domingo, 22 de septiembre de 2019

Sin "golpe" de KO

Y el Deportivo Morón volvió a dejar dos puntos en el camino, nuevamente de local, al igual que ocurriera hace un par de jornadas, frente a Belgrano de Córdoba, por no capitalizar integralmente sus "momentos" en el trámite, permitiendo la recuperación de su rival, en esta oportunidad, un limitado San Martín de San Juan, primero en el desarrollo y más tarde en el resultado.

En efecto, sin jugar un buen partido, ni muchos menos (de hecho, salvo el lapso posterior al "blooper" que le diera la diferencia parcial, en el primer tiempo, frente al "Santo" sanjuanino debió tratarse de la versión más floja colectiva, en el balance de los '90), el equipo de "Cacho" Sialle se encontraría otra vez en ventaja, y en lugar de decidirse a definir el pleito, en los instantes posteriores a la apertura del marcador, le costaría animarse a asumir el rol de "verdugo" y "liquidar" a su contendiente, y para colmo, en las contras con que contó y pudo hacerlo, le faltaría contundencia para "enterrar" a su rival, bajo una diferencia de dos o tres goles, durante ese segmento de preeminencia y dominio emocional, más que futbolístico.

Luego de un inicio donde la visita intentaría "copar" la mitad del campo, y manejar los "hilos" del partido, a partir de la experiencia de Marcos Gelabert, un Morón con desencuentros en la zona media, por la presencia de un Lucas Pérez Godoy que llegaría "entre algodones", por una contractura gemelar, en la semana, y la presentación de Cristian Lillo, en reemplazo de la ausencia obligada de Matías Nizzo (por su insólita expulsión casi en el final, en Caseros), quien pese a su corazón y al despliegue generoso de siempre, no lograría ensamblar de la mejor manera, "pagando" caro "tributo" a su falta de continuidad, los muchachos de "Cacho" emparejarían las acciones y comenzarían a "desnudar" los flaquezas defensivas de una última línea sanjuanina que, pese a la altura de sus centrales, asomaban como una invitación a tirarles centros, tanto de pelota parada como en movimiento.

Y de hecho, tras alguna aproximación de Esteban Ciaccheri, de buen partido, participativo y con las mejores opciones, aunque por desgracia, sin "tiza" en la "puntada" final, al igual que sus compañeros de ataque, sobre los '14 del primer tiempo, de un tiro de esquina desde la derecha, ejecutado por Nicolás Ramírez, Valentín Perales (nuevamente de gran partido, sólido en defensa y animándose a mostrar su categoría para salir jugando con criterio, erigiéndose en el mejor de la cancha), en el intento por rechazar, Facundo Monteseirín, el primer marcador central visitante, no haría otra cosa que vencer su propio arco, para el "delirio" de un Nuevo Francisco Urbano que se ilusionaba con volver a sumar de a tres, tal vez con un "guiño" cómplice del destino.

Si hasta ese momento, lo de San Martín de San Juan había sido flojo, con el "blooper" y la ventaja parcial impensada del Gallo, los dirigidos por Alfredo Grelak comenzaron a "hacer agua" en todos los sectores, ofreciéndole a Morón la posibilidad de liquidarlo rápidamente, incluso antes del final del primer tiempo, lapso durante el cual la defensa visitante profundizaría sus dudas y errores, "permisos" que los puntas de Sialle no capitalizarían para marcar una diferencia más tranquilizadora.

Un remate de Ciaccheri apenas desviado, en una buena corrida de contra, y un cabezazo del propio "9" del Gallo, que Ardente apenas despejaría sobre la base de su poste derecho, le impedirían a Morón "remachar" el "cajón" de un San Martín de San Juan que deambulaba por la cancha, sin ideas ni presencia anímica.

Con el correr de los minutos y la falta de contundencia del local, en su mejor momento del partido, a partir de un Ramírez mejorado, respecto del cotejo en Caseros, y dos extremos como Fabricio Alvarenga y Mauricio Alonso, más "picantes" y desequilibrantes que en la derrota ante Estudiantes, progresivamente, los de "Cacho" se irían "recostando" cada vez más cerca de su arco, sin pasar sobresaltos significativos, pero permitiendo que la visita gane en confianza con la pelota y "reviviera" en el desarrollo de un partido que tras la ventaja, Morón justificaría en el parcial del primer tiempo.

En el inicio del complemento, y ante el primer centro cruzado desde la derecha de la defensa del Deportivo Morón, en un partido con escasas virtudes para resaltar, San Martín de San Juan encontraría el empate de una manera tan impensada como azarosa, del mismo modo en que Morón había sacado su ventaja en la primera mitad: en efecto, una salida errática de Julio Salvá, a cortar un centro al "corazón" del área local, terminaría con un choque involuntario del "1" con un compañero, y la pelota "mansa" y solitaria en los pies de Humberto Osorio, que pese a la sorpresa, no perdonaría para el empate en uno en el Oeste, a los '3 del segundo tiempo.

Y allí el trámite del partido se "rompería" definitivamente, pero esta vez, con dominio territorial y anímico de la visita, "resucitado" por los problemas de un Morón que ingresaría en un estado de "confusión" colectiva, del que tardaría largos minutos en salir, lapso durante el cual la visita intentaría llevarse "puesto" al Gallo y por momentos lo lograría, como en aquél remate potente, rasante y esquinado que Julio Salvá...ría sobre su poste zurdo, reivindicándose del yerro en el empate visitante, quizá por apresuramiento, o tal vez por imperio de un sol primaveral bajo, que "asomaba" por encima de la "Ferrante" y pudo haber complicado el movimiento.

