que determinara de parte de la mayoría de mis pares, en reunión de comisión directiva, el 21 de agosto de 2017, mi remoción en ausencia (con aviso) como encargado del área comunicacional de Morón, decisión que, un día después, desencadenara mi dimisión indeclinable como dirigente, por cuyos términos entre jocosos y despectivos, para un mayoría automática, condescendiente con los deseos ridículos de los esbirros del "Rey de la noche", a punto estuviese de generar el envío de cartas documento de varios de mis ex "compañeros", quienes habrían de "escandalizarse" con las socarronas razones esgrimidas en mi renuncia (por considerar que, a gente poco seria, resultaba absurdo remitirles una carta "formal"), pero no con el principio de entrega del club, que días atrás comenzara a tomar forma definitiva, con Daniel Bellini como "orador" sorpresivo y principal en los festejos por el "Día del Hincha".
Una "entrega" que despuntaría a gestarse, de manera decisiva, con la libertad condicional del empresario de la "noche", en noviembre último, y que, como era de suponer, implicaría una "escalada" previsible de compromisos e imposiciones, puesto que resultaba más que obvio que, el "negocio" real del ahora "socio vitalicio" del Deportivo Morón (al igual que Diego Spina), Daniel Bellini, no pasaba por el irrisorio usufructo de dos confiterías lamentables, apenas amobladas con los sillones de descarte, de los reservados de Pinar de Rocha, y con cero sentido de pertenencia en la ornamentación de los mismos.
En definitiva, mientras el oficialismo se ensimisma en creer que todo está "ok", y la oposición mira para otro lado, esperando el momento "estratégico" para "marcar la cancha" y decir "presente", el nuevo socio vitalicio se vale de la interna histórica entre ambos sectores, hoy funcionales a los intereses ajenos, al privilegiar el "ego" y las disputas personales por sobre el futuro institucional.
Un club que, el 25 y 31 de diciembre próximos, habrá de convertirse finalmente en una discoteca (aquello por lo que tanto reclamamos en época de Spina), mientras unos miran para para otro lado, otras se hacen los desentendidos y la institución se va a la "banquina", coptado por empresarios de pésimas reputación y frondoso prontuario, "auspiciados" por la propia dirigencia, encabezada por su presidente, y una oposición incapaz de "inflar un bote salvavidas", ocupados en alimentar la discusión interna en las redes, mientras el "Titanic" se hunde inexorablemente.
Entre negocios, traiciones y cobardías, estamos hipotecando el futuro institucional de nuestros hijos y a punto de perder el club que amamos, tal cual lo conocemos.
Es hora de despertar, Morón..., antes que sea demasiado tarde.
@elgallogustavo.
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