martes, 10 de marzo de 2015

Frente a Riestra, a recuperar la "memoria" defensiva.

En una semana febril, por la cantidad de encuentros sucesivos, y en la que todo el "Mundo Morón", transitara por distintos estados de ánimo, desde la algarabía por el triunfo ante Almirante y el posterior desánimo, ante la pérdida del invicto en Caseros, este miércoles a las 17, en el Nuevo Francisco Urbano, el Gallo de Blas Armando Giunta tendrá la chance de redimirse y estabilizarse "emocionalmente", cuando reciba a un sorprendente escolta como Deportivo Riestra, sin televisación en vivo y el arbitraje de Carlos Stoklas.

Con un solo cambio, respecto del once inicial que saltara al "Ciudad de Caseros", el último sábado, a partir del debut oficial de Gabriel Darío Díaz en la zaga, en reemplazo de Nicolás Miguel Gásperi, el Deportivo Morón intentará conseguir su segundo triunfo en el campeonato de la Primera "B", apostando para ello, a minimizar el margen de error en defensa, que lo ha llevado a sufrir cinco goles en dos partidos, con un flojo rendimiento individual y colectivo en su última línea (a excepción de Emiliano Mayola, quien ha mantenido siempre un nivel destacado), la misma que en la temporada pasada resultara el punto más alto del Gallo, erigiéndose en la defensa menos vulnerada del último torneo.

En consecuencia, y en la búsqueda de la regularidad aún no conseguida y, al mismo tiempo, de recuperar la memoria en materia defensiva, los once del Gallito que enfrentarán al Deportivo Riestra, serán los siguientes: Sebastián Darío Peratta; Rodrigo Lemos, Gabriel Darío Díaz, Emiliano Jonathan Iván Mayola, Ariel Otermín; Cristian Román Yassogna, Cristian Damián Lillo, Federico Domínguez, Adrián Maximiliano Peralta; Gerardo Daniel Martínez; Víctor Leonel Altobelli.

Completan el listado de concentrados, de los cuales uno quedará marginado del banco de los suplentes: Carlos Saúl Morel, Cristian Broggi, Nicolás Miguel Gásperi, Emanuel Pío, Lucas Sebastián Nanía, Federico Chacón, Javier Pérez y Diego Alfonso Barrios Suárez.

Por la vuelta al triunfo, frente a Riestra, este miércoles desde las 17, en el Nuevo Francisco Urbano.

Por tres puntos importantes y un rendimiento que se aproxime, a aquellos '70 inolvidables de la única alegría del campeonato, en la noche del pasado martes, nada menos que frente Almirante. Tal vez el último encuentro nocturno, al que hayamos asistido en mucho tiempo, por decisión de la APreViDe.

¿Cuánto más habrán de quitarnos, al público del Ascenso en provincia de Buenos Aires, mientras se empecinan desde la comodidad de un escritorio, en decidir sobre el destino y la supervivencia económica de nuestros maltratados y olvidados clubes?...


Gustavo Adrián Requelme.
@elgallogustavo.


                        Foto: Prensa, Deportivo Morón.

sábado, 7 de marzo de 2015

Nos "Pinchó" la ilusión...

Deportivo Morón pagó caro sus desconcentraciones y errores defensivos, y no pudo prolongar el envión anímico del infartante triunfo frente a Almirante, para caer en el "Ciudad de Caseros", frente a un Estudiantes de Buenos Aires que, lejos del equipo rutilante de la última temporada, supo usufructuar todas la ventajas que le ofreciera la visita, para alzarse con el primer festejo del campeonato.

Raro, muy raro, si lo comparamos con el Morón del pasado torneo, pero en consonancia con la irregularidad manifiesta del presente, el Gallo volvió a evidenciarse endeble y vulnerable en la última línea, perdiendo el cotejo ante el "Pincha", fundamentalmente por su flojo desempeño en la bandas, con especial hincapié en un desconocido Rodrigo Lemos que, otrora el jugador más regular del Deportivo Morón, sucumbió desde el inicio en su "batalla" personal con Diego Torres, el enganche figura y goleador del local, por duplicado, además de mostrarse desconcentrado e inseguro en la marca, al igual que ocurriese el martes último, en la victoria con sufrimiento frente al "Mirasol".