Entre los '20 y los '30 del complemento, "Cacho" Sialle intentaría "renovar" las ambiciones de Morón en ofensiva, y del escaso fútbol disponible para lograrlo, con Ramirez en cancha, pero visiblemente extenuado, propio del enorme desgaste que prodigaría en cada intento ofensivo, y de un Pérez Godoy siempre determinante, pero sin el "respaldo" físico de otros partidos, con los ingresos de Damián Akerman por Ciaccheri (que corre y mucho, de manera solidaria, pero a veces demasiado lejos del área) y de Ezequiel D'Angelo en lugar de Alvarenga, propiciando que el balón volviese a ser "propiedad" del Gallo, y las oportunidades de gol también, como aquella doble opción de Emiliano Mayola, primero con la cabeza y más tarde con su botín, cuyo remate en posición de "9", habría de impactar en el vértice entre el palo derecho y el travesaño de un Luis Ardente, que además, por poco no se anota con otro "autogol", en una tarde de muchos errores y pocos aciertos, de ambos lados.

Con Agustín Lavezzi en reemplazo de Mauricio Alonso, de buen partido, en especial en el primer tiempo, no quedaría demasiado tiempo para más, y el pitazo final de Gastón Suárez, de regular desempeño, para no "desentonar" con un flojo partido, el Deportivo Morón volvería a demostrar que es un buen "anfitrión", "obsequioso" con sus ocasionales visitantes, puesto que dejaría otros dos puntos en el camino, por no capitalizar sus momentos y opciones, pero en definitiva, por no decidirse a "liquidar" los partidos y permitir la recuperación de rivales "groggys, aturdidos y a tiro de "knock out".

Ahora, a pensar en Agropecuario, en Carlos Casares, el próximo martes 1° de octubre, a las 19:30, procurando afinar "terminaciones" ofensivas y la actitud del "noqueador", indispensable para "liquidar" los "pleitos", sin más "gentilezas" de por medio.


@elgallogustavo.



sábado, 14 de septiembre de 2019

A no "Pincharse"

Suele decirse que en partidos de trámite cerrado, los pequeños detalles establecen las sutiles diferencias, entre vencedores y vencidos.

Y en la noche de Caseros, en el cotejo de la quinta fecha entre Estudiantes de Buenos Aires y el Deportivo Morón, el "Pincha" se quedaría con los tres puntos, para estirar su invicto y liderazgo con puntaje perfecto (quince unidades en cinco presentaciones), por un mismo "protagonista", responsable del escaso fútbol en los '90, así como del golazo "de otro partido", que terminaría por dirimir la contienda en favor del único puntero de la Zona 1.

En efecto, Francisco González Metilli, el "diez" local, resultaría el principal responsable de inclinar la balanza, de un trámite parejo y poco atractivo, en favor de Estudiantes de Buenos Aires, gracias al fútbol que aportaría para el local, desde su botín zurdo y del "zapatazo" goleador, que le daría la mínima diferencia al "Pincha", a los '18 del segundo tiempo, con un remate imposible de controlar para Julio Salvá, con alguna "connivencia" de los centrales visitantes, que permitirían el remate franco, desde afuera del área, del jugador más determinante del partido.

Del otro lado, Morón volvería a carecer de generación de fútbol, por el bajo nivel de Nicolás Ramírez, tal vez demasiado al límite de su nivel físico, en las últimas dos fechas, y las imprecisiones de Mauricio Alonso y Fabricio Alvarenga, en un equipo de "Cacho" Sialle que necesita imperiosamente de un buen nivel de sus volantes externos, para abastecer o bien acompañar a su única referencia de punta, nuevamente Esteban Ciaccheri, para generar desequilibrio en el arco de enfrente.

En ese contexto, una vez más, Lucas Pérez Godoy se erigiría en la figura destacada de un Morón "largo" entre líneas y con escaso manejo del balón, contrariamente a las premisas fundamentales de un equipo que procura acortar distancias y abreviar transiciones entre defensa y ataque.

Pese a ello, hasta el desnivel de Estudiantes de Buenos Aires, Morón controlaría a su rival, y hasta por momentos le quitaría la pelota, pero una vez con el balón cerca de la "suela", en especial de Pérez Godoy, los volantes por afuera carecerían de la claridad necesaria para generar desequilibrios por la puntas, tal vez demasiado preocupados en el retroceso defensivo, más que en sorprender por ambas bandas ofensivas.

En ese contexto, ni Estudiantes de Buenos Aires, ni el Deportivo Morón ofrecerían el partido "prometido" en la previa, en una "Ciudad de Caseros" que parecía más un tablero de ajedrez, que un campo de juego de fútbol.

Con apenas una notable atajada de Julio Salvá, ante el cabezazo de Lautaro Montoya, el lateral volante zurdo local, y una aproximación similar, aunque con menos riesgo real, a cargo de Esteban Ciaccheri, tras una gran acción individual de Pérez Godoy, claramente el mejor de la visita, tanto en la contención como en la faz ofensiva, decididamente incontrolable para los volantes y defensores locales, la primera etapa se extinguiría con un cero a cero acorde a las pocas "luces" de unos y otros, aunque con mayor protagonismo del local, sin profundidad, pese a su interesante zona de medios y el aporte permanente de sus laterales.

