domingo, 25 de junio de 2023
"Cacareó" en Madryn y sigue a paso firme
domingo, 18 de junio de 2023
"Soja", para "alimentar" la ilusión del Gallo
viernes, 16 de junio de 2023
Facundo Leiva, el primero del "invierno"
sábado, 10 de junio de 2023
"Gol, gana" (Morón)
domingo, 4 de junio de 2023
"Luces y sombras"... "Dr. Jekyll' y"Mr. Hyde"
Al igual que en Tucumán, hace apenas un par de semanas, el Gallo volvió a mostrar una de sus peores versiones, al salir de "casa", perdiendo de manera inobjetable, un partido que comenzó ganando, antes del primer cuarto de hora de juego y que luego no supo mantenerlo, ante un San Telmo que le manejó la pelota durante 70 minutos y en especial, en el segundo tiempo, lo desbordó por los laterales y terminó lastimándolo con centros, siempre con la complicidad de la defensa y el arquero del Deportivo Morón.
Si bien la Isla Maciel resulta un reducto históricamente complicado (por múltiples motivos, dentro y fuera del "Osvaldo Baletto"), Morón tenía la chance de sumar de a tres, ante el último de su zona (ahora en compañía, tras el triunfo "Candombero") y volver a meterse en zona de clasificación al Reducido, en la jornada de cierre de la primera rueda, de un Torneo de la Primera Nacional, que ha tenido tantas "luces" como "sombras", para un plantel que comenzara dirigiendo la "dupla", de Alejandro Migliardi y Joaquín Iturrería, y desde hace unas cuentas jornadas a esta parte, se encuentra a cargo de Fabián Nardozza, que ha sabido sacar al Gallo del fondo, pero aún no logra establecer una regularidad mínima, que alimente el anhelo de luchar por objetivos trascendentes.
Y es que Morón hasta tuvo la fortuna de comenzar ganando el partido, cuando poco y nada habían hecho ambos conjuntos, para merecer la apertura del marcador, hasta que Nicolás Henry se "soltara" por sorpresa en ataque, encarando hacia el medio y habilitara a Franco García, aprovechando un mal retroceso de "Telmo", cuyo remate desde afuera del área resultaría despejado hacia el costado, por Germán Yacaruso, arquero local, y del rebote, Gonzalo Berterame ensayaría un centro al "corazón" del área que, superado el intento del propio Henry, le caería en los pies a Ezequiel Rescaldani, para que el "9" del Gallo dejara sin chances al "uno" y la visita se pusiera rápidamente en ventaja.
Con el 1 a 0 a favor, la necesidad del local y las dimensiones reducidas del campo de juego, Morón jamás pudo defenderse con la pelota en sus pies, algo que hace y muy bien, y que además necesita imperiosamente, a falta de una contención adecuada en el mediocampo y las fallas o desatenciones en su zona defensiva que, salvo en esa racha de cuatro victorias consecutivas, le han costado varios puntos y este domingo, en la Isla Maciel, no resultaría la excepción.
Salvo por un par de aproximaciones de San Telmo y un cabezazo ofensivo del "oriental" García, la primera etapa se extinguiría casi sin pena ni gloria, de no mediar la ventaja parcial, que permitía soñar con un Morón aprovechando de contra, la desesperación local, para terminar de liquidar la "historia".
Sin embargo, en el complemento, lejos de procurar manejar los tiempos del partido, con la pelota en su poder, el Gallo permitiría que el local lo "arriara" contra su arco, permitiendo que San Telmo mostrara un buen manejo del balón, de tres cuartos en adelante, aunque del medio hacia atrás resultara una "invitación" a ser atacado, algo que Morón recién "aceptaría", por necesidad, ya con el resultado en contra.
Así las cosas, apenas cuatro minutos tardaría San Telmo en encontrar su primer "premio", que lógicamente lo estimularla a ir por más, cuando de un centro desde la izquierda del ataque local, terminaría con el anticipo ofensivo de Rodrigo González, en el primer palo, con la complicidad ineludible de Maximiliano Coronel en la tenue marca y la pasividad y estatismo de Josué Ayala, para entre todos, facilitar el festejo de "Telmo" y el 1 a 1 apenas iniciado el segundo tiempo.