De entrada nomás, y tras algunos minutos de "estudio", el Gallo sería el que más y mejor comenzaría a usar el balón, con otro buen partido de Federico Domínguez, como dueño absoluto del medio, y la "rueda de auxilio" que volvería a ofrecer Cristian Lillo, lo que le permitiría soltarse aún más al joven y polifuncional volante del Gallito, para ofrecerse como opción de descarga ofensiva, y conectarse con Gerardo Martínez, Adrián Peralta y Leonel Altobelli, o directamente "tomar la lanza" y aproximarse con riesgo hasta el arco del "Pincha", en base a su capacidad de desequilibrio individual y en velocidad.

Por eso, y tras algún aviso por medio de la pelota parada, no sería de extrañar que la visita resultase la que se pusiera en ventaja, sobre los '23 de la etapa inicial, merced a otro tiro libre exquisito ejecutado por Gerardo Martínez, quien advirtiendo el paso adelante de su homónimo en la valla local, Ramiro Martínez, habría de ubicarla de emboquillada por sobre el cuerpo del arquero, colocándola con excelso talento entre el palo y el vértice izquierdo.

Además del buen rendimiento de los medios, en especial de Federico Domínguez, por entonces el Deportivo Morón podía considerarse como un justo merecedor de la diferencia parcial, a partir de otro buen partido de Leonel Altobelli, quien prolongaría su gran noche del martes pasado, con otra actuación para el destaque, "aguantando" la pelota con acierto, generando infinidad de infracciones en las cercanías del área, en el afán rival por anticiparlo (resulta admirable su capacidad corporal para proteger el balón) y, una vez de frente al arco, tornándose francamente incontenible para su defensa de turno.

Sin embargo, la alegría no duraría demasiado en el banco visitante, ya que en la jugada siguiente y en una clara muestra de desconcentración del equipo, Nicolás Alvarez habría de proyectarse con total libertad por el andarivel izquierdo de la visita, ejecutar el centro y hallar el pecho de Nahuel Benítez, quien descuidado en la marca por Rodrigo Lemos, tuvo que ser controlado con falta por el lateral uruguayo: penal bien sancionado por Eduardo Gutiérrez y amonestación para el propio Lemos, penal que cambiaría por gol, un minuto después, Diego Torres para el "Pincha".

Vuelto a comenzar en el trámite del encuentro, tras el "rápido y furioso" uno a uno, el control del cotejo cambiaría abruptamente de manos, tal vez por el acuse de recibo del rápido empate, entre los jugadores del Gallo, quienes evidenciarían algunos minutos de desorden en el medio, propiciando el "agrande" de Estudiantes de Buenos Aires, que volvería a preocupar por las bandas, con el predominio de Diego Torres por izquierda y de Brian Gómez por el sector opuesto.

Sobre la media hora del primer tiempo, y luego de un córner a favor, ejecutado por Adrián Peralta (quien alternaría buenas y malas, aunque más de estas últimas), la pelota terminaría en las manos del arquero, Ramiro Martínez, y de allí en un trámite sin escalas hasta el pecho de Martín Batallini, para encarar de cara al arco, en una "mano a mano" inconcebible para el retroceso defensivo del Gallo (habrían de quedar tres defensas, para controlar a igual número de puntas rivales), dejar en el camino a Lemos y generar una buena respuesta de Sebastián Peratta, aunque con rebote, el cual resultaría capitalizado desde el suelo, en plena área chica por Diego Torres (otra vez...), quien llegaría antes que cualquier camiseta azul, marca "Mitre".

Así las cosas, en una ráfaga y casi sin merecerlo ni hacer demasiado, el conjunto de Fabián Anselmo daba vuelta la historia, en un resultado que podría haber aumentado, antes del final del primer tiempo, de no mediar la falta de carácter del árbitro del encuentro (en esta oportunidad, a favor de los de Blas Giunta), al no sancionar otro claro penal para el local, por otro "agarrón" en el área de Rodrigo Lemos, para quien, además, hubiese correspondido una nuevo amarilla y la consecuente expulsión.

Ya en el segundo tiempo, el "Pincha" ajustaría las marcas y le obsequiaría a la visita, balón y terreno de juego, desnudando nuevamente, como en cotejos anteriores, la falta de variantes ofensivas del Gallo y, con Altobelli ya agotado, la ausencia de profundidad en ofensiva.