En el complemento, Morón "amaneció" con la intención de imponer condiciones, al igual que sucediera en los primeros minutos de partido, generando un par de opciones interesantes, una de ellas en los pies de Ciaccheri, que habría de "pasarse" ante el desborde y centro preciso de Pérez Godoy, revelando quizá, el desgaste que genera en el único delantero del Gallo, el retroceso defensivo permanente para colaborar con sus volantes, que como contrapartida no deseada, tal vez lo prive de espacio y claridad para desenvolverse en el ámbito donde el equipo más lo necesita: el área rival.

Y sería en ese momento del segundo tiempo, cuando Morón aparentaba mostrarse más ambicioso, a partir del gran partido de Lucas Pérez Godoy, bien secundado por Matías Nizzo y en ese complemento, también por Mauricio Alonso, que en una acción que parecía controlada, Francisco González Metilli, el más desequilibrante del local, se generaría el espacio para sacar un zurdazo inatajable, desde afuera del área, y establecer con un golazo de "otro partido", la diferencia en el marcador que Estudiantes no había podido establecer en el juego, más allá de sus buenas intenciones.

Con los ingresos de Damián Akerman y Kevin Gissi, en lugar de Ciaccheri y Ramírez (previamente, Francisco Oliver había reemplazado a Nicolás Martinez, en el entretiempo), Morón se adelantó en el campo y "desnudó" las vulnerabilidades defensivas del único líder con puntaje perfecto, tanto es así que a poco estaría de conseguir el empate, a falta de diez para el final, cuando de un pase imperfecto de Kevin Gissi, Damián Akerman y toda su sabiduría de delantero, "inventarían" el espacio para quedar "cara a cara" con el arquero, pero la buena "lectura" de Facundo Altamirano le impediría el "grito" de gol sobre el palo izquierdo, al "eterno" Damián, y en el rebote, desde inmejorable posición, Mauricio Alonso se perdería el empate, ingresando solo por derecha, en una acción similar a aquella jugada desperdiciada en el debut, frente a Chicago en Mataderos.

De allí y hasta el final, habría lugar para el "show" personal de Lucas Comesaña, de paupérrimo arbitraje, que no conforme con amonestar sólo a los "vestidos" de "blanco y rojo", terminaría su deplorable faena expulsando en el descuento a Nizzo, por razones que sólo él debe conocer, pero imposible de "adivinar" desde fuera de su lamentable criterio y labor.

Con la derrota consumada y la pérdida del invicto, el Gallo deberá pensar en la recuperación, cuando reciba en el Oeste a San Martín de San Juan, el próximo domingo 22 del corriente, desde las 15:30, por la sexta fecha de la Zona 1 de la Primera Nacional.

Mientras tanto, deberá revisar esos "pequeños detalles", que en un torneo tan parejo, marcan la diferencia entre sumar o volverse con las "manos vacías".

Como dijéramos, post empate con Belgrano... A no "Pincharse".



@elgallogustavo.


sábado, 7 de septiembre de 2019

Morón se "durmió" y el "Pirata" le "arrebató" un empate

En la noche del viernes, el Deportivo Morón recibió a Belgrano de Córdoba, en el Nuevo Francisco Urbano, por primera vez desde su inauguración en 2013, con presencia de público visitante, en un partido de tono discreto, parejo y disputado, que arrojaría una justa igualdad uno a uno, en el balance global de los '90, pero que en el caso de los dirigidos por "Cacho" Sialle, dejaría un "regusto" amargo, dado el empate "Pirata", a nueve minutos del final, y en especial, cuando el local parecía haber "sellado" las vías al gol de la visita, hasta que una desatención defensiva lo privaran de un triunfo que intuía en el "bolsillo".

En efecto, en una actuación individual y colectiva, a mitad de camino entre el opaco primer tiempo en Mar del Plata y la brillantez y contundencia del complemento, frente al propio Alvarado, el pasado jueves en el "José María Minella", el Gallo redondearía una interesante primera etapa, donde luego de un breve intento de predominio de la visita, en los minutos iniciales, comenzaría a ganar la "batalla de los medios", con una destacada actuación de Lucas Pérez Godoy, de lo mejor desde su arribo a Morón, bien secundado por Matías Nizzo, con el "overol y el cuchillo entre los dientes", para imponerse a una zona de volantes "Pirata", con Hernán Bernardello para la contención y Nahuel Luján en funciones de creación, ambos tan bien contenidos, que pasarían directamente inadvertidos en aquellos primeros '45.

Unos metros más adelante, la vuelta de Nicolás Ramírez dotaría al Gallito de la cuota de fútbol que, en ocasiones, tanto le cuesta, jugando un muy buen partido, mientras el físico se lo permitiera (había llegado con lo justo, tras su lesión ante Brown de Puerto Madryn y su ausencia en Mar del Plata), bien acompañado por un Mauricio Alonso vertical y desequilibrante, conformando entre ambos de las mejores sociedades con que el hincha de Morón puede ilusionarse en este campeonato.