En los minutos siguientes al primer tanto del equipo del "Chavo" Darío Lema, Morón jamás conseguiría "hacer pie" para recuperar la pelota y con ella, comenzar de nuevo, en procura del desnivel, permitiendo que San Telmo se "agrandara" y arrinconara al Gallo en su campo y contra su última línea, que a los 19' y tras un tiro de esquina, volvería a fallar, al quedarle el rebote a Abel Amaya, para un nuevo centro contra el mismo poste diestro de Ayala, que una vez más no saldría a cortar el envío y con la "siesta" de todos sus compañeros en el área, esta vez, sería Agustín Stancato quien se aprovecharía de tantas facilidades juntas, para cabecear al gol, un merecido 2 a 1 del "Candombero".
Más allá de un par de remates desde afuera de Gonzalo Berterame y las dos más claras, a cargo del ingresado Matías Ledesma, en ambas, con buenas reacciones de Germán Yacaruso, pero también complicidad en definiciones imperfectas, en situaciones inmejorables de gol, Morón no pudo ni supo llegar al empate, trayéndose además de la derrota, de la Isla Maciel, la misma sensación amarga de la caída sin atenuantes en la "Ciudadela" tucumana.
Entre "Dr. Jekyll" y "Mr. Hyde", Morón terminó la primera rueda con una derrota dura, más en lo actitudinal, que en el resultado final.
Entre "luces y sombras", el Gallo continúa en búsqueda de su destino, que hoy resulta tan variable e inestable como este invierno 2023.
Será cuestión de "pasarlo", como diría un ex ministro de Economía.
Pero mejor hablemos de fútbol que, dentro de todo, sigue siendo más agradable.
Se busca "regularidad".
Urgente.
@elgallogustavo.
📸: Deportivo Morón.
domingo, 28 de mayo de 2023
Recuperó la memoria
lunes, 22 de mayo de 2023
Tropezón en Tucumán
Morón fue una "sombra" de sí mismo, en su mejor versión de los últimos partidos y cayó sin atenuantes por 2 a 0, en su visita a San Martín, en la "Ciudadela" tucumana, resignando la racha de cuatro triunfos consecutivos y seis cotejos sin derrotas, en una actuación para el olvido, que pudo ser peor en la "chapa" definitiva del resultado, de no mediar la impericia de los puntas locales en una decena de contras, en el complemento.
Extrañando la ausencia de Santiago Coronel, ausente por acumulación de tarjetas, el ingreso lógico de Agustín Allione no pudo suplir la cuota de fútbol que suele aportar el "Topo", ya sea para asociarse con sus compañeros en búsqueda del desequilibrio en terreno contrario, como para mantener la pelota bajo la "suela", cuando el equipo necesita algo de pausa o aquietar el ímpetu de la búsqueda rival.
Por si fuera poco, tampoco estaría disponible Brian Orosco, desgarrado en el clásico frente a Nueva Chicago, reemplazado por Santiago Kubiszyn, de otras características al "10" titular, y por lo general, de mejor rendimiento como "revulsivo", en los segundos tiempos, una vez que los rivales comienzan a evidenciar signos de cansancio.
En el fondo, Pablo Calderón ingresaría en lugar de Maximiliano Coronel, también ausente por llegar al límite de las cinco amonestaciones, no aportando las soluciones que necesita una zaga que, tras tres partidos sin grandes errores ni distracciones determinantes, en la jornada pasada volviera a manifestar vulnerabilidades, entonces no explotadas por Chicago, pero este domingo sí, por Emanuel Dening y compañía, autor de ambos tantos y una auténtica "pesadilla" para el fondo del Gallo, insoluble durante los 90 y pico de juego.