Con tres en el fondo, por la salida de Lemos y el ingreso de Diego Barrios Suárez, quien no entraría nunca en juego, Morón se asentaría en el fondo, por primera vez en el partido, y apostaría a algún pase entre líneas o remate franco de Gerardo Martínez, así como a alguna proyección de Federico Domínguez o "embestida" de Leonel Altobelli, mientras a ambos les durase el oxígeno en sus pulmones.

Sin profundidad, ni variantes, la más clara para igualar el encuentro, sobrevendría en el descuento, cuando tras un centro desde la izquierda, la pelota le caería en el área a Ariel Otermín, quien ensayaría un remate fuerte, pero a las manos del arquero.

Con el pitazo final de Eduardo Gutiérrez, el Gallo dejaría su invicto en Caseros y pagaría realmente caro sus desatenciones y errores defensivos, algunos de los cuales, impensados hace tiempo, para estos mismos hombres y esta idéntica última línea.

Con revancha rápida, este próximo miércoles, veremos qué versión de este irregular Deportivo Morón, recibirá en el Oeste al sorprendente Deportivo Riestra.

A recuperar la memoria y consolidarse..., de una vez por todas.


Gustavo Adrián Requelme.
@elgallogustavo.


                        Foto: Prensa, Deportivo Morón.

viernes, 6 de marzo de 2015

Tras "hundir" a la "Fragata", el Gallo busca consolidarse reeditando la "Batalla de Caseros".

Si en condiciones normales, dentro del cabalístico ambiente del fútbol, suele decirse que: "equipo que gana, no se toca", resulta fácil imaginarse la exacerbación de esta máxima, en presencia de un elenco que proviene de ganar un partido trascendente.

En efecto, tras el sufrido, gozado y merecido triunfo del martes pasado, frente a Almirante Brown, en el Nuevo Francisco Urbano, el retemplado Gallo de Blas Armando Giunta no hubo de tener demasiado espacio para el festejo, en atención a un apretado calendario de juego que, este próximo sábado, desde las 18.05, lo tendrá visitando a Estudiantes de Buenos Aires, en el "Ciudad de Caseros", y cuatro días más tarde, recibiendo en el Oeste a Deportivo Riestra, el miércoles 11 del corriente, a las 21, sin televisación en vivo y el arbitraje de Carlos Stoklas.

Por lo pronto, este sábado 7 de marzo, el Deportivo Morón deberá refrendar y consolidar todo lo bueno, ofrecido durante no menos de setenta minutos, del vibrante triunfo ante los de Isidro Casanova, cuando desde las 18.05, con TV en directo de TyC Sports y el arbitraje de Eduardo Gutiérrez (sin dudas, uno de los peores árbitros de la categoría), afronte una siempre complicada visita al "Pincha" de Caseros, por la cuarta fecha del campeonato de la Primera "B", temporada 2015.

Para dicho encuentro, el entrenador del Gallito podrá repetir formación, por primera vez en el actual torneo, más allá de la contractura con la que terminara el dramático último cotejo, Cristian Román Yassogna, quien sin embargo, será de la partida y retornará al "Ciudad de Caseros", habiendo jugado un largo tiempo en el "Matador", al punto de convertirse en el tercer goleador histórico de Estudiantes de Buenos Aires.

No obstante, Cristian Yassogna no será el único ex "Pincha", que retornará a Caseros, con la casaca del Gallo, puesto que Nicolás Miguel Gásperi y Cristian Damián Lillo también supieron vestir la "blanca y negra" de Estudiantes, habiendo por lo tanto, varias alternativas posibles para hacer cumplir, otra máxima inoxidable del fútbol moderno: "no existe peor cuña, que la del mismo palo".

En consecuencia, los once del Deportivo Morón que intentarán prolongar sonrisas y rendimientos, ante el equipo de Fabián Anselmo, serán: Sebastián Darío Peratta; Rodrigo Lemos Argañaraz, Nicolás Miguel Gásperi, Emiliano Jonathan Iván Mayola (capitán), Ariel Otermín; Cristian Román Yassogna, Cristian Damián Lillo, Federico Domínguez, Adrián Maximiliano Peralta; Gerardo Daniel Martínez; Víctor Leonel Altobelli.

Completan el listado de concentrados, uno de los cuales quedará marginado del banco de los suplentes, para visitar a Estudiantes de Buenos Aires, este sábado desde las 18.05, serán: Carlos Saúl Morel, Gabriel Darío Díaz, Cristian Broggi, Emanuel Pío, Federico Chacón, Lucas Sebastián Nanía, Diego Alfonso Barrios Suárez y Cristian Omar Díaz.