Habiendo ya advertido de su peligrosidad a los '10 del primer tiempo, con una notable jugada individual, de "pie a pie", para desembarazarse de su marca y quedar casi "mano a mano" con César Rigamonti, aunque desde ángulo sesgado, lo que complicaría su remate al arco, sobre los '30 de la etapa de inicio, un lateral de Nicolás Martinez con destino a Mauricio Alonso, regresaría a la posición del lateral zurdo del Gallo, que cediéndola de frente a su "tocayo" Ramírez, éste ensayaría un taco "exquisito" para habilitar en profundidad nuevamente a Alonso, todo por la banda izquierda, de cuyo centro preciso al "corazón" del área, por detrás de la línea de los defensores, emergería la figura ahora "platinada" de Lucas Pérez Godoy, para empalmar el balón con clase, apenas abriendo la cara interna de su botín zurdo e impulsarla en dirección al palo zurdo de Rigamonti. Golazo, en lo conceptual y por la gran jugada colectiva previa, para poner a Morón en ventaja.

Un par de minutos antes, sobre los '23, un Belgrano errático y falto de ideas, aunque con la peligrosidad latente de sus nombres propios, había tenido una chance muy clara, a partir de un tiro libre ejecutado por Ricardo "Tito" Noir, desde la derecha, que rechazado en primera instancia, volvería impulsado al segundo palo del arco de Julio Salvá, autor de una gran atajada, a puro reflejo con su puño derecho, luego del cabezazo con destino de red de Pablo Vegetti, en la primera de las dos ocasiones en todo el partido, en que lograría imponerse a la marca del capitán, Emiliano Mayola (en la siguiente oportunidad, ya en el complemento, el desenlace resultaría diferente, para "desgracia" de la última línea del Gallo). 

Por si fuera poco, en la única jugada de riesgo de la visita, en toda la etapa, el rechazo de Salvá le caería nuevamente a un hombre de "Celeste", cuyo remate a un par de metros del arco resultaría salvado providencialmente por Nizzo, yendo al piso, y en la tercera chance visitante, dentro de la misma secuencia, el último rebote le quedaría a Ignacio Vázquez, el zaguero en posición de ataque, que elevaría su intento por encima del travesaño.

A partir de la ventaja de Morón, el equipo de "Cacho" Sialle profundizaría las dudas y las inseguridades de la visita, sintiéndose cada minuto más cómodo con el desarrollo del partido y, en definitiva, justificando la diferencia parcial, hasta que Bruno Bocca señalara el camino de los duchas.

En el complemento, la obligación de Belgrano por acceder al empate, lo adelantaría algunos metros en el campo local, dominando las acciones con sus medios, pero sin la claridad suficiente para abastecer a sus peligrosos delanteros. Al mismo tiempo, parado de contragolpe, Morón aguardaría "agazapado" la posibilidad de una contra para "liquidar" el pleito.

Sin embargo, y pese a que el Gallo no sufriría el partido en defensa, más allá de las pelotas paradas, por la altura de varios de los dirigidos por Alfredo Berti, el exceso de individualismo de Fabricio Alvarenga, desequilibrante por derecha, pero demasiado apegado a "hacer una demás", en lugar de enviar el centro o jugar de primera, neutralizaría un par de buenas corridas en ataque, con ventaja numérica, facilitando la tarea defensiva de los visitantes.

Ya sin Nicolás Ramírez en el campo, al límite de sus posibilidades física, y con Kevin Gissi en su reemplazo, el Deportivo Morón vería resentirse la cuota de fútbol que aportara el "10" del Gallo, resignando tenencia del balón, pese al notable sacrificio de Pérez Godoy, Nizzo, Alonso y hasta Ciaccheri, de buena y silenciosa labor, colaborando permanentemente con sus medios en la recuperación.

Ingresando al último cuarto de hora, Morón intentaría mantener el orden táctico, para frenar la "embestida" sin ideas de un Belgrano repetitivo y carente de funcionamiento, pero como dijéramos, peligroso por la categoría de sus individualidades, a las que habría de sumarse Gastón Gonzalez, el ex Morón, de lo más criterioso del visitante, desde su ingreso.

Si hasta incluso, el equipo de Sialle contaría con una chance clarísima para quedarse definitivamente con los tres puntos, cuando una habilitación profunda de Pérez Godoy, entre los centrales, dejaría "cara a cara" a Kevin Gissi con Rigamonti, pero el toque de derecha del punta del Gallito impactaría en pecho del "uno" de Belgrano, cuando las "gargantas" en el Oeste se aprestaban a "llenarse de gol", por segunda vez en la noche.

Y como suele afirmarse, que "gol que se pierde en el arco contrario, se sufre luego en el propio", a los '36 del segundo tiempo, tras una infracción en tres cuartos, Gastón González se apuraría en habilitar a Nahuel Luján, de mucho mejor complemento, a partir de su "mudanza" del medio a la izquierda, aprovechando el "quedo" de los volantes en retroceso y los defensores, desatención que resultaría muy costosa para el local, tras el centro por detrás de los zagueros y el cabezazo certero de Pablo Vegetti, que esta vez no perdonaría, como en aquella ocasión del primer tiempo. Lejos del alcance de Salvá, en la segunda que pudo ganarle a Mayola, Vegetti "facturaba" para el "Pirata", en una jugada con más "permisos" locales que virtudes visitantes.

Casi en tiempo cumplido, con cuatro minutos adicionales por delante, Sialle haría ingresar a Damián Akerman por Fabricio Alvarenga, sin tiempo real para intentar volver a sacar alguna diferencia.