Y es que Morón jamás salió al campo de juego de la "Ciudadela", o tal vez siquiera abordó el avión rumbo a Tucumán, porque la versión de equipo que salió a enfrentar a San Martín, nada tuvo que ver, en lo futbolístico y actitudinal, con aquél que revirtiera una situación muy compleja, desde el agónico triunfo ante Defensores de Belgrano, en adelante, con su "pico" de rendimiento en Floresta, en la victoria ante All Boys, con el conjunto endeble, timorato y hasta "verde", en situaciones puntuales y determinantes del juego, que facilitaran la producción rival, con un Morón que nunca estuvo en partido ni resultó competitivo, frente a un local muy superior.
Desde el inicio, el conjunto de Pablo Frontini apostó a "ahogar" a la visita, en su propio campo, con una presión alta que impidiera que Morón se "defendiera" con la pelota o al menos, intentara progresar a partir del juego asociado, pese a la ausencia de sus dos mejores referencias, "inclinando" la cancha desde la actitud y la intensidad, imponiéndose en todos los cruces, desbordando por velocidad y decisión y ganando todos los rebotes y segundas pelotas, aprovechando las facilidades de una visita que lo esperaría demasiado atrás, otorgándole el espacio y el tiempo necesarios a los intentos ofensivos locales.
Por eso, no sería de extrañar que a los 10 minutos, una centro desde la derecha, a cargo de Rodrigo Colazo, el "9" del "Ciruja", la pelota cayera entre los centrales de Morón, y ambos (Agustín Gómez y Pablo Calderón) atentos al balón y no a la marca, descuidaran el anticipo goleador de Emanuel Dening, la mayor referencia de área a tener en cuenta, para que el capitán de San Martín la impulsara al fondo de la red y le volviera a convertir al Gallo, al igual que en "Copa Argentina".
Lejos de "aflojar" con la primera diferencia, el local insistiría en su búsqueda, mientras Morón no lograba hacer "pie", ni mucho menos emparejar el trámite, absolutamente sometido al rigor físico y futbolístico de su rival, que cuando se lo propusiera o "afinara" la puntería, habría de irse al descanso con algún gol más.
Hasta que a los 40' de la etapa inicial, una acción infantil de Calderón (que tenía agarrado a Dening fuera del área y al ingresar a ella, sería arrastrado por el "11" local, en su fingida y previsible caída), para darle la excusa justa a un árbitro siempre "localista" como Rodrigo Rivero, de sancionar un penal pueril, pero penal al fin ("cobrable"), que el propio Dening cambiaría por gol, para definir el "pleito", con más de un tiempo por delante.
Por si fuera poco, en el tiempo agregado, y luego de un rechazo largo, Agustín Gómez reaccionaría con una empujón de atrás, sobre Colazo, tan innecesario como evidente, para que Rivero tuviera la segunda excusa perfecta de la tarde tucumana, y con la roja directa al "6" de Morón, "sepultara" las ya escasas posibilidades de ponerse en partido, de un Morón intrascendente, ingenuo y desconocido.
En el complemento, el equipo de Fabián Nardozza casi no generaría peligro en el arco del seguro Darío Sand (que en la única que le tocó intervenir, en el cierre del primer tiempo, lo hizo y muy bien, ante la "volea" de Gonzalo Berterame) y San Martín podría haber ampliado la diferencia en más de una ocasión, pero la falta de puntería y de criterio de sus delanteros, muchas veces en superioridad numérica, respecto del retroceso de los defensores visitantes, privarían al "Ciruja" de una diferencia mayor, haciéndole "precio" a un Morón "desteñido" y ausente sin aviso, en la tardecita tucumana.
En definitiva, en un escenario siempre complicado y ante un rival en levantada, la derrota final no resulta lo más preocupante, pero sí la forma, con un Morón sin respuestas futbolísticas ni anímicas, durante los 90 y pico de minutos de juego.
Tropezón, mala tarde o "baño de realidad"?... Veremos.
Ahora, a recuperar la "memoria" (de corto plazo) con Temperley.
@elgallogustavo.
📸: Deportivo Morón