Con el ánimo retemplado y las esperanzas a tope, el Gallo frecuenta al "Pincha" para sumar tres nuevos puntos y subirse a la lucha de vanguardia, con el viento de popa que le reportase, el último martes, el haber "hundido" a la "Fragata", en un encuentro inolvidable y de ribetes cinematográficos.


Gustavo Adrián Requelme.
@elgallogustavo.


                            Foto: gentileza, Leonela Albañir.

miércoles, 4 de marzo de 2015

En el "peliculón" del Oeste, el Gallo tuvo a su "héroe": Gerardo Martínez.

En la previa, y entre los íntimos, debemos confesar que aventurábamos un martes inolvidable: "ganamos con un gol de Leonel Altobelli", vaticinamos, no sin caradurez, para completar que, a primera hora del día, el clima le había hecho un "guiño" cómplice a nuestro entrenador, con una tormenta matinal que podría beneficiar al Deportivo Morón, a partir de un terreno de juego en buenas condiciones, pero lo sutilmente pesado y más lento para que el Gallo, a priori, ingrese al mismo "ganando medio a cero".

En definitiva, lo que sobrevendría más tarde, en un Nuevo Francisco Urbano con las galas de ocasión y repleto de "bote a bote", con un marco de fiesta único, como sólo el Pueblo del Gallo es capaz de hacerlo, volvería a recordarnos una vieja frase cinematográfica, tan cierta como elocuente, dentro y fuera de los sets de filmación: "La realidad supera a la ficción".

Y es que en esta película en la noche de Morón, donde no faltarían la acción, el suspenso y, desde luego, la intriga y el dramatismo del final, el Deportivo Morón recuperaría a su figura estelar, con una actuación consagratoria, que además de reponer su faceta de auténtico crack, nada menos que en tamaña escena, habría también de ungirlo con los óleos propios del héroe colosal.

Porque, en su partido 100 con la camiseta de Gallito, Gerardo Daniel Martínez (pues de él se trata) redondearía una actuación fantástica (de esas, como para guardar por siempre en las retinas), coronando su destaque con un gol de penal, previo a la ovación final y de pie de todo el arrobado público presente, que habría de homenajear tamaña performance, rompiéndose las manos en merecidos aplausos.

Al mismo tiempo, y más allá del héroe de la noche, este filme impensado en el "Teatro de los Sueños" del Nuevo Francisco Urbano, contaría también con un reparto acorde a las circunstancias, con un Víctor Leonel Altobelli inspirado, a pesar de su "solo" de punta, erigiéndose en un "Gladiador" intratable a lo largo de este historia, provocando desequilibrios constantemente (como en la jugada del penal) e inaugurando la noche de emociones, con un verdadero golazo, de gran factura individual, para abrir el camino de "Víctor... Victoria".

Cerca, muy cerquita en el podio de los principales actores de reparto, Federico Domínguez, corrido esta vez hacia el medio, en ausencia del capitán "herido", Damián Ezequiel Toledo, construiría una actuación formidable, con un primer tiempo para el aplauso sostenido, a partir de un sacrificio encomiable, para cortar y controlar todos los circuitos futbolísticos del rival, (donde el visitante sostiene sus mejores argumentos en oposición), sin resignar por ello, la capacidad de erigirse en la primera opción de pase claro ofensivo, y mientras durase el aire, hasta alguna proyección de peligro, procurando asociarse al debutante Adrián Maximiliano Peralta (de gran pegada en pelotas paradas) y acompañar al "Llanero Solitario" Altobelli.

Claro que, en esta función de repliegue, quite, control y cobertura de espacios libres, Federico Domínguez contaría con un compañero de enorme entrega y despliegue físico, como Cristian Damián Lillo, quien en particular y durante '65 de juego, habría de maniatar a uno de los "villanos" de la película, como Román Díaz, anticipándolo permanentemente, en buen y sincronizado tándem con Domínguez, para que el "Loco" de la visita no pudiera manejar los hilos del encuentro y, al mismo tiempo, coadyuvar en el nerviosismo tradicional del "diez" de Almirante que, de no ser por la tibieza de Ignacio Lupani, debió haber sido expulsado a los '25 del primer tiempo.