El pitazo final de Bruno Bocca, de regular desempeño, aunque en esta ocasión, sin grandes polémicas que atribuirle, "premiaría" a los "Celestes" con un empate que parecía complicado, por su carencia de ideas y funcionamiento, hasta los '30 del segundo tiempo, y dejaría a Morón con el "sabor" amargo, de un partido que parecía encaminado al triunfo, con escasos ratos de fútbol (en especial, mientras estuviera Ramírez en cancha) y mucho de sacrificio, pero una desatención lo "castigaría" con dos puntos menos en el "bolso".

Ahora será tiempo de visitar Caseros, para enfrentar al sorprendente Estudiantes de Buenos Aires, líder zonal con puntaje perfecto, el próximo viernes 13 del corriente, desde las 21:05.

En "una de Piratas", Morón se "durmió" y Belgrano le arrebató parte del "botín", que cimentara con esfuerzo y sacrificio durante 80 minutos.

A no "Pincharse".



@elgallogustavo.



martes, 3 de septiembre de 2019

Morón recibe a Belgrano con público "Pirata"

Para el cotejo del próximo viernes 6 del corriente, a las 21:05, entre el Deportivo Morón y Belgrano de Córdoba, correspondiente a la cuarta fecha del Torneo de Primera Nacional, la Agencia de Prevención de la Violencia en el Deporte (APreViDe) autorizó la asistencia de público visitante en el Nuevo Francisco Urbano.
De esta manera, el Gallo contará con parcialidad visitante, por primera vez desde la inauguración de su nuevo estadio, en 2013, público "Pirata" que contará con 4 mil localidades, de las cuales 2 mil se venderán anticipadas en Barrio Alberdi, Córdoba y el resto en el Nuevo Francisco Urbano, el mismo viernes 6 de septiembre.
Es de destacar que la parcialidad de Belgrano ocupará la cabecera visitante, "José Luis Capurro", para lo cual, en el curso de la semana, se determinará por qué calles accederá el público cordobés a la misma.


@elgallogustavo.


viernes, 30 de agosto de 2019

"Mar del Gallo"

Con un segundo tiempo "angelado", brillante y contundente, de esos para atesorar en un "cuadrito", el Deportivo Morón se regaló y le obsequió a la multitud que lo acompañara al "José María Minella", un triunfazo de esos que permanecerán por mucho tiempo en el corazón y las retinas de sus hinchas, en su primer partido oficial frente a Alvarado y en el propio estadio mundialista de Mar del Plata.

Luego de una primera etapa, donde el local se retiraría a los vestuarios con una justa victoria parcial, ante un Morón de flojo desempeño, que no hallaría solución a la presión y la intensidad ejercidas por el equipo conducido por Juan Pablo Pumpido (hace meses, "casi" técnico del Gallo, en aquellos meses de incertidumbre y angustia por la permanencia, en el torneo pasado), con escasa posesión del balón, sin profundidad ofensiva y algo que no ocurriera en igual medida, en los dos partidos precedentes, muchas dudas en su última línea, el desarrollo de la contienda se manifestaba más que esquivo para los de "Cacho" Sialle, hasta que el "descanso" del entretiempo marcara un punto de inflexión, tanto en el juego colectivo como en el rendimiento individual de la visita.

En efecto, en los primeros '45, Alvarado mostraría lo mejor de su repertorio, incomodando al Gallo en todas las líneas, pero en especial, complicando su salida desde el fondo, que sumado a la ausencia por lesión de Nicolás Ramírez (reemplazado por Diego Tonetto) permitiría que el local manejara terreno y balón, casi a su antojo, sin pasar sobresalto alguno en su propia área. 

Así las cosas, ya a los '3 de iniciado, Julio Salvá había impedido la apertura del marcador, con una notable repentización sobre su palo izquierdo, ante el tiro libre de Maximiliano Oliva que tenía destino de red, y sólo un par de minutos más tarde, antes de los '10 del primer tiempo, un mal retroceso defensivo del Gallo, permitiría que Gonzalo Lucero, uno de los más destacados en ese primer tiempo y un problema insoluble para Cristian Broggi, habilitara de cabeza a Germán Rivero, el "nueve" local, que sólo incomodado por la marca de Lucas Pérez Godoy, dentro del área, encontrara el espacio para sacar el derechazo imposible de contener para Salvá, y establecer una diferencia tempranera en el resultado, que con el paso de los minutos, se confirmaría también en el mejor juego del local.

Sin fútbol en el medio, ni claridad en ofensiva (con Esteban Ciaccheri muy solo, como titular, en lugar de Kevin Gissi), por primera vez en el torneo, Morón también "sufriría" el partido en su última línea, hasta la noche del "Minella", lo más parejo del equipo en los dos cotejos precedentes, razón por la cual, el pitazo de Nazareno Arasa, de regular partido, actuaría de igual modo que la "campana" de final de round en el boxeo, para "salvar" a un Gallo vacilante de una derrota peor, en aquél epílogo del primer parcial.

Suele decirse que la "mano" del técnico, se "ve" en el entretiempo y en la generación de cambios a tiempo, pues en la noche del "José María Minella" y en ambos aspectos, "Cacho" Sialle pareció oficiar de "bálsamo", puertas adentro del vestuario, porque la actitud del equipo resultaría absolutamente distinta, aún con un par de minutos de juego del complemento, que se sumaría a la rápida inclusión de Kevin Gissi, para acompañar a un "solitario" Ciaccheri, en procura de torcer una historia que, hasta ese momento, nada tenía de "Feliz" en Mar del Plata.