Pero como suele suceder en esta clase de filmes, a cada héroe le corresponde su "Contracara", es decir, su villano, y en el caso de Almirante Brown, los "Villanos Favoritos" de Isidro Casanova, resultarían, de manera previsible, los hermanos "Díaz". En efecto, y no conformes con la necesidad imperiosa de controlar a Román, el "Loco" Díaz, entre los medios y la última línea del Gallo deberían "cuidar" de Rodrigo, el "Rengo" de los "Diaz Brothers", tarea que recalaría principalmente en Ariel Otermín, que lograría "desactivarlo" con acierto, más allá de alguna falta de timming en algunos intentos de anticipo defensivo, que terminarían en evitables faltas cerca del área de Sebastián Darío Peratta, facilitando el principal y único argumento para acercar peligro, por lo menos, hasta ese momento en que TODO (absolutamente TODO en la película) era propiedad del Gallo.

Tras la segunda emoción de Ariel Otermín, por un cabezazo quirúrgico en el área visitante, luego de un gran centro del "Kily" Adrián Peralta, el Deportivo Morón se iría al descanso con ventaja de dos y los merecimientos de una victoria parcial, cimentada en una gran actitud y el fútbol de su figura estelar y descollante, para redondear en lo colectivo, los mejores '45 desde hace muchos "episodios" a esta parte.

Tendencia fílmica que se mantendría por más de '20, a pesar del descuento de Román Díaz, cuando ya el encuentro se hallaba tres a cero, por otra habilitación fantástica de Gerardo Martínez, para la corrida y el remate goleador de Cristian Román Yassogna, tal su sana costumbre, ingresando franco por la derecha de la defensa rival.

Atribuible a un incipiente cansancio en sus principales actores, pero en particular, al primer acto de desatención de la doble línea de contención, tal vez propiciado por el reacomodamiento del mediocampo del Gallito, luego del ingreso de Emanuel Pío por Adrián Peralta, el primer descuento no habría de alarmar demasiado en los presentes, máxime cuando ocho minutos más tarde y sobre los '30 del segundo tiempo, el local alcanzaría una nueva diferencia tranquilizadora (??), a partir del penal convertido por Gerardo Martínez, tras otra "patriada" de Leonel Altobelli, que terminaría en claro penal y 4-1, además de la expulsión del defensa visitante, Sebastián Ibars, por doble amarilla.

Sin embargo, a menos de '15 para el final y cuando la historia parecía absolutamente resuelta, al igual que en esos "thrillers" hollywoodenses, el filme de la noche del Oeste viraría sorpresivamente hacia el "suspenso", cuando a los '37 del complemento, el "Loco" de Casanova volvería a descontar para Almirante Brown, luego de una acción desafortunada, en la que un rechazo defensivo largo de Nicolás Miguel Gásperi, habría de rebotar en la espalda de Cristian Lillo, cuyo rebote capitalizaría Víctor Meza, de frente al arco, para ceder por izquierda a un sorprendentemente solo, Román Díaz, como en un "Dejá Vu" de su primera conquista.

A esta altura, y ya sin el héroe de la noche en cancha, agotado de tanto "sacar a pasear" rivales y manejarse por toda la cancha, como el dueño absoluto del fútbol y la pelota, tres minutos más tarde del segundo descuento y, a pesar del jugador de menos, "Los Hombres de (Amarillo y) Negro" decididamente alterarían el argumento de la película y los ánimos de la multitud presente, cuando a falta de cinco para el "telón" de cierre y nuevamente por el sector izquierdo del desesperado ataque visitante, esta vez resultaría Walter Zunino, el encargado de pasar el filme del suspenso al drama, para colocar un 3-4 para el "infarto", y desnudar la mayor falencia local de la noche: la contención sobre el sector derecho de la defensa, donde Rodrigo Lemos (hasta hace poco, el más regular del equipo) no podría contener a nadie, máxime a partir de la "desaparición" por agotamiento de Cristian Yassogna, quien de hecho, finalizaría las acciones visiblemente acalambrado (y en un Morón, ya sin posibilidades de cambios).

Con cinco por jugar, más cuatro de descuento, la película del Oeste transcurriría entre el dramatismo y la ciencia ficción, con un equipo que por imperio de la extenuación colectiva, habría de perder el orden y la tranquilidad que lo caracterizara durante '75 de juego, aceptando por primera vez en toda la noche, un "golpe por golpe" al mejor estilo "Rocky", facilitando los embates finales y desesperados de la visita, tanto es así que, el último intento ofensivo de la noche, habría de jugarse en los pies de Bruno Centeno y que, por fortuna y justicia para el local y el resultado, hubo de definir como lo que es: un arquero (de vital importancia en lo suyo, en los minutos finales, para mantener en partido a la visita, hasta el minuto '49, ahogando por dos veces la posibilidad del quinto tanto, en sendos mano a mano con Lucas Sebastián Nanía y Cristian Yassogna).

Con el pitazo final de Lupani y los abrazos de los jugadores del Gallo, el "peliculón" del martes por la noche, en el Nuevo Francisco Urbano, habría de regalarle a la gente del Gallito, aquella sonrisa nerviosa y atemorizada que, de vez en cuando, son capaces de generar los buenos "thrillers" de suspenso.

Los mismos filmes que, minutos más tarde, generan un gran desahogo en los asistentes y los sacan "chochos" de felicidad del cine.

Con el argumento correcto, actuaciones individuales para el recuadro y 75 minutos de atención y actitud permanentes, el Gallo de Blas Armando Giunta redondeó su mejor actuación en mucho tiempo, para devolverle la esperanza a su gente y, fundamentalmente, demostrar que esta "historia" es posible y puede tener el "final feliz" tan esperado.

Este es el camino correcto, sin lugar a dudas. Ahora, a darle continuar a esta "peli", "próximamente", en Caseros.


Gustavo Adrián Requelme.
@elgallogustavo.


                              Foto: gentileza, Leonela Albañir.

lunes, 2 de marzo de 2015

A hundir la "Fragata" y enderezar el propio "barco".

A falta de auténticos clásicos, con Nueva Chicago y Chacarita Júniors militando en otras categorías, y dentro de un campeonato de la Primera "B", más devaluado con cada nueva temporada, en la previa del inicio de cada competencia y fixture en mano, suelen ser los partidos con mayor rivalidad histórica, los que concentran el mayor interés a priori de los hinchas, tal es el caso del Deportivo Morón y Almirante Brown, que este martes por la noche habrán de reencontrarse, tras la ausencia de la "Fragata" en la divisional, luego de su paso por la "B" Nacional y al cabo de un nuevo descenso, un último torneo de "Transición" donde no habrían de volver a verse las caras, por hallarse en zonas diferentes.

Al margen, en un duelo entre "maestro" y "discípulo", más allá de la línea de cal, en los bancos de suplentes, el Gallo de Blas Armando Giunta, de flojo comienzo en el campeonato 2015, recibirá en el "Nuevo Francisco Urbano", este martes desde las 21.05, la visita del "Mirasol" de Osvaldo Rodríguez, otrora ayudante de campo del entrenador del Gallito, y de un inicio opuesto al local, puesto que llegará precedido de dos triunfos consecutivos, en igual cantidad de partidos.

Con muchas dudas en la previa, además de la ingrata noticia de la perdida de su capitán, Damián Ezequiel Toledo, quien frente a la UAI Urquiza sufriera la rotura de ligamentos cruzados de su rodilla derecha, el Deportivo Morón ensayará dos cambios, respecto del once que igualara sobre el epílogo en Villa Lynch, con el ingreso de Adrián Maximiliano Peralta (que hará su presentación oficial, con la camiseta del Gallo), sumado al regreso de Gerardo Daniel Martínez, quien se recuperara de una fuerte contractura, que lo mantuviese alejado de las canchas, desde la eliminación por "Copa Argentina", frente a Acassuso en Vicente López.

Adrián "Kily" Peralta, quizá uno de los refuerzos para esta temporada, en que se hayan cifradas de las mayores expectativas, por su experiencia y categoría para la divisional, sustituirá precisamente al lesionado capitán, Damián Toledo, pieza fundamental que Blas Giunta intentará suplir con la llegada de otro volante central, para lo cual ya ha habido contactos con Silvio Iuvalé (hoy relegado en Sarmiento de Junin), Damián Castaño (al igual que Iuvalé, sin lugar en el equipo de Sergio Lippi) y Marcos Brites Ojeda (sin continuidad en Tristán Suárez).

Por su parte, Gerardo Martínez reemplazará a Diego Alfonso Barrios Suárez, en procura de conseguir algo del fútbol del que careciera el Deportivo Morón, en sus encuentros anteriores, además de contar con la posibilidad de capitalizar alguna pelota parada, en atención a la excelente pegada que caracteriza al talentoso volante del Gallo.