Y esa "sensación" distinta que ofreciera el equipo, con apenas segundos de juego, comenzaría a manifestarse con claridad meridiana a los '5 del segundo tiempo, cuando un desborde de Fabricio Alvarenga, encontraría la cabeza de Gissi en el área chica, y ante el rebote en el cuerpo de su defensor, los rápidos reflejos del recién ingresado, le permitirían meter un "puntazo" certero de derecha, para poner la "chapa" uno a uno, con otro Morón en cancha, decidido a llevarse por delante a un "Toro" en "rodeo" ajeno.

En los minutos posteriores, el desarrollo del encuentro habría de pegar un giro impensado de 180 grados, donde la visita pasaría a ejercer el dominio territorial y de balón, con la presión alta y la intensidad que el local había impuesto en la primera parte, a partir de la actitud de conjunto, pero también con el crecimiento individual de algunos de sus intérpretes, tales los casos del referido Gissi, y fundamentalmente, de Alvarenga y Mauricio Alonso.

Sobre los '15 del complemento, y en la mejor combinación colectiva del campeonato, la pelota del medio a la izquierda, se prolongaría en la gambeta de Mauricio Alonso, de cuyo botín diestro saldría un centro preciso para la llegada de Alvarenga, por el sector opuesto, que de primera, sin dejarla tocar el piso, le "rompería " el arco a Matías Degrá, arquero local, para el justificado 2 a 1 del Gallo.

Con la mejor "versión" futbolística de Fabricio Alvarenga, desde su llegara al club, demostrando aquellas virtudes por las cuales el "Cabezón" Alejandro Méndez y Walter Pico, lo fueran a buscar a Vélez Sarsfield, a principios de año, con un Alonso intratable por izquierda, sin lugar a dudas, el lugar que mejor le sienta en la cancha, y un saludable entendimiento ofensivo entre Ciaccheri y Gissi, Morón justificaba la diferencia y evidenciaba una "voracidad" por el arco del enfrente, nunca vista en el presente torneo de la Primera Nacional.

Sin embargo, sólo cuatro minutos más tarde, los "huecos" a la espalda del "doble cinco" y la "fragilidad" defensiva, permitirían que un Alvarado confuso y perdido en el campo de juego, recuperara el "aliento", por lo menos en el resultado, cuando de un remate furibundo desde afuera, de Santiago Giordana (con demasiados "permisos" defensivos), la pelota le "quemara" las manos a Julio Salvá, y de cuyo rebote largo, sin pronta respuesta de sus compañeros, otra vez Germán Rivero, por segunda vez en la noche, se anotara en el marcador, para el 2 a 2 parcial, de un segundo tiempo que ya reunía las características de un auténtico "partidazo".

En cualquier otro momento de Morón (en torneos anteriores), un "golpe" como el empate injusto de Alvarado, hubiese determinado una retracción de todo lo bueno que venía realizando, para potenciar nuevamente las virtudes de su rival. Al contrario, en este Gallo de "Cacho" Sialle, el empate impensado sólo habría de repercutir en la "chapa" del resultado, porque la visita no se apartaría de su "libreto" y seguiría siendo mucho más que su rival en el desarrollo del juego.

Por eso, a los '28 del complemento, una excelente combinación, a un toque, entre Kevin Gissi y Esteban Ciaccheri, dejaría de cara al arquero a Mauricio Alonso, que con gran categoría, "picándola" por encima del 1.91 metro del golero local, se traduciría en el merecido triunfo parcial del Deportivo Morón, y asimismo, en un "premio" personal más que justo para alguien que llegara en 2017 y "perseguido" por los infortunios de dos lesiones graves y de largo aliento, decidiera quedarse para "saldar" aquella "deuda futbolística, que comenzara a "pagar" erigiéndose en la figura de la noche marplatense.

De allí y hasta el final del partido, las "flaquezas" defensivas de Morón, traerían aparejados algún susto o "revolcón" de parte de Salvá, hasta que en una gran contra, en el segundo minuto de descuento, otra vez el uruguayo Alonso definiera bajo y junto al palo zurdo de Degrá, para "decorar" el resultado final de 4 a 2, luego que Gissi la peleara hasta recuperarla y en los pies de Ezequiel D'Angelo, debutante ingresado por Ciaccheri, se quitare su marca de encima y colocara un pase gol entre líneas, sencillamente exquisito, para que Alonso "facture" por "duplicado" y el Gallo termine el partido a toda "orquesta", con un segundo tiempo soñado.

Acompañado de manera multitudinaria por su gente, algo que no resulta novedad, pero no deja de admirar, por tratarse de un jueves a las siete de la tarde, Morón se llevaría un triunfazo de "Mardel", con '45 minutos finales "angelados" y contundentes.

En la noche del "Minella", el Deportivo Morón fue "torazo" en "rodeo" ajeno, ante Alvarado y, por algunas horas, las ciudad "Feliz" se convirtió en "Mar del Gallo".

Ahora es tiempo de Belgrano, en el Oeste, aunque como quedara confirmado, una vez más en la Costa Atlántica, Morón nunca es "visitante", sólo que juega de "local", lejos de "casa".