En consecuencia, los titulares del Deportivo Morón que intentarán sumar de a tres por primera vez en el campeonato, nada menos que frente a Almirante Brown, este martes a partir de las 21.05, con televisación en vivo de TyC Sports, el arbitraje de Ignacio Lupani y un marco de público multitudinario, acorde a un encuentro de tamaña rivalidad histórica, serán los siguientes: Sebastián Darío Peratta; Rodrigo Lemos Argañaraz, Nicolás Miguel Gásperi, Emiliano Jonathan Iván Mayola, Ariel Otermín; Cristian Román Yassogna, Cristian Damián Lillo, Federico Domínguez, Adrián Maximiliano Peralta; Gerardo Daniel Martínez; Víctor Leonel Altobelli.

Completan el listado de concentrados: Carlos Saúl Morel, Gabriel Darío Díaz, Emanuel Pío, Jorge Ferrero, Federico Chacón, Lucas Sebastián Nanía, Javier Pérez, Diego Alfonso Barrios Suárez y Cristian Omar Díaz, dos de los cuales, finalmente, quedarán afuera del banco de los suplentes.

Por un triunfo necesario, en el partido más esperado por los hinchas, el Gallo buscará hundir a la "Fragata", para comenzar a enderezar el rumbo del propio "barco".


Gustavo Adrián Requelme.
@elgallogustavo.


 
                        Foto: gentileza, Leonela Albañir.

jueves, 26 de febrero de 2015

Nicolás Alberto Melagini, el refuerzo "olvidado" del Gallo.

N. de R.: La presente nota fue realizada hace algo más de quince días, cuando trascendiera la contratación de Nicolás Alberto Melagini. Luego, y ante la ausencia de confirmación oficial por parte del club, decidimos dejar su publicación en suspenso, aunque de manera "oficiosa", se nos aseguraba el arribo del lateral-volante, de último paso por Central Ballester, en la primera división "D".

En las últimas horas, y ante la confirmación de boca del propio jugador, en una entrevista radial realizada por los colegas de "El Gallo y Vos", el último miércoles 25 de febrero, por "FM Pacífico", procedemos a sacar del stand by la nota "perfil" del octavo refuerzo del Deportivo Morón, quien desde hace un par de semanas forma parte del plantel profesional del Gallito, a pesar del "olvido" oficial en materia de comunicación.

Aclarado lo cual, les "presentamos" a Nicolás Alberto Melagini, el refuerzo "olvidado" del plantel que comanda Blas Armando Giunta...

En las últimas semanas, la dirigencia del Deportivo Morón abrochó a su octava incorporación, que sin dudas suena a "apuesta", no tanto por la edad del nuevo refuerzo, sino por los escasos antecedentes del recién llegado.

En efecto, el que acordó su incorporación para convertirse en nuevo jugador del Gallo, es el lateral/volante izquierdo, Nicolás Alberto Melagini, de último paso por Central Ballester, en la primera división "D" de nuestro fútbol.

Nacido el 8 de julio de 1988 (26 años), en San Vicente, provincia de Buenos Aires, Nicolás Alberto Melagini se inició en la Liga Amateur Platense, más precisamente en el club "Las Lomas de Guernica", para luego registrar un fugaz paso por el fútbol paraguayo.

En tierras guaraníes, habría de alternar como titular, en la Reserva del humilde, Sportivo Carapeguá, entidad con la que pelearía mano a mano el campeonato de la categoría, frente a los grandes del Paraguay, como Olimpia y Cerro Porteño, durante el torneo Clausura 2012, regresando a los seis meses, por imperio de los afectos y la lejanía.

De vuelta en el país y en 2013, por pedido de Abel Moralejo, Nicolás Melagini emigraría a Berazategui, club con grandes conflictos internos, que en noviembre del mismo año, derivaría en su desafectación del plantel "Naranja", junto a otros nueve jugadores.

Tras su regreso a la Liga Platense, y luego de un encuentro con su club, "Las Lomas", Walter Ruíz, técnico de Central Ballester, le ofrecería fichar para la entidad de José León Suárez, en septiembre de 2014.

De su reciente paso por Ballester, tras una floja campaña en el último torneo de Transición de la "D" (finalizaría sexto en su zona, con tan sólo 18 puntos), lo más destacado de Nicolás Melagini tendría lugar el 16 de noviembre del año pasado, cuando por la fecha de cierre del campeonato, Central Ballester visitara a Puerto Nuevo, en Campana, con triunfo final de la visita por 3 a 2, con sendos tantos de la nueva incorporación del Deportivo Morón, a los '3 y '45 del primer tiempo.