Siete de nueve y '45 minutos para ilusionarse.



@elgallogustavo.



lunes, 26 de agosto de 2019

Venta de entradas y noticias del plantel, para el viaje a "Mardel"

Finalmente y después de más de 12 años, el público del Gallo podrá seguir a su equipo en condición de visitante, por un torneo regular de AFA, en el ámbito de la provincia de Buenos Aires, cuando el próximo jueves 29 del corriente, desde las 19:15 (televisado), el Deportivo Morón visite a Alvarado, en el "Estadio José María Minella" de Mar del Plata, por la tercera fecha del Torneo de la Primera Nacional, temporada 2019/2020.

De esta manera, y pese al día laboral, seguramente el Gallito contará con un masivo acompañamiento de su gente, que desde este martes 27 podrá adquirir sus entradas anticipadas, en este caso, socios con cuota al día, a razón de una localidad por carnet, aunque sin límite por persona, con lo cual, cada socio podrá llevar la cantidad de carnets que desee, siempre y cuando los titulares de los mismos se encuentren al día con su cuota social.

Al día siguiente, es decir, el miércoles 28, será turno del público en general (no socios), quienes podrán adquirir sus localidades, del mismo modo que los socios, en la secretaría del club, entre las 11 y las 21 horas.

A continuación, el detalle de días y horarios de venta anticipada de entradas para el cotejo frente al "Torito" marplatense:

MARTES 27

⚬ En secretaría del club.
⌚ De 11 a 21 horas.
📌 EXCLUSIVO para SOCIOS con cuota AL DÍA.


MIÉRCOLES 28

⚬ En secretaría del club.
⌚ De 11 a 21 horas.
📌 Para público en general.


VALORES:

⚬ Popular Caballero $400
⚬ Popular Dama/Jubilado $210
⚬ Popular Menor (hasta 11 años inclusive) $90.


En el caso del plantel profesional, el mismo entrenará en el estadio, el miércoles desde las 9:30, almorzará alrededor de las 12 en el restaurante del club, y una hora después estará emprendiendo el viaje en micro rumbo a la "Ciudad Feliz", arribando a la misma cerca de las 19.

Alojados en el "Hotel República Spa", de Mar del Plata, el plantel y cuerpo técnico pasarán la noche, saliendo con destino al "Estadio José María Minella", el jueves a las 16:45, regresando al Oeste en ómnibus, a partir de las 22, con horario de arribo estimado al Nuevo Francisco Urbano, para las 6 de la mañana del viernes 30.

En relación al plantel, quien no viajará con el mismo será Nicolás Ramírez, que terminara el partido con Brown de Puerto Madryn, con una molestia en el isquiotibial, lo que llevara al cuerpo médico a realizarse una ecografía en la fecha, que por fortuna no arrojara desgarro alguno. Sin embargo, al hallarse dolorido, "Nico" Ramírez se perderá el partido con Alvarado, del mismo modo que Agustín Lavezzi, mucho mejor de su desgarro en el "isquio" izquierdo, aunque aún no disponible y finalmente, Lucas Chacana, intervenido quirúrgicamente con éxito, el pasado viernes por la noche, de su ruptura del menisco externo de rodilla izquierda, ya en proceso de una rehabilitación que le demandará 40 días.



@elgallogustavo.



sábado, 24 de agosto de 2019

Fue triunfo y festejo, en la jugada menos pensada

El debut con "clásico" empate a cero, del último lunes en el "República de Mataderos", había dejado en el "haber", la satisfacción de haber superado una exigente prueba de carácter, ante una primera fecha, nada menos que enfrentando al rival de toda la vida, a "domicilio", y en el "debe" la convicción de un equipo demasiado "largo", con un Kevin Gissi aislado de sus compañeros (no por decisión propia, claro está) y sin volumen de juego.

Por eso, valorando el punto conseguido legítimamente ante Nueva Chicago, en la previa, el cotejo ante Guillermo Brown de Puerto Madryn, ofrecía a priori la posibilidad de comenzar a "saldar" esa "deuda" futbolística inicial, y a partir de esa mejora, sumar el primer triunfo en el campeonato.

Sin embargo, una vez concluido el partido en el Nuevo Francisco Urbano, de este sábado por la tarde, frente a los de Puerto Madryn, la alegría por la obtención de la primera victoria en el torneo, consumado el uno a cero con el festejado tanto de Esteban Ciaccheri, tal vez pasaría a un segundo plano la realidad de un equipo que, salvo los primeros '25 de la etapa inicial, no tuvo un convincente desempeño colectivo, y que volvería a dejar como "cuenta pendiente" la cuestión futbolística, aunque con el alivio de continuar en la búsqueda de una mejor "imagen", desde la tranquilidad de los buenos resultados, tras sumar cuatro de seis posibles, al cabo de la segunda fecha de la Primera Nacional.

En efecto, el comienzo del encuentro resultaría auspicioso para los dirigidos por Arnaldo Sialle, a partir de buenas asociaciones, en especial por el sector izquierdo, con Nicolás Ramírez como "abanderado" del desequilibrio y la búsqueda ofensiva, bien secundado por Mauricio Alonso y Fabricio Alvarenga, quienes habrían de alternar las bandas, para complicar la marca personal de los defensores visitantes.