Unos días más tarde, Melagini disputaría su último encuentro con la camiseta del "Canalla", enfrentando y eliminando por Copa Argentina, a San Martín de Burzaco, nada menos que uno de los ascendidos a la primera división "C".

Así las cosas, de manera sorpresiva, Nicolás Alberto Melagini, de 26 años, lateral/volante procedente de Central Ballester, habría de convertirse en el octavo refuerzo de Blas Armando Giunta.


Gustavo Adrián Requelme.
@elgallogustavo.


domingo, 22 de febrero de 2015

Dos cambios para visitar Villa Lynch, "frenar" al "Furgón" y sumar de a tres.

Luego del pálido empate frente a Deportivo Merlo, por la primera fecha del campeonato de Primera "B", y en una semana donde sorprendiera el alejamiento de Cristian Leandro González, quien rescindiera casi sobre el cierre del libro de pases, para pasar a militar en All Boys, en la "B"Nacional, el Deportivo Morón de Blas Armando Giunta tendrá la oportunidad de sumar de a tres, ofreciendo una mejor versión que lo visto en el debut con el "Charro", cuando este lunes visite a la UAI Urquiza, en el "Monumental de Villa Lynch", desde las 17, sin TV en vivo y el arbitraje de Sebastián Bresba.

Con más dudas que certezas, mientras se continúa con la puesta a punto física y futbolística ideal de los refuerzos, un retorno y un ingreso desde el arranque, constituirán las únicas dos modificaciones del once tentativo del Gallo, con respecto al elenco original que, el último sábado 14 del corriente, saltara al campo de juego del Nuevo Francisco Urbano, para enfrentar e igualar en uno con el conjunto del Parque San Martín: en efecto, tanto Nicolás Miguel Gásperi, como Diego Alfonso Barrios Suárez, habrán de hacer su ingreso como titulares ante la UAI Urquiza, en lugar de Cristian González en la zaga, y de Mauro Emiliano Montenegro, de muy flojo rendimiento por el carril derecho, durante la jornada de inicio del actual torneo, por lo que este lunes, dicha posición será ocupada nuevamente (al igual que en el torneo pasado) por Cristian Román Yassogna.

De esta manera, los posibles titulares que intentarán traerse los tres puntos del estadio del "Furgón", como sucediera en la última ocasión, en el triunfo por la mínima del Gallito, con gol convertido por Mariano Matías Martínez, de penal, serían los siguientes: Sebastián Darío Peratta; Rodrigo Lemos Argañaraz, Nicolás Miguel Gásperi, Emiliano Jonathan Iván Mayola, Ariel Otermín; Cristian Román Yassogna, Damián Ezequiel Toledo (capitán), Cristian Damián Lillo, Federico Domínguez; Víctor Leonel Altobelli, Diego Alfonso Barrios Suárez.

Completan el listado de concentrados, de cara al encuentro de este lunes, a partir de las 17: Carlos Saúl Morel; Gabriel Darío Díaz; Emanuel Pío; Lucas Sebastián Nanía, Federico Chacón, Adrián Maximiliano Peralta; Júnior Leandro Mendieta y Cristian Omar Díaz, uno de los cuales quedará finalmente marginado del banco de los suplentes.

Finalmente, es de recordar que, tanto Gerardo Daniel Martínez, como Jonathan Páez Carate, se hallan en proceso de recuperación de sus respectivas lesiones. En el primero de los casos, el cuerpo técnico aguarda por su reestablecimiento total, de cara al próximo encuentro frente a Almirante Brown, por la tercera fecha, en el Nuevo Francisco Urbano (a programarse oficialmente, también en la jornada de mañana). Mientras tanto, la vuelta al primer equipo de Páez demorará algunos días más, debido al desgarro que arrastra desde los últimos días de trabajo, previos al inicio de la competencia oficial.

Por el primer triunfo del torneo, frente al "Furgón" de Villa Lynch y, al mismo tiempo, en procura de una mejor imagen, que la generada en el debut con decepción, ante el Deportivo Merlo.

A brillar Morón... (O cuanto menos, ganar).


Gustavo Adrián Requelme
@elgallogustavo.



                        Foto: gentileza, Leonela Albañir.