Así las cosas, Morón sólo demoraría un par de minutos para imponer "condiciones", a partir de su solidez defensiva y la clara intención de manejar terreno y balón desde sus medios, para abastecer a una ofensiva que tiene en sus extremos, la razón de ser de sus ambiciones en ataque.

Y sería en ese lapso, donde el Gallo contaría con las mejores chances para ponerse en ventaja, en dos o tres ocasiones manifiestas de gol, pero la falta de puntería frente a César Taborda, arquero visitante, lo privarían de sacar un ventaja merecida, ante un Brown de Puerto Madryn que sólo había insinuado en el arco de Julio Salvá, desde la altura de sus puntas y sus defensores, en alguna pelota detenida.

Inexplicablemente (por lo menos para nosotros), desde la media hora del primer tiempo, Morón se "olvidaría" de aquellas "sociedades" futboleras que tanto le habían rendido en el comienzo del partido, permitiendo que la visita encontrase algunos "huecos" entre la línea de medios y la defensa local, para empezar a preocupar con pelotazos y algunas jugadas bien hilvanadas, con Facundo Soloa por izquierda, pese a llevar la camiseta "8" y Mateo Ramírez por derecha, a pesar de su dorsal "10", este último, interesante jugador, que empezaría a hacerse dueño de las acciones, en la medida que Morón fuera cayendo en una confusión tan repentina como creciente.

El cierre de la etapa inicial, revelaría a un Morón en franco "retroceso", metafórico y literal, replegándose un par de metros y con algún que otro "sofocón" en el área propia (situación impensada, sólo algunos minutos atrás, en los que la visita deambulaba por el "Carlos Castellón"), como aquella jugada de riesgo, con doble rebote incluido, que al igual que sucediera en Mataderos, tuviera en Nicolás Martínez, primero y Julio Salvá, luego, como los protagonistas para evitar la caída del arco del Gallo.

Si el final del primer tiempo había dejado una imagen de paridad, con mejor dominio del balón y del terrero de Brown de Madryn, el comienzo del segundo tiempo profundizaría esa sensación, con un Morón que, a excepción de algunos minutos iniciales, donde intentaría presionar a su rival bien arriba, con el paso de los minutos, "apagado" el Ramírez de Morón, se "encendería" el "Ramirez" de Madryn, para manejar los "hilos" de su equipo y el trámite del complemento, mientras el local "jugaba" a lo que proponía el sureño visitante.

Las dudas de Morón, ahora también en defensa, aumentarían las convicciones de Brown de Madryn, que comenzaría a preocupar a la última línea del Gallito, con la altura de Joel Martínez, el "11" y la ductilidad de Julián Bonetto, el "7", tanto es así que hasta conseguirían abrir el marcador, con una jugada anulada por off side, por un pésimo Andrés Gareano, árbitro del encuentro que dejaría pegar mucho, en especial a la visita y resultaría otro "exponente" de la "escuela" de los "saca partidos", del mismo "gremio" que Fabricio Llobet, el "pito" frente a Chicago.

Con un trámite cada vez más complicado y un Morón "ausente" si aviso, "Cacho" Sialle probaría con Damián Akerman en lugar de Kevin Gissi, otra vez, demasiado solo y aislado de sus compañeros, intentando jugar lejos del área, "presa" fácil de las rusticidades defensivas visitantes, permitidas durante toda la tarde por el árbitro del encuentro. 

Algunos minutos más tarde, y cuando el reloj comenzaba a apurar a un Morón inconexo, ansioso y por momentos acelerado (es decir, sin la pausa de quien debiera generar fútbol), Sialle ensayaría con Diego Tonetto por Fabricio Alvarenga y un ratito después, con Esteban Ciaccheri en lugar de Mauricio Alonso, un último cambio que daría los "frutos" deseados", tan sólo segundos mediante.

Porque a los '36 del complemento, y cuando el empate en cero empezaba a convertirse en una posibilidad con "sabor a poco" para Morón, un tiro desde la esquina izquierda, en los pies de Lucas Pérez Godoy, bien cerrado sobre el segundo palo, rebotaría en la espalda de Guillermo Ferracuti, lateral zurdo visitante, impulsado el balón, de manera involuntaria con destino al arco propio, autogol que evitaría Cesar Taborda, aunque lo que no podría impedir el arquero de Brown, es que su propio rechazo le cayera a Esteban Ciaccheri, que con el pecho la empujaría al gol, en una acción tan poco clara, como todo el segundo tiempo del equipo.

De esta manera, casi impensada, el Gallo se ponía en ventaja, a poco del final, tal vez justificado en la voluntad y la búsqueda, y en aquellos '25 primeros minutos de partido, que luego no pudiera sostener y permitiese que la visita, que había llegado al Oeste, a "ver qué pasaba", se animara a soñar con algo más que el empate, y casi en un "blooper", sobre el epílogo, se volvieran a Madryn con las manos vacías.

Ganó Morón y eso es lo más importante, porque el alivio que generan los resultados positivos, posibilitan la búsqueda de la mejora de errores y déficit, con un trabajo en la semana más tranquilo y optimista.

Aún en deuda con su funcionamiento, pero con el "guiño" de los resultados, el Deportivo Morón deberá viajar a Mar del Plata, este jueves 29, desde las 19:15, para enfrentar a Alvarado, otro "Toro" en el camino del Gallo.

A jugar (y mejorar) en "rodeo" ajeno, para volverse "Feliz" al Oeste.



